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Full text of "Historia general de Real Hacienda"

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REAL HACIENDA 



HISTORIA GENERAL 



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IMPRENTA DE VICENTE GARCÍA* TORRES, 

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1. 



tL desordenado afecto que una considerable porción de los ha- 
bitantes de este pais tiene al juego^ hizo necesaria en ahorro de ma- 
yores males la tolerancia de ¡a lid de gallos, en que armados estos 
con navajas, deside en breve la suerte del combate en el ínteres 
que se atraviesa; con este objeto y bajo de ciertas reglas que se gra- 
duaron oportunas, i fin de contener los abusos de los asentistas^ 
desde el año de mil setecientos treinta empez& á salir á la almone- 
da el derecho esclusivo de pelear aquellos, formándose un ramo de 
real hacienda, cuyos valores han variado á proporción del calor de 
los postores y de las condiciones con que se han hecho los remates. 

Di6 origen á esta providencia la real cédula espedida en San Il- 
defonso & veintisiete de Setiembre de mil setecientos veintisiete. 



419211 



HISTORIA CBOHOI.611ICA 

nto de D. Isidro Rodríguez de la Madrid, y autorizada 
ErQtario del supremo consejo D.Andres del Corrobarrutia, 
31 íáb. lett'a es el sig jieule. 



y.— Por cuanto D. Isidro Rodríguez de la Madrid, veci- 
ciudad de México, y asentista de juegos y naipes de aque- 
s, me ha representado que en el de Nueva España es in- 
I la introducción establecida y siempre practicada de la 
juego de gallos, que por su naturaleza es inocente, senci- 
malicia, aunque. mandada projubir y vedar por justos moti- 
e tendrían pata ello, y que en esta consideración en tno- 
e con iriayOT cuidado y vigilancia ha solicitado estorbarlo, 
lo i que sean obedecidas mis reales órdenes, no ha podido 
lo, antes por esperiencía sé han reconocido muchos daños 
¡os, con graves escíndalos ademas de los atrazos que con 
se esperimentan en los demás juegos y naipes, á los cna- 
;e imposible poder dar aumento ni conservar el que le lin 
el horror, odio y mala voluntad que se adquiere eu solici- 
is de privar & uirpais tan dilatado, su tonnaturalizada di- 
e dicho juego de gallos, por lo cual concediéndosele el uso 
isla fiesta con las providencias que ofrece dar, hace presen- 
idrS dicha renta mas crecidos valores aunque en el priii- 
ezca dicho D. Isidro algún atraso, sn^uii cierto regJameii- 
rece manifestar para su uso, Suplicándome fuese servido 
ispresada licencia y facultad, con la que aseguraba la quie- 
[uellos pueblos que tanto sientea carecer de dicha fies- 
los, ofreciendo servirme con mil pesos en cada nn año 
ito de la renta de juego y naipes de dicho reino, los que 
a en las cajas reales de México, en la conformidad que lo 
;on los valores de dicho asieiiin. Y Imbií-ndose visio en 
o de las Indias con los antecedentes de esta depuudeucia, 
fiscal y consultándome en veintiséis de Junio del uño pa- 
lil setecientos veintiséis, he venido en conceder al referido 
Rodríguez de la Madrid, la licencia que solícita para el 
fiesta de gallos eu la Nueva España durante el lérniinodo 
>, cu atención íi los niutivos (¡ut! ri^prc-íieiila, y el de no lo- 
bicion legal, y del scrvicí» du ciento vcíu'.l' mil icalos ve- 



J3CL KAMO t& OALLÓI. J 

Uon que ha liecho y entregado on contado en mi tesorería gene- 
ra! de esta corte; pero con la csprcsa calidad de que no han de asis- 
tir ni admitirse á los referidos juegos, los hijos de familia y esclavos, 
ni usarlos todos los demás' géneros de personas hasta después de 
la una del dia, bajo la pena de dos mil pesos si se justificare ha« 
berse jugado antes de esta hora, y también con la de que los ta- 
les juegos se han de poner en parajes públicos, con la precisa asis- 
tencia de ministros míos que ofrece este asentista ha de haber pa- 
ra su observancia, encangándose á los tribunales y justicias^ celen 
el que no se ocasionen disturbios, ni jueguen cantidades considera- 
bles. Por tanto, por la presente ordeno y mando á mi virey d9 
la Nueva España, audiencia real de México, alcaldes de la real sa- 
la del crimen, tribunales de aquel reino y demás ministros, jueces y 
justicias á quien en todo 6 en parte tocare el cumplimiento de esta 
mi real resolución, la observen cumplan y ejecuten, y la hagan cum* 
plir y ejecutar, según y en la forma que va referido, sin que se pon- 
ga embarazo ni interpretación alguna, pues para ello y este caso, 
por el presente derogo todos los despachos que en razón de la pro- 
hibición del juego de gallos se han espedido, y particularmente los 
de cinco de Marzo de mil setecientos veinticuatro, y veinte de Ma- 
yo de mil setecientos veintiséis, dirigidos á los referidos mi virey y 
alcaldes, dejándolos en su fuerza y vigor para en adelante. Y asi- 
mismo mando al referido mi virey y audiencia, que si dicho D. Isi- 
dro Rodriguez de la Madrid, usare de la referida facultad mas tiem- 
po que el de los cinco años que se supone faltarán para cumplir e) 
de su asiento, se le ha de hacer pagar la cantidad que le correspon- 
diese según el servicio que ahora me ha hecho por cinco años; y si 
menos, se le ha de restituir por mi real hacienda lo que le tocare 
per la misma regulación, en consecuencia de haberlo capitulado 
asi;^para cuya observancia se notará este despacho en las partes 
que convenga, á ña de que tenga cumplimiento lo contenido en él 
y declaro ha satisfecho lo que debia al derecho de media anata, por 
razón del servicio de ciento veinte reales, y de este despacho es mi 
voluntad se tome razón en la^ contadurías generales de cargo y 
data de mi real hacienda, en la de mi cousejo de las Indias, y por 
los oficiales reales de México. 

4. 

Después de Rodríguez sali6 á la almoneda él asiento geneml en 
TOM. III. — 1. 



• 
f 



B HISTORIA CROHOLÓOICA 

Tirtud de decreto del virey marques de Casa Fuerte, y se reinat6 
en D. Juan de Sierra Tagle, por cantidad de diez y seis mil pesos 
pagaderos en fin de cada un año de los nueve que capituló. 

Las condiciones se redujeron ¿ que no babia de haber mas casas 
en todos los lugares que comprendía el asiento de naipes para .el 
juego de gallos, que las que fueren del arbitrio del asentista, impo<- 
niéndoseles á los que tuvieren casas 6 jugaren sin su permiso, las 
penas en que incurrian cuando jugaban cuando era prohibido, ha« 
biéndose de usar en los tiempos y forma prevenidos en la cédula 
ya mencionada, según y como se habian usado cuando lo habia ha- 
bido y como se habian jugado y jugaban los naipes; que habian de 
estar al amparo y protección del virey, dignándose informar i S. 
M. lo conveniente que seria que hubiese juez conservador, por con*' 
currir las mismas causas que en el de naipes, quedando para la im« 
petracion al asentista libre facultad para la imposición y percep«> 
cion de lo que habia sido costumbre, 6 moderar arbitrariamente la 
contribución de los que asistian á dicho juego, dé la que no debian 
estar eximidos los eclesiásticos seculares, ni regulares, ni otra perso- 
na de cualesquiera estado, calidad 6 condición que fuese, prestándo- 
seles el auxilio que impetrase, y publicándose bando para que no 
concurrieran los hijos de familia, esclavos, ni los oficiales y jornale«> 
ros en los dias que les son prohibidos, para que de esta suerte, si 
contravinieren, sufran las penas, y el asentista no tuviese obliga- 
ción de responder á ningún cargo, como ni cuando sucediera muer- 
te, herida ni otro accidente semejante, sin embargo de que para es- 
cusarlos y la buena economía que debia observarse, tendria la gen- 
te necesaria, quedando libre como totalmente independiente de que 
haya otro ningún juego, y con facultad el asentista para resistir 
otro que el de gallos en las casas destinadas á ellos; gozando los de- 
rechos, contribuciones que le tocaban en cualquiera manera del 
privilegio de que se exigiesen los que se debiesen efectivamente^ 
procediéndose como por maravedises y haberes reales, siendo de 
cuenta y riesgo, y haciéndoseles cargo á los jueces por cuya omi- 
sión se perdiese 6 atrasase algunas de las cosas que demandase el 
asentista: que habia de tener libre facultad de traspasar, ceder 6 
arrendar por mayor ó menor este asiento, eu la forma y con las ca-* 



DEL BAMÓ B£ OALLOS. ^ 

lídadíes en que se ajustaren y convÍDÍeren, continuando sus herede» 
ros y succesores si falleciese durante este asiento, quedando libre en 
caso de no aprobar S. M. el remate, con solo la paga de lo corres- 
pondiente hasta el día qne se hiciese notoria la real resolución sin 
otra alguna obligación; finalmente, que si D. Isidro Rodrignez de 
la Madrid reclamase sobre ser perjudicado su asiento de naipes con 
el remate de este, de gallos, pidiendo rebaja 6 dejando aquel, lo co« 
geria en si el dicho Sierra Tagle en el mismo precio y con. las mis- 
mas calidades y condiciones con quo lo obtcnia el referido D. Isi« 
dro, por el tiempo que faltase á cumplir su arrendamiento afian* 
zando su importe en la forma acostumbrada. Dentro del término 
legal sali6 D. José Antonio Vidaurre con la puja del cuarto, ofrecien- 
do veinte mil pesos adelantados en el primer año, y tres mil de dona* 
tivo al fin de él, y los restantes ocho al concluir cada año; cuya pro* 
puesta caus6 que nuevamente se rematara en el referido Vidaurre, 
aprobándose por el superior gobierno en treinta de Enero de mil 
setecientos treinta, que se exhibieran los primeros veinte mil pesos 
que se otorgaran las fianzas oportunas ante oficiales reales que se 
librase el despacho y recudimiento, sin embargo de cualquiera re- 
curso de parte de D. Juan de Sierra Tagle, y que empezaran á cor- 
rer los nueve años estipulados con las condiciones espresadas por 
este. 

Concluido el nóvenlo de Vidaurre, se celebr6 el segundo remate en 
Enero de mil setecientos treinta y nueve, por el mismo tiempo en 
la cantidad de veintiún mil cien pesos, y con la correspondiente 
caueioo. 

7. 

Aunque por real céduda circular á todas las provincias de las In- 
dias de treinta y uno de Julio de mil setecientos cuarenta y cinco, 
se estrecharon las 6rdenes para que se guardaran y cumplieran in- 
violablemente las leyes y reales cédulas prohibitivas de los juegos 
de suerte y envite; y el virey conde de Fuenclara suspendió la eje- 
cución de unas y otras disposiciones soberanas, por el perjuicio que 
comprendía seguirse á la real hacienda en la falta de consumo de 
barajas, cuyos productos ascendían á setenta mil pesos anuales, y 






10 UlSTOai4 CRONOLÓGICA 

ea la estincion de I& diversión de gallos, como era cousiguiente, en 
yirtud de la general prohibición^ lo que añadía al real erario el 
atraso de otros veinte y un mil cien pesos. Dada cuenta á S. M. 
desaprobó en real cédula de veintiocho de Octubre de cuarenta y 
seisy la suspensión de la de treinta y uno de Julio, declarando que 
su augusto ánimo mas bien queria privar á su real patrimonio de 
semejantes ingresos, que disfrutarlos por medio de las ruinas de las 
familias y del daño al Estado en común; pero escluyendo al juego 
de gallos, en que orden6 no se hiciese novedad, por ser una diver- 
sión permitida en otros paises, diversa de la de suerte y envite; y 
porque los inconvenientes que resultaban podian evitarse, con que 
los ministros á quien perteneciese, se dedicasen con la mayor vigi- 
lancia y cuidado á que no se apostaran ni atravesaran cantidades 
escesivas, ni capaces de desacomodar á las familias, dejando solo 
aquellas moderadas y suficientes, para interesar la atención de tos 
circunstantes, y para no privar de este póblico entretenimiento á 

un pueblo tan numeroso. . 

8. 

A fines de mil setecientos cuarenta y ocho, salió él asiento á la al- 
moneda por tercera vez, rematándose á favor de D. Antonio de Sa- 
lamanca, en veintiún mil quinientos pesos por tiempo de diez años 
con las condiciones siguientes. 

9. 

It Que por hallase en aqueUa sazón en total decadencia por ha- 
ber esperimentado el último asentista notabilísimos quebrantos, así 
en la plaza y corral de esta corte, como en las demás ciudades y 
partidos donde las hay, á causa de las muy pocas y escasas entra- 
das que se habian esperimentado de algunos años á aquella par- 
te que no producían ni aun para reintegrarle á S. M. la renta y 
pensión de los veitiun mil cien pesos en que se verifico el anterior 
remate, fuera de quellos grandes costos y salarios, casa y demás 
espensas tan precisas y necesarias, como la renta que suben á grue- 
sa cantidad cada año^ hacia la postura de veintiún mil quinientos 

pesos. 

10. 

2. ^ Qu« siendo uno de los motivos de su grau decadencia el 



PSL KAMO 0JE«ALLOS. II . 

esceao que cometían lo^i alcaldes mayor es^ sus teaie.ptes y demás 
justicias; permitiendo el que se lidiasen los gallos furtivamente en 
los lugares de sus jurisdicciones, y sin licencia del asentista, para 
utilizarse de aquellos intereses que les rendían, costándole después 
al asentista un pleito para que se los pagaran ó no consintieran se- 
mejante juego, se les habia de imponer la pena de ínil pesos, al que 
los permitiese tácita 6 espresamente sin venia y acenso de dicho 
asentista, aplicados por tercias partes, para la cámara de S. M. 
asentista y denunciador; y para que les constase, se obligó á impe- 
trar decreto de S. E. que se fijase en los oficios del superior gobier- 
no para que llegara á noticia de todos, especialmente de los ausen- 
tes y apoderados de los justicias; siendo responsable el alcalde mayor 
por sus tenientes respecto á estar estos á U voluntad de aquellos. 

3. ^ Que habiéndose también esperimentado que en los reinos 
de las nuevas Galicia y Vizcaya, y todos los lugares de su compren- 
sión, se hallaban impedidos los juegos de gallos, ya con censuras 
por el señor obispo, y ya con bandos y despachos de aquella real 
audiencia, y por lo que habia tenido el anterior asentista, repetidos 
ocursos á este superior gobierno para dicha prohibición, originán- 
dosele de ella, el no querer aquellos sus arrendatarios acudirle ni 
pagarle con aquella pensión correspondiente al tiempo de la prohi« 
bicion; se hablan de escribir cartas á dichos señores, para que con 
ningún pretesto, causa ni motivo introdujesen dicho asiento en 
aquellos reinos, porque habia de ser de cuenta de S. M. aquella pro* 
rata que dichos arrendatarios dejasen de pagar por la suspensión; 
de forma que haciendo constar el asentista las cantidades en que te- 
nia arrendadas aquellas plazas y el tiempo en que se les mandase 
suspender, y la que importare la hablan de enterar menos en estas 
reales cajas, de la espresada obligación de los veintiún mil quinien- 
tos pesos. 

4. ^ Que habia de durar el asiento por tiempo de diez años con- 
tados desde el dia de la aprobación de su remate. 

13- 

5. ** Qu« terminaclt) dicho decenio el quo le suceediere en él, U 



It HISTORIA ORONÓLÓaiCÁ 

hiibia de pagar la plaza de madera, artesón y demás que para li- 
diar gallos existiese hecho 6 hiciera valuado por dos peritos, y un 
tercero en discordia, que se nombre. 

14. 

6. ^ Que el asiento habiá de estar inmediatamente bajo el am- 
paro y protección del Exmo. Sr. virey tan inmediata y privativa- 
mente que ninguno de sus negocios se habia de poder tratar ante 
ningunos otros jueces superiores ni inferiores. Asimismo debia en- 
tenderse dicha postura, bajo todas las otras condiciones con que 
habia corrido dicho anterior asiento, para lo cual á mayor abunda- 
miento las dio por insertas en su 6rden y forma, y á la letra; cuya 
postura desde luego afianzó con D. Rodrigo de Neyra, de conocido 
abono. 

15. 

El cuarto, quinto, sesto y séptimo arrendamientos celebrados en 
los dias diez y seis de Diciembre de mil setecientos cincuenta y ocho, 
diez de Diciembre de mil setecientos sesenta y tres, veinte del mis. 
mo de mil setecientos sesenta y ocho, y quince de Marzo de mil 
setecientos setenta y cuatro, fueron bajo las mismas calidades y con- 
diciones que el tercero; y sus precios constarán al ñn de la rela- 
ción presente. 

En veinte y cuatro de Enero de mil setecientos ochenta, se veri- 
ficó el octavo remate quinquenal en la cantidad de treinta y cinco 
mil cien pesos, á favor de D. Francisco Menendez Valdés, bajo las 
condiciones antecedentes y otras que añadió, reducidas á que las 
tardes de los dias de fiesta hablan de pagar los concurrentes doble 
la entrada de la primera puerta; á que en aquellas no habia de em- 
pezar la diversión hasta dadas las tres; y en los demás á la hora 
acostumbrada» 

17. 

Concluyó la contrata en veinte y tres de Enero de mil setecien- 
tos ochenta y cinco, y sin embargo, por no haberse presentado lici- 
tantes al asiento general, continuó el hueco í cargo de Menendez 



DKL RAMO DS QAhLOU* 13 

Valdés, ciento cincuenta y un días corridos desde veinte y cuatro 
del citado Enero, hasta veinte y tres de Junio, bajo la misma pos- 
tura de treinta y cinco mil cien pesos anuales, con respecto í la cual 
enteró catorce mil quinientos veinte pesos,seis tomines, siete granos. 

18. 

A propuesta de oficiales reales se mand6 por el superior gobierno 
en seis de Enero del propio año, se administrase provisionalmente 
la renta por cuenta de real hacienda, siendo el mérito de esta pro- 
videncia las fundadas esperanzas que habla de ser mas ventajoso 
este arbitrio que el del remate por asiento con calidad de que D. 
Juan Salcedo (á quien se encomendó la administración de esta ca- 
pital y cinco leguas en contorno) la caucionase con fianzas, y entre- 
gase semanariamente los noductos en la caja general. 

19. 

En efecto, la administró trescientos veinte y cuatro dias contados 
desde veinte y cuatro de Junio de mil setecientos ochenta y cinco 
hasta doce de Mayo de mil setecientos ochenta y seis; habiendo ren- 
dido en este tiempo la plaza de gallos de la capital y sus cinco le- 
guas en contorno diez y seis mil setecientos cincuenta y ocho pesos 
y seis granos líquidos, rabajados gastos, y el sueldo del administra- 
dor al respecto de dos mil quinientos pesos anuales que le asignó la 
junta superior de real hacienda, según se dirá en su lugar oportuno. 

20. 

Las plazas de los obispados de Puebla, Valladolid, Durango, f 
Guadalajara, la primera administrada y las demás arrendadas, pro- 
dujeron líquidos en el mismo tiempo, ocho mil novecientos cuaren- 
ta y nueve pesos, seis tomines, seis granos, de forma que unidos 
estos productos con aquellos, utilizó le real hacienda en lostrecien- 
tos veinte y cuatro dias que por su cuenta se mantuvo el asiento 
general, veiote y cinco mil setecientos siete pesos, siete tomines. 

Observando el demérito y decadencia de la renta, promovieron 
"de nuevo los oficiales reales su remate, eon noticia de las posturas 



14 HISTÓBIA CRONOLÓGICA 

hechas por D. Nicolás de Armas, y previo dictamen del oidor D. 
Baltazar Ladrón de Guevara, asesor del asiento de diez y nueve 
de Abril de mil setecientos ochenta y seis, cuyo tenor es el siguiente: 

22. 

**Exmo. Sr. — Aunque se estableció la administración provisional 
del ramo de la lid de gallos por las fundadas esperanzas que habia 
de que podria ser mas ventajosa que el remate por asiento y en 
efecto así lo proraetian los productos de los primeros meses, el em- 
peño de los postores y la proposición que hizo D. Juan Salcedo, en- 
cargado de la plaza de esta ciudad, y todo esto hizo inclinar hacia 
ella á los oficiales reales, sin a$egurar el éxito en su informe de seis 
de Agosto del año próximo; pero sea porque las particulares cir- 
cunstancias de este real ramo, sean muy diversas de las de los otros 
que han florecido y fructificado mucho mas en administración ó por 
la constitución del tiempo, él ha hecho ver que no puede continuar 
en ella el ramo, ni aun para esperar lo que falta del año, que se 
pensó fiar á la esperiencia sin notable quebranto de la real hacien- 
da, y así lo han representado los oficiales reales en sus informes de 
diez y seis de Noviembre y veinte y siete de Marzo próximo.'* 

23. 

^^£1 señor fiscal de real hacienda habia propuesto que en el caso 
de arrendarse el ramo le parecía podria ser mas útil se hiciece por 
obispados, siendo otro tanto los arrendamientos, y V. E. en pre- 
«ausion del dudoso éxito de la administración, porque si fuese el 
que se ha verificado y se proporcionasen mayores ventajas en el ar- 
rendamiento, estuviesen practicadas las diligencias oportunas y se 
evitase mayor daño, y porque si fuese feliz nada se habia perdido 
en su práctica y se esperarla el año ó mayor tiempo: se sirvió resol- 
ver con mi dictamen en superior decreto de seis de Septiembre, que 
se formalizase la administración en los términos que pidió el señor 
fiscal, y hecho se librasen despachos para que las justicias de las ciu- 
dades cabeceras de obispados, hiciesen sacar al pregón por treinta 
dias el asiento de cada uno respectivamente, y que en los pregones 
se espresase que se admitieran las posturas, ó para todo el asiento 
como ha corrido hasta aquí, ó particularmente para los obispados; 



DEL HAMO DE €;ALL0S. 15- 

y que ac^ cliente uqiil igual número de pregonis^s eu ios xnÍ9fíio8 téníii*^ 



uos." 



24. 



<*C>i|8Íguieute u ^sta resolución ycoiburnoe ai superior decreto de 
dÍY>z y spiB de Diciembre, proveído ápediraenco del seilor (isoal se li- 
braron lo9 despartios, faiUn las resultasde ios'lrps:es{>edidos á Du* 
raago. Sonora y Linares; y e^tosopinanJosofídales reates por las ra- 
zones que ejspoaen» no dsben suspenderel remate del asieoto habien- 
do ya llegado diligenciados los que se remitiéronla los otros cuatro 
obispados que son Los de mayor consideración/' 

"En Guadalajara y Valladolid no se personó algún postor, el que 
hubo eu Puebla no se puede llamar tal, porque ^in p^om^ter algu- 
na cantidad solo presentó papel de ahono^ que se recouocjó para 
que se tenga por parte: qn Oajaca íiubo dos que alternando sus ^pos-, 
turas llego el uno á novecientos cuarenta pesQs anuales, con rúas 
veinticinco pesos por el arrendamiento de utensilios, y ¿esta es pos- 
tura dé consideracioi) respecto á lo que produjo ajlí el ramo al úl- 
timo asentista según su cuenta? 

' ■ '. ■ 

26. • 

*'No parece poeible dejar ya de precederse al arrendamiento, suh 
puesta la considerable decadencia en que se halla la plaza de es- 
ta ciudad, y lo que se pierde en las de fuera, en medio de la iucer- 
tidumbre y perplejidad en que nos hallamos, solo la almoneda es la 
que puede decidir, qué es lo mas conveniente á la real hacienda, si 
hacerse remates particulares ó á el todo como siempre, nucde ser 
que ^11 el acto dé* ella se presenten postores de los arzobispados y 
obispados, cuyas posturas igualen 6 escedan á la qile' D. Nicolás do 
Aí^rtias itieñe hedía á el. todo; pero también puedo "ser y es lo'mas 
verosímil que no loe íiaya.^^ '"' ■ ■ - 

' ' - 27. ^ 

'*Par todoesto, y.qjtie iu>dBbe onaUifSB medio alguno que pueda 
conducir á lograr las mayores y mas seguras uitttdades 4e ia real 

TOM. III. — 2 



DEL SAMOIMB-aALLOS» 17 



30. 



"Con efecto, celebrada la almoneda, ocurrieron los espresados 
dos postores, y á mas de ellos otras personas que creímos no les lle- 
vaba otro objeto q^ueel de pujar, y no fué así, porque solo el mencio- 
nado Armas adelantó cinco pesos, y el espr^sado Hurtado dijo no 
dar mas; y observando esta real junta el corto aumento del uno, y 
la escusa del otro, hizo juicio que tal vez habría fraude, pacto ilícito 
ó. mala versación, ya entre ellos 6 ya con los otros ante dichos suge- 
tos, á fin de califícajr esta sospiecha determinamos se suspendiese 
la enunciada almoneda, y ^e hiciese saber á los prenotados dos pos- 
lores, las penas prevenidas en la ley 8, título 8^ libro 9 de la reco- 
pilación de Castilla impuesta á los que ea. todo, género de renta rea.! 

procedan de mala fe." 

.1 . . . 

31. 

^'Y resultando de las diligencias practicadas, jurando el uno y 
el otro, protestando hacerlo, no haber contravenida al tenor de la 
citada ley» to1ví6 el atiento & la almoneda de hoy, y á^ vista de que 
el dicho Armas se neg6 i adelantar, y Hartado se desistid espresa- 
mente, lo. rematamos al primedro en los Telacionados cuarenta y dos 
mil y cinco pesos, capitulando por nuevas condiciones que ha de 
correr desde este día, que las fianzas las ha de dar dentro de nue- 
ve, que no ha. de tomar la posesión basta que tQ^ga afianzado, y 
que ha de observar las demás cajidadea y modificadoiiies de que des- 
de antes estl entendido y. ahora, convienido en las de Quevo trata, 
das, é igualmente se condicionó concederle facultad para qu^ desde 
este propio dia ponga de su cuenta un interventor en la plaza de es- 
ta capital á efecto, de que le consten jk)s productos .de ella^ (lleván- 
dola formal) para que los que fueren se le pasen, en cuenta de la 
r.Qnta.'' , 

32. 

- * ' • ... . ^ I * < 

. ^<Todo:laque anuente el aeaoT fiscal ponemos ennoticia de Y. £. 
haoiendo preseu'^e á sa 8ü(>erioridad que cotejados loe mencionados 
Quarenta y dos mil y cinoo pesos, con treinta y cinco mil y ciento 
en que se: iviexific^ el últiatio cemate, se reconoce el incremento anual 
de seisniil novecientos cjjnco pesos^ y en el quinquenio, porque ha 



i 8 HISTOKIA CROBrOLÓaiOA 

(le correr treiiiía y cuatro mil quinientos veinticinco á beneficio del 
rey, para que sobre la aprobación del actual se sirva V. E. deter- 
minar lo que juzgue conveniente." 

33. 

**Real ¡almoneda de Méxióo, 13 die Mayo de 17Sü.^— tíxr.:o. Sr. 
— Cosme de Miét y Tres Palacios, Francisco de Sales Carrillo, 
Luis Gutiérrez, Exmo. Sr. cohde de Galvez. 

34w ' . 

Aprobado el rehlate por el virey conde de Galvez, en decretó de 
diez y éeis de Mayo de setecientos ochenta y seis, quedo pendiente 
el hóiiorário coii t^ue debériH retribliltse á Salcedo él trabajó de la 
administración; el cual le re{^ul6 la junta superior de real hacicndíi 
en providencia de veinticuatro de Octubre de setecientos ochenta y 
ocho, á razón de dos mil quinientos pesos anuales, mandándole igual- 
mente pagar todos los gastos legítimamente comprobrados. 

'35. 

Ptísteriarmente se formó la nueva real ordenanza de intendentes 
como qué os fkchsi en Madrid, á cuatro de Diciembre de mil ^te- 
cientos ochenta y seís^ de cayos oapítulbs el 222 diüe así: 

36. 

' '*fíáy éii lá Ntiévá Es^afiú otras rentas menores que pertétiécén 
á tói ¿bVcytía- éótíló^dil los juegos de galios, estancos 6 asientos de 
ñíévé, altiitíbrtís y cói'dobarres, y algunos derechos parciales de po- 
ca coÁ'iideráüion y tespeto, de qite todos ellos de ctralquier especie 
6 catídtrd que sebn, deben estar ¿rujetoá á la privativa inspección de 
\ó^ inténd^fttfes, =íferi uiio dé süi^ cttidádos, tomar iiídividuáilés noti- 
cias dfe cuantos derechos de las dichas clases ct)íTespoaidah á ini rfeál 
erario en sus provincias, á ñn de recaudarlos por administración 
bien arreglada, ó ponerlos en justos arrendamientos; pues-los ra- 
9io¥ dé corto momento no snfren regiilarmente tos giistosde admi- 
uistrarioe; y por tanto, conviettie qaes^igatiápáldliea $u1mtta én 
|u»la de almonedas^ para que se lemaftenea los mayor d$ f>d^(yr^£^, 
con los solemnidades y requisitos «ntinoiaidos en el aníciato 163, 
etiief)diéndoi«e en onan'toá el ramo del ju^^ de igalioá^ ique pdr 



atiorix lio se ha de itinoVttr en r^^on de sti ¡\ii:g^áo, sognn eii? la ac- 
tttuRdád Sé halla establecido.'^ ' 

37-."" •»!' I . . " ' " 

Parn cuando finalizara el tiempo de Amenas, que Tiabia de ser en 
doce de Mayo de mil setecientos noventa y uno, resolvió el virey 
por su decreto de veinte de Abril de mil setecientos noventa, con 
previo pedimento del fiscal dé reat hacienda, se sacase desde luego , 
i pábtica subasta, rematándose, por las respectivas ji^ntas de almo- 
nedas en cada intendencia; de manera que no hubiese huecos, y que 
cuando cohcluyese el actual asentista, entrasen los particulares, te- 
niendo sacados y prontoá sus recudimientos. V que por lo tocante 
á la provincia de esta capital, debia proceder la real junta á¿ al- 
monedas de ellas, como se habia practicado siempre y se observaba 

en todos los oficios vendibles. 

¡ -O'.'- • •: 

38. » . • ■ • .. i. 

Pasado ^1 ^pédrente á lo6 ttiní&fttcíí tié Teát faafciéhiia, pfovejre- 
ron auto, y se fijaron rotnlones especifimi^dó lad juriédiceióties que 
comprenda esta «^liTOvinciii de M6^ie^, que sott: ^ejicáléingo, ChaU 
có, CoyoacSn, Tacuba, Guautitlán, San Cristóbal, "tula, Querétaro, 
con Cadeíeita y Escanela, Hu^fíítk con XatOlcón, Túlanciñgo, 
Meittitlán, Zimapan, Jilótepec, Guicha^'a, Tetepango, Misquihua- 
la, Atitaliquia, Otupam, Otumba, con San Juan Teotihuacán, Pa- 
chuca y Zempoala, Ixmiquilpam, Texcoco, Xochimilco, Cuernava- 
ea, Tixtla y CfiiU|^» Acapulco,. ^1;4NMiIí#Ic(^^ $ull0pi$o, Ténmxo^te- 
pecs Lens^^^ Tol^ca> Tetera del Rk^ $aea&ij^,.B<miteeffia,;TbQlLii* 
go. del Valle, Metepec., lactlatiu^ioeo Ta«c^4Igiuila^ i&pa:!y'.€hiaia^ 
pa, Sacatula, Tlapa y Tepeapulco; y ofreciendo á Lobr^prntonás^oía 
quisieran instruirse para hacer ^turas de las condiciones bajo de 
que deberla coi:rer este asientO]^m^i/e$tarJlQ;^documeiitO|9,aeaqsa- 
riosenlaUsorería¿erieraU , ^ ../ ■ i.,.,ii' ^ o ,.'... ' 

Habiendo pedido el virey en oficio de veimiiñiDidéi ¡¡obrero de 
mil setecientos noventa y uno, razQp de lo practicado á la junta de 
almonedas para que se llevase á debido efecto en esta intendencia 
etToinats <dci amento deg^ÜM^* if dto Ibs i6edlol»'4liÍ ^gitie^ áe ^í4ao 



^0 filITOEIA CBOirOL6eiCA 

valer para que se adminístrase el ramo en el caso de no, rema- 
tarse para su debido tiempo, contest6 esta con fecha de diez de 
Marzo del mismo, que se comenzó á pregonar el asiento de gallos 
por lo perteneciente á la provincia de esta capital, desde el vein- 
tiuno de Mayo del año anterior, sin haber ocurrido postor alguno. 

40. 

Que las providencias adaptables en el caso de que no hubiese li- 
citante eran las de la administración, para lo cual se librara circu- 
lar despacho á los subdelegados de los partidos, donde hubiese pa- 
lenques, á fin de que pusiesen en ellos de administradores, bajo fian- 
zas competentes á sugetos de inteligencia, obligándose asentar por 
cuenta jurada los rendimientos por tercios, semestres ó años. 

41. 

Que la plaza de esta corte se pusiera á cargo de una persona in- 
teligente con las mismas seguridades y obligación de enterar sema- 
nariamente los producios de ella, como se habia hecho antes del 
actual remate, en cuyo caso podía encomendarse la enunciada ad- 
ministración á D. Jijian Salcedo, en quien concurrían las circuns^ 
tancias necesarias, y no teniendo este fiadores, pudiere exigirsele 

la cobranza con anuencia de un interventor que se Ic pusiera de 
notoria conducta^, quedando, siempre sujeto á los enteros semana- 
rios. 

42. 

< 

Que nada relativo á el asunto se podia adelantar hasta no saber 

8i habia 6 no postor, repecto á que cualquiera providencia anticipa^ 

da papa la administración quedaría frustrada é inútil en el evento 

de salir alguno. 

43, 

Que el nombramiento de administrador y la entrega en el día 
trece de Mayo pr6ximo, quedarla ejecutada, sin que para ello hu- 
biese necesidad de anticipar otras prevenciones, lo que ponían en 
noticia de S. E. en contestación á lo que se servia prevenir en su 
citado superior <ofi(áDi * 

44^ 

Ea otra de cinco 4)9 Abril, de noventa y uno, dirigido i la junte 



BEL ftAMO DE 0A1.L0S. 31 

tie almonedas-, aprobó S. E. las anteriores propuestas, dejando el 
ramo á la dirección y cuenta de los ministros de real hacienda^ y 
el nombramiento de administrador é intervetitór, en caso de que no 
fuera este preciso por falta de fiadores en aquél, con calidad deque 
á fin de año presentaran cuenta justiácadá. 

45. 

Asimismo previno se compraran ó arrendaran por la reaí hacien- 
da los enseres y utensilios dfe las plazas que perteneciesen al asen- 
tista actual, abonándose al administrador 6 administradores \,in tan- 
to por ciento que les sirviera de sueldo para que pudiesen repor- 
tar los gastos, y quedarles un moderado premio por su trabajo. 

, . 46. . ' ' . 

Sin embargo de haberse ppj^do en las repetidas, alj30U3^pdas I;ias- 
ta catorce mil pesos el asiento de gallos^ por lo que ii^specta -solo á 
la provincia de México, acordaron los j.uecesde almonedas, que poi, 
los ministros de la tesorería general $e , consultase al^y-ir^y, acopyí- 
pallándole el espediente del asiento,, para que en vista de le^ra* 
do en él se dignase determipar lo que jc^gafe conveft^ente. 

' 47. ' ■ • ' • - ' 

En consecuencia de la qu^ hicieron» reiteró el virey la 6rden de 
cinco de Abril para el casQ de iip l^aber proporcina49 .postan á la 
plaza de gallos de esta C9|pital y su provincia^ anadiando la aproba^- 
cion en junta de real hacienda del catorce por qfQAtQ.asjgoadp al 
administrador D. Juan Salcedo, sobre lps..rendimieuf<^jl^uidQs46: 

esta plaza de gallos y sus cinco legua? en contorao... ,i 

'"ti 

f48. '■•'«■ : ' 



t I • t << 



Que no permitiera este la entrada á la gente desnuda y descalza, 
entendiéndose esto sin gravamen de la real hacienda, y con 1^ pru- 
dencia que era de aplicarse en un asunto tan interesante al servi- 
ció de S. M., á la decencia y honestidad, á la policía, á la industria 
y humanidad; pues í todos estos objeto's se dirigía esta providencia, 
con prevención de que cada "mes se le diese cuenta del producto de 
la administración y de lo que se hubiese adelantado sobre la entra- 
da do la gente desnuda. 



22 Ut^TQHIA QtiQ^qifbmCA 



Eli virtud de la £^iitece(]|9üt^ ^up.Qrior 6rdp0, se proveyó aulo por 
los oficialas reales, y posesionaren á D. Juan Salcedo, en la tarde 
del doce de Mayo de noventa y upo, en l^ administración de 1* es- 
presada plaza de gallos de esta capital, comprensiva de las cinco 
leguas en contorno después de pri^atado el juramenso que se re- 
quiere para el buen uso y ñel manejo de la renta. 



' 1 



S. M. tiene dectáirado por regla general en real cédula, fecha en 
Buen "Retiro á veintisiete de Agosto de mil setecientos cuarenta y 
siete, réñ'endadá por su ministro el marques de la ensenada y di- 
rigida al virey conde de Revillagigedo, que para exonerar á su real 
persona del cuidado y atención particular que le mereciacl aumen- 
to, tonservdíéibn y distribución de su real erario en estos dominios 
en que tanto depende la subsistencia del Estado, y asegurar la feli- 
ciáád dé estos reinos y alivió de estos vasallos; otorgaba facultad, 
att^lia autoridad 7 manejó á sus Tireyes sobre él, sin embargo de 
estar concedida á distintos ministros, comisarios de diversos ramos 
de real hacienda, una jutisdiócioa que se llama privativa, absoluta 6 
independiente, respecto á que se habian esperimentado no pocos da- 
ños en su uso privativo, porque los manejaban á su arbitrio pere- 
ciendo los recursos de las partes por no haber en Indias otro tribu- 
nal á ttonde íh'térponerlos, para ló que estuviese entendido el virey 
dé Nueva 'ÍJ^á fía; que el conocimiento superior de estas materias 
y *cfialésqmérií't(tífe' flor reales cédufaá ú órdenes particulares se dis- 
ptrsieisen, Ifutófef an 'dé cdríet al privativo cargo de otros ministros 
comisionados, tocabati'perpetüameúte á la potestad vice-regia; que 
no solamente podia admitir todojs los recursos que de dichos juzga- 
dos interpusieran los interesados^ sino también <Ieberia conocer de 
oficio, de tóaos los puntos é'ínqfdentes que en el ejercicio de sus co- 
miáiones' mereciesen superior decisión; á cuyo fin estarian obligados 
á dáirle cué'ñta con la tínica escejpción del de azogues y casa de mo- 
neda por tener ordenanzas pairtlcúlares de todas las transacciones, 
coíídfenáciones, remisiones de créditos y demás providencias de en- 
tidad, que como tales jueces privativos, podiau dictar sin limitación 
de cosa alguna; á cuyo fin da S. M. por derogadas cualesciuiera 



D£L BAMO BE GALLOS. 33 . 

clafisula y facultades por privilegiadas y recomendadas que sean, 
TÍO obstante el que por esto no quiere les embarace el libre uso de 
sus jurisdicciones según por derecho deban ejercerlas; pero con la 
precisa circunstancia de qno en todo lo que se trate de interés de la 
rea) hacienda, ha de preceder forzosamente el consentiniiento y 
aprobación del virey; 6 igualmente para la determinación y senten- 
cia que espidieren y pronunciaren, y para la ejecución de sus pro- 
videncias gubernativas 6 políticas, dándole también cuenta de las 
convenciones que hicieren con las partes, no solo los que á la sazón 
manejaban los ramoo, «ino los que en adelante les sucediesen en 
los mismos empleos y comisiones con declaración espresa de que 
aquello en que no preceda la aprobación del virey, sea nulo y de 
ningún efecto; pues siempre deben obrar debajo de su superior di- 
rección, 

51. 

Desde el día en que se puso en prosesión á D. Isidro Rodrigne^j 
de la lid de ^llos, eu virtud de la real cédula de veintisiete de Se- 
tiembre de mil setecientos veintisiete, basta Enero de mil setecieu* 

tos treinta, produjo líquido ^ 6.000 O O 

El primer arrendamiento, produjo. * ^ * « 183.000 O O 

El segundo ^..^ 1S9*900 Q 

El tercero «•«..« 215.000 O O 

El cuarto • 105.000 O O 

El quinto 105.000 O O 

Elsesto., 110.775 O O 

£1 séptimo^ i....r .,,.«,.. 138.50Q O O 

El octavo................ ^.t ,,. 175.500 O O 

El hueco de ciento cincuenta y un dias, produjo.. i4.5iJ0 6 7 
El tiempo que estuvo ea administración, que fue- 
ron trescientos veinticuatro dias^ produjo 25.707 7 O 

El noveno y último arrendamiento 210«025 O O 

Producto total ..* 1,479.^2857 






El jucjs conservador 6 asesor de gallos goza la dotación de 1.000 

pesos anuales y doscientos por un escribano. 

México, 11 de AgOdto de \19\. -^Fabián de Fonseca.— Carlos 

de . Urrutia. 

TOM. III. — 3 



24 HISTOBIA CROirOLÓGICA 

PAPEL SELLADO. 

Me han informado los ministros ¿e las cajas de Acapulco y Ve- 
racTuz á quienes pasé para este efecto la descripción crouol6gica del 
ramo del papel sellado, hallar esta obra con una completa ilustra- 
ción j y que por tanto nada se les ofrece esponer, ni ocurre que aña* 
dir: lo que manifiesto i Y. SS. para su inteligencia y satisfacción 
devolviéndoles la espresada obra. 

Dios guarde i V. SS. muchos años. — México, 1 1 de Octubre de 
1792. — El conde de JRevillagigedo. — Señores D. Carlos de Utrutia 
y D. Fabián de Fonseca. 

APROBACIÓN. 

Los ministros de real hacienda de estas cajas á quienes podé la» 
descripciones cronológicas de los ramos del papel sellado, y gallos 
formada por V. SS. para que reconociéndolas y examinándolas 
prolijamente informasen to que se les ofreciese: me las remiten in- 
formando estar petfectamente instruidas, y yo las devuelvo á V. SS. 
con esta advertencia según solicitaron en su oficio de remisión de 
fecha de 11 del corriente. -»-I>ios guarde á V. SS. muchos años — 
México, «8 de Agosto de 1791— B/ conde de Revillagigedo. — Seño- 
D. Fabián de Fonseca y D. Carlos de Urrutia. 

RAMO DE PAPEL SELLADO. 

1. 

\Deseoso el Sr. D. Felipe IV, de que los vasallos de las pro- 
vincias de Indias sintiesen los mismos saludables efectos que los de 
la Península, y de igualarlos en todo lo que podia influir á su felici- 
dadj removiendo los daños que resuHan de la confusión de los dere- 
chos que hacen la principal parte de los cuerpos sociales; de que no 
haya una constancia inequívoca de ellos, y de falta de pureza en 
los contratos, títulos de dominio y actos de jurisdicción contencio- 
sa; tuvo á bien estender á ellas el establecimiento del papel sellado 
á semejanza de lo que ya se observaba con visible utilidad en Eu- 
ropa. A este fin^ el año de mil seiscientos treinta y ocho mandó 
librar una real cédula fecha eu Madrid á veintiocho de Diciem- 
bre refrendada de D. Fernando Ruiz de Contreras (de que se formo 
<iesjpues la ley 18, título 23, libro 89 de la Recopilación de estos rei- 



DBL JIAMQ DE GALLOS. 25 

nos) para que dosde primero de Enero de mil seiscientos cuarenta, 
empezara á usarse de él bajo las circunstancias que instruye la ori- 
ginal soberana disposición del tenor siguiente. 

2. 

D. Felipe por la gracia de Dios &.— Por cuanto habiendo recono* 
ciáoy lo mucho que padece el bien público y particular de mis va- 
sallos con el uso de los instrumentos y escrituras falsas cobrando 
fuerza este delito, de la frecuencia que ocasiona la poca prevención 
que hasta aquí ha tenido esta materia, que ni bástalo dispuesto por 
mis leyes, reales cédulas y ordenanzas, ni el temor de sus penas^ ni 
diligencias de mis justicias: deseando por hi obligación que corre 
á mi conciencia y dignidad real, y por otras razones convenientes y 
necesarias, hallar medios que sirvan de remedio á tanto esceso, y 
siendo como es privativo de mi regalía elegir los mas eficaces, mu- 
dando los antiguos que fueron nocivos y añadiendo los que de nue- 
vo, parecieron mejores, y que la estension de mi monarquía & pro- 
vincias tan distantes, como las Indias con quien es precisa la corres- 
pondencia en las cosas de gobierno y comercio, ha ocasionado ma- 
yores riesgos. Y habiendo acordado después de algunas conferen- 
cias, que sobre la determinación de esto, se tuvieron, que en estos 
mismos reinos de Castilla se usase del medio de los sellos: lo man- 
dé así por una mi carta y provisión, dada en quince de Diciembre de 
mil seiscientos treinta y seis, en virtud de la cual y de otras mis cé- 
dulas que para su declaración he mandado despachar, se ha oido 
y va ejecutando, de que se hah reconocido muy buenos efectos para 
la mayor legalidad de los instrumentos. Y considerando haber lle« 
gado á estado mi real hacienda con los gastos que se han recrecido 
con tan continuas guerras en todas partes de la región católica, y 
de mis vasallos, paz y tranquilidad de mis reinos y provincias, y 
principalmente en la conservación y pacificación de las Indias, que 
no pqedo dejar de valerme de todos mis derechos y regalías; he re- 
sueUo que el papel que ha de servir para el gasto de todo^ los ins- 
trumentos, y recados que se hicieren y otorgasen^ en los mis reinos 
y provincias de las Indias, se selle; y que nadie lo pueda sellar, im- 
primir, ni vender por mayor ni por menor, si no fuere en mi nom- 
bre, á imitación de lo que se ha ejecutado en estos de Castilla, con 



26 HISTORIA CaOMOL6aiCA 

que se consiguen los buefios efectos referidos y el alivio de mi re^l 
hacienda, y de mis vasallos^ ^ue le tendrán de nuevas contribucio- 
nes, habiéndose por mi &rden conferido por ios de mi coosejo real 
de las Indias sobre este medio su mejor dirección y disposición, y 
consultádoseme lo que en razón de ello pareció. Y por mi visto he 
acordado de mandar, dar la presente que quiero y es mi voluntad, 
tenga fuerza de ley y pragmática: por lo cual ordeno y mando 
que de aqui adelante en todas y cualesquier partes de las Indias 
occidentales, islas y tierra ñrme del mar Océano descubiertas, y que 
se descubrieren, no se puede hacer ni escribir ninguna ««eritura ni 
instrumento público, ni otros despachos que por menor aquí irán 
declarados, sino fuoren en papel sellado con uno de cuatros sellos 
que para ello he mandado hacer en la formai diversidad y calida- 
des que se diránj sin que por esto sea vieto derogar las demás so- 
lemnidades que de derecho se requieren en los iostrnmetiios para 
su validaoioU) porque mi voluntad es aíladir eaie nuevo requisito 
del sello, por forma sustancial, para que sin eila, no puedan t^ier 
efecto, ai valor alguno; y d^sde ahora los irrito y anulo para que 
en ningtm tiempo hagan fé, ni puedan presentarse ni admitirse en 
juicio^ ni fuerza de él ni dar ningún titulo, ni derecho á Ia3 partes; 
antes por el mismo caso y hecho, piorden el que pudieren tener; 
con el interés, cantidades y suma^^ sobre que se hubieren otorga- 
do, y fuera de esto incurran las partes, la primera vea, en doscien- 
tos ducados de pena, la segunda en quinientos aplicadoe por tercias 
partes á mi real cámara, juez y denunciador, y creciendo la rebel- 
dia basta la tercera, ademas de las dichae penas y otras peeunia- 
rias, se usará de las corporalee, según el arbitrio de quien tuviere 
el conocimiento de estas causas, y los jueces, solicitadores, delenso- 
reSji procuradores y escribanas que las admitieren, presentaren 6 
fabricaren^ incurran en lasdicbai» penas pecuniarias, y de privación 
perpetua de sus oficios, añadiendo á los escribanos las que por de- 
xecho están impuestas 6 los falsarios* Y tengan obligación unos y 
otros, solas dichas penaSi de dar cuenta á las justicias que de estas 
causas han de conocer de cualesquiera inetromentos 6 desfiacbos 
que sin esta solemnidad llegaren á siis manos, o á su noticia, hechos 
y otorgados desde el primero de Enero del ano que viene de mil 
seiscientos cuarenta en adelante, que es desde cuando mando, que 
en los mis reinos y provincias de las Indias se use del papel sella- 



0fiL HAMO tt 0]iLX<ys. 27 

do, y ca»o que por la distaTtciii grande que hay de tmá&iiftovincias 
á otras, en ellas no padieVe estar publicada esta mi pragmática ya 
el dicho lila primero de Enero dé mil sfei&eietitós y cñareritá, se'ha 
de entender, desde cuando se promulgare, con dedáracioti'de qtté 
si alguna 4e las partee interesadas, qne no sefa juez, es(»i%áno, -de- 

• f 

fetisor, procurador 6 s<>lic¡tador, lo descubriere antes que ^en^á i 
noticia de las dichas jnstkias, se les remitirá la pena y tsolo ae pro- 
cederá contra 4os demás culpados; y en este delito no ha de ser héf- 
cesario denunciador "para proceder de oficio, y porqueesde caHíad 
qu^ 96 puede cometdr en seeretr) para imposibiHtaT la próbatiza, 
declaro que fie ha de tener por legfíi-ma, la dé tres testigos singula- 
res, según está dispuosto por mis leyes reales en la ávéH^a'Cion de 
i^ se^ornos; y es mi Yokmtad que si alguno falseare los dicboa 

» ^ 

sellos, abriéndolos ó imprimiéndolos, contía lo por mí dispuesto, 
incurra por el mismo hecbo, en todas las penas impuestas i Ids^^l- 
Harios de moneda. Y asimismo ár las impuestas á los que imiten 
fiílsa de vellón en esfos mismos reinos, conforme á la pragmática 
del afio pasado de mil seiséientod reitíte y ocho; y con la calidad 
de la probanza reAfrida; y eé mi ^oluiWad que comprenda- á todo 
género de personas, de cuatesqui^r estado, calidad 6 dignidad que 
sean. Y qué la forma de los sellos, y ejccuéián de ellos en los Ins*- 
trumentoB y d<tfmas despachos, se observa y guarde deestamanefa. 
Que haya CQ» tro sellos dilforentes, primero, segundo, tercero y cuar- 
to: que en los pliegos asti sellados/ se escriban ios Contratos, instrü- 
meatosi a^tos, escrituras, provisiones y demás recados'que se hicte- 
ren« y otorgaren en iés mis reinos y provincias íf¿ las Indiat, ;Be- 
gun la calidad de cada género, fin elsrello primerb, si^ han de 
escribir todos ios despacbos diaí graciti y mercedes^ que se hicieren 
BU las provincias de IftS' indias por mis viteyes, |>residentes, aindi^h- 
oias, tribunales de cuféniae, gobernadores y ca|)itanes generales, 
covmgidores y ocros cualesquier ministros de [ftisticra, ^éi*ra,'y 
hácdevnia, y quei si los tales despachos tuvieren mas que un pliego 
todas las otvas hojas se escriban eu^ papel del sello tercero. El sello 
segunsb, ha de. ser para el prtmier pliego de todos los incfttnimentos 
deeseritifras, tostamentos y contratos de cualquier género y ma- 
inel-a que iséan y que se btíbíeren.de otorgar legitinia/rtenfe a«te es- 
oHbaDos, y ias demás hojas en los protocolos y registros, han de 
ser sellados C0tt el s^llo uercer^. El sello tercero, ha de servir pftíra 



28 HISTORIA CRONOLÓGICA 

todo lo judicial y que se actuare y fuere de justicia ante mis vire* 
yes, ch&ncillerias, audiencias, tribunales y demás jueces y justicias 
de las mis Indias; y lo compulsado que se diere de cualquier 
cosa que sea, no ha de llevar mas que el primer pliego sellado, cou 
el sello segimdo, y lo demás en papel común. En el sello cuarto se 
han de escribir todos los despachos de oficio, y de pobres de solem* 
nidad, y de los indios públicos ó particulares, (si estos lo redujeren 
á papel). Y aun en tal caso si faltaren loa Indios en que sea sella- 
do, no sea causa de nulidad, por cuanto mi intención y Toluntad, 
siempre ha sido y es aliviarles, de cualquier carga y gravamen. 
Y es mi voluntad que los instrumentos 6 despachos que contra lo 
contenido en esta mi carta se otorgaren, no hagan fé, ni se puedan 
presentar en juicio, ni fuera de él, ni dar título á las partes, porque 
desde luego los anulo é irrito so las penas y prohibiciones antes de 
esto referidas. Y porque con la variedad y mudanza de las señales y 
caracteres do los sellos se asegura mas su legalidad, mando que los 
pliegos sellados con los dichos sellos, no puedan valer ni correr en 
las Indias, por mas tiempo que dos años, y que para los dos siguien* 
tes, se impriman otros en la forma que pareciere mas conveniente; 
y asimismo que ningunas personas de cualquier estado 6 calidad 
que sean, puedan imprimir ni fabricar el dicho papel sellado, si- 
no fueren las que tuvieren licencia mia para ello, ni venderlo, sin 
la de los comisarios que en cada audiencia de las dichas mis Indias 
Dombrare para todo lo tocante á esta materia; por cuyo cargo y 
disposición ha de correr la venta y distribución del dicho papel, y 
las personas que lo vendieren, sellaren (^fabricaren, contra lo 
aqui referido, incurran en las dichas penas que así van declaradas, 
y porque las costas del papel y su fábrica, conducción, administra- 
ción y salarios de ministros, serán tantos como se deja entender por 
la gran distancia y número de ciudades, villas y lugares de las dt« 
chas mis Indias, donde se ha de remitir, y personas que en uno y 
otro han de intervenir, y es justo se cargue á los que consiguen la 
utilidad de este beneficio, con la consideración de algún interés, y 
provecho que de ello se puede seguir á mi real hacienda, siendo como 
es derecho de mi regalía poner precio y tasa á todas las cosas ven- 
dibles; he acordado poner (como por la presente pongo) precio fijo 
á cada uno de los dichos pliegos sellados, para que se vendan en la 
ibrma siguiente: El sello primero que va en pliego entero, veinti- 



BEL BAMO D£ GALLOS. 29 

cuatro reales: el sello segundo, que va asimismo eii pliego ente- 
ro, sois reales: el sello tercero que va en medio pliego, un real; y el 
sello cuarto que también vá en medio pliego, un cuartillo. Y por- 
que en materia tan útil al bien público, conviene la brevedad eri 
la ejecución, ordeno y mando que se comience á ejecutar, en mis 
Indias el uso de los dichos sellos, desde primero de Enero del año 
que viene de mil seiscientos y cuarenta, y en todos lósanos siguien- 
tes, se han de renovar cada dos años, y acabar al fin de ellos. 

Y si las cosas no se pudieren disponer de manera que se intro- 
duzcan en todos los lugares de aquellas provincias desde el dicho 
dia, mando que en cada lugar haya de escribirse en papel eellado 
todo lo que dicho es, desde el dia en que se entregare k los consejos 
de las ciudades, villas y lugares, para que lo vendan: que en cada 
distrito de las audiencias de las Indias, donde se han de nombrar 
comisarios, haya un tesorero de toda satisfacción, del cual haya de 
tomar fianzas legas, llanas y abc^nadas el comisario, para que on su 
poder entre el papel sellado que se remitiere de estos reinos^ y a$i« 
mismo todo lo que de él procediere, con caHdad que lo que resul- 
tare de este medio haya de entrar y entre en poder de los oficiales 
de mi real hacienda, del distrito del dicho comisario, de seis en seis 
meses; advirtiendo que esto se ha de hacer de forma y á tiempo que 
pueda enviarse á estos reinos eo los galeones y flotas de cada uno, 
y porque en esto ha de haber la buena cuenta y rázoh que couvie-* 
ne, mando al dicho mi comisario que cada año tome cuentas al te-^ 
sorero que fuere de su partido, poniendo en ello el cuidado y dili- 
gencia que materia tan importante requiere; y en habiéndolo he- 
cho remita las dichas cuentas á la sala de el dicho mi consejo de 
las Indias, que para este efecto he mandado formar así de mi pre- 
sidente 6 gobernador del dicho mi consejo, como de algunos minis-^ ' 
tros de él, por cuya niano corre y ha de correr la disposición de to- 
do lo demás tocante al dicho papel sellado, en manos de mi in- 
frascristo secretario; con declaración que los despachos y papeles ' 
que se enviaren^ dependientes y concernientes, han de venir los de 
Nueva España» su secretaria para que en llegando se remitan á 
la dicha sala y al secretario <iue lo fuere de ella; y porque en mu- 
chas partes de las dichas mis Indias no hay moneda que se pueda 
ajustar á la paga y satisfacción de los sellos terceto y cuarto, res- 
pecto de ser tan bajo su valor, ^liero y es mi voluntad se cobre de 



30 HISTORIA CMOXQhboiCX 

lar iQÍ^ma ^ifix^a. y maner» que se hac^ de lo procedido do la bnia 
de la Santa QriizAda; y atendieodo á lo mucho que me aitvtn loa 
sold^dps que residen en las provincias de Cbile.i islaa FiltpiAaSi y 
á'su nece^dftd y pobreza, he lenido por biea da reievarloa-eo cuan» 
to^ se pueda, y a$i maado que en todo lo que lea tocare en aquellas 
provincias é iaias, siendo soldados ordinarios que estéoi en presidio 
6 fin el ejército, puedan usar y despachen en el papel del sello ciiar* 
to que e^& aplicadoT para las oosaa de oficio; y porque los despadios 
de oficio que se. hacen y proveen en todas nais chanoíHerías, audien- 
cias, tribunales y otros cualesquier juzgados, son muchos y todos se 
ordenan ú la buena administración de justicia y á la utilidad de la 
repúbli^, y si 86 hubiese de usar en ellos de los dichos pliegos ma- 
yores que el de dicho sello cuarto, en el corto caudal qtie tienen 
para gastos de justicia, les faltar ia lo necesario .para pagar loa de- 
recho$>, y conviniendo que en se^iejantes despajos uo falte esta 
solemnidad tan importante para au legalidad, es mi voluntad se 
hagan todo6 los tales despachos, en el dicho sell4> cuarto de oficio; 
y respecto de que por accidentes que suelen suceder, se yerran al- 
gunos de loa despachos que se dan por vireyes, chancillerSas, au- 
diencias, tribunales, juzgados y demás justicias de las dichas mis lu- 
dias, y s<9ria de mucha molestia á las partes obligarlos dos ó mas ve- 
ces apagar los. derechos del sello; he resuelto que los escribanos 
de gQbernaeÍQft .^ mis vireyes 6 gobernadores y loa escribanos de 
cánfiara^. pobleos y del número, y los demás mis escribanos y otros 
cual^squiexa oficiales de papeles da las dichas cbancillerfaa^ tribu- 
naleSji juzgados, casas reales y. oür os, sise erraren algunos despa- 
chpa.en sus oficios en pliegos sellados de loe tres $ellos, primero, se- 
gundo y tercero, los lleven ó envión & loa receptores 6 personas que 
en ca4^ ciudad, villa í» lugar estuviareo nombrados para el rapar* 
tinpi^eB^o y distribución de ellos, cancelados, borrados, firmados ó 
siginados, y el dicho receptor ó persona los reciba» y en su lugar dé 
o^os de la misma calidad, cobrando por cada pliego que ae diere 
en su lugar á razón de medio real y no mas, que es la costa que se 
supone piodrá tener de papel, impresión, conducción y otros gastos, 
y el. dicho rec^ptpr ó repartidor se descargará en la cuenta que hu- 
bie:re de dar, con los que devol viere de este genero cancelados, bor- 
rados, firmados á signados según queda^ dicho; y si algunos despa- 
chos fuesen de materia secreta, bastará que se lleve el sello y la ins- 



RAMO OS FAF£¿ SSLLAUO. 31 

cripciou de los tftles pliegue firmados de las personas á quienes to- 
care; asimismo or4eno y mando que todas las peticiones y memo- 
riales que se dieren á mis vireyes, audiencias, tribunale;s, juzgados, 
gobernadores, corregidores y otras cualesquier justicias, hayan de 
ser escritos en papel del sello tercero, y no siendo así no se han de 
poder decretar, jii remitir, ni hacer relación en ninguno de los di- 
chos tribunales y justicias, so las penas contenidas en esta pragmá- 
tica, y declaro que los autos & decretos que en su virtud se dieren, 
se puedan escribir en las mismas peticiones & memoriales, y asimis- 
mo las notificaciones de los dichos autos 6 decretos, y todas las de- 
claraciones y otras cualesquier diligencias que se mandaren hacer, 
consecutivamente en el mismo papel dond« estuviere el auto 6 man- 
damienti) del juez, y si no cupieren todas eh medio pliego,se prosiga 
en otro ó en mas, los qué fueren menester del sello tercero. En las 
cartas acordadas qite se despacharen por mis vireyes, chancillerías, 
audiencias, tribunales, juzgados y demás justicias firiñadas de los 
presidentes, oidores y ministros de ellas, se usará del papel del se- 
llo cuarto, y en las demás cartas d^ correspondencias que las dichas 
audiencias, tribunales y justicias tuvieren por medio de sus escri- 
baños de gobierna, cámarji y otros, ó de los oidores que por comi- 
siones particulares escribieren, se podrá tisár del papel co'nran 6 del 
cuarto sello que está aplicado para los despachos de oficio, como 
mejor le pareciere, y los* ministros con quien se tuviere estas cor- 
respondencias podrán hacer lo mismo. Y matado que debajo de un 
sello, no se pueda escribir mas que un solo instrumento do unacou- 
testura, con declaración que esto no se entienda en los protocolos 
y registros qtie quedan ón poder de los escríbanos, ante quien pa- 
satén y despacharen, que se han de formar enteramente de pliegos 
del Sello tetcero, porque en ellos se han de escribir consecutivos, to* 
dos los despachos, instrumentos y escrituras de que debe quedar 
registro, aunque sean de diferentes materias y personas, m dejar 
blahco ninguno, pói'que así conviene para mayor legalidad de los 
registros y protocolos; y porque lo referido es mi voluntad se guar- 
de, cumpla y ejecute, según y como Va declarado, mando i los di- 
chos mis vireyes, gobernadores y capitanes generales, presidentes 
y oidores de mis audiencias y chancillerías reales, y alcaldes del * 

^ crimen de ellas y contadores de los tribunales de cuentas, y í mte 
gobemad*>re8, corregidores, alcaldes mayores y or^ntffios, y otro»' 

TOM. III. — 4. 



32 BAMO I>£ 

cualesí(^uiera mis jueces y justicias y oñciales de mi real hacienda, 
de todas y cualesquiera partes de las dichas mis Indias, islas y pro- 
vincias de ellas, así á los que al presente son> como á ios que ade- 
lante fueren, vean lo en esta mi carta contenido, y cada uno en lo 
que le tocare la guarden, cumplan y ejecuten y hagan guardar, cum- 
plir y ejecutar, sin escepcion de personas de cualquier género, cali- 
dad y preeminencia que sean, porque todas han de quedar (como 
quedan) comprendidas en su observancia y cumplimiento, y no va- 
yan ni pasen, ni consientan ir, ni pasar contra su tenor y forma. 
Y para que venga á noticia de todos y ninguno pueda pretender 
ignorancia, mando se pregone y publique esta mi carta, en las ciu- 
dades donde residen .los dichos mis vireyes y audiencias, y en las 
demás de sus distritos que les pareciere conveniente. Y de co- 
mo así lo hicieren, enviarán testimonio dirigido á la dicha sala en 
la forma que queda dicho, para en cuanto á la remisión de los pa- 
peles tocantes á esta materia. 

3. 

Para la mejor administración y arreglo del ramo en ejecución de 
la presente real cédula, se espidió otra á 25 de Abril de mil seiscien- 
tos treinta y nueve refrendada de Gabriel de Ocafia, cuyas cláusu* 
las se redujeron á que el papel sellado que viniese, se pusiese á car. 
go de oñciales reales, distribuyéndose según las órdenes comunica- 
das al comisario de este ramo que en cada audiencia estaba nom- 
brado: que al propio cuidado se dejara el papel blanco, que se re- 
mitía de la antigua España para el caso que faltare cualquiera de 
los géneros del sellado, que se enviaba en aquella ocasión, se sella- 
ra y supliera de esta mfinera: que lo procedido de este renglón, cuya 
'cobrauza babia de correr de cuenta de los mismos ministros, se di- 
rigiera íntegro á los reinos de Castilla, en los galeones de flota de 
cada año, con relación circunstanciada de la cantidad de papel, y 
resulta <le dinero que hubiera entrado en su poder, en derechura á 
la sala del consejo de Indias; pues para la disposición y ejecución 
de este medio, la habia mandado pasar al secretario de él; que en 
el evento de que sin embargo del cómputo que se habia hecho, y 
del papel sellado que se remitía hubiese necesidad de mas, por su 
mayor consumo, se sellase aquí el competente en el blanco que 



PAPEL SELLADO. 33 

se acompasaba con los cuatro sellos abiertos en bronce, veni- 
dos entonces; y que si ai fin de cada bienio sobrase alguna por- 
ción considerable de papel sellado, se resellara para el siguiente 
con los sellos destinados á sellar el papel blanco, haciéndose pre- 
cisamente esto, con acuerdo del virey y demás ministros según 
ce acostumbraba, previa constancia de la falta 6 sobra de papel de 
cualquiera de los cuatro géneros, para que se consumiera cada 
cosa á au debido tiempo y hubiese tpdo cuidado en evitar fraudes 
y perjuicios á la real haeienda. 



El coihísario para esta real audiencia y su distrito, fué el Dr. D. 
Francisco Manrique do Lara, fiscal de ella, á quien nombró S. M. 
en real cédula, fecha eu Madrid á siete de Marzo de mil seiscien- 
tos cuarenta, librándose después otra en diez y ocho de Mayo de 
mil seiscientos cuarenta y uno, con motivo de varias dudas que se 
suscitaron sobre la ejecución de las anteriores órdenes, cuyo tenor 
ea el siguiente. 

5. 

El bbt. — Por cuanto he sido informado que en los tribunales de 
cuentas de iñis ludias occidentales, se ha ofrecido duda en la ejecu- 
ción y observancia de las órdenes que se han iniciado sobre el uso 
del papel sellado, por no estar declarado qué ^género de despachos 
se han de escribir en él, de los que pasan y se hacen en los dichos 
tribunales, y particularmente lo que toca á las cuentas y libros de 
ellas que es>lo mas principal, y que demás de esto no tienen de qué 
poder suplir lo necesario para la compra de dicho papel, y porque 
conviene para la mejor disposición y cumplimiento de lo quo á esto 
toca declarar la forma que en todo se ha de tener: habiéndose visto 
por los de mi consejo real de las Indias, he tenido por bien de orde- 
nar y mandar, como por la presente ordeno y mando que todos los 
despachos que pasaren en los dichos tribunales de cuentas, que no 
fueren á pedimento' de parte, se hayan de escribir y escriban en pa- 
pel del sello cuarto; y los libros adonde se tuviere la cuenta y ra- 
zón de los cargos y resultas (pie hubiere en ellos, se han de formar 
en el mismo papel, y las que se ordenaren y tomaren en papel blan- 



34 R.^MO Dfi 

co, y las relaciones juradas que las parte5) presentaren para ellas, 
las han de dar en papel sellado tercero^ y de otra manera no se han 
de admitir en los dichos tribunalen, á los que mandó que lo prooe* 
dido tie gastos de justica y & falta de ellos de las penas tocantes á 
mi cámara, eroguen lo necesario pata ello; y en las islas do Bario** 
rento, y también en la ciudad de Manila de las islas Filipinas, su- 
phesto que eu todas estas partes los presidentes de las audiencias de 
»Jlas, tienen la misma jurisdicción y mano que los vireyes; los se^ 
líos reservados han de estar en parte donde se cierre con tres llares, 
que la una tenga en las audiencias de Lima, México y Sta. Fé, Sto. 
Domingo y Filipinas, el oijdor qué en cada uno de ellas he nombra- 
do por comisario del dicho papel sellado, otra el fiscal y la otra el 
mas antiguo de los oficiales de cuentas, de los tribunales de las di- 
chas ciudades de los Reyes, México y Sta. Fá, del nuevo reino de 
Oranada, y donde no hubiere tribunal, ha de tener la llave en lugar 
del contador, el oficial de mí real hacienda mas antiguo, y sin in- 
tervención de estas tres personas que para este efecto nombro, no 
se ha de abrir la parte y lugar donde se pusieron los dichos sellos, 
y para ello, ha de preceder &rden del acuerdo que como queda di- 
cho se ha de hacer para lo que toca al sellar el papel blanco y rese- 
llar el que sobrare de un bienio para otro; y esto se ha de ejecutar 
con la cautela, cuidado y atención y desvelo que la niáteria requie- 
re; y los que tuvieren las IlaVes, no las han de confiar i otra perso . 
na, si no es estando impedidos legítimamente, y entonces las entre- 
garan á quién el virey 6 presidente espresamente ordenare: que to«- 
do el papel sellado y lo que de él procediere, ha de entrar y< entre 
en p<Kler de los oficiales de mi real hacienda del distrito donde to- 
care, los que lo han de tener por cuenta aparte, y para remiti<rlo d& 
k misma manera^ á estos reinos consignados al mi tesorero que es 
6 fuere del dicho papel sellado. £i sellar el papel btan<;o para el 
suplemento, ha de ser como queda referido, conforme á la necesidad 
que hubiere de cad^i género de los cuatro sellos que se envian, es- 
tampando el precio de cada pliego de los dos sellos primero y se- 
gundo, y del tercero y cuarto, cada hoja según y en la forma que vá 
el papel sellado de estos reinos, escepto que no ha de llevar la ins- 
cripción; y porque como queda dicho, si sobrare algim papel del pri- 
mer bienio se ha de guardar con cuenta y razón teniéndola de ello 
los oficiales de mi real hacienda, para que sirva en el siguiente, resé- 



llándole coi) loe selloir (itesérelnúliiiu» ^SMMftdo se^j^Uteti^s^.yiqj^^- 
Hi lo que toca á resello, teguatde la;6rd6ii:y fotfmft^quft aot6i^oes m^ 
diere; y que de la misma maaiHraise obs^ve enlode a^i^ijute; /q[|i||^ 
los comisarios de) dicho papel eallado que he iH>]»t)ira(lc^ea lí^ia auh 
dieiMsiae de las Iadiu6/cada vkto en s^ díatrito Jif^aif^i^ipn.pavxy. 
ajustada de los despachos de gracia» gobierno ,^ justicia qpe^ordÚQ^t 
riamente se ofreces^. en k^s diebc^s audiemeiaei y ^ef dan poi^* ^^s^virej; 
ye», presideotesi gobernadoresiy demapniini^tri)^ y justipias, y ¿ijiqi 
lamente avisen con la oertíd^cabre^ dÍ9tÍQcido'y€Íaridad.qtte-/5^pi^. 
da; cuánto papel sellado sdrá menester pttra -cada bUüi^ en m dietri* 
to, cuyo c6mputo ae podía hacer por eLpirtmor aao>y t^dp.lo recgátaix 
á la secretaría dol Perfiy Noeva Biepaifta^ pata'qa6^d)3ade.aUí aalieiy^. 
á la sala del dicho mi consejo en la forma que queda dispuesto-^ Y 
respecto de que en la impresión de las pragmáticas que se remiten 
con el dicho papel sellado para que se distribuyan en la^ Indias, se 
ha gastado cantidad con^sidcfrable, y coavtoul.s&idá ,^atis6ic$ioft d& lo 
que esto montare, mando i los di^ós comisarios que cada uno: por 
lo que le locare dar emolas dichas pragmátioa«^. haciendo ^pai^eUpt 
cómputo de la costa que.Mn tenido a$( en la impresión, <^nM> de,sn 
conducción á aquellas provincias, y las y^i^daa disponiendo qM^'su 
procedido entre en poder de los oficiales da mi xe«Ll hacienda de la 
misma manera^ para que lo r^mitaivpor cuenta á parte, declarando 
de lo qui¿ procede, por ser para los gastos que se han hecho eu ello. 
Y porque mi voluntad es, se guarde, cumpla y ejecute precisa é in- 
dispensablemente, mando á, mis vireyes, presidentes, audiencias y 
á los comisarios que en ellas he nombrado y adelante nombraré pa- 
ra esta administración, tribunales de cuentas y oficiales de mi real 
hacienda, y mis gobernadores y capitanes generales, corregidores^ 
alcaldes mayores y demás jueces y justicias de la dichas mis Indias 
occidentales, y a dichas cualesquierapersopas de cualesquiera es- 
tado, calidad 6 condición que sean, en cada uno én lo.que le 'tocare 
guarde y cumpla lo dispuesto en esta mi cédula, sin ir ni pasar con- 
tra su tenor y forma en manera alguna, porque además de que en 
hacerlo así me tendré por bien servido, de lo contrario lixárid'aré ha- 
cer la demostración que el caso pide, y qire sean cónclehados los 
que contravinieren á cosa alguna, y de lo que se aplicare á mi cá- 
mara y fisco, tomen lo que fuere menester para el gasto del papel 
sellado que para las cosas de oficio y tocantes fi mi serVicio sé con- 



3^ «AMO DK 

sumiere en dichos tribunales, y no habiendo del uno y otro género 
de donde poder suplir este gasto, se haga de lo procedido del dicho 
papel sellado que se beneñciare, y estos gastos se han de hacer en 
las ciudades de los Reyes y México, con intervención de mis vire- 
yes de aquellas provincias; y en la de Sta. Fé del nuevo reino de 
Granada, con la del presidente de la audiencia que alK reside; que 
así es mi voluntad y que todo lo referido se ejecute y cumpla según 
dicho es, mientras yo no mandare ni previniere otra cosa en con« 
trário, y de esta mi cédula han de tomar la razón mis contadores de 
cuentas que residen en el dicho mi consejo, fecha en Madrid á diez 
y ocho de Mayo de mil seiscientos y cuarenta y un aflos.r— JTo el 
rey.^For mandado del rey nuestro setlor, D. Gabriel de Oeaña y 
Alarcon. 

6. 

Consultó á S. M. el fiscal comisario del ramo, otras dudas que 
se ofrecieron acerca de si se habia de practicar el uso del papel se- 
Hado en los tribunales eclesiásticos y por sus notarios; y fué resuel- 
to por el rey en real cédula de cuatrp de Julio del mismo año de 
mil seiscientos cuarenta y uno, refrendada de D. Gabriel de Ocaíla 
y Alarcon, como punto general que en todas las provincias de Amé- 
rica se disimulase este punto dfejando que no corriera en aquellos 
el papel sellado ni usaran de él los clérigos cuando litigaran con los 
seculares; bien que previniendo al virey duque de Escalona, el que 
procurara con mafia é inteligencia que sin hacer fuerza ni declara- 
ción alguna aunque espresamente se pidiera por el clero la intro- 
ducción del papel sellado en el estado eclesiástico, y que en caso 
muy voluntario que lo admitan los que de él litigaren en los tribu- 
nales seglares, y rehusaren el pagar todo el precio y derecho del di- 
cho papel sellado, no se les llevará por él mas que tan solamente lo 
que montase la costa que tuviera hasta llegar ácada provincia, de 
que pareció á S, M. avisar y encargar al dicho virey á efecto de 
que por &u parte acudiese á la ejecución y cumplimiento de lo re- 
feridb con la atención que !a materia requiera. 

7. 
Por real cédula del Sr. D. Felipe IV, dada en Madrid á doce de 



FAPBL 8£X.LAD0. 37 

Febrero de mil seiscientos ci&cuenta,. se mandó sacar al pregón y 
pública almoneda, el oficio de tesorero que se creó para la cobranza 
y recaudación de este ramo; mandando asignarle el salario que cor- 
respondiese al precio que se diera por él, y guardando acerca . de es- 
to lo dispuesto por las reales cédulas y órdenes anteriores. 

8. 

Desde catorce de Junio de; mil seiscientos setenta, hasta cuatro 
de Julio de mil setecientos diez y seis/se cuetitan hasta veinte rea^^ 
les cédulas y 6rdenes de envíos de papel sellado con sus correspon- 
dientes sellos, y blanco para resellar en caso de falta, con disposi- 
ción de que se remitiera á la audiencia de Guadalajara, los que de 
dichos géneros fuera necesario, en la forma que estaba prevenido 
en otras ocasiones, sin que careciera el reino de la Nueva Galicia 
del que hubiese menester, cuidando del beneficio de él, como tam- 
bién de que se dirigiera al consejo de las Indias,' razón de su recibo 
y del consumo que en el distrito de esta audiencia se hiciefse todos 
los años y noticia del que fuere preciso remitirse de Europa, para 
los siguientes, á fin de que hubiese lo suficiente sin desperdicios; dé 
que se cuidara que el procedido entrara en las cajas reales de esta 
ciudad, enviándose este á aquellos reiiios por cuenta aparte con to- 
da distinción y claridad, para lo que se dieran las órdenes oportu- 
nas al ministro de real hacienda, avisando á S. M.en las primeras 
coyunturas, lo que se obrara sin perder de vista el virey este asun- 
to, con la atención que acostumbraba en todo lo relativo al mejor 
servicio, y que en las naves que salieran del puerto de Acapulco 
para las islas Filipinas, se proveyese del papel que viniera destina- 
do al distrito de aquella audiencia, bajo de partida dé regiiStro; de 
forma que fuera con toda seguridad y bien acondicionado, acom- 
pañándose al gobernador de aquellas y al oidor comisario los des- 
pachos y certificación, con especificación de la cuenta de todo, y de 
haberse así ejecutado, se enterara á S. M. 

9. 

£a veinte de Febrero de mil seiscientos setenta y siete/ellÍ0.'D« 
Juan Saenz Moreno^ alcalde del crimen d^ e$la real audiencia, y 



SB aÁSCO DE 

Visitador dé tribunal de cuentiBis y cajas reales de la Nneva Espa* 
ña, hiro cóirtnltfiL ¿ S. M. con testimonio de autos sobf e las dudas 
que D. Juaiii Bautista Mendrije, contador del dicho tribunal y do la 
visita, había propuesto en inforroc de veinte de Octubre del año an- 
terior, tocantes á las cuentas que halló practicadas en aq^el ramo 
tan principal como el de papel sellado, por haberlas encontrado sin 
las formalidades que pide el estilo, seguridad, buen cobro y distri- 
bución, refiriendo el mucho papel que habia perdido, y los incon- 
venientes que resultaban por parecer faltarse á la atención que en 
ello se dejbia tener, y dictando los medios que se podrían aplicar 
para su, mas ajustada dirección, de que provino la espedícion de la 
re^l cédula do treinta y uno d^ Enero de mil seiscientos setenta y 
oqliQi refrendada por jE>. José de Beitia Linage, en que S. M. man* 
d6 que de alK adelanto los oficiales de su real haciends^ de esta ciu- 
dad diesen en el dicho tribunal de cuentas las respectivas al papel 
sellado que se remitia de aqt^ellos reinos, del que en estas provin- 
cias ^ resellara, y de todo lo que tocase á su distribución, adminis- 
tración y cobríinza; y que esto se hiciera con entera inteligencia y 
toda distinción, claridad y justificación legítima de partidas, en la 
forma y manera que se ejecutaba y debía practicarse con ios de- 
njas ramos del erario que eran á su cargo, dando para es»to y sacar 
los alcances y rpsultas que se 'ofrecieren, al referido tribuoal de 
cuentas tan bastante poder, comisión y jurisdicción, como se reque- 
ría y era necesario, sit^ limitación alguna, con encargo al juez supe- 
r intendente dei papel sellado de esta audiencia y provincia de que 
dejase usar libremente al tribunal de. sus facultades, en todo lo reía- 
cioiíado, absteniéndose de, eutrometerse en ello bajodeningun moti- 
vo: que si se ofreciese resellají: algún papel del que hubiese sobrado 
djB los años antecedentes, diese la providencia que fuere necesaria á 
I99 oficiales reales, para que ,se verificase solo en el del mismo sello: 
que el resello á que se proc^dieja correspondiese al género y no á 
otro diverso: que en caso C^e que fuese necesario papel de oficio, y 
no lo hubiese de los años pasados, se sellase el que fuera menester 
sobre el blanco y que esto se ejecutase con toda buena cuenta y ra- 
zón, omitiéndose desperdicios y no el noticiar la forma en que esto 
se ejecutase, cuya soberana disposición se asentará en los libros del 
ttibonal de euentaa y de oficíales reales, para que unos y otros es • 
tuviesen 'instruidos de io que había de observarse en todos tiempos. 



■" ''-'-" 



!PAF£L $£LLAÍ}0. S9 

10. 

Ka real cédula de diez y nueve de Agosto de mil seiscientos no- 
venta y uno, á representación del tribuual de cuentas^ para que los 
oficiales reales ejecutasen los autos que se dirigían al cumplimiento 
del mejor servicio de S. M., se resolvió se guardase, cumpliese y 
ejecutase en toda la real Orden de treinta y uno de Enero de mil 
seiscientos seteíita y ocho, y que en ejecución de ella, los oficiales 
reales dieseis la cuenta del ramo del papel sellado, volviendo á dar 
!a que presentaron desde «I afio de mil seiscientos cincuenta y ocho 
hasta el de mil seiscientos ochenta y cinco, sin embargo de la decla- 
ración que sobre esto hizo el virey conde de JMfbncloba, añadiéndose 
que estas cuentas se diesen y feneciesen en lo futuro, de dos en dos 
años, poniéndose cobro en lo que procediese de este ramo de ha- 
cienda. 

11. 

Por otra real cédula fecha en el Pardo á cuatro de Julio de mil 
setecientos diez ysiete, refrendada por D. Miguel Fernandez Duran, 
mandó S. M. dirigir á estas provincias el papel sellado correspon- 
diente al gasto de dos años, participándolo al comisario del dicho 
papel, que era un oidor de esta real audiencia, para que pusiese 
cobro en él, y lo repartiese en los partidos que correspondiese, á 
proporción de que para el tiempo referido se necesitase en cada uno 
de ellos; y ordenó que todos los caudales que produjese este género 
antes que saliese la próxima flota de la Veracruz para España, y 
los que hubiese existentes procedidos del papel sellado que había 
antes aquí, los remitiesen unos y otros á los reinos de Castilla, por 
mitad, en Capitana y Almiranta de dicha flota á entregar á su teso- 
rero mayor de la guerra. 

12. 

« 

De resultas de haber dado cuenta á S. M. el juez privativo del 
ramo en veinte de Julio de mil setecientos diez y siete de que pre- 
via audiencia del fiscal y consulta del virey habia deteriuin^do a^- 
to de cinco de • . • • de mil setecientos dijez y seis^ que en virtud de 
la quinta capitulación puesta por D. Pedro Larburo, su tesorero, 

con real aprobación por haber consumidose en el bieno d^ mil s^- 
TOM. III. — 5 



40 RAMO DE 

tecientos catorce y setecientos quince, mucho mas papel del estipu- 
lado, se Je entregase duplicada cantidad de 61, en los sucesivos 
afianzando este esceso á satisfacción de oficiales reales, y conce- 
diéndoles también la gracia de que no exhibiese sus cuentas, por lo 
relativo al aumento hasta el fin del bienio, sirviendo por ella á S. 
M. con quinientos pesos, se libró real cédula fecha en Balsayn á 
veinte y tres de Junio de mil setecientos diez y ocho, y refrendada 
por D. Andrés de Corrobarrutia y Zupide, aprobatoria de lo obra* 
do en esta parte por el enunciado juez, encargando el- rey, que si 
como se notaba seguia el aumento, el consumo del papel sellado, se 
hiciese una puntual regulación del necesario en esta real audiencia 
y en la de Guadalajara para que se remitiera; de cuya real resolu- 
<;ion tomaron razón los contadores del supremo consejo de Indias. 

13. 

iPor otra fecha en Corella, á trece de Agosto de mil setecientoj 
diCz y nueve refrendada por el mismo secretario á consulta del juez 
comisario del real derecho del papel sellado en que di6 cuenta con 
certificación de oficiales reales, en carta de diez y seis de Abril de 
mil setecientos diez y seis del producto del papel sellado de los dos 
últimos bienios que corrieron desde principio del año de mil sete- 
cientos y diez, hasta el de mil setecientos y trece, habiendo apare- 
cido el que quedaron de residuo y sin consumir en las cajas de su 
cargo, cincuenta mil doscientos y cincuenta y cuatro pliegos, que 
hacen cien resmas, una mano y catorce pliegos de todos sellos, de 
que así el antecesor como dichos ministros, debian dar el paradero: 
mandó S. M. prevenir al espresado juez, que por su parte dispu- 
siese y enviase la cuenta y razón de la espresada porción, y asi- 
mismo de lo que importaba el papel consumido y su distribución 
en aquellos dos bienios, hasta el referido año de mil setedentos tre- 
ce para estar S. M. individualmente enterado todo. 

14. 

*Pot otra real cédula fecha en San Lorenzo, á veintiuno de Octu- 
bre de mil seteeientos diez y nueve, refrendada por el propio D. 
Andrés del Corrobarrutia y Zupide, ordenó S. M., á consulta de su 
consejo, que la primera ocasión que se ofreciese se le remitiese cuen- 



PAPEL SELLADO. 41 

ta y razón individual del papel sellado que quedó existente; del con- 
sumido, su distribución é importe por lo tocante á los años de mil 
setecientos doce hasta el de mil setecientos diez y siete inclusive, 
previniendo al mismo tiempo que en los años subsecuentes, fuesen 
las cuentas con toda la espresion y claridad correspondiente, para 
que con individuales noticias se aplicasen las providencias oportu- 
nas, y que conviniesen á su real servicio y buena administración de 
este ramo de real hacienda. 

15. 

Por reales cédulas de treinta de Setiembre de mil setecientos vein- 
ticuatro, y treinta y uno de Julio de mil setecientos cuarenta y seis, 
se previno que para que raiga el papel sellado en los acaecimien- 
tos de nuevo reinado, se suscriba en esta forma: debajo del sello 
corriente se añada en un circulo ovalado, valga para el bei- 

KADo DEL sEi^OR DON y CH SU centro AÑOS DE scñalado 

con la rúbrica de estampilla del juez privativo del ramo, como se 
practica. 

16. 

Por otra fecha en Madrid, á veinticuatro de Mayo de mil sete- 
cientos veinte y seis, refrendada por el mismo secretario á consulta 
del propio consejo; mandó S. M. que á fin de que no faltase papel 
sellado en estas provincias, para el consumo de ellas se sellara, pro- 
curando remover todo perjuicio de su real hacienda con crecidos y 
supérñuos gastos, y que estuviesen á la mira de lo que en esto se 
ejecutase, dando comisión al virey marques de Casa Fuerte, para 
que diese las órdenes y providencias que tuviese por mas conve- 
nientes, así al juez privativo del papel sellado, como á los demás mi- 
nistros á quienes tocase la ejecución y cumplimiento de lo referido. 

17. 

Y por diez y siete reales órdenes desde el año de mil setecientos 
diez y seis, hasta el de mil setecientos cuarenta y sies, constan los 
envios de papel sellado, y blanco para sellar, que en este interme- 
dio se hicieron de los reinos de Castilla á estas provincias, con las 
mismas prevenciones anteriormente propuestas. 



42 HAMO ȣ 



18. 



Asimismo se halla dispuesto por real cédula fecha en el Buen 
Retiro á veintisiete de Agosto de mil setecientos cuarenta y siete 
refrendada por D. Zenon de Zomo de Viya, y dirigidida al virey D. 
Juan Francisco do Gúemes y Orcacitas, conde de Revillagigedo, 
que con motivo de ser uno de los cuidados que mas ocupan la aten- 
. clon de S. M. desde su exaltación al trono, el de la conservación, 
aumento y recta distribución de su real hacienda, por depender de 
ella los medios que habian de asegurar la felicidad de sus reioos, et 
alivio de sus vasallos y el total desempeño de la corona, tuviese la 
de que para conseguir estos recomendables fines, era necesaria dar 
un perfecto estado á los ramos de ella con cabal conocimiento de su 
consistencia, á cuyos fines los vireyes tuviesen la autoridad y ma- 
nejo que por las leyes se les concede; pues aunque por lo pasado 
habría algunas razones y motivos para dar la administración de 
algunos ramos de real hacienda á distintos ministros y sugetos de es- 
te reino, con jurisdicción absoluta é independiente de la del virey, 
se habian esperimentado varios inconvenientes, tanto en el uso con 
que se ejercían, como porque recayendo las comisiones en diversos 
ministros, podia suceder que las manejasen á su arbitrio, y según 
las dictase la pasión ú otros impuestos, originándose muchos perjui- 
cios y el mayor de perecer el recurso de las partes, por quedar to- 
talmente sin 61, para cuyo remedio tuvo S. M. por conveniente 
mandar que su virey de Nueva España tenga conocimiento, no so- 
lamente de todas las materias de su inspección, sino también de las 
que por cédulas ú órdenes particulares se manejen con independen- 
cia por cualesquier ministros ú otras personas, comprendiéndose en 
esta resolución las comisiones de lanzas, papel sellado, media ana- 
ta, composiciones de tierras y demás que haya en ese reino, sin es- 
cepcion de algunas por privilegiadas, y recomendadas que estén en 
las cédulas ú ordenes, que para su uso é inhibición se hubieren es- 
pedido, á reserva del ramo de azogues y superintendencia de la ca- 
sa de moneda de la ciudad de México, porque estas han de quedar 
y gobernarse debajo de las reglas con que se hayan establecidas; y 
en su consecuencia resolvió S. M. que desde que se recibiese esta 
leal cédula^ se diesen por derogadas, como por ellas las derogó, las» 



PAPJBL SSLLADO. 43 

eitadas comisiones como privativas, y en solo á la parte que tocare 
la inhibición dot conocimiento del virey, respecto á ser su real áni- 
nimo, que dicho virey le tome y tenga en todas las transacciones, 
condenaciones 6 remisiones de créditos, que en virtud de las facul- 
tades que se les concedieron ejecutaron en su real nombre, bien 
que sin embarazarle^ el libre uso de sus jurisdicciones con toda la 
estension y amplitud que les compete, y solo sí, con la precisa cir«' 
cunstancia de que para cualquiera transacción, remisión ü otro cuaU 
quier punto en que se tratare de intereses á su real hacienda, haya 
de preceder forzosamente el conocimiento y aprobación del virey é 
igualmente para la determinación y sentencias que tomaren y pro- 
nunciaren, y para las providencias que política 6 gubernativamente 
aplicasen; pues para todo ello la han de solicitar ios comisionados, 
dándole también cuenta de las convenciones que hicieren con las 
partes los ministros 6 personas que al presente manejan y en ade- 
lante succedan en las referidas comisiones de lanzas, media anata!, 
papel sellado, composiciones de tierras y todas las demás que hu- 
biese en esta provincia de la jurisdicción del virey ^ á escepcion de las 
de azogues y superintendencia de la casa de moneda de esta ciudad; 
pues solo en estas no ha de hacerse novedad en las reglas, con que 
está mandado se gobierne; de suerte que las que se actuaren con las 
partes y no preceda en ellas la aprobación del virey, sean nulas y 
de ningún efecto, y que igualmente deu á dicho virey noticia siem- 
pre que la pida de los caudales que hayan producido sus respecti- 
vos encargos 6 ramos cuya recaudación, dirección y manejo les han 
de ser absolutamente Ubres, y facultativos según les esté concedi- 
do; pero siempre debajo de la dirección del virey en lo que pueda 
contribuir á su aumento y mejor recaudación^ avisándole los cau- 
dales que hubiese existentes, para que los envié con separación á 
los reinos de Castilla en las ocasiones que vayan otros caudales, & 
efectos pertenecientes á la real hacienda, 6 en las que se presen 
ten de mayor seguridad; y asimismo mandó S. M. que las apelacio- 
nes que otorgasen de sus sentencias peculiares á los espresados 
ramos 6 privativas comisiones, sean para ante el virey inmediata- 
mente, y no como hasta aquí en la de lanzas, media anata, papel 
sellado y cualesquiera otras para el consejo de hacienda, ni otro 
tribunal de aquellos reinos; pues con la determinación del virey, 
en el caso de hallarse gravadas las parles, deberá este dirigir los 



44 RAMO DE 

autos á la real persona, con particularidad de los que sean pecu- 
liares á lanzas, media anata y papel sellado, por mano de su secre- 
tario universal del despacho de Indias, para que S. M. les dé el 
curso que tuviere por conveniente y corresponda á la mejor admi« 
nistracion de justicia: en inteligencia de que los jueces subdelega- 
dos del juzgado de ventas y composiciones de tierras, deberán otor- 
gar apelación de sus sentencias para ante el ministro del consejo de 
Indias, á cuyo cargo está este ramo de toda la América; pero no 
convenir'sin la aprobación del virey en la venta 6 composición de 
ellas, pues ha de preceder precisamente, y sin embargo de esta cir- 
cunstancia, se ha de solicitar como se ha hecho anteriormente la 
real aprobación de S. M. por mano del mismo ministro encarga- 
do de todo este juzgado, y en conformidad de lo referido, mandó S. 
M. que luego que dicho virey recibiese esta cédula, la hiciese noti- 
ficar judicialmente á los ministros ó personas que ejerzan en este rei- 
no comisiones con jurisdicción absoluta é inívita, disponiendo tam- 
bién que se hiciese publicar esta su real disposición, así para que 
por ninguno se pueda alegar ignorancia, como para que los suge- 
tos que obtengan los referidos encargos, en inteligencia y cumpli- 
miento de ella se abstengan de proceder á cuanto se oponga ¿ su pun** 
tual observancia, que así es la voluntad de S. M.; y que el dicho vi- 
rey procediese por los términos del derecho y conforme á justicia 
contra los que no se arreglaren á ella, imponiéndoles las penas que 
sean correspondientes; y también le dá S. M. todo el poder y facul- 
tad para que pueda suspeder, mover ó quitar á cualquiera de los refe- 
ridos ministros comisionados, que abusaren de su jurisdicción &no la 
ejercieren con recta administración de justicia, sin perjuicio de su 
real hacienda y de cualquiera de sus vasallos, procediendo para 
esta determinación justa causa, no dudándolo asi de la obligación, 
conciencia, rectitud y celo de sus vireyes, en materias de su servi- 
cio dándole cuenta de lo que en ello resolviesen y de las causas que 
les hubiesen movido á ejecutarlo, y para el cumplimiento de todo lo 
referido, y de que contra su práctica no se ponga abuso ni emba- 
razo alguno usando S. M. de su suprema potestad y soberanía, de- 
rogó cualesquiera leyes, pragmáticas, cédulas y órdenes que hubie- 
re en contrario, dejándolas por lo demás en su fuerza y vigor, y 
que de esta cédula y de lo que en su cumplimiento se practicare 
se le diese aviso como de «u recibo. 



PAPXL SELLADO. 45 

19. 

Por real 6rden comunicada por su ministro el marques de la En- 
senada fecha en Madrid á tres de Agosto de mil setecientos cuaren- 
ta y ocho, se mandó que las dependencias y autos que se causen y 
formen en asuntos y materias de la real hacienda, por cualquier 
juez privativo ú ordinario, sea con motivo de cobranza de créditos 
atrasados, exacción de tributos, alcabalas y cualesquiera otro im« 
puesto general 6 municipal que corresponda directa 6 indirecta* 
mente á la real hacienda, 6 con el de fraudes 6 contrabandos que se 
cometan, colusiones 6 malas versaciones que se averigüen, y todo 
cuanto pueda tener conexión con este ramo, se remita precisamente 
á S. M. por mano de su ministro de Indias, por quien privativa* 
mente corresponde, y no por la via del consejo de Indias como an< 
tes. 

20. 

Por real cédula fecha en Buen Retiro á nueve de Marzo de mil 
setecientos cuarenta- y nueve refrendada por D. Juan Antonio Ba- 
lenciano, se mandó á los jueces comisarios del ramo del papel sella- 
do á los tibunales de cuentas y á los oficiales reales de las provin- 
cias de Nueva España, islas de Barlovento y Filipinas, remitiesen 
las cuentas atrasadas de este ramo; con respecto á carecer el conse» 
jo de noticias, pues habia diez años que no se remítian. 

21. 

Por otra fecha en S. Ildefonso á veintidós de Julio de mil sete- 
cientos sesenta y dos refrendada por D. Ignacio Goyeneche, se man* 
d6 que en el papel sellado sobrante se guardase la práctica que es- 
taba mandada observar y que se admitiese el medio real prepues- 
to en la vuelta de los pliegos que se cambiaren por errados. 

22. 

Por real cédula fecha en veinte de Agosto de mil setecientos se* 
senta y siete, previene S* M. se aproveche el papel sellado sobran- 
te de bienios atrazados precediendo sn resello y habilitación corres- 
pondiente, y que. concluido el bienio^ se remita al consejo puntual 



46 MAMO DE 

relación del consumo que se hubiere verificado, con espresion de 
resmas y pliegos de cada tasa, y distinción de audiencias y provin- 
cias comprendidas en el vireinato, á fin de proporcionar con estas 
noticias las impresiones y remesas convenientes. 

23. 

El visitador general marques de Sonora, en treinta y uno de Di- 
ciembre de mil setecientos setenta y uno, en el informe que di6 al 
virey Bucareli tratando de este ramo dice lo siguientes 

24. 

Se trae de España el que se, necesita para un bienio, y cuando 
se retardan las remesas, es preciso ocurrir al medio de resellar en 
México el sobrante de los años anteriores, con la solemnidad y for- 
malidades que están prefinidas para estos casos, con el fin de que 
no falte papel autorizado en que estendér los instrumentos públicos, 
y actuar tas instancias judiciales. 

25. 

Corre la superintendencia de este ramo al cargo del señor D. Do* 
min^o Barcarcel en el distrito de esta real audiencia y la adminis- 
tración económica se confia á un tesorero que compró el oficio y go« 
za los emolumentos de un ocho por ciento del total importe del pa« 
peí que venden los alcaldes mayores; pues nada les abona por este 
encargo y de consiguiente procuran minorar su gravamen sacando 
cortas porciones, que afianzan 6 pagan de contado, y solo en Pue- 
bla y Oaixaca hay dos receptores á quienes deja el tesorero cuatro 
por eiento del papel que despachan*. 

26. 

En la gobernación de la Nueva Galicia, aunque hay también un 
ministro de aquella audiencia encargado de este ramo está al cuida- 
do de oficiales reales el despacho del papel sellado, y lo mismo su- 
cede en las cajas de Guanajaato, San Luis Potosí, Marida y Cam- 
peche, adonde se hacen las remisiones por esta de México: y ha- 
biendo reconocido yo en mis viajes, lo mucho que el rey pierde por 
la escasez que hay de este papel en casi todas las provincias y que 



PAP£L SELLA.DO. 47 

ios joeces subalternos se utilizan injustamente del que habilitan; 
acordelen el año pr&xímo de setenta con el señor marques de Croix, 
y el Sr. D. Domingo Balcarcel^ que en todo el distrito de la real 
audiencia de Guadalajara, y el de las referidas de Guanajuato y 
Potosí, se pusiera el papel sellado en los estancos reales, que gene- 
ralmente se hallan establecidos de tabacos, p&lvora y naipes, con 
la seguridad de fianzas que dieron los administradores y fieles de 
ellos, y el abono de un cuatro por ciento que ahora se les ha con- 
cedido con noticia y aprobación de V. E., si este medio produce las 
ventajas que se pueden esperar en comparación del método anti- 
guo, convcndr¿l estender su práctica á las provincias comprendidas 
en este gobierno, aunque para ello sea preciso indemnizar al teso- 
rero & incorporar su oficio que en realiclad debe regularse gravoso 
y perjudicial á los intereses del ramo, pues los valores de cada bie- 
nio apenas han llegado á cuarenta y nueve mil pesos en esta supe- 
rintendencia, no obstante la esactitud del Sr. Balcarcel que los 
aumentó en su tiempo hasta esta cantidad, desde la de treinta y 
cuatro mil pesos en que estuvieron antes. 

S7. 

Es cierto que uo debe esperarse de los alcaldes mayores á quie- 
nes se cómete la venta del papal sellado por carga de su oficio y 
con la gravosa obligación de satisfacerlo anticipado 6 afiauzar su 
importe á voluntad del tesorero que procuren adelantar los valores 
de un renglón que nada les produce, y cuya falta les franquea el 
arbitrio, aunque reprobado, de habilitar papel simple, y embolsar el 
precio que perciben de los compradores. Estos abusos, los he veri- 
ficado por mí mismo, y tengo hecho concepto, que los productos 
de esta renta pueden subir la mitad, proveyendo de papel sellado 
con abundancia todos los estancos del reino, en que se ahorraria la 
rea! hacienda otra mitad del premio que paga al tesorero. 

Por real orden comunicada pot el ministra de liedlas, marques 
de Sonora, de tres de Agosto de mil setecientos setenta y ocho, se 
dispuso el mayor celo y cuidado, sobre que en los tribunales de 
Nuera Espafia no se admitiesen recurso» ui documento» de eual- 

TOM. III. — 6 



PAP£L SJKLLADO. 49 

bre de mil 8etMÍMtoa ochenta y cuatro aprobado por S. M. sie man- 
dó que del papel sellado, que 9e remita por h, estafeta, no se cobren 
derechos d^ francatura ni otra cosa que á razón de doa pesos por 
arroba á la distancia de ochenta leguas» debiendo los administrado- 
res de correos, recibir é introducir en las balijas los paquetes que 

se les entregaren. 

34. 

. Y por real orden fecha en el Pardo á doce de Febrero de mil se- 
tecientos ohenta y cinco, se declaró entre otras cosas ser del agra- 
do da S. M. que por ahora y sin embargo de lo que dispone la ley 
tS, título 8, ley 23 de las de Indias, no quede limitada la comisión 
de la superintendencia del ramo del papel sellado á solo el distri- 
to de esta audiencia, sino que se estienda y corpprenda i todo el de 
la 6uperintendencia4 

35. 

Y por real cédula fecha en el Pardo á doce de Febrero de mil 
setecientos ohenta y cinco, mandó S. M. que para que el superin- 
tendente del ramo del papel sellado pueda dar cuenta como está 
prevenido por real orden de veinte de Octubre de mil setecientos 
setenta y oho, del consumo de cada bienio que los oficiales reales de 
México presenten en la superintendencia un tanto de las cuentas y 
relación jurada que de este ramo pasan al tribunal de cuentas com- 
prendiendo los gastos de conducción y demás cargas. 

38. 

Por otra real orden comunicada por el citado ministro D. José 
de Ga.lv.ez, fecha en el Pardo á diez y nueve de Febrero de mil se- 
tocientos oheu^ y djaco^ se mandó á los oficiales reales remitir eu 
el término d^ la ordenanza al tribunal de cuentas, las respectivas al 
ramo d^l papel sellado, en inteligencia da que no se les admitieran 
las d/^mus d^ su cargo sin coiipipreudcr las de este. 

37. 

Por otra real ¿cden fecha en if^ranjuez á diez y ocho da Mayo de 
mil setacientQs ochenta y cinco, se mandó llevar á puro y debido efec- 
to el auto proveido por el juez privativo del ramo, del papel sella- 
do, en veinte y dos de Setiembre de mil setecientos ochenta y cua- 



50 HAMO DB 

tro anterior en que declaró incursos en ]a pena pecuniaria á los aU 
caldes mayores que no habian acudido á sacar papel sellado en el 
tiempo y forma que estaba mandado, moderándola por varias con* 
sideraciones de equidad, á solo cincuenta pesos de exhibición. 

38. 

f 
Por auto del superintendente del ramo de dos de Julio de mil se- 
tecientos ochenta y cinco, aprobado por superior decreto de ocho 
del mismo, y real 6rden de veinte y cuatro de Mayo íle mil sete- 
cientos ochenta y seis, se manda que todos los espendedores del pa- 
pel sellado en el distrito de las reales cajas foráneas, concluido el 
bienio devuelvan precisamente en los dos meses primeros del siguien- 
te, todo el papel sellado que les hubiere sobrado, y que pasado es- 
te tiempo retengan los oficiales reales el que se les presente ó pu- 
dieren descubrir sin abonar su importe, ni trocarle por igual canti- 
dad del bienio corriente, averiguando el motivo de la retención y 
dando cuenta con la causa que formaren á la superintendencia del 
ramo; en la inteligencia que dentro de los cuatro meses primeros 
del bienio entrante todos los oficiales reales de las espresadas cnjas 
han de haber entregado sin escusa en esta matriz, el que resulte so- 
brante en su respectivo distrito, para que ea el mes de Abril se ha- 
ya recogido el de todo el reino, por los perjuicios que de no ha- . 
cerse así, resultan á los valores del ramo dando lugar a que se com- 
pre papel común para sellar, lo que se evitaría devolviéndose opor- 
tunamente el sobrante. 

39. 

Por real &rden fecha en San Ildefoiiso á veintidós de Julio de 
mil setecientos ochenta y cinco, comunicada por el ministro de In- 
dias, se sirvi6 S. M. aprobar la consulta que en veintisiete de 
Marzo próximo habia hecho el juez privativo de ^ste ramo en la 
que propone que para facilitar el envió del papel sellado á sus res- 
pectivas cajas, habia variado su dirección mandando se remitiese en 
adelante á las de Guadalajara el que. necesiten para su consumo y 
surtir ias de Bolaños y el Rosario; á las de Zacatecas el que habian 

• 

menester, y las de Sombrerete; y finalmente á las de Durango, el 
respectivo á su distrito á la de Chihuahua y caja marca del Parral, 
y asimismo el convenio ó acuerdo con el administrador de cor- 



FAPBi. 8BLLAD0. $X 

reos de esta capital para conducir el papel á menos co^to, regulando 
el porte á doce pes6s cada caballería con carga de sei3 arrobas y; 
ochenta leguas de camino. 

40. 

Por otra dada en Aranjuez á veinticuatro de Mayo de rail sete- 
cientos ochenta y seis, se sirvió S. M. aprobar el celo, actividad y 
desinterés, con que se habia manejado el juez privativo del ramo del 
papel sellado en el arreglo del archivo de papeles, adorno de la sa- 
la del juzgado, formación de libros é instrucción de espedientes des- 
de el día en que entro al ejercicio de la superintendencia del citado 

ramo. * 

41. 

Por otra fecha en Aranjuez á veinticuatro de Mayo de rail sete- 
cientos ochenta y seis, se sirvi6 S. M. aprobar las providencias que 
el superintendente juez privativo del ramo del papel sellado, tom6 
en autos de treinta de Junio y dos de Julio del año próximo pasa^ 
do, y fueron aprobadas por decreto del virey en ocho del mismo, 
relativas á la mas clara cuenta y razón de la administración y es- 
\ pendió del papel sellado del distrito de este vireynato, de qife con 

dos testimonios dio cuenta á S. M. en carta de dos de Enero del cor- 
riente año número 10, y merecieron la aprobación del rey en todas 
■^lis partes, y mandó que para que se adoptasen y observasen en lo 
que fuere compatible lasque se especificaban en el espresado auto 
de treinta de Junio por los administradores y fieles del tabaco de la 
comprensión de la audiencia de Guadalajara, se prevenga al virey 
de este reino con esta fecha espida las órdenes convenieptes, áque 
tenga cumplimiento. 

' 42. 

La real ordenanza de intendentes de ejército y provincia de esta 
Nueva España, fecha en cuatro do Diciembre de ixúl setecientos 
..ochenta y seis, refrendada por el ministro de las Indias marques de 
Sonora» en el artículo ciento y cincuenta y seis de ella, previene que 
debiéndose estinguir los empleos de los alcaldes mayores y corregi- 
dores con el nuevo establecimiento de intendencias según lo dis- 
pues^to por el artículo nueve de la misma ordenanza, í cuyo carg;o 
corría el cspendio del papel sellado en todo el reino, siendo consi- 



52 RAMO DS 

derabfes los perjuicios que hasta ahora ha sufrido la real hacieada 
y fé pública en et anterior método, haciéndose iiiAttles las roglas que 
para ambos fines prescribieron las leyes^.por las grandes distaceias 
de este continente, y atendiendo o que su remedio es muy importan- 
te al real erario y bien de estos vasallos, y á que lo afianzaba el 6r* 
dea que en dicho ramo del papel sellado se observa en el distrito 
de la audiencia de Guadalajaía desde el año de rail setecientos se- 
tenta por providencia de la visita general, había tenido á bien S. M. 
mandar que estendiéndose á todas las demás provincias de erte rei- 
no aquella determinación, corriese el espendio del papel sellado ge- 
neralmente á cargo de los administradores del tabaco, bajo el mode- 
rado abono 6 premio de cuatro por ciento sobre sus productos, y que 
para ello diesen las fianzas correspondientes al valor de lo que se les 
entregase á satisfacción de los ministros de real hacienda, como que 
estos son obligados á recibir los sellos que se destinaren par^. el con- 
sumo de su distrito, á llevar cuenta de ellos, distribuirlos entre los 
espresados administradores y á recaudar de ellos su liquido; quedan*- 
do al cargo del superintendente subdelegado la dirección de esta 
renta en lo general, y el cuidado de mandar al contador y tesorero 
generales de real hacienda, recibir bajo la debida cuenta y razón el 
papel sellado que se remita á esta Nueva EspaQa para el con^mmo 
de e^te reino; igualmente el de disponer que los dichos ministros en- 
vien á cada una de las demás intendencias las resmas que se rega- 
len necesarias según su estension» para que las distribuyan en sus te- 
sorerías, y estas lo bagan en las administraciones y estancos que hu^ 
biese en su territorio, bajo las reglas y seguridades prevenidas, así 
como lo ejecutará el intendente general de esta capital de México á 
toda la provincia de su inmediato cargo, quedando al cuidado de los 
intendentes y jueces subalternos ^1 celar que se observe general y 
esactamente la ley 18, titulo 23, libro 8? on todo lo demás que dis- 
pone, y no se oponga á lo aquí prevenido, disponiendo igualmente 
que en cumplimiento de esta soberana resolución, todos los vasallos 
de S. M. que comprenden estas provincias, usen en las instaneias 
judiciales y contratos públicos del papel autorizado con el oorres- 
pendiente sello, sin que por ningún juez ni ministro pueda habili- 
tarse el simple y común con ningún motivo ni pretesto; pues solo 
en el único caso de llegar á faltar absolutamente el de alguno de los 
sellos, podrá hacer la necesaria habilitación del común cada inten* 



PAPXL SBXO^ADO. 93 

dente eo su provmoini ccn acuerdo d^I superintendente «ubdelege.- 
do. Y «3i|iiÍ8mo manda S. M., que respecto á etnar enagenado de 
su real corona el. o£cio de tesorero del esprcsado raaiOi se estin- 
^iese inmediatamente incorporándole á ellai y qoe de sus mismos 
productos se reintegrase al poseedor la cantidad ^ue hubiese des- 
embolsado. 

43. 

En el siguiente artículo 167 se ordena, que páfa que se áñaíice 
cuanto conviene la debida puníuéil observancia de todo lo que en el 
anterior artículo se dispone y pueda él superintendente subdelega- 
do tener de los intendentes de provincia y pasar á manos de S. M. 
oportunamente las noticias conducentes á arreglar el envió de pa- 
pel de cada sello que se haya de hacer para cada bienio, contan- 
do con los sobrantes del anterior como está repetidamente mandado, 
formará dicho superintendente la instrucción y ordenanza que esti- 
me conveniente, oyendo para ello el dictamen del tribunal de cuen- 
tas; la cual examinada y rectificada en cuanto lo necesite por la 
junta superior de real hacienda con audiencia fiscal, mandará ésta 
se ponga en práctica mientl^s que dando cuenta á S. M. con testi- 
monio por la via reservada, se sirve aprobarla 6 resolver lo que 
fuere de su soberano agrado. 

44. 

Sobre el cumplimiento de estas soberanas disposiciones se agitó 
un espediente á instancias de ios ministros de real hacienda de esta 
capital, cuyo tenor y el de las providencias que se dictaron en su 
consecuencia, es el siguiente: 

45. 

*«Exmo. Sr. — Auil<tue en el artículo 166 y en el 231, de la real 
ordenanza de cuatro de Diciembre de setecientos ocb(3nta y seis se 
manda espresamente que el papel seHado se espenda en todo el rei- 
no por ittiedio de los administradores y factores de la renta del ta- 
baco sobre cuyo punto está V. E. estrechando sus oportunas y siem- 
pre acertadas procidencias, no podemos menos, que para, cuanto 
conduzca á hacerlos efectivos con mayor prontitud, seguridad y be- 
nefieió del rey y de los wsallos, haci^r á V. E^ prissetite lo que nos 



54 BAMO DS 

oourre en el particular. Hablamos precisamente de la proTidencia 
sujeta á la intendencia de México, que según el repartimiento de 
pueblos y cabeceras de la referida ordenanza comprende treinta y 
ocho jurisdicciones en tan considerables distancias, que muchas dis- 
tan de esta capital mas de cien leguas, y los caminos son penosfsi- 
mos, dobles y arriesgados: sus administradores en cumplimiento de 
las órdenes de S. E. de dos de Abril y siete de Julio, deben ocurrir 
á esta caja general á sacar el papel sellado que se regule consumi- 
ble al año en cada una, presentando precisamente ñanzas á nuestra 
satisfacción, y con la obligación de darnos cuenta justificada de su 
espendio. Lo mismo debe hacer el factor de la renta (que aquí lo 
es el administrador general] por lo correspondiente á esta capital y 
vea y. E. las dilaciones que para el debido cumplimiento de sus ór- 
denes se ofrecen, los inconvenientes que siguen y el remedio que 
nos parece al caso para evitarlos. — El que cada administrador se 
ponga en camino para venir á dar las fianzas y tomar el papel: pal- 
pablemente manifiestan la dilación que se padecerá ya en el cami- 
no, ya en la solicitud de las fianzas; y venido ¿ ver el lucro 6 inte- 
rés que les resulta, se reduce á la cortísima cantidad de cuatro rea- 
les, doce, tres pesos, cuatro, seis, doce y el que mas treinta y nueve 
pesos al año, como se percibe de las asignaciones de sellos que con- 
tiene la adjunta nota; dejando en ínterin abandonados los princi- 
pales intereses de su cargo. — A nosotros nos será muy dificil el cui- 
dar de las fianzas, porque tal vez no todos los administradores las 
darán con sugetos de esta ciudad. Lo remoto de su residencia nos 
dificultará saber del manejo y nso que hagan de la comisión, y las 
contestaciones y glosas de las cuentas que presenten, nos preparan 
mucha parte de tiempo ocupado en tan corto interés, y á ellos ma- 
yores gastos que el premio que se les consigna: que todo pudiera evi- 
tarse fácilmente sin contravenir á la ordenanza, y con mayor segu- 
ridad de la real itacienda. — El modo era entregando al administra- 
dor general, previa la fianza de seis sugetos de abono, los sellos que 
ajustaran el valor de doce mil pesos, y que con ellos surtiera & las 
administraciones de esta provincia, y el resto lo espendiera en la 
capital; en inteligencia de que faltándole para completar el año, de- 
berá pedir mas papel sellado pagando al contado su valor con los 
i!eales del que ya tengan consumido^ quedando á su cuidado la re- 
masa de los respectivos sellos á cada administración particular, dar- 



PAPEL SELLADO. 5S 

nos cuenta justificada del general consumo,, y haciendo que las fian- 
zas que los dichos administradores dieron i la renta cuando se les 
confirieron los empleos las estiendan al ramo del papel sellado par- 
tiendo con ellos el premio del cuatro por ciento.— Se adelantará por 
parte de los administradores escusarse de la contestación con noso- 
tros: el gravamen de ocurrir por los sellos, (que cuando se les surte 
de los efectos de la renta, se les remitirá el general) y de presentar- 
nos sus cuentas: el ramo quedará asegurado con las fianzas del in- 
dicado administrador: nosotros eximidos de tantas contestaciones 
y reducidos á una sola, y toda la provincia surtida como está man- 
dado. — Solo pudiéramos pulsar el inconveniente de ía partición del 
cuatro por ciento entre el administrador general y los particulares; 
pero asegurándonos que mas les incomodará los viajes y obliga- 
ciones á que se sujetan, que la pérdida del dos por ciento, parece 
mas equitativo posponer el corto interés á la comodidad; sobre to- 
do, V. E. resolverá lo que estime por mas conveniente. — Dios guar- 
de á V. E. muchos años. México veintidós de Julio de mil sete- 
cientos ochenta y nueve. — Exmo. Sr, — Por indisposición de mi com- 
pañero y por mí. — Ramón Gutierez del Mazo. -^Exmo. Sr. D. Ma- 
nuel Antonio Flores. México doce de Septiembre de mil setecieu- 
tos ochenta y nueve. — Al Sr. Fiscal de real hacienda de preferen- 
cia, rubricadOy Bonilla. 

Exmo. Sr; — El fiscal de real hacienda, dice: Que estas consultas 
del señor intendente de Puebla, ministros de ejército y real hacien- 
da de esta caja matriz, factor de la renta del tabaco de Oaxaca, y 
administrador de la misma en Lagos, coinciden en un mismo pun- 
to de dificultad para cuya resolución debe oirse al administrador 
general del tabaco de este arzobispado sobre el método de espender 
ei papel sellado que proponen los citados ministros de ejército y real 
hacienda de estas cajas, en consulta de veintidós de Julio de este 
año, que se ha pasado al fiscal con decreto de doce de este mes. — 
V. E. mandará que al efecto se pase luego este espediente al citado 
administrador general con encargo de que le despache inmediata- 
mentp, y con lo que dijese, al que responde. — México veinte de 
Setiembre de setecientos ochenta y nueve. — Posada. — México 
veintitrés de Setiembre de setecientos ochenta y nueve. — Como 
pide el Sr. fiscal de real hacienda.— /'//;rw.— Fflf7e7izw^fe.—.í»/o» 

nio Bonilla, 

TOM. III. — 7. 



56 BAMO DE 

Exmo. Sr. — En puntual obedecimiento de los superiores de- 
cretos de y. E. de veintitrés y veinticinco de Setiembre último, 
consecuente á pedimento del señor fiscal de real hacienda de 
veinte y veinticuatro de 61, é instruido de cuanto contiene este 
espediente, debo informar á Y. E. que amas de las jurisdicciones 
que por el reglamento de intendencias están señaladas á la de Méxi- 
co, tiene agregadas la administración general de la renta del tabaco 
que interinamente corre á mi cargo las de Cuautla de Amilpas, 
Guauchinango, Guayacocotla, y villa de Vayes, que por el citado 
reglamento se asignan las tres primeras á la intendencia de Pue« 
bla, y la cuarta á la de San Luis Potosf. — Las jurisdicciones de 
Tétela del Rio, Tlapa é Igualapa que comprende la citada instruc- 
cion^ á la intendencia de México, por lo respectivo á la renta del 
tabaco, están sujetas, la primera, á la factoría de Valladolid, como 
subagregada*á la administración de Ajuchitlan; la segunda, á la 
factoría de Puebla, y la tercera á la de Oaxaca, como subagregada 
á la administración de Ometepeque. — Aunque las superiores órde* 
nes de la intendencia general de once de Diciembre del año pasa- 
do de mil setecientos ochenta y ocho, y treinta de Junio del presen- 
te año consecuentes ¿ lo prevenido en los artículos 156 y 231 de la 
referida ordenanza, conspira á que el papel sellado lo repartan los 
respectivos ministros de real hacienda á los factores y administra- 
dores de la renta del tabaco para su espendio, previas las corres- 
pondientes fianzas, no es dudable como sienta el factor de Oaxaca 
y los ministros de real hacienda de esta capital, el considerable per*' 
juicio á que los administradores foráneos les resalta de obligar- 
les que ocurran á las capitales, donde residan los ministros de rea) 
hacienda á sacar los sellos, afianzar su valor, presentar las cuen- 
tas, y hacer los enteros; pues el costo que en todo esto impendan en 
un año, no será posible lo resarzan con el honorario asignado de 
cuatro por ciento en diez ó doce años, y lo que es mas que en 
todo el tiempo que invierte en depacharse, es indispensable aban* 
donar el manejo de unos ramos tan cuantiosos, como son los del 
tabaco, p6lvora y naipes que están á su cargo con cuyo hecho pue- 
den desmerecer sus valores. A los factores de la renta del tabaao les 
será mas fitcil proveer de sellos á sus administradores subalternos y 
recojer de estos sus valores, que á los ministros de real hacienda 
como afirman los de esta capital en su citada instancia, puesto que 



PAPCL SELLADO. 57 

uno y otro podrían hacer aquellos al mismo tiempo que de los efe(;- 
tos y caudales de la propia renta del tabaco, y por cualquier acón* 
tecimiento de muerte ó q4iiebra de algún administrador por medio 
de sus visitadores, y dependientes de resguardo aseguraran junto 
con los valores del tabaco los del papel sellado, lo que no será 
dable ejecuten los ministros por carecer de estos auxilios. — Para 
que este ramo pueda establecerse con uniformidad en todo el rei- 
no desde primero de Enero pr&ximo y V. E. se liberte délos ocur- 
sos de los señores intendentes ministros de real hacienda y adminis* 
tradores del tabaco; me parece será oportuno que Y. E. si lo tuvie- 
re á bien se sirva mandar que el papel sellado se entregue con anti- 
cipación y bajo de una competente fianza (sobre la que hablaré des- 
pués) á los referidos factores del tabaco para su espendio, en las ca- 
pitales de su residencia, y que surtan á los administradores de su 
comando, y estos á los fieles que les están agregados y habitan en 
las cabeceras de alcaldías y tenientazgos, abonándose según se pre- 
viene en el capítulo ciento cincuenta y seis, de la real ordenanza k 
los primeros y segundos, el cuatro por ciento del que espendan por 
si mismo, y solo el dos por ciento á los fieles subagregados, para 
que el otro dos quede á beneficio de los administradores principa- 
les, como está mandado por decreto de diez de Diciembre de mil 
setecientos ochenta y siete, previo informe de la dirección general 
del tabaco de dos de Julio de él. — Aunque los mini&tros de real ha- 
cienda de esta ciudad con pleno conocimiento del gravamen que 
con esta providencia se les inferia á los factores del tabaco como en 
tener que llevar una prolija cuenta con cada uno de sus subalter- 
nos, proponen se les bonifique el dos por ciento del importe de las 
ventas que se verifiquen en las administraciones foráneas, dejando 
á beneficio de los administradores, solo el otro dos por ciento no lo 
tengo por convenieníe, así por la cortedad que les corresponde aun 
con el cuatro íntegro que creia no sufragara para el costo de fletes 
del papel y remisión de su importe á las capitales factorías, como 
por estar ya resuelto como va sentado, den el dos por ciento á sus 
subagregados y que viendo que gastan de su peculio no pondrán 
aquella actividad y celo que es debida para solicitar los aumentos 
del ramo, por lo que soy do sentir, que para que los factores pue- 
dan ser auxiliados con alguna parte para sostener un escribiente 
indispensable para estos trabajos, se les señale el mismo dos por 



58 RAMO DB 

ciento sobre las ventas que se califiquen en las administraciones fo- 
ráneas, ademas del cuarto por ciento que á los administradores cor- 
responde á imitación de lo que se practica por la renta de pólvora, 
que abonando á los administradores particulares ocho por ciento 
del valor que espenden, se abona también otro cuatro por ciento á 
los factores con lo cual en la gruesa de ventas de todo ei reino no 
llegará á corresponder un cinco por ciento y ahorrará el ramo mas 
de un tros por ciento hasta el ocho que se ha abonado al tesorero 
que lo ha manejado. — Dije antes se entregase el papel sellado á los 
factores de la renta del tabaco bajo de una competente fianza, esta 
en los términos que proponen los ministros de la real hacienda de 
esta ciudad de que sea el total importe de los sellos que reciban, no 
es acequible, así por la dificultad tan grande que hay para encon- 
trar los tales fiadores^ como porque en los mas de los ramos de real 
hacienda y principalmente en el de tabaco no se afianza todo el 
valor de los efectos que manejan, y solo se hace de aquella parte 
que se considera prudencialmente puede consumirse en dos 6 tres 
meses, con lo que se habilitan los administradores, y queda asegu- 
rada la renta, con cuyo respecto obligándome yo á hacer los ente- 
ros de las ventas de esta capital cada tres meses, á cuyo consumo 6 
valor corresponde la fianza de tres mil pesos^ y agregados otros tres 
mil por lo que hace al consumo ó valor semestre de las administra- 
ciones foráneas, conceptuó sobre con la total fianza de seis mil pe- 
sos en tres fiadores de á dos mil cada uno, con lo que queda el ra- 
mo bien asegurado, y á satisfacción de los ministros de real hacien- 
da, procurando yo asegurar también de los administradores el ma- 
nejo con fianza estrajudicial para ahorrarles de gastos y haber de 
corresponder con la mia en general, y por lo que hace al papel se- 
llado* que deba entregárseme, podrá ser para la provisión de seis 
meses 6 un año, según V. E. tuviere á bien resolver. — Este infor- 
me he manifestado á los señores directores generales de la renta del 
tabaco, á quienes ha parecido bien, por lo que si V. E. se dignase 
determinar según propongo, será conveniente se les pase la res- 
pectiva 6rdcn para que den las correspondientes, & todas las fac- 
torías del reino. — México 9 de Octubre de 1789. — Exmo. Sr. — 
Fermin de Percaz, 

Exmo. Sr. — El fiscal de real hacienda, dice: Que el método que 
proponen los ministros de ejército y hacienda de estas cajas gene- 



PAPEL SELLADO. 59 

rales, ya se aviene por su parte el administrador general del taba- 
co de este arzobispado D. Fermin de Percaz en informe de nueve 
del corriente, es el mejor 6 el único para uniformar el espendio del 
papel sellado, evitar confusiones y riesgos en su manejo y los atra- 
sos y perjuicios que podrían seguirse en las administraciones del ta- 
baco^ de obligar á los administradores á dar fianzas en las respecti- 
vas tesorerías de real hacienda desde parajes algunos muy distan- 
tes por una utilidad cortísima y el de ocurrir á las mismas á entre- 
garse el papel que deberían espender. — Parece por tanto al fiscal, 
que debe hacerse según propone Percaz^ entregándose á este por 
los ministros de esta tesorería general bajo las fianzas que ofrece, 
y u todos los factores de la renta del tabaco en los mismos términos 
por los respectivos intendentes, el papel sellado necesario, para el 
consumo de los lugares de su residencia y* de las administraciones 
de su cargo, sin la distinción que antes se hacia de los territorios de 
las cajas reales en que los ministros lo espendian: solo no conviene 
el fiscal en la distribución del premio que propone D, Fermin Per- 
caz, porque debient^o quedar según ella el cuatro por ciento del pro- 
ducto del papel sellado á los administradores sin perjuicio del dos 
por ciento que propusieron para los factores, los ministros de estas 
cajas, resulta deducible un dos por ciento en que se escede la consig- 
nación hecha por este respecto en el artículo 1 56 de la real ordenanza 
de cuatro de Diciembre de mil setecientos ochenta y seis. — Bien 
que y. E. si el suceso acredita la utilidad de este método y se con^ 
sigue por él simplificar y mejorar el espendio y recaudación, podra 
informar á S. M. para que se digne aumentar a la consignación del 
del citado artículo 15tí^ aquel dos por ciento mas que propone el ad- 
ministrador general, pues aun así se verifica ahorro, respecto del 
ocho por ciento que estaba señalado al tesorero del papel sellado, y 
el ramo podrá con todo recibir por este nuevo método incremento 
muy notable, — Por lo demás como las factorías no comprendan los 
mismos partidos que las intendencias, parece preciso que por ahora 
y mientras S. M. resuelve lo que el fiscal ha prometido antes acer- 
ca de que cada intendencia se ponga una factoría del tabaco, óoréti 
con el espendio del papel sellado en todo el arzobispado aunque al- 
gunas jurisdicciones sean de otras intendencias, como Cuíáutla de 
Amilpas, Huauchinango, Guayacocotla, y villa de Valles, prove- 
yéndose las de Tétela del Rio, Tlapa, Igualapa, aunque sea deesia 



60 BAMO DB 

intendencia de México de las diversas factorías á qae pertenecen y 
así de las restantes, entendiéndose los respectivos intendentes, con 
los factores que hubiese en sus distritos, V. E. podrá mandar se 
haga así y en lo domas, como propone el administrador general de 
este arzobispado, y que con toda la brevedad que exije la urgencia 
del tiempo para que se ponga en práctica este método en principio 
del año próximo de mil setecientos noventa, ^e avise la determina- 
ción á los ministros de estas cajas, á todos los señores intendentes, 
y A los señores directores del tabaco, para que la comuniquen los 
primero^ á los ministros de real hacienda, y los segundos á los fac- 
tores sus dependientes, y dispongan su ejecución sin pérdida de ins- 
tante. — México diez de Octubre de mil setecientos ochenta y nueve. 
-^Posada. — México, trece de Noviembre de mil setecientos ochen- 
ta y nueve.— Como pide el señor fiscal de real hacienda. — Sevilla- 
gigedo. 

En trece de Febrero de mil setecientos noventa, se devolvieron á 
D. José Martin de Chavez, tesorero general que fué del ramo del 
papel sellado, trece mil y quinientos pesos por el valor del oficio 
que son los mismos en que se le remató á su primer causante D. 
Manuel Rodríguez, trescientos noventa y ocho pesos, dos reales, 
seis granos, por la media anata que se le reguló á éste, y el diez y 
ocho por ciento de su conducción á España; cuatro mil quinientos 
pesos por la tercera parte del valor de dicho oficio enterados pof el 
referido Chavez cuando entró á servirlo; trescientos noventa y ocho 
pesos, dos reales, seis granos, de la media anata y su conducción; 
ciento cincuenta pesos, cinco reales, once granos, por el valor de 
doscientos pesos sencillos de ciento veintiocho cuartos que di6 de 
servicio á S. M. por la gracia de poder renunciar el oficio en sus 
menores, y veintisiete pesos, un real, un grano, del diez y ocho por 
ciento de conducción. 

46. 

Productos que ha rendido este ramo desde el año de 1765 hasta 
el de 78. 

Añof • Valor entero, 

1765 34.637 6 4 

1766...'. 35.242 1 1 

1767. 31.472 3 9 



PAPEL SELLADO. 61 

1768.. 31-610 7 6 

1769 32.520 6 5 

1770.. 38.084 7 3 

1771 [.* 32.748 7 6 

1772] 27.347 7 8 

1773 43.770 5 O 

1774 29.354 3 1 

1775 45.504 O 10 

1776 26 376 7 O 

1777 44.624 2 8 

1778 22.001 5 2 



465.297 7 3 

47. 

Valores, gastos y líquido desde el año de 1779 hasta el de 89 in- 
clusive. 

Años. Valor entero. Gastos. Líquido, 

1779 50.380 6 7.... 2.936 4 4.... 47.444 2 3 

1780 27.000 1 10 .... 3.081 2 10 .... 23.918 7 O 

1781.. .... 59.455 2 10 .... 3.198 6 O .... 56.256 4 10 

1782 34.231 6 8.... 4.118 7 8.... 30.112 7 O 

1783 58.832 0..^. 3.293 3 8.... 55.5384 4 

1784 47.718 3 11 ••.. 3.216 3 1 .... 44.502 O 10 

1785 69.522 4 O •... 4.826 3 6 «••• 64.696 O 6 

1786 59.652 2 6-... 2.5876 0..«. 57.0644 6 

1787 57.825 4 0.... 4.983 5 0.... 52.8417 O 

1788 63.425 4 O*... 1.670 2 6.... «1.756 1 6 

1789 48.399 5 6 •••. 2.874 4 0*.«» 4iS.525 I 6 

Total.... 576.444 1 10 .... 36.788 O 7 .... 539.656 1 3 
A?comun 51.494 7 5 .... 3.344 2 11 .... 49.059 5 2 



48. 

Estos productos tienen el mismo destino que los demás ramos de 
la masa común de real ha^sieoda. 

49. 

Los sueldos se componen de cuatrocientos pesos asignados al es- 
cribano: trescientos ¿ un oficial de la caja á cuyo cargo corre la cuen- 
ta de este ramo; ademas se abona el cuatro por ciento ¿ los fiíctores 
y administradores de la renta del tabaco que esp^nden el papel se* 
liado como queda dicho. 

México, 11 de Agosto de I79I. — Fabián de Fonseca. — Carlos 
de Urru/ia. 





niniucM 



~-**««íífiSí^?»« 



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O han encontrado cosa que notar los mininUtros de real ha- 
cienda de estas cajas en el ranio de ofiqíos vendibles y renunciables, 
trabajado por V. SS. que les pase para que me informaseu lo que 
sobre él se les ofreciese, y antes bien inanifiestan hallarle con lodo 
el lleno de nbticias 6 instrucción necesaria para ser manejado con 
acierto, lo que aviso á V. SS. para su inteligencia y satisfacción, 
devolviéndoselo original como solicitaron en su oficio de remisión. 
Dios guarde á V. SS. muchos años. — México 21 de Julio de 174Í2. 
— El conde de Sevillagigedo,^Señoves D. Carlos de Urrutia y D. 
Fabián de Fonseca. — Secretaría. 

OTRO SUPERIOR OFICIO DE APROBACIÓN. 

Devuelvo á V. SS. la adjunta descripción cronológica del ramo de 
oficios vendibles y renunciables que pasaron á mis manos con ef 
suyo de veinte de Agosto último, manifestándoles que pasada á los 
ministros de las cajas de Acapulco y Veracruz para su examen» me 
han informado hallarse completa y arreglada. 

Dios guarde á V. SS. muchos años. — México 8 de Octubre de 
1792. — El conde de Revillagigedo. — Señores D. Fabián de Fonse- 
ca y D. Carlos de Urrutia. — Secretaría. 



OFICIOS VENDIBLES, BENXJNCIABLES. 63 

OFICIOS VENDIBLES Y RENUNCIABLES. 

Siendo propio de la soberanía la creación de magistrados y de 
aquellos oñcios subalternos que se han graduado necesarios para 
la conservación del buen 6rden y quietud interior de las sociedades, 
no lo es menos el darles naturaleza é imponerles condiciones, unos 
tienen anexa jurisdicción, y otros aunque participan de ella es en 
un modo indirecto. De los segundos se ha hecho un ramo de real 
hacienda para subvenir á las urgencias del Estado, vistiéndolos del 
carácter de vendibles y renunciables, bajo de ciertas calidades, cuya 
omisión de parte de los poseedores suele causar su caducidad, per- 
dimiento y regreso al monarca. Tal vez se han incorporado al- 
gunos á la corona por haberse considerado mas conveniente según 
io que el tiempo ha sugerido y aconsejado. - 

2. 

Cuando acaeció el descubrimiento feliz de estos dominios, ya en los 
de Castilla se vendían de cuenta de S. M. los ministros de que se 
hablará oportunamente; á cuya semejanza dispuso nuestra corte 
que en las Indias se verificara lo mismo, para lo cual se espidieron 
muchas cédulas desde el siglo XVI. 

3. 

La única diferencia que se notaba entre los oficios de la antigua 
España y los de la Nueva con inclusión de todas las posesiones ad- 
quiridas en la América, situada al Medio Dia de este continente é 
islas, era que aquellos desde su nacimiento se enagenaron perpe. 
tuamente y éstos por sola una vida, de cuya suerte corrieron algu- 
nos aSos, hasta que por cédula de trece de Noviembre de mil qui- 
nientos ochenta y uno, se amplió la facultad de renunciarlos por 
otra vida; bien que con varias condiciones que se han hecho reglas 
generales, sin embargo dé que posteriormente se han modificado al« 
gunas. 

4. • 

A la entrada del siglo XVII, se dignaron nuestros soberanos 
uniformar los oficios de las Indias y los de Europa, haciéndolos 
vendibles y renunciables para sjiempre como aparece de la real cé- 

TOM. III. — 8 



64 OFICIOS VUCDIBLIS, 

dula de catorce de Diciembre de mil seiscientos seis, que por ser la 
primera f mtis expresiva en la materia pouenlos á la letra. 

5. 

'<El ntY. — Por cuanto el rey nuestro señor que haya gloria por 
cédula suya fecha á trece de Noriémbre de el año pasado de mil 
quinientos ochenta y uno, di& licencia y permiso para que los pri«- 
mei-os compradores de los oficios de pluma de las Indias occtdenta^ 
\té que son vendibleé, los pudiesen renunciar una ves sirviéndome 
tótí el tercio del valor de ellos según mas largo en la dicha cédula á 
que me refiero se contiene. Y habiendo considerado .que seria de 
mucha utilidad y beneficio para que los que tuvieren 6 tienen los 
dichos oficios y para la conservación, población y aumento de aque- 
lia tierra; y también para el acrecentamiento de real hacienda que 
los dichos oficios de pluma se fuesen renunciando siempre como las 
escribanías y otros oficios de estos reinos. Mandé á mis audien* 
cias reales de las Indias, me informasen con su parecer acerca de 
ello; y habiéndolo fecho y visto en mi consejo real de las Indias y 
consultádome, he tenido por bien por las dichas causas y por hacer 
merced á mis vasallos de las dichas Indias de dar licencia y íacuU 
tad como por la presente la doy, y concedo para que los dichos ofi- 
cios de pluma que se han acostumbrado renunciar una vez en vir* 
tud y conformidad de la dicha cédula, se puedan renunciar y re- 
nuncien ahora y de aquí adelante para siempre jamás, todas las 
veces que quisieren los poseedores de ellos, pagando en mis cajas 
reales el tercio del valor que tuvieren al tiempo de la renunciación 
con que en reconocimiento de esta facultad que les doy y el bene- 
ficio, estimación y el mayor valor que mediante ella reciben los 
dichos oficios, las personas que los poseyesen y tuviesen en segunda 
vida, habiéndose renunciado en eilos me hayan de servir y sirvan 
y pagen en mis cajas reales al tiempo que los renunciaren la prime- 
ra vez, con la mitad del valor de los oficios en lugar del tercio que 
ahora pagan, y de allí adelante cada vez que se renunciaren y pa- 
saren de una cabeza en otra, con la tercia parte del verdade- 
ro valor que tuviesen los oficios, al tiempo que se renunciaren, 
Comprendiéndole en ellos y contándose por precio y valor suyo los 
registlros, papeles y todo lo demás que le perteneciese, y los qite tu- 
viesen \os áichos oficios en primera vida y puedan renunciar uh& 



RSNUKCIABLES. 65 

Tez en virtud de la dicha cédula de trece de Noviembre de quinien- 
tos ochenta y uno, paguen conforme i ella el tercio en la primera 
renunciación, y en la segunda que comenzaren á gozar de esta 11^ 
cencia y facultad, la mitad del valor que tuvieren los oficiales con 
sus papeles y registros al tiempo que comenzaren á gozar do la re- 
nunciación, y de allí adelante la t'orcera parte como los primeros. 
Y ))orque asimismo hay otros oficios en las dichas mis Indias ocei- 
dentalesy como son alguacilazgos mayores de mis audiencia reales, 
y de las ciudades de ellas, veinticuatrias, regimientos, alferazgos 
mayores, fieles ejecutores, procuraciones y otros oficios de esta ca- 
lidad; y eu las casas de moneda de las dichas Indias, hay también 
oficio de tesorero, valanzario, ensayador, tallador, guardas y otros 
oficios, y no -se han permitido que los puedan renunciar, ni pasar 
de UQCU9 cabezas en otras, sino que con la muerte de los poseedores 
de los dichos oficios han vacado por las causas y condiciones suso 
referidas; he tenido y tengo por bien que los poseedores de los di- 
chos oficios tengan la misma facultad de renunciarlos, y por la pre- 
sente se la doy y concedo á los que al presente tienen, tuvieren y 
poseyeren adelante dichos oficios para que los puedan renunciar y 
renuncien de aquí adelante perpetuamente todas las veces que qui- 
sieren con que en la primera renunciación me hayan de servir y 
sirvan con la mitad del verdadero valor de sus oficios, y de allí ade- 
lante todas las veces que se renunciaren y pasaren de una cabeza 
en otra, con la tercera parte del verdadero valor que tuvierea al 
tiempo de la renunciación como ¡os demás de pluma: y con condi- 
ción que los unos y los otros oficios de cualquiera calidad que sean, 
hayan de vivir y vivan veinte dias después de la fecha de las renun- 
ciaciones que hicieren de ellos, y que dentro de sesenta dias conta* 
dos desde el mismo dia, se hayan de presentar y presenten las di' 
chas renunciaciones ante el virey 6 audiencia mas cercana del lu- 
gar donde se hicieren las dichas renunciaciones, ó ante el goberna- 
dor 6 justicia principal de aquel distrito, para que las dichas au- 
diencias, gobernadores 6 justicias, ante qnieñ se presentaren las di* 
chas renunciaciones, no siendo de las que tienen facultad mia para 
dar títulos para servir los dichos oficios en el ínterin que los confir- 
men envien luego los dichos reoaudos á mis vireyes, presidentes de 
las audiencias pretoriales, pvara que habiéndolos visto provean lo 
que convenga; mas porque pedia acaecer que algunos que tuviesen 



66 oriCIOS VENDIBLES, 

los dichos oficios, viniendo á estos reinos ó yendo de ellos á las In- 
dias, los renunciasen en la mar; y porque los sucesores de ellos no 
pudiesen presentar las renunciaciones dentro del dicho término, en 
tal caso es mi voluntad y mando que las renuQciaciunes que se hi- 
cieren en la mar, las presenten viniendo i estos reinos en el dicho 
mi consejo real de las Indias, 6 yendo á ellas ante el gobernador 6 
justicia principal del puerto en que se desembarcaren dentro de 
treinta dias contados desde el dia que acabado el viaje, hubieren des- 
embarcado en adelante que es el plazo y término que señalo en el 
caso susodicho en lugar de los sesenta días para el efecto del uso re* 
ferido, so pena que los que no vivieren enteramente los dicho vein- 
te días después de la fecha de las renunciaciones ó no las presenta- 
ren en los sesenta 6 treinta que está dicho 6 declarado por cualquie* 
ra de estos casos pierdan los tales oficios» y hayan de quedar y que- 
den vacos, y se pueda disponer y disponga de ellos para beneficio 
de mi hacienda, como de oficios vacos, sin que haya obligación de 
volver ni dar, ni se vuelva, ni dé el precio de ellos, ni parte alguna 
de él a los que asi perdieren los oficios por cualquiera ¿e las dichas 
causas con que asimismo las personas en quien se renunciaren to- 
dos los dichos oficios, y cualquiera de ellos hayan y presenten título 
y confirmación de ellos dentro de cuatro años que corran y se cuen- 
ten desde el dia de la fecha de las renunciaciones de los dichos ofi- 
cios en adelante, so pena que el que no lo hiciere pierda el oficio, 
para no usarle mas y se disponga de 61 por mi cuenta como de o6- 
cio vaco, con que de lo procedido de él se vuelvan y restituyan las 
dos tercias partes del precio en que se vendiere, y la otra tercia par- 
te se ponga en mi caja real para mí; de manera, que la pena de 
no llevar y presentar la confirmación dentro de los dichos cuatro 
años, sea perdimiento de la tercia parte del valor del oficio para 
mi y privación del uso de él. Y mando á mis vireyes, presidente 
y oidores de mis audiencias reales y gobernadores de las dichas In- 
dias occidentales é islas de ellas que guarden, cumplan y hagan 
guardar cumplir y ejecutar todo lo contenido en esta mi cédula, pre- 
cisa y puntualmente según y como en ella se contiene y declara, 
sin dispensación, remisión ni interpretación alguna, y que en su con- 
formidad y cumplimiento á las personas en quien se renuncia- 
ren los dichos oficios, siendo ábiles y suficientes, y de las calida- 
des y satisfacción que se requiere para servirlos; y constándoles que 



BSNUNCIABLfiS. 67 

haa metido en mis cajas reales el dinero que conforme á lo susodí^ 
cho me hubiere pertenecido y debieren pagar por razón de Ia$ di* 
chas renunciaciones {de los dichos oficios) les den y despachen los 
recados necesarios para usarlos y ejercerlos, y los hagan admitir 
al uso y ejercicio de ellos con la dicha condición y obligación de 
llevar confirmación mia dentro de cuatro años. Y asimismo les 
mandoy que para que no haya fraudes ni engaños en las ventas y 
renunciaciones de los dichos oficios, sino mucha justificación, pun- 
tualidad y verdad antes de pagárselos, ni dar los recaudos para ser-. 
virios hagan las averiguaciones y diligencias necesarias para 'en« 
tender y saber el verdadero valor de los que renunciaren para 
que se cobre justamente la cantidad con que me deben servir los 
renunciantes conforme lo susodicho, y que en ninguna manera ad* 
mitán, ni pasen las renunciaciones que se hicieren de los dichos ofi- 
cios, sino á quien hubiere cumplido enteramente las dichas condi- 
ciones. Y para que esta se pueda ver y entender mejor en el di- 
cho mi consejo real de las Indias, al tiempo que acudieren las partes 
por las confirmaciones, mando que se traigan y presenten en 61 tes- 
timonios auténticos de las dichas ren^mciaciones y de sus presenta- 
ciones, y de haber enterado en mis cajas reales de lo que en virtud 
de ellas se debe meter en ellas, y de las demás diligenciasquese hu- 
bieren fecho para que conste todo. Fecha en Madrid á 14 de Di- 
ciembre de 1606 años. — Yo el rey. — Por mandado del rey nuestro 
^eñor. -^Oabriel de Oa. 

6. 

Ya antes dé esta disposición se habia espedido otra en real cé- 
dula de veinte y nueve de Setiembre de mil seiscientos dos, cuyo 
agente fueron los muchos abusos introducidos en estas provincias 
y pleitos cautelosamente suscitados sobre llamarse á engaño los 
compradores de los oficios, alegando padecer lesión en mas de la mi- 
tad del justo precío;^y así se previno que en los remates se pusiese 
¡a condición de no poder reclamar los licitantes semejante daño 6 
dolo. 

7. 

A los dos años por auto de este superior gobierno de once de 
Mayo de mil seiscientos cuatro, se declaró que todos los oficios ven- 



68 OFICIOS VENDIBLES, 

didos en la real almoneda pudiera admitirse pagas del diezmo, me- 
dio diezmo y cuatro respecto á que aunque no hablaban terminan- 
temente de esto las leyes y ordenanzas de este reyno, en las demás 
rentas reales se había concedido igual facultad. 

8. 

Informado S. M. de esta providencia la revocO espresaraente en 
real cédula de primei o de Mayo do mil seiscientos ocho^ cuya letra 
es del tenor siguiente: 

9. 

El rey. — Mi virey, presidente y oidores de mi real audiencia de 
la ciudad de México de la Nueva España, he sido informado que 
en los remates que se hacen de los oñcios que se venden en esas 
provincias, se admiten pagas del cuarto después de hechos los re- 
mates, y que se hacen las dichas ventas con condición que si hu- 
biere puja del cuarto se haya de admitir, queriendo regular y guar- 
dar en esto la orden que se tiene en los arrendamientos de rentas 
reales de estos reinos, siendo muy diferentes contratos los unos de 
los otros, lo cual era de mucho inconveniente porque por este medio 
venían á tener los oficios personas con menos partes y suficiencia 
de las que se requieren para servirlos. Y porque mi voluntad siem- 
pre ha sido y es, que con la venta de dichos oficios se tenga consi- 
deración á que en las personas en quien se remataren, concurran las 
partes y requisitos necesarios para tenerlos y servirlos, porque de- 
seo el beneficio de la república: por la presente ordeno y mando que 
no consintáis ni deis lugar á que en las ventas que de aquí adelan- 
te $e hicieren en todo ese distrito de los dichos oficios después de 
los últimos remates, se admita la puja del cuarto ni otra postura^ 
ni se ponga la dicha condición de que se haya de admitir^ sino que 
juntamente con procurar el acrecentamiento de mi hacienda en la 
venta de los dichos oficios, se mire por el bien de la república y se 
atienda á que en las personas que los compraren concurran las par- 
tes necesarias como lo tengo proveido, y mandado por otras cédu- 
las nüas y con este presupuesto, provereis y ordenareis que cesen 
todos los pleitos que hubiere pendientes en razón de que se les haya 
de admitir la puja del cuarto que asi es mi voluntad. Fecha en 



RENT7NCIÁBLS8. 69 

Araiijuez á 1- de Mayo de 1608. — To el rey. — Por mando del rey 
uuestro sefíor, Gabriel de Oa, 

10. 

Para la mas clara inteligencia de este asunto será del caso indivi. 
dualizar los oficios de naturaleza vendible y renunciable, arreglán- 
donos á las leyes 1? tit. 20, lib, 6? y 14, tit. 23, libro 49 de la Re 

« 

copilacion de estos reinos, no obstante la posibilidad de crear otros 
en lo sucesivo de la misma. 

11. 

Alguaciles mayores de audiencias, escribanos de cámara de las 
audiencias, escribanos del crimen de la sala de alcaldes, escribanos 
de los juzgados de provincia, escribanos de gobernación de las ca- 
beceras de partidos, donde hay vireyes 6 gobernadores, escribanos 
de cabildos y ayuntamientos de las cttidádes y villas, escríbanos pfi^ 
blicos del número de las ciudades y villas, escribanos de entradas 
de las cárceles, escribanos de minas y registros y juzgados de la 
real hacienda, escribanos de las visitas ordinarias que los oidores 
hacen en los distritos de sus audiencias por turno, escribanos de bie- 
nes de difuntos, en los juzgados mayores y ordinarios, escribanas 
de los consulados de Lima y México, escribanos de la santa her- 
mandad, escribanos del mar del Sur, receptores ordinarios de las 
audiencias, procuradores de las audiencias y de los juzgados ordi- 
narios, todos los depositarios generales, alguaciles mayores de las 
ciudades y villas de españoles, alféreces mayores de las ciudades y 
villas, veinticuatro fieles ejecutores, depositarios con título; recep- 
tores de penas de cámara y gastos de justicia, tesoreros de casas de 
moneda, valanzarios, ensayadores, talladores, guardas, escribanos 
de las casas de moneda, fundidor, marcador, blanquedor, portero, 
afinadores, acuñadores, vaciadores, hornaceros y otros menores de 
las mismas casas; tasadores, repartidores de pleitos, tasaciones y 
padrones, contado r de óuentas reales y particiones que llaman de 
resultas, penas do cámara, papel eellado, alvaceajes y tutelas, de- 
fensor general de bienes de difuntos y menores. 

12. 

A fin de no baeer fastidioso este papel daudo unas noticias j% 



70 OFICIOS V£NDIBLSS, 

▼algarizadas, sabidas y constantes, como que se hallan en la Reco- 
pilacion de Indias en los títulos 20, 21 y 22 del libro 8. ^ donde es- 
tá cuanto conducente había dispuesto desde la conquista hasta pri- 
mero de Noviembre de mil seiscientos ochenta y uno en que se pu- 
blicó aquel cuerpo legislativo, según informa la real cédula fielmen* 
te transcripta 6 supertada, nos ha parecido importante contraernos 
á las decisiones posteriores al referido afío de seiscientos ochenta y 
uno, que ha encontrado nuestra diligencia, no omitiendo hacer me- 
moria de otras resoluciones, que aunque de anterior data no están 
incluidas en aquel código municipal, si contienen alguna circuns- 
tancia digna de tenerse presente. 

13. 

Tal es la real cédula de dos de Setiembre de mil seiscientos tres, 
en que mandó S. M. que el tribunal de cuentas glosase las del ra- 
mo de oficios vendibles y renunciables. 

14. 

. El afto de mil seiscientos veinte, en real cédula de nueve de Mar- 
zo, se espidió la siguiente providencia para el caso que se dispone 
en algún requisito legal al tiempo del remate. 

15. 

"El rey.— Marques de Guadalcazar, pariente, mi virey, gober- 
nador y capitán general de esta Nueva España, ó á la persona 6 
personas á cuyo cargo fuese el gobierno: por los papeles que se han 
presentado en mi consejo de las Indias de algunas personas que han 
enviado á pedir confirmación de oficios que se les han vendido en 
estas provincias, ha constado se les ha concedido que por ser meno- 
res de edad los sirvan por ellos sus padres; otros y otras condicio- 
nes en que se dispensa con las ordenanzas y leyes sin que se diga 
ni sepa el precio con que demás del valor de dicho oficio me sirven 
por ello, y porque esta materia es sujeta á engaño, pues por este 
medio se defrauda la renunciación ordinaria, y también se abre 
puerta para que hombres incapaces y no idóneos vengan á entrar 
«n los oficios, y conviene proTeer en ellos de remedio, he tenido 



K'ENtrSCIABLlíS. 71 

poc biea de ordenaros y mandaros, como io bago^ que de aquí 
adelante ea los tituios y despachos que diereis para que la^ perso- 
nas á qaien ^e rematare algún oficio ea la forma sobredicha, ie sir- 
va en el ínterin llega confirmación mia, proveáis se ponga por cláu- 
sula especial, que demás del ralor en que se estima y reputa el tal 
oficio, me sirva con tanta cantidad por razón de la condición que 
se le concedió^ sea la sobredicha que durante la menor edad le sir- 
ve su padre á otra persona, 6 que eu cualquier manera se dispen- 
sa con las diohas cédulas, leyes y ordenanzas, 6 en otra forma cual- 
quiera que sea, para que conformo á ello cuando se acuda á pedir 
la conformación al dicho mi consejo, se vea si el precio que se paga 
es equivalente, y se provea lo que convenga. Hecho eu Madrid,! 
3 de Marzo de 1620 años. — Yoelrey.— Vox mandado del rey nues- 
tro señor. — Pedro de Ledesma.^^ 

16. 

Por otra de treinta y uno de Diciembre de mil 9eiscient09setenfta 
y cuatro, se concedió facultad de arrendar los oficios vendibles que 
estuvieran vacos y sirviéndose por interinos. 

17. 

£r otra de veintiocho de Noviembre de mil seiscientos sesenta y 
seis, se mandaron' sacar á la almoneda loe ofieios vacantes, no obs- 
tante lo representado á S. M. de que dá conocimiento la misma real 

cédula del tenor siguiente: 

18. 

"La reina gobernadora. — Oficiales de la real hacienda de la ciu- 
dad de México de la Nueva España, hace recibido vuestra carta de 
veinticuatro de Abril de este año, con im testimonio del número de 
oficios que de mucho tiempo á esta parte se traen en venta, en la 
real almoneda los mas do ellos, por no haber llevado* las partes con- 
firmación del consejo; y otros que los poseen las mismas partes en 
el ínterin que de su procedido se les paga lo que enteraron por 
ellos, y que en algunos de estos oficios, de mas de veinte años á esta 
parte no ha habido postura después que se sacaron á la almoneda, y 

representáis va descaeciendo mucho este ramo de hacienda con val- 

TOM. III.— 9 



72 OriCIOfl V£llDIBL£Sy 

ver estosoficiosá la real almoneda por no confirmados, y también par- 
que con la variedad de los tiempos ha bajado su valor j habiéndo- 
se visto en el consejo de Indias con lo que en esta materia p¡di6 el 
fiscal, ha, parecido mandaros, como lo hago, cumpláis con vuestra 
obligación, sacando al pregón y pública almoneda los oficios vendi- 
bles y renunciables hasta que se rematen, procurando el mayor benefi» 
ció y aumento de la real hacienda, poniendo en esto todo el cuidado 
que conviene como lo fio de vuestra atención á mi servicio; y de lo 
que en su ejecución resultare, me daréis cuenta con toda individua- 
lidad, para que el consejo se halle con entera noticia de este género de 
hacienda. De Madrid, k veintiocho de Noviembre de mil seiscien- 
tos sesenta y seis. — Yo ta reina. — Por mandado de S. M., Alfonso 
Fernandez de Larca, 

19. 

Los varios puntos que abraza la real cédula do once de Agosto 
de mil seiscientos setenta y seis^ nos impelen á asentarla ¿ la letra, 
y es como se sigue: 

SO. 

El rkt. — M. R. eu Cristo padre Dr. Fr. Payo de Rivera, arzo- 
bispo de la Iglesia Metropolitana de la ciudad de México de mi 
consejo, mi virey, gobernador y capitán general (en ínterin) de la 
N. E. y presidente de mi audiencia real que en ella reside 6 la per- 
sona 6 personas cuyo cargo fuere su gobierno: en treinta de Diciem- 
bre de mil seiscientos sesenta y cuatro y en veinte y dos de Diciem- 
bre de mil seiscientos setenta se mandaron dar y dieron dos cédu- 
las del tenor siguiente: 

El rey. — Por cuanto por cédula mia de diez y seis de Mayo de 
mil seiscientos treinta y uno que generalmente mandé despachar, 
tengo dada la forma en que se han de hacer las renunciaciones de 
los oficios vendibles en nüs Indias occidentales, para evitar los frau- 
des que en esta se cometían renunciándolos en dos 6 tres 6 mas per- 
sonas para asegurar por este medio no perder el oficio por defecto 
de la renunciación, y ordené que las que se hiciesen en esta confor- 
midad no se admitiesen, y que precisamente se ejecutase lo resuci- 
to por otra cédula de catorce de Diciembre de mil seiscientos seis, 
que trata de que se hagan en personas hábiles y suficientes que las 



REWTTNCIABLES. 73 

acepten y se presenten con ellas dentro del término de los setenta 
ámSy y que las qae de otra manera se hiciesen fuesen de ningún valor 
ni efecto, dando desde luego por perdidos los oficios que de otra ma- 
nera se renunciaren como mas particularmente se contiene en las 
dichas cédulas á que me refiero. Y ahora con ocasión de haber 
ocurrido á mi consejo de las Indias á pedir confirmación de diferen- 
tes oficios renunciables, diversas personas que residen en el distrito 
de mi audiencia real de la ciudad de Santiago de Goatemala, visto 
por los de él, y reconociéndose por los testimonios de autos que se 
presentaron, que sin embargo de lo dispuesto no se ejecutan con 
la precisión y observancia que se requiere y lo que sobre ello pidi6 
el fiscal he tenido por bien dar la presente por la cual mando que de 
aquí adelante generalmente todos los que tuvieren en mis Indias oc- 
cidentales, islas y tierra firme del mar océano, oficios renunciables 
cuando llegue el caso de renunciarlos conforme k las dichas cédulas 
en personas hábiles que los acepten con efecto, y de no hacer acep- 
tación la persona en quien se renunciare, y presentándose con ella 
y con los demás recados ante la audiencia 6 gobernador de cuyo dis- 
trito fuere el oficio dentro de los setenta dias, declaro por perdido y 
perteneciente á mi real hacienda enteramente todo su valor sin que 
los herederos del renunciante puedan pretender derecho 6 parte al- 
guna en él, y para que esto se observe indispensablemente mando á 
mis vireyes, audiencias y gobernadores, oficiales reales de todas y 
de cualesquiera partes de dichas mis Indias, que cada uno en lo que 
le tocare guarde y cumpla, y haga guardar y cumplir y ejecutar 
esta mi céduia, y lo en ella contenido sin ir ni pasar contra lo en 
ella dispuesto en manera alguna; y para que venga á noticia de to« 
dos y no puedan alegar ignorancia, mando se publique en las ciuda- 
des, villas y lugares que fuesen cabeceras de los distritos de mis au- 
diencias de las Indias y me avisen de haberlo hecho que así es mivo- 
luntad. Pecha en Madrid á treinta de Diciembre de mil seiscientos 
sesenta y cuatro. — Vo el rty, — Por mandado del rey nuestro señor. 
— 2). Pedro Medrano, 

La reyna gobernadora. — Marqués de Mancera. pariente del con- 
sejo de guerra, virey gobernador y capitán general de las provincias 
de N. E. y presidente de sü real audiencia, que reside en la ciu- 
dad de Métrico, 6 la persona ó personas i cuyo cargo fuese su go- 
bierno. — El rey que santa gloria haya por cédula que generalmen- 



74 OFICIOS VJiNOXBJLEfl, 

te se despachó á todas las provincias do las Indias on tr einra de Di- 
ciembre del aílo pasado de mil seiscientos sesenta j'' cuatro, faó servi- 
do declarar por perdidos y pertenecer á la real hacienda, los oficios 
vendibles de ellas en caso de no aceptar las renunciaciones las per* 
sonas en quien se renunciasen, y por otra particular de doce de Fe- 
brero de este año de mil seiscientos setenta, mandé al presidente y 
audiencia de Goatemala cumpliesen y ejecutasen en la cédula referi- 
da y que con todo cuidado y diligencia, se vendiesen todos los oficios 
que estuviesen vacos en aquel distrito por de la real hacienda por 
los mayores y mas justos precios que fuese posibfe aunque rH>fii««e 
por los mas subidos en que se estimaron, apreciaron y remataron á 
sus antecesores, guardando en ellos las solemnidades de los prego- 
nes que conforme á las cédulas reales deben preceder y que dieseu 
cuenta en todas ocasiones de lo que fuesen cobrando; y por otra cé- 
dula de veinticinco de Noviembre de este nno se mandó añadir & la 
de doce de Febrero de que vá hecha mención que todos los oficios 
que hubiesen vacado y renunciado, y no se hubiese aceptado la re- 
nunciación por las personas en quien se hubiesen renunciado, y por 
este defecto recaído en la real Iiacienda conforme á la cédula citada 
del año de mil seiscientos sesenta y cuatro, se cobrasen de los here- 
deros las mitades y dos tercias partes del valor que se les hubiese 
aplicado y se enterase en las cajas reales, como mas particularmen- 
te se contiene en las dichas cédulas á que me refiero, y ahora el 
procurador general de la ciudad de México en nombre de diferen- 
tes personas que tienen oficios rennnciables en ella y por parte de 
ciudad de Goatemala se ha representado el perjuicio que se sigue 
de que se observe la cédula referida del año de mil seiscientos se- 
senta y cuatro, no solo á la real hacienda por los muchos oficios que 
por causa de su contenido están vacos tiempo ha, siendo de crecido 
precio sino á los habitantes de aquellas provincias que tienen seme- 
jantes oficiosj pues de ordinario no les queda á sus herederos otro 
caudal, suplicándome que atendiendo-A ellos fuese servido de man- 
dar revocar la dichac édula de treinta de Diciembre de mil seiscien- 
tos sesenta y cuatro, permitiendo que se puedan renunciar los ofi- 
cios una, dos y tres veces, y las demás hasta que haya personas 
que ax^epten la renunciación. Y habiéndose visto cu el dicho conse- 
jo con lo que han escrito el presidente y fiscal de la audiencia de 
Goatemala en cartas de tres de Setiembre de mil ^seiscientos sesenta 



RENUNCZABI.$S. 7S 

y «^ií»»:y vaiatiocbo de Mxiyp d^ seiscienlos setenta y ocho, y lo5,ji^-| 
ma^ papeles tocantes i la luíateria y 1q que sobre ello pidi^ el fiscal 
del consejo como quiera que. mi voluiUfid es, se guarde, cumpla y 
ejecute lo contenido en las cédulas citadas de treinta de Diciembre 
de fiei«ciento$ sesenta y cuatro, doce de Febrero y veinticinco de 
NoviembrAde este año, ha parecido deciros que por la representa*^ 
cioD que se^Ua becbo en nombre de las dichas ciudades de México 
y Guaten|ia,Ia,4 se ha reconocido que están vacos muchpa, oficios p(i- 
blicas de valor y estimacian de años á esta parte, y que por el pf];» 
juicio qua.e^io causa al bien público y ala buena administri^f[;ia|a 
dé justicia y de consiguientemente ala real hacieudthpor e^ ioteras de 
laamitadej^jy tercios que le pértecen, se ha estragado que estos oficiofi. 
e^tén tanto tiempo vacos y que se permita semejante da¿^. Y pi^r 
ra evitarle. os ordeno y mando que con todq cridado y aplicacipM> 
di;spongais se vendan con el mayor beneficip q^e permitiese, el 
tiempo, j que si sobre esto se os ofreciere algún reparo, deis cuanta 
de ello,. proponiendo los medios que tuviereis por mas á propósito 
para que e^io^ o<ficios no dejen de venderse, y que sea sin dilación 
qiie hasta ahora se ha esperimentado, — Fecha en Madrid á veinti- 
dós de Diciembre de rail seiscientos setenta. — Yo la reyna. — Por 
mandado de S. M.-—2}. Francisco Fernandez de Madrigal. 

Y el marques de Mancera en carta de diez y nueve de Noviem- 
bre de mil seiscientos setenta y uno, dio cuenta de haber recibido 
la .cédula de .veintidós de Diciembre d^- spiseientos setenta, y que 
para, sij fíjecucion mandó se sentase en los libros de la caja real y ep 
los del tribunal de cuentas y en los ofícios de cámara de esa aur 
diencia, para qué el oidor que por tiempo asistiese á la almpnQtí?^, 
pusiese especial cuidado en hacer que se pregonasen todos los ofi- 
cios vendibles que estuviesen varos, y remitió una relación de los 
oficiales de esa ciudad de los que al presente estaban, con toda 
clari4a(t y distinción, y que ordeno al tribunal d^ cuentas encarga- 
se i^^a^ propia diligea<?ia <á la3 demás cajas de su distrito; a^imism^ 
r^£fi6 haber recibido una capia de carta del Lie. D. Goaza)o 
Sparez de San lyfa^tin, oid^r de Qsta audiencia y visitador de mi real, 
hacienda^ eu que habiendo dado cuenta del gran nómero oficios da. 
quee&taban vacos en ese reino; la cau^a porque no se vendían, y. 
los medios que, tenia por convenientes para que se rematasen, y ba^- 
hiéndese visto en mi consejo re^l de las Indias c(^n Iqs. n)ei»pr.ia\ea 



70 OTICIOS VENDIBLES, 

dados por las ciudades de México y Guatemala, sobre esta materia, 
y las cartas y representaciones del presidente y audiencia de aquella 
ciudad; y la proposición hecha por D. Gonzalo Suarex de San Mar* 
tin,con lo que sobre ella pidió el fiscal, he resuelto encargaros y 
mandaros, como lo hago, dispoifgais se guarde y observa la cédula 
de treinta de Diciembre del año pasado de mil seiscientos sesenta y 
cuatro, y en esta va inserta, y las demás que en su cumplimiento se 
han despachado; y que deis 6rden que en los oficios que en esa ciu* 
dad y su distrito estuvieren vacos, se arrienden en los precios cor- 
respondientes y proporcionados al último precio y valor en que se 
veneficiaren y valuaron, y no en menos; interviniendo en los dichos 
arrendamientos los oficiales de mi real hacienda, y que no habien- 
do quien tome en arrendamiento los dichos oficios, se estén vacos; y 
vos aplicareis particular cuidado al cumplimiento y ejecución de lo 
referido, y me daréis cuenta en todas las ocasiones que se ofrecieren, 
de lo que en esto se ejecutare. Fecha en Madrid, áonce de Agos- 
to de mil seiscientos setenta y seis^años. — Yo c/ rey.— Por manda* 
do del rey nuesto señor. — D, Antonio de Bosas. —Puso el cumpli- 
miento i esta real orden el virey arzobispo, en decreto de primero 
de Agosto de mil seiscientos setenta y siete. 



21. 



Por real cédula de siete de Noviembre de mil seiscientos seten- 
ta y ochó, se derogó la facultad concedida en la de treinta y uno 
de Diciembre de mil seiscientos setenta y cuatro, por nociva y per- 
judicial su práctica. 

22. 

Ahora trataremos de las resoluciones posteriores á la recopilación. 
Por real cédula de veintiuno de Febrero de mil seiscientos ochenta 
y nueve, se dispuso que si el renunciatario no se presentare dentro 
de los sesenta dias 6 no aceptare la renuncia, vuelva el oficio á la 
real hacienda, y de su cuenta se remate, pudiéndose admitir las 
posturas que hicieren los herederos del último renunciante, entre- 
gándose á estos la mitad 6 dos tercias partes del valor en que se 
vendiere, y el resto se entere en cajas reales. 



K£J(I7NCXABLSS« - 77 

«3. 

Por otra de once de Juliode setecientos ocho, ordenó el rey que los 
oficios de escribano vacantes salieran á la almoneda y rematasen en 
arrendamiento los tres anos, sirviéndoles loa Jicitantes aunque no 
tuvieran fíat^ para lo cual y el manejo de sus oficinas se habilitasen: 
que pasado el términp, si no hubiera postor i la propiedad se repi- 
tiese el mismo acto anterior con nuevo arrendamiento. 

Por otra de veintidós de Junio de mil setecientos veintisiete, se 
despreció la solicitud de que los oficios de cruzada se rematasen di- 
versamente, cuyo tenor es el siguiere: 

-25. 

El rev. —Por cuanto habiendo sido estilo y práctica de inmemo- 
rial tiempo á esta parte^ que los oficios de contadores, tesoreros, 
depositarios, receptores, notarios y alguaciles de todos los tribuna- 
les de cruzada de mis reinos de las Indias, se beneficien á favor de 
mi real hacienda, despachándose los títulos á los sugetos en quienes 
se rematasen, por los comisarios de los distritos donde pertenecen, 
con la calidad de haber de llevar confirmación mia y del general de 
cruzada en el térmit)o de cinco años; y teniéndose noticia que por 
el consejo de ella se espidieron 'órdenes' muy estrechas en veinte de 
Julio de mil setecientos diez 'y seis, fi los tribunales del Perü y Nue- 
va Elspaña, para que los referidos oficios de cruzada que en adelan- 
te vacaton, no se vendiesen de cuenta de mi real hacienda, sino que 
quedasen de la de cruzada, he resuelto á consulta de mi consejo de 
las Indias de seis de Noviembre.de setecientos veinticuatro y cuatro 
de Julio de setecientos veintiséis, se continué como hasta aquí sin 
diferencia alguna en la venta y remate i favor de mi real hacienda 
de los espresados oficios de contadores, tesoreros, depositarios, re- 
ceptores, notarios y alguaciles de los tribunales de cruzada de ñus 
reinos de las Indias, y demás oficios de esta calidad, sin embargo, 
de cualquier cédulas y órdenes que haya en contrario; las cuales 
derogo y anulo y doy por de ningún valor y efecto. Por tanto, 
por la presente ordeno y mando á mis vireyes» presidentes, au- 



78 OylClOS VENDIÓLE!:, 

dieticias, fiscales de ellas, gobernadores y oficiales de mi real ha- 
cienda de ambos reinos del Perú y Nueva Espnña, y demás perso- 
nas á quien tocare el cumplimiento de esta mi resolución, la obser- 
ven, guarden, cumplan y ejecuten, y la hagan cumplir, observar y 
ejecutar precisa y puntualmente según y como va espresado, dando 
para ellas todas y cualesquiera órdenes y providencias que ftiercn 
necesarias por ser asf mi voluntad. Fecha en Madrid, i veintidós 
de Julio de mil seteciemos veintisiete. — Vo el rey. 

Por otra de catorce de Setiembre de mil setecientos treinta y seis, 
ae declaran válidas las renuncias hechas antes de obtener la real 
confirmación que estaban prohibidas, con tal que hayan de alcan- 
zarla el término prefinido. 

- t 27. 

i* 

Por real cédula de veiwttüno de Marzo de setecientos cuarenta v 
uno, se mandó á oficiales reales de México, que en lo sucesivo no 
se adjudicara oficio alguna sin preceder su tasación, pregones y re- 
mate, según está prevenido eu las leyes y reales cédulas que tratan 
de la materia. 

' 28. 

Por otra de treinta de Noviembre de setecientos cuareata y ocho, 
se mandó que los que ocurrieran al superior gobierno á solicitar el 
remate y títulos de los oficios de las ciudades, villas y lugares dis- 
' untes de esta capital, donde no haya oficiales reales deban traer 
testimonio de su valor, vacado con intervención de las justicias de 
los le^pectivos territorios. 

En el informe ó instrucción que dejó el ministro de Indias D. Jo- 
sé de Galvez, el treinta y uno de Diciembre de setecientos setenta 
y uuo> al concluir la visita de Jos tribunales de justicia y real ha- 
cienda al virey D. Antonio María Bucareli, consta lo siguiente por 
lo respectivo á este ramo, 

SO. 

^^Dtíjo ^spucsto por incidencia tratando de la nueva renta de cor- 



t 
\ 



KSNUNCXABLES. 79 

reos, y del importante ramo de minas y derechos reales sobre la 
plata y el oro, que algunos oñcios debieran incorporarse á la coro- 
na, por la lesiion enormísima que padece la real hacienda en la ven- 
ta de ellos, atendidos sus productos anuales; mas no por esto es mi 
dictamen que 9e estjends^ la providencia á todos los que se com- 
prenden en esta clase de vendibles y renunciables, porque hay mu- 
chos, como son procuradores y escribanos, cuya administración de 
cuenta de la real hacienda seria muy dificil y embarazosa; y otros 
que no teniendo mas de lo honorífico como los regidores, se perde- 
rían las cantidades que enteran los compradores 6 renunciantes á 
las cajeui reales, bien que se pudiera compensar en parte cubrién- 
doles el derecho de media anata, y que siempre seria de grande ali- 
vio á los pueblos y sus caudales públicos, que estos empleos reca- 
yeran anualmente en buenos republicanos," 

31. 

"Las reglas prefinidas cuando se estableció este ramo en los apu- 
ros de nuestra monarquía, para las ventas y renuncias de todos los 
oficios públicos que por esta calidad pertenecen á la corona, son las 
mas acertadas y adaptables al preciso fin de su institución; pues 
en la primera adquisición de ellos pagan los compradores todo el 
precio en que se avalúa por inteligentes y oficiales reales, en que 
suele haber ocultas negociaciones, y en los casos de renuncias, si 
es la primera, percibe el erario la mitad del valor, y solo una ter- 
cia parte en las sucesivas; pero cuando mueren los poseedores sin 
hacerlas, 6 faltan á las formalidades presovitas en las leyes y reales 
cédulas, oaducan los «oficios y voolv«ii á su .^rígen en beneficio de 
la real hacienda, por cuyo motivo sóti inoiertoa y advputieios los 
valores del raroo^ como que su mas 6 meaos ingreso depei^de de Ids 
vacantes r renuncias de los ofii3Íos." 

32. 

^^Con este motivo hago aquí recuerdo de que por no haber en Mé- 
xico una depositaría general, ponen los tribunales grue^^as cantida- 
des de diaei^o en p^er de Lqs particulares copiercianteisq.ue se uti* 
lizan de ellos ea sus uegociacÍQues, y no pocas veces cpuiribuyen ^ 

que se dilaten las instancias para no de;$hacerse de l{)s depósitos. 

TOM. III — 10. 



80 OFICIOS VENDIBLES, 

que también suelen perdetse por la muerte 6 quiebra de los depo- 
sitarios: y aunque pudiera erigirse este oficio público, y su valor 
seria de consideración, regulo por mas conveniente al rey y al co- 
mún, que se constituya la depositaría general en las cajas de esta 
real casa de moneda, por su gran crédito y la utilidad que en ella 
producirían los caudales depositados, mayormente con la actual 
providencia de recoger la moneda antigua; pues sin necesidad de 
retardar un dia la entrega de los depósitos, por los fondos que siem- 
pre tiene de repuesto, seria muy importante que los aumentara por 
semejante medio, tan justo en mi dictamen, como ventajoso á la se- 
guridad pública, respecto de que esta clase de caudales litigiosos, 
puede esceder de millón y medio de pesos, y con noticia de ellos in- 
formó últimamente el Sr. marques de Croix á S. M. para que maii- 
das^ poner todos los depósitos en sus cajas reales." 



33. 



Lo mismo que en la cédula de catorce de Setiembre de treinta y 
seis, se declaró á favor de las renuncias indeterminadas por cédula 
de veintidós de Octubre de mil setecientos sesenta y cinco. 



34. 



Otra de nueve de Marzo de mil setecientos sesenta y nueve, es- 
rebocatoria de la ley 7, título 22, libro 89 de la Recopilaciorl de 
ludias, por mandarse que sin embargo de esta disposición, los que 
no trajeren real confirmación dentro del plazo asignado, pierdan los 
oficios, vendiéndose á favor de la real hacienda, pero devolviéndose- 
les las dos tercias partes luego que se rematen y exija el precio. 



35. 



Por otra de ocho de Julio de mil setecientos setenta y tres, se pre- 
vinoque en las almonedas no se admitan posturas con la condición 
de servir los oficios por tenientes, ni que se use de esta facultad por 
ser privativa alsupremo consejo de Indias, 



KEXTJNCIABLSS. SI 



36. 



Eli otra de primero de Mayo de setecientos setenta y cuatro, se 
dispuso que los cinco años prescritos para la conñrniacion, empeza- 
ran á correr desde la fecha de los títulos y no del remate. 

» 
37. 

Por otra de veintidós de Agosto de setecientos setenta y cuatro, 
se declaró que á los renunciatarios de oficios que no habian alcanza- 
do la real confirmación, debia señalarse para traer las myas el solo 
término que faltara á sus causantes. 

* 

3S. 

En otra de cuatro de Setiembre de setecientos setenta y cinco, se 
instauro lo dispuesto en la de ocho de Julio de setenta y tres, acer- 
ca de que no se admitiesen las condiciones de servir los oficios por 
tenientes. 

39. 

Por otra de catorce de Febrero de setenta y seis, se esceptuaron de 
las prohibiciones anteriores y comprendidas en el párrafo preceden- 
te, aquellos oficios que por las leyes 6 primitivas creaciones con es- 
presa real concesión tuvieran anexa la gracia de desempeñarse por 
medio de sus títulos. 

Por dos reales cédulas do veintiuno del mismo mes ya ño, y 
treinta y uno de Enero de setecientos setenta y siete^ dispuso S. M. 
que todos los presidentes de las audiencias del reino del Pera, Nue- 
va España y Nuevo reino de Granada, gozaran de la autoridad en 
sus correspoñdiemes gobiernos de librarlos títulos délos oficios 
vendibles, previas las solemnidades legales del propio modo que 
los vireyes y que los fiscales remitiendo al consejo los testimonios 
oportunos, pidieran las confirmaciones de ellos siempre que su va- 
lor no escediese de quinientos pesos eu este reino, 6 de un mil y qui- 



82 OriCtOS VENDIBT.ES, 

nientos en el Perú; pues los interesados en los de mayor cantidad, 
debían procurarlas por sí 6 por apoderado, bajo la pena de cadu- 
cidad. 

41. 

« 

Por otra de tres de Agosto del mismo año de setenta y siete, se 
mandó que la declaración del legítimo valor de los oficios, se regule 
por las resultas de lasnuevasdiligencias, precedidos los aprecios sin 
colusión ni fraude, teniéndose presente los anteriores avalaos. 

42. 

Por otra de trece de Diciembre de setecientos ochenta y dos, se 
previno la observancia de la ley 3, título 20, libro 89 de la Recopila- 
ción de Indias en cuanto á los requisitos de lo^ testimonios para obte- 
ner la real confirmación por no comprenderse la primera parte de 
esta soberna disposición en la ley 3, título 22, del propio libro, y es- 
plicarsc en la segunda parte el espíritu de esta. 

43. 

En otra de quince de Marzo de ochenta y cuatro, se dispuso que 
los títulos se den por testimonio del escribano ante quien se des- 
pacharen, 

44. 

En otra de veinte y cuatro de Enero de mil setecientos ochenta 
y cinco, se repitieron las prohibiciones de las renuncias hehas eii 
menores de edad, y la condición de servir los oficios por tenientes. 

45. 

Por otra real cédula de once de Marzo de setecientos ochenta y 
cinco se reiprodujo la prevención de qxie los fiscales soliciten las 
coafir Dilaciones do los oficio.i que se llaman de menor cuantía, 

46. 
' Por otra de trece de Marzo de setecientos ochenta y seis, se apro 



b6 la deteTmináeíon del vrcey, reiati'm i queiJculé Toiayn aati^la* 
' eidse solo cinco por ciehto de rédhoa de la caotídad ^tiQ 3€(.^l>](igó.& 
pagar por razón del remate del oficio de procaradal^ d^ e$ta «udiw- 
oia, ordenándose que en los ccmsos que en lo raceeivio oeiif rieren de 
esta naturaleza^ se observe lo mismo. 

47. 

Per otra, dp quince de Octubre de setecientos ochenta y siete, publi- 
cada por bando en esta capital á cinco de Agosto de mil setecientos 
ochenta y ocho, se prohibió hipotecar los oficios vendibles y renun- 
ciables y grabarlos con autos, declarándose por punto general que 
cuando los de pluma de aquellos se sirvan en interinidad & arrenda- 
miento después de satisfecho el ministro ^ue lo ejerce (que según 
parece en el primer easose le debe aplicar la mitad d^ utilidades) 
se reparta el líquido producto entre la real hacienda é interesados 
particulares con proporción al valor principal del remate que se ha- 
ría con .prevención de que se escusen lo posible estos arrendamien- 
tos, y que en el evento de que los dueños poseedores tengan algu- 
nas deudas por ellas, á pedimento de sus acreedores no se embargue 
mas que la tercera parte de emolumentos y sueldos. 

48. . . 

' . • . ■ i'-.i 

En catorce de Marzo de setecientos ochépta y ócl^Qj'se espidió otra 
acerca de la caducidad por falta de presentar los empleados ef real 
despacho de confirmación áéntro de los cinco años de la ley, y por 
lo importante de su asunto la ponemos S la letfa. 

49, 

"El bey. — Virey gobernador y capitán general fie las provincias 
de Nuera España y presidente de mi reaLaudt^ncia de Méxioe: un 
carta de veintiocho de Ekiero de setecientos ochenta y seis, me hizo 
presente el conde de GalvH^s, vuestro antecesor en ese Ttreinatp, que 
por las leyes 6^, título 19, Frbro 69, y las del título 22, líbr^í? de 
la Recopilación de Indias, está itnpuesta la pena de^sadaeidad^lelos 
oficios vendibles y renunciables á los poseedores que no ILaven y 
presenten las confirmaciones reales dentro de cinco años, y que en 



H^ OVTCIOS VENDIBLES, 

ést^ supuesto D. Manuel Calvo de Echagaray, á quien en veiiHluno 
de Octubre de seteciennos. ochenta, se espidió título de contador de 
meiiored de'CholuIa, Huejotcingo, Tlaxcala, Tepeaca y Atlisoo, de- 
bió- pnresemar la real confirmación en ese gobierno dentro de los cin- 
co años que cumplieron en igual día del de ochenta y cinco; pero que 
no habiéndolo ejecutado, y si cerca de do3 meses después, mandó pa- 
sar el espediente al fiscal de real hacienda, quien en su vista mani- 
fe3t6 que aunque correspondia se declarase caduco el citado oficio, 
teniendo presente haber sucedido el mismo caso á D. Manuel María 
Marq^uina, escribano de real hacienda de Guanajuato, y declarado 
por mi real cédula de tres de Junio de ochenta y tres, no haber in- 
currido el oficio en caducidad, correspondia se me diese cuenta de 
ellos, y de lo demás actuado; y que habiéndose conformado con es- 
este dictamen determinó que ínterin que yo me dignaba resolver lo 
que fuese de ipi agrado, no se molestase á Echagaray, ni se le se- 
parase dé la posesión del oficio, según todo constaba del testimonio 
que acompañaba. Y visto lo referido en mi consejo de las Indias, 
con lo que en su inteligencia y de lo informado por la contaduría 
general, espuso mi fiscal y consultádome sobre ello en seis de Di- 
cierabre último, \\q resuelto ordenaros y mandaros (como lo hago) 
dispongáis lo conveniente para que el enunciado D. Manuel Calvo 
y Echegaray, se le mantenga en el quieto y pacífico uso del men- 
cionado oficio del contador de menores de Cholula, Huejotcingo, 
TJaxcala, Tepeaca y Atlixco: y mediante que por mi real cédula de 
veintisiete de Febrero de mil setecientos setenta y siete, tuve ábien 

. declarar que el oficio de regidor llano de Valladolid que servia D. 
Mateo de Robles, no debia caducar sin embargo de no haber pre- 
sentado en ese gobierno en el término de los cinco años mi real con- 
firmación por haber acudido dentro de ellos á mi real persona á so- 
licitarla, y previne al mismo tiempo sirviese de regla fija esta mi 

. 4^t(9rnÚDa€Íon ;para los casos sucesivos de igual naturaleza, os lo 
(f^ari^icipo íi fin de que ossirva de gobierno, y se escusen en adclau- 

#.t,e la&representaciones alusivas á este asunto por ser asi mi volun- 

; tad.y qitede esto despacho se tome la razón en la misma contadu- 
rín/genertil, F^cha en Aranjuez á catorce de Marzo de mil sete- 
cientos ochenta y ocho. — Yo el rey. ~Por mandado el rey nuestro 
•señor.— vín/o/fío Ventura de Terático. 



«JBimiCCIABJLBS*. . 9S 



60, .' / • ' .' 



Por otra de veinte de Mayo de mil 8etfioáraiw;ttarrat«^.aít.)r0env 
carga que en los te8timou>ios libcaidoa para solieiiar la real coúfir* 
macion, no se oioitaii los requisitos de la ley 24, titulo iftO, lUiro § 
de la Recopilación de Indias, instaurados en* la r«al cédula catada 
de trece de Diciembre de setecieiuos ochenta y des/por habeterad^ 
vertido en el supremo consejo que los que obtutr^'OIrlbs A}Tat0z 
de Echeverría, Escribano de !a Jurisdicción de Tebuacán de las 
Granadas, carecían dé ías circm^stancias especificadas eola* raferi- 
da legal disposición á que nos remitimos; sin etab&rgOy i este ínlef 

Tesado se le impartió la real confirmación por i*al despaehb'de la 
misma. . . : ,, 

51. 

m 

En la ordenanza de intendentes de ésta N. E. espedida por B. 
M. á cuatro de Diciembre de mil setecientos ochenta y seis,* «e etti 
tablecen á los artículos 162, 163 y*^164, regltts convenientes ai 
nuevo sistema de administracion'del real erario, sin mudaten ]á $a¿- 
tancia las leyes ni las órdenes mas modernas. Por lo que consui- 
tando á la perfecta instrucción de este ramo de ella se asientan fl la 
letra los tres lugares referidos. 



^/¿ ' * '^ >•>«»*•• 



'< • t a • i ' : y 1 < 



Los oficios vendibles y renuYiciables, coustituyeea mis dominios 
do tas Indias uno de los ramos de mi erario, y comoja^yégiasprefi*» 
nidas en las leyes de aquellos reinos, y en varias cédulas reales que 
después se han espedido sobre su mejor inteligencia y deolaraéion 
sean las mas adaptables y equitativas para todósios casos de veuj- 
tas, renuncias, caducidad-, de estos oficios, mando á Iba intendentes se 
arreglen puntualmente ó ellas,'y que cuando ocurran vacantes de esta 
cl.ase en los pueblos de sus provincias, admitátí las posturas y: mejoras 
que se hicieren en Junta de almont^dá', y sustanoiados queseanlos es- 
pedientes hasta eí autodeclaratorio del valor, previas las diligencias 
dispuestas por las leyes, los envíen en )a superior de Mézicoyi fin 
de que oyendo instructivamente en su razón alcbntador general de 



S<r OFICIOS rzmnLMs, 

real hacienda, y como parte á mi fiscal, determine sobre el valor y 
remate lo que mas convenga, y lo3 vuelva al intendente respectivo, 
para que proceda á la ejecución de lo que resolviese y le ordenase, 
y verificado que sea el remate y en tesorería los debidos enteros^ vol- 
verán á remitir los espedientes i la junta superior de hacienda, para 
que aprobado aquel por ella, pase su presidente con oficio al virey 
los que fuesen sobre empleos del distrito de su privativa jurisdÍG«^ 
cion, á fin de que en consecuencia mande espedir y se espedían los 
oocrespondieDtes títulos can arreglo á lo que disponen las leyes 9, 
24, 25 y 26 de) título 50, libro 3^ de la Recopilación, poniéndose 
en loe propios espedientes la respectiva nota de haberse ejecutado; 
y así hecho, devuelvan esto al superintendente de mi real hacienda, 
quien haciendo dejar en la contaduría general de ella la razón con- 
veniente á su gobierno, en lo sucesivo los volverá al intendente que 
corresponda para que allí se archiven, y teniendo presente la citada 
ley 24, y la 3í título 22 del propio libro, mande dar y se den con 
arreglo á ella los testimonios que pidan las partes para acudir por 
mi real confirmación en los oficias que fueren de mayor cuantía con- 
formo á la cuota que tengo prescrita para el imperio de la Nueva 
España, por mi real cédula de veintiuno de Febrero de mil setecien- 
tas aetenta y seis, inserta en otra de treinta y uno de Enero de mil 
setecd/en£os setenta y siete, quedando á cargo de los intendentes res- 
pectivamente lo que en cuanto á solicitarla en los de menor cuantía 
puse al de los fiscales de las audiencias y promotores fiscales de 

mi real hacienda por la propia cédula. 

''Siendo mi real ánimo conservar al comandante general de las 
fronteras las facultades propias dé su 'empleo, ordeno que en los ofi- 
cios vendibles y. xenunciables del distrito de su mando^ se entienda 
para con él tiodo lo que por el antecedente artículo se ha espUcado 
respecto de fai virey acerca de los oficios d^ su territorio; pero con 
la e6cepcÍ!9n en cuanto al orden de que para escusar mayores dilacio- 
nes, se tome ¡en la contaduría de real hacienda de México la razón de 
los^espedientes antes de remitirlos ú dicho comandante general, para 
que, mande librar los títulos y pase después aquellos á los intenden- 
tes que corresporda^ ¿ fin de que se archiven y ejecute todo lo de- 
mas qae éci el mismo anterior artículo queda prevenido; pues á efec- 
tos dxs évitaj dudas y embarazos en su cumplimiento,. derogo espre- 
éamenns para los territorÍQS, Jurisdicciones y distritos en que se ha 



Bt:ívtriitiiLbL&s* 87 

de obáerTar e$t« ordenanza, la -citada real cédula de y«kitittno de 
Feb#er^ d^ mil setecientos setenta y «eis, en tedo aqueHo que se 
opongH á lo que va dispuesto dejándola en lo demás ep su fíierza y 
vigor^ tanto en. lo. que habla con mi virey y ba de entenderse tam- 
bién con ol diclío .comandante general en su caso, como en lo que 
deba corcespoq4*ír.*^l s]aperintende.nte subdelegadp é intendentes de 
mi real hacienda según lo que por esfe y el precedente artículo que* 

da prefinido.'* 

53. 

• • » 

<*Para que lo ordenado por ios dos artículos antecedentes pueda 

• • • 

4ener todo el efecto á que se dirije^ ha de continuar la juntando al- 
monedas en la capital de México procediendo en sus funciones con 
arreglo á la» leyes 2 y 3, título 25, libro 89 de la Recopilai^ion; y 
componiéndose del intendente general, delóidor nías moderno de 
aquella audiencia,* det 'fiscal de mí reat hacienda y de los ministros 
de ella, contador y tesorero; y se establecerá otra igual junta en ca- 
wda capital de las demás intendencias, compoiiiéiídólá en I,a de Gua- 
dalajaira los mismos ministros respectivamente qué en ^léxico, me- 
diante ábaber íTn ella aodiéUCi^', y eia las restantes él intendente, su 
teniente asesor, 'los ministros de real 'hacienda yun defensor de ella 
que nombrará el intendente; gti&tdand^ linos y otros eñ sus asien- 
tos el mismo órdencon que aqut van nominados, y' en caso de qne 
en la de México 6' GU'adalhJara por atísénqia, enfermedad 6 falta del 
intendente asista su teñirte asesor; 16 tomará después del fiscal y 
antes du los ministro^ de real hacienda." 

Y las mencionadas juntas de a'lmonedas se han de celebrar preci- 
samente en las propias casas donde estuviere la contaduría y teso- 
rería de mi real hacienda, para que sea combatible la concurrenx^ia 
(de ^üs gefes con la importancia de qixe estos no las dejen desiertos. 

«4. 

;P<'odt]etos que h^'.rcfuuido e^te ramo desde elañD de l76^.blLsta 
/el de 90 inclusive. 

Años^ Productos, 



1765 16.697 

1766 • 3^.270 

TOM. III. 11 



S8 OFICIOS VSNDIBLES, RfiNUN8IABI.E9. 

1767 18.119 

1768 91.974 

1769 19.687 

1770 49.852 

1771 31.965 

1772 '. . . . 20.894 

1773 30.227 

1774 43.231 

1 775 35. 740 

1776 22. 290 

1 777 '. 28.478 

1778 21.533 

1779 25. 527 

1 780 24. 944 

1781 40.646 

1782 39.211 

1783 37.944 

1784 35.315 

1785 23.452 

1786 50.345 

1787 32.117 

1788 38657 

1789 24.018 

1 790 • 32. 679 

Total 869.812 



55. 

Este ramo por correr á cargo de oñciales reales^ no sufre otra 
carga que la de dos pensiones perpetuas que importan un mil sete- 
cientos treinta y cinco pesos, para casas de aposentos de dos secre<* 
tarios de cámara del consejo de Indias. 

México 16 de Junio de 1792^ -^Carlos de Urrulin. — Fabián de 
Fonseca. 




y^'\^^^Jf^P^S^x^-m^'?<^'^'^'^ 



-> V 





iiniB, 



í 






o habiéndose ofrecido cosa alguna que adiccionar á los minis- 
tros de real hacienda de estas cajas, sobre la descripción cronolb* 
gica formada por V. SS. del ramo de medias anatas y mesadas 
eclesiásticas, sin embargo de que espresau haberla examinado con 
toda la meditación que pide asunto tan interesante, sino que por el 
contrario, la contemplan digna de aprobarse, la devuelva á Y. SS. 
para que la den el curso que corresponde, manifestándoles todo lo 
referido para su inteligencia y satisfacción.— Dios guarde á Y. SS. 
muchos años. México 22 de Agosto de 1792. — El conde de Revi- 
ilagigedo. — Señores D. Fabián de Fonseca y D. Carlos de Urrutia. 

OTRA. 

Pasada á los ministros de las cajas de Acapulco y Yeracruz, co- 
mo Y* SS. solicitaron en oficio de veinte de Agosto próximo ante- 
rior, la descripción cronológica del ramo de media anata, á fin de 
que me espusiesen en su vista si algo les ocurría que pudiese con- 
tribr"" á su perfección, me informan haberla encontrado comple* 



90 MESADAS r MEDIAS 

íAf y qw ainguM otra cosa se les oU^ae, j^x lo oúsma 4^^ ^* 
cir acerca de ella: lo que manifiesto á V, SS. para su inteligencia, 
devolviéndoles la espresada obra. Dios guarde á V. SS. muchos 
años. México 11 de Octubre de 1792. — El conde de Revillagige- 
do, — Señores D. Carlos de Urrutia y D. Fabián de Fonseca. 

MESADAS Y MEDIAS ANATAS ECLESIÁSTICAS. 

1. 

No pudlendo la santidad de Urbano VIII desentenderse de los 
servicios que los Srest Reyes, D. Felipe II, D. Felipe III, y D. Fe- 
lipe IV, habian hecho y continuaba este último en obsequio de la 
Iglesia, considerando igualmente que en estas piadosas empresas 
habian casi agotado el erario por la amplitud de las pasadas ero- 
gaciones y franqueza de las actuales de aquel tiempo, y disposiciori 
á las ulteriores hasta perfeccionar tan santa obra, quiso por un mo- 
vimiento propio de la justificación pontificia sufragar temporalmen- 
te á los alivios de la corona, recompensa del mérito contraido, y 
aliento á la propagación de la fé católica con la gracia de las me- 
sadas eclesiásticas. Para esto espidió el mismo pastor universal 
un breve en doce de Agosto de mil seiscientos veinticinco, ins- 
taurado el año siguiente en San Pedro de Roma á veintitrés de Di- 
ciembre, cuyos monumentos con el de otras providencias del gobierno 
superior y la traducción á nuestro idioma de orden del Dr. Don Ají* 
dres Fernandez, provisor y vicario general de esta Metrópoli se ha- 
llan existentes en el cedulario de la caja matriz. 



3 



La mas completa idea de la materia, su origen, circunstancias, 
duración y primeros pasos de su establecimiento serán las indicadas 
letras apostólicas, y el decreto del virey D. Lope Diez de Armen- 
dariz, marques de Cadereita, como que en él se citan los acuerdos 
que precedieron á la ejecución de la real cédula de primero de 
Diciembre de mil seiscientos treinta y seis, en que S. M. dispuso 
el cumplimiento de aquellas, y constar los motivos de la retardación 
W la cobranza de este nuevo derecho: con este designio in* 



$«tta(aos d breve de veintitrés de Diciembre d^ seiscientos Y^ipt^- 
$ei$, que incluyu el de doce de Agosto de seiscieotosi veiuticinco, y 
la 'resolución del referido virey de once de Mayo de seiscientos 
ti^einta y ocho, instructiva de que la exacción empezó á correr dips- 
de seis de Mayo de treiía y siete* Unas y otfasson ett la míiner?^. si- 
guiente* 

3. 

Urbauo Papa VIII, para perpetua memoria: otra vez hemos d^^ 
do las letras del tenor siguietUe; es á saber por sobt'e-escrito £^l ca- 
rísimo en Cristo hijo nuestro Felipe rey católico de las Espanas, y 
dentro Urbano Papa VIII: carísimo hijo en Cristo, salud y apost6* 
lica bendición: el celo de conservar y propagar la fé Qat^lica, y la^ 
singular devoción para con nosotros, y esta Santa Sede, y otros in^ 
signes merecimientos de un rey amado con mucha razón católica, 
que por la divina gracia respladecen en 8. M. claramente piden 
que á ella nos mostremos liberales en el favor, siendo así que tá con 
ta iciára memoria de JFelipe lí y Felipe III^ tu abuelo y jiadre ca- 
tólicos reyes de las £spañas y con el ejemplo de los otros lúe ma- 
yores, deseando servir k la utilidad de la república cristiana, y no 
solo atender á la defensa de la fé católica, sino también con todas 
8Ü6 fuerzas & su propagación y aumento, has llevado tan grandes 
cargas de espensas, no solamente has gastado las ordinarias y es- 
traordinarias rentas de tus reinos, sino también has casi consu- 
mido todos los erarios y cajas de ellos; nosotros volviendo los ojo^ 
de la consideración paterna, á los egregios méritos do los sendos 
^elipos, tu abuelo y padre, y de los demás tus progenitores, y 61oq 
tuyos propios, juzgamos ayudar en cuanto de Dios nuestro Seffor 
es concedido tus loables, y ¿ Dios muy agradables intentos; por tan- 
to y de nuestro propio motü, y de nuestra cierta ciencia y madura 
deliberación, y con la plenitud de la potestad apostólica; por al t^no)^ 
de las presentes letras te concedemos y asignamos para qua $e pa^ 
gueu enteramente todos, y. cada uno de los frutos, réditos y prove^ 
xdios, dereiihos, ovenciones y emolumentos de un n^s entero que se 
ha de contar proporcionalmente á rata de un año, y de verdade- 
JO valor de un aQo desde el dia de la posesión adquirida por ios io- 
frasoriptos pensionarlos promovidos, perfectos 6 instituidos de las 
iglesiae 6 de lofi otros beueficioa infrascritos, ó desde ei día en que 



92 MESADAS T MXDIAS 

adquiriendo la dicha posesión, y estuviere por ellos el no adquirir- 
la en los cuales creemos que también se couprendan las pensiones 
anuales por mas que sean libres y escentas, aunque acontezca es- 
tar reservados por autoridad apostólica sacando las cargas ó gasto 
de cualesquiera primaria las Metropolitanas^ catedrales colegiales 
mesas parroquiales y de las demás iglesias y también de ios monaste- 
rios y avacialesde prioratos, preposituras, prepositadores, precepta- 
rios,dignidadesaunque sean las mayores y principalesde canonicatos, 
prevendas y adeudores de pensionados de los oficios y demás bene- 
ficios eclesiásticos á cargo 6 sin cargo do seculares; pero -esto no se 
entiende en cuanto á las iglesias patriarcales, metropolitanas, y 
otras catedrales con aquellas cuyos frutos, réditos, provechos no es- 
ceden en número de tres mil escudos, ni tampoco de los curatos cu- 
yos réditos no esceden el námero de cien escudos, ni con los simples 
que no esseden el valor do veinticuatro ducados de oro de la cáma- 
ra, también de las órdenes^deSan Benito, San Agustin Eluniasense, 
cisterciense, premonstratense y demás órdenes regulares y militares 
(la de San Juan Hierosolimitano) y á ios demás lugares aunque 
sean de los escentos en las Indias Occidentales y demás islas que le 
pertenecen, á donde por derecho' de tu patronazgo sueles disponer 
por nombramiento que ligítimamente te compete, en los cuales, en 
cualquiera manera vacante aunque sea por traslación aconteciere 
constituir 6 proveer, 6 de cualquier manera instruir á cualquiera 
personas aunque sean cardenales, á quienes se reserven las pensio- 
nes de los dichos lugares como se acostumbra por las personas coris- 
tituidas en dignidad por el venerable hermano nuestro Julio obispo 
gravianense actual nuncio nuestro y de la Sede apostólica en los 
reinos de España, ó el que en adelante lo fuere, los cuales susodi- 
chos réditos, frutos y provechos &c. de un mes entero como se con- 
tiene arriba le hayan de cobrar y pedir de cualesquiera patriarcas, 
primados, arzobispos, obispos, abades, priores, prepósitos, precep- 
tores, canónigos, prevendados, rectores, presentados de dicha mane- 
ra seculares y regulares, militares, y demás pensionarios susodichos 
de cualquiera dignidad y condición que sean, aunque sean cárdena- 
íes: y decretamos que los patriarcas, arzobispos, abades; y finalmente, 
todo el clero secular y regular susodicho y todos los demás á quie- 
nes acaheciere tener reservación de las diclias pensiones anuale» 
por autoridad apostólica, sobre los frutos, réditos^ provechos, y dere* 



ANATAS £CL£SllsTICAS. 93 

chos, oveuciones y emolumentos estén obligados, y deban concurrir 
con la susodicha paga por rata de las pensiones, con la parte del di- 
cho mes entero. 

ítem, que los susodichos de ninguna manera en todo 6 en parte 
puedan diferir 6 escusar la dicha paga, 6 contribución de pensiones 
aunque sea con escusa de otros pasados tributos, imposiciones, car- 
gas 6 daños padecidos, & de enorme y enormísima lesión, ó con cuaU 
quiera otro pretesto, y los dichos patriarcas, primados, arzobispos, 
obispos, abades, y todo el clero secular y regular, pueda quitar y 
detener á sus pensionarios para el fin de la dicha contribución á 
rata por cantidad de la parte que por aquel tiempo les tocaba, y 
que de esta y no de otra manera se debe juzgar y definir por cua- 
lesquiera jueces ordinarios y delegados, aunque sean los auditores 
del palacio apostólico, y cardenales de la santa iglesia romana, nun- 
cios y legados á latere por cualquiera autoridad que tengan, quitán- 
doles á todos y á cada uno de ellos cualquiera facultad y autoridad de 
juzgar é interpretar de otra manera, y dando por irrito y de ningún 
efecto lo que acaeciere pretender cualquiera de ellos con cualquie- 
ra autoridad en contrario, 6 á sabiendas 6 ignorantemente por la 
presente cometemos y mandamos al mismo Julio, actual nuncio 
susodicho en cuanto él por sí mismo, 6 por otro ú otros que haya 
de señalar como s& acostumbra donde y cuando fuere menester, y 
cuantas veces fuere requerido por tu parte, publicándolos solamen- 
te por nuestra autoridad, haga se te paguen á tf 6 al señor que qui- 
sieres señalar, los frutos, réditos, provechos, derechos, ovencioues y 
emolumentos dichos, por Jos patriarcas, primados, arzobispos, obis- 
pos, abades; y fi^nalmente, por todo el clero secular y regular, y por 
cada uno de ellos conforme al tenor de las presentes letras, aunque 
sea por substracción ó embargo de los dichos 6 de otros bienes es- 
ceptuados los sagrados, reprimiendo á cualesquiera contradictores 
y rebeldes por sentencias, censuras y penas eclesiásticas, y por otros 
convenientes remedios de dicho y hecho, no admitiendo apelación, 
invocando para ello si fuere menester, el auxilio del brazo seglar 
no obstante en cuanto fuere necesario la constitución de Bonifacio 
VIH nuestro predecesor de una dieta, y la que se concedió en el 
concilio general de dos dietas, con tal que ninguno por la autoridad 
de las presentes sea traido al juicio arriba de tres dietas, no obs- 
tante las letras do la chanoillería apostólica, y principalmente la 



y 



d4 MÉSAt^AS T MEDIAS 

áe Jurx qUáícita non tollendüy y oirás cualesquiera conslitudo- 
lies y ordenaciones apostólicas de la iglesia, monasterios, milicias 
y demás lugares susodichos aunque estén establecidas con jura- 
mento 6 conñrn^acion apostólica, 6 cualquiera otra firmeza debajo 
de cualquiera tepor y forma, y con cualesquier derogatorios de de- 
rogatorios, y con mas eftcaces cláusulas irritantes, y otros decretos 
de las cosas dichas, otras veces en cualquiera manera concedidos, 
confirmados é inovados en contrario, en todos los cuales, aunque 
para su derogación suficiente, hubiera de haber de ellos, y de 
todos sus tenores específica y espresa mención, inserta palabra póf 
palabra y no por cláusulas generales que signifiquen lo mismo, 6 
cualquiera otra espresion por las presentes, teniendo los tenores 
de todo^ ellos por espresos plena y suficientemente, aunque por 
otra parte hubiesen de quedar en su fuerza solo por esta vez es- 
pecial y espresamente por el 6rden de las presentes letras los dcr 
rogamos, no embargante cualesquiera otras cosas en contrario; pe- 
ro queremos que el dinero que ha d^ recibir por la concesión pre- 
sente, no se convierta en otros usos que ep la defensión y pro- 
pagación de la religión católica y conservaciqn de la obediencia 
para con la iglesia romana, por las cuales cosas se hace esta conce*- 
sien spbrB la cual cargamos la conciencia de tu magestad y de tus 
ministros, y queremos que á los traslados de las presentes letras aun* 
que sean impresos firmados por mano de algún notario público, y 
aut0ri^ados con el sello de alguna persona constituida en dignidad 
eclesiástica, se les dé la misma fé en juicio, y fuera de él que se les 
diera á estos misinos originales si fueran presentados, y valga esta 
concesión por quince años siguientes y no mas: y por estas nuestras 
letras en ninguna manera pretendemos perjudicar á los derechos de 
la cámara apostólica cuanto £ los frutos vacantes, antes queremos 
que los tales derechos queden sin daño alguno en su fuerza y vigorar 
Dada en Roma en Santa María la Mayor y sellada con el sello de 
el pescador ¿ doce dias del mes de Agosto de mil seiscientos veinii* 
cinco años, el segundo de nuestro Pontificado. 

Por \o cual nosotros, pqr los grandes méritos de fé, devoción y 
otras cosas del dicho Felipe rey para con nosotros y esta santa sede, 
queriendo proveer que el mismo Felipe rey lo mas leve que ser 
pueda goce del provecho y efecto de las letras arriba puestas; y de 
su beneficio de nuestro propio motu, conciencia y deliberación, y de 



ANATAS CCLEtlÁSTICAS. 95 

la plefaittd de la potestad pública, queremos, cpn e«las y en virtud 
de santa ob^dieikcia^ maadatnos que las personas que en adelante 
fueren pre^entadajs 6 nombradas por el mísnio rey . Felipe ptgra Jas 
iglesias ú otros benefieios e3presados en las letras^arriba dichas, ase* 
guren y tengan obligación de asegurar dentro de cuatro meses.que 
se han de contar desde el dia que adquirieron la posesión de las 
iglesias ú otros semejantes beneficios, todos y cual uno de los frutos, 
réditos, provechos, derechos^ ovenciones y emolumentos de un 
mes entero de las iglesias 6 otros semejantes beneficios que se han 
de computar á rata del valor de ellos, á que en los cinco años últi- 
qios pasados hubiesen cada año subido los frutos, réditos, provechos, 
derechos, ovenciones y emolumentos dichos; I9 cual sea según el 
ma^i^ató del mismo rey Felipe ó de sus ministros, asegurándolos 
con .cédula de banco ó por otro modo á propósito, quedando en to- 
das las demás cosas firmes y permanentes las letras antecedentes; y 
que así y no de otra manera, debe ser juzgado y definido en todas 
partes por cualesquier. juez ordinarios y delegados aunque sean los 
auditores de las causas del palacio apost;dlico y cardenales de la 
santa iglesia romana, legadosá latere, y nuncios qu,e gocen de cual- 
quiera autoridad^ quitándoles á todos y á cada uno de ellos cualquie- 
ra &Gultad de juzgar é interpretar de otra manera; y decretamos y 
' declaramos por irrito y de ninguu valor si. aconteciere intentarse lo 
contrario de cualquiera í) con cualquiera autoridad, á sabiendas 6 
ignorantemente^ no obstante las-cosas dichas y todas las ^^mas co* 
saa que efi las letras de arriba quisimos que no obstarais, ni otras 
cualesquiera cosas en contra; y. queremos que álos traslados de las 
presentes letras aunque reimpresos, firmados de algún notario pá- 
blieo, y autorizados con el sello de alguna persona constituida en 
dignidad eolesiéstica, se les dé la misma fé que se diera á las pre« 
sentes letras originales si fueran presentadas» Dada en Roma, en 
S. Pedro, sellada con el sello del pescador, á veintitrés de Diciembre 
de mil'Seiscijento9 veiiitiseis años, el cuarto año de nuestro pontifi- 
cado. — ^El cual dicho traslado del dicho Breve de su Santidad en 
latió, comprobado y trasunto en romance y no vulgar castellano, 
va cierto, verdadero el uno y otro; y pf^ra que conste de maudado 
del Sr. D. Andrés Fernandez Juez provisor y vicario general de es- 
te arzobispado que aquí firmó é interpuso en él su autoridad y de- 
creto judicia,l cual conviene y de derecho se requiere, di el presen - 

TOM, III. — 12 



9S mUAVM T MKIHAS 

t« y lé ñtmáf siendo presantes y testigol^ el Br. Biego de VUlegast 
Aldnso de Castañeda y Pranoisco Ckrefai Tecfanoe de iMxiod^ éoiú 
de es fecho á qnince dias del mes de M»yo d# mil seiseienfciB ti eim 
ta y siete añosv — D, Jíndres Fernmndeg.-^AníltUBÍ D. Juan Osee»' 
rero.'* 

^'Por tina consulta que me hicieton los ofiúisléi» reates dé esta* 
éoTte, me representaron lo macho que comprende la real <iédnla itt- 
serta en el mandamiento que va incorporado y que para bacet ^stá 
eübranza era forzoso enviar personas k los obispados deTlaxeatáyOtt^ 
jaca y Michoacán á hacer las averiguaciones de lo que importaban 
Itrs salarios, ovenciones y emolumentos de todas las prevendas, áfc^ 
nx)ngf as, raciones y beneficios*, pues en esta ciudad solo se poff'riañ hft* 
cer tas que tocaban á este arzobispado, para qué con esto hubiese ia* 
bla y regla general para lo presente y futuro, pues de otra maherár 
sería menester hacer nuevas diligencias para cada prevenda y Irene» 
ficio, como fuese vacando, pidiéndome mandase despachar pá)ra este 
arzobispado y los. dichos obispados de Tlaxcala, Oajaca y Ifichoa** 
cln, mandamientos de ruego y encargo para que se cnmplttn las^ 
denes que por dichos oficiales reales se despacharcm én 6rden á la ave^ 
riguacion y cobranza de este derecho á que proveí sé llevase al 
í)r. Andrés Gómez de Mora, fiscal de S. M. de esta real audiencia, 
y (!fon su respuesta al real acuerdo, y habiéndolo consoltado en e4 de 
veintiocho de Setiembre del año pasado de seiscientos treinta y ú(t- 
te, proveí auto del tenor siguiente:— En la ciudad de Méjcieo^ A 
veintiocho de Setiembre del año pasado de seiscientos treinta y »i^ 
te años, el Exmo. Sr. D. Lope Diez de Armendariz, marques dé Ca^- 
d^reit^, del consejo de guerra de S. M., su mayordomo y virey lü^ 
gár-teníente, gobernador y capitán general de esta NueVa Bspalfa 
y presidente de la audiencia y chancilleria real que en ella reside. 
Itabiendo visto las diligencias hechas en ejecución de la cédula dé 
S. M . su data primero de Diciembre del año paéfad^ de seiscientos 
treinta y seis en que manda se Cobre la mesada de )ft» dignidades, 
canongías, raciones, medias raciones, capellanías, beneficios, cura- 
dos 6 simples en virtud de breve de su Santidad, M dsAa en S. 1^ 
dro de Roma en veintitrés de Diciembre de mil eéiscientos véiltiff- 
seis, y los informes y pedimentoí? hechos por ^os oficiales reales dé 



effi» ciudad c^rca de ]{i ejec^cjan del majadamientp que S. E«, les 
die^pa,^)^ eu ^ta razcm, y lo alegado por el fiscal de S. M. de esta 
)r^l raudi^OQia, y b^^biéadplo consultado con el acuerdo de este dia 
dp|:^e asistieron los Sres. licenciados D. Juan de Alvarez Serra- 
no, Pr Francisco de Rojag Oñate, D. Iñigo de Arguello Carbajal, D. 
j^ígustin de Villavicencio^ D. Matias de Peralta y D. Juan de Bur- 
gos^ oidores de esta real audiencia, presente el dicho fiscal Dr. An* 
dres Gómez de Mora, dijo: que mandaba y mandó se les dea lo^ 
despachos que fueren necesarios, y pidieren los beneficiados que es- 
t^h presentados á S. E. del obispado de Tlaxcala y otros de este ar- 
zobispado para irse á sus beneficios, dando primero ante todas co- 
sas fianzas^ legas^ lianas'y abonadas, en conformidad de la dicha 
real cédula y breve de su Santidad ante los dichos oficiales reates 
de esta ciudad, los cuales dispongan, hagan y ejecuten la tasación y 
cobranza en virtud del dicho breve, haciendo en esto lo que por sí 
pudieren, y cometiendo & los alcaldes mayores y corregidores en 
cuyos distritos cayeren los beneficios, dándoles las instrucciones 
eokUDfitti^ttles, y así <k> proveyó. -i*-*^/ marques de Cadereita.-rr^iiiQ 
vú¿ Lim 4^^T^b^r y 'Qpdine^r^y Ahora, los di^s oficiales neiiAep 
■pbf ^U% ipopafiíjiUi^ me h^n faecho reJ^cion que para acabar de.4e9per 
4lwr^|l08^9efiGÍado9, los falta por saber sihaa de cobrar la mei9er 
•éa deede el año de eeisoienitos veinticinco como S. M. lo m«ia^ por 
*ito Hc6diila f k> ^tonfirma «u Swjtidad, pidiiadome mandase darles .la 
todenijiie en «8l)o han de guardedr para mejor acierto del real aervi- 
eíé^y ^e vbí ráto^ haiiitedoJío leoiiefiUado en loe acuerdos de eeta 
creUl «sidieiieiii de veintiséis de NoTMmbre del año de «Eiil seúeisntos 
ttttinfa sr sÍBtfi^ y oMitn» de Fiebrero de este preseittte de tceiata y 
odiD^w^oeise bailaron floeliMiieÍAdos D. Juan de Alvarez Serrw- 
* b^, D. Wr|kiiciseo de ftojue y Cksate» D. Iñigo de Angdello €arbaja4, 
0. 'Af«L8thi de Vaiavk6«ioio> D. Metías de Pera;)ta y D. Joa» de Sur- 
-gee, tfidoree de -eetaTeai aiidietida, prevéate «t dicho fiecal de A. M. 
mmík> k ]á dtfióuttad'que hay e« cobrar este derecho de los guaidia- 
•tiee j %íe»HMlid€S muertos y que 'han acabado ms oficios por Mr 
•eckBtMiimey'iio |e»er afiansado lo que lee tocaba pagar, y pafaipa- 
fifftf y quB'bdMen entemy compiMunecite toequinee afioe que se 
-etméedeti ípor 4a líala íde «u Baniidád, por el pre«ett«e dectero que la 
«íMyélitiik de fátt'^sttdas que deben pagar ^s diohos ecleeiéeticos, 
ha de correr y entenderse desde seis Se Mayo del dicho afto de seis- 



98 MESADAS Y MBDIAS 

cientos treinta y siete, que fué el dia que por mi mandado se des- 
pacharon órdenes para ella, asegurando con fianza 6 retención de li- 
mosnas, las cantidades que los religiosos presentados desde el dicho 
dia seis de Mayo debiere, quedando como han de quedar, en su fuer- 
za, vigor y observancia la seguridad prevenida que para la pagada 
dicha mesada dieron los beneficiados presentados antes del dicho 
dia seis de Mayo; y mando á vds. los jueces oficiales reales de real 
hacienda de esta Nueva España que en esta conformidad vais ha- 
ciendo la dicha cobranza con eíl cuidado y puntualidad que se re- 
quieren, so las penas contenidas en el mandamiento inserto, y de 
este se tome razón en el tribunal de cuentas. Fecho en México, á 
once de Marzo de mil seiscientos treinta y ocho años. — El marques 
de Cadereita.-^VoT mandado de S. E., ¿m^ de Tobar y Godines,*^ 



5. 



Aunque debi6 empezar á correr la cobranza de las mesadas, 
mucho antes del año de treinta y siete, no tuvo efecto la gracia has- 
ta entonces, por las razones del decreto del virey marques de Cade- 
reita; y as( no estaban concluidos los quince de la concesión pontifi* 
cía cuando el Papa Inocencio *X, bajo la creencia de haber espira- 
do el término y de que hubiera continuádose la cobranza, no soio 
condenó á S. M. lo mas que se hubiese exigido sobre el plazo asig- 
nado, sino que fué dignado prorogar aquella por otros diep zafios, 
numerables desde la fecha espedida, digo del breve espedido en San 
Pedro á veinticuatro de Octubre de mil seiscientos cuarenta y cua- 
tro. La misma merced estendieron consecutivamente Al«tjaiidro 
Vil, Clemente IX y X> InocencioXI, A.leJandro VIH, Cleittejite.XI, 
Inocencio XIII, Benedicto XIII y Clemente XJI sucesores .4«/Ir9- 
cencio X, ya. por cinco, ya por diez años, hasta que en di^z de Ma- 
yo de mil setecientos cincuenta, y cuatro, el Sumo Pontífice Beoe- 
dieto XIV, dispensó perpetuamente otra, cual os la conocida i^on.e} 
nombre de media anata eclesiástica de todos los promovidos pM el 
rey, & beneficios, pensiones y oficios eclesi&stieos en los dominios de 
Europa y de ambas Américas, llegando sus productos ciertos é tu- 
ciertos al anual valor de trescientos ducados de la moneda oorrieiite 
en los respectivos paises de su situación. 



ANATAS EdLBSiÁSTICAS. 90 

6. 

Por la ley 2?^ título 7, libro 19 de la Recopilación de Indias, se es- 
ceptuaron de pagar mesadas las limosnas que hicieron los soberar 
nos, consignadas en las vacantes de obispados, ú otros géneros, 
mientras no haya real 6rden contraria. 

7. 

■ 

* Por la tercera del propio título y libró sb manda que á los cauda- 
les remitidos á España, procedidos de las mesadas eclesiásticas acom- 
pasé' una relación por menor de lo que los ha causado, y de las per- 
sonas ^ue las hayan satisfecho. 

8. 

Por la ley 4* que los efectos de este ramo los tenga el tesorero 
general del consejo de Indias por cuenta aparte, para que no alcan- 
zando los otros en que está consignada la paga de los salarios del 
presidente, consejeros, ministros y oficiales, se llenen estos con aque- 
llos. 

9. 

Por.la 5^sa dispope que á los religiosos doctrineros se les. cctbre 
la mesada una vez cada cinco años, de suerte, que si dentro de este 
término se mudaren, no se exija, sino a los que después se nombra- 
ren. 

10. . 

Por la 6? que se dirijan á I09 oficiales reales las presentaciones á 
dignidades y prevendas, para que reciban las fianzas y aseguren el 
derecho de mesadas. 

•.I' . í !..;!. * ' '' -• • lli* • ! .V . • 

Por la 33,^títulp 6, libro 29,.quede los despachos de mercedes ecle- 
siásticas que adeudaren meaada« se tome razón ñor loa pontadpjCQs* 



• i 



•Yft estiftba oTéenado que él ¿ons^jo desde> rerintidos deOcfttbre dé 
iBflMÍé¿iéf|t6s'vetitictnco,'y diez y siete de Junio de l6il seisíéieiiy 
tos ¡ciQcéeoífsy féür^ que los contadores de cuentas dé 61, tama» 



MnUOM r HKDIAI 

d1 dinero que ODtraH en poder del tesorero, y qqe 
en las cartas de pago; y que loa titalos y cédulas 
ida, se remitieran á los presidentfs con preven- 
irlas i los presentados hasta estar aKgarada 

IS. 

aciones que ocurrieron al supremo consejo de In- 
res D. Fernaado VI^ y D. Carlos III, mjuidaron 
I la exacción de la bula benedictina sigitiendo el 
ia-f pero en reel decreto do veintitrés de Octu- 
setenta y cinco, á cuya consecuencia se espidid 
¡seis de Enero de setecientos setenta y siete, se 
.ncia y restablecimiento de aquella. 

14. 

■ el 6rden cron&logico de las soberanas resolncio- 
reservamos para su lugar asentar í la letra la 
itiseis de Enero de mil setecientos setenta y ste- 
itraeremos i las antecedentes i esta fecha y rela- 
«lesiistica, qne como se ha dicho, qaedó vigente. 

15. 

lino de Diciembre de mi) setecientos setenta y 
¡guíente: 



cuanto por mas reales cédulas de veinticinco de 
mil setecientos sesenta y uno, mandé & todos los 
.1 hacienda de la América, cdiraaen de los pro- 
ís, canongías, prevendas y demás beneficios ecle- 
ino de mil setecientos cincuenta y cuatro, hasta 
asada eclesiística que por concesiones apostólicas 
»t(oseU0s,y que eontiBBasesiBflmredad «BUCO • 
I. orden mi&,sio embargo de que «I gtyaBfcJfe 
UBoria,|Ku BH bMvade diszMiÍKfméol mimaa 



ANATA» BCL£SfÁ8TI€A8. 101 

tiMf itt8 hiBo la gracia de loa seis primeraa mesadas de todoa loe 
proviitoa ea tos lefértdot oficios y beneficios eclesMstiooa de todos 
títtedoBVBÍo^ast deBspafiaoMao de las Indias^ y yo por un eftelode 
ná generosa real piedad quise qne no se entsadiesepot alKuraeon el 
estado eclesiástico de esos bus reíaos, preyiniendo al mismo tiempo 
& loe efiODoiadoa mimstroa^ me remitiesen anualmenie ana relaeaon 
piiMnal y jtisftifieada, de lo qne haya importado é importase ea ade* 
lanta ^ derecho de la mesada» según mee latamente se espresa en 
loe eitadoe de^aehoe, y habiéndose, reconocido por ks relacionae 
que en sa curoipliíaieato me han dirigido distintos oficiales reales, 
que aunque por la ley 19, tít. 17, lib. 19 de la RecopilaciiNs de esoa 
mía reinosi está mandado que para la cobranza de las meaadaa da 
todoa loa porTÍstoa en dignidades, canon gíaa, raciones, oficios y bea#- 
fieioe eoleai&stíeos^ curatos y doctrinas que hubieren vacado y vaca»* 
sen ea loe enunoíados mis reinos, se espere haata loa cnairo meses 
regidindoee att ralor confórase á lo i|tte hidrieean Talido, y rentadee 
eos firnloe y reatas en los cinco afios anteoedeaces al tiempo en que. 
se tomace^ 6 hnbieae tamado la colación de Iga meaeionadoe oficios y 
preyendae, entrando ea este cómputo no solo el valor de las rentas, 
dieamos y gt uesa, sino también de loque hubieeen valido las oven« 
doñee y otreaprovecho» y emolumentos en el mismo qnmquenix^; 
Imefendo para esto todas las diligencias y averiguaciones necesaTias, 
y q«e le que montaren lo junten y repartan por iguales partee en 
oadft uno de loe meses que contieiiett los cinco anos, de fbrma, que 
quede olaro y Ifquido su importe para cobrar la mesada que me 
eorrespende de la persona que se presentare y de sus frutos y ren^ 
tsrt, oett mas lae costas que pudiere tener de fletes, derechos, ave* 
lias y otros, haísta qae llegue I eatos reinos no se ha observado esta 
dk^aieren en la percepción de mesadas edesiáaticas en grave de* 
friaaentOj áe mi real erario; pues solo se han oobrado de lo que toca 
á ptie«3endaa éo Utfuidos de los diennos pasados por las relaciones 
dMlM por los ftiismoe interesados y por lo que corresponde i ctiratos 
y diNBSriQasv catcnlándolas pot la cantidad que loa cttrae y «dólfr&Mrosi 
pagMa de peoeion oonciliat i los colegios seminarioe, ednfiníme la 
reg^taeieti heeba por loa obispados, sin hacer coenia del im^oreeée 
laa oveticiODOs y oeroa provistos y emolumentos^ ni -ttenes cargarfea 
como se debe el de la conducción á estos reinos, oonyo •eati mandad» 



102 MSSAOAS T liSBZAS 

ea la mencionada ley,con7iniendo cor^ir para en adelante un defecto 
tan reprensible en unos ministjros encargados de la recaudación y. 
aumento de mi real hacienda, he resuelto que se observo puntual 
y literalmente su contenido. Por tanto, ordeno y mando & los o£« 
oíales de mi real hacienda de los reinos del Pera, Nueva España, 
Nuevo reino de Granada, é islas de Barlovento y Filipinas, que en 
obedecimiento de lo espresado en la citada ley, cobren y perciban 
pasados los cuatro meses de la posesión, las mesadas de todos los 
provistos en dignidades, conongf as, y demás prevendas de las iglesias 
metropolitanas y catedrales, y en los otros oácios, y beneficios 
eclesiásticos, curatos y doctrinas qué vacaren en adelante en los 
enunciados mis reinos, haciendo la cuenta para su cobranza por lo 
que en.el quinquenio anterior al de la vacante hubiesen importado 
las rentas decimales de las mismas iglesias, á cuyos arrendamientos 
deben asistir, según lo dispuesto en la ley 28, titulo lO^del libro 19 
de la Recopilación, agregando á su gruesa eL valor de las ovencio* 
nes 7 otros proventos ¿ fin de hacer del todo la regulación de- la 
mesada que me pertenece de las dignidades y prevendas^ averiguan- 
do. en la misma forma el valor de los frutos y otros . emolumentos 
de loa oficios y beneficios eclesiis ticos, curatos y doctrinas, en el mo¿ 
do que queda . prevenido, con. mas el diez y ocho por oietito por 
razpn de fletes y averías, sin. embargo de cualesquier 6rdeiief 
que haya en contrario. Y también les mando . remitan aoualmen*; 
tcj á mi consejo de las Indias, como está prevenido por la (ütadaxeal 
cédula de veinticinco de Junio del aQo de. mil setecientos set6PDta«n 
y .uno, puntual relación de lo que hubiesen cobrado por razon^ 
de mesadas eclesiásticas, espliqando con claridad y separación qué. 
cantidad es la qu^ me corresponde, por razón de la gruesa de loa 
diezmos, cuánta por las ovencioneis y otros emolumentos; y áltima^ 
mente lo que importare el diez y ocho por ciento de la conduo^ioa 
del todo á estos reinos, arreglándose en lo demás en este; particalfir 
i lo que se previene en la ley 66, título 49 del libro 89 de la R^so» 
pilaciu>n por ser así mi voluntad, y que de este dpBpachp se tomei Ja 
riazon por la contaduría general del espresado mi consejo. Fechoken 
Buen retiro & veintiuno de Diciembre de mil setecientos setenta y 
seisi.r— uFo e/rey.— Por mandado del rey nuestro sefior, Z). José Ig- 
n^cio de Goyeneche. 



▲»ATAS ECI.SSIASTICAS. IQS 

17. 

La real cédula de veintiséis de Enero de mil setecientos setenta 
y siete es del tenor siguiente: 

18. 

"El BBr. — Vireycs, presidentes de mis reales audiencias, tribu- 
nales de cuentas, contadores mayores (que hacen oñcio de éstos) y 
oficiales reales de mis reinos de las Indias, M. R. arzobispos, R. 
R. obispos, y venerables cabildos de las iglesias metropolitanas y 
catedrales de ellas. En veintitrés de Octubre de mil setecientos 
setenta y cinco, espedí el real decreto del tenor siguiente: "A con- 
sultas de ese consejo (de Indias) de treinta de .Tnnio de mil setecien- 
tos cincuenta y cinco, y veintidós de Noviembre de mil setecientos 
docuenta y ocho, resolví en el año de mil setecientos sesenta, que 
uo se pusiese por entonces en práctica en mis reinos de las Indias, 
la bula del Papa Benedicto XIV, de diez de Mayo de mil setecien- 
tos cincuenta y cuatro, por la cual concedió al rey D. Fernando mi 
hermano y á sus sucesores, la gracia y facultad perpetua de poder 
percibir xma media anata oclesiéstica, de todos y cada uno de los 
provistos á nominación real en los beneficios, pensiones y oficios 
eclesiásticos de estos y aquellos dominios, siempre que llegasen sus 
frutos y proventos ciertos 6 inciertos al valor anual de trescientos 
ducados de la moneda corriente en los respectivos paises de su si- 
tuación; y mandé continuase la esaccion de la mesada eclesiástica 
en la conformidad que se estaba haciendo en la virtud de la conce- 
sión temporal de Urbano VIII, y prorogaciones de sus sucesores, 
cada uno en su respectivo tiempo; mas considerando ahora los in- 
mensos tesoros que franquea con gusto mi real erario, para concur- 
rir en aquellos vastos dominios, á los incesantes continuos gastos 
que cada dia se aumentan en la propagación, conservación y defen- 
sa de nuestra religión católica, en la manutención de misioneros 
evangélicos, ministros y dependientes del santuario, dedicados á ins- 
truir y fortificar en la fé á ios indios, á dar las alabanzas debidas al 
verdadero Dios, y á mantener su divido culto con toda la decencia 
que conviene en aquellas vastas y remotas partes, sin dejar por eso 

de atender á las demás indispensables obligaciones del Estado, con 
TOM. III.— 13 



104 MKSADAS Y MEDIAS 

el fiti de sostener estos importantes objetos, ba creído no deber sus- 
pender por mas tiempo el uso y ejecución de aquellas gracias apos- 
tólicas, que dirigidas á los santos fines de religión y culto, apliquen 
alguna parte del patrimonio de la iglesia á su conservación y de- 
fensa. Por tanto, niando que desde ahora en adelante se ponga en 
ejecución en mis reinos de las Indias la citada bula de Benedicto 
XIV, y que en su virtud se proceda á la ejecución de la media ana- 
ta eclesiástica, bajo las reglas de equidad y justicia con que se prac- 
tica en España, y con todas las precauciones convenientes para que 
no se defraude ni perjudique el culto y servicio de las iglesias. Por 
un efecto de mi benignidad y del amor que merecen aquellos vasa- 
llos, le hago remisión de todas las medias anatas eclesiásticas, adeu- 
dadas desde diez de Mayo de mil setecientos cincuenta y cuatro, 
en que se espidió la bula de su concesión, hasta el dia de la publi- 
cación de este decreto en que se ha de dar principio á su esaccion; 
y ademas de esto declaro en beneficio de los provistos, que los que 
satisfagan media anata no han de pagar mesada, y los que contri- 
buyan con esta no han de pagar aquella; de modo que estas dos 
gracias y obligaciones distintas, no han de concurrir á un mismo 
tiempo, antes bien el que deba satisfacer la una ha de quedar es- 
cento de la otra; no obstante que la gracia de la media anata com- 
prende también á los párrocos, siempre que sus frutos y productos 
ciertos 6 inciertos llegan al valor anual de trescientos ducados, 
atendiendo al mérito de su ministerio y á que puedan socorrer sus 
feligreses, les concedo el beneficio de reducir su media anata Á una 
sola mesada, y encargo al comisario general de cruzada, actual eje- 
cutor de la espresada bula, que acuerde 6 los provistos los plazos 
que considere oportunos y equitativos, entendiéndose para lo que 
ocurra directamente con mi real persona, por la via reservada de 
Indias, hasta que los caudales que quiero sean libres de derechos, 
se {Tongan en Cádiz á disposición del mismo comisario, á fin de 
que con la debida cuenta y razón los haga entregar para los pia- 
dosos fines á que están destinados. Los arzobispos, obispos y pro- 
vistos en piezas eclesiásticas, cuyo valor no llega á trescientos du- 
cados anuales, aunque no han de pagar media anata, no por eso 
están cscentos, antes bien deben considerarse mas obligados 6 con- 
tinuar la paga del derecho de la mesada que proviene de otras dis. 



ANATAS ECLESIÁSTICAS. 105 

tintas concesiones y prorogaciones apostólicas; y siendo mi volon* 
tad que subsista su cobranza, mando al consejo que conforme me lo 
ha propuesto en su consulta de primero de Agosto próximo, y esta- 
ba resuelto en la mencionada de veintisiete de Noviembre de mil 
setecientos cincuenta y ocho, encargué á mí ministro residente en 
Roma, impetre de S. Santidad la gracia perpetua del derecho de 
mesada 6 su prorogacion por todos el tiempo que subsistan las justas 
y piadosas causas que movieren al Pontífice Urbano VIII, y & sus 
sucesores, 6 concederlas sin intremision, aunque temporalmente, 
y en caso de que no pueda con esta ostensión procure sea por el mas 
largo tiempo posible, respecto de ser muy limitada el de las conce- 
siones antecedentes instruyéndole de cuanto conduzca á facilitar su 
logro, y previéndole que al mismo tiempo pida á S. Santidad indul- 
te y condene todo lo que se haya cobrado y cobre en razón de esta 
mesada eclesiástica, después que espidió la última prorogacion es- 
pedida por el Papa Clemente XIII, en diez y nueve de Noviembre 
de mil setecientos sesenta y tres: he encargado al comisario gene- 
ral de cruzada, forme y pase á mis manos las instrucciones con que 
deben proceder los subdelegados que nombren al cobro de la me- 
dia anata eclesiástica, y remisión de su importe á la depositaría de 
Indias de Cádiz. Todo lo cual se tendrá entendido en el consejo y 
cámara de las Indias, y se espedirán las órdenes conducentes á su 
puntual cumplimiento." Publicado este decreto en el enunciado 
mi consejo, ocurrió la. duda de si ademas de la media anata debían 
satisfacer los provistos el diez y ocho por ciento de su importe por 
la conducción á estos reinos, como le pagaban del de las mesadas; 
y examinando pste punto con lo que informó la contaduría y espu- 
sieron mis fiscales, me (Consultó el referido mi consejo en cinco de 
Octubre próximo, lo que tuvo por conveniente; y en inteligencia de 
todo he venido en declarar, que por ahora no debe exigirse el refe- 
rido diez y ocho por ciento de conducción, sino únicamente el im- 
porte de la media anata de las piezas eclesiásticas que señala el in- 
serto mi real decreto, sin hacerse novedad en cuanto al cobro de la 
mesada que deben satisfacer los prelados y párrocos, y remitirse el 
procedido de ambos ramos á estos reinos con relaciones específicas 
de su importe que deberán dar los oficiales reales con espresion de 
su importe, como de los sugetos y piezas eclesiásticas de que dima- 



MCSADAa T IfBDIAS 

¡rengo para que cada uno en la parte que 
mas puntual debido cumplimiento de dicha 
¡n todas sus partes. Y d« este despacho ae 
inciada contaduría general del raferido mi 
ardo i veintiséis de Enero de mil setecíen- 
I el rey. — Por mandadn del rey nuestro se- 
nayoral." 

19. 

Julio y doce de Octubre del mismo aBo, ea 
reales que á la letra son como, siguen, una 

20. 
presidentes y regentes de mis reales audien- 
unales de cuentas, conladores mayores (que 

y oficiales reales áe mis reinos de Indias, 
IR. obispos, venerables cabildos de las Igle- 
itedrales de ellos, y demás á quienes esta mi 

tocar pueda, sabed: que por mi real decre- 
bre de mil selecleutus setenta y cinco, tuve 
f mas tiempo el uso de las facultades acor- 
ediclo XIV, en su bula de diez de Mayo de 
a y cuatro, para poder percibir una media 
dos y cada uno de los provistos i mi real 
(linios de EspaRa y de las Indias, y con el 
a su ejecución con la equidad y justicia qua 
s ñnes de religión, culto divino y piedad & 
iroduclo, he encargado al comisario general 
! estas gracias, que formase y pasase á mis 
n que debe precederse alrobro de la refeti- 
ílslica, con toda la benignidad y alivio que 
spenaado á favor de los provistos; y habien- 
'obacion, mando que se lleve á debido efec- 
tos capítulos siguientes: 



eral de cruzada eocargado de la colectación 



AlfATAS ECLESIÁSTICAS. 10? 

de medias atiatas eclesiásticas, procederá por s¡ y sus subdelegados á 
la esaccion de las que se causaren en mis dominios de las Indias, 
con arreglo al espresado breve de Benedicto XIV, y mi real decre- 
to de veintitrés de Octubre de mil setecientos setenta y cinco, y con 
\k equidad y alivio qoa he dispensado á favor de todes los proris* 
tos á tai real nominación en estos y aquello» reinos. 

22. 

29 üsari de todas las íkcuttades apostólicas que le conceden los 
breves y de todas las regias que sean necesarias y oportunas para 
Uevar á debido efecto la satisfacción de la media anata eclesiástica, 
'Con las mismas prerogacivas con que ejerce las de la cruzada con 
'inhibición de los tribunales reales^ y otros cualesquiera jueces, re- 
servando á mi soberana autoridad por la.via det deepaoho univer- 
sal de Indias, los recurso» que puedan ofrecerse según todo está dis« 
{)uesto en el real decreto de once de Noviembre de mil setecientos 

cincuenta y cuatro. 

23. 

39 En cada diócesis,, habrá uno 6 dos subcolectores que me pro- 
pondrá el ^colector genera), y con mi real aprobación, y no sin eJija, 
iisará de las nodsmas facultades privativas, y procederá ejecutiva* 
«aente á la «saccion de la me(]|ia anata, con las apelaciones corres- 
pondiente al colector general 

24. 

49 Mientras se nombren otros subdelegados, servirán eeta comi* 
-sion los de cruzada, y el colector general les remitirá su nombra, 
miento con una copia de mi citado real decreto, y esta instrucción 
{>or la via reservada de las Indias. 

25. 

59 Si bien el breve de la media anata dispone que se satisfagan 
todos los que á mi real nominación fueron provistos desde el mes^ 
de Octubre de mil setecientos cincuenta y tres, y asi lo ejecutaroxr 
los de Espafia; he remitido por ua efecto de mi benignidad á favor 
de los provistos eclesiásticos de Indias, lo que han adeudado por 
lo pasado hasta veinte y tpes de Octubre de mi! setecientos setenta 



MESADAS T hedías 

ai citado real decreto, y ea su consecuencia 
los provistos desde entonces se les exija, la 



con lo diapuesto en el espresado breve de 
que la media anata solamente se entienda en 
ina de las provisiones que se hicieren & no- 
iqiiiera dignidades, canonicatos, prevendas, 
nsiones eclesiásticas, siempre que sus frutos 
:iertos llegasen al valor anual de trescientos 
iriente, enlos respectivos países donde estin 
ijra regla eseeptúo álos pirrocospor laespe- 
) me merecen sus oficios pastorales, .quiero 
t^r una sola mesada aunque las rentas de 
j escedan de la espresada suma. 



{ar media anata tos arzobispados y obispa- 
pensiones y piezas eclesíásilcas que nó He- 
lios duchdos anuales: mando que se continúo 
la mesada de estas provisiones, en la misma 
lasia aquí, sin hacer novedad alguna en coii- 
I Urbano VIII, y prorogaciones de los pon- 
ra que no se perjudiquen los piadosos fines á 
)n auxilios con que concurre el patrimonio 
1 defensa y conservación. 

88. 

ina duda sobre si el valor anual de las pie- 
no á trescientas ducados en la forma que 
idirá breve y sumariamenle el colector gene- 
en sus respectivas d¡6cesis, solo para el fin 
¡edia anata. 



,to general en beneficio de los piovútos, que 



^ 



ANATAS ECLESIÁSTICAS. 109 

los que satisfagan media anata, no han de pagar mesada, ni los que 
deban contribuir ésta, según queda espresado, han de pagar aquella 
de modo que no ha de poder verificarse, que por una misma provi- 
sión se paguen mesada y media anata. 

30. 

10. Se conceden dos años de término, que deberán comenzar á 
correr desde el dia de mi rea) prew«¡entacion para la paga de la me- 
dia anata; y si ocurriesen tales circunstancias que exijan algún tiem- 
po mas, lo podrán prorogar el colector y sus subdelegados con tal 
que no esceda de un año la prorogacion. 

íil. 

11. Para que se pueda tener puntual razón de todas, y cada 
una de las provisiones eclesiásticas, que á nominaciou mia se bagan 
en mis dominios de las Indias de sus valores y circunstancias, man- 
do que los secretarios de este supremo consejo y su contador, p^sen 
con la brevedad mas posible al colector gen^eral, relaciones indivi- 
duales por diócesis de las piezas eclesiásticas que hubiese ne cada 
una, sus valores ciertos é inciertos y de mas circunstancias, y de 
<:uantos por lo pasado han contribuido por razón de la mesada. 

32. 

12. Ademas de esto pasarán al colector general los referidos se- 
cretarios, razón de cada una de las piezas ecle^iástic^^ q^i^ese h&n 
provisto desde veintitrés de Octubre de mil setecientos, setenta y 
cinco, y de las demás que yo fuese proveyendo eu.lo futuro con in- 
dividual espresion de lo que constase de sus valores. 

« 

33. 

« 

13. Los provistos atites de presentar la cédula de mi reaV nomi- 
nación ¿ los ordinarios, las exhibirán á los colectores de la media 
anata, y harán allanamiento por s( 6 sus procuradores de satisfacer- 
la á tos plazos que se les concedan; todo lo cual se ejecutará breve- 
mente, sin detenerlos, llevarles, ni permitir que se les lleven dere-^ 



HKSADA» T MEDIAS 

previa diligencia, no les daráu los ordinarios' 
an y colación can&nica. 

34. 

19 se harf n en cajas reales llevando los oficia- 
n separada de este ramo, para no cenfiindir- 
ü de mi real corona, y i este ñn les pasarin 
a irrdividual de lo qtie deba entregar cada 
ía caso que estos no cumplan i los plazos ss- 
I oficiales reales á los subcolectores para que 
To el pago. 

35. 

' cada año pasarán los oficiales reales á lo» 
!6 de todo lo que estutriese cobrado, para que 
real decreto de veintitrés de Octubre de mil 
ICO, se remita su importe libre de derechos, 
I de Cádiz, á disposición del colector general, 
individual de todo lo adeudado y de lo cobra- 
racticadaa para su pago, y con la misma 
i mí real noticia el colector general con la de 
fectos i los fines piadosos i que los tengo 



multipliquen oficinas ni se divida la esac- 
eclesiásticA, mando que la misma contadu- 

y medias anatas establecidas para la cnen- 
e las que se cansan en EspaRa, entienda en 
: medias anatas de Indias. Y deseando que 
justificación y formalidad que merecen los 
& que estin destinados estos productos ecle- 
lísario general de cruzada que formt el re- 
ieiicias le dictasen mas conveniente para el 
nladuiia general, proponiéndome los oficiá- 
is sueldos que deban gozar en recompensa 



ANATAS XCLESIÁSTICA^. 111 

de sus respectivos trabajos, y ejecutado, me la remitirá por la ria 
qtie corresponde para mi real aprobación. Todo lo cual es mi real 
voluntad se guarde, cumpla y ejecute, y que así los vireyes, presiden* 
tes, regentes de mis reales audiencias, gobernadores, tribunales do 
cuentas, contadores mayores (que hacen oficios de éstos) y oficiales 
reales de dichos mis reinos, auxilien en los casos y cosas en que hu- 
biere necesidad) las providencias de los que el comisario general de 
cruzada y colector juez ejecutor general de las espresadas medias 
anatas eclesiásticas, nombrare con mi real aprobación, para que eu 
calidad de sub-colectores, jueces esactores, cuiden de la esaccion de 
las adeudadas y que se adeudaren en dichos mis reinos, desde el es- 
presado dia veintitrés de Octubre y año de mil setecientos setenta 
y cinco en adelante, por los provistos á nominación mía. Hecha en 
S. Ildefonso á treinta y uno de Julio de mil setecientos setenta y sie- 
te. — Yo ti rey. — José de Gal vez. 

37. 

''El HET. — VireycL', presidentes de mis reales audiencias y gober- 
nadores de mis reinos de las Indias y de las islas Filipinas que te- 
neis en vuestros distritos el ejercicio de mi leal patronato. Por 
real cédula de veintiséis de Enero del corriente año, os previne lo 
conveniente, así sobre el modo «y términos en que so debia poner en 
práctica el breve espedido en diez de Mayo de mil setecientos cin- 
cuenta y cuatro por el papa Benedicto XIV, para que pudiese exi- 
jirse la media anata (ó seis mesadas) de todas las dignidades, pre- 
vendas, beneficios y oficios eclesiásticos de todos mis dominios, co- 
mo los provistos que debian continuar pagando solamente una me- 
sada. Al mismo tiempo tuve por conveniente ocurrir al actual Su- 
mo Pontífice Fio VI, á fin de que se dignase prorogar la gracia que 
desde el tiempo del Papa Urbano VIII se ha concedido á los reyes 
mis predecesores, para cobrar una mesada de todas las dignidades, 
prevendas y beneficios^ y condenar lo que por razón de este dere* 
cho se hubiere cobrado después que espiró el tiempo de la última 
prorogacion concedida por el Papa Clemente XIII, en su breve de 
trece de Noviembre de mil setecientos sesenta y tres. A esta súpli- 
ca ha condescendido benignamente su Santidad por breve de cator- 
ce de Abril pr&ximo pasado, prorogando por otros diez años que 

han do empezar á correr y contarse desde el dia de su fecha, la fa- 

TOM. III. — 14 



MESADAS Y MXDIAS 

:ha manda eclesiástica. V vislo en mi coate- 
ñscal, he reiuelto lemiiiioB el adjunto tratuii- 
lara que cada uno ea vuectia jniisdicctaD es- 
ido á los oficiales de mi real hacienda y demás 
I quienes correspondan bu órdenes conrenien- 

arreglo á él se cobre la mesada de aquellos 
atisfacerla según lo prevenido en la citada mi 
iis de Enero del corriente año (pues los demás 
lala en la forma y términos dispuestos en ella) 
í para la regulación de su importe debe obser- 
< prevenido en otra de veintiuno de Diciembre 
!nta y tres, en cuanto no se oponga d la citada 
. Y de este despacho se tomará razón en la 
1 referido mi consejo. Hecho en S. Lorenzo, 
mil setecientos setenta y siete, — To el rey. — 

nuestro seBor, D. entonto Ventura de Ta- 



inio de mil setecientos setenta y ocho, el Pa- 
ipidi6 nn breve, que es en la farma siguiente: 

39. 

lado en Cristo hijo, Carlos rey católico de £!s- 
-Muy amado en Cristo hijo nuestro, salud y 
1. El celo de la conservación de la fé catúli- 
m á nos y á la sede apostólica y los demás ín- 
' la misericordia de Dios resplandeceu en V. 
justa razón goza el renombre de católico, exi- 
is propensos á hacerle gracias. 

39. 
el Papa Urbano VIII, de feliz memoria, pre- 
rncion á que Felipe IV, de esclarecida memo- 
LÉ mientras vivió de EspaS^ deceoso de ser- 
«uparsc con todo esfuerzo no solo en la de- 
la propagación de la fé católica, i ejemplo de 



AlfATAS ECLESIÁSTICAS. 113 

SU abuelo y padre íelipe II y Felipe III, también de esclarecida me- 
moria, reyes católicos que igualmente fueron de Espafía y de los 
demás progenitores suyos/habia hecho tan escesivos gastos, que no 
solo llegó á consumir la renta ordinaria de sus reinos, sino que tam- 
bién habia agotado casi todos sus erarios; y contemplando el dicho 
predecesor nuestro con paternal afecto los singulares méritos de los 
mencionados reyes, queriendo coadyuvar á los conatos loables y 
muy aceptos á los ojos de Dios, de dicho rey Felipe, le concedió y 
asign(5 por los quince años inmediatos siguientes al dia de la conce- 
sión, una mesada íntegra de todos y cada uno de los frutos, rentas 
y productos, derechos y ovenciones, y emolumentos de las iglesias, 
prevendas y demás piezas eclesiásticas que aquí adelante se dirán, 
quedando también obligados á la paga de Ja misma mesada, las pen- 
siones anuales por mas libres, indemnes y escentas que fuesen, que 
aconteciese reservase en lo sucesivo con la autoridad apostólica so- 
bre ellas, la cual mesada se habia de empezar á contar desde el dia 
en que los provistos é instituidos en las enunciadas iglesias, preven- 
das y demás piezas eclesiásti(».s, hubiesen tomado la posesión de 
ellas 6 desde el dia en que habiendo podido no la hubiesen tomado, 
debiendo regular á prorata el valor de un aSo, 6 sea de la verda- 
dera renta anual, deducidas las cargas, la cual mesada hablan de 
pagar los dichos pensionistas y tos provistos en las iglesias patriar- 
cales, primadas, metropolitanas, catedrales, colegiatas, parroquiales 
y otras cualesquiera, y también en los monasterios, mesas abacia- 
les, prioratoss, preposituras,, preceptorías y dignidades, aunque fue** 
sen las mayores y principales, canonicatos y prevendas, personados, 
administiaciones y damas oficbs y beneficios eclesi&sticos seculares 
cum^ cura- animarte» ó sin ella (á escepcion da las patriarcales, me- 
tropolitanas, y detmas iglesias catedrales cayos frutos, rentas y pro- 
doctos DO eseediesen del valor anual de tres mil escudos, y de los be- 
neficios curados que no ascendiesen, á mas del valor anual, de cien 
dueados de oro de cámara y de los simples que no pasasen del va- 
loi anual de veÚLtieuatro ducados de la misma moneda) como así- 
miaieo en loe de la drden de S. Benito, 8. Agustín, cluniacense, 
eisterciense, piremostratense y oirás cualesquiera órdenes regula^ 
res y tankbien en los de las Hiilitares, esceptuada la de S. Juan de 
Jerusalen y en los demás higaves pios aunqnr fuesen esceníos, todos 



MISADAS T 1[£D1AS 

iiiios de Espafla y sus isla^ ad/acenles, 6 en 
' sus islas adyacentes y que crao de patronato 
IV, 6 se acostumbraban dar por la nómina- 
legítimamente á dicho rej', siempre que de 
'acaba aun pot traslación, se conferia 6 pro. 
srsona aunque estuviesen condecoradas con 
sin eceptiiar la cardenalicia i presentación 6 
10 rey Felipe IV, y se instiluia como quiera 
:a personas, & se reservaban 3 favor de ellas 
íes como va dicho; la cual mesada concedida 
le los dichos frutos, rentas, productos dere- 
lolunientos, se había de percibir, exigir y co- 
constituidas en dignidad eclesiástica que se di- 
> para ello, por el que entonces era nuncio su- 
>lica en los reinos de Espaila, de cualesquiera 
arzobispos, obispos, abades, priores, prepúsí- 
nigos, prevendados, curas, párrocos y de cna- 
ssiísticas, secutares y regulares, inclusas las de 
s militares é igualmente de los dichos pensio- 
ondicion & dignidad que fuesen inclusa la car- 
'grnmente al dicho rey Felipe IV. 



> fué BU voluntad y ordenó y mandO en vir- 
ia que las personas que en cualquier tiempo 
lombradas por el sobre dichorey Felipe I V,pa- 
esias, prevendas y demás piezas eclesiásticas, 
,e espresadas al tiempo de despacharles su pre- 
on, estuviesen obligadas & asegurar, y con ' 

raedio de cédula bancaria ú otro competente, 

mesada íntegra de todos y cada uno de los 
ictos, derechos, ovenciones y emolumentos de 
evendas y demás piezas eclesiSsticas á prorata 
)s hubiesen ascendido anualmente en el quin- 

ior, dentro de cuatro meses, contados desde el 
, pososion de las enunciadas iglesias y demás 
lesiSsticaá i la primera orden que tuviesen pa- 

Felipe IV, 6 de sus ministros. 



AKATAft ECLESiXsTJCAS, US 

« 

41. 

4. Y habiéndose espqesto después al Papa Inocencio Y, de feliz 
memoria, también predecesor nuestro» por parte de dicho Felipe IV, 
que sin embargo de haber espirado poco antes los quince años por 
los cuales se había hecho la enunciada concesión y asignación por 
el sobre dicho Urbano, predecesor nuestro, mediante que aun dura- 
ban las causas por las cuales le fué hecha la dicha concesión y asig- 
nación, habia continuado exigiendo 6 haciendo exigir de las perso- 
nas presentadas, 6 hombradas despueís por él á las sobre' dichas 
iglesias, prevendas y demás piezas eclesiásticas, que afian2asen pbr 
medio de las cédulas bancarias ó otro competente, la paga de 7a 
mesada integra de todos y cada uno de los frutos, rentas, productos, 
derechos, ovenciones y emolumentos, regulada según va dicho, ha- 
biéndose por lo demás observado el tenor de las letras del mencio- 
nado Urbano, predecesor nuestro, espedidas sobre lo que va esprer. 
sado, por cuya razón deseaba en gran manera que por el díehó 
Inocencio X, predecesor nuestro, se le diese facultad para cobrar las 
cantidades, cuya paga estaba asegurada por medio de cédulas ban- 
carias ú otras seguridades competentes, y asimismo que por la so- 
bre dicha causa y otras mas urgentes, que desde el tiempo en que 
hizo la enunciada gracia en adelante habian sobrevenido, se le es- 
lendjese y prorogase por el tiempo que fuese la voluntad de dicho 
Inocencio X, predecesor nuestro, la sobre dicha concesión y asigna- 
ción, y todas las demás cosas concedidas en las enunciadas letras al 
referido rey Felipe IV, y el enunciado Inocencio, predecesor nues- 
tro, con la sobre dicha autoridad di6 facultad al meiicionado rey Fe- 
lipe IV, para que pudiese libre y lícitamente exigir 6 hacer exigir 
en virtud de la dicha concesión y asignación, todas y cada una de 
las cantidades cuya paga estaba asegurada por medio de cédulas ban- 
carias, üi otros competentes de las nombradas 6 presentadas por el 
mismo re7 Felipe IV, para las iglesias, prevendas 6 piezas eclesiás- 
ticas sobre dichas, desde que habian espirado los enunciados quin- 
ce años hasta aquel día, y le condon6 desde entonces todas las can- 
tidades aseguradas para cuando las cobrase. 

42. 

5. Y ademas de esto prorogó, estendió y concedió de nuevo al 



116 MBSAPAS T HSBIAS 

dicho rey Felipe IV^solo por el decenio pr6ximo siguiente la sobre 
dicha asignación y concesión, del mismo modo y forma que el anun- 
ciado Urbano, predecesor nuestro, se la habia hecho y concedido al 
mismo 'rey Felipe IV, y según la serie, contenido y tenor de las so- 
bre dichas letras del mismo Urbano, predecesor nuestro. 

43. 

6. Y sucesivamente algún tiempo después que ya habia espi- 
rado el sobre dicho decenio, mediante que aun duraban las causas 
por las cuales se habia hecho la enunciada concesión, asignación y ' 
prorogacioui y por tanto se habia igualmente continuado eligiendo 
las dichas cédulas bancarias, ú otras seguridades competentes. El 
Papa Alejandro Vil, también predecesor nuestro^ le coucedi6 facul- 
tad al dicho rey Felipe IV, para que pudiese exigir 6 hacer exigir 
todas y eada una de las cantidades aseguradas hasta entonces con 
las dichas cédula y seguridades. Y asimismo prorogó ó concedi& 
de nuevo al mismo rey Felipe IV, la sobre dicha asignación ó conce- 
aion, solo por el quinquenio próximo siguiente, en el modo y forma 
que entonces se espresaron. 

44. 

7. Y posteriormente el Papa Clemente IX, de feliz memoria, tam- 
bién predecesor nuestro, después que ya habia concluido el quin- 
quenio concedido, según vá dicho por el indicado Alejandro, prede- 
cesor nuestro, precediendo igual facultad para exigir las cantidades 
cuya paga se habia asegurado por medio de cédulas bancarias ú 
otros competentes, después que el dicho quinquenio habia espirado, 
prorog6 6 concedió de nuevo igualmente ¿ Carlos II, también de es- 
clarecida memoria, rey católico que fué mientras vivió de EspaQa, la 
enunciada concesión y asignación por el decenio próximo sígnente, 
que se habia de contar desde el dia de la dicha prorogacion ó nueva 
concesión, del modo y forma espresados en las letras que se espi- 
dieron enix)nces sobre ellb. 

45. 

8. Y después el Papa Clemente, también d% feliz memoria, y 
predecesor nuestro, hizo igual prorogacion ó nueva concesión solo 
por un quinquenio. 



AKATAS XC4.i;8lXSTICAS. 117 

• • •! 

46. 



9. Y sucesivamente el P«pa laecencio XI, de feliz memom« 
asimismo predecesor nuestro, hizo igual prorogaoioa 6 nueva coa-» 
cesión, primero solo por otro quiAqueaió y despuee por un deoeniOir 



47. 



10. Y posteriormente el Papa Alejandro VIH, de feliz memoria, 
también predecesor nuestro, hizo igualmente otra prorogadon 6 
nueva concesión, solo por un quinquenio. 



48. 



11. Y después el Papa Clemente XI, de pia memo ria^ también 
predecesor nuestro, hizo oira igual prorogacion 6 nueva concesión 
á Felipe Y, de esclarecida memoria y rey católico que fué de Espa- 
ña, dos veces, por un quinquenio cada una solamente. 

49. 

12. Y el Papa Inocencio XlII, de feliz memoria, también pre- 
decesor nuestro, hizo otra igual prorogacion 6 nueva concesión 

por otro quinquenio. 

50. 

13. Y el Papa Benedicto XIII, también de feliz memoria, y pre- 
decesor nuestro, hizo otra prorogacion 6 nueva concesión por otros 

cinco años. 

51. 

14. Y después el Papa Glemeote XI^ también de. feliz memo- 
riaj predecesor nuestro, hizo otra prorogacion 6 nueva concesión, 
dos veces cada una por un quinquenio 

52. 

15. Como igualmente el Papa Benedicto XIV, también predece- 

r 

sor nuestro^ hizo dos veces otra igual prorogacion 6 nueva conce- 
sión cada vez por un quinquenio, según mas estensameute se con- 
tiene con las respectivas letras de los mismos Urbano, Inocencio X, 



1Í8 MfiSAOAS T MEDIAS 

Alejandro VII^ Clemente IX, Clemente X, Inocencio XI, Alejandro 
VIII, Clemente XI, Inocencio XIII, Benedicto XIII, Clemente XII, 
predecesores nuestros, y últimamente en los de Benedicto XIV, tam- 
bién predecesor nuestro, del dia diez de Julio de mil setecientos cin- 
cuenta 7 uno, todas espedidas en igual forma de breve, cuyos teno- 
res queremos que se tengan por espresados en las presentes. 

53. 

16. Y mediante que según se nos ha espuesto por parte de vues- 
tra magestád, ha mucho liempo que ha espirado el quinquenio pro- 
rogado, como va dicho por el Papa Benedicto XIV, de feliz memo- 
ria, predecesor nuestro, y que aun duran las causas por las cuáles 
se concedieron las enunciadas letras á los sobre dichos reyes Feli- 
pe IV*, Cirios II, Felipe V, y que por tanto desea V. M. que por las 
sobre dichas y otras urgentes causas que desde entonces hasta aho- 
ra han sobrevenido, las cuales es de recelar que subsistan todavía 
por mucho mas tiempo, y que precediendo la subsanacion de todo 
lo cobrado después que espiró el sobre dicho quinquenio, se proro- 
gue por nos, por el tiempo que fuere de nuestro agrado las sobre- 
4ic|íia9 <?on(^esio0es y a^igiiaciob. ' Nos queriendo hacer especial fa- 
Tor y.gracÁa á V. M. motu propio de nuestra cierta ciencia con 
madura deliberación, con la autoridad y con la plenitud de la po- 
testad apostólica, por el tenor de las presentes prorogamos y esten- 
demos ó concedemos de nuevo á V. M. por todo el tiempo de su 
vida, la sobre dicha asignación y concesión del mismo modo y for- 
ma que respectivamente la hicieron, concedieron y prorogaron á los 
mencionados reyes Felipe IV, Carlos II y Felipe V^ los sobre di- 
chos Urbano, Inocencio X, Alejandro VII, Clemente IX, Clemen- 
te X, Inocencio XI, Ajejandro VIII, Clemente XI, Inocencio XIII, 
Benedicto XIII, Clemente XII, Benedicto XIV, predecesores nues- 
tros, según la serie, contenido y tenot de las enunciadas letras de 
los sobre dichos predecesores nuestros, subsanando y condonando 
en primer lugar todo lo que nulamente se ha cobrado después del 
quinquenio prorogado, 6 concedido de nuevo por el sobre dicho Be- 
nedicto Xiy, predecesor nuestro. 

54. 

' ' ' t ■ N t í f 

17. Declarando quo durante la vida de V. M. que es el espacio 



lüATAS XCX.MIÁSTICA8. 1 19 

de tíenopo por el cual tí hecha U prorogacioa de esta gtwM. Por 
laa preaentes los patriarcas, primados, arzobispos, obispos, abades, 
y geaeralmente todo el sobredicho clero secular y regular» como 
también cualesquiera á quienes aconteciere que con la autoridad 
apostólica se les jeserven pensiones anuales sobre los enuncia- 
dos frutos, rentas, productos, derechos, obvenciones y emolumentos, 
sea y estén obligados á pagar los unos la mencionada mesada, y 
los otros la prorata de su pensión, y que no puedan diferir ni exi- 
mirse en todo ni en parte de pagar y satisfacer la dicha mesada 6 
prorata de pensión, ni aunque sea por causa de haber sufrido contri- 
buciones, impuestos, gravámenes 6 perjuicios en lo pasado, ni tam« 
poco por la de lesión enorme 6 enormísima, ni con cualquiera otro 
pretesto; y que los enunciados patriarcas, primados, arzobispos, 
obispos, abades, y todo el sobredicho clero secular y regalar, pue- 
da» descontar y retener la porción y parte que les tocare pagar á 
sus pensionistas respectivos, á efecto de hacer la sobredicha paga. 

65. 

18. Y que de estay no de otra suerte se deba sentenciar y de- 
terminar eu lo que va espresado por cualesquiera jueces ordinarios 
y delegados, aunque sean auditores de las causas del palacio apostó- 
lico y cardonales da la santa Iglesia romana, y aunque sean legados 
k letras y nuncios, y tengan cualesquiera autoridad, quitándoles ¿ 
todos y á cada uno de ellos cualesquiera facultad de sentenciar 6 in« 
terpretar de otro modo, y que sea nulo y de ningún valor lo quQ 
de otra suerte aconteciere hacerse por atentado sobre esto por al- 
guno, con cualquiera autoridad sabiéndolo 6 ignorándolo. 

56. 

P 

19» Por tanto, por las presentes damos comisión al amada hyd 
que al presente es, y en eualquier tiempo fuere ejecutor de la crü^ 
aadaen lof aobte dichos reynoe y le mandamos que por si, .y por 
dtras pef soii^ constituidas en dignidad eclesiástica . que diputare 
para ello en donde y cuando fuere nece«|ario, y siempre que^por par- 
le de. y..M.^ fuere rftiiierido,, publicando eolenmentonte estas letras, 
y todo td cdntenido eft^lae por nueeira autoridadv:haga que se oe pa« 
guenlntegf aBitnte,i(> se eoiregen á'lo9 sugetos que fueren de vuestro 

TOM. III. — 15 



1^ MESADAS r MSDIAf 

agrado por los patriarcas^ primados, arzobispos, obispos, abades y 
generalmente por todo el clero secular y regular, y cada uno de ellos 
1a sobredicha mesada y prorata de las pensiones de los enunciados 
frutos, rentas, y productos, derechos, obvenciones, y emolumentos, 
aunque sea precediendo por embargo y secuestro de los dichos 6 de 
otros bienes, esceptuados los sagrados, apremiando á cualesquiera 
desobedientes y contumaces por sentencia, censuras y penas ecle- 
siásticas, y los demás remedios conducentes de hecho y derecho, sin 
admitir apelación, invocando también para ello, sí fuere necesario, 
el auxilio del brazo seglar. 

57. 

20. Sin que obste en cuanto sea necesario la constitución d^l 
Papa Bonifacio VIIL de feliz memoria, también predecesor núes* 
tro, que dispone que á ninguno se obligue á parecer en juicio á mas 
de una jornada, ni la disposición del concilio general qus prescribe 
dos, con tal que á ninguno en virtud de las presentes se le saque á 
ser juzgado á mas de tres, ni las reglas de la cancelario apost&üca, 
especialmente la de jursequeeito non tohndoy ni las demás consti- 
tuciones y disposiciones apostólicas^ ñi los estatutos y costumbres 
de las iglesias, monasterios, órdenes militares, y demás lugares 
píos aunque estén corroborados con juramento, confirmación apos- 
tólica 6 con otra cualciuiera firmeza; ni los privilegios, indultos y le- 
tras apostólicas de cuaiesquier tenores y formas que sean, aunque 
estén concedidas con cualesquiera cláusulas, aunque sean deroga- 
torias de las derogatorias, y estás sean de las mas eficaces, y no 
acostumbradas é irritantes, ni otros decretos generales ó especiales 
concedidos, confirmados é innovados, ó cualesquiera otras cosas que 
sean en contrario de lo que v¿ espresado. Todas y cada una de 
las cuales dichas eosas^ aunque para su suficiente derogación se de- 
biese hacer especial, individual y espresa mención de ellos y de 
ellas, y de todos sus tenores, palabra por palabra y no por cldusn- 
It^s generales equivalentes, 6 de ello se hubiese de hacer otra cual* 
<{uiera ^spresion, teniendo los tenores de todas por plena y sufieien- 
temente' espfesados 6 insertos, como si lo estuviesen palabra pot 
p«i)abra, y sin omitir cosa alguna en las preseates y se hubieee oh* 
servado la forma espresada en ellas, habiendo de quedar por lo de- 



ANATAS S€L£SlX»TICAS. 12 i 

■ « 

mas en su vigor por esta sola vez para el efecto de lo que vaespre* 
sado, la derogamos especial y espresamente, y otras cal esquiera co- 
sas que sean en contrario. 

58. 

21. Y es nuestra voluntad que el dinero que percibiere V. M. 
por razón de la presente concesión, no se invierta en otros usos 
que en los de la defensa y propagación de la religión católica y de 
la conservación de la obediencia á la iglesia romana, para cuyos ñnes 
solamante se hace esta concesión, sobre lo cual gravamos la con- 
ciencia de V. M. y de vuestros ministros. 

59. 

22. Que á los trasuntos 6 ejemplares dé estas letras, alinque 
sean impresos firmados de mano de notario público y sellado con el 
sello de alguna persona constituida en dignidad eclesiástica, se les 
dé plenamente la misma fé en juicio y fuera de el que se daria á las 
mismas presentes, si fueren exhibidas 6 mostradas. 

60. 

23. Y que hayan de valer las presentes solo durante la vida de 
V. M. como va dicho, siendo nuestra intención que por las presen- 
tes no queden perjudicados de ningún modo los derechos de la cá- 
mara apostólica por lo respectivo á los frutos de las vacantes, sino 
que hayan de quedar ilesos y preservados» 

61. 

• • • 

Dfldo en Roma,^n 9. Pedro, sellado oon el sella de) pescador el dia 
diez y seis de Jtinió de mil setecientos* setenta y ocho,áffl> eitftTto'vde' 
nnesiro Pontificado, inoeencio Cardenal Conti^^lu^r del aello f dei: 
Pescador. 



62. 



Pn real^ órd^n^di^l primero de Junio de mil seteoíeqto* e^h^Aia, > 
y veinte de Febreva de mil f etecieoios ochenta y. cuatro^ ^ m^9áí»\ 
lo siguiente^ segan el estracto del ministro D. Ensebio Ventura.Bele«» 



12IS WSAVAS T MSDiÁt 

na, en los artículos 441 y 442 de su Recopilación sumiáriadelasprov 
videncias del superior Gobierno, á fojas 231. 

63. 

''Que los provistos en piezas eclesiásticas de Indias, que causan 
media anata, deben satisfacerla aunque no acrezcan en renta del total 
Talor de la pieza á que son promovidos, verificado el año de su po- 
sesión mediante á ser nueva gracia. Que del mismo modo y por la 
propia razón están sujetos al pago total de este derecho, los que la 
acreciesen, no obstante haber creido algunos que solo se les debia 
cargar con respecto á lo que aumentaban, fundados en la práctica 
de la media anata de los empleados seculares, cuyas reglas no son 
adaptables á la eclesiástica. Que á los que fallezcan antes del año 
de la posesión, solo les deberá cobrar á prorata del tiempo que go» 
zaron la renta de su prebenda. Que como suele acontecer que 
algunos provistos son promovidos antes del aCLo de la posesión del 
mismo que se les debe cobrar la media anata con proporción al 
tiempo que gozaron su prebenda^ sin perjuicio de la que adeuden 
con la nueva presentación, que es lo que por punto general está re- 
suelto y S8 observa en las iglesias de España. 

64. 

m 

Que la anterior real orden acerca del término en que los provís- 
tos en piezas eclesiásticas de Indias sujetas á la media anata; deben 
satisfacer esta derecho, no deroga ni altera el capítulo 10 de la real 
instrucción inserta en cédula de treinta y uno de Julio de mil sete- 
cientos setenta y siete, que concede dos años de término para la sa- 
tis&cion de la media anata eclesiástica, con la prevención de que 
deben correr ^eBda el dia de la real presen tacíoq, y la de 4iie si 
ocarrieseii tales cifcuiistaiictaa que ezijSiii algún (ieflapo mas, lo 
Hiiedan prai ogar el colector general y sus subdelegados, eon tal 
qae la prorogacion no eseeda de un año; pero conforme &U citada 
real 6rden adeudan y deben los previstos satisfacer la media anata, 
aunque no acrezcan en rentas del total valor de la pieza, verificado 
el añ»d»m posesión mediante ser nueva gra^ia^ Man que 'm^'les 
pvaeifta pagarla eu el mismo primer afio en que se adeuda, tino. 
en daa» • . 



AiTATAt Mctmmítnekñ. iÉt 



I •• • 1» 
•4 *. 



6Í« ■ •• m 

f . . 

A cuatro de Diciembre del año de mil setecientos ochenta y seis^ 
se formó la ordenanza é instrucción de intendentes, y en los artículos 
que obran desde el 209^ hasta el 221 inclusives^ se recapitulan cuát<<^ 
tas provi'dencias se han dictado desde la bula del Romano Ponlíñ- 
ce Urbano VIII, y todo lo que debe observarse en la materia de 
mesadas y medias anatas eclesiásticas. La facilidad de "ocurrir & 
este cuerpo público, y la idea dé no alargar deníasiadd esté papi^^^ 
nos inspira la omisión de trasladar aquellos lugares á que nos ieml-' 
timos. ' '. • . ? 

66. 



E!n iea) oédula da ematro de Febrero da mil «eteciefttdt íiúremiñy 
dos, acompañó á S^ M. el hreve PontiJSfiio da Teinle de Mayo!deL 
afto anterior, ea que Su Beatidad le.coacederdi^rMte «n reelvide» la 
esaccidn de uoa mende del valor líquido de laajíiútrae» ^en^^^íet 
y rentas eclesiásticas, preTinieiido la aplieacÍQn .^ue i ya raf|di4íiiei>^ 
to debe dárseles, y el tenor de ambos documentos es el que sigue: 

«7. 

'<Si4mKT;-!-yireye9, preddentea de naie T04ile8.aiidtidiiaia«igQber9«M 
docee^vUi^butales de.csueatae^ eOQtadOPes.ikiayeiag (q««e becen^eL^fi»^ 
eio- de 68l09> y ofictaloerealee de mié teiM9 de lná\ñ9^VL It«.iaiKo^) 
bÍ8po3,.ft¿ qUspoa y vetieraUefi cf^iido». d^ )a9 JglMÍe>iM9iar<M)H9lilM 
&as y <aBiedraJes de eUa^i habieod^e obieeido bsemd^.Su Sanilidiri ei^ 
▼einte dé Mayo del aflft parfKsioie pasado, por^ lo eotel me onbaéei 
dmrante mi vida evigiv una mesada del valor Uqiiido* dé todas 'te 
mitras, beneficioe y ottae rentas e^osüetieaé detestes rainosy^ f- da* 
kM de Indias, subsautaado todo lo exigido hasta alie¥a teidéqdo) 
dej^de tener efteto ei mismo iedtiltic^/que coneedi6á mí angustí 
padre (que santa gloria haya) per otro breve^de dies f seis de Juñid 
de mil setedentoa setenta y oehe. Vista* en mi consejo de las I Adiáe 
la traducsicfii original dal citado' breve que fui sérvido'diri'girlH Cón 
real'6rdea de veintidós de Setiembre' del propia afío^ y lo espuesto 
per mis fiscales, he resuello remitiros la adjunta copiá'de la misma 
traducción rubricada de nñ lfafta8Cfripf0 8eerétarlo,.paía qtie im con* 



114 máM^é» T MWIAt 

tinúe el cobro de la referida mesada en los términos que se ha esla^ 
do practicando á consecuencia del anterior brere que espiró con la 
vida del espresado rey mi padre, teniendo presente que el producto 
de este ramo se. halla aplicado íntegramente, á costear las misioQes 
que se despachan de estos reinos para las conversiones de indios 
infieles: y asimismo he resuelto se recaude en caja real con entera 
separación para su envío & España á entregar á disposición del mi- 
nistro de hacienda de ludias, por el que se cuidará de que tenga su 
precisa aplicación é iuversion en el piadoso objeto á que se halla 
destinado. Todo lo cual os prevengo para qué cada uno en la par- 
te que os tocare concurráis, como lo encargo, al mas puntual debi- 
do cumplimiento de la mencionada mi real determinación en todas 
sus partes. Y de este despacho se tomará razón en la contaduría 
geneoral de dicho mi oonsejo. Dada en Aranjuez^ á cuatro de Febre- 
ro de mil setecietitos noventa y dos.*— Yo e/r^y.— Por mandado 
del rey nuestro señor. ^^¿ín/onto ykntura de Turanco. — Señalado 
coh tres rúbricas. ^—^Es copia, México trece de Octubre de mil sete- 
cientos noventa y io^.-^Antonio Bonilla^* 

68. 

A nuestro muy amado en Cristo, hijp, Carlos, rey católico de Es- 
pafla.'^-Pio VI Papa. — Muy amado en Cristo-hijo nuestro, salud y 
la bendición aposlMiea. Et celó de la conservación y propagación 
de la fé 'católica, la singulaír devoción á nos y á la sede áp<»tK6lica y* 
httí demás insignes méritos qué pm"Ia misericordia de Dios hespían- 
dfBcm eü V« M., qiid Como rey qMcon'tan jasta razón gota el re*^ 
Mmbrede católico, exigen de nos qnc/esiemos propensos á haceros 
gfácias. ' Antes de ahora «1 papaHUr baño VIII, predecesor. nuestro, 
dé^feiis meimoria^ en atencien ¿iqne Felipe iV> de esclarecida me- 
nioria, r^y oait(Mco.qaefu4 iníjsntms vivió de España, deseoso de 
servir á,la.crtstian4ady O€Aip«C90 eon lodo esfuerzo, no eolo ea la. 
defem^a^ simotajmbien.eA la ipropsigucion de .la fé caMlicaá ejempU^ 
d«»,iM]abue)D.y padr«' JPalipe. II y .F^Up^ HI,reyes católicos. qoe 
ilttalmwtje fueioade jQspaf^^ deis$cl|ireeid& memoria^ y de los de- 
nlas progenitprj^ s^ypsi había heehotan esaesivos gastos, que no so- 
lo llegó á opfisumif laa. rentas ordinafi^.de sps reinos, sino que 
tanibiaii 4^úi agitado sua eii^rios, y co^^mpian/do el dicho prede- 



AVATAs 9cvmsiijmcÁs. lis 

eesor noestrOyCon paternal afeeto, lossingQlafeaMSritoe d^totUMm 
cioi)ado& re^es, queriendo coadyarar á (os eonatés* toaUea y mu)» 
aceptos á loa ojos de Dios, del didio rey Felipe, le oefieedi6 j aaig^ 
n6 por los qninee años inmediatosaignientes al día 4» la Mheuian^ 
nna mesada integra de todos y cada nno de los frntos, rentaa, prof 
ductosy derechos obvenciones y emolnmentoadélaaigieéiais prAaoí» 
das y demás piezas eclesiásticas que aquí adelaYite se diriti, qua* 
dando también obligados á la paga de la misma mesada lae penaíoU 
Bes anuales que sobre ellas aconteciese reservarse en lo eucesiiroMn 
la autoridad apostólica, por mas libres, indemnes y eseentaa que ftie* 
sen: la cual mesada se liabia de empezar i contar desde el dia ea 
que las provistos é institutidos en las enunciadas iglesias, prebevdaa 
y demás piezas eclesiásticas, hubiesen tomado la posesión de ett|^; 
6 desde el dia en qi!6 habiendo podido no la- hubiesen tomado, da« 
Wéndose regular á prorata del valor de un afio ó sea de la verdada» 
ra renta anual deducidas las cargas; la cual mesada habían da pa« 
gar los eounciados pensionistas y los provistos en las iglesias pa- 
triarcales, primadas, metropolitanas, catedrales, colegiatas, parro* 
quiaks y otras cualesquiera, y también en los monasterios y ^e- 
sas abaciales, prioratos, preposituras, preoeptorjías y dignidades 
aunque fresen las mayores y principales canonicatos y prebendas^ 
persoBado8,adaiinÍ6traciones,oficiosy demás beneficios eclesitfstioos^ 
seculares, oon cura animarum 6 sin. ella, (á escopcion de las pa« 
triarcales, metropolitanas, y demás iglesias catedrales, cuyos fm* 
tos, rentas y productos no escadiesen del valor aniral de tres miles* 
cndos^y de ios beneficios curados que no ascendiesen á maa ^el va^ 
lor atiual de cíen ducados de oro (Ja cámara; y de los simplea que 
no pasasen^ del valor anual de veinticuatro ducados de la misma 
moneda) como a»mismo en loa de ta érden de S. Benito, 8. Agua* 
tin, oluniasense, cisterciense, <para«N>9tratettse y otras cualesquiara 
órdenes regulares, y también en los de las militares ^esceptuada la 
de S. Juan de Jernsalen) y en los demás lugares píos aunque, fiíe» 
sen eseentos, citos en los teinps de EspaOa y en sus islas adyaeantesi 
6 en las Indias Occientales y sus islas adyacentes, y que eran de pa- 
tronato del mismo rey Felipe IV, 6 se acostumbraban dar por no- 
minación del dicho rey en uso del derecho que le competía legtti^ 
mamettte. siempre que (de cmalquier modo que vacai^n aun por 
traslación) se conferian 6 proveian encttahKiquidra piMonas aw* 






qa» ettiTle«Hi «mcUoorudM con cmlqHiera dignidad, sia esci^ptiiar 
ifk oardMalioUyrá.pfffuieDtiicíoQ 6 nomiaacioa del dicho rfsy Felipe 
I V, y eraa iiielíiaidae como quiera en ellos las eniinciadAe pereooas, 
(íiae^ TeeerTilJbea A favor de eila^i como va dicho, las mencionadas 
{mipioncff; U cual mesada de todos y cada uno de los dichos frutosi 
realas, r prodwMQf» derechos^ obvenciones y emolumentos, se habri 
dor^igir,. cobrar y peircil^ir por las personas constituidas en digni* 
dad eoleeids^ica (^e se diputasen especialmente para ello, por el que 
entoDCíos era nuncio suyo,, y de la sede apostólica en los reinos de 
Ss|>aña, de cualesquiera patriarcas, primados, arzobispos, obispos^ 
abades, priores, prepósitos, preceptores, canónigos, prebendados^ 
tutoi^ pirioeoB, y de cualesquiera personas eclesiásticas seculares y 
rfgüftlarea^ inclusas \ia» de las enunciadas órdenes militares, é igual* 
natale de l<es /ettufbeiadqe pensionistas de cualquiera condición 6 dig- 
nidad qMd fnesen, inclusa la cardenalicia, y pagar íntegramente al 
dicho rey Felipe IV. 

69. 

i 

Ademas de esto fué su voluntad, ordenó y mandó en virtud de 
santa obediencia, que laa peraona» que en cualqniet tiempo ñieren 
l^sefif adf sr i> nombradas por :el- sohredidio rey Felipe IV , f^ara las 
mnheiadas igiesífti^ prebendas jr damas piezas eciesüsticas aquí 
affitoosdehtciiieiifteeBpresadas, al tien(H> de despaobarles* su presen» 
tMioii'6 nombramíeoio, estimeseor obiigadee éasegurar, y con efeo< 
td' asegurasen por medio de oédcria' banoaria 4otrocompeleDto,.hafl* 
ta ia paga dé una. mesada íntegra de todos y cada uno de -los fru*' 
muy nmias^ productos-, derechos^/obvendiones y emoiumcmlstide las 
dichas iglesias^ prebendas y deinas* piezas eclesiáeticas, & prorata 
dél> ialor ií que aquellos hubiesen ascendido anualmanle en> ei 
qvinqueikio f ^róximo anterior,, dentro de los cuatro meses- contados 
dbsdhiJsLdia en qne^tonmaen & posesión de las enuaciadas iglesias^ 
y^dbmae prebendas^y piezas eelesiástieas, á la primera ófdén que 
taatfiesen jjbaanaieUaidelmfsmo re^ Felipe tV 6 desús miaiatros. 



* » 



70j 



' ^ Y )iaibiáíifil(liS92espMsto:despues>al papa Inoeencio X, tanUen pre* 
dwasM' nviettrd» ideOiM memoria, por parte de dicha Felipe IV, tijfM 



AHATAS XGLSSIÁSTÍCAS. 127 

«ID ambargo de haber espirado poco antes los quince affos por los 
cuales se h^bia. hecho la enunciada asignación y concesión por el 
sobre dicho Urbano, predecesor nuestro, mediante que aun duraban 
las causas por las cuales le fué hecha la dicha concesión y asigna- 
ción, había continuado exigiendo 6 haciendo exigir de las personas 
presentadas b nombradas por él después, i las sobre dichas iglesias, 
prcTendas y demás piezas eclesiásticas que afianzasen por medio 
de cédula» bancarías ú otro competente, la paga de la mesada inte- 
gra de todos y cada uno de los frutos, rentas, productos, derechos, 
ovenciones y emolumentos, regulada según va dicho; habiéndose 
por lo demás observado el tenor de las letras del meticionado Urba- 
no, predecesor nuestro, espedidas sobre lo que va espresado, por cu- 
ya.razon deseaba en gran manera que por el dicho Inocencio X, pre- 
decesor nuestro, se le diese facultad paracoí^rar las cantidades cuya 
paga esj^ba asegurada por medio de cédulas bancarias ú otras segu- 
ridades competentes; y asimismo, que por las sobre dichas causas y 
otras mucho mas urgentes que desde el tiempo en que se hizo la 
enunciada gracia en adelante, habían sobrevenido, se estendiesen y 
prorogasen por el tiempo que fuese la voluntad del dicho Inocencio 
X, predecesor nuestro, las sobre dichas concesión y asignación, y 
todas las demás cosas concedidas en las enunciadas letras al referido 
rey Felipe IV y el enunciado Inocencio, predecesor nuestro, con la 
sobre dicha autoridad dio facultad al mencionado rey Felipe IV, pa- 
ra qué pudiese libre y lícitamente exigir ó hacer exigir en virtud de 
la dicha concesión y asignación, todas y cada una de las cantidades 
competente, cuya paga estaba asegurada por medio de cédulas ban- 
carias ú otro de las personas nombradas 6 presentadas por el mis 
mo rey Felipe IV, para las iglesias, prevendas ó piezas eclesiásti- 
cas sobre dichas, desde que habian espirado los enunciados quince 
años, hasta aquel dia, y le condenó desde entonces todas las can- 
tidades aseguradas para que las cobrase* 

71. 

Y ademas de esto, prorog6, estendi6 y concedió de nuevo al di- 
cho ley Felipe IV, solo por el decenio entonces próximo siguiente, 
la sobre dicha asignación y gracia del mismo modo y forma que el 
enunciado Urbano, predecesor nuestro, se la había hecho y concc' 

TOM. III. — 16 



ItB MBSADAS T MSDIAS 

dido al mismo rey Felipe IV, y segnn la serie, eontenido y tenor de 
las dichas letras del Papa Urbano, predecesor niieslro. 

72. 

Y sucesivamente algún tiempo después de haber espirado et so- 
bre dicho decenio, mediante que aun durabaa laa causas por las 
cuales se habia hedió la enunciada concesión» asignacioii y proro* 
gacion; y por tanto se habia igualmente continuado exigiendo las 
dichas cédulas bancarias^ á otras seguridades competentes, el Papa 
Alejandro VII^ también predecesor nuestro, le concedió facultal al 
dicho rey Felipe IV, para que pudiese exigir 6 hacer exigir todas 
y cada una de las cantidades aseguradas hasta aquel, tiempo con 
las dichas cédulas y seguridades. Y asimismo prorog6 y concedió 
de nuevo al mismo rey Felipe IV, la sobre dicha asignación y gra«- 
cia, solo por el quinquenio entonces próximo siguiente, en el modo 
y forma que entonces se espresaron. 

73. 

Y posteriormente el Papa Clemente IX, también predecesor nues- 
tro, de feliz memoria, después que ya se habia acabado el quinque- 
nio concedido, según va dicho por el enunciado Alejandro, prede- 
cesor nuestro, precediendo igual facultad para exigir las cantida- 
des, cuya paga se habia asegurado por medio de cédulas bancarias, 
ú otro competente, después de haber espirado el dicho quinquenio, 
prorog6 y concedió de nuevo á Carlos II, también de esclarecida 
memoria, rey católico que fué mientras vivi6 de España la enuncia- 
da concesión y asignación, por el decenio próximo siguiente que 
se habia de contar desde el dia de la dicha prorogacion ó nueva 
concesión, del modo y en la forma espresada en las letras que se 
espidieron entonces sobre ello. 

74. 

Y después el Papa Clemente X, también predecesor nuestro de 
feliz memoria, hizo igual prorogacion 6 nueva concesión, solo por 
un quinquenio. 



ANATAS ■CS.BBlÁsriCAS. 129 



75. 



Y sneesivamente el Papa Inocencio XI, asimismo predecesor 
Buestroy de buena memoria, hizo igual prorogacion 6 nueva conce- 
sión, solo por otro quinquenio; y después por un decenio. 

76. 

Posteriormente el Papa Alejandro VIII, también predecesor nues- 
tro, de feliz recordación, hizo otra prorogacion 6 nueva concesión, 
solo por un quinquenio. 

77. 

Y después el Papa Clemente XI, de pía memoria, también pre- 
decesor nuestro, hizo otra igual prorogacion 6 nueva concesión á 
Felipe y, de esclarecida memoria, rey católico que fué de EspaQa, 
dos veces por un quinquenio cada una. 

7S. 

El Papa Inocencio XIII, de feliz memoria, también predecesor 
nuestro, hizo otra igual prorogacion ó nueva concesión,. por otro 
quinquenio. ' 

79. 

Y el Papa Benedicto XIII, también predecesor nuestro, de bue- 
na memoria, hizo otra prorogacion ó nueva concesión, por otros 
cinco afios. 

SO. 

Y después el Papa Clemente XIII, predecesor nuestro, de feliz 
memorial hizo otra prorogacion 6 nueva concesioa dos veces, por 
ua quinquenio cada una. 

81. 

Como igualmente el Papa Benedicto XIV, también predecesor 
nuestro^ hizo dos veces^ otra igual prorogacion 6 nueva concesión, 
cad^ vez por un quinquenio, según mas por estenso se contiene 
eu lag refpeclivM latrits de los mismos Urbano VIII, Inocencio X, 



130 MESADAS T MEDIAS 

Alejandro VII^ Clemente IX, Clemente X, Inocencio XI, Alejan-^ 
dro VIII, Clemente XI, Inocencio XIII, Benedicto XIII, Clemente 
XII, predecesores nuestros, y últimamente en las de Benedicto 
XIV, también predecesor nuestro, ol dia doce de Julio de mil sete- 
cientos cincuenta y uno, todas espedidas en igual forma de breire, 
cuyos tenores queremos que se tengan por espresados en las pre- 
sentes, 

82. 

Y mediante que según nos ha sido espuesto poco hace, por parte 
de V. M. espiró ya el quinquenio últimamente prorogado, como 
vá dicho por el Papa Benedicto XIV, predecesor nuestro, de feliz 
recordación, y que habiéndonos hecho suplicar rendidamente Car- 
los III, vuestro padre de esclarecida memoria, rey católico que fué 
mientras vivió de Espafla, que prorogásemos á su favor para mien- 
tras viviere el mencionado indulto, lo prorogamos con efecto 6 se 
lo concedimos de nuevo para el tiempo que va enunciado, sanando 
todo lo ejecutado antes de dicha próroga 6 nueva concesión, según 
mas por estenso se contiene en nuestras letras sobre ello espedidas 
en igual forma de breve, y mediante también que por fallecimien- 
to del sobre dicho Carlos III, rey católico, espiró por el mencionado 
indulto que por nos le fué concedido, como va dicho, y que aun du- 
ran las causas por las cuales se concedieron las enunciadas letras 
á los sobre dichos reyes Felipe IV, Carlos II, Felipe V y Garlos III, 
y por tanto desea V. M. que por las sobre dichas y otras mas.ur» 
gentes causas, que desde entonces hasta ahora han sobrevenido las 
cuales es de recelar que subsistan aun mucho mas tiempo, se proro- 
gue por nos para mientras viviréis la sobredicha concesión y asigna- 
ción: nos queriendo hacer especial favor y gracia á V. M. motii pro- 
pio de nuestra cierta ciencia, previa una madura deliberación con la 
autoridad, y con la plenitud de la potestad apostólica, por el tenor 
de las presentes prorogamos, y eslendemos 6 concedemos de nue- 
vo á V. M. por todo el tiempo de su vida la sobredicha asignación 
y gracia; del mismo modo y forma que respectivamente la hicieron, 
concedieron y prorogaron, á favor de los mencionados reyes Felipe 
IV, Carlos II, Felipe V, los sobre dichos Urbano TIII, Inocencio X, 
Alejandro VII, Clemente IX, Clemente X, Inocencio XI, Alejan- 



ANATAS ECLESIÁSTICAS. 131 

dro VIII, Clemente IX, luocencio VlII, Benedicto XIII, Clemen- 
te XII y Benedicto XIV, predecesores nuestros, y la hicimos, con- 
cedimos y prorogamos, nos á favor de Carlos III, según la serie, 
contenido y tenor de, las enunciadas letras de los sobre dichos pre- 
decesores nuestros, subsanando y cendrando todo lo que se ha 
obrado sin la correspondiente facultad desde el fallecimiento del so- 
bre dicho Carlos III, vuestro padre. 

83. 

Declarando que durante la vida de V. M. que es el espacio del 
tiempo por el cual prorogamos por las presentes á vuestro favor la 
referida gracia, los patriarcas primados, arzobispos, obispos, aba- 
des, y generalmente todo el sobre dicho clero secular y regular, co- 
mo también cualesquiera á quienes aconteciere, que con la autori- 
dad apostólica se les reserven pensiones anuales sobre los enuncia- 
dos frutos, rentas, productos, derechos, ovencionea y emolumentos, 
sean y estén obligados á pagar los unos la mesada sobre dicha, y 
los otros la i)rorata de sus pensiones; y que no puedan diferir ni 
eximirse en todo ni en parte de pagar y satisfacer la dicha mesada 
6 prorata de pensión, aunque sea por causa de haber sufrido contri- 
buciones, impuestos, gravámenes 6 perjuicio en lo pasado, ni tam- 
poco por la de lesión enorme ó enormísima, ni con cualquiera otro, 
pretesto y que los enunciados patriarcas, arzobispos, obispos, aba- 
des y todo el sobre dicho clero secular y regular, puedan descontar 
y detener la porción y parte que les tocare pagar, k sus pensionis- 
tas respectivos á efecto de hacer la sobre dicha paga. 

84. 

Y que de esta y no de otra suerte se deba sentenciar y determinar 
en lo que vá espresado, por cualesquiera jueces ordinarios, 6 delega- 
dos, aunque sean auditores de las causas del palacio apostólico, y 
cardenales de la santa iglesia Romana, y aunque sean legados á 
Latere, vice-legados y nuncios de la sede apostólica ú otras cuales- 
quiera personas, tengan la autoridad que tuvieren, quitándoles á 
todos y á cada uoo de ellos cualquiera facultad de sentenciar é in* 
tecpretár de otro modo, y qu9 sea nulo y de ningún valor lo que de 



132 MU ADAS T U^Dl^ 

Otra suerte aconteciere hacerse por asentado sobre esto por alguno 
con cualquiera autoridad^ sabiéndolo 6 ignorándolo. 

85. 

Por tanto, por las presentes damos comisión al amado hijo el que 
al presente es, y en cualquier tiempo fuere comisario general de cru- 
zada en los sobre dichos reinos, y le mandamos que por s( 6 por 
otras personas que diputare, como va dicho, publicando solemne- 
mente estas nuestras letras, y todo su contenido, en donde y cuan- 
do fuere necesario, y siempre que por parte de V. M. fuere reque- 
rido para ello por nuestra autoridad, haga que se os paguen ínte- 
gramente 6 se entreguen á los sugetos que fuere de vuestro agrado, 
destinar para su recaudación por los patriarcas, primados, arzo- 
bispos, obispos, abades y generalmente por todo el clero secular y 
regular, y por cada uno de ellos la sobre dicha mesada, y prorata 
de las pensiones de los enunciados frutos, rentas, productos, dere- 
chos, ovenciones y emolumentos aunque sea procediendo por em» 
bargo, y secuestro de los enunciados ú otros bienes, esceptuados los 
sagrados, apremiando á cualesquiera desobedientes y contumaces 
por sentencia, censuras, y penas eclesiásticas y demás conducentes 
remedios de hecho y de derecho sin admitir apelación, invocando 
también para ello en caso necesario el auxilio del brazo seglar. 

86. 

Sin que obste (en cuanto sea necesario) la constitución del Pa- 
pa Bonifacio VIII, también predecesor nuestro de buena memo» 
ria, que dispone que á ninguno se le obligue á parecer en juicio 
á mas de una jornada de los Ifnodtes de la diócesis en que resi- 
de, ni Ik disposición del concilio general que prohibe el que algu- 
no sea citado á mayor distancia de dos jornadas, contal que á 
ninguno en virtud de las presentes se le saque á ser juzgado mas 
allá de tres jornadas, ni las reglas de la cancelarla apostólica, 
especialmente de Jurm qíUcito non tollendo, ni las demás cons- 
tituciones y disposiciones apostólicas: ni los enunciados estatuto 
y costumbre de las enunciadas iglesias, monasterios, órdenes mi* 
litares y demás lugares pios, aunque estén corroborados con ju- 
ramento^ confirmación apostólica, ó con cual^era otra firmesa» 



ANATAS SCLESIÁ8TICAS. 133 

ni los pritilegios, indultos, y letras apostólicas, concedidas, confir- 
madas, 6 innovadas por pnntp general: en casos particulares 6 de 
otro cualquier modo en contrario de lo que ra dicho, bajo cuales- 
quiera tenor y fórmulas, 6 con cualquiera cláusulas, aunque estas sean 
derogatorias de derogatorias, y aun mas eficaces, eficacísimas, y no 
acostumbradas 6 con cualesquiera decretos irritantes ú otras, todas y 
cada una de las cuales cosas, aunque para su suficiente derogación 
se debiese hacer de ellas, y de todos sus tenores, especial, especifica, 
é individual mension ú otra espresion, palabra por palabra y no por 
cláusulas generales equivalentes, 6 se hubiese de guardar para esto 
alguna otra jf<5rmula, y esta esquisita, teniendo aquellos por plena y 
suficientemente espresados é insertos^ como si lo estuviesen palabra 
por palabra, sin omitir cosa ninguna en las presentes, y por observa- 
da la fórmula en ellos prevenida por esta sola vez y para el efecto de 
lo que va dicho^ habiendo de quedar por lo demás en su vigor, las de« 
rogamos especial y espresamente^ y otras cualesquiera que sean en 
contrario, y es nuestra voluntad que el dinero que percivíeie V. M. 
por razón de la presente concesión, no se invierta en otros usos que 
en loa de la defensa y propagación de la religión católica, y de la 
conservación de la obediencia á la iglesia romana, para cuyos fines 
solamente seliace esta concesión sobre lo cual gravamos la con* 
ciencia de Y. M . y de vuestros ministros. Y también lo es que á los 
trasuntos 6 ejemplares de estas letras, aunque sean impresos, fir- 
mados por cualesquiera notario público y sellados con el sello de 
alguna, persona constituida en dignidad eclesiástica, se les dé en to- 
do^ y por todo, la misma fé que se daria á las presentes si fuesen 
exhibidas 6 mostradas. 

87, 

T estas nuestras letras han de valer solo durante, como va dicho 
la vida de Y. M., siendo nuestra intención que por las presentes no 
queden perjudicados de ningún modo los derechos de la cániara 
apost6Iica, por lo respectivo á los frutos de las vacantes, antes bien 
hayan de quedar salvos é ilesos. 

88. 
Dado en Roma en San Pedro, eellado con el seUo del pescador 



134 MESADAS T U9J>^^ 

el día diez de Mayo de mil setecientos noventa y uno, afio décimo 
séptimo de nuestro Pontificado.— Homt/fl/^ Cardenal Braschi One- 
/t.— En lugar t del sello del pescador.— Está escrito en vitela. 

89. 

Certifico yo D. Felipe de Samaniego, caballero de la orden de 
Santiago del consejo de S. M., su secretario, y de la interpretación 
de lenguas, que esta traducción está bien y fielmente hecha en cas- 
tellano del ejemplar latino que por el Exmo. Sr. conde de Lerena, 
secretario de estado y del despacho universal de hacienda, me ha 
sido remitido de orden de S. M. p»ira este efecto.— Madrid, siete 
de Setiembre de mil setecientos noventa y uno. — Z>. Felipe de Sa- 
maniego.— Hs copia de su original.— Madrid, á cuatro de Febrero 
de mil setecientos noventa y dos.— Es copia, México trece de Octu- 
bre de mil setecientos noventa y dos.— «/ín/onío Bonilla. 

Productos que ha rendido este ramo desde el año de 1765 hasta 
el de 179o! 

Años. Válorei. 



1765 8.276 

1766 30.472 

1767 20.892 

1768 10.319 

1 769/ 18. 074 

1770 12.826 

1771 16.685 

1772 31.452 

1773 25.647 

1774 23.144 

1775 14.942 

1776 15.518 

1777 4.959 

1 778 • 1 3. 373 

1779 17. 121 

1780 • • .... 4.990 

1781 * • 15.856 

1782 •••..•••• • •».••# «^ 12.339 



ANATAS ECLS8IÁSTICAS. 135 

1784 7.772 

1785 76.250 

1786 50.576 

1787 27.489 

1788 127.403 

1789 40.261 

1790 81.353 

Total 723.374 

Este ramo no tiene gasto alguno^ ni cargas particulares, y cor- 
ren con su recaudación los ministros de real hacienda. Su pro- 
ducto ^p JfmÚS^ ÍQtSfTP ^ E?P«fl«^? ftféxico, seis de Agosto <|e mil 
setecientos noventa y dos. — Fabián de Fomeca. — Carlos de Ur- 
rutia. 




• I 



tOM. Ili*— IT 



• • • • 



• 



Sir|nuis,ttBiitiiOB/iiatiititts maijons i( ramns, i) ntnsaítos. 



1. 



I 



NSTRüiDA la silla apo8t6liea de los felices progresos que hacía 
nuestra sagrada religión eu este N. M. por medio de los desvelos, 
fatigas y escesivos gastos que la piedad de los católicos rejres D. 
Fernando y D^ Isabel^ erogaba en el descubriouento de tantos, tan 
vastos y distantes imperios, proveyendo de ministros que anuncia* 
ran á sus inumerables habitantes, las verdades de nuestra santa fé: 
cerciorada al misiQo tiempo de que aun faltaba mucho que trabajar 
en esta santa y gloriosa empresa, que era necesario erigir iglesias 
presididas de sabios y ejemplares prelados y rectores, y que estos 
hablan de ser dotados competentemente por la liberalidad de los 
soberanos reinantes, y de sus no menos celosos sucesores, les conce- 
dió y donó perpetuamente el derecho de pedir, cobrar y llevar el 
diezmo de los frutos que produjesen las tierras adquiridas sin es- 
cepcion de persona alguna, como se vé en la bula que la beatitud 
'de Alejandro VI, el año décimo de su Pontificado, fué servido es- 
pedir en S. Pedro, á diez y seis de DicLen^rede fuiji quinientos uno. 



DIEZMOS, NOVENOS^ VACANTES Y ESCITSADOS. 137 

■ I 

Esta solemne concesión del baticdno, lia dado materia á machas 
cuestiones que posteriormente se han dirimido, hasta haber puésto- 
se en la clase de incontestable la ligitimidad conque los augustos se- 
ñores de ambas Españas, y de preciosas posesiones en las cuatro par- 
tes del orbe^ lo que son también de estos rendimientos, httciéndolos 
lícita y honestamente ramo de su patrimonio: para cuya inteligen- 
cia por. ser el testo cardinal del s^sunto, la sentamos á la letra tradu- 
cida fielmente á nuestro idioma en los propios términos que se vir- 
tió de orden del supremo consejo de Indias, conforme testifica] Q. 
Juan de Sol6rzano en el capítulo 19, libro 4, de sú poli tica. 

ff 

Alejandro, obispo, siervo de los siervos d« Dins. Al oarísimo en 
Cristo, hijo, Fernando rey, y carísima en Jíesttcriatp hija, Isabel, rei- 
na,cat61icos, salud y apostólica bendición. La srnoeridad de }h gran 
devocron y la entera fé con que reverenciáis á nos, y á ía iglesia tú- 
mana, merece justamente que asistamos & vttestros ruegos y^princi- 
palmente á ios que se enderesan á que podáis mas gustosa y pron- 
tamente entender en lo tocante á la exaltación de la fé católica, hu- 
millación y sunílsion de las naciones Infieles y bárbaras. Cierta- 
tamente una petición que por vuestra parte de próximo, se nos ha 
presentado, contenia, que vosotros llevados de piadosa devoción por 
la exaltación de la fé católica, deseais'sumamente (como ya de algún 
tiempo á esta parte, lo comenzasteis á hacer no sin gran costa vues- 
tra y trabajos, y cada dia mas y mas lo vais continuando) adquirir 
las Indias y partes de ellas y recuperarlas, para que en ellas dester- 
rada cualquiera secta condenada, sea conocido^ servido y venerado 
el Altísimo, y porque para hacer las conquistas de las dichas islas 
y provincias, os era forzoso haber de hacer muchos gastos, y pasar 
grandes peligros^ era conveniente, que, para la conservación y ma- 
Dotejicioa de eJIa, después que por vosotros fuesen adquiridas y re- 
cuperadas, y para poder acudir á los gastos que para esto serian 
necesarios pudieseis pi^dir, cobrar y llevar los dieznoQS de todos los 
vecinos y lloradores que ahora ó en lo de adelante las b^^bitaseo. 
Por lacual^ senos suplicó humildemente por vuestra parte, que en 



1 38 DrtZMÓS, HÓ^^Nos, 

6rden á lo referido se dignase uaesltftbeaígQÍdadapo8l61ica9 despro- 
veer oportunamente lo que i vosotros y i vuestro estado juzgáse- 
mos convenir. Nos, pues, qué con sumos afectos deseamos la exalta- 
ción 7 aumento de la misma fé, especialmente en nuestros tiempos, 
alabando y estimando mucho en el señor vuestro piadoso y loable 
propósito, inclinándonos á ^eme^ntes suplicaciones, ós concedemos 
á vosotros, y á los que por tiempos fueren sucediendo de autoridad 
apostólica, y don de especial gracia, por eltenor de las presentes que 
podáis percibir y llevar lícita y libremente los diezmos en todas Tas 
dichas islas y provincias, sus vecinos, moradores y de todbá ha- 
bitadores qiié én ellas estáh y por tieifnpo estuvieren, de^plies que 
como dichó-es, iás hayáis adquirido y recuperado, feóti que prime- 
ro realmente y con efecto por vosotros y por vuestros sucesores 
de vuestos bienes y los suyos, se baya de dar y asignar dote sufi- 
ciente i tas iglesiae quiB en las dichas Indias se hubieren de erigir, 
con la tntl atis rpr^ados y rectores se puedan jsustei^tar congrua- 
mente, y Hevar las cargas que por tienspo incumbieren á las dichas 
iglesias, y etscitar cómodamente el culto divino á honra y gloria de 
Dios omnipotentei y pagar los derechos episcopales, conforme la or- 
den, que en esto dieren los diocesanos que entonces fueren de los 
dichos fugares, cuyas conciencias sobre esto cargamos. No obs- 
tante» las constituciones del concilio Lateranence, y cualesquiera 
otras ordenaciones apostólicas y cosas que á esto sean 6 puedan ser 
contrarias. Ninguno, pues, se atreva á quebrantar la bula de esta 
concesión nuestra, ó á ir contra ella con temerario atrevimiento. 

V si alguno présumiere atentarlo, sepa que ha ele incurrir en la in- 
dignación ¿e Dios Omnipotente, y ¿e sus bien aver/türaciós apósto- 
les San Pedro y San Pablo. Dada én Roma aptul sancfuih Pe- 
trum^ en el año de la encarnación del Señor, ínil quinientos uno, 
á diez y deis de las calendas de Diciembre, en el año décimo de 
nuestro póntificaao.^ — Adriano, — ftégisírafla *pór ihí, Adriatió &c. 

4. 

X péátír fle ióSsís Ws düSais qtie ittsé^fablteméhte acothpáfilaih i Tos 
establecimiérifos nuevos, y t[ue Suscitó con thótfvo fie lo prevenido 
títt%} x^ttcilib bárei'ahenfcis^, ó la ij^íldr^ciaft la^éki^iada aflhéeidn 
i^Mea^'ekótieks y 'r'e!Ílda^ con lia sahta ctócftríiia, étnp^n^o^ ífíücfstrds 
pirftícTpes S dar diiiposidt)nes en bl cobro de esle•n^eótí&endable Ab* 



VACAIttSÉá T ÍSC13PSAD0S. 189 

rechOy tratándolo como cosa suya, y dividiendo su masa en el modo 
que pareció mas conveniente, á los altos designios de su religio- 
sa delicada conciencia, cuyo manejo ha pasado por las visicitudes 
que las circunstancias del tiempo ha exigido ski perder de vista la 
radicación de esta regalía en la corona, en virtud de tan justo título, 
ni la naturaleza temporal con que la vistió la donación pontificia, 
aun después de redonados los diezmos de las iglesias. 

5. 

"De esté principio han nacido varias providencian que llamáretnos 
subalternas, para la distribución y nplfcacioñ Ae aquellos, como 
son las relativas á novenos vacantes mayorefs y m'enDtes y escúsíi- 
do, las cuales sin emb&rgo de estar lacadas íntimamente con lo 
principal, llevaron la separación por medio de una nota marginal 
de que son susceptibles á fin de^qonsultar á la claridad. 

En real cédula fecha en la capital del reino de Navarra á veinti- 
dós de Octubre de mil quinientos veintitrés, entre otras cosas se 
dispuso que oficiales reales de estas cajas matrices, hicieran el ab- 
soluto cobro de los diezmos que causárati las labranzas, crias de 
ganados y demás cosas que adeudaban este derecho según la cos- 
tumbre observada en la isla española; y asimismo que de estos pro- 
ductos se mantuviesen lus iglesias proveídas de capellanes idóneos 
y de buena vida, y de todo lo necesario al culto divino, procuran- 
do que estuvieran aquellas muy bien servidas: sobre cuyo cumpli- 
miento la real conciencia descscrgaba en la de sus ministros. 

7. 

Será oportuno éspecift^car aquí lai cósas de que mandaron pagar 
diezmólos católicos reyes D. 'Fernando' y Bí tsábe1,*e! emperador 
su nieto y otros soberanos sucesores en el imperio ¿fe estas provin- 
cias; y por cuanto están bien esplicadas con regulación de lo que 
cada especie debe satisfacer en las leyes 2, 3, 4, 5 y 12, título 16, li- 
t>po 1 de la Iteedpíiacion djd Indias, h^ pmidtcfm^nts á la tetra 4n la 
forma eigüieate^ seg'un el 6rden que llevtan. 



140 BIÍZMOS, ííOy^^O^, 

8. 

Mandamos qtie en todas nncstras Indias, islas y tierra firme, se 
paguen y cobren los diezmos y primicias, en los frutos, cosas y 
forína si gtiiente: 

9. 

Primeramente: el que cogiere trigo 6 cebada, centeno 6 mijo, maiz 
ó panizo, escarda 6 avena, garbanzos 6 lentejas, garrabas 6 yerbas 
6 cualquiera otro pan 6 legumbres 6 semillas, pague de diezmo, de 
dics; medidas una, y si hubiere alguna cosa de estas que no se ha- 
lla de medir, pague de diezmo de las dichas cosas, de diez una, el 
cual dicho diezmo se pague enteramente, sin sacar primero la si- 
miente, ni la renta, ni otro gasto alguno. 

10. 

Otro si: se pague diezmo del arroz, después de puesto en su per- 
fección, y vaya por él el que lo ha de haber en casa del que lo debe. 

11. 

Pagúese diezmo del cacao. 



I • 



12. 



ítem: se pague diezmo enteramente de corderos, cabritos, lecho- 
nes, pollos, anzarones, anadones y palominos, aunque se coman en 
casa de quien los cria. 

13. ' 

Si las ovejas vinieren á pastar de un lugar á otro 6 estuvieren allí 
por el espacio de medio año, poco mas 6 menos, partan los corde- 
ros la parroquia donde fuere parroquiano el señor del tal ganado, 
y la parroquia donde paciere, y si estuviere allí por espacio de un 
año, pertenezca el diezmo á la parroquia donde está. 

ítem: se pague diezmo d^ la leche qua .se vendiere y de la man- 
teca del ganado, y del queso, á la parroquia donde se hiciere, con 



VACANTES Y BSCTTSAOOS. 141 

tal que no halla fraude^ y de la lana á la parroquia donde se tras- 
quilare. 

15. 

Pagúese diezmo de los becerros, potros^ muletos y borricos, al 
tiempo que los herraren 6 deban herrar; y de los cochinos y aves, 
al tiempo que se puedan criar sin las madres, de diez uno y de cin- 
co medio; y cuando se hubiere de diezmar medio, pague la mitad el 
que diere mas por ella, y llévelo entero; y si tales cosas no llegaren 
á diez ni á cinco, estímese el valor de ellas por dos buenas personas, 
una por el que debe el diezmo, y otra por el que lo ha de haber, y 
pagúese el diezmo 6 lo que fuere estimado. 

1«. 

ítem: se pague de todo el fruto de cualquier árboles, aunque se 
coma en ca^a. del que lo cogiere, escepto de las pinas y bellotas, de 
que no se ha de pagar diezmo; y los que los hubieren de pagar, lo 
lleven al lugar diputado para recibir los diezmos, aunque sea lejos 
de donde se cogiere. 

ítem: mandamos que ae -pague dJMiha enteralnent^ de ia uva eii 

uva, y los que la cogieren lleven el diezmo á la villa 6 lugar quie.. 
para ello estuviere diputado, aunque la uva esté lejos de la tal villa 
ó lugar. 

18. 

,»•'■• • • 

Ot^o sí: se pague enteramente diezmo de las aceitunas, de diez 

medidas una y de cinco.media, en el molino donde se ha de hacer 

el aceite, y yaya.aljí por ello el que hubiere de haber el .diezmo. 

Pagúese el diezmo de ía órtaliza, de diez cosfei^'utía, 6 dé die2 
eras una, y vaya por ella i la huerta el que 1a hubiere de haber, y 
si el hortelano vendiere su hortaliza sin )a diezmar primero, pague 
el diezmo en dinero, de diez maravedís uno. 

20. 
Qito si; se pague diezmo enteramente de la miel, cera y enjam- 



142 lUWÜW, JfO^^^^P 

bre», y ^1 qp« ha 4<( liM^bec d di^W^ Pa^ug el corcha m qu^ es- 
tuviesen los enjambres que se diezmaren, y vaya por los eqj^m 
bres al colmenar, y por la miel y cera, á casa del que lo diezmare. 



21. 

Los que criaren y cogieren seda, paguen de diezmo de diez ca- 
pullos uno, según y como se paga en el arzobispado de Oranada 
de estos nuestros reinos, con el cual dicho diezn^o acudan & la igle- 
sia en cuyo distrito se cogiere. 

Enteramente se pague diezmo del alcacer que se vendiere, y 
cualquiera que cogiere lino, cáffaiM ó algodón, pague enteramente 
diezmo con su simiente, pagando el diezmo del lino y cifiamo en la 
tierra donde se cogiere, y requiriendo al que lo ha de haber, que 
vaya allí por ello, y el diezmo del algodón se pague en casa del que 
lo cogiere. 

23. 

ítem, se pague diezmo del sumaque, rubia, pastel, greda, y min- 
d^m, y el que ha de hab«r e\ díMino, Taya pov ^1 4 eaaa dal qu« lo 
debiere. I 

24. 

Declaramos que en donde hay distinción de parroquia, cuanto i 
las personas, y no cuanto alas heredades, si un parroquiano de una 
iglesia vende su tierra sembrada, 6 su viña 6 linar, á otra cualquie- 
ra heredad, i otro parroquiano de otra iglesia, si el tal fruto ñicre 
parecido al tiempo de la venta, hace de partir por medio ^ diezmo ' 
de la tal heredad por aquel año, eutje los que han de haber el diez- 
mo del comprador y del vendedor; y si no está parecido el fruto, 
ha lo de haber h parroquia que hubiere df h^er ^1 áv^xm» dal 
cojnprador^ y ü hay dist4l>cia g^iaotp i*I^s hi^r^ades, h& de h^ber . 
el diezmo la parroquia de la tal h^edad* . 

25. 

Frutos parecidos se dicen en el caso antecedente, cuando el pan 
es Sfjlido de la tierra y los irboles, y las viñas bau echado hojas, y 






YACANTES T XSCVSABOS. 143 

cuanto é los olivos, cuando estin en cierne, y cuanto i los otros ár- 
boles, que no pierden la hoja cuando están en flor. 

El que cogiere cualquiera de las cosas, de que se debe primicia 
hasta seis anegas, y desde arroba pague de primicia media anega, 
y si no llegase á seis fanegas, no pague nada, y aunque coja en mu- 
cha mas cantidad, no pague mas que media fanega: y si no fuere 
cosa que se haya de medir, pague á este respecto y de la leche lo 
que se hiciere de la que se ordeñare la primera noche, 

27. 

Los arrendadores de los diezmos y primicias 6 las personas que 
lo hubieren de haber, vayan por ellos á las eras donde so limpia- 
ren, siendo de cosas que se midan, y el que hubiere de pagar el 
diezmo, lo haga saber con tiempo al que lo ha de haber, para que 
vaya por él. 

28. 

ítem, declaramos que si el parroquiano de una iglesia, arrendare 
su heredad á parroquiano de otra, porque el dueño de la heredad 
haya cieña parte del fruto de ella, asi como mitad, tercia ó cuarta 
parte, la parroquia del dueño de la heredad, lleve el diezmo de 
aquella parte de fruto que^llevare el señor de la heredad; mas si la 
arrendare por cierta cantidad de pan y dineros ú otras cosas, así co- 
mo por cien fanegas ó por veinte, lleve el diezmo del fruto de la tal 
heredad la iglesia donde es parroquiano el renero. 

29- 

Ley 3^ Ordenamos y mandamos que por evitar fraudes contra la 
iglesia, antes que se haga ninguna división de las que se suelen ha- 
cer entre los labradores y beneficiados de azácar y dueños de inge- 
nios; de los azúcares blanco, refinado, espumas, caras, mascabados, 
coguchos, clarificados, mieles y remieles y de toda la masa, se pa- 
gue el diezmo en todas nuestras Indias é islas adyacentes, en esta 
forma: que del primer azácar blanco, cuajado y purificado, se pa- 
gue de diezmo á razón de cinco por ciento; y del refinado, espumas, 
caras, mascavados, coguchos, clarificados, mieles y remieles, se pa- 
gue á razón de cuatro por ciento, y esto de todos los demás, todos 

TOM. III. — 18 



144 m%zu0Sf ^^^*íio#, 

lo» afios; 7 así aean obligados á dezoiai'} y diezmen los que tuvieroD 
ingenios de azúcar; salvo si en algiiQ lugar hubiese costumbre eu 
contrario. 

30. 

Ley 4^ Mandamos que las personas que criaren y cogieren gra- 
na y añil, paguen el diezmo con el cual acudan á la iglesia en cuyo 
distrito se cogiere. 

31. 

Ley 5^ Declaramos y mandamos que de casavi se pague diezmo 
en esta forma: que queriéndolo hecho pan los que le hubieren de 
haber se pague de veintiuno, y si lo quiere en yucas que es de lo 
que se hace el casavi, que se pague de diez montones uno; y si en al- 
gún lugar estuviere en uso el pagar pan por yuca, esto se guarde. 

32. 

Ley 12: Mandamos que los españoles que tuvieren indios en en- 
, comienda de quien llevaren tributos, diezmen de todas las cosas que 
de los indios recibieren de los tributos de que se deba pagar diez- 
mo, de forma que en ello haya la buena 6rden y rectitud que con- 
venga, y que diezmen de todo el maiz, cacao, axí y algodón, tenien- 
do consideración á que solo se diezme habido respecto al valor del 
algodón, de las mantas, según el tiempo en que se coge antes de ser 
beneficiado, no se habiendo ya diezmado el tal algodón, lo cual se 
cumpla y guarde en todas las provincias de nuestras Indias, i don- 
de no estuviere introducida y se practicare actualmente costumbre 
en contrario. Y asimismo se gunrde en todas las demás especies 
que de ninguna se pague el diezmo mas de una vez. 

33. 

El año de veinticinco del mismo si^Io diez y seis, con motivo 
de la muerte del P. Benito Martínez, nombró S. M. de rector de 
esta santa iglesia, queaun tiohabiasido erigida en catedral alP. Fran- 
cisco García, clérigo del obispado de Pl.acencia^ con la congrua anual 
de cincuenta mil maravedís pagaderos por oficiales reales del fondo 
de diezmo8,con tal que precediera su examen y calificación de idonei- 
dad por F. Tomas (su apellido está borrado, pero parece ser Garcés) 



VACANTES r SSCÜ8AB09. 145 

que se titula vicario general de estas provincias en la real cédula 
librada en Madrid á treinta y uno de Mayo del enunciado atlo de 

veinticinco. 

34. 

En otra de trece de Euero de quinientos veintiocho, avisando 
el rey á oficiales reales el haber presentado al sumo Pontífice pqira 
obispo do esta santa iglesia á D. F. Juan de Zumdrraga, dispuso 
que aunque todavía no se habían espedido las bulas ni consagrádo- 
se en su virtud, se acudiesen con todos los diezmos cobrados desde 
el dia doce de Diciembre de quinientos veintisiete^ para que los 
invirtiese el prelado electo á su arbitrio^eu.la construcción de cate- 
dral, casa episcopal, su mantenimiento y en lo demás que fuere de su 
voluntad. 

35. 

Gk>bernando la reina la monarquía el afío de quinientos veinti- 
nueve espidió otra real cédula desde Toledo, á diez de Agosto en 
que con recuerdo y ratificación de la anterior di6 comisión al propio 
obispo, y facultad de delegarla en otra persona para quetomara ciíien* 
ta á oficiales reales do lo que habian rendido los diezmos desde su 
original esaccion hasta el citado dia doce de Diciembre, por cuanto 
queria S. M. saber su monto, mandando que el alcance que hubiera 

contra ellos, se pusiese á presencia del presidente de la real audien- 
cia en una arca de tres llaves. 

36. 

Es de advertir que en esta real disposición se cita la que le pre- 
cedió con una circunstancia que no consta en ella, que es la de que 
se entregaran los diezmos al obispo de México, Zumárraga, escepto 
los pertenecientes al de Tlaxcala; pues no se hace mención de este 
requisito en la cédula de trece de Enero de quinientos veintiocho, 
y no hay otra que trate de la ínateria. 

37. 

En veinte de Abril de quinientos treinta y tres, ordenó S. M. al 
niAYques del Valle, pagara los diezmos de su estado, no obstante 
«na buk pontificia que obtuvo y no debia cumplirse por ser en psr- 



146 DIEZMOS, irovBl^Os, 

juicio del real patronato á que no era la voluntad é intención papal 
ofender. 

38. 

En trece de Septiembre de mil quinientos treinta y seis, se Iibr6 
real cédula ¿ pedimento del deán y cabildo de esta metrópoli para 
que el virey D. Antonio de Mendoza, dispusiera que los encomen* 
deros diezmasen de los tributos que recibian de los indios en galli- 
nas, cacao, maiz, algodón, y en otras cosas que causaban este de- 
recho en el arzobispado de Sevilla, mientras se dictaba por S. M. 
otra providencia con mas conocimiento; sobre cuyo cumpliiniento 
se agitó un espediente que por interesante insertaremos á la letra, 
desde donde se halla la citada soberana disposición. 

39. 

La reina. — D. Antonio de Mendoza, virey y gobernador de la 
Nueva España, y presidente de la nuestra audiencia y chancillería 
real, que en ella reside: Cristóbal de Cambaya,en nombre del Dean 
y cabildo de la iglesia de México, me ha hecho relación que los es- 
pañoles que están en la ciudad de México y su tierra, han tenido 
costumbre de no diezmar de los tributos que les dan los indios na- 
tivos de esa tierra, que son gallinas, cacao, maiz, algodón y otras 
cosas, que son obligadas á diezmar, y que se los dan los dichos in- 
dios de las labranzas y grangerías que tienen, y me suplicó le man- 
dase proveer como la mi merced fuese, é porque entre tanto que se 
dá la orden que porque los dichos indios paguen diezmos: he resuel- 
to que se paguen de las cosas que los dichos indios dan; pues ellos 
no las diezman al presente, é yo vos mando que veáis lo susodicho, 
y entre tanto que se dá la orden para que los indios de esa tierra 
diezmen, proveáis que los españoles que en ella viven y residen, 
diezmen de todas las cosas, que de los indios, 6 que se debe é suele 
pagar diezmo en el arzobispado de Sevilla, de manera que en ello 
haya buena orden y rectitud que conviene, fecha en Valladolid á 
trece días del mes de Setiembre de mil quinientos treinta y seis años. 
— Yo la reina, — Por mandado de S. M., Juan Vázquez. 

De la cual dicha cédula, Francisco Ramírez en nombre de la ciu- 
dad de México, suplico de ella á esa audiencia diciendo que no «e 



TACANTBS T ESCtTSADOS. 147 

<lebia manjar, ejecutar ni cumplir, por ser en mucho daño é per- 
juicio de la dicha ciudad é República de ella, y nunca lo en ella 
contenido se habia usado ni acostumbrado, y en contrario de las 
condiciones y posturas con que se habia fundado é arrendado des- 
pués de la fimda<;ion 6 reducimiento al servicio de S. M.; la cual 
dicha condición é postura se habia usado y guardado y se usaba é 
guardaba, y siendo así no se podia innovar cosa alguna en perjui- 
cio de la. República, mayormente que en la dicha condición y pos- 
tura se proveya é defendía que no se pagase el diezmo de lo que 
&e pedia, é por la dicha cédula se mandaba pagar; é la razón que 
se habia. puesto, era porque los que tenian pueblos se les habiau 
dado en gratificación y pago de ios servicios que hahian hecho á S. 
M. en la conquista y conservación de esta tierra, de lo cual no se 
debia diezmo a^uno, pues no era cosa hecha que sembraban é co- 
gían, ni estaba permitido ni permitia que los indios lo pagasen, 
cuanto mas que la mayor parte de lo que debian de los dichos tri- 
butos é servicio, lo compraban y rescataban en los tianguis 6 no 
era de su cosecha; y bastaba que de ellos se pagase el dicho diezmo 
y de las sementeras y cosechas de los españoles, como se contenia 
en la postura dicha, especialmente siendo como era la renta del di- 
cho obispo é iglesia, mas de ¡a mitad de lo que solia ser parroquial 
é por otras causas que espuso, suplicó se mandase suspender el 
efecto y ejecución de lo contenido en la dicha cédula, é dar por li- 
bre y quito de ello á la dicha ciudad, contra lo cual por parte de di- 
cho obispo 6 iglesia, deán y cabildo de esa dicha ciudad, fué ale- 
gado su derecho diciendo que se habia de mandar cumplir la dieha 
cédula; porque por ella no se mandaba cosa en perjuicio de esa ciu- 
dad é República de ella, ante la que estaba determinada y detalla- 
da por derecho divino y positivo para que se pagasen los diezmos, 
cuanto mas que se mandaban pagar como se pagaban en el arzobis- 
pado de Sevilla, cabeza y metropolitana de ese obispado; y poco 
hacia al caso lo que se alegaría, que nunca tal se habia acostum* 
brado ni usado pagar; pues de derecho es costumbre de no pagar diez- 
mo, era reprobado y no valia, y por el consiguiente la condición y 
estatutos que decían con que primero se habían arrendado los diez- 
mos de esa tierra y no perjudicaban al dicho obispo é iglesia^ deán 
y cabildo, por ser contra derecho y alegado otras causas, por don- 
de suplica se mandase cumplir y efectuar la 4icha cédula sobre lo 



148 OIXZMO 



5, Íi0^**\ 



cual por las dichas partes fueron presenWM^3 ^^^^^ peticiones ¿ por 
vosotros les fué mandado que dentro de Cierto término presentase 
cada una de ellas la información que viesen que les convenia; y 
por parte de la dicha ciudad, fué hecha presentación de un trasla- 
do de las condiciones y posturas con que decian haberse fundado» 
¿ arrendado la paga de los diezmos de esa ciudad y su tierra, é por 
parte de dicho obispo é iglesia, deán y cabildo, fué hecha cier- 
ta providencia, lo cual todo por vosotros visto, remitisteis la deter- 
minación de ello á S. M. y los de su consejo de las Indias, ente los 
cuales Francisco Rodríguez Santos, can&nigo de la dicha iglesia, en 
tiombre del dicho obispo, deán y cabildo, fué hecha esta probanza^ 
loque todo por vosotros visto remitisteis la determinación de ello 
á'S. M. y á los de su consejo de las Indias, ante los cuales Francis- 
co Rodriguez Santos, can&nigo de la dicha iglesia, en nombre del 
obispo, deán y cabildo, presentó el proceso de la dicha causa, é por 
•líos visto, dieron y pronunciaron en él un auto del tenor siguiente: 

40. 

En la villa de Valladolid, á quince dias del mes de Marzo de mil 
quinientos cuarenta y cuatro aflos, visto por los señores del consejo 
real de las Indias de S. M. el proceso de pleito que ante ellos vino, 
en grado de remisión entre el obispo, deán y cabildo de la iglesia 
de México de la una parte; y de la otra la ciudad de México, dije- 
ron: que se debia mandar, é mandaron, que se dé sobre cédula de 
la bédula de S. M. incorporada i aquella para que se guarde y 
cumpla, entretanto que se dá la orden que convenga en el diezmar de 
los indios conforme á la dicha cédula, sin embargo de la suplica- 
ción interpuesta por la dicha ciudad, el que dicho auto fué notifica- 
do al dicho Domingo Santos, en el dicho nombre, y en los estrado» 
del dicho consejo, por no haber procurador en eeta causa de esa 
dicha ciudad, é por ninguna de las partes fué suplicado de él, y de 
pedimento y suplicación de la parte del dicho obispo, deán y cabil- 
do, fué aeordado que debíamos mandar dar esta dicha nuestra sobre 
cédula para vos, é yo távelo por bien; por ende yo vos mando que de 
suso va incorporada, y el dicho amo en el dicho negocio pronun* 
ciado por los del dicho nuestro consejo; é lo guardéis y cumpláis y 
kagais guardar y cumplir en todo y por todo, como en ella se con* 



VACARTM r SSCUftADOS. 149 

tiene, entretanto que se confirma á lo contenido en el dicho auto» 
•e di la 6rden que conviene en el dezmar de los indios; y contra 
el tenor y forma de ello, no vais ni paséis, ni consintáis, sí, ni pasar 
por alguna manera. Fecha en Valladolid, á veintiún dias del mes 
de Marzo de mil quinientos cuarenta y cuatro afios.-^Fo el prín- 
cipe. — Por nuindado de S. A., Juan de Samano. 

Después de lo cual, Francisco Rodríguez Santos, canónigo de la 
dicha iglesia de México en nomhre de dicho obispo, deán, y cabildo 
de ella, presentó en el dicho nuestro consejo una petición que dijo 
que porque podría haber duda en el cumplimiento de la dicha cé- 
dula, suso incorporada por lo que en ella se decía que se pagase 
el diezmo de las cosas de que se del^ia é se solía pagar en el arzo- 
bispado de Sevilla, é sobre ellos se darían 'entendimientos diversos, 
y convenia y era necesario que se diese declaración de ello porque 
como es notorio, las mas cosas que los indios cogian é tenían, de 
que pagaban tributo á los españoles, eran diferentes de los que ha- 
bía en el dicho arzobispado de Sevilla/porque el maíz, cacao agfy 
algodón y otras cosas no se cogian en él; y que pues, nuestra intención 
había sido y era de que se pagase diezmo de todos los tributos que 
los indios debían y diesen á los españoles, asi de aves, como de fru- 
tas, de aves y tierra, nos suplicaba lo mandásemos asi declarar 
mandando que todo ello se pagasen los diezmos, agora fuese de maíz, 
cacao, agí y algodón, mantas, cera, miel, como de las otras cosas de 
que se pagaba diezmo en el dicho arzobispado de Sevilla, é que si 
necesario era para lo tocante á la dicha declaración, suplicaba del 
dicho auto inserto en la dicha cédula del cual fué mandado dar 
traslado ft la parte de la dicha ciudad de Méxio y siendo no- 
tificado Alonso de San Juan su procurador en respuesta de ello, 
presentó otra petición en que dijo no se debía proveer cosa al- 
guna de lo en contrario pedido, porque aquello estaba determi- 
nado en grado de suplicación, por el dicho auto dado en dicho nues- 
tro consejo, de que se había mandado dar la dicha nuestra sobre cé- 
dula, la cual se había sacado á pedimento de la otra^parte, y entre- 
gádosele y habiendo usado de ello, no podían pedir lo que pedían, 
mayormente habiéndola ya pedido, y habéiudolo ya determinado, 
anoqae no se tuviera proveído y sentenciado, no se podía ni dé* 
bia facer la dicha declaración, sin que la dicha ciudad fuese citada 
de nuevo y recibidos á prueba de la pocesion y costumbre en que 



150 MBZMOS, líOt^íWO», 

estaban los vecinos de la dicha ciudad y obispado de México, en e? 
pagar de los diezmos de las cosas que allí se criaban; y si en el di- 
cho arzobispado de Sevilla se pagaban 6 no, por lo cual y por otras 
causas qne alegó, nos suplico mandásemos haber por presentado lo 
suso dicho, y que en caso que sobre ella se hubiese Je liquidar, é 
notifícase á la dicha ciudad, contra lo cual por parte del dicho obis* 
po, deait y cabildo, fué alegado de su derecho, y siendo dicho negocio 
concluso: visto por los del dicho consejo, dieron é pronunciaron en 
^ él un auto señalado con sus señales del tenor siguiente: — Entre el 
deán y cabildo de la iglesia catedral de México, de la una parte; el 
consejo, justicia y regidores de la dicha ciudad, de la otra: visto es- 
te proceso por los señores del consejo real de las Indias de su S. M. 
cu Vallado!id,á once dias del mes de Julio de mil quinientos cuaren- 
ta y cinco anos, dijeron: Que en el entretanto que se habiade dar 
la orden, como se han de diezmar los indios de la Nueva España, se- 
gún y como está dicho en la cédula é sobre cédula proceso, presen- 
tadas en declaración de las dichas cédulas que debían mandar, 
y mandaron dar carta de provisión real á la parte del dicho obis- 
po, deán y cabildo que los españoles que residen en la dicha ciudad 
y su tierra, y en el dicho entretanto diesen á la dicha iglesia, allen- 
de de lo dispuesto, é mandado por las dichas cédulas, de todo el 
maiz, cacao y algodón ó agí, que les dan de tributo los indios con- 
que los tributos que reciben y mantas y algodón, se tenga conside- 
ración en el dezmar á que solamente se diezmen, habido respecto 
al valor del algodón de las tales mantas, según ^n el tiempo que se 
cogen, 6 antes de ser beneficiado, no se habiendo ya diezmado el tal 
algodón, el cual dicho auto fué notificado á los procuradores de las 
dichas partes, y por parte de la dicha ciudad de México fué supli- 
cado á él, diciendo ser injusto y muy agraviado contra la dicha ciu- 
dad y vecinos de ella, y que se debja anular y revocar, é por las 
causas que tenia alegado, é por otras que de nuevo fueron espresa- 
das, y ofreciéndose á la prueba de ellas, y por otra parte fué supli- 
cado contra ello, y el dicho negocio continuó en el dicho grado de 
suplicación, y visto por los del dicho nuestro consejo, dijeron y pro* 
nunciaron otro auto en grado 6 revista, su tenor del cual es este que 
se sigue:— Entre el obispo, deán y cabildo de la iglesia catedral de 
la ciudad de Méxirn, y Sebastian Rodrigues, sn precurador de la una 



I 

parte; y el consejo, justicia y regidores-de la diclia ciaúad deMé^^i- 
co, y Alonso de S. Juan, su procurador.de la otra parte: yistoest^ 
proceso por los señores del consejil re^ de ludiasda S. M. en;, la 
villa de Valladolld^ á doce días del mes de Abfil de mil quiuiqptQ/si 
cuarenta y seis años, dijeroA: Que debían deiecibifiy xecibi^rop las., 
dióhas partes ycada tina de ellas á la prueba áb lo por elJoa di^ 
cho y alegado, salvo Juren impertinendum et.nqvatTniíendopuan'^^ 
á su plazo é término de los aQos primeros siguientes, con que en el 
entretanto que por eílos se vé y deterniina este, dicho pleito en gra* 
do de revista en el negocio principal, ambas tas dichas partes, 6 ca- 
da una de ellas guarde é cumpla en el dicho éritretánto én el auto 
por'ellos dado é pfronunciado en la villa de ValladóHd á once díáis' 
del mes de Julio de mil quinientos cuarenta y cinco años^^^ parti- 
lo susodicho haya efectos en el dicho entretanto, iríandáioftdar cat-' 
ra ejecutoria de SS. MM. del dicho auto é mándtímjento á cnocU 
quier de las dichas partes que la quisiere, lo cual: todo- lo que di» 
cho esj asf lo pronunciaron y máfldaron sin oostU's^ é fué' iiocifiéada 
el dicho aüto.á los procuradoiies de las dtohas pcürles; y ahora la-' 
parte del dicho obispé, deaB y cabildo dW'le dicbá iglesia de- Méxi- 
co, nos supU((^ le ínandáBemos dar^una ejecttloH^^de los^di<$hos au^ 
tos y de'dtiración, para que se >gtiardíasea y dumpliesen; entrettgni 
to que'^h eldibho mi consejo sé' T4ese y^détét(tiliti«i^e"el dibhác 
pleito en grado de reWsta eft éPíiego«cio*p¥incii^íftj cohfói*ir(e'á }b»dis^* 
puesto jrníarf dado* por el* dicho auto,6ét)mote^tefa álercétffueát,!!»' 
cual'viáto-pDf los del dicho nuestro consejo ilmérofif lo poi» bien'; 
porqué tros ijiahdamos £ ioddB y g cadamao de' vos, ^gnn dífcho 
es; qtieTealslóá díchoá líutós etiel áíkík^ pleito' dsideeylpifóñuíi^tá»*' 
dos por la del 'dicho* rtii isónséjo que de ' siisó *van incorporados 
lo guardéis y cumpláis, y ejecutéis, y 16 ha^^is guardar cuita** 
plir y éj¿(iutar!, 6 llevafé lléyeisápuTaédebida ejecttclónconiefeé*-: 
tó'eii todo y pi&r'lñodo,>ebmo en ellos se contiene^ y contra e} teñoi' 
y forma de eH^e^-tío váis^niptí^is; ni eonsMtaieiirTii' pasar por tU 
guñá manera, ísó 'pena dfe'la níiestra métced y decittcaentattiflltriá- 
ravedices ptíta-Iá-nüés^Yá éátttani.' Dada en la: villa de Ma-ddd i- 
diez y ochó días del rtíés de Abrílde mil quinientos euaretita y seis. • 
—Fo el príncipe.— El Lie. Gutiérrez Félazquéitit^pi Lie. ^e-^ 
^¡orio Loper-^^BlDr. Hernán PererZ—RegisCradar— OíAoí» ¿^ tu- 
yánrf5fc'--^l^fel!Aanbiner Martin de Ratí^^ ^'' 

TOM. IIL — 19 



\52 DISZX08» irartJfOs, 

Yo Pedro de los Oobos^ secretario de stis cesareis é católica ma- 
gestados, la fice escribir por su mandado de S. A., la cual dicha car « 
ta dada de suso incorporada, fué por el presidente 6 oidores de la 
dicba nuestra real audiencia, obedecida y mandada guardar, cum- 
plir y ejecutar para que viniese á uotieia de todos, se mand6 pre« 
gonar y se pregonó páblicamente en la dicha plaza de la dicha ciu« 
dad de México; 6 parece que en siete dias del mes de Febrero del 
año de mil quinientos cuarenta y siete años, por Viceucio de Rivera, 
en nombre del obispo, deán y cabildo de la dicba iglesia catedral de 
México, fué presentada una petición por la cual en efecto, dijo: que 
en el <)icho nombre habia presentado en la dicha nuestra real au-. 
dienpia la dicha carta ejecutoria en favor de su parte, para que 
conforme á ella los vecinos de la dicha ciudad á quien tocaban dezma- 
seo, según que en ella se conlenia, la cual dizque siendo notifica- 
do á los dichos nuestros oficiales, decian la dicha nuestra carta eje- 
cutoria no habla, ni se entendía con ellos^ y so color de ello se es- 
cusaban de la guardar y cumplir, é no querian dar los rendimien- 
tos necesarios para los nuestros corregidores é otras personas que 
convenian, que pps pedifin é suplicaban les mandásemos las cum- 
pliesen como en ellas se contenia, y como ello^ están obligados 
á que en cumpliendo la dicha nuestra carta ejecutoria, que diesen 
y librasen sua rendimientos 6. libramientos necesarios; é pidió jiis-^ 
ticia,(i$ fué por los dichos nuestro presidente y oidores, notificada 1 
1|}8 dichos nuestros oficiales de esta Nueva España á la dicha nuestra 
carta ejecutoria, y que la guardasen y cumpliesen, según y como . 
en ella se contenia, é'asi parece les fué mostrada y notificado lo 
s«$odÍQbo, y di^roi^ lella ci^rtt^ respuesta que era, que el auto que 
S^.les notificaba no estaba engrosado» ni firmado de nuestro presi* 
dente é oidores; y hasta que lo estuviere no les coréese término, ni 
p^re pisrjuicio, é por parte del dicho obispo, ^ean y cabildo de la 
(Ucha> iglesia, fué presentada una nuestra cédula cerca de la érden 
dei dezmajr en lo que tocaba á los tributos conmutados así de los, 
encomenderos como de los pueblos que estaban en nuestra real ca- 
bera» firmado del príncipe, nuestro muy caro y amado hijo é nie- 
tp^ é refrendada de Juan de Simano, nuestro secretario, su tenor 
de( cual es este que sigue: 

Eli 7aíilciP£.-r-Fresidente y oidores de ia .audiencia real déla 
Nueva España, el canónigo Santos, en nombre del c^i^po^ deán y. 



VACANTES t «fi«VSAOOS. 155 

cabildo .de la igleaia catedral de esa ciudad de Méxica? me \^ he- 
cho relación que las principales décimsjs que la dicha iglesia tiene» 
son de las labianaas que los indios hacen para el einperodor y rey 
mi seUor, é'pa» sus encomenderos de ios tributos que los dichos 
indios dan de los frutos, que producen en la tierra; porque de las 
labranzas que hacen los indios para sf, 6 de los otros frutos de la 
tierra que cogen para sí, no pagaban décima alguna, é que de po- 
co tiempo á esta parte los oficiales de S. M. y los encomenderos, 
hacen conmutaciones de aquel servicio de la labranza y sementera 
que hacían los dichos indios, é de los otros tributos que son obliga- 
dos 6 dar, de que los dichos españoles pagan décima, 6 lo concier- 
tan 6 por alguna cantidad de maravedís, 6 por otro servicio perso- 
nal de que los indios le hacen algún edificio ó vayan á las minas 
de lo cual la república do esta ciudad de México recibe perjuicio; 
porque como se dojan las dichas labranzas se dejan de llevar los di- 
chos tributos, y so color para poner en mayor trabajo 6 los indios y 
la dicha iglesia, recibe muy gran daño, j>orque se le quitan las 
principales décimas que tiene, y que será justo que de lo que los 
indios dan á los españoles como por venta, 6 recompensa de las 
tierras que les habian de labrar, 6 por recompensa de los otros tri- 
butos los dichos españoles paguen décima; pues la habian de pagar 
do los frutos de ellos é tierras é de los otros tributos, é de lo que 
se dá snccédese én lugar de los dichos frutos é tributos, é me su- 
plicó en el dicho nombre, mandase que no se hiciesen las dichas 
conmutaciones por los oficiales de S. M., ni por otros encomende- 
ros españoles, sino que los indios que deben tributos, é servicio de 
labor de algunas heredades, pagasen los dichos tributos en las mis- 
mas cosas en que los debían, é hiciesen las sementeras que eran 
obligados á que no se íes conmutase en otras labranzas é servicios 
personales, ni en dinero, ¿ que en caso que' en lugar oviese, man* 
dase que á la dicha iglesia se pagase décima de lo que los indios 
diesen en recompensa de los tributos, 6 de las dichas sementeras 6 
como la mi merced fuese, lo que visto por los del consejo de las in- 
dias de í8. M. dieron y pronunciaron cerca de ello un auto, su te- 
fiór del cual, es este que se sigue. 

En la ciudad de Valladolid \ quince dias del mes de Julio de núl 
qttiriientos cuarenta y cuatro años, visto por los señores del conse- 
jo real de las Indias 9e S. M. una petición dada por el canónigo 



154 D«»lfO«, ^'^^■^OS,' / 

Francisco Rodríguez Santos, canónigo de Mékico, en nombra del 
•obispo^ dekn y cabildo de ditha iglesia en qiiie pide que no se ha- 
gan ^conmutaciones de los tributos de qtte se acostumbra dezmar, 
asi de los pueblos que estiin en cabeza de S. M., como de los que ea- 
tin encon^ndados á otras fersobas particulures, y en casd que se 
hagan las dichas conmutaciones, que se'pagtie el diezmo de lo que 
-los indios dieren en recom'|>ensa: que debían mandar y mandaron 
que se dé provisión de S* M. para que el presidente y oidores de 
la audiencia y chancilleria real que reside en la dicha ciudad de 
Mi^xico; que entre tanto que se dá ia dicha orden, sobre el dezmar 
de los indios ú otra cosa, se prove cerca de ello, manden acudir al 
obispo^ deán y cabildo de la dicha iglesia é fábrica» y otras personas 
á quien pertenecen conforme á la erección,. con los dichos diezmos, 
según é como los p.cudian antes que se liiciescn las dichas conmu- 
taciones, é no consientan que por ninguna conmutación que esté 
hecha & porqnetal causal pareciere, que en el algún caso con- 
viene hacer p\ dicho presidente é oidores, la dicha iglesia y sus mi- 
nistros, sean defraudados en los dichos diezmos, por manera que si 
en eso de las tales conmutaciones gocen de los dichos diezmos en* 
.tretanto que como dicho e^y^Q di la 6rden sobre el dezmar de los 
indi^^ 4 otra cosa se prov^; asi )o pronunciaron y mandaron que 
*por vos mando* 4>ie yeais.el dicho, auto de suso incorporado, é lo 
guardéis é cumpláis en todo y po^r todo, según y como en él se con- 
tiene, é contra el tenor é su mandato vais, ni paséis ni consintáis, 
ir ni pasar en manera alguna, guardándolo é cumpliéndolo en tan- 
to que por nos se di la orden que se debe tener cerca del dezmar 
de los indios ú otra cosa «e provea sobre ello hagáis acudir al dicho 
obispoi, deán y cabildo. y fábrica, y otras personas á quien perCexie- 
.ce conforme, á la ereccioi^^on lo;3 dichos diezmos, según y como les 
apudian antes que se hiciesen las dichas conmutaciones, y no con- 

y I 

smtais ni deis lugar que por ninguna, conmutación que esté hecha, 
y que por justas causas os parezca que en ningún caso convenga 
tvacerse la dicha iglesia ni kus ministros, sean defraudados de los 
dichos diezmos, entretanto que como dicho es, ¿¡e dá la ¿rden sobre 
el dezmar de los indios, y otra cosa se provea. Fecha en la. vi- 
lla de Yalladolid, á ocho dias del mes de. Agosto de mil quinientos 
cuarenta y cuatro aíios. — Yo el principe. — Por mandado de S. A., 
Juan Sámano. 



VACANTES Y £SCUSAPOS. 1;65 

i 

La cual cédula, asimismo fué obedecida por los jdichos nuestro 
presidente é oidores é mandádose cumplir y guardar como en 
ella se contiene, y por parte de 1;l dicha, iglesia é cabildo fué p.or 
una petición que se presentó, dicho que ya nos era, notorio habeise 
presentado ante nos la dicha nuestra carta escrita y cédula real, 
que para que \o en ellas contenido fuese cumplido y tuviese efecto 
y sus partes consiguiesen justicia que nospedian, suplicaban les 
mandásemos dar y diésemos nuestro CHindamiento conforme á lo su- 
sodicho, asi para que los dichos nuestros oficiales de esta Nuev^i 
Espaua pagaren, acudiesen, á sus partes con el diezmo así de lo -con- 
mutado en dineros, como eu otro género de tributo de lospiieblos 
que estaban en nuestra real corona, como de los demás conforme i 
la dicha nuestra carta ejecutoria y real cédula, como contra todas 
las demás, digo otras personas que tuviesen tributos eonpauta^os 
en la forma susodicha; é por haberse contenido sobre los dichos 
diezmos entre el dicho obispo, deán y cabildo é los vecinos é mora- 
dores de la dicha ciudad de México, y ¡haberse dado y pronuncia- 
do en la dicha nuestra real audiencia autos en vista y grado de re- 
vista, por los cuales.se declararan los vecinos de esta ciudad y obis- 
pado de México, ser obligados á pagar é paguen diezmo aj dichp 
obispo é iglesia, de cualquier aves domésticas, miel, cera y de tpdo 
género de semilla, de cal é. grana, y haberse mandado dar de el\Q 
mandamiento en forma para q\ie cumpliese é guardase conforme á 
la dicha nuestra carta ejecutoria y cédula real de pedimento y su- 
plicación de la parte del dicho obispo y cabildo por los dichos nues^ 
tro presidente é oidores, fué dado un mandamiento fírmadQ de sus 
nombres contra los fiches n.uestros oficiales, su t^tior del cual eses- 
te que se sigue: .n . . ' 

Nos el presidente é oidores de la audiencia y chanpillpría real de 
la Nueva España. Hacemos saber á vos los oficiales de real ha^ 
cienda de S. M. de esta dicha Nueva España, y bien sabéis como 
por parte del obispo, deán y cabildo de esta santa iglesia de Méxi«- 
co fué presentado ante nos una real carta ejecutoria de S. M., por 
^a cual en. efecto se manda é prové que en el entretanto que otra 
cosa S. M:es servido de mandar sobre el pleito que pende en s^ 
real consejo de Indias, entre esta ciudad de México sobre *el dez; 
mar con la dicha iglesia que se pague al dicho obispo, deán y ca; 
bildp el diezmo del agí, cacao, algodón y maíz de los tributos que 



156 WBZMOS, K0TÍW6», 

dan ]óñ pueblos de indios de las dichas cosas; é asimisnfio el diez- 
mo' de todas las otras cosas que tributa de que se suele y acostttmi- 
bra pa^ar dieztno á el obispado de Sevilla, con que de los tributos 
que se reciben y mantas do algodón, se tenga consideración en el 
diezmar del valor del algodón de las tales mantas, segim el tiempo 
en qué se coge antes de ser beneficiado, no embargante que los ta- 
les tributos 6 cosas estén conmutados en dinero 6 en otra cosa, ta 
cual dicha nuestra ejecutoria, siendo por nos obedecida en forma 
con el acatamiento y reverencia debida, se pregonó en esta ciudad 
de México, en diez y ocho de Enero de mil quinientos cuarenta y 
siete años; después de lo cual por parte del dicho obispo, deán y ca- 
bildo, se dio ante nos información sobre las otras cosas de que se 
suele pagar diezmo en el arzobispado de Sevilla, de que en la di- 
cha carta ejecutoria se hace mención en vista y en grado de revis- 
ta, fué por nos declarado y mandado que allende de lo susodicho 
se pagase el dicho diezmo de la miel, é cera, é grana, cualquier aves 
domésticas é todo género de semillas de los tributos de las dichas 
cosas que dan los pueblos de los indios; é ahora, por parte de la di- 
Cha iglesia nos ha sido pedido que mandásemos dar é diésemo» 
'iiuesiros mandamientos, para que de los pueblos de S. M. le pagase- 
des el diezmo de todas las dichas cosas que le pertenece; lo que por 
toos Visto, por la presente os mandásemos dar é diésemos, digo que 
conforme á lo susodicho, en el entretanto que otra cosa S. M. es 
«férvido de mandnr en el dicho pleito sobre el dezmar de él, pa- 
•gueis al dicho obispo, deán y cabildo 6 á quien su poder hubiere, lo 
que les viniere é perteneciere del diezmo de todas las dichas coscas 
4ue dan de tributo los pueblos de S. M. que son á vuestro cargo, de 
lo que hubiere corrido desde el dicho dia diez y ©cho de Enero de 
•q\iinientos cuarentíi y siete años en adelante; que así la dicha carta 
ejecutoria se pregonó en esla ciudad de México, que con su carta 
de pago mandamos que os sea tomado y recibido en cuenta de lo 
que así le diéredes y pagáredes por razón del dicho diezmo, lo cual 
así cumplid, so las penas contenidas en la carta ejecutoria. Fecho 
en México á veintiocho de Febrero de mil quinientos cuarenta y 
bcho aPTos. — D. Antonio de Mendoza. — El Lie. Tejada.— El Lie. 
SftntiUan, — El Dr. Quezada. — Por mandado de S. S. y mercedes, 
Jlntonio de TTuragQ. 

Siendo notificado el dicho mandamiento^ los dichos nuestros o6- 



VACABTM Y SSCUSAP98. 157 

cialefi qii6 eran el tesorero Juan Alonso de Sosa y Hernando Sala^ 
zar Factor^ Antonio de la Cadena, contador, dijeron: Qae ia obed&- 
•cian y obedecieron^ y en cuanto á su cumplimiento de él, respon- . 
•dieron que por cuanto ellos no eran letrados, que para que se sepa 
y entienda nuestro derecho, se notifícase & nuestro fiscal, el cual 
pidi6 que respondiese é pidiese lo que nos conviene conforme á 
derecho si hubiese que alegar é pedir; 4 pidieron que la didta no*» 
tificacion no se diese sin haber notificado primero 4 nnestro fis» 
cal, que parece que se notific6 primero al Lie. Benavente,'nue8- . 
tro fiscal, en su persona, el cual pidió traslado de todo, asi de Ih és* 
critura como del proceso, é que hasta tanto, que no se le diese no 
lé corriese el término; é por no haber cumplido ni guardado el 
mandamiento de suso incorporado los dichos nuestros oficiales de 
pedimento del dicho obispo, deán é cabildo de esta santa iglesia, 
por los dichos nuestros presidente é oidores, fué dado otro ségnn-- 
do mandamiento inserto primero por el que fué mandado ¿ los 
dichos nuestros oñciales, que sin embargo de lo que por ellos, y 
por el dicho nuestro fiscal, á él habia sido respondido lo guardase 
y cumpliese en todo y por todo, según 6 como en él se contenia, ' 
sin poner en ello causa ni dilación alguna so las penas en él conte- 
nidas, é mas de pagarse el interés 6 daño de la parte, no le relé- ' 
vando de las en quehabian incurrido por no haberlo cumplido en el' 
que dicho segundo mandamiento parece fué notificado á los dichoa- 
nuestros oficiales é sus lugares tenientes, 6 por el dicho Lie. 'Beíiat- 
vente, nuestro fiscal, fué presentada una petición, respondiendo f' 
los dichos mandamientos que así' habían sido notificados á él y 4 
los dichos nuestros oficiales, por lo cual suplicó del dicho Mttnda:-: 
miento 6 de todo lo hecho en el caso en cuanto era é podía ser en 
perjuicio de nuestro real patrimonio, 6 hablando con el debido 
acatamiento, dijo: Que se habia todo de enmendar, ruvocat 4 anu- 
lar, por las causas 6 razones que del proceso resultaban, y jkírqHO 
el dicho mandamiento no se habia dado á pedimento de parte, ni ' 
contra parte, ni para dá; de él se habia presentado escritura, ni pro- 
bauza que trajese aparejada ejecución á lo ínenos contra nos, ttí 
contra nuestro real patrimonio^ ni contra nuestros oficiales; y por- 
que la carta ejecutoria, sobre que se habia fundado el dicHo man* 
damiento, aquello dependia de juicio hecho entre el dicho obispó, 
deán é cabÜáo, y entre el regimiento de íá dicha' tiüdád dé Mé*i- 



156 MJEZMOS, ifO^^ifOs, 

co, ycoxao cosa hocha entre otras p^fsonaa, tío nos había át parar 
ni paraba perjuicio á nos ni a nuestra corona real, y mayormente 
no siendo á todos ni llamados, ni los nuestros oficiales, tratándose de 
nuestro perjuicio, según constaba de los autos de dicho procesO) y 
que asi no había lugar de mandarse io que se mandaba, y que en las 
generales disposiciones no se entendía á derecha nuestra persona real, 
si espresameute no se nombraba 6 oya; y por esto no se había de 
entender la dicha carta, escritura á nos ni & nuestro patrimonio, y 
que no. debíamos ni éramos obligados á pagar los dichos diezmos 
de los tributos y derechos reales, ni menos de nuestra labranza, ni 
crianza, ni el dicho obispo, deán 6 cabildo tenia derecho á pedirlo, 
y si alguno había tenido 6. tenia, era lo que le habíamos concedido 
dejas CiO^as que se debían, y acostumbraban é habían acostumbra- 
do á dlezpiar en estas partes, como á quien pertenecía el pediman- 
to especial de todos los diezmos de esta tierra y Nueva España, 
coucedido pot Su Santidad y. por sus bulas, provisiones y privile- 
gios apostólicos, no solamente á nos; mas á los católicos reyes, nues- 
tros progenitores de gloriosa memoria, como descubridores y acre- 
centadores de la religión cristiana en estas partes, trayéndolas á 
nuestra costa 6 trabajo, al gremio 6 sujeción é conocimiento de la 
sede apostólica 6 religión cristiana, por cuya causa se nos concedió 
el dipho privilegio de recibir en ella todo los diezmos que loscuetra- 
QO^ é indios ^ran obligados á dar y pagar, para que con ellos no- 
sotros é nuestros suscesores pudiésemos fundar é dotar á nuestra 
voluntad dichas iglesias en estas partes y nombrar los ministros 
que administrasen ¡os santos sacramentos ó doctriana cristiana, se-'. 
gUQ que constaba de las dichas cédulas é privilegios por virtud de 
Iflus cuales nos habíamos estado é estábamos en posesión desde el 
tiempo que estas partes se habían descubierto en conocimiento de 
nuestra saota fé católica, de ser patrón 4e todas las iglesias de ella 
l^^ cuales hablamos dotado é fundado á nuestra costa antes que 
hubiese diezmos en ellas, proveyendo, de ministros é de sustenta- 
ción para ellos, y. para las dichas iglesias, así de clérigos, comq de ' 
fijailes^ según au^ sea notorio, y por tallo alegátaé después de ello 
habíamos nombrado^ prelados á nuestro niuy santo Padre, y los ha* 
biamo^ proveído á nuestra costa en tiempo que no habla diezmos, 
mandándoles dar quinientos mil maravedís de nuesttó patrimonio 
real^^par^a su sifstejntacion^ con los cuales é con sus cabildbs sé ha- 
bía tomado asiento por el tiempo que fuese mi voluntad, cerca del 



VACANTES Y £»CUSAX>OS. 159 

llevar de los diezmos, según que constaría de las erecciones de las 
otras iglesias de que hacia presentación, é por eilas é por lo que 
dicho tenia constancia los dichos diezmos pertenecer á nos^ y si de 
ellos alguna cosa habían de haber los dichos prelados é iglesias 
habia de ser conforme á las dichas erecciones, y aquello en aque- 
Uas cosas de que se habia acostumbrado pagar diezmos, y no de lo 
que ahora- se {>odia,^ siendo contra lo aseíítado y acostumbrado por 
costumbre antigua de mas de veinte años,, aprobat^a y consentida 
por el dicho obispo y cabildo, de esta ciudad de México, y que- 
rer ahora hacer innovar con máxima por cédulas, paitos obrcticios 
y subretíciosy y no siendo el dicho nuestro fiscal citado ni llamado, 
era pooBi? escándalcí en. los vecinos y parroquianos de la iglesia nue- 
va, á lo que no se habia de dar lugar, y porque después de esta tier- 
ra se haya conquistado y pacificado,. se habia reducido á nuestra 
santa íé católica, no habiamos pagado diezmo de las cosas que se 
pedían ahora de nuevt), ni menos nuestros oficiales, y si alguno se 
había pagado, seria de sementeras 6 labranzas hechas por nos^ en 
recompensa' del oro 6 plata, que al princípip los pueblos nos daban 
de tributos reales, de los cuales no £« debia diezmo por lo que di- 
cho tenia y por ser como éramos escentos de no lo pagar .por con- 
cesión apostólica^ y por ser maestro general de las órdenes y defen* 
sot de la fk, y ser de lo subrogado de los tributos del oro y plata, 
de qae no se debian diezmos, 6 porque la relación á nos hecha por 
parte del dicho obispo, deán y cabildo en que en efecto ¿e fmidaba 
la dicha nuestra carta ejecutoria, é cédula por su pái^te ganada, á 
que como dicho tenia, habia sido sabreticia é obreticía, como era 

« 

notorio; porque nunca habiamos pagado diezmos de las ^osas, en 
la dicha nuestra carta ejecutoria contenida^, ni nuestros oficialles, 
antes aquellas sebabian subrogada en lugar del ofa é'plata qüelíoi 
nativos dé estas parles debian, y eran obligados á dar los trrlvdtos 
é derechos reales^ y 'aquellas se harían al fieinpn é por sobrellevar 
á los indios de los dichos tributoscoino les habiamos 'sobrellevado 
yescentado del diezmq^.tQ^mo cúhat qti^: nos. Qjria del^ido .ó pertena- 
cieute, y siendo a^i comp era la )}¡,<Qha nue|str|i cartiSk ejecutpria. y cé- 
dulas,, se habían de entendec £ Iqs que Icls pc^rtes cont^arjais. pedían 
en caso, que foérai^os obligados 4 p^gai dédima,^quie:jDo éramos; 
pues de aquello nupca se hal^ia.pi^gadPi y* costaba la cpstujmbre .en 

contsaario- perqué teníamos proyeídOyq^ie^eu.lQS pnebtod. que esta- 

TOM. III. — 20 



16Ó DIEZMOS, Í*<>>^JÍN03, 

bah á nuestra real corona, se pusiesen á nuestra coste ministros que 
administrasen los santos sacramentos y la doctrina cristiana á los 
nativos de quienes recibiamos los tributos, y asf se habla hecho y 
hacia, á donde no habia religiosos de las ordenes dé San Francisco 
y Santo Domingo y San Agustín, los cuítícs todos se habian susten- 
tado y sustentaban, de lo que se les ha dado y dá dé nuestra caja 
para lo necesario, y que no era justo que el deán y cabildo de la di- 
cha Iglesia, no administrando, quisiesen gozar de lo que pedian; 
pues lo habian mandado gastar y se gastaba en la dicha obra, por- 
que solamente él dicho obispo habia entendido y entendía en la vi- 
sita de ellos, y de algunos en el baptismo y confiribacion que era á 
lo tocante á su dignidad episcopal, el cual era justo que tuviese lo 
que á ella, convenia, y porque los diezmos del dicho obispo habian 
Validó é valláis con los novenos de que le habíamos hecho merced, 
mas de diez mil ducados que era moderada siwtentacion para los 
ministros de la iglesia, y porque acrecentándose ia cristiandad eu 
etta nueva iglesia como de cada dia se acrecentaba y acrecia» habia 
necesidad deacrecentár parroquia y nunistrosyycaiitetiia que tuvié- 
flémosr de que proveer seni^Jantes sucesos, y porque si hubiéseaios de 
pagar ei diesi^o de lo que se pide, se va fi dar confusión muy garande 
en el sacar de ios diezmos, porque los dichos tributos s» veodiaa y 
oanpraban, é una vez estabais eú un precio y otras ea oiro, eono 
pof la 6g0eri«a3|^i|i, y porqao de los tributos de las dicbas cosas de 
qáe m pedia dieanoo, ni eran de crianzia ni labranza d^ Ips indios 
que pagaban los dichos tributos por la mayor parte, antes eran 
caaa9 que les iban á comprar y contratar por dineros, fuera de ana 
tierras» paír» pagar los dichos tributos, y aun acontecía que de al^ 
god«(n..quf^ cofi^praban y rescataban, y hacisin las taantas qtte da^ 
bán de tribul^y aquellas mismas mantas que ixúsa vez daban las tor* 
fiaban i eompnir iolerpóflíias personas de la almoneda^ de amstrii 
wal. hacienda, & de Ifts personas que las saoaban y hM tovnaban ft 
úkx «n tfibutos; y asimismo^ del oacao y -de los otres género de eo* 
-sas^ ptMí todo pareeia que d« lo» dtehoe tvtbtttofr de qné Ms ped&il 
•^eúM, no ern* eriíanza ni labranza de los diche» indios, ni nueistrá! 
4ifi^ cüliMreiado 6 contrataciones que se hacian, para ten^r de qM 
faeáv lo.^ •derechos é tribu^nr . realeo atento á le qtré ate hábiá: de 
4ftAllM? y re^f^oear y entnéndai^'el diclio mandííLmieÉto é éatlá éjectt^ 
télria'é^édtlia', sobre que49e[fitiida%a{i, contM t<>de le-cftaiei neeé'- 



AMATAS £CLSSIASTJCAS. IQl 

«arib wníj como hecdio tín parte, y entre otias personas dirersas^ 
por el derecho de nuestro fisco y patrimonio real suplicó de todo 
io hecho, y si era necesasio pedia citación, restitución y. entrega de 
Bueetro real nombra, y pidió sea anulado y repuesto por las causas 
dicbas é alegadas tenia é que se remitiese ante nos, ante quien pro> 
testaba é protestó estar á derecho con las paites contrarias, é pi- 
dió justicia, y se ofreció probar lo necesario, de lo cual fué manda- 
do dar traslado á la otra parte, y por el dicha Yioencio de Rivéro), 
toé en el dicho nombre í'espoiKiido i la dicha petición, é por una pe- 
tioion 4tte presentó, dijo: Que el dicho escrito, petición presentada 
por nuestro fiscal, no se podía ni debía recibir por razón que e) dh 
eho fiseal, no era ni podia ser parte para alegar, ni pedir cosa al- 
guna contra lo por nos, en descargo de nuestra conciencia, y por lo 
.que éramos obligados, teníamos mandado, y por la dicha nuestra 
real audiencifa, '^«ta y debidamente ejecutados, y nos pidió 4 su- 
plicó, mandásemoslo escribir, y dostinásenaos de nuestro juicio al 
dioho injusto. catgo escrito; y eti caso negado que $e pudiere reci- 
bir pronttooiisemos y declarásemos no haber lugar de ser cosa 
alguna^ de lo en el j^ot dicho jiu^stro fiscal, pedido por lo que di^ 
oho tenia, é de la causa resultaba, condenándole en las costas, las 
cuales pedia 6 protestaba, é pidió justicia é concluyó, para que 
^e viese é determinase: é visto por Ips dichos nuestro presidente 
y oidores en. diez y. ocho dias del mes de Mayo de mil quinientos 
cuarenta y ocho, anos, fi^ pronunciado un auto por e^ cual manda- 
ron quedeptxo de treinta dias pereatorios cada una de las partes 
diesen la inibriAacion qu,e viesen que le con venia, citando á las par- 
tes en forana par^ hacer la dicha información, 6 se notificó del di- 
cho nuestro fiscal, y al procurador de la otrA parte por el cual fue- 
ron pre^^entadas ciertas. escrituras,.y á ellas fué respondido por|eldi* 
cho nuestro fiscal, y. fué prorogado el término probatorio dentro 
del cual por ambas las partes fueron hechas ciertas providencias é 
informaciones, é vistas en la dicha nuestra real audiencia por los 
dichos nuestro presidente y oidores de la audiencia real de Nueva 
España, fué dado y pronunciado un au^to, señalado con sus señales, 
su tenor del cual es este que se sigue: 

En la ciudad de México primero dia del mes de Diciembre de 
mil quinientos cuarenta y ocho años, visto este proceso y autos por 
los señores presidente y oidores de la audiencia real de la Nueva 



^ 



162 ' DIEZMO 5, JfO^SiSOs, 

España que es entre partes de Ja una el obispo déan:y cabildo de la 
santa iglesia de esta ciudad de México, y de la otra el fiscal y ofi<» 
cíales de S. M. atento á los méritos del dicho proceso/ dijeron: Que 
sin embargo de lo díftho y alegado por el dicho fiscal mandaban y 
mandaron, qae los oficiales de S. M. paguen al dicho obispo é igle^ 
sia los diezmos que pedian conforme á los mandamientos que por 
esta real audiencia están dados en cumplimiento de la cédula écar^ 
ta ejecutoria do S. M. Y así lo pronunciaron y mandaron el cual 
dicha auto fué notificado al dicho nuestro fiscal y al dicho Vicencio 
de Riverol, por el dicho nuestro fiscal fué suplicado del dicho auto 
de suso pronunciado, édijo ser injusto y agraviado contra nuestro 
fisco, #como tal nos pidié le mándÉáemo«s revocar pued que dieho 
y alegado tenía, y lo que resultaba de lo procesado que-se refetia y 
concluy6, é de los ínistnos autos fué dado y pronunciado en la dicha 
nuestra real áudie'ácia otro auto, seOalado con sus. séllales, sti'téAor 
del'cual es este que signe. . '. 

En la ciudad de México i anco otas del mes de Diciembre de mil 
quinientos cuarenta y ocho asos, visto este proceso y autos pqr tos 
señores presidente y oidores de la audiencia real, dijeron: Que 
sin embargo de la suplicación interpuesta, por el dicho fiscal confir- 
maban y confirmaron en gradó de revista el auto, é mandó por 
ellos en esta causa pronunciando en primero dia de este presente mes 
el cual sea guardado como en el se contiene;, así lo pronunciaron 
é mandaron, é porque del dicho nuestro fiscal fué presentado una 
petición por la cual suplicó de la sentencia y auto en la dicha causa 
dada por alguno de los oidores de la dicha huestra audiencia, para 
que ante nuestra real persona, é dijo que el dicho auto é sentencia 
lo habíamos de mandar revocar é anular, por las causas é razones 
de nulidad é agravio, que dichas y alegadas tenia, y por lo que resul- 
taba de lo procesado, é por el perjuicio é interés que á nos y á nues- 
tro patrimonio real se le seguia,que era en cantidad de seis mil pe- 
sos de oro según era notorio, é por tal lo decía é alegaba, y quesí 
necesario era se ofrecia á dar información 6 hacia otra cualquiera 
solemnidad que en tal ctiso se requería, 6 concluyó 6 pidió se le 
manílasedar el proceso para presentarse con él ante nos, y pidió 
ju?5ticia y las costas, y de ello se mandó dar traslado á Ja dicha 
parto para que respondiese é concluyese, 6 por parte de la dicha 
iglesia deán y cabildo de ella fue presentada una petición en que 



TACAM TSS T KSOUSADOS. 1 6Í 

por eTIa dijo: Que sia embargo de lo dicho y alegado por la' dfta^ 
parte se había de cumplir y ejecutar el auto, y mandadé é pfó'^ 
nunciado en la dicha audiencia así por estar confirmado con revis- 
ta, como por los autos del proceso de que se hacia presetítacidn pé,^ 
ra ella como por el dicho auto, siendo declaratorio coilfió era dadc 
sobre nuestra carta ejecutoria, no se sufría suplicación ni otro pedi'- • 
mentó alguno que nos pedia y suplicaba no lo mandásemos recibir 
porque era contra las leyes de nuestros reinos, ni menos mandase* 
mos darle proceso hasta que dicho auto de vista fuese ejecutado y 
cumplido. Y estando en este estado fué. dado y pronunciado otro 
auto por los dichos nuestro presidente é oidores, seSalado con sus 
señales, su tenor del^cual es este que se sigue: 

En la ciudad de Méjico, 4 ocho días del mes de Enero de mif 
quinientos cuarenta y ocho-afíos, visto este proceso y autos por los 
señores presidente y oidores de la audiencia real de la Nueva Es- 
paña, que es entre partes de la ui\a el obispo, deán y cabildo de la 
santa iglesia de México, y de la otra el Lie. Cristóbal de Benaven- 
te, fiscal é oficiales de S. M., dijeron: Que sin embargo de la ape- 
lación interpuesta por el dicho fiscal, se guarde y cumpla y ejecute 
la carta, y ejecutada y mandamientos dados en esta causa y en lo 
demás; pero el dicho fiscal dice, que de la información que viere 
que convenga, y asi lo pronunciaron y mandaron, presente el fis- 
cal é Martin de Arauguren, procurador de la iglesia, que se le noti- 
ficó; después del cual de pedimento y suplicación del obispo, deán 
y cabildo de la dicha ciudad de México, por los dichos presidente é 
oidores, fué dado su mandamiento firmado de sus nombres contra 
los dichos nuestros oficiales, inserto en otro primero mandamiento 
en los autos dados é pronunciado por ellos en lo que tocaba á los' 
dichos nuestros oficiales, por el cual en efecto les mandaron que 
diesen todo lo susodicho y lo guardasen y cumpliesen en todo y por 
todo según y como en ello se contenia, é conforme á ellos, sin po-^ 
ner en ellos escusa ni duda alguna, acudiesen á la parte del dicho 
obispo é iglesia con los dichos diezmos que le perteneciesen, so pe* 
na de acudir para la nuestra cámara al que lo contrario hiciese, 
allende del daño é interés, é que por no los cumplir á la parte se le 
siguiesen; el cual dicho mandamiento se dio en diez dias del me^ 
de Diciembre de mil quinientos cuarenta y ocho años, parece quar 
fué notificado á los dichos nuestros oficiales, los cuales dijei'on; que» 



1«4 DWMKw* tra^VH^^ . 

poique ellos po eran 4etradQ^ qse se uotifipase ai fyaH pi^r^i qu» 
ajiegasp 4 respondiese lo que conviniese al buen .recaudo de nuestra 
lefil hacienda, é que lo que aaí respondiese lo diese por escrito é 
firmado de su nombre por el descargo de loe dichos fiueiitros.oficiii^ 
lefiy f que no Ibs parase perjuicio las penas en el dicho auto eonte- 
nidas, hasta tanto que dicho nuestro fiscal respondiese lo que con- 
venía á nuestra real bapienda y á su descargo, é fjié mandado por 
qI dicho nuestro presidente é oido^res, que sí en descargo de la di^ 
c^^a respuesta los dichos nuestros, oficial es caotpliesen 4 guardaeen 
el .mandamiento requisitorio y ejecutorio que estaba dado sin em- 
b«iVgo de su respuesta «é so las pense ea él eontenídasi é porque M: 
notificado á los dichos nuestros ofieialeSy loeeu&les dgaron que es* 
lahan prontos de hacer é cumplir lo que les era mandado por lo» 
dichos nuestro presidente y oidores^ é por parte de dicho oUspOj, 
deán y cabildo, fué presentada una petición en que dijo que por la 
dicha nuestra real audiencia estaba mandado i su parte juntamen- 
te con la parte de los dichos nuestros oficialee que pusieren terce- 
tos para hacer. la averiguación del diezmo de algodón, conforme k 
la nuestra carta ejecutoria é mandamiento de. la dieiíA nuestra real 
audiencia y que los dichos tribunales habían lecho la cfieuta) y ave- 
riguado el algodón que asi iRenia, y se debi^ el diezmo^ y para sah 
ber el valor de él tenia necesidad su parte do dltr información para 
que conforme á ella lo pagasen los dichos nuestros ofieis^esy y & 
eCecto de no dar el algodón por taiakto que nos pedia é suplicaba, qu^ 
atadas partes se tomase 6 iriscibiese la dicha información, Ur ei;^l le 
filié concedidQj é.ciladoa los dichos nuestros aficif^les por per te de )% 
dicha iglesia, se di<? á esta información, lo cual visto, por los di- 
ehos nuestro presidente y oidores, fué por. ellos pronunciado un au- 
.0, señalado con sus. señales, del tenor aiguien^; 
V ]^o la ciudad de México, á diez y siete dias del mee de Abdril de 
núl qumientoa cincuenta y uno aSos> visto pqr Ic^ sedores presiden-» 
te y «oidores de la audiencia real de la Nueva E2»pa8a, esta iufor^ 
maoÁon recibida á pedimonto de la santa igle&ia de México sobre el 
valor del algodón <del dietmo que S. M« debe á la dicha iglesia 
eoníbrme á la carta ejecutoma,'di)effon: Que niandabaa y manda- 
son, á: l(>s t)ficia]es de S. M. paguen á la dicha iglesia diesmo del di- 
ebo algodón, en algodón, é no ee k> dando á ralon de diez pesoa de 
aio común por quintal. . Y eeí lo pronunciacon.y matnlacon. £1 



VACAmat T BSCÚ*A»OS. 165 

cual ftté pronunciado en audiencia pdblica, presente la parte de la 
iglesia, é asimismo se ñotiñc6 á los dichos oficiales; é por el Líe, 
Morones nuestro fiscal, fué presentada una petición, por fe que di- 
jo que suplicaba é suplica del dicho auto que ¿é hiabiá dado cerca 
de la moderación deí dicho algodón y del valor dé él, en cuanto 
era 6 podía ser en' nuestro perjuicio f de nuestro Te&l patrimonio*, 
y hablando con el debido acatamiento, que el dicho auto era en ftí 
ninguno é de ningún ralor ni efecto, & lo menos ya que algnho 
fuese digno de enrtiendar par lo que del proceso ré^ulta^ resultjt- 
ba é por todas tas eatisaa de nulidad é agravio que de la dicha in- 
formación resultaba é habia pbr espresada, ^or ser fecho á pedí- 
mentó de tío parte bastaritéi,' sin ser citado ni llam^ido el diéhó nues"- 
tro fiscal, é porqtie ItL información se habia dado en eista ciudad cdn 
tres testigos de ella, que no sabian él valor del dicho árgodon ni có- 
tno valia en los pueblos'de donde se cogía; y que el algodón no va- 
lia el preóio contefrido en el dicho auto, á lo líienos de los afio^ que 
el dicho deán y cabildo pedían, y que serS desde elaño de quinien- 
tos cuarenta y siete en adelante, y los testigos hó lo declaraban q1 
ralor de tada pueblo ni de cada uno de lo que aéí se pedia el dichp 
algodón 4 su valor, porqué en uno? pueblos valia mas que en otros, 
y el valor se hábia de considerar, conformte al tiempo que se pedia 
y al lugat de donde se debláí cogía, fe que no se habla fechó anteji 
\ú contrario por la información general que se habia dado, que nó 
^ra bastante ni continente, antes valia muy mucho menos, y lo ♦a- 
Ka en el tieínpo que aníte» se pedía, y porque no éramos obligados 
4 pagar el dicho algodón, 8in<^ es en donde se bogiír; ^ si no se cogía, 
bo se debia; y así por el dicho auto sé declaraba que se *debm él aí- 
godon, y en el hfécho de no le dar, se- pagase á diet; pesos de oro ca« 
mun por dada quintat ptt donde parecía qníé queríamos qué scf piai- 
gase en fes pnet»1os fti en fes lugares donde sé 6¿giá, y qiié si nó se 
cogia no'se dehifit ni níi^ ni diro, y que el dicho átrto habia sido ht- 
jasf<^ porque algilnos testigos dectan; bet bl 4dioho títtnpcr "tBÁét friei. 
ho^ el dicho algodón, péxTo (i'ual parece sé deelaralki fferqtie úodé- 
biaiDós é\ algbddti er» tiÚMtro^ p^ire^lós, y ¿ que áé les debiere,- ni 6é 
habiáde.pag£krlimpitf,^op<^r deínbsiraf eete(> sé ^lia pfri^f^lo 
qué habia Validó y'v^álíá'tnenDs 4e catfa quintal de á des j^éi^^St 
et^ éoiMfi^ y que asi se averiguat'ia taler , f que asi se tteoerotli- 
bitarbam-lbe^r^iáos detCiistílla, y dondeM eóglil'y:q«^éiist «eéelM- 



.166 l^i%ZUOt^, ffOV^VO$^ 

rio qae para los dichos nuestros oficíales pagasen lo que se les de- 
bia,de pagar, se les había de mandar y declarar los pueblos que ha- 
bían de pagar el derecho del algodor& 6 su valor, y no de todos en 
general^ pues que muchos pueblos no tributaban mantas, ni cogian 
el dicho algodón, y de esto no se debía diesmo, y parte de ello por- 
que se debía, revocar el dicho auto, y declarar no haber lugar, lo 
que la parte contraria pedia y que declaramos en los pueblos, que 
se debía dicho algodón 6 su valor, y cual había de ser, y de qué ca- 
lidad para que conforme & la .dicha declaración fuese pagado y no 
de otra manera, y que se hi^ciese justicia, y las costas protestó y se 
ofreció á proveer lo necesario de lo cnal se mandó dar traslado de 
la otra parte, lo cual por una petición que presentó fué dicho, que 
el .(^icho nuestro fiscal no había suplicado del dicho auto^ ni tiempo, 
ni en forma, ni hecho las diligencian necesarias quesob^e esta cau- 
sa no habia habido sobre que haber pleito poique teníamos proveí- 
do, y mandado que, á la dicha iglesia se pagasen de uuestos tríbur 
tos, y rentas é aprovechamientos reales que nos daban los indios de 
jcstas partes, diezmo á las dichas iglesias, y que habiéndolo así man* 
dado habia cesarlo, y cesaban todas las. alteraciones, y así declara- 
do por sentencia duda en la dicha nuestra real audiencia, por las 
cuales, estaba mandado llevar á debida ejecución, lo que asf tenia- 
jpaps prpvfddo, y mandado en qI dicho caso, y porque no obstaría 
lo que por parte del dicho nuestro fi;$cal se decia y. alegaba que la 
dicha información uq se había h^ho con partes; pues se habia he- 
cho^ con nuestros oficiales, con quien principalmente se había tratai- 
do esta causa y los que habían de pa^ar el dicho diezo^o, ni menos 
decir g;ve desd^ el tíemrpo que se.habiade pagar el dicho diezmo no 
yalia al.precío que decían los testigos, y que harbia^i ;de decir del va^ 
lor de cada pueblo, y de cada año, y si.jdQi<aquello nx>/ba]Dpa .bt^bido 
necesidad porque la tardanza de no habc^rse^ pagado .^\ di^ho. diez- 
mo de algodón^ se debía en espedal quesea UBoq pueblos valia mas 
.que .en otros, que aquello no hacia al caso porque, el di^zmoi se de- 
bía en .especie y ningún agravio se hacia, antes lo recil^ja. la .dicha 
iglesia su parte, en dejaroomo dejaban accÍQt\es d^ nue^itrps .oficia- 
les que se pagasen eu algodón ó en dineros, y al precio que se bfi- 
bia majodado que se pfigasen en dineros^ era muy moderado según lo 
.qpe^b^ja valido y, valia, y podían valer en adelante, ni menos obs-^ 
-tl^J^)gijf.4U^ djcho diezmo se habia de pagar , i donde .se oogia 



pbrqlte a\¿ la^ílJ^a'V^VAeíñ'éra, qiié hos pagaba '6l algo^üD, se h^- 
bia dér pa¿áf^'il^{!i'f^lé$i«l/y al^í!lo teníamos proveído y mandando, bí 
tatfipoeb $ípitíirtthkWd¿&t'qiíéel dié¿mode algodón tío se había 
de pkgBLf 'lM}p\&}^ihi6* pot' á^estüóttiVy y que de aquella matíefra, 
ya!iía*!infAy' moéHó lüenos^ *y que aM se pa{*aba en ios nttei^ros 
reynos de Castilla porque aquello no era asi, y el algodón no 
e^á ÉéWSiá p^óbedidá <í^ siiníente y sé díaba limpio oomo feíílotras 
MsÁHMél^ tié la toteuiéra \(úe se d¿ lo habUi de pagan 7 como se nos 
dtf Btt* fi^üméf add ^1 algodón^ i difi'eros se pagaba mucho menos; y 
deéir c^ü^ así trfbikaban'á mantásy nose cogía algodón; aquello se- 
lia etymuy pocfós ptfeUios y Mbtíá él algodón de otros, y de cual- 
qtttoi^ piiVtéí (fM é¿ ciViéd&;^se'habi& de pagar el diezmo á )a 4ieha '^ 
igUiia;Té(gu«'íp»r tf ii^tM pái<té ' habia habido en esto repugnancia ' 
micdntrfdiodob; pueíuqtié toié Jorque' recibiap nuestro» oficiales^ > 
seJlabíMk pag^r él dieanjoiofinfinmeá lo que teníamos mandádoy • 
y a^í 4l#)^dt^4a»l€u»tQ9di^^)J#(4icho tpoc el dicho nuestro fiaeaU F!0.f . 
tajMc[>M)&iP^^¡yi»im^lfc»ba{ que $iii .ombargo .dQ lo por el didM]| 
nueslarq^GM€a<ltdi^h^yja)Qgado» declaramos el dichp auto haber que* . 
dftda)CM6eBtido;yipaaado.en cmA: juzgada, ¿ 4 Ip menos lo mandát . 
af«|^ (^^rixiarteoígi;adQ4é: revista, .VÍA dar lugar á dilación, ni de 
que <8f3 |^ib|%f9 i^ Dr.^Qba^^y declaró decisivamente é por los dichos 

mi^txp. pre^idei^te y.pídojcé^rfu^^PP ^^c^^ida^ ^^ partes á prueba 
en pier^ fqrní^, y xon cierto té]:ini|npi dentro del qual ppr ambas 
f^Jtfis fuerpQ Yechas.iprobanz^si y de ellas fué pedida y hecha pubjii- . 
cajB^|),\^ídij:hp é ja^^g^p.. ^e^^biet}, ujrobadoi y ped(ido por parte de . 
lqs^f4}c^98.d^fL9y pab^ldo d^l^ die)ia Iglesia, en confirmación del . 
A\)t<^9i¥onm)cm40i 8^ l^d^cha nuestjrayrea.1 audiencia, y, que se cum* 
pliese.no^tara. voluntad de Ip qi^e, sobjre , ello teníamos proveído y 
maAdadPt.^aMijn^^^dp que;se p^gaseí^ i laj dicha iglesia del diezmo 
di>,jL^, CQ§^-qu^ n9S,eran dadas ,é debien pqr los indios, y confor-j 
me 6 d/^recb0rí^C0)Stumbra4a. antiguábase debia diezmo y que ee. pa- 
gasen en las po^as ,que a^í dabaui y ico^no las recibían nuestros ofi- , 
cíales y por.lps diehés jnue^f ro fiscal^ q.ue declarásemos no se deber 
coa^ 9klguna.|l la dichf iglesia y á que se, o viese de. mandf^r pagar, 
que fuese ,solf líente de los, dicl^o^ pueblos de indios que tenían da- , 
citado que estaban en ese arzobispado, que era Molango y Hi^e-, 
jutla, y^ual|c9^ y XeUtla y Suchihuantla, Jocotepec, Metateynca . 
y Sonaticajr y de los ^ demás, fio se debe, cosa alguna del dicho diez- 

TOM, IiL— 2r 



A , 



168 MMI««Í J*<>'^*'**> 

mo d» algodón 4e io coaipuUdp á eUo^pfif ^^.^iMh?iL!>^49i W; 
coger en tiempo algunq, y por amba^ PW^».fu6 C9uifl|ii^, 4*ftíi^ir 
varoe^te que por los dic^03 n^f^lro pr^iAfPt^ yi9Í49Jt^f^: ftífe*»»^- 
bido por conclMfiiO el dioha pleUp y cau^a^y eAiftpdo ^q^^m^i^dq. 
dieron é prpnnncií^ri^tt un auto ^cfl^ladp CQp su? i|ttHji^lfp,,^.^esftiiv 
del cual es este que;se! sigue; ; 5... > ;^,í.» u.: ,; )i 

En la ciudad de Uéxm hoy o^mria^ias áe\ vf^ d« Ffttefffí?^ 4%» 
n^il quinientos (jincu^nt^.y do§ «tflo^, jí^i^ e^t^ DSftCftpci y^^MtPftdí^^ 
los señores presidente y oidores de la audiencia jf;al d^ Ij^.iNiUfilfih 
España, que es entre partes de. la una, f^l 4^ai\ 4.<H^UiVÍtí '4l)/Hti§ü 
8ant{a Iglesja de lléxicQt ^ed? va^nt^ y de )^ ot,is^,lG|% (O^eif^I^dAí 
S. M. y el Lie. Morones, nuestro A^ml^ diju^roA; Qcu^i^tfoi^ftblft^^ 
é conñrmaron en gruido de revÁ^^ fl wt^ w eM« €04isa ;pér* íaUsí^i 
pronunciado en diez y siete diaa,d$l «ma do iUifiil,(]^ iniL ipilmeDHi 
tpa cincuenta y un años, con declaráoiiui«qiiA desde -«t 4|a^4e^to «dki>¿ 
ta, pronunciación de este autK>*tn^aidekfiltefy pagueaPloé-dliAtis^i-v 
cíales á la dicha santa iglesia 4 i quien áu' pQ4er : liéiiete^^ diégfcci 
mo de algodón que se debiere sin oiacara, 4'píyfééBWMtiiky^<%u ^ 
efecto su valor al precio que se .arer4guaee iMil#n'poi) (&> dfet>diir^'^ 
regidor de cada pueblo, donde se debiese el diéhd''dieitat6i 6"^)^^ 
mas cercano á ellos, y en io corrido faaéta 'aqlif, én lo qtre'eeli^P 
quidare en la ejecución de la demanda que en los años pásadbs vaJ^> 
lia en los tales pueblos, y asi lo pronniríciaron y tnarid&rob; el ed«l * 
dicho auto fué pronunciada en el dí¿ho dia, yfix6 notificado en au* 
diencia píblica al dicha Lie. Morones, nufes?tl:ícy fiséaV, y al-dfthb 'W ' 
cencio Riverol, procurador del dicho deán ycabirdo deestaféáhm" 
iglesia de la dicha ciudad de México, y ahora pafeeiS ante tres^lá^ 
parte de los dichos deán y cabildo, é nos pidieron y ¿upKeattín qte» . 
para que el dicho auto y' los demás que de suso van ioeorpoi^aíéo^ 
le ñiesen guardados, cumplidos yejecutados, qtie le mandtéembs-^ 
dar y diésemos nuestra carta ejecutoría de ellos, 6 que sobre^ éltó*^ 
proveyésemos como la nuestra merced fuese, 16 cual visto p'or los 
dichos nuestro presidente y oidores, fué acordado qüb'debiamos 
mandar dar esta nuestra' carta' ejecutoria en Ta dicha ta'zon^ é nos ' 
tilvfmoslo por bien por lo que vos mandamos á todos éübada uno^ 
de elbs, que luego que vos fuere mostrada veáis los aútditdb siiater ' 
incorporados asi dados 6 pronunciados por los diches nuestro pre^' . 
Bidente y oidores, y la dicha' nuestra efecutoi;i|i é cédula* r^al, y ca-' 



da una cosa é parte .de ello, é guardéis é cumpláis y ejecutéis en 
todo y por todo como en ella se contiene» é contra el tenor y forma 
/4^tQ(Mi^tCt>ilteiiiUb,oo vjáeui paMU,* ni oensintais ir ni plisar 
.^fatMeoitielBpo alguno; ni póí álj^ná'iúanera, hasta qué en 
#tra Ittnidiqtte oira tsiisa se pfové i^oY tíos, é tñandie cerca de ello'é 
los unos ni los otros non fagades tit fegan ende at, so pena de la 
nuestra merced é de cada cien pesos de oro para la nuestra cámara 
6 fisco. Dada en la ciudad de México, á diez dias del mes de 
j^firzp de^mi^quime^tos clMUeHtay dos aOot. B yo, Alonso San- 
^^h^7ire8c,rtb9ixa.de*c|imara{.de la nndtebcia y ofaancitierfa real dé ta 
Ni^eva ^spafia, por S. |4i9^ ^P^ escribir para su 'mandado con 
f^^uex^o de su pr^denle é oidores.-<-RegÍBfrada.-*^Bfe;o étgnn- 
tte$^ ppr canciller.— «^n^MÁo de ^guilar.^B.LuU éé Velü^to.-^ 
JBlUti.jS^T^Uqn.'^Biiir. QtJMaéa.^El Lit. Peñera. ^Bl Lia. 

J5 di^ peijUmento y .suplipacíoa de |a puste.deir diche ebbipcsdean 
y^(^bi^o.de)^.igle;|ia,de .MMbMcáiifaft/acordaidD por los^dichos 
nuestro, pariw<lltP^. 7- oidores .qgne .dsUainosde' tnandbf dar esta 
.nuestra cftrtaeii la.diidm raeoti^té «oe^^UiTÍmoslo .por bien porque 
vos mandamos que luego que vos fuere mostrado por parte del di* 
eho obispo deán y cabildo de Mechoacán, veáis la dicha nuestra carta 
ejecutoria que de suso va incorporada é la guardéis, cumpláis é 
ejecuteisyé hagáis guardar, cumplir é ejectar, como en ^\\n se con- 
tiéhe, 3^ giiardí'ndola y cumpliéndola acudáis y hagáis acudir al dicho 
obispo, 'á¿kú y éabildo de Michoacáná con todos los diezmos que le 
perteneciesen de las conmutaciones de los dichos tributos de los 
pilebMii dé su obispado, según, y como se declara en Ja dicha núes- 
ca'rtW'éJcK^utbria^ é no permitáis ni deis lugar á que ningunas perso- 
ñas váyán iii pa^en contra ello, y \os unos, ni los otros non fagedes, 
fagan ende át.por alguna manera, so pena de la nuestra merced y 
'de cáoa cien pesos'de oro para la nuestra cámara. — Dada en la 
ciuaád de MSxicb á veintisiete dias del mes de Noviembre de mil 
'qtiítíieufós'^incuenta y cuatro años, sacóse esta ejecutoria por du- 
ptícá?f¿. -^Yd Antonio de Aliraix, escribano mayor de la. audiencia 
Se fc'Wüfe'Va^Espááá'y gobernación de elía, por S. M. la hice es- 
éffi&ir por su oiandado cón^. acuerdo de su presidente í oidores. — 
Ifl^effi'sjradal— b^«/o5á/ Peirez^ canciller.— wín/onío de Jlguilar,— 
b.1ÍMtS^U¿' f^etiüco.—Ét ¿ir. MonteaUgre^^El Dr. Morones. 



170 MMiro«,vi^o<'«W|( / 

41 - • , 



Este espediente se hftila en^un ctdviarM ,Th9i>dttidotrt^tfÉl'^e'^ W 
contaduría mayor de cueptací, titi}l$dq'Qédiilasor^aleí0aiifigi|iá9<^qDe 
cpmienza el año de mil quipie^tjos qu^enta. jnseis/ y tf^^bit «il isl á^ 
mil quinientos cincuenta y cimtro; . •.-...'. 

, í^ ;, . .n r.^ r» .•.f»r.'l .««"i-r; b 

La real cédula de M, de Juiíio de'tttil qttiMetrtds treinta^ y hueve, 
refiriéndose á otras espresadas 8(nteriórtn%hté áTaVdr^Ue lói obispos 

deTlaxcalfi^iOajaoay MichoacáUy páraqtie se'lek áciidie^e con Ta 
cuarta parle de los diezmos de sus ro^{^étf7as diócfesis, y'tamb'ién 
con los ttibutds de I6s pnabloa encomendados á ellos, y én caso de 
que ni unos ni otros aicauiasen i qükiT<^ntosniiV Srhar¿v<id{sy Ve 
completarán estos á cada prelado de los otros fondos'ds.reáíhac!^. 
da, previno i todos los dflciáleíB reales de esteVeíno, ásistieráil á la 
cobran ea de toa diieamos y otras rratas' de lo^'6bts)36s,^'|5ara remó- 
ver los fraudes de; qtie el- étario pagaste 'masM^nB^'tjüi'- Verdade- 
ramente faltan á ios quinienCCB-imil maravediá/cuy&'satiéfacclbfa 
se ratificaba. ' ' ' , •' " ' •• ' ' 



90VEK0S. , ; 



La cuarta de que ^acaba de hablarse, seasigiii^ ^¥.-1^!'. ^^^I9^fl* 
nes respectivas á las iglesias, sacánjdo^é 4® ^\^^ Y fojrmándose :lfi 
ley 23, título y libro citados, cuyas palabras transcribimos 4it|^t((L- 
mente por tratar de la distribución de la masa decimal v- novenos: 
"Ordenamos y mandamos, que, de los diezmos de cada Jfflesi^ ca- 
tedral, se saquen las dos partes jlé cuatro i)ara él prelado y Wbildo, 
como cada erección lo dispone, y dé las otras dos, se fj^^au nuevp 
partes: las dos novenas de ellas sean para nos, y de las otra^ siete, 
las tres sean paira la fibrica de la iglesia catedral, y hospital, y las 
otras cuatro novenas partes pagado el salario de los cura^ que la 
erección mandare, lo restante de ellas s^ dé al mavardomo ^del c^.- 
bildo, para que se haga de ello lo que la erección a&spnsier^,^y .se 



junte con la otra cuarta parte de los diezmos que pertenet^sn á la 
mesa capitular, de todo lo cual que al di^^Q c^bild(U>£f feneciere 
paguen las dotaciones, y salarios dé ís^ <afgniaaa^^c)ui'o^ 



▼AIIAB9W»- T. MCIT8AB0S. • (71 

rmifiítes y spdiai'racMmeSy y i^lro* . oficios qué por bi erección «•• 
ltfvieren'ongid08r;y' «triados para servicio de la igli$sia catedr;a)t 
y donde los diezmos no fueren suficientes para qu$ de. ellos «e 
pague la dotación de la iglesia conforme á su erección, 6 i la que 
por ahora tuviere, ios oficiales' de nuestra real hacienda cobren 
todos los diezmos, y los metan en nuestras cajas reales por cuen- 
ta aparte, y de esta y la demás hacienda nuestra que en las dichas 
cajas hubiere» se' susleuléi é) prelado y «lero, conforme ií lo 'que 
por. jooa está oi^enado y^disfiuéstó, y habiendo diezmos bastantes 
para pagi|r lia* did^a< dotación, y'entera'r la erección de la iglesia, 
jIo» ¡dtezihos se arfnfnist^en per el prelada y cabildo, y por las peí- 
aonas^ que por ellosi piara la> didia admrDístracidn< fueren nombra* 
■das^iprecediend<^ ipara esto oédula y licencia nuestra, la ímal mari- 
daremos (bren ebnocimiénto de causa, y pedimento del prelado y 
cabildo eclesiástico; y en* este caso los oficiales de nuestra real JiÉr 
ei^nda, ooio cobren los dois w^v^óós que nos' pertenecen, según la 
división de los diezmos^ y en cuanto á las parroquias que se hicie- 
.reo< habiéndoles señalado sus^ límites distintos de forma que no ha- 
yA^ diferencia sóbrela doclarAcion de ellos, después sderhecho el nr* 
rendamiento de ^ sus diezmos, se sacarán también íder^l las las dos 
cuartas partes par^ el jprelado y cabildo, y de las; Qtlras nueve que 
se hacen de las dos cuartas, se sacarán asimismo los dos novenos 
para nos, y los otros tres de los siete, se gastarán en la fábrica de la 
^'gl^ei^a^ jparroqji]g[al y, en, j^l. hospital,, que ha de haber en la parro- 
quiaj, de fprma.fli^e ú^^a Ufjvepp y naedio, sea para la fá lírica, y fJ 
otrc^j^'parael hpj*p|,t^al,jy.lp5. otro?, cuatro novenos que. quedaren, ,?p 
g;asten en s^st^teij ;lqs Qléri^qs/y ministrps que se han de ppfier f?n 
l^j^^jcha iglesia i)ara^^a^^^ de los santos sacr?two^%y 

servjc.i¿de.eÍla^Jrp9,P9.otr^^^^^^ . • . ,! ,.j 

j^;^'-MÍ .i-. '. ■' . * J3*]>U| ,i'.(i« '.1'- . i.¿v ; ! 1 '•' ' • » • ' i • ' ^'i' • ■ ' 
' ; •!•■ •: • -'loiiolP.fic; v • •. Í^^ÍVIIKOS. ,^ ... .... ^. j 

^ , Pojr^ ot ras trp^ijrfples^j^ Jilas de^^iez y ocho de Octubre^^^lmis,- 
mo año, dirigidas á los obispos de México, Michoa^cáp y.p^jaca, 
se mando que sin embargo de estar cedidos temporalmente íqi^ dp$ 
novenos para la fábrica de las iglesias, los oficiales reaies debian 
cobrarlos, llevando cuenta y fklson, y por su mano darse á los ca- 
^9«>«)F«tr«%oÉ|]||Ur4b^£Adf eed^olldCri wajitoi^ «btiSiiia 



Hbffeta dé qne'M ^ttmiaba" toáo rto c^nlvirHó^ sitaé qn^stf fine9nrg& 
í^lbd t«dp«btiiros preMwloé, ihiri^sen'Wuéiriios^MBbbvderral bá- 
éienda eon li» eüttociftdéa iwitiMioit. ' - v: !» 3( = • 

(:'>'■ 45. ' . ! .• •!• 

\ ESCÜSADOS. 

• • • 

'v'^Pm diapfHrieíoA del.ateppradotriDi Oárks'i^ 5r:det carderhaíl gai>09- 
nador, dieliidaiéii Talabbirá frseísnteijftdk) de tirilqUoiáttos^eiiaraQ- 
^ti: d«oi:deft6^'q)aQ da hi giniasa da diaúMa^^lon^ttaiab ip^qe aacii- 
^a fiiadeelefciM9tld(;qiier40fl'tof die«nfoa'de'':tiiiar:teRa;aQ:lKtiiba«h 
-da cada partídordel obibfadb^ y Hñ^ eata:3q fnUa m.laiímafor «i 
laméiMaD; ?daciiijpa. soberana ieaolticiite ae«6tend|ié'l&i67 M, del A- 
'lidb.}|í lihiro l»iMa vaéesjrepettday^ i la látríDe i^^Dedaraihos y maá»- 
-éaimostqiiiB dallos Uiasdoaíos daeefada ofoiapado aar hayan ada'sainKr y'i*- 
^4uea lea etteoaadoa^tie cada''puaMK>veonfiMiat>4te éfeicdM dé él^y 
-aácáflos se ha¡gáaj todaa loa! dieMMaB'tm"nipBton^?7 de é\ 30 eaqiie la 
criacta parta que aI>afaiiipo piertoñeofty para quelite tieado atiftcienit, 
mbt% alfat Ib'dumpian loa oftaiales de aueauia liealfaaciénda los qnt- 
^mdVos^mil ttíaravedfs Ijue p«ír üos eS!§ matidMh) ^i^'éé d^ñí Ids 
obispos MM^tb' liM di^¿úu^ no llegati á e^á enittlddd. 

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r I ■ ■ ' i ' . I U 1 » . ' . •; ■ '.111 . . • I I ' 

^ A Ihsfatieia de! oljlspo, desn y dabfWo'de'éátá ¿am*L igtfe^a tíeíÍBíi 
^oí e! fcaiaóulgo D. Pranfciícó Sartíüs, ^it^evlbs fóíí'liífottties que áe 
ttirieirott tt*r btfiívenieütfeá, el lírfhéipe qufegobtííítíába'éhtonces, 
ttand& iti iéáí cítf ulá én ocho dfe Agosto' de ftíif 'qiiiniéntóS riúaren- 
Hí ^ ctraíiíro, que los indios pagasen dieí?mó ¿feküá'^ganadbs, cíéf tri- 
go y de la seda, con prohibición de q^^ diéséii^tt ürTéndaiñréUto es- 
te derecho los prelados 6 otra al^yna persona, para evitar las beja- 
ciones que los arrendadores podrian inferir á los nativos, de cuya so- 
berana resolución, y de otras^ antéüores y posteriores, se compuso 
¿fr^a^té'la'leyQs/db tftuto ^l56tb referítfo?''^1ftíifták esta'^réaf cé- 
xfdt^ ¿iil^l^aá'a éti el cíedulario de íá cajá^ sin^ nota jáé cuaiplimien- 
t6^,'ál"dUaferáe obedecido. '" ^.^ r::>> ^ .::.:.•• 



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Deia ^nadó0 de ka oo^wo^ etttda^^^íPliicil^ átfUaíee WM 



IÍL BEY,— rPor cuanto yo mande dar y ai una mi cédula firmada 
de mi mano, y refrendada de Francisco Eraza, nuestro spcretáno^ 
por la cual riicimps, merced 6 la iglesia catedral de la cYiiaa^d de^Blé"- 
co dq la Nueva España, de Tos dos novenos a» nos pe^rteneicientes de 
los giezmos uel dicha ai;zobispado i por tiempo de cuaUo at}os para 
que se gastaren en la fabrica de la dicha iglesia, su tenor dei cual es' 

m wt^drjil d^ Ja piuda^ de ]M^x.ip<^ de laJjí,^eYa Es^aSa^^^A j^op,, 
br« d9 vQs el p?QPÍ»§P^,df»P,y^«^W4o..dp;la.4icba^ b».fj 

hwho re;«^cjpp^;(jtu§;^ 'aperador; ií^ s^ñqV!, ,^e gípr i¿s?^4po«ipí^^ '^^ 
zo nerced 4, p»a di(^»;ig}es^| pot t^roMJ?g.^de, tres apos^.^p M-Mf^» 
luyenos ,9up,c9iflÁrmft.á.^jPíee<i\9n; ^e, ^11^ Je.jprten^fíia»,,^ ¿^f, 
dip^o»desse»i^z(Aisu^§^i^^'.^«í 8^ S'Í^Rg'ftií» lífi«ejJ.^?V. 
Has de esa dicha iglesia, eu otras obras de que ten,^, ofifp^ifi^^y 
la,f4bria^ ,de eUa, jf fiu^.i^j^^f^ t^. vo|:,^)«;4ip^ ens|e/?^jc -jpi 
BüOot, cowo por vií'hf» ^,ji¡:^fffgg^if,h,.4i^Mfmi X WM«t.', 
dpel término d^ l*.4>fil^.,x»ft^pe.4.í:BW'íog*cwn^¡d«.#^>f««^c^ 
BJi6 y »(vMf64,t)if!^ejd^.f|A ^4Pi«R A» E»wo,del( a%,j)^^ dft flui^ 

mmii» UK4Ícha, i|i««j)^t Ift c«u»]it, shB(f ./!« )»l.Pf|i>r«S^l>|(W VA^ 

b«r)g«tttado iiuudiibbuMi i^ iMmvfS^A <?|i. f «|M«r|^, «M^.^f^prni^ib 
vécg» ü«tie'9Í0mpiejieoisidBd( dfijriifiMr#i^ayíMtoiaito^ (lfi;idwifeLHi#i^ 
tM.nor SBf vimoiLlQAqiiAJiáAltaiiliiittieo^filiplicáiidc^ dbilMi 

liOkBbf» biciese^ ipeftt^díádb'^vBckAiiig^Bk, dtt pro»€9áilB)laudii^^ 
mercid^por ^roia^iatte. j^Ko^Joisvi^ipBoiiqaa^L^ftUtq de^ 'eUóíiioftqaáeld 
dlise d««iBitÉti]MtrttéiL ito^iift»iit¿ diiliicdidifiL<i9lo0iii5:dJso9i^laiibi flfen» 
caifiHMse. ' B yer Mi^tando^ té^-'MiMdiQfatf, y>'bftbiMdo^^ 
cea mi Tear-per^éoft, !to^b«lttáQ^^o)i44eti^dé%a«é^'W^ 
Vú k la^'^iéhft igteáSá de^' I^s^cbéé^ Jids «ovénd^^Ipér^^tírrá^ dak^é^ 
ofto» Biaa, l0s^fde»'dét¥atf^y ^ éUra^tii^' dé¿^«él^dlá^(]fU€i^8eMBibtíb6' 



174 mmmíoMfit^^'^9f . . 

aflO'pasaido deqWDÍdMos seieiMi y tres «q adelaale, para'que.cé 
gaste en la fábrica, y otra^isosae Doeesarta» i la diohai %h«4^y no 
en otra cosa alguua, y mandamos á nuestros oficiales de la dicha 
ciudad de México que acudan y hagan acudir á la dicha santa igle* 
sia^ y & quiera por ella lo .hubiere de hacer con las dichos dos novB- 
nos que así nos han pertenecido, y nos pertenecieren de los dicnos. 
diezmos durante el tiempo de los diqhos cuatro años, y. si álgiina 
cosa de ello Hubieren cobrado ellos durante el dichp tiempo, acu«' 
dan con ellos á las diclía iglesia, por cuanto nuestra' Vóíün.tad es,' 
que por los dichos cuatro años, Ma' dicha iglesia gocé de los dichos 
dos novenos/ y se le acuda con ellos realmente, y con efecto; y asi- ' 
mismo mandamos á los dichos oficiales que tengan ciíicladó de ver 
que iie'¿Usten en lo susodicho y' no en, otirá cósá^algfdría; y^que to- 
men ¿a t/a^ de pago de quien por la diclia iglesia lo hü'biere dé ba- 
befy con' la cual y'coii el tjfásíadó'áe-ééta'nii cédula^ signada de'és- 
crlbaho i)Übtibo, mando qu^e les JS^'recÍbldó']f ^'asadb'iáh cuenta* ló * 
qiié 'cááá uhedé los' dichoá óüát'ro eínds ¿é'thotiták: -'Fédia en K(á-" 
drid '¿^trés'de Setismbr'é de iüil'q\iini«btos"$ef8enn'y cu&ho.— 1%'-' 
erté^l-^'Poi liia¿dadbde S. M., Jl^iirtóísiio de Erazo.—Séñiñá^- 
dk del cWréejOv ■ ' ' ' '■•'••' •" ' ' ''' • •" ■ 

E áto»ra Joan d^elaPéñá; ¿nnBnibi'&dc^deáQ]^ eabfldd délbigfe- 
ais: cálMrál del arzcbiépado d^ KJdlcháicfttdad de Méxioo de la N^ie- 
vá^épa'fie, iñe há' hecho 'ré^lací6n;''4üii<et''t«rmino' de Idé dichos 
ciiUti-o'añospdrqiiehídn^oámercbdl^a'Mcha'igle^'de los díéhos: 
dos hóvetíos'éhi cumplido, 6 sectihiiilhi brévetoebté, y'porqueoo^' 
ce^a^ lÁ'f^btiéa de ella', ^iettdo cQk'táfif^nJ¿<íe^r¡a,'y^ '^m pf a me 
supliéá le- mandase t>rotb^f'y atargfair p6t «alguni tiempo mas, >é 
comO'la mi merced :ftieré;(o cual vilfoipt^ ttM'Jdel nuestroieonseja' 
deltas Indias^ y habíéndqsr'^onfultadoico» miestra ^eal pecsoua,he/ 
tetíido por>bien de prb|xigar el i'dithtop^ltf ranino/ por oíros cuatro aposT 
nnisy;)o8. cuales corran y^se oésntsiLdesdfe leldia* que se acabAr«iJa.. 
úliiipa)Gédula,''y procogaci^aispsq «inconporada .para' ^pie se* gaste' 
en >lai fábrica y oteas cosas niea^sariaB í 1^ díicha iglesia» y no en otra 
cote laguna; y mandamos 6 los; miaist^fo^pficiíj^es de li| diciía piu- 
dad de México de la líTueva. £;ispaSay<(iw9. hagan .ficudir|( )a dicha 
iglesia, ó. á, quien por ell4)lp hubiedfe .d^ bfiber ^c^on loa 4i<3bos. 4of ' 
npiirenps que asi nos |^er|euecierf|i dQ ios bichos diezmpsj, durai?^ 
te.el tiempo de Iqf dlj^ho^ pu^tEQ ¡añoi^ y^ialgiioa wus^.^^ ella j^n( 



VACANTES r SSCUSADOS. 175 

biere cobrado durante el dicho tiempo^ acudan con ello i la dicha 
iglesia, por cuanto nuestra voluntad es que por los dichos cuatro 
años la dicha iglesia gpce de los dichos dos*novenos y se le acuda 
con ello realmente y con efecto, y asimismo mandamos á los dichos 
oficiales .Tfiales que tengan cuidudo de ver que se gasten en Iostbo- 
dicho, y no en otra cosa alguna, y que tomen carta de pago dequiei^ 
por la dicha iglesia lo hubiere de haber, con la cual y con el traslado 
de esta mi cédula signado de escribano público, manda-mosi que le 
sea recibido y pasado en cuenta lo que en cada uno de los dichjos 
cuatro años se montare: fecha en Madrid á quince de Enero de mii 
quinientos sesenta y nueve años. — ¥b el rey.— Por mandado de S. 
M. , Francisco de Erazo, 

49. 

Por lo que pueda influir i la ilustración de este ramo, im^xi^r 
mos k la letra un párrafo que jtizg^mos conducente al objeto, y sq 
halla en la instrucción que S. M. di6 al contador Melchor 4e Legasr 
pi, á primero de. Junio do mil quinienlocr setenta; pues siendo mujr 
posterior á la redonacion hecha el año de veintisiete, parece que 
esta no tuvo efecto, al menos en el todo, una vez que demandaban 
cobrar, y distribuir por los ministros de real hacienda en la con- 
grua de los del altar, culto y decoro del santuario; el cual- párrafo 
es como sigue: 

50. 

• I * I 

• * 

AstnÚBmOiy eoúio sabois pdr la donación y «onoesiOn quetenenloii 
áA Suino Pontífice, pi&rteneeen áf iioe los dioEmos de la dicha Nüei* 
va España, por ende yo* vos mando que vos y los otros naesiioaofi^ 
eialts «usodiehotfy hagwís cobran y cobréis todos los diezmos que atm 
debidos y debieren p«tg»r todos los veeiYios do la dicha NueVa -Sb* 
paña, de sus labrantes y eriániíras de las cosas, y-de laitiaMrsí qii« 
86 pagftn eñ las dema» islas y provincias de Ia9 nuestras Itdias, y 
hagaiií cargo de ello al nuestro tesorero, de lo crtial ítíando «{iie t^ 
dos jttniamete hagaib qué provean Tas rglésiá^;deí capellanes» pef^ 
sonas de buena vida, idóneas que las sirvan y admitiii^r^ti ki^ ^aa<^ 
tos sacramentos, y todos los onmmentos, y cosas necesarias para 
el servicio del culto divino; de manera que estén muy bien serví» 
dtó' y provéi'da's, y héiéeime vos juego saber cdmo lo habeis'^to 

TOM. III. — 22 



176 wizMos, norsífos, 

proveidoy que por ser cosa del servicio de Dios Nuestro Señor, os 
lo encomiendo mucho y vos encargo sobre ello las conciencias. 

51. 

Por real cédula de veintitrés de Noviembre de mil quinientos se- 
tenta y seis, se mand6 á esta real audiencia que proveyese el que i 
los curas se acudiera con la parte de diezmos que se les aplicaron 
en las erecciones como á los prevendados y que en evento solo de 
no alcanzarles para su congrua sustentación, se le supliese lo que 
faltara á las casas reales. 

52. 

En otra real cédula de tres de Enero de mil quinientos ochenta 
y tres, volvi6 S. M. á donar á esta santa iglesia los dos novenos por 
tiempo de seis afios corrientes^ desde la fecha, para que su produc- 
to se invirtiese precisamente en la fábrica, ornamentos y otras co- 
sas necesarias al servicio divino, y no en otra cosa. 

53. 

Es digno de advertencia que auoque por la cédula de ocho de 
Agosto de mil quinientos cuarenta y cuatro, de que tenemos he« 
cha mención, en su lugar dispuso el rey, que los indios diezmasen 
en un incidente de alcabalas de esta gente, supone una providencia 
del superior gobierno de veintitrés de Setiembre de mil quinientos 
ochenta y ocho afios, no satisfaciaa diezmo los nativos, á cuyo fin 
transcribimos la fecha del decreto, y las palabras del virey que 
acreditau lo espuesto, son las siguientes: Que 9t declarase en esta 
parte de pagar la alcaJmla los indias^ que solamente la defasen de 
pagar de losJruioSf cosas jf mercaderías de la propia tierra; y 
que la pfigasen á dos por ciento de todas las mercaderías que tra* 
tasen y contratasen de Castilla, y de fuera de esta tierra, en confor- 
midad de lo que se practica con ellos en la paga, y cobranza de los 
diezmos, que no le pagan. 

54. 
Por dos cédulas de una data, esto es, de diez de Noviembre de mil 



VACANTES T ESCUSADOS. 177 

seiscientos diez y ocho, se previno en la prinoera, lo que se verá 
de la letra de ella que se inserta y en la segunda, á esta real audien- 
cia que siempre que los oficiales reales se quejaran de que no se 
les acudía- con los dos novenos que tocan á S. M., en los diezmos de 
las iglesias de sus distritos, despachará provisión para que luego se 

ejecutase. 

55. 

Ex. B£T. — Por cuanto por cédula mia fecha en diez de Diciembre 
del afio pasado de seiscientos diez y siete, mandé al marques de 
Guadalcázar, mi virey gobernador y capitán general de las provin- 
cias de Nueva Españai ordenase á los oficiales reales de mi real ha- 
cienda de su distrito, que habiéndose cumplido el tiempo de las 
mercedes, que yo hubiere hecho de los novenos á cualquiera de las 
iglesias catedrales de aquellas provincias, cobrasen, recogiesen, y 
metiesen en mis cajas reales de su cargo toda la hacienda que pro- 
cediere y me perteneciere de ellos, y lo enviase en cada un año á 
estos reinos con las demás haciendas mias por cuenta aparte, te- 
niendo en su cobranza y administración la buena cuenta y razón 
que tienen y deben tener de la demás hacienda mia de su cargo; y 
he sido informado que aunque algunas de las dichas iglesias acu- 
den con puntualidad á satisfacer lo que les toca, en otras se halla 
dificultad y que está trabujosa la cobranza; y así es necesario que 
mi real audiencia de México despache provisiones para que pa- 
guen, y sin embargo usan de dilaciones, y se escusan con que es* 
peran prorogacion de la merced que yo les tengo heeha de I09 di- 
chos dos novenos, que me pertenecen, y que como están la^s p.er80-< 
ñas que htm de acudir coa lo sobredicho, distantes de la ciudad de 
México, y son eclesiásticos, no se puede hacer con ellos las diligen-. 
cías que con los demás vasallos mios, y que por esto y escusar eos* 
tas de comisarios y ejecutores, convendría que los prelados y ca* 
bildos de sus iglesias tuviesen con los mis oficiales la buena corres* 
pondencia, que es razón. Y habiéndose platicado sobre ello en mi 
real consejo de Indias; he tenido por bien de dar la presente, por la 
cual declaro que los dichos dos novenos de las dichas iglesias, co- 
mo patrimonio real pertenece á él, y la cobranza á los dichos mis 
oficiales reales; y ruego y encargo y amonesto al M. R. en Cristo 
?• arzobispo de la ciudad de México, y d los RR. en Cristo PP. obis- 



179 DiBZMps, rrqVE^os, 

P9S de las iglesias y catedrales de TiaxcaJa, Michoacán y OajíM:a,y 
caandoániis cabildos de ellas.y. demás persoDa;^ en qoien parasea 
los dichos dqs novenos que ine perteneciein en sus diezmos, af^udau 
eoneUiOs pronMu^ente 7 sin 4UiacípPi á los oficiales de mi real ha- 
Qi^nda de h dich^ f^iudad de Mózico, para el dicho efecto o^n ap^r* 
cibimiento que no lo haciendo se pondrá en ello el remedio que con- 
venga. Fecha en Madrid á di.esr. de Noviembre de mil seiscientos 
diez y ocho años. — Yo el rey. — Por mandado del rey N. S., Juan 
Suiz de Contreras, 

DIÉSEMOS DE PANUCO. 

Aunque por real cédula de quince de Marzo de mil seiscientos 
diqz. y nueve, citada por el oidor D. Juan Francisco de Mónteme.- 
yor en el sumaria de cédulas, íurdenes y provisiones reales q^ue tra- 
bajó y di6 á luz e( año de seiscientos setenta y siete^ se concedió al 
cabildo de esta metropolitana igleaic^) la adjcpinistracion y cobro du 
Io;s diezmos de la provincia de Panuco, con tal que diese fianzasle- 
gas, llanas y aleonadas por medio de escritui-a, i satisfacción del fia- 
cal y oficiales reales, de enterar cada aQq en reales caj/as U W^^A 
de los. salarios que s^ pagaban en ellas i los ministras de la ^f^Xxi^ 
9a en aquella provincia, pare^e.que después se espidieron otras.pro^ 
vide];i.c^a9 que alteraron 6 ^revocaron e.s(a cancestoq,. de las cuales 
tratacei^iQs á su tiqmpo. 

Ptír otras dos de veintiocho de Mayo y doce de Junio de mil seis- 
cientos veinticinco, s^ mandóqne los caballeros de las órdenes mi- 
litares de Santiago Calattaba y Alcántara, pagasen diezmos de 
cuantas haciendas y grangerías adquirieran en las Indias,- á la ma- 
nwa que los demás que no lo son, y que la real audiencia recogiese 
cualquiera bula, breve ó despacho de Su Santidad, que sin real per- 
miso hubiera pasado á estos dominios, para que la religión de la 
Compañía de Jesús, (S otra cualquiera no satisfaciese este derecho 
y que se remitiera ál supremo consejo. • 

55, 
Por real cédula de ocho de Junio de ipil seiscientas treinta, re- 



VACANTES X J58CÜSAPQS, JI7? 

frend«i<Ja por Vi. FeTHitndp jLmt^ d^ Contref as» ae mandO sMprin^r 
f^n las i^ksias metropolitanas y c^t^dxale? \^i^ canQn|;¡a para par 
^t con su üenta lo$i salajrlos da los ministros ¿ laa inq^uisii^^pnes^ 
c^n Ia3 <?ali(}adfi8 ^iie^ se advierten de su tenor^en la forma si^uianta; 

El. aar.-— Oficiales de mi reai hacienda de la ciudad de México de 
la Nueva España, hallándose mi hacienda tan exhausta y coummi-' 
da eomo lo tenéis entendido ,. y siendo como e», tan necesaria para 
los gastos forzosos y precisos que cada dia se ofrecen en defensa de 
nuestra santa fé católica^ y de estos y esos reinos que son infesta» 
dos de los ouemigos; procurando aliviarla de los gasloe posibles y 
que so pudieren escusar, para que no falte en cuanto se pudiere alo 
referido. Y considerando que de mis cajas reales de es(a ciudad 
y de la de Lima y Cartagena, se paga & los inquisidores de lasinfui* 
sieiones de las mismas '^ciudades y sus ministros y oficialee, mas d^ 
treinta y dos mil ducados cada un aSo, supliqué á Su Santidad tXL^ 
viese por bien conceder su breve, para que en todas las iglesias me^ 
tropolitanas y catedrales de las Indias se pudiese suprimiv e» cada 
una de ellas una eanongfa, cuyos frutos 86 aplicasen y convirtieeait 
en la paga de salarios de los dichos inquisidores y sus misMtros de 
las dichas itiquisicionesy para que se escase lo que se les paga de la 
dicha mi hacienda, por hacerse lo mismo en estos reinos, en- iniciiii 
de bula de Su Santidad de Paulo IV, 4e siete de Enero dequiniem 
tos cincuenta y nueve. Y considerando Su Santidad que paca, la 
defensa déla religión cristiana» era justo hacereo lo que le snpUqufi^ 
ha tenido, por bien de conceder su bula pata que se pueda, hacer yr 
baga la dicha supresión de las dichas canongías; y porque eála ea 
eeft calidad de que hayan de entrar todas las rentas y emolumen^ 
tóldelas. dichae c^^ongiaa» en poder del inquisidor ma» anAignm 
de la inquisición en cuyo distrito estuvieren las dichas iglesias me* 
tropolitanas y catedrales, para que por su mano se haga la paga de 
los salarios de los dichos inquisidores y sus ministros de las dichas 
iuquisicioues, por cédula mia^ su fecha cuando esta envia i encaí;-» 
^r á los arzobispos y obispos de las dichaa iglesia, ordenen i los ma^ 
yordomos ó tesoreros de ellas, que en conformidad del dicho hreve 
4e Su Santidad, remitan en cada, un año. le que mo9traren y valie^ 
ren las rentas^^ die^nv^ 7 ^tro^ emolmnentos que tocaren i Jaa dtr 



166 DIEZMOS, iroVBí^os, 

ehas cánongfas, que así se sM^ñmieTéti al inquisidor que al presen- 
te es 6 aáelante fuere mas antiguo del tribunal de la inquisición de 
esa ciudad de Méjico; en cuyo distrito caben las dichas iglesias 
desde el día que hubieren vacado y vacaren en adelante, y que asi- 
mismo os envien en cada año testimonio de lo que hubiere rentado 
la tal canongía, y se remitirá al dicho inquisidor para que os cons- 
té de la que fuere, y tanto menos del que montare í la -renta de las 
dichas canongías, acudáis al dicho tribunal y sus ministros de mí 
hacienda para la paga de sus salarios: y asi os mando, que de aquí 
adelante mientras no tuviereis otra 6rden mia, no acudáis á los di* 
ehos iniquisidores y £ sus ministros con la situación que tengo he* 
cha en mi caja para la paga de sus salarios, hasta que ol dicho in* 
quisidor mas antiguo presente ante los otros testimonio de lo qne 
han valido en cada un año los frutos, diezmos, rentas y otros emo. 
lumentos pertenecientes ¿ las dichas canongías, y á entrado en su 
poder por su ciienta, y otro tanto como lo que lo sobre dicho mon- 
tare, les dejareis de pagar de los dichos salarios, y en caso que no 
lo hagan, os valdréis del testimonio que como queda dicho os han 
de remitir cada año los dichos arzobispos y obispos, para que con- 
forme lo que de él constare, está cantidad menos le paguéis, y co- 
mo se fueren suprimiendo las dichas canongías en las iglesias de 
esas provincias, se os irá avisando para qne guardéis en ellas esta 
¿rden como lo habéis de hacer siempre, precisa y puntualmente; ad- 
virtiendo que si tuviereis omisión en ejecutar lo que aquí os envío, 
á mandar demás de que me temé de ello por deservida se cobrará 
de vuestro salario lo que contra esta 6¡rdeu diereis y. pagareis, y 
mande que tomen la razón de esta mi cédula mis contadores de 
cuentas que residen en mi consejo de las ludias. Fecha en Madrid 
á ocho de Junio de mil seiscietitos treinta años. — Yo el rey. — Por 
mandado del rey nuestro señor, D. Femando Ruiz de Contreras. 

60. 

Y en otra cédula de la misma fecha se avis& á los oficiales reales 
haberse suprimido las que resultaron vacantes por muerte de sus 
poseedores, á saber, en México, la del Dr. D. Luis de Aliri; en 
Tlaxcala, la del Dr, D. Pedro Manrique de Lara; en Michoacán, 
la de D. Justo López de Ontiveros; en Goatemala la del Dr. Alonso 
Ibañez; en Chiapa, la de D. Pedro Castañeda por haber entrado 



VACANTES T SSCtTSADOS 181 

religioso, reencargando á dichos ministros la puntual observancia 
de la antecedente real disposición. 

61. 

DIEZMO DE pXmCCO. 

En la real caja matfiz hay asentada una razón con todas la for- 
malidades que la lejitiman, de que desde primero ,de Enero de mil 
seiscientos treinta y uno, por concesión apostólica sq incorporaron á 
la real corona los diezmos de la provincia de la Huasteca, villa de 
Panuco y valles de Osetipa. En su virtud al asentarse en las pro- 
pias arcas, por los arrendatarios de dichos diezmos; los ministros 
usaban de la misma espresion de concesión apostólica, hasta el afio 
de seiscientos cuarenta y seis, en que se empezó á omitir esta; 
pero continuó la cobranza encargándose á oficiales reales de sus 
rendimientos, hasta setecientos setenta y nueve como acreditan una 
certificación é informe del contador D. Juan Ordofíez, hecho al su- 
perior gobierno en once de Diciembre de setecientos ochentaj^ y otro 
que con una lista comprensiva de los nombres de los arrendatarios, 
y de las cantidades puestas en cajas reales, pasó al tribunal de 
cuentas el referido contador en veintidós de Abril del propio afio 
de ochenta: en estos documentos se asienta que de los productos 
de esto$i diezmos se ha pagado al cura de Panuco el salario anfial 
de trescientos treinta pesos, siete reales de oro común, y que no .ha 
podido encontrarse la gracia pontificia, lo mismo que hemos esperi- 
mentado á pesar de nuestra constante aplicación y solicitud para di- 
sipar cualquiera duda, ponemos á la letra lapartida que se halli^ eu 
las cuentas del ministerio. 

» 'i 

En la espresada cuenta de la real hacienda qu^ corrió á cargo da 
los pficiales reales de México, D. Diego de Ochandiano, contador; el 
capitán D. Luis de Camargo, factor, y el capit^in D. Rodrigo de 
Arteaga, y Soto Mayor, tesorero desde veinticuatro de Marzo dq 
seiscientos treinta y cuatro hasta catorce de Junio de seiscientos 
treinta y cinco, que para en el archivo de la contaduría mayor al plie*» 
go 124. Hicesel^s pargp i los dichos oficiales real^ do cuatro mil 
pesos de oro ^omun qu§ eu trece de Enero de mil seiscientos .U^ip^ 
ta jr .cinco, entregó en. 1/a real c^ja^ Juan Cordero, en quien ea la real 
almoneda de tres de Setiembre del año pasado de seiscientos trein- 
ta y dos, se remataron por cuatro años los diezmo? de Panuco y 



18Í IHEZMOS, NOVÍIÍOS, 

valles dé Oaetipa, que por concesión apostólica pertenecen i S. M, 
que corre desde primero de Enero de seiscientos treinta y uno, los 
cnaies emeró por la tercera parte de dicho arrendamiento que cum- 
plió en cuatro de Setiembre del año pasado de seiscientos treinta y 
icuatro, como parece por el libro comuui y particulares de dichos 
oficiales reales^ y del escribano de minas y registros, y relación ju- 
rada de los. susodichos, y firmada por partida de dichos cuatro mil 

pesos, se saca al margen principal la espresada cantidad en guaris- 
mos romanos. 

62. 

Otra real cédulrt de quince de Diciembre de seiscientos treinta y 
tres, declaró que la pracmática librada á favor de ios labradores/ 
en veinticuatro de Mayo de mil seiscientos diez y ocho^ no se en- 
tendía con los que fueran deudores de tos diezmos y rentas ecle- 
siásticas» ni con sus fiadores, ni con los arrendadores, ni con los co- 
bradores de ellos en nombre de las iglesias, quedando todos someti- 
dos i lá jurisdicción eclesiástica. 

63. 

VACAWVJBS. 

Con inserción ile t>tras tres reales cédulas, se espidió la de tres de 
ttetubrede milséiseiéiUos treinta y nueve, para que e) viréy marques 
dé Cadereita infótiñase de Id^ motivos que habiafa impedido el que 
én la flota de aquel tiempo nó hubiera id^ el importe de fas terce- 
tos partes de las vacantes de arzobispados y obispados dé esta Nue- 
va España, habiéndola habido y estando mandando, sé remitiesen 
at reeeptor del consejo de Indias, con el fin de pagar las situacb- 
uésr hechas en esté género de hacienda, y se encargo que todo el' 
dinere' de estas vacantes existente en cajas, se dirijiese en primera 
ocasión por cuenta aparte, sin juntarlo coa lo demás del erario. 

64. 

P(9r otrA d6 doce de Agosto de seiscleiitos cuaretita y nuefve se 
repitió ei mismo encargo con la circunsttocia d«' é^aY áplicadiM< 
aífaéHoé produelos, á obras piadosas; y en once de Diciembre si*- 
güíenie, se libró otra real cédula con el objeto de que los colectores 
^ dtéiímos del obispado dé Puebla fueran seicnlarfes, y afiatzar^n' 



i a»litfiMeioii| di les jueces de novenos, y que los contadores de la 
if lesift dierwi les certíficaciones que se les pidiesen. 



I I 



65. 

En diez y seis de Enero de mil seíseíentos cincuenta 7 uho, dis- 
puso SjM. to que consta déla real cédula siguiente, inserta ala 

letra. 

66'* 

El asy*-— Ofi|QÍalesde wi real hacienda de la ciudad de México 
de las provincias de JSfueya España, habiendo Su Santidad á supli- 
catión 4el rey mi seitor y padre qpe santa gloria haya erigido la 
dignidad de peAriarcar de Us ;IudiaS| y provéidola por su presenta* 
4ioa en Jnnn de GtiaiMn Skinüllief de Costina, la doté entonces en 
«ais mil ducados de rénia^ situados en los dos novenos que pertene*- 
•cen<á JBÍ real hacienda taha iglesias de las ciudades de los reinos 
«sa de Jáésico y k de Tlazcala» repartidos en la forma que se con«- 
tíeneesi las cédulas. que sóbreiello se despacharon en veintitrés de 
Joniadal alio de» seiscientos tirpsy y habiendo fallecido el dicho Juan 
de iOnsman», sé presembeá sa lugar: el affo de seiscientos seis al Dr. 
iJolan Bautista de ~A^ vedo, obispo que á la sazón era de la ciudad 
de Valladolid^ é inquisidor general apostélico en todos los reinos y 
aefioríos de ésta corte^ y se acrecentó la dotación de la dicha digni- 
dad basta dí0Zi mil ducados tjqe se consignaron los dos mil en ios 
doswsyenúS'de la dicha iglesia de la ciudad de los Reyes, dos mil 
quinientos etf laí de la plata y oró, tanto en la del Cnsco^ y lo res*- 
taote eti esa de México y la de 'Plaxcala, y por cédulas de doce de 
Enero dé mil séiseiemos ocho, se aumenté esta dotación mil duca- 
dos mas, que por todos fueron veinte mil; y se partieron cuatro mil 
á la iglesia de la ciudad de los Reyes; diez mil á los de la Plata, y 
al Ooseo; y los seis mil restantes, é esa y la. de Tlaxcala por mitad; 
7 por Jiaber mueito el dicho Df. Juan Bautista de Aoevedo, se pro* 
vseyó en so lugar k D. Pediro Manzo, con la misma dotación de vein- 
te mil ducados de tenta' librados en la misma forma por cédula de 
doce de Febiieico del aqo de seiscientos nueve, y habiendo fallecido 
el de aeiictentos once, japlicé el rey mi sefior y padre por cédulas 
de dos de Julio del dicho, todos estos veinte mil ducados de renta A . 

lá obra del convento de la Encarnación de esta corte, por tiempo de 

TOM. III.— S3 



IS4 DlftKÜtfB, *0VWW%^ 

cinco años; y deepaes el de seiieietitol dits y iem^ té ft^rntrnU fmá 
dicha dignidad de patriarca A D. Diego de Oitn&aii, con aisbo tUA 
ducados de renta en la dicha situación consignados por cédulas de 
catorce de Setiembre del mismo áfio, los dos mil en los novenos de 
la dicha iglesia de la ciudad de los Beyes^y les seis nül ca^taojles 
en la de esa ciudad, y la de Tlazeala par mitad; y úUinwnMle ti 
año de seiscientos diez y siete, hizo merced el rey mi señor y f/k^t$ 
i los cardenales D. Gabriel Tr^ y D. Baltazar de Sandoval; de 
los doce mil ducados restantes, y habiendo faltado los dichos carde- 
tiales y el patriarca D. Diego dé GuzmáR,'tüfé*^'bten*lé%|^iÍcar 
por el tiempo que fViese mi vóhttitad, todos IM ^ffité MH fldtiácMé 
para la paga de la gettte de guetra M prési^ dérVa liHb^até'Ok'- 
diz y fortificación de ella, matidftná^ K t&is pT«fi»MMM y^jitotM^tt^ 
cíales de la casa d^ la cm>tratttcliim^(t efi«4i^'d^'ft^vWi,f«» %Éi- 
dula mia de trece de Julio de seiá^isDtos teimixlu»T%^ fi^¿to tjvü 
hubiere venido y viniese pob euetMade lai tdKdla'oéiHlgtaMta^ texww 
tregasen al pagador del dlclli> presidí» y fairtifioeteipv^ir^^ liatar 
cesado esto y considerando cttamo )ceTiVi««*;qmi ito xAíflellitMir'f' 
denoas personas q«e sirven eh ini c^pülay terigÉa cadnei^ tefawi :#jk 
para la paga de siis ga^e^ y qu^ se áeiida*á eU»eiii depaudeneBí 4s 
los accidentes que de erdinario ee tfriiifiaii fiAr'dcupáreerfea trii 
•auto miaUterio^ he teüido pot biende'ebtohnei^ ^t Mnálifá A 
mi cónseijo de la^ Indiea, ^uel paxa eeia «feeto ee «eflakaí dobauluil 
ducados de re«ita en loe velóte fftU ^m wé tfiUiarM. féra>ia,dhil^ 
don del dicho patriarcado; y.por%ve eegun el iupsirihamMi' ii»t4» 
bUos se ha hecho, tocan i loe das.iii>v^QS'%ue>l»$'P0rj|iaaecmiiMA?e 
diezmos y rentas de ese arzobiepirdo mil ocheíeí^Moa dii«ad#e^ J < 
les del obispada di» U Puebla de loa Ajaigelea xM^fís» aiit;i9cliAcuiKH, 
os mando que da lo que valierea, y UkWU^u Ieadiisbotd(9^<ioiveiide 
de. esa iglesia y de lo que procediej^e dei ki.d^ laPuebh) nteilAiai'i- 
da año las dichas cantid^dpasepaca^ineiiieietápeHBaado'deaéevdkile 
de Junio del »ño plisado de leisei^ntéb oihcüetota eui wt d lx fctd , "magai- 
tradosen cabeza del ministra de nrieámáffH^&quIenlBBllnbeiidedf. 
rigir (^orGueataaparte^eoí] 4eeh<racioii.d«que80B phna hr papaus te 
que sirven en mi capilla» en eaya ^euokHi pn)Céde««tiiiiilm^rr«ln 
particular cuidbdo enviando en cadk oéamonde arasidat»iéMttttte 
dos partidas precisa y piifiltialiiiBiite> |MUrJo qée>cbtnrÍ0Ae'éo»'eA^fttt- 
te á este efecto, estando adveriidos qSe coi id eonsígiraieiaii qué 



ahora se hace de los dichos doce mil ducados, cesó la antigua de los 
veinte mil en que se habia dotado la digrndad de patriarca de las 
IndiaS| y mando á mi presidente y jueces oficiales de la dicha casa 
de la contratación de Sevilla, que luego, como llegue á estos reinos 
la pTatsa de la Nueva España, hagan entregar las dichas cantidades 
al dicho ministro de mi cámara, 6 á quien su poder hubiere sin con- 
vertirlas en otro efecto, que con esta mi cédula 6 copia auténtica de 
ella', y testimonio del registro que hiciereis de ella, se os recibirán y 
pasarán en cuenta, sin otro recado alguno, y de la presente toma- 
ttñ la razón, mis contadores de cuentas que residen en dicho mi 
consejo, y también se tomará en los libros de mi Grefíer, para que 
haya ta buena cuenta y razón que conviene, y asimismo del dinero 
que viniere por esta cuenta para hacer las libranzas y pagamentos 
ii loá'de la dicha capilla, dándose aviso de ella al patriarca de las 
Ihlias, mi capellán mayor, en ta forma que por lo pasado se ha he- 
cho qae así es mi voluntad: fecha en Madrid á diez y seis de Enero 
éé^táil seiscientos cincuenta y ün años. — ¥b el rey. — Por mandado 

mí iey N. S., Juan Bautista Saena Navarro, 

• '• ' ' • . / • 

.•!..! 67.- 

En otra de Jqnio de seiscientos cincuenta y tres,'se repiti6 lo man- 
dado en la de oi^ce d^ Diciembre de seiscientos cuarenta y nueve. 

68. 

^ l|i^ de veinte de Abril de seiscientos sesenta y nueve, y diez 
dft j^ui^io de seiscientos setenta, se previno al virey interpusiere su 
^^tfriíjl^d, para que las iglesias y religiones remitieran sus poderes 
H 9PnWPfWtei;ito^ para transigir el negocio de diezmos pendiente en- 
MW^ ?P. el ?*prieia9 poqs^^Q. 

69. 

íttr otras de primero de JuKo de mil seiscientos setenta y dos, y 
onée del mismo de seiscientos setenta y tres, mandó el rey que cual- 
quieta nueva piietencion que hiciere la Compañía de Jesús sobre 
fufa é» éreitnos^ ée dtrtgieta al consejo de donde habia emanado 
la ejecutoria, qae debía guardarse indispensablemente por esta real 
andfencifl^ 



186 DIÍZMOS, IfO^^^h 

70. 



• » 



La de diez y ocho de Junio de seiscientos setenU y t?e9| dispuso 
que en las Indias se observase puntualmente la ley 2% tít« 59, libro 
19 de la Recopilación de Castilla, por cuya razón ingeriremos esta 
literalmente en el modo'que sigue: 

Por nuestro señor en señal de univer9al seQorio^ retuvo en sí el 
diezmo, y no quiso que ninguno se pueda escusar de lo dar^ y por- 
que los diezmos son para sustentamiento de las iglesias^ y prelados 
y ministros de ellas, y para ornamentos y par^ Umosf^ft^ í^e los po- 
bres en tiempo de ambre, y para servicio d^ \os reyes y pro de, mi 
tierra y de si cuando menester es, y quien bien y ^e gi;ado lo pi|g^, 
acreciéntale Dics 1q temporal, y dale glande abundancia de todos 
los frutos y salud ai ánima: por ende mandamos y establecemps par 
ra siempre jamás, que todos los hombres del nuestro r^ino, dea MWt 
diezmos derecha y cumplidamente á Nuestro Sefloir. Dios, de pan j 
vino y de ganados, y de todas las otras cp^fia que sg df^befi dac de? 
rechamente, según lo manda la santa madre iglesia, y esto manda* 
mos también por nos, como por los que reinaren después de nos, 
como por los ricos hombres, como por los caballeros, como .jpor 
los otros pueblos; que todos demos cada yno el diezmo derecna^ 
mente de los bienes que Dios nos dá, según la ley lo manda: y otro 
s(, mandamos y tenemos por bien que todos los obispos y la otra 
clerecía, den diezmo derechamente de todos sus heredamientos y 
de todos los otros bienes que ha que no son cíe sús'iglf^sias, y'|>or 
escusar los engaños que podria haber en el diezmar, de fendemos 
firmemente que de aquí adelante, ninguno sea osado de medir ni 
coger su montón de pan que tuviere limpio en (a era, sdn que pri- 
mero sea tañida la campana tres veces para que Vengan los terceros 
6 aquel que debe recaudar los diezmos, y que estos terceros 6 los que 
lo deban de recaudar; defendemos que no sean amenazados, ni cor- 
ridos de ninguno, ni heridos por demandar su derecho; y que man- 
damos que los dichos diezmos no lo midan ni lo cojan da noche, ni 
á hurto mas públicamente á vista de todos y cualquier que contra 
estas dichas cosas fuere, pulse el diezmo dob)a4p2 ^ n^itad para el 
rey, y la Qtra mitad para el obispo, salvas 1^ ^n^nc|as 4^..e8CO¿ 
munion que dieren los prelados contra todos aquellos qye,iM>día* 



Nn'diearatio derefcUavnrteyó'ftteren en alguna cosa contra esta ley; 
y quétemos que iIós tales sentenciafli^ de excomunión sean bien guar- 
dadas por nos yp^r ellés, de manera que el poder temposal y es-> 
piritual, que. Tiene todo de Dios, se aguarden y acudan en uno; y 
las sentencias que los prelados pusieren sobre estas cosas sean bien 
temidas hasta que la enmienda sea hecha, y cuando la enmienda 
ftie|re hechsíy la sentencia' sea quitada; y porque algunos de los. luga- 
res donde se haQekt bus labranzas son tan lejos de las ciudados, vi- 
llas y liigarea y dj^ ,»u t^miAO!^ que no se podia oir á dicha cam<» 
p%nc^ mat»daxaoa7,.d6lendea|09 que ninguno ni' algunos» no sean 
osados de coger ni de mj^dijr, qí de llevar de las eras sus mootonea 
de p/Gín que tuvieren Un^pio, ni alguna parte de ellos hasta que pri- 
mer^mente en los dichos lugares donde hubiere la dicha campana 
que no se puede oir, requiera el labrador 6 la dicha persona .que 
hubiere de diezmar al arrendador de la colación 6 limitación 6 dona- 
dios con. el pan que hubiere de tíieaamar, 6 aS vicario det lugar; y si 
el .dicho diezmo pertenece á algunas de. las dichas colaciones, ó limi- 
tacaones é donadlos de la ciudad, que lo digan al vicario del arzo- 
bispado 6 obispado, y que este requerimiento le hagan á costa del 
que ha dé haber el dieztaao 6 arrendador, y no lo cojan de noche lii 
á hurto, sino páblicamente y á vista del diezmero; si el dicho dicz« 
mero 6 arrendador fuere requerido por el dicho labrador, 6 vicario 
y na fuere á ver medir el dicho pan: que el dicho labrador mida su 
pandelante de tales personas que sean de creer, y por su juramen* 
to hagan verda<tal dicho arrendador, del pan que se midiere de 
aqtiel mofnton; y qttó ^1 dicho arrendador 6 diezmero fuere requeri- 
db que fuese á Ver él dicho pan, y en los lugares dónde se oyere la 
campana, que se guarde 16 „sobre dicho de suso en esta ley.'* ' 



Til ' ! 'T , » • 



En Otra real cédula de veintidós de Mayo de mil setecientos tre^ 
ce, se comunicó al tribunal y audiencias de cuentas, haberse puesto 
á su cuidado el perfecto conocimiento, ajuste y conclusión de todas 
las de la fábrica material de las iglesias catedrales de este reino. 

fl • 

• fií lottariüLaflo^dlpiáili detóctoifoá c&f6ilcé, hbeo meraeé^^M. i 



pertwaoientes á mi real pauriiti^iiioi I& eval 'gtaoía « pyomgft pot 
oédilli posterior «egnn io efuaciadi» de la i» onee df dciubrf ie m¿- 
te^ieotos sesenta y cinco, de qua $a tratará «ti «u lugar.* 

7?. 

Habiando 8. M. inapdaK)o iaverttr ctoato seceoita mi) peaés qm 
de}& D. Andrea da Falencia á ta eokgiala da Nfi(j»«lra Seffora de 
Gnadalupe» en otra obra pfa de au rea) co^nla, i cuyo kp ea ra-^ 
máúh el dinero i BepaSa; diepuso en real &rden de éineode Agoa<^ 
tú de mil setectantoe Teintleiete, qw eo eenefgriáron en los dos no* 
vanos q1 rédito anual de ocho mil pesos con ^iie se acude á la mis- 
ma Qolegiata. 

74. 



$^9 importante asantar I Ia letra el roa) <}earato afflatado da la 
gttsta ipatt4i on veinte de Setiembt e da sateevoiifos tr^ta y siote^ da 
<)U0 leí fbraii^ la real cédula cit cijilar de cinco de dbtaiNra eigtaite«ta, 
porcuaato en él sa eapeeiican muchas reaoluciones fomadas aobta 
va9aiat(ei9 cuyo lenor ñs.~rJEI rey.r^Por daereta seflalado dé np 
raa^ naM en el sitio da San Ildeífonso^ aa rainte dq Sattaosiire da 
atla aBOy ba venido «á tomar 1^ rasoluqioB del tenor alguíentee 

Hall4nd0aa pejidiaote y sin raaotvac dáade el adío de mii saisaian** 
t9» 4i^7í Y fttfi^% la dudft^ wtaeces ^irtida apbr é la pertenencia y 
apUpficiQa de las y^^cantisa de los araobispftdw y tb^p^of de mía 
Indias occidentales, ^c^on pca^íon d^ la (2io!n8vlita4«??if bl?^9 tactafuar 
r^ (te ludias ap tjp^oa de JJoero 4e.inil ^leíj^cian^s.tr^intA y p^^^ s^ 
plicándowíe me sirviese det^rnmax fuMa m^?«vi^ P<^ . PH^to g«narftl 
y prevenirla en ínterin, si habia de evacuar 6 no las instancias que 
ocurriesen por parte de los obispos 6 iglesias, y teniendo presentes 
los antecedentes que encesto asunto pendiap ep ^\ referido conejo 
de la cámara desde el citado dia dé mil setecientos dje^ y siete (que 
se pusieron en mis reales manos) para mejor enterarme de las ocur- 
rendas, y especialmente la resolución toncada por real decretp de 
cuatro de Enero de mil seiscientos ochenta y ocho, mandando for- 
mar una junta de ministros y te6lQgos ep que se viesen con toda 
reflexión en la materia (que no habia tenido efecto) con atención á 
lits p p fl piíM B fi g giiftlHy^ «liM9iMf .t»t6i#i»ii4lt^fifi» ígmiitl dfare- 



c^ de «ste mr«Tia,.«obt^/]aftTlicailies monoreB/qise eobte kw dm** 
IFOKWl féí ie<Vid« tDaActar.por «rí retil resoinoioli de caitoro» de Knt* 
r^ ée ^1» añOi selbnaase iittja jninu vn la pontla del obi^'^de Iüé» 
luga, gobernada del.<MMi^, €0fl^>iie3ta de náiotelros dje. k» lebtiar^ 
jos de CaeiiHai inquÍMta^ hkiiJís y hftcienda» y de difeceatee trtkr« 
goe, para que viéadoee ab etta ia ckada iBoriwuitia dé la oimant dq 
lüdiait de ttiece de Enev^^ mil Medcilfeée tteiitta yiiéie^ oou tue 
deacias papelee y ailleoe¡dealef, que tai aoom^SSabaii^ y ee éepresa^ 
baa eo faiéica de vüiftieiialK) de Febrero del miisfnoaíiéy en ai pwm* 
to qtie toeabjeik Müsuílta eobre p^leaeneia y áplteaoiotí^ lóiodé 
lae vacai^ee (le fkraabiWf adoi y obíapadab de la Jumteica, sind tam^ 
bien de iae digatdadeiw 4aaongiae) cacieties f nedéas lÉmcfuseSt m 
copfirieee:y.a4:aiaif)aií%. «ef 4a reAeiíkHi qUefedtbitt negocio laa 
gUvd) yrdaevyadeqíiHinr.paadia fai pimtuái aeieleocfatitlai míiia» 
W% y el ,fK>d€ur deeeMfbahMfcr H real Incidada del grueso eofitiagaa'^ 
te caá <^.aíetid»i» i eet«s jobeas ^ae^ Ipákra atender aiii nucrvo ftaffi*- 
oiea di» ieiei^mebloe é(las^ndíq)eBtdbles^ «genciae de'eltd» YetAlí% 
defe&eay ee^ímdlncL di^ jet i^e Indiaiy y aa ina y rcy q gto e yw cdla 
el defeca q«ei imUeee al ii«|iaHfe de una y otims facaiites^ y n^liea*- 
eiicm qaa.debia dariepara an siii vietai tablar .reMnv&oeL jé ka^iada 
faiieuke. YhabieRda oon efeótoáarnldoetB ia e^pteeada jUD<»^ y 
visiofe en aila; lee ejfkadea aiitectod^atas <^e qfOB se fi»im6é íiapnMó 
«A pUaOiai eelmeif».) :y jaatqmmle )áa aiaganíelna^vetoe y disearaelí 
leftfttos %m en etírfirpf^ia^aeiima ee bábíatr^eserteelealo^ aftoe de mi 
•aieaieliHbs dito y ^leasv MiLeeiséientos trainlá y anaéo^ mii aeñdei». 
iéS'dQoa, y «ail eéítpiemoa irsiaii^is^ y úitMnefisénoa en et ¡meiíAe 
de iiallíseíetteBtbB treinta yrinetey sanM ha 1)ieehei^Hseeiff« ff^ 4a el- 
eMa $oma en •censute tfb iMiftMoeve de Ihilid -de esté iRism^^ñQ, 
^epermn^endett esiii tofdfiü li^é^iézVMs de f iris Iitéiad pot lá 
eÉmaéaba apdet6liea de Alé)md>o YI><«»ti dMiiiVit) ptetié^ >a%stfiuta»é 
irvavoeable^ «Wh-y |i«^te6^iM á dlá poffel MMitíár det«efc(> '^^db» 
-loe fr«(oe y reiAM iéA^iÍAftli» ^iié «e <5iiltisiatati ym fb ^ftlMMe db 
-)m HiMMsfk^s y^MSiíj^tf^, d{|#idáM[és/<^«rtftifi^, mdMéMMi, nmliMb 
teíeibtiMoe y amitf» fñiéi^^s ^He j^o^án t^^Mfii d^dmálelí mqMIftH 
téiM8> ya |M>óee(fibfléi€b tAiMrt&,i«i^Mtidóti «r r^t)t<n<^, y qifií^rf offiíi 
%t*tóátr bstbe ftatbb y ^erfílts» étAl^tiíéWr eWa^ tó<^ y néc^rfldí*- 
dbe diA'estbdo, MtaM 0019% Mfaí^er l^itftOdie réiai ^^ié^hdb/ ^ltft)i^ 
.ftmgl^^ bbiAb d«ft^[M<b «!»' ttMb Wrmtímkt i \úáktíS& ééihmáMt 



190 mmzmmf vovsm», 

á obras pías especialmente el ariominito viático, y mAnatmcion és 
las misiones empleadas con tanto fruto en la propagación 4e la-fe- 
ligion católica en aqnelas regiones; por cayo medio qnedaria hi 
real hacienda relevada en parte de las crecidas sumas con que aca-^ 
de & este santo é importante fin. Y sin embargo de que siendo y 
perteneciendo á esta corona los diezmos de las Indias, por la conce^ 
sion apostólica con dominio absoluto, como se me ha informado po^ 
dria aplicar justa y lícitamente á usos temporales y profanos con« 
venientes á la conservación, defensa y seguridad de estos vetnos, y 
los de las Indias, las rentas asignadas á los arzobispos, obispos; 
dignidades, caninísimos, racioneros, medios racioberoé^ y démas mi* 
nistros eclesiásticos de mts espresadas Indias occidentales 6 islas ad* 
yacentes, en «I tiempo de sus vacantes por muerte, trasbcion 6 re^ 
sígnacion: ^on todo conformándome oon la propuesto por la referida 
junta de ministros ¡y 'de te61ogó3 en su dtada consulta, y>deÍ5ed^o áé 
qualos caudaleé qné procedieren dje unas y otraa Vacan tea so upU-^ 
queú y distoibliyaa en usos y obras pías, y por este medto* terminar 
las .varias düsputas^ dudas y opin iones 4ue sé han ofrecido y continua*» 
da pof mas ;de unr siglo, para que jarnos sé pueda volver ¿ poner en 
cuestión éste derecho. < He resuelto por punto general y regla ^a^ 
-perpetúa y constante, la que con ningún protesto se deberá alterar 
jsua que proceda 6rden mia^ qtíe todos los caudales procedentes dé 
áas- vacantes de arzobispos y obispos, que se .hubieren causado en 
unís reinos dC' las I^ndias y sus islas adyacenteis, po^ muerte, trasla- 
ción ó resignación de los prelados i hasta la confirriiacion de los su-* 
«Qsores^ desde el dia primero de £nero del aio próximo pasado dé 
mil setecientos treinta y cihco en adelante, los cuales según ia-dis- 
posjicion de la ley 37f titulo 7, Ubro 19^ deban existir en poder de 
oficiales rcíalps.poc cuenta aparte, para diatriboirlos. según mis ór«* 
deneS) y Jos que se caUf;areu,'y procedieren desde el dia de lafe* 
cha de este decreto en un año, denlas dignidades, canongias^xaoÍQ* 
nes, meflias racioDes, y demás ministros roolesiásticos que goaan por 
a^ignacian, para sus alimentos, rentas enlo^ diezmos de ellas y va- 
caren por muerte natural y civil de todos, 6 cualquiera de fsstos 
ministros en lo sucesivo pespetuain^ te sirvan, se apliquen, desti- 
nen y. distribuyan precisamente como yo» d^de luego las asigno 
aplico y destino é obras pías que han de ser los que yo mandare, 
se hagan,' atiendan^ y s<>corran en estos reinos y pn los de las IndtMf 



VÁCANTXS T XSCÜSADOS. 191 

segua la prefereiicia y grado conque tengo ordenado se ejecuten, y 
en adelanté ordenare^ y para costear eu la parte que alcanzareUi 
ei. viático, conducción, trasporte, y manutención de los misioneros 
apostólicos, que, de todas las religiones pasan de estos reinos, y 
existen en los de Indias, con el santo fin de entender en la reduc- 
ción, conversión, predicación y enseñanza de los indios gentiles que 
cada dia favoreciendo Dios mis religiosos, y católicos designios, sé' 
conquistan y reducen á espensas de la real hacienda, al gremio de 
nuestra santa madre iglesia y obediencia de la suprema cabeza, 
como obrapfa en grado eminente la mas acepta y recomendada por. 
todos derechos, y de la primera y mas principal atención en los seño- 
res reyes católicos^ y sus gloriosos sucesores desde que la Divina Pro- 
videncia quiso engrandecer esta monarquía con el descubrimiento 
y ocupación de aquellos imperios, y para que en la práctica y eje- 
cución de esta mi re^l resolución no se ofrezcan embarazos que la 
atrasen ó dificulten, se darán por la cámara de Indias, las órdenes mas 
precisas i los vireyes, presidentes, audiencias y gobernadores de am- 
b.os reinos é islas adyacentes, para que haciéndose cargo de que, mi 
principal fin es, que estos efectos se empleen en las obras pías que 
h9 señalado y señsjaré eu £spaña,,y en las Indias y laconversiojn de. 
los ppitivos de aquella^ tierras^ á nuestras santa fé católica como 
tiemen entendido, lo que no se puede lograr sin misioneros y cau- 
dales pajra su aviamento y s\ib$istei|ci^, dispongan . que por los ofi- 
cialea reales de sus distritos y con la distinción de tiempos que ya ' 
espraaadá, ae lleve cuenta y r^zon muy esacta y puntual en los lijbros 
particulares (que k este ün se formaron á costa de la real bacien» 
da) del prodaeto de 4icbas vacantes mayores y menores, con la mis-* . 
ma formalidad y justificación, que lo, han debido hacer por lo pa* 
sado, en lo respectivo k las mayores, y lo hacen con los depaas ra- 
mpa de mi r6al.hacienda,.sin que por los yireyes, presidentes, au- 
dÍ9MÍas,.gpb0rQadpres á otros cualesquiera ministros, se libre ni sa- 
tinfiig^ por Jos. oficiales reales,. libranza alguna spbre e^te cabdal 
qWitta 8eii precis^utne&t^ para acudir á las asignaciones que tuvie- 
réti.b0!(duiis,; 6.ae hiciere^ e&. adelante á favor de las espresadas obras 
ptefljj.y misioneros e^ trasporte y viatico, y 1q que con órdenes mias . 
seimodsíir^.s^tjisjSBUser 4^'^li.l^ iglesias ó prelados que irán declara- . 
dos«* Y m^qdQ» iaL <^<HUB9JQ y cárnica que h^ufta que en este negocio 
st-Uimeay. teog%]|i^odas U^.noticías n^sarias.para reg.ular el pro- 

TOM. III.— 24 ' 



ducto de este ramo^ y el costo de las misiones no me consulte sobre 
éf, gracia ni merced alguna, aunque yo remita alguii memorial con 
semejante instancia, haciéndome presente en su respuesta esta or- 
den y escepcion de la de los prelados é iglesias, en los términos que 
irá declarado según está prevenido en decreto de nueve de Mayo de 
mil setecientos doce; también se espedirán órdenes i ]os prelados 
y cabildos de las iglesias metropolitanas y catedrales de ambos rei- 
nos, para que la renta que correspondiere, según la distribución y 
repartimiento de cada una á las dignidades, can()nigos, racioneros, 
medios racioneros y demás ministros de ellas, por razón solamente 
de la gruesa y masa decimal, disponga que por ei tiempo de la va- 
cante de cualesquiera de los espresados ministros desde su muerte 
hasta el día de la posesión del que fuere por mi presentado en su 
lugar, entre por cuenta aparte, y en caja separada en poder de los 
oficiales reales del distrito; cuya providencia no se debe entender 
para con aquellas iglesias que presentemente tienen la asignaciotí 
de su congrua en cajas, por quedar, como ha quedado siempre, ü 
beneficio de ellas por In muerte de ios ministros ía congrua con que 
durante su vida se les asistía de cuenta de mi real hacienda, ni pa- 
ra con aquellas porciones qtie por razón de ovenciones, aniversa- 
rios á' otros títulos, se distribuyén-entre los pr'ebendadosy ministros; 
Asimismo se espidió cédula general & todos los arzobispos y obis- 
pas, encargándoles remitan luego que la reciban (si no es que la ha- 
ya en el consejo &cimaxay una reiamn fi«l, ^untBal y aju^Ui^a de^ 
todo el valor y producta de las rentas y em^iiimenlds Úe sus prel&- 
cfas, con distinción de la renta decimal y 1* qtttí pi««rieiie dé own- 
cfones, derechos del sello y audiencia y demás dreotu^klev, manidfo»»' 
tándules ser mi real ánimo hallarme c^n estas notíoi» ^lara* verifr* 
eat la justificación con que se envían las cuentas de las tíri^masreii*» 
las, por oficiales reales en tiempo de vacante, por Ids fimdadtts re- 
celos que se tienen de éh estravib y atraso, de que ha resultado eo- 
gran parte no tener cabimiento muchas de las mercedes qu^se Iua 
hecho si>bre estas xentas. á diferentes obras pías; cuyos in^ei^ve^ '* 
mentes dfeseo se eviten á las obras pías y á Tos miriislros^lue 4%bt086V 
mirados por los prelados, como coadjutores dé su pastoral seftwtud^ • 
mediante que sobre Ibs efectos de vácantesidc arzobispos y Pispos 
dé Indias, están concedidas diferentes mercedeá fi hts igléfiwwí n»- ' 
nasterios, comunidaíes y otras obras pías, fiídeno- d^la* cAfliará póily 
ga é'n miá reales xhanoscoü las^ mas posiMe brévedliA, uuatfmiiUk^- 



VACAÍTTES T rSCCSÁ*¿OS. 1^3 

"rcTacíon út estas libranzas, cspre5«lindo5:e en ella la cantidad de ca- 
ída una, !a pfersona £ quien se concedió, en qué año, por qué cansa, 
«n qti^ obifípádo, y lo que por cuenta de cada una constare haberse 
cobrado, para que en ¡ntelig^encia de ello pueda tomar la providen- 
cia que convenga; y otra igual relación se pedirá & los oficiales rea- 
fes de Indta?, y pondrá en mis manos por lo respectivo á las cantida- 
des y porciones de vacantes dé prelados qne hubieren entrado en 
«n podfer, y su distribución desde primero de Enero de mil seteclen- 
t^ treinta, hasta fin de Diciembre de itiil setecientos treinta y cua- 
tro, para que yo me halle enterado del caudal que eri cada parte 
existe, perteneciente á este ramo, y pueda arreglar con entero co- 
noéirhiontx) él Ibndo necesario para íás obras pías Mencionadas, él 
alivio, trasporte y manutención de las misiones; en inteligencia dé 
-que no se ha de tolerar con ningún motivo á los oficiales reales d 
que dejferi dé remitir en todas las ocasiones de navios como son obli- 
gaciones |>ór leyes, lá cuenta certificada en cargo y data de !<x qufe 
«en cada un áfio desde prtmérd de Enero de mil setecientos treinta y 
ocho en adelante entrare en sú poder del mismo ramo de vacante^ ast 
mayores como menores, y su distribución como medio preciso parA 
entender lo que deberá suplirse anualmente de los demás ramos de 
real hacienda, para que sea afectivo, pronto y sin contingencia, en ca- 
da (obispado el capital de sus misiones, que destinadas y establecidas 
eú \ai partífs mas convenientes (de qtie informará la cámara) toman- 
do tas notician nece^artas de los vireyes, audiencias y í)relados, con 
vefl^lxkm & ^iié é^t€t\ nnfidbs los continentes, franqueando la ségnríi 
cómlíilicacioifi y coftiercío dé las poblacioties para evitar los ímsnlios 
y estragos e^pei^imewtados, se puede esperai: ver logardo en pocos 
¿íhWí la pacifici^cioh de las praviricias de lá Nueva Vizcaya y Húas- 
téíeá, el (fesctíbtimlento del continente de fas Californias, la redudcíon 
de las b'fiííbaras naciones del Orinoco, y dó los indios motilones de 
4as gobe!*nád6hes de Maracdiho, Santa Marta y rio de la Hacha, 
y laisnjécíon, poblacifiti, cultura y féctindidad de tan éstendido pais, 
éovao resta por conquistar, cOn acrecentamiento delá religión cato- 
Héa-, f de ítqineWos dominión por la contadnría de la cofttrátúcion dé 
Cádiz, se remitirá asimismo i la cámara en principia de cada ano 
tMi& p«intUftl, y fli^it^ta' relación' del caudal, qué etl b\ arto antece- 
dente «« huMére aplicado para la áatisfecciou del vic4ti¿o, avíameü- 
té f trasporté de lá« «iiáionés qtié sé hnbier*i de^pacliád* á Mi^Iii- 



194 . píxzafos, Noysiros, . 

di^s, con espresion del njOoiero da sujetos, su religión^ naciones, pro- 
vincias á qufi.s^ destinan y navios en que s^ hubiesen embarcado^ 
las que se copiarin en libros separados, que para ejlo deberán for- 
marse en la contaduría del consejo, para que se tengan y hagan pre- 
sentes cuando convenga. También se formará y pondrá en mÍ3 
manos una relación d^^l número de misioneros que hay en cada pro- 
vincia de Indias,' espresando sus. religiones y naciones, parajes'á 
q.ue están destinado5, cantidad que le está asignada á cada uno por 
via dexu)ngrua para su manutención durante el ministejrio de. mi- 
«sionero, en qué cajas, y de qué ramo; y otra igual relación se p». 
difá por .cédula, general á losvireyes, presidentes, gobernadoras, 
arzobispos y oLispos de aquellos reinos,, encargándoles con mu- 
cha recomendación la observancia de las leyes que disponen pasen 
^ doctrina los. indios de misioi?,, luego que hayan cumplido los diez 
_años, asignados, para que de este i^odo se adelanto la cqaqui^ta es- 
piritual que tanto importa, y. no resfrien los. religiosos^ enel favor 
de la reducción, encargando muy particularmente al consejo ci;iide 
con el celo .que la ha hecho hasta aquí, de consultarme cuando se 
ofrezca el nújoaero conveniente de misioneros que se deberán enviar 
é cadaparte^ sobre el supuesto cierto d-e la necesidad qye .tenga de 
ellos, y elestíido y progreso, que huhiejren hecho en, los pajraies de 
^u destiuo; pues= aunque ha de quedar á rai arUiUio y elección, (co- 
mo, ha sido siempre) el número de sugetós, y ocasiones, quiero» que, 
cva^r^Q el consejo mei lO;proponga, practique la mayor atonciopsor 
bxe este punto. Para que por todos medios se ocurra al ^stravío 
.y confusictn, que pueda padecer en adelante la recaudación y di«- 
atribución de las vacantes, y. se tengan en las cámaras con puiUaali- 
dad estas noticias, .se en,cargará con las mas fuertes espr^siUQes ¿ 
los, tribunales de cuentfis de JVWxico, Lima y Santa Fé, y á los con- 
tadores n^ayores de las demás . provincias, el cuidado en ver, ano- 
tar y glosar en principios dccj^da un año las cuentas de este ramo, 
que deben llevar como.se ha espresado, los oficiales reales de sus 
respectivos distrito^, procediendo á la, cobranza dcvlps alcalices y 
resultas, y. dando anualmente aviso á, la cáinara de lo que resultare 
y.se , ofreciere en esta r^zpn,. ...,-. 

. Hab.i^ndos^ cometido por mi real decreto de auevf de Mayo de 
.mil setecientos doce, á los oidores £u}>-decanos de las audiencias de 
Indias, la averiguación de Ias atrasasr^ue habian procedido lasva« 



▼ACAVTCS r xacüSADos. 194 

QQint^s en manos de oficiales reales, y su recaudación para en ado^ 
iante^.en cuya comisión se les mandó cesar por otro decreto de £9^- 
j'o da mil setecientos diez y ocho, deseo saber, el efecto y frutos ^ue 
produjeron estas órdenes. Y para. que la cámara me pueda infor^r 
mar sobre ello con la distinción y claridad conveniente dispondrá 
.se junten todos los autos informes y papeles que se hubieren caur 
sade, y hallareu en las secretarias tocantes i este asunto, y ^ua 
viéndolos el fiscal á quien toque, lo indiferente, pida y represente eu 
la, cámara lo que sea de justicia para el recobro de estos, qtudai^a 
basta el ano en que constare hal^er vuelto los oficiales r^eales Isa 
manejo, practicando lo mismo por lo respectivo al tiempo.de laad-* 
ministracion de es.t9s ministros, desde que ces6 lainteryepciou da 
los sub-decanos hasta fin del afio de mil setecientos' veintinner^e^ 
poniendo en mi real noticia lo que resultare de esta iuspeceion f. 
.reconocimiento, respecto de que siempre que ha ocuríTido, vacante. 
de arzobispo ú obispo, han acudido las iglesias res{>ectiva8 snpU» 
chindóme les concediese la tercera parte de ia^ vacantes óloqiu» 
fue^.mi merced para sus necesidades yreparos. Y. yo he concedió 
do e^ ello, sin mas justificación que su mera narrativa; ordeno M 
ia eámara queden lo sucesivo no oiga ni me consulte estas instancias; 
en p^ca ni en mucha cantidad, sin que conste poi: justificación: que 
se presenten informe de los vireyes,. presidentes 7 gobernadores 
4ejlos respectivos distritos, como mis vice-patronos necesitare efec-» 
tlvaniente, de alguna porción para sus reparos, ornamentos ú otrtf! 
/^üsa conveniente á ia mayor decencia del culto divinovqne es mi* 
ánimo mantener; pues no es regular que sin algtm estraordinarió 
accidente de incendio^ ruina úotro semejante caso, y habiendo buV 
na administración en los mayordomos 6 ec6nomos, se hallen níir 
iglesias necesitadas, entrando como entra en su poder la considera-' 
ble parte que en los diezmos les está asignada por las ley^s para- 
so fábrica material y formal, y los expolíos de los prelados díftíntós, 
sin otras' funciones particulares qu^ en muchas provincius están he-' 
chas á su fevor. Por lo que mira á los prelados provistos pará.Ias 
iglesias de Indias & quienes igualniente he acordado la raerce<í'd6' 
la tercera parte de sus vacantes mas 6 menos, según él tiempo y 
las circunstancias para ayuda de costo de bulas, pontificál'y tras- 
porte, sin maséxámeíi que su represbntadon y s6p1icá; prevengb^' 
asimismo á la c&mara escuse absolutamente toda instancia en esta 



9 'T 



lié ^ MbWíós, Kóiriíés/ 

ifiateriá para con los provisto? por traslación, y táttiWlMipkfa con 
lóárde primera promoción qufe no fueren obispados ^^ <íaja, coáindd 
Seitpues'del ñat dé 9u Santidad, se húbiéTen mantenido sin pasar 
á' servir stts iglesias poi- mas d^ un ailo, ya sea por &lta del bagel, 
6 ya por otrb legítima impedimento, esceptriatidó con todo aquellos 
obispados qné fueren' de tan tortas rentas, qne 'sé considere pruden* 
temente tío poder con solo la 'devengada de nn áüo snbtrenrr & los 
gastos de' buías, pontifical* y trasporté; paes en estos casos, es xtíi 
animó córícedé ríes como les concederé sobre las mismas rentas ra- 
cánte§ si hivicré cabimiento -d otro cnalt^uler ramo 'de mi real ha- 
cienda, felparte y porción que basté para que puedan aviarse de- 
centemente sin contraer eiijpefios qué escedan i la renta vencida, 
wn lí/ -consideración y distinción que es justo «c tenga presente ew- 
tte el J>rovisto regular y secular, puesto que en los pHmeros sóB 
siempfé don mayor lliültacion los gastos, por la pobreza qué ' profe- 
san y moderación (*tt que están impttóitds, teítdrastí erftendida en el 
consejó y cániatar de Indias, y se espedirán por ella todos \éé despa 
ehos cdirespondientes, haciendo notar esta mí reái reseSttóídu en 
k eontadui^ía del coiisejo y dema& partes que convenga. Poí tatitc, 
por la presenta mando á mis vireyesde los referidos reinoli del F^r¿ 
y Nueva Espaü^ á los presidentes y oidoras de mis reates atldieftcia», 
gc^betttaidores, corregidores, alcaldes mayores, tribunales de unen- 
tas y aml)!0S reinos, con tadtirias mayores de sus provincias, y oA* 
qjalaSf^ mi re&l kacienda de ellos, y ruego y enongo á lodM^ Rfi; 
4r9obisp«9iy<ILR. obispos de lasigtos^simatpcpólitaiiasycalsdiratca^ 
4 aus. cabildos^ pnorisores, vicarios generales y demás joeeea eélé» 
siástícOs y seculrarea.de todas las dtch^ tnis Iprdiají deilus nsferidos 
reinos, dbsérvea^ etUBf^las, y ejecbten.Qajda tino en s» dietoito'y ju* 
risdic<^ioiii y éíx la parte qtie reapectiyameate le pertetieoo lo oonte- 
nidjp en el referida real decreto, sin eflkMisa, répltcá,.dilaoii>n, ni im* 
pcidin^ento alguno;, déXorma^que teiiga Cumplido efecto todo lo an 
¿I prevenido', d^pd;<>. piM[>tual eueiütarpor lo que á c*da mío pertene^ 
QB^ y se le mau4f> ^i> toda^ las c^rsiaiQues <{Uíe so ofrepiai?M de lo que 
se! obsd4^.vare y residtare de estje itiüti ptifietpM etieiafgp, pDvqtte lo 
cgniji;f^ria !S6rr4 M ^i des^grado^ Dada en, San Ild^íbnsO' á.^ne^ dé 
Octubiíe.de^íttil setecientos treinta y siete.-^Fo e/ rfj^^-^Pfur tnaii¿ 
ágáj^ del r&y nuestro S€^r, />- S^imoj^Moxo de la Torre. 



75V ••• 



Instrucciones que deben guardar los colecctores de esta santa 
iglesia, dadas por el muy ilustre señor, deán y cabildo para la mas 
segura administración de los* diezmos, y encargada i los señores 6a- 
ocdoréK para su cumplimiento, son las siguiente^: 



7€. 



£1 dia dps de Eidero, han de salir íqs colectores i^rsonalmeutej^ y 
se pondrán en la cabecef^ hacienda ó piieblp proporcionado, y, 
ahf llamarán con edicto á los causantes por la proporción; pues no 
es razón se les haga vejación de que dejen sus casas, ni que anden 
leguas dilatadas, como tampoco lo es ni es costumbre el que el ad- 
nririistradom^ycr á' su^ casas. 






i 



Se ha de hacer la manifestación de lo que han cogido de semillar 
y se han de asentar en el libro (6 libro botrador para pasarla i él)- 
todo por letra^ y nada por guarismo dentro; lo que se cosechó' y toca" 
al diezmo, haciendo antes juramento el diezmante. Y' si no hubie- 
re acabado de trillar ó recoger, ló asentará así para volver é' tomar* 
la declaración de lo que faltare; y hecha la manifestación, si es per- 
sona abonada de la satisfacción del colector, y que le haga constar^ 
no deber ilada á la iglesia por vale sacado ó papel det mAyórdoMo, 
le preguntará i^i entrega su diezmó 6 se quiere quedar eonM éloh- 
precios que abriere la iglesia, por la luna de Míir^O' los trig^/»^'' 
por la de Mayo las otras semillas. T lo que respondi(¿ren,'laaaéa'>: 
taran y lo firmar&u los diezmanjte;s, inmediato á lo que se asentó 
con el colector 6 notario. 



« • 



7P.< 



% t 

• • . V 



Luego que acaben ¿u visita,'darán*cuenta con razón itifdlíridliilf 6^- 
la contaduría, de los que se quedan con su diezmo por lista, yloá-qúéi 
lo entregan de la misma suerte. Y* procurará el colector ir salien- 
^PWft^Ut«p4ft.Jorfl4frPN^^«f bíwifudole^papejl el que .lo,Ueiwi- 
r%ipjMfaiiAi<Wiqq.i;er,i;e¥Q44e ^«19, liemRf». ^ Y, deeala muerte, es- . 



cusaria fletes y gastos^ y tendrá redonda su cuenta para cuando la 
haya dé venir á dar. 

79. 

l$ien4o utilidad de los diezmantes el quedarse con su diezmo y 
Je los que lo toman por boletas, pues si hacen vales 6 escrituras, 
pagan por Santiago y Navidad, logrando en ese tiempo la utilidad 
de su valor. Siempre se ha de rematar y dar libre de fletes. Y 
de esta suerte quedarán beneficiados asi la santa iglesia, como los 
compradores. Y mandamos á los colectores den i la contaduría 
razón mensual de lo que espendieren por boletas. 



i )' 



ao; 



Por el mes de Junio saldrán á la manifestación de ganados, y da- 
rán cuenta á la contaduría para que se les dé 6rden y precio á que 
han de rematar y vender. Y asentarán en el libro, bajo de la ma- 
nifestación de semillaS|. los qup fueren, dejando blanco competente 
para estás declaraciones, y que no se mezcle con la inmediata. Y 
81 Í09 diezmantes no se quedaren con ellos, procure espenderlos por 
bolecas teniendo visto antes á quien se los tome. Y en la misma' 
declaración venda el queso que fabrican. 

81. 

Ea el libro $e ha de ^sentar la jurisdicción ó doctrina que allí, 
vien^, sin mezclar las haciends^ de unas en otras. Y en cada uno 
con distinción, se^ asentarán las haciendas^ ranchos y pegujales, pa* 
ra mayor claridad de la cuenta* , 

82. 

ínterin que el colector anda en su visita, providencie el recoger 
•n las troges las semillas. Y los.^ue no las tuvieren, procuren va- 
lerse, dcf.persopa que se les , guarde, pagándole lo que fuere justo 
porejtlp.-.,.. .... ■ 






t I 



% * ' ' ' ' 

Todas las personas l:iue se quedaren coa su diettoo 6 lo* *p}dierien 
por boletas, han de 'ser obligados'^ la paga én ésta -fóráia; tóélqfné 



VAGANTES 7 ESCUSADOS. 199 

se quedaron 6 recibieron trigo, sí no hacen vales 6 escrituras, han 
de pagar en contado en todo el mes de Abril. Y si el colector no 
hiciere la diligencia, lo ha de pagar él. Por lo que dará cuenta á 
la contaduría para que se le ayude á ia cobranza con citación y ta- 
blillas. Y no se les hará entonces cargo los que se la quedaron 
con maiz & otras semillas, ^ las recibieron en todo Junio, no hacien- 
do vales 6 escrituras, observando lo arriba dicho, los que se queda- 
ren ó recibieren ganados en todo Agosto. Por lo que el colector 
cuidará de que se hagan los vales luego que se den los precios por 
Mayo^ para el gobierno de esta contaduría, á donde los remitaUé 

84. 

En la noticia que dieren ala contaduría después de su visita, da- 
rán razón de la calidad de las semillas que les entregan, y por 
Marzo ó Mayo, las que tieueu existentes con las certificaciones de 
precios, y en todo se arreglarán á lo que se les ordenare por la con- 
taduría^ en 6rden á precios y ventas particulares, y los colectores 
de Amilpas y Cuerna vaca, luego que acaben sus visitas, darán 
cuenta á la contaduría de lo que les han manifestado, así de azúcar 
como de panocha, y á cómo les ofrecen por cada pan, y á cuántas 
panochas al peso, estando advertidos que han de tomar la declara- 
ción de lo que beneficiaron el año que acab6« de las tres calidades, 
y cual de ellas han de diezmar, y no deberán recibir de inferior cali- 
dad; y para que á los causantes no quede escusa de que por no acu- 
dir el colector á tiempo pagan de lo existente, darán providencia 
pronta de su acarreo, y lo mismo se entiende con los demás colee* 
tores respectivamente. 

85. 

Los remates de azúcar y ))anocha^ se han de hacer en ia luna de 
Febrero, y las pagas de los que no hicieren vales 6 escr4t(Ura8 en to- 
do Abril, guardando en todo la forma de la instrucción octava. 

96. 

Las manifestaciones se han de hacer con toda claridad, poniendo 

eD la cabeza de cada una el paraje y dia en que se hace, si'es de ha- 

TOM. III. — 25 



SOO DIEZMOS, tfOVXHOfl, 

cieAda, ranclu) 6 comunidadi sus daeños 6 arrendatarios, religioso 
cura 6 vicario, sin omitir nada que condusca á la mayor claridad. 

* 

87. 

Los vales y escrituras que se hicieren, han de ser de dos plazos, 
Santiago y Navidad, y todos en el mes de Junio, salvo uno ú otro 
que podrán hacerse hasta mediado de Julio; pero con la calidad de 
que los ha de remitir el colector á la contaduría antes de Santiago, 
pues viniendo después, quedará el primer plazo de su cuenta; se 
han de hacer con distinción, diciendo la cabecera ó pueblo en don- 
de cae la hacienda ó rancho, diciendo en el vale el nombre de ella» 
si es dueffo ó arrendatario, dueño de rancho, pegujalero, religioso, 
cura ó vicario, si recibe lo mismo que caus& 6 otras porciones 
mas de las suyas, espresando de la hacienda 6 dueño de quien re- 
cibió todo, con gran claridad y habiendo comodidad, y que la 
cantidad pase de doscientos pe3os, sea el instrumento ante escriba* 
no, y de no haberlo, ante el notario y testigos, y presencia del co- 
lector, y fé de conocimiento; y dichos vales han de venir con espe- 
cial hipoteca de hacienda 6 rancho, ó con fiadores (^ue la hagan de 
lo que tuvieren, y de ño venir con estas calidades, ha de ser de cuen- 
ta y riesgo del colector que lo hiciere. 

88. 

Casas de pueblo, bienes, muebles, general obligación de persona 
y bienes, ni vales de uu plazo no se reciben al colector; pues se de- 
chtra no.ser ni servir de seguro, ni poder hacer ^bre ellas obliga- 
ciones ningún colector, ni se reoibirin en la contaduria si no ftiere 
para diligenciárselas porque no las pierdan. 

89. 

Ningún administrador ha de poder hacer composiciones con per- 
sona alguna ni comunidad, como está mandado, y por la mayor 
parte observado, sino cobrar lo que legítimamente se debiere pagar 
mas ó menos, conforme los tiempos. 

90. 

. Deben cobrar el diezmo de leche, y porque les parece á los can- 
santes lo paguen en el queso^ siu hacerse cargo de la que deben y 



VACANTES r E8CITSAD0S. " 201 

vendeoy se arregiario para quitar contiendas y escrúpulos^ i pedir 
de cada vaca de ordeSa dos reales de leche, y después lo que causa* 
ron de queso, y si fuere ordeña, como las que hay en esta ciudad, 
estarin al modo que observan actualmente. 

Las conmutaciones y comunidades de los indios, las han de traer 
en hoja aparte en el libro de espafioles, según las certificaciones que 
se les entregan en la contaduría por el notario, como también pon- 
drán en el mismo libro las manifestaciones de los diezmos de los 
indios caciques y el maiz de los pueblos. 

92. 

Asimismo han de poner todos los gastos de notarios, recaudado- 
res, trojes, trapalees y demás necesario para la conservación y ven- 
ta de las semillas, sin que falte nada, pues todo lo paga la iglesia. 

De todo lo que se condujere á las trojes, han de poner con distin- 
ción los fletes con la distancia de donde se conduce, haciendo apam 
para mayor claridad, y lo mismo de lo que se conduce á los moli- 
nos desde las haciendas. 

94. 

Han de poner lo que remataron á los causantes cada especie se- 
parada, lo. que remataron por boletas de la misma suerte, lo que 
vendieren en las trojes en carga cerrada, á qué personas y dia, y lo 
que menudearen por semanas; de suerte que nominados todos los 
que compraren lo que importó su administración y lo vendido en 
semanas, se venga en pleno conocimiento del estado de todo; y si 
hubiere algo por vender, si le pareciere á la contaduría hacerlo ver 
6 medir, lo puede ejecutar no obstante las certificaciones que han traer 
de su existencia. 

« 
95. 

Los trigos de los pegujales, se recogen luego que se levantan, y ^i 
por su mala calidad no pueden guardarse, darán cuenta los colee- 



202 PIEZMOS, NOVBXrOSy 

lectores á la contaduria de los que fueren, para que se les dé 6rden 
de vender y entren en la gruesa, que en el año se repartieren. 

96. 

Los libros de los indios se han de hacer nombrando la cabecera, 
carato 6 doctrina, poniendojos tributarios que hay en cada goberna» 
clon para el real cacero, y luego lo que causan de diezmo de las cosas 
de Castilla, y de los indios terrasgueros, que siembran en tierras de 
españoles 6 en compañía de ellos, según lo que causaren de todos los 
frutos de la tierra y de Castilla, y también lo que en las tierras de co- 
munidad sembraren poi cuenta de alguna cofradía, ú otra tercera 
persona, y los ha de ñrmar el colector con su notario, y al fin los 
ha de jurar advirtiendo que no debe ningún alcalde ni gobernador, 
declarar por su pueblo, sino que les ha de tomar á cada uno su de- 
claración, porque no defrauden á la iglesia. 

97. 

Porque es conforme á buena administración el que sepa el que 
la tiene á su cargo el todo de ella, y lo que le sobra 6 falta, han de 
poner todos los colectores en el fin del libro, todas las especies 
y cantidades que les quedaren fuera de cuadrante, y en donde 
existen, para que se pueda ajustar la cuenta bajo el seguro de que 
está vendido lo demás. 

98. 

De todos los vales, 6 escrituras que hicieren, no se les han de abo- 
nar acostfimente hasta que se cobren enteramente, por la esperien- 
cia que se tiene de lo mucho que de eso se pierde, y podrá el colec- 
tor como interesado pedir diligencia y hacerlas él mismo á fin de 
que se cobren para lograr su trabajo. 

99. 

Concluida la cuenta, han de jurarla bajo de la última partida, di- 
ciendo han cumplido con su obligación, que no hay fraude, que 
han andado personalmente su administración, que no les falta per- 
sona alguna por declarar (y si alguna les faltare dirán el fundamen- 
to) y lo que está fuera de cuadrante ser cierto, y asimismo que los 
efectos sobre que se otorgaron los vales, fueron los propios que re- 



TACAKTXS T XSCITSADOS. 203 

cibieroD^ sin variedad, y también ser ciertos los vales, y lo firma 

rán. • 

100. 

En principios de Setiembre han de estar aquí, para presentar el 
libro y que se pueda ajustar la cuenta, y darse curnta en cabildo, 
no dejando rezagos de reales; pues lo que dictaren lo han de comen- 
zar & cobrar desde Abril, y lo demás venderlo en contado y hacer 
desde entonces las remisiones á esta contaduría para que se les va- 
ya abonando, y de no hacerlo así se les har¿ cargo. 

101. 

Todo esto se entiende en lo regular, porque cada colector, según 
su partido y costumbres, las dificultades que hallare las ha de co- 
municar por carta á esta contaduría, y con su resolución (que es lo 
que el cabildo manda) han de obrar y no de otra suerte, ni han de 
poder ejecutar cosa alguna por orden verbal; pues en carta de ca- 
da uno se pone la respuesta, y la que al colector se le envi^ le ha 
de servir para su resguardo. 

102. 

Es de advertir que quebrantada cualquiera de estas calidades y 
no mostrando orden de los señores jueces hacedores, sin mas averi« 
guacion, se tiene por despedido, y se nombrara otro. Para que no 
se alegue ignorancia, se le dará á cada uno un tanto impreso y fir- 
mado de los señores jueces hacedores, que lo fueren cuando se des- 
pachen, refrendado del notario de esta contaduría para que á todos 
conste, y cuando lo necesiten se lo hagan saber á los diezmantes. 

103. 

Han de estar sujetos á obedecer y cumplir las ordenes que se die- 
ren por los señores jueces hacedores, y á cumplir todo lo que aquí 
se manda^ y lo que en adelante se les ordenase; y si sobre ello tu- 
vieren que representar, lo harán á los mismos señores, para que 
en vista de ellas les digan lo que deban hacer. 

104. 

Este auto y calidades han de tener presentes los contadores de quie- 
nes es la obligación al pié de la cuenta que el colector presentare, de- 



t04 BIMZUOSf NOVXROS, 

cir en descargo de su conciencia si viene arreglada; y si los reparos 
piden secreto, los hará en pliego aparte, que entregar! á lossefiores 
jaeces hacedores, y jurarán su parecer mirando en todo el servicio de 
Dios Nuestro Señor y de los interesados en la gruesa decimal, que 
es todo de justicia. 



• 1 



106. 



Dada en esta contaduría de la santa iglesia catedral metrópoli- 
tana de México, en veinticuatro dias del mes de Febrero de mil se- 
tecientos cuarenta y ocho. — Dr. D. José de Uvilla y Munive, arce- 
diano. — Dr. D. Miguel Ventura Gallo de Pardiñas, canónigo. — 
Jueces hacedores actuales, ante mí Joaquín Antonio de Lima, no- 
tario receptor y de diezmos. 

106. 

Las presentes instruciones que dictó el venerable deán y cabil- 
do-de esta santa iglesia de México, para gobierno de los colectores de 
diezmos y para su mas segura administración encargada á los jueces 
hacedores, tienen al fin una nota que dice así: 

107. 

Nota: se cela tanto que no se separen de la colecturía, que siem- 
pre se previene que escriban, que comuniquen por cuerda, que 
avisen. 

108. 

Sobre la falta de observancia de las leyes y erecciones de las res- 
pectivas iglesias de América en la distribución de los diezmos, se 
espidió real cédula en veintitrés de Junio de setecientos cincuenta 
y siete, cuyo tenor es el siguiente: 

109. 

Cl xxt.— Por cuanto hallándome con repetidas noticias de que 
en algunas diócesis de la América no se distrib;iyen los diezmos 
conforme á las leyes y á las particulares erecciones de sus respecti- 
vas iglesias, resultando de ello que aunque se ha entregado á las 
mas el diezmo útil de los dichos diezmos por considerarse bastante 



YACAHTJBS Y X8O08ADO8. tO'S 

para su mauatencioo; eon todo eso queda gravada mi real hacienda 
con la paga de muchos sínodos y otros suplementos: y deseando 
ocurrir á todos estos inconvenientes y que por medio de un regla- 
mentó general se corten cualesquiera abusos que se hayan introdu- 
cido en su prictica, he resuelto, á consulta de mi consejo de las 
Indias de veintidós de Mayo de este añOj.inandar por cédula de 
la fecha de esta, qise los oficiales de mi real hacienda de las cajas 
matrices de los enunciados diezmos, me remitan con la posible 
brevedad, relación justificada de la actual práctica, forma y modo 
con que se distribuyen los diezmos, así en la iglesia catedral como 
en cada una de las parroquias de su respectivo distrito, acompa- 
ñando razón individual y testimonio de las reales 6rdenes ó supe- 
riores resoluciones que hayan precedido para lo que se practicarfi 
contrario 6 fuera de lo dispuesto por la erección, y que para lo 
que no constare en los libros de su cargo, ezorten á ios correspon- 
dientes prelados y cabildos (á quienes se espide también el despa^ 
cho correspondiente) á fin de que les denla justificación y noticias 
que necesiten para el informe que han de hacer tan circunstancia- 
do, que por él se venga en claro y cierto conocimiento de -lo que se 
desea saber en la materia. Por tanto,* en su consecuencia ordeno 
y mando igualno^nte á mis vireyes, presidentes y gobernadores de 
aquellos mis dominios, cuiden de que los enunciados oficiales rea- 
les así lo cumplan con la debida puntualidad. Dada en Aranjuez, 
á veintitrés de Junio de mil setecientos cincuenta y siete. — Yo el 
rey. — Por mandado del iqj nuestro señor, José Ignacio Goyenecht. 

110. 

En once de Octubre de iñil setecientos sesenta y cinco, se libra-* 
ron al tribunal de cuentas tres reales cédulas acerca de la materia, 
y su contenido se redujo en la una, á que por haberse notado el 
descubierto que padecia la real hacienda á causa del atraso en re- 
caudar los productos de los ramos de vacantes mayores y menores 
y reales novenos, siendo originado del esceso de conceder los oficiales 
reales esperas á los deudores, y tolerar i los administradores la dila* 
cion en presentar sus cuentas, los contadores informasen con toda 
brevedad, claridad y distinción, en qué forma y por quiénes se ad« 
ministraban estos ramos. En la otra á que el tribunal pusiera con 
individualidad y espresion eil las cuentas que remitiese á la contadu^ 



f Q6 I)l£ZH08, NOVBMOS9 

ría general, las partidas del ramo de novenos para que se pudieran 
saber sus rendimientos líquidos de cada año, y en la otra ¿ que que- 
dara enterado de haberse suspendido la gracia de los dos novenos he- 
cha á la santa iglesia de Durango el de mil /setecientos cincuenta y 
nueve, encargando el rey que en lo sucesivo formase cargo de ellos á 
los ministros reales de aquellas cajas, y que les manifestase cu&n del 
real desagrado había sido la poca formalidad que hasta entonces 
habian llevado en la cuenta y razoi^tlel ramo de novenos: 

llU 

En real cédula de cuatro de Diciembre de setecientos sesenta y 
seis, resolvió S. M. la nulidad de lo obrado con los Ex-Jesuitas el 
año de setecientos cincuenta, cuya soberana providencia nos parece 
útil insertar á la letra, y es como sigue. 

112. 

D. Carlos, por la gracia de Dios, rey de Castilla, de León, de Ara- 
gón, &c. Por el fiscal de mi consejo de las Indias, se puso en él de- 
manda en forma en once de Noviembre de mil seiscientos veinti- 
cuatro, pidiendo se declarase pertenecer á mi corona y patrimonio 
real y á las iglesias, todos los diezmos de las heredades y cuales- 
quiera biejies frutos diézmales que tenian 6 tuvieren las religiones 
de aquellos dominios comprendida la compañía de Jesús, y que se 
les condenase al entero pago de los causados hasta el referido tiem- 
po y de los que se causaren en adelante; cuya pretensión coadyu- 
varon las iglesias y emplazadas las relaciones, y habiendo alegado 
difusamente lo que les pareció convenir á su defensa, sustanciado le- 
gítimamente el referido tiempo, digo pleito, por sentencia de vistapro- 
nunciada en veinte de Febrero de mil setecientos cincuenta y cinco, 
fueron condenados los religiosos á que pagasen todos los diezmos 
que se adeudasen de sus haciendas y bienes diézmales, y los adeu- 
dados desde la contestación de la demanda, y habiéndose suplicado 
de esta resolución por la parte de las religiones, se confirmó ia referi- 
da sentencia de vista en diez y seis de Junio de mil setecientos cin- 
cuenta y siete, en lo respectivo á los diezmos que se causasen en 
adelante, reformándola en orden á los causados desde la contesta- 
ción de la demanda^ y declarando que solo se debian pagar los que 



VACAHTSS r SSCVBADOt. 207 

8é cansasen desde el dia de la pronunciación de esta sentencia de 
rerista, con lo que se conformaron las religiones, menos la de la 
CompaBía de Jesús, que interpuso el recurso de segunda suplica- 
ción en tres de Julio del mismo año, el que le fué admitido; y sin 
embargo, i pedimento del mismo fiscal y de las santas iglesias, se 
despachó en veintisiete de Abril de mil setecientos setenta y dos, la 
ejecuteiria correspondiente á las dos referidas sentencias de vista y 
revista, y en s^ cumplimiento han pagado las religiones, y debido 
pagát la de fa Compañía, los diezmos íntegros á razón de diez, de 
todas sus heredades y frutos, y por los ministros á quienes está en- 
cargaéi^ la recaudación de la real hacienda, y por las santas igle- 
sias se han bebido percibir integramente, sin escepcion ni cosa en 
contrario, hasta que el año de mil quinientos cuarenta y ocho, ocur- 
ri6 al señor rey D. Fernando, (mi muy caro y amado hermano) 
Pedro Ignacio Altamirano, procurador general de las provincias de 
las bidtas de la misma religión de la Compañía de Jesús, represen- 
tando tos gravísimos inconvenientes que ocasionaba la litis penden- 
da en él diltttado tiempo de casi un siglo que habia pasado, sin ter- 
minarse el recurso de segunda suplicación, que estaba pendiente, 
sin entiliargo de las repetidas diligencias que se habian practicado 
pata que se concluyese, pretestando ser conveniente al servicio de 
Dios y de 1a corona, y pidió que dicho rey, mi hermano, como due- 
ño ribsielttfo de los diezmos, se dignase poner fin al pleito por via 
detrtmsaccioni 6 por el medio que fuese de su real agrado, y ha- 
Monda remitido é una junta particular de cuatro ministros del con- 
«^ de Castilla, que nombE6, ordenindoies que les pusiesen su dic» 
dietáttisti eomo lo ejecutaron en consulta de veinticinco de Febrero 
'da-snil.setaoientos cuarenta y nueve, y en su vista determinó por su 
-leal ^éacéeto de nueve de Enero de mil setecientos cincuenta, y re- 
#eM6 eomo dneflo absoluto y único de los espresados diezmos, de- 
-eidir y^mecer para siempre el enunciado pleito pendiente, y en su 
•eottsecuencia mandó que desde el dia primero del citado mes y año, 
'en adelante perpetuamente quedase obligada la religión de laCompa- 
it(|i de Jesús, á pagar de todos los frutos diézmales de las haciendas 
-y bienes que entonces poseían, y en lo futuro adquiriesen aunque 
'fhesen novales, el diezmo considerado de treinta y uno á las iglesias 
y personas que en el real nombre las administrasen y percibiesen 

M todos los dominios de las Indias, y consiguientemente puso per- 

TOM. III. — 26 



108 DIBZMOS, HOVÜHOt^ . • • 

petuo silencio á los fiscales ^el mismo consejo, á la santa; jglesin de 
México y demás .colitigantes, y á la religión de la CoinpaQía para 
^ue en esta razón, unos ni otros piidLeran pedir j^i deman4^r aoaa, 
alguna de las^ pretensiones contenida^en el refeiítlt pleitpren .n^): 
gun tiempo, ni por motivo alguno, y al mismo tiempo mandfrel rey. 
mi hermano, que en la ^saocion y qobfanzad^ loadi^simoa al jes* 
pecto 6 cuota señalada del UQO treinta, se estuviese y p^8|i9§ iMÍ P^ 
las iglesias, como por los fiscales 6 colectoras, fiUA e^a elNreal nom- 
bre hubieran de percibirlos ppr la declaración jurada que dierai^ioa 
superiores del colegio ó casa; cuyos frutos fueran die^u^s^^s, exi- 
giéndose solo en la forma espresada, siq que pu/dier£^ poner coa 
protesto alguno i las tales declaraciones, 6b vice de erróneas diminu- 
tivas 6 equívocas, sin embargo de que se quisiera, ofrecer prueba 
incontinente aunque fuese instrumental; pues uobabia de admitir- 
se instancia alguna ante ningún juez, para evitar ppr, este niedi^ li| 
ocasión de nuevas controveisias y litigioi^, y porque tenia ^t^l 
confianza de que los superiores de la CompaSía no faltaran á la 
verdad, con el fin de defraudar lo que en justicia y. en cpnc^enpia 
debian pagar de diezmos, añadiendo que para que.no a^eofceeie^li 
disensiones en el modo y forma con que se habia de .pagar y perci* 
bir el espresado diezmo, y asegurar en todas la^ iglesias de las In* 
dias y colegios de la Compañía, la unión y armonía que correspour 
día, y con venia al carácter y buen ejemplo de estas comunidadesi 
se otorgase por los fiscales del mismo consejo, que lo eran 6nt<M|- 
ces D. José Borrul y D. Manuel Pablo Salcedo, con el .enunciado 
procurador Pedro Ignacio Altamirano, el instrumento correfpott*- 
diente conforme á lo resuelto, estendiéndole con todas las firmeBtfs 
y cláusulas necesarias para su mayor seguridad- 6 inviolable otbsM^- 
vancia; y que este le remitiesen los enunciados ministros á sus rea* 
les manos por las del marques de la Ensenada, secr/etafio qu^.f^ 
del despacho universal de Indias, para que precedida su real apror 
bacion se pudiesen espedir todas las cédulas y despachos conYal)i^ll^ 
tes á reciproca satisfacción de ellos y del nominado-procurador; todo 
lo cual se particip6 á mi consejo, así para su inteligencia y para que 
desde luego se tuviera por acabado y onecido el pleito pendiente, 
imponiéndose en él perpetuo silencio; y quedando chi^nc^ada, en 
virtud de cuya determinación, habiéndose foroaado «^ntre los men- 
cionados fiscales y procurador de la CompaQta, la escritura corre«- 



TACAUTCA r tftCtTBASOB. 209 

? 

pendiente ante José de Solis, oficial mayor de la escribanía de cama- 
ra de mi cbtisejo en vefntinuetre de Enero del año citado de mil 
t¿lecíei!iV8s' cincii'¿Vit¿i, coii * tbdas las cilnsulas y condiciones qué i 
niios y otros parecieren competentes para el puntual y literal cum-*' 
p1ímiei)^o de lo resuelto: la pasaron á las reales manos del rey mi 
hermano/ que la aprob6 por decreto de siete de Febrero siguiente, 
confirmándola y revalidándola con todas sus cláusulas, dándola fuer- 
la de ley, y mandando de nuevo se espidiesen por el mismo tribu- 
nal lás'cfedulas convenientes á mutua satisfacción de las partes, co- 
mo así se ejecuté, librándolas en veinticuatro del citado mes, con 
inserción de ambos decretos y de la enunciada escritura dirigida á 
los vireyes del Perú, Santa Fé y Nueva-España, á los presidentes, 
audiencias y gobernadores de mis dominios de las Indias, á los muy 
reverendos arzobispos, obispos' y cabildos de las iglesias, jueces ecte- 
siisttcos que én ella residen y en adelante residieren en aquellas 
di&cesis, á los venerables provinciales, rectores y prepósitos vocales 
de 'ios colegios y casas de la Companfa de Jesús, de las dos Améri- 
cts* meridional y septentrional, mandando á todos que en observancia 
de dicha deterniinacionla cumpliesen y ejecutasen, y lá hiciesen cum- 
piKr y ejecutar, cada uno en la parte que le tocaba, desde el dia pri- 
mero de Enero del referido año de mil setecientos cincuenta, en ader- 
tanta. 

Noticiosas dé esta resolución las santas iglesias de Nueva-España, 
y algunas del Perú, me han representado desde entonces, y mode- 
radamente por mano de D. José de Miranda, su apoderado en esta 
corte, todo lo ocurrido en la determinación del pleito principal des- 
de que en el año de mil setecientos veinticuatro, se puso la referida 
detnándá á' nombre de mi real fisco, y á las mismas iglesias, para 
qtie las religiones dt las Indias pagasen el diezmo entero, á que 
se negaban! las sentencias de vista y revista de veinte de Febrero 
de mil setecientos cincuenta y cinco, y diez y seis de Junio de mil 
•etécibntos tíricuenta y siete, en que fueron condenadas á satisfa- 
cerle; el'grado de segunda suplicación que de ambas interpuso la reli- 
gión de Ta ^Compañía de Jesús únicamente. La ejecutoria que 
no" obstante este recurso* se espidió á favor de sus cabildos y 
de* Itt real hacienda en veintisiete dé Abril de mil seiscientos sc- 
wéñ^Y dos, "pita que les pagasen: la posesión en que se halla- 
bifl ' de >eobhiWe> aunque muy diminuto, por las siniestras reía- 



21Q BiasMoSy iro^Bnot^ 

clones juradas que daban los superiores de aiyiellos colegios» 
acerca de la cantidad y némero de loe frutos de sus cosechas^ 
como se justificó plenamente; y el despojo que pa,decieron con moti* 
vo de los citados reales decretos y cédulas espedidas en su virtud,, 
suplicándome que en atención á haber sido tan sugestiva y malicio- 
sa semejante traneaccion, y obtenida por el procurador Pedro Ig- 
nacio Altamirano, en unos tiempos en que el poder de la religión 
do la Compañía de Jesús pudo facilitar su logro per n^edio de falsos 
é importunos ruegos, me dignase de declararla por última y frau- 
dulenta, y mandar en su consecuencia que reponiendo las cosas al 
ser y estado que tenian antes de celebrarse, [reintegre á sus cabil- 
dos de la posesión de que sin citarlos ni oírlos, fueron despojados^ 
y que la Compañía use de sus derechos en el pleito y grado que es- 
taba pendiente en el consejo, para que de este modo se eviten loa 
perjuicios imponderables que esperimentan mi real hacienda» loe 
cabildos eclesiásticos y demás interesados partícipes eit los diezmos;, 
en cuya comprobación me hicieron presente muy difusamente to^ 
das las razones de hecho y derecho, que habia para, convencer ha» 
berse obtenido por la Compañía, en notorios vicio» de obrepeion j. 
subrepción, la gracia de no pagar mas de uno por treinta de los firu* 
tos de sus haciendas, cancelándose é imponiéndose perpetuo silen- 
cio en el pleito pendiente, en el grado de segunda supli¿acion que 
ella sola seguia. por haberse separado de él^ las otras religiones 
que se conformaron en pagar el diezmo en virtud da las senteneiaa 
y ejecutorias referidas: enterado de esta instancia, y de los funda* 
mentes que en contrario alegó igualmente el procurador de la Com- 
pañía, Jaime de Torres, espresando la incantestable fuerza de la 
transacción hecha en el año de mil setecientos cincuenta^ en el in^ 
controvertible derecho que residia en el rey mi hermsino para ha- 
berla hecho, como único y absoluto dueño de los diezmos de ladiast 
sin intervención alguna de las santas iglesias de aquellos domiaiat; 
el justo motivo que hubo para otorgar semejante conveniOi coa 
notorias ventajas de mi real hacienda; pues con él oesfr la at^soluta 
escepcion que en virtud de bulas pontificias pasadas por el eanasjD^ 
debia gozar la Compañía en la América. Los singulares méñto# 
que en la conquista espiritual y temporal de los indios habían ha*. 
cho y hacian los individuos, haberse espedido é[ naiencionado real 
decreto con cierta ciencia y cláusula que issoliiye^ %oén obi#poieA 



VACAVTBS T ESCUgADOS. 211 

y 9ttbtepctót), á que se agregaba la falsedad con que las mismas 
iglesias ejíageraban las riquezas de los colegios de su religión; a4ri- 
bvyenfio i este convenio las pobrezas de sus cabildos^ y la conside- 
rable rebaja de los reales novenos, la calumnia con que se objecio* 
baba k sus superiores la falta de veracidad en las relaciones jura* 
das que daban; y últimamente, el ningún derecho que tenian las 
iglesias para impugnar una transacción, gracia 6 privilegio que 
otorgó el soberano, bajo de unas cláusulas que quizo afianzar para 
siempre su validación y firmeza; y reconociendo yo ser este asun- 
te» de la mayor gravedad, con ocasión de hallarse pendiente en mis 
refties manos la consulta que me hizo el consejo en diez y siete de 
Setiembre de mil setecientos sesenta, relativa á los asuntos pendien- 
tes en la audiencia del Chile, entre la santa iglesia catedral de aque- 
lla ciudad y el colegio de la Compañía, sobre si los arrendamientos 
de las haciendas de éste debían pagar el diezmo por entero, 6 solo 
uno dé treinta con arreglo á lo resuelto en el citado real decreto de 
nueve de Enero de mil setecientos cincuenta, resolví entre otras co- 
sas, que respecto á quela iglesia de México y otras de la Nueva-Es- 
]^af(a y el Perú, tenian instancia pendiente sobre que me sirviese 
de revocarla y recoger la cédula de veinticuatro de Febrero siguien- 
te, oyese el consejo instructivamente á las partes en el término de 
dos* meses consultándome su dictamen sobre el todo, en consecuen* 
eia de la real orden de veintiséis de Junio del mismo año de mil se- 
tecientos sesenta, con que para este efecto le remití las instancias 
que sobre este asunto se hablan hecho por el apoderado de las san- 
tas iglesias, y habiéndose en su cumplimiento comunicado el espe^ 
diente á las partes, para que en via informativa y en método de 
fftémoriál, pusieran lo que se les ofreciese en asunto de la subsisten- 
cía, 6 revocabilidad del decreto y cédula mencionada; lo ejecuta- 
ron lasí tú el término que unas y otras se prefinió, y reconocido to- 
do pot los fiscales á quienes se pasó con los antecedentes de este 
^unto, ft<ieron dé parecer qué seria muy propio de mi real justifi-. 
t»cton, declarar por nulo el mencionado real decreto de nueve dq 
Enero dé mil setecientos cincuenta. 

Y matidar que reponiéndose las cosas en el mismo ser y estado que 
Wniaii antes de sti espedicion, se librasen las cédulas correspondien^ 
íes |laya qi»é todos los frutos que produjesen las haciendas y here- 
^bdea^ t^ eolégtds de la Compañía de Indias, se cobrasen y cxi- 



tli . DIXCV08 irOVXKOS, 

gieseu.ios diezmos, á tazón de diez uno, como lo practican las'de^ 
Ja\^9 icriigioties; lo que pióponia no solo por el intetoea de las sánfaa 
i§^s¡a8| sino también por so» oficios y en defensa de mi Yetfl patria 
monÍQ gravísimamente perjudicado, como rambied las iglesias por 
el referido decreto contra la rectísima y piadosísima intuición del 
fey mi hermano, que le espidió siniestraniente, informado con im* 
portunos ruegos y representaciones capciosas, sugestivas y complica- 
das con los vicios de obrepción y subrepción, que inducen nulidad en 
1q resuelto por el mismo real decreto, ya se considere como traoaac* 
cion 6^ como gracia y particular privilegio concedido á la religión ds 
la Compañía por que no se verifica materia suficiente y capaz de traa*^ 
sigir, reconocido el incontestable universal derecho de mi corona ato* 
dos los diezmos de las Indias, que no me permite el uso de ningunos 
otros privilegiosanteriores y posteriormente concedidos por la San* 
\3i Sede, ni sufre duda probable, ni esperanza razonable y fundada 
de que pudiera tener é:^ito mas favorable la dicha religión; él re- 
<;urso de segunda suplicación que interpuso con el artificioso fin ds 
esperar y dilatar á beneficio del tiempo, coyuntura mas favorablf, 
y que separadas las denias religiones, sus colitigantes que no intro- 
dujeron el referido recurso, pudiese estimarse su causa mas proba-> 
ble y merecedora de escepcion, como lo manifiesta la premeditada 
lentitud con que ha seguido aquel recurso, haciendo de tiempo en 
tiempo alguna diligencia que removiese la sospecha de su abando- 
no; pero dejando para si un siglo hasta el afio de mil setecientos 
cuarenta y ocho, en que interpuso la referida instancia, sin embar- 
go de que desde el de mil setecientos sesenta y doSj,;en que se libr6 
la ejecutoria, ha debido pagar los diezmos á razón de diez uno, de 
los frutos de sus haciendas, á demás de que nunca se pudo celebrar 
válidaniente la transacción, sin citar ni oir á lajs santas iglesias in« 
dubitablemente interesadas en el usufructo que les esti cqqc^ 
dido.para su congrua sustentación, como lo ha.reponocido y com 
testado virtualmente la misma religión de la Compaffia, en el hei;ho 
de haber pedido sus procuradores que se las remplazase para ei 9ñr 
guimiento de la segunda suplicación, como confuiente A la cali- 
dad de partes legítimas, con las que litigaron en el pleito principal, 
persuadiendo á esta misma consideración, que no pudo ser el real 
justificado ánimo del rey mi hermano, concede^ una gracia 6 privi- 
legio tan exhorbitante, en solo del real perjuicio ;io pati:ij||oi|iO|.sin« 



TAC AUTBS r «SCV9ifclK)a 9 13 

Umbieil dé ]ñ i¿)«fías, boapitaUs ^ causas piadosad y:demaq partí-' 
cipes ñn los dieamos, con eyidente riesgo de. qóe. recaiga, etí mi real 
•rario el.gtafámen de sn /compétente dotación 6 respectivoi equival 
lente, ai seles priva de este subsidio, cuyo inopnvenioute y perj^ii** 
cío $erta<mas insoportable, si con el ejemplar de la gracia cbntedi*' 
da á ia Compañía, 'solieilaisen las- (]|emas retigicm^it la {iropi&.esten«i 
•ion, coDOO que liligarop en upa mis¿na causa y con nnctppopio .de<»[ 
reehoy' par^ciéudolcis injurioso qne solo la de la Conipanía se distin^» 
guiase, no siendo inferiores; sus méritos y trabajos eu'lit, conquista» 
espíritus^ y temporal do las Indias: visto en «I referido nii consejo^ 
con asistencia de once ministros, aunque fueron.de |)areeer los aeisi 
que debía ipasar el espediente á la sala de justicia, para qiie. oyen- 
do en ella á las partes limitándole los términos^ para que no se dila^ 
tase ia resolución, se determinase en ella spbre la validación. 6 ia^< 
subsistencia de la mencionada transacción y decreto de nueVe' de 
Enero de.mil setecientos cincuenta; pero los otros cinco 6e avinieti 
ron al dictamen de los' fiscales, pareíciéndole^ que oslaba. entera »t. 
mente evacuada ta audiencia de las ¡partes y la causau ^a !lo pendido! 
por los mismos fiscales y por las santas i^sias^ en estado dje reséhi 
verse; y todo lo referido se me hizo pxesente en consulta'de quince 
de Julio de mil setéeieiitos sesenta y. cinco; pero siendo eísta daiusai 
de tanta gravedad y consecuencia para las partes interesadas, y de-^ 
seando yo el acierto en su : resolución sin causarles perjuicio, ñi* 
tampoco á los incontestables derechos de mi corona ^ mandé formar 
una junta de ministros de mis consejos de Castilla, inquisición, 6i& 
denesy hacienda y teólogos; todoasugetós imparciales, timoratos y de 
acreditada literatura, cométítfndoles por mi real 6rdén este^grbi^ei hoh 
gocio para que examinándole de nuevo con la e8áttitud,.madurét y. 
reflexión que correspondía para el descargo de mi teal concietróia, 
me informasen en eVfnero de ella, y en justicia lo que les pareciei 
ae que se podría determinar, lo que han ejecutado en su rlsspafitiya 
consulta, conformándose diez individuos de los onoé qtie compueis-» 
ron la junta, "Con el parecer de mis fiscales, haciéndome preifsnta 
que en eoncjenróa y. en justicia .debia deelarar nula, írritay do^níor* 
gun valor la dicha, transacción) y 4e niqgun valor elcita4or^ai de«r 
creto de nueve fie. Enero de mil setecientos cincuenta^ que la.apco-j 
bd; reponiendo las cosas al ser y estado que .tenían antes d^ '?}il;9Sr 
pedición» y en inteligencia de todo lo espreaado, confQ^naátidome 



2 14 aiSSXOS, VOVJBMTOSy 

con el parecer de los cinco ministros de mi coasejo de hm Indiee, 
que se adhirieron al de los fiscales, he venido en declarar (como peor 
la presente declaro) por nulo de ningún valor ni efecto, el decreto 
de transacción en el pleito de diezmos con los colegios de la Compa* 
nía de Jesús de Indias, reponiendo las cosas al ser y estado que te* 
nian antes de celebrarse, y que por el enunciado mi cqnsejo se es- 
pidan las correspondientes cédulas para que los celtios de la 
Compañía en aquellos dominios, diezmen de sus hadendas, ranchos 
é ingenios, por entero de diez uno, restituyendo á las iglesias en la 
posesión de cobrarlos en esta forma, y que renovániloBe las fiansfe 
respectivas dadas por las partes en el pleito antiguo de diezmoe, 
puedan los mismos colegios seguir el grado de segunda snplicacioni 
prefiniendo el consejo término precisó para esto* Por tanto, orde* 
no y mando que se repongan, como por esta mi real cédula repon« 
go á la santa iglesia de México y A todas las demás de las Amárieae 
meridional y septentrional y sus islas adyacentes y Filipinas, í loa 
jueces hacedores de las propias iglesias y á los colectores y peree- 
nas que administran y perciben los diezmos en mi real neari>re, en 
todos aquellos mis dominios en el derecho y posesión en querestabaa 
de percibir, demandar y cobrar los diezmos de todas las haciendas, 
ranchos, ingenios y casas de la religión de la Compaltfa de Jesús, 
en virtud de la sentencia de vista y revista de los af&os de mil sete- 
cientos cincuenta y siete, y de la ejecutoria de veiatisiete de Abril 
de mil setecientos sesenta y dos, dando, como doy por nulo^de nio* 
gun valor ni efecto, el decreto de nueve de Enero de mil setecieii« 
tos icm cuenta, la escriturado transacción otorgada en su virtud, y 
la cédula espedida en veinticuatro de Febrero .para que coaso ei ne 
se hubiesen espedido ni se hubiese oelebr adolatransaeoion, fKuedan 
y deban todos los ya mencionados, percibir, demandar y cobrar, y 
perciban, demanden y cobren íntegramente los espresados diezmos 
k razón de diez uno, en la forma y modo con que ha debido pr^ti* 
cairse antes de la espedicion del mencionado roal decreto y cédtfla; 
comprendiendo esta recaudación todos los frutos aunque sean no* 
vales, ganados y e^ecies diézmales, sin admitir {diminución, desfiü- 
que 6 rebaja con ningún protesto ni titulo de eseepcion 6 privilegie 
que se alegue por no tenerle para esto; siendo mi real ánimo 
y deliberada voluntad que se ejecute todo lo referido,- y qué se 
cháncele la escritura original otorgada en veintinueve dé Enero 



▼ACAirrSS T S6C17SA190S. 2iS 

de mil set¡éoiento9 emciieota, y se recojan las cédulas librada.s eo «tf 
virtad ea* veinhcoatro' de Febrero siguieniey notándose los corres- 
pondientes en cualesquiera autos 6 documentos en que se hayan iu** 
(eresado, para que sieni)>re conste su nniidad. ¥ para que todo la 
espresado tenga su debido eumplimiento, he tenido á bien que se 
<>apidi^ está mi real cédnia cirbnlar á los vire/es del Per¿, Nueva 
¿spafia y Nuevo RMno dé Grranada, á los presidentes y audiencias 
y a sus fiscales, á los gobernadores y oficiales reales de todos aquie- 
líos mis dominios, k los M. R. arzobispo y B. obispo y cabildos 
de las iglesia» metrapc^litanes y catedrales y demás jueces eclesiás- 
ticos qoe en ellas residen y en atildante residieren en aquellas dió- 
cesis, y * los venerables provliíciales, recloresy prepósitos locales 
de los colegios y casas de la Compañía de Jesús de las Américas y sus 
islas adyacentes, para que todos y cada uoo en la parte que le to- 
«a 6 pueda tocar, cumpla» y ejecuten, y hagan cumplir y ejecutar 
esta mi real determinación pantuaimente, sin permitir su contra* 
vención ni interpretación en manera alguna, dando aviso i sti reci- 
bo. ¥ de este despacho se ha de tomar la razón en las- contadu* 
ría» geiíeraies de la distrihticioa de mi real hacienda y del enuncia- 
ndo mi consejo de las Indias; ;^&ada en Madrid, i cuatro de Diciem- 
bfe de mil setecientos aeoenta y seis. — Yo el rey, — Ya D. Toma» 
del Melfaj secretario dql rey nuestro señor, lo hice escribir por su 
mandado. -^jK/imorfite^ de S. Juan de Piedras ^Ivas, ^^D* Domin 
gode IVespalaeio^ y Eseanfhn.'^ D. Manuei Bernardo de QtUrio. 

Tambieu ser^ importante la transcripción literal de otra real c^v 
dula librada i pedimento del marques del Valle, eu catorce df»JuJi<r 
de.«k»l seti^cientos o^lietita y seis^ y es del tenor siguiemte:' 

114> 

El bjby,. — Presidente y oidores de mi real audiencia de las pro«- 
vincias de Nueva España que reside en Is^ ciudad de México. Por 
parte del marques del Valle de Oajaca« duque de Terranova y 
Montelon, se me ha representado que por auto proveido por ese 
tribunal en diez y ocho de Setiembre de mil setecientos sesenta y 

TOM. IIL— 27 



^1^ BIEZMOS, KaVBNOS, 

enatro, se mandó al gobernador del Estado suyo pagase á los eont» 
de tos sínodos que le correspondían, en la "propia forma que se eje*- 
cYitá:ba por ios oficiales reales en los de tos pueblos, villas y Inga*- 
res de mi corona, conforme 'á la costumbre que había Imbido desde 
que fu¿ virey el marques de Gil ves, en cuya virtud les está satisfaz 
ciendo, y habiendo llegado á su noticia qué se hallan relevadas de 
«esta contribución mis cajas reales, desde que el virey marques de 
Ciasa-fuerte mandó que los alcaides mayores reconociesen é infor- 
masen la cantidad que producian Us congruas de los respectivos 
curatos de sus jurisdicciones-, y que de estas diligendas produjo sus* 
penderse la asignación que les estaba hecha^ y que concnrriendo en 
el marques el mismo origen^, no se le ha Gomprendido en este in» 
duUo, prosiguiendo los curas eu la cobranza de sus asignación 
j[ies> oomo si se hallasen siu subiente: congrua^ la que según re- 
HuUa de la última cuenta, ipaporta al aiio ^iete mil ciento dos pe» 
sos y seis granos, en cuyo hecho padecen sumo perjuicio en su» 
rentas, y respecto de que los mencionados. curas dol £stado se ha^ 
lian con la suñcijente para, mantenerse coa tod^ decencia, concIuy& 
pidiendo se- espidiese real cédula, ordenándoos que temando cono- 
eitniento é informes délos alcaldes mayores del Estado, de la ren- 
ta- que gozan, y h^^llándola conforme á lo que ha representado, 
dieseis las pro vklencias correspondientes para relevarle. del citado 
¿ravámeh. — ¥ habiendo Visto esta insta&icia en xni'oon^ejo de las 
Indias, coií lox][ae en sn inteligencia espuso mi ' fiscal, ha parecido 
ordenaros y mandaros (como lo ejecuto) indaguéis á qué asciende 
la parte de diezmo que se devenga ^n un quinquenio á favor de los 
curas y sacristanes de cada una de las parroquias del referido Es- 
tado, qué importan las obvenciones y emolumentos que por lo regu- 
1ái<''percfben, y si se pued^trma^atener con uno y otro decemtemente 
y con la justificdcioH de estas diligencias, iliform^is coii la brevedad 
posible, con espresion de los términos y forma en que se hallan es- 
tablecidos los mencionados curatos y lo demás que se os ofrezca 
en el asunto, por ser así mi voluntad: fecha en Aranjuez á 14 de 
Juyo de mil .setecientos sesenta v ocho. — ^^Koe/r^y. — Por ttian dado 
del rey nuestro señor. — D, Tomas del Jl/e/fo.— Señalado con tres 
rubricas, obedecida^ á veintitrés de. Setienpjbre de mil setecientos Ru- 
senta y odio. 



« . * • 



I ' i , :■• " r 



vACAiVTKs T BurtrsAnoí. 31:7. 



U5. 



Lo mismo ejecutamos con la de veintitrés de Mayo de mil sele- 
oientos sesenta y nueve, j)or hablar de la segunda casa escusada,y 



<js como sigue: 



116. 



"El kbt. — Por cuanto habiendo llegado á iioticia de mi consejo 
de las Indias, et abuso que se ha introducido en las iglesias metro- 
politanas y catedrales de mis reinos de las Indias, de ejecutarse ¿ 
costa de los prebendadoui del caudal de la fábrica, los gaslos que. 
«e ocasionan en el recibimiento de los prelados de ellas, que suelen 
ser exorbitantes, de lo cual resulta, grave perjuicio, así á los indi- 
viduos de los cabildos como a| enunciado caudal de fábrica, te- 
• • • . ' 

niendo presente lo que sobre el particular 'inform6 la contaduríf^ 
general det propio mi consejo y espusó mi fiscal, ha parecido encar- 
gar á los muy reverendos arzobispos y reverendos obispos de aque- 
llos mis dominios, que en uso y ejercicio de sus facultades dispon- 
gan que los mayordomos de fábrica^ canónigos, y demás personas 
á cuya dirección está puesta la administración de los espresados 
caudales, presenten anualmente sus cuentas á los vice-patronos, 
para q«e visteis y recauoeidas por estos, 6 por las personas que'^i- 
pntareQ'P^ra ello aprobadas, den cuenta con testimonio earelacipp 
al ^sDcionado mi Qonsejo, á fin de que se hatJQ instruido^, y evitar , 
por este medio los «stravips de ^caudales que s<^ han esperimenta-, 
<Xo en, i^rjuicio de las mismas santas iglesias,, por el mal uso que 4^ 
ellas hat^ techo sus propios c,apilulares. j^pr tanto, por la presen- 
te ordeao y^visindo $ r^iis vireyes y gobernadores, que en mis r^i- 
nos del Perú, Nueva EJspaña y Nuevo reino de Granada ejercen mi 
real patronato, y ruego y encargo & los muy reverendos arzo- 
bispos y reverendos obispos d^. las iglesias metropolitanas y cate-, 
drales de los mismos doniinios, guarden, cumplan y ejecuten, y ha- 
gan guardar, cumplir y ejecutar puntual y efectivamente, la es- 
presada mi real deterniinacion, según y en la forma que va refe- 
rido, por ser ^sí mi voluntad, y que de este despacha se tome la' 
razón en la mencionada contaduría general. Fecha en Aranjuez 
á V«íntítre9 dé Mdyid á« ihtt^etéci^tltofl sesetitá y tiuev^. — Yó él rey, 
-— Pot iHttndado del f¿y wawtrolsénor.-i-Dí -TbmasdiiJÜtih.^Toi' 



918 DIEZMOS, irOVENO-S 

fnóse razón en la contaduría goneral de Indias. — Madrid treinta y 
uno de Mayo de mil setecientos sesenta ynneye. — D- TVfMi Ortix 
de Landázuri,'^ 

117. 

En otra de veintiuno de Agosto de setecientos sesenta y nueve, 
dispuso S. M. que los vireyes, presi4et\^e^ de las audiencias y gober- 
nadores de los reinos de las Indias é islas Filipinas, cuidaran con la 
debida vigilancia de que los cabildos eclesiisticos y demás recepto- 
res de diezmos^ dotasen (siempre que' esto^ fueran stificientes) álos. 
curas, cümo están obligados, para que f^o se cobrase índebidaQiniv 
te sínodo de cajas reales. 

lid. 

En treinta y uno de Diciembre .de Ket^ieotos se^tenta y uno, dijo 
el visitador p. José^e Calvez al virey D. Antonio María Bucareli 
lo que sigue, en cuatro párrafos contraidos á reales novenos, va? 
.cantes mayores y menpjres« hospitales y escusado. 

119. 

VOVSNOS^ 

£1 aupremo derecho de la conquista temporal y espiritual de am- 
t>as Amáricas, y las concesiones apostólicas, dieron á nuestros reyes 
católicos el absoluto dominio de los diezmos en el universal patro- 
nato de todas las iglesias, que por su piedad y liberal idlades se fue- 
jron erigiendo en estoe grandes imperios. Maiituvieron á su costa 

y con la mayor magnificencia el culto divino, y todos los prelados 
y ministros eclesiásticos por el largo tiempo qud las rentas decima- 
les no sufragaban estos gastos; y luego que á beneficio de la labran- 
za y cria de ganados, tomaron un considerable aumento, los cedie- 
ron con franca manó á los obispos y cabildos, reservando solo en 
su corona real los dos novenos, sobre ta mitad de la gruesa decimal, 
y aplicando otros tres por iguales á los hospitales y á la fábrica de 

las iglesias. 

^ 129. 

. A. vista del.orígra gratuito d^ fi«(aa ^Qtüi^mc^ qtlH han puestea 
los jdoiua^ridá én granate opalei)ciii»4ebi&mp)^rTeiip<mdioiidp «cra* 



TACANTES ^ E^qUSA.OQS. 219 

decides de la laco^oparable liber.a.l^4a4 del soberaop, cuidar cotí Ja 
mayor eaactít^id el pequei|a.ÍQlere3:que se reservó ei^ los dos aovó- 
nos, para ir indemnizando alguna part^de los inmensos dispeudioa 
que tuvo su erario en el primer siglo de la reducción; pero lo cier- 
to es que han mirado con ceño y aun desafecto esta corta señal de 
supremo domimio que siearpra oonserra el real patríliiOBio en todbs 
los diesmos de las Indias, y aunqiisr padieta yo citar muchas prne* 
baade^an sensible verdad, iio ió permito ye^ este dtfiíso'inlbrmey.y 
bastarft ya referh* el hedió de qflie af^tehdsfdos los novenos. por lar- 
go tienfipo á lae^ iglesia cá^'tedráles, huerca subieron sus productos & 
proporción dbl' áumenfo consideráHfe qtie turo lá gruesa dé lm^Íé± 
rtios, porque jamas hnbtt postores qtoe áe atrevieran á hacer ptijás 
ni mejoras en las almonedas, temet'osos del gran poder dé Ibis pire- 
Jadoá y cabildos. 

121. 

Con esta noticia se me advirtió en el articulo 21 de la real ins- 
trucción: **Las teréléri i'iiovenoé qufer pertérrecen á tíri real hfeidieh- 
da, debe ser un ramo de mucha' consideración; y íregun fos'fittlttios' 
arrendamientos, ei5 ttiny j)ocd l¿ qnél'pródtíce, y por lo mismo pro- 
curareis adquirir una razón positiva de lo que itñportan los dié«- 
mos en la comprensión de los respectivos arzobispados, obiáipadás-ft* 
abadías para proceder en los arrendamientos ó éñ las admiñisif aíéie^- 
nes con cabal conocimiento de' lo que por ttn quinquetiio puede pi^i 
ducir este ramo/' * 



, ,... 



Tbmádos !o^ infórlxíes que púdk ádqirit4r desde ihi artibo al psí- 
no, etégf preferir el medió dé k adtñttrist^acion á medida que cmn"*' 
plieran los arrendamientros hechos á las iglesias, y concluidoet)qiiei 
tenia de Valladolid, en quince mil ochocientos pesos al año^ se en* 
carg6 en el de setecientos sesenta y seifl^ su recaudación por cuenta 
4^.6* M. á D. Fran^sea Javier, de ||)ii]proUi coa la^.^anzai^.fqri^s- 
pOfodU^es; peiro i/cama-de la ^9^ con que se.cobcao y-jr^Bfirt^, 
Iqb pro4ii€!Ío&dee¡mKlM«9ir9toirda|i)oppr)o9.dft aflvi«JL^|P0^^4^f^i^«^{ 
▼^intiti.QQ d^ Agome da i$^fim^y;fiietft, y.^desde efitaf^f^l^ian.QKftci^, 

d9«ttarr^Pr^.,4:^ai«aQtí44^ idf, y^iptíc^i^íhmil.y nm pflspfi|4tiiup' 



Ibarrola en sus encargos, y en cnanto á ios prodnctos de To^ dpmfls* 
obispados, me r^^ffiero al qué resulte de los estados y tanteo '(t«^ éñ- 
ciáles reales ytribünarl dé cdtíntas. ' 

123. 

En seis de Mayo de mil «etecíentoa sesenta y siete, se espidi6 
real orden por el Exmo. &r. Baylio Frey, D. Julián de Arriaga, al 
Sr.. marqués deXroix^ pararía administración de éste ramo díe real 
hacienda, con arreglo á la9. leyes ^ue prescriben ^u método, y la 
•ptecisa intervención, qu^ deb^n.^^ner los ministros reales en los ar-^ 
re][ic|9Jiii^nt08 4^ dijs^mos 4^^i{S'Quentaay dimion con presencia 
4e^ jqa qiadrant^i se dispusa eJ9 afecto su observancia en decreto 
de die;5 de Aiifil de. $ie;?eata y nuevq,. por el mismo ^eüor marques, 
nombrando las personas que debian administrar y concurrir á tp^o 
lo referido en la real 6rden. 

124. 

..SÍ¡H ombiafg^, se ha4ilatadQ«su ^qn^p]ii}Q^^o,y.el defina cédqla.^ 
eMspedi<^;^;^ quince, de Novieiuhre. de sesp^ta^y ochp, spbr^ que el 
tribunal dO'! Queutas jQrmas.e ,in$tji;uccion coDfpleta conforme ^ .lev't, 
ley^, r^iiW? cé^^lí^s y providepcias^ de e^te supr.emo gobierno, par^, 
establecer i^ g.eneral administración de novenos; y supuesto que con 
vv^jb^ del espediente actuado en mi ausencia, y el de las reglas pro- 
puestas ffít ql fribunal, tengo dado áVw E. mi dictamen en doce del 
presente mes, dirigido & que se ponga en prácticaí desde, principios 
del año inmediato, debo omitir aquí lo informado en dicho espedien- 
te y la reflexión hecha en el déi riesgo, que tienen los intereses de 
eate i'amcf, y ¿e vficant^ mayores .y rpenore^, que ddhís .administrar- 
se :m»ida, 'donde. 89 eqcqi^V^ .1^ recaii^ap^o^jde eljos á los alcaldía. 

ro8j)€]lre0.>;.í »i •.')''.': ,''-1 ^ •'?')•»' -ji' 

125. • * • " 

"í íí'' "-'^ ' ■ n ííi yJtóDA^Wífl. ■ . -.uiíííir 

PbV lo?/ niisrtids priHcIpibííftítáfíaWteé; Iqtfé pleMenecen al rey \o9 
noVétiós* reservados sdbf-S 1tx§ áf^zfAiíJS, deben entrar en su erario 
Jos^pro'dÜiéló^ {ihe- en la átvfsíoto'yle'éitós toétrn'á'Iós obispos, digni- 
dadéií^y' f^t^efbébdás Vacanfei en laísigf estas dé ^stif^ domliKios, desde 
lá'tñcfeft^dtí lospcfeiédcfi^éii^ hasta eT día en que entran* los hueva- 
iMüitA^fymiMo» pot^ M.;> aMndo id6tl%ftia»I&9 f^í^sotite este 



VACARTKS Y «SOASADOS» ¿i&i 

puntal íDterosante, á las qae prescriben las leyes y iirdenes reales, 
en el de. novenos, es preciso que unida la administración de. ambos 
ramos,, se cuide con igual vigilaoeia y esmero, el .que ^us le^ítijqaqs 
valores no. sufran los desfalcos, que se han esperimentado.^fUphap 
veces en el tiempo anterior,, por el abusp de retenerlos en los cofres 
de las iglesias y ann ei)i. poder dé los principales, que casi siempre 
Iqs uaearon con diminucipn. 

126. 

Hospitales yjábrica de iglesia. 

No puedo dejar al silencio con este motivo el doloroso abandono 
que padecen los otros tres novenos cedidos por Si M. i benofeifioiá de 
Í06 hdspitales y fábricas de iglesias^ porqué manejados estos fdridoi 
^1 ^rbiir-y) de los cabildos, y adiotoisMados. aquellos por los! indivi- 
duos de ellos, entre quienes turna la superintendencia de naas fon*- 
daciones piadosas que son el efectivo real patronato de la corona, 
se han verificado repetidos casos de invertirse lastimosamente unos 
y otros caudales en particulares negooiaeipnes y en fines mi^y. !C9on- 
.trarioa á los de su institución y d^tino;-;d^ .suerie que 4 no poner- 
;se los oportunos remedios de res;tituir lo^ hospitale;^ (l la direecioa 
de^ gobierno y de sujeta^ ársu intervenc¡pn> y ala precisa formal^^ 
dad (^e cuenta^, la dotación de üSJbricaSy se debe temier que «mpeotáUf 
^ose el mal cada dia mas, llegue á 9e.T de fatales coaseoueneias y que 
con el tiempo tenga la.corooa quej;eedifícar los templos, al patrona- 
to en defecto de las g^^esas sumas ^ue cedi& pi^ra su conservación 

' 127. 

xsovsAnoii. 

...También he visto con admjif^ciony que por. deisei^do; iniolerajt^!je 
dejos ministros encargad^ de -reoai^^ac los infer^^es' dcd reiilQ^é 
por ^1 predoBfiinio y gran4ef riquesasjque. han eoqsegaido.ljoa pre^ 
)ia4os y cabil4os de 1& iM^éj^cf^j^ajT^gv^a^o^ aiñ f^elc; lar ley M^ 
iít^io u> lib^o 19 de mieptRa- Il9dQpUlia^io«t/ en'qn&elí^rc^éniíperador 
iJártos y i^a^di^ ^oar Iq^ escnsibdps eajc^d^.. pm^bloi fconfovmeá. la 
erec^9Q.:d«est9.^aci^^pnee(}idaípoi blfSiUarapoU^jHÜMi pbra los do*- 
iDÍnios de Es|^í(a;|pdvq)}0 «iendo eiiI>ciMois ; tactos iésidJBziiiDV^ ta 



<.*oroiia y habiéndolos ceáid6N(liéá|HtG8 éoh pf«cfta d^uceioft del ei- 
cusradb que ee ]sepat6, atin túktiáti rió éltuñztbá la gruesa diezmal á 

manieñer los toiñistrod; no puede i¿ícA«i:?arse ctiál habiá sido el mo- 

.1 

tlt*6 de quedar ilusoria áqu^lfeley* (fue en éstos reinos d^be contar- 
se entre los fundamentois dé ellas; y auguro á V. E. que en medio 
dte mi profVinda y verdadera Veneración á tódós los que componen 
la gerarquía eclesiástica, quisiera como búéh católico y guiado de 
la doctrina de Jesucristo y de 9us. apóstoles, que dieran al César lo 
que es suyo, removiendo toda sospecha de ambición y de codicia. 

« 

128. 

. wSR)1rttntidnco d^ E^exodeaulsetecieirto^'aetaAta y Ires^ eepidié 
Sihhlíi TíteA cédtila «para lapreocion dal obiapado del tiuevo reino da 
heón^ I« qm^.pOF trcitar de lee- dkp^Móé af^lcadosr á esta mitra, ki- 
aea'tsoiioa i ia* Jetrá^ 

129. 

r 

EísM^.-^H.^ A.ñt6mor'Miifía BfucíireK y Üraua, teniente general 
de mi^ reatea ejéréiff^s^ vlréfy ■ gobernador y capitán general de las 
provimiias de lá Nueva Espáíía, y presidente de mi real audiencia 
tjite r^ide «n líi eludiíd^d* HitiíJticó: En carta dé veintiséis de Ma- 
yo del AHo de iftil setetiientoí sesetitá y nüeVe, dio cuenta vuestro 
an(e<{esM>r en est^^s earg<ee, él tiiáirqt^ de Grt»x, de que por la junta 
qtlG'eeílQbrb e« vWnii¿cÍ!<y de NóViefniWe dfe mil setecientos sesen- 
tay áeie, c<m pl^enciá'dcí Tas tc^léí' cédnf as de Vehitinueve de Ene- 
ro de mil setecientos cincuenta ^ Ues, y once de Marzo de mil sete- 
cientos sesenta y cuatro, dirigida la primera ^ que se remitiese una 
cabal información do la necesidad q^te: tenia de prelado eclesiástico 
la población de la colonia del nuevo Santander, provincias iume- 
^iaiae dbtld^ €^')y¥t^á^á f^k^j^rótjeJ^tfel nuevo obispado, Tos vecin- 
«lafi09qüa lé h^bi«n é^ é^kltkmér,^^klá^gttr{dád de hi persona del 
<ibi|[AH r^aili; fU6>Bea«íld<Mfti^MÍgtílÍ# ^j^áM^ ^ congMa! y lá de s^ 

,igte9(iW y$! fNatetidA«^lft^^«^n«í^'<4^>^^^^í^f<^^ obisp^i 

^pie.se<fl8bafftiti^a<mUif lM>tRrtMft9k^e.«f ItoftMty ih^áJcitaM etn cont^ 
oiníieatv >d^ Ja< pftKírtflfetf^Mi irt ^ w qo^' ilí^rééftM tari importantes 
<dÍ9Cdfai]ridf[l«itit^(|(|Mt«éii4illl i^Br«^^tít^Kmie^e^^Rábf^t}ádb, 
deMNrmíiiéE qiie léar ieMÜMüadiia 'c^e"<i<mfBf6 ¡p«{^^ ^sitadore^i, Üi* 



tí^sí&n Im conv^biónles At^rigaacioúes en ella^^ 3^ po*! ímm ju«tífic«- 
eioiies que en e^M aBunfQ tomaron y acompajHtbaí ae acr^ditabia lais 
distanaias que mediabi^n de loa paeblos de la eawaeiada eplonia. á 
las capitales de Goadalajara, VaUadoiid y M¿&íqo> y siendo esta Ik 
mas inmediata, ^cedia no cabíante de ciento y veinte leguas el la- 
gar menos remoto de aquellos, como también qm desde que 30 esta- 
bleció la espresada provincia, no fué visitada de prelado ecIesiáetiiíD 
escepto la villa de Oyps, antes sujeta al nuevo reino de León y mi* 
(ra de Guadalajara; pues aunque el ordinario de ella quiso inteii- 
narse á las referidas nuevas poblaciones, lo resistió D. José de Ea- 
candon, por lo que habian carecido sus moradores del sacramento de 
la confirmación I viviendo con poca regularidad cuanto á otros. Que 
asimismo consultaba por los propios documentos que el producto 
dé diezmos respectivo á toda la colonia, subiría anualmente á 1.0 
y 20.000 pesos, y agregando las provincias de Coahuila, Nueyp 
reino de León, Tejas y la villa del Saltillo, desmembradas del obis- 
pado de Guadalajara los cuatro pueblos de Sierra Gorda, sujetos 4I 
gobierno del nuevo Santander, correspondientes al obispado de Mi- 
chóacán, por militar igual razón, y urgencias y mayor hacia la refjp- 
f ida de Tejas, que distaba de la cabecera de la diócesis cuatrociwte^s 
y mas leguas, bien alcanzarían los diezmos de todas de cuarenta i 
citicuenta mil péso^, como se justificaba de la copia de las citadas 
ávérigüciones y documentos en ella jnscrtos, con el ntxmero 19 se- 
gun se infería particularmente por la cláusula de la carta del cura 
párroco ele la villa de Óyos, que enunciaba el impprle espresado e^ 
cuanto á las provincias confinantes, y por el informe del. Lie. D. 
Jos¿ Osorio, número 2, en que se hacia cargo muy por m^nor de to- 
do de las circunstancias que debián concurrir para la erección d^I 
nuevo obispado y de las solemnidades que en semjsjantes casos de- 
bían intervenir, descendiendo á que era muy conducente y precioso 
para la nueva colonia; cuya necesidad exigia lamasbretre solicitud 
su erección, en lo que igualmente convenían D« Juan .Fernando F^ 
lacio y su asesor general. Qtue en cuanto á la seguridad de la. per- 
sona del nuevo obispo, no habiáen.el día recelo; pues ios indios 
1>árbarós que pudieiran cansarle, se hallaban retirados en la Ta-. 
maulipa Vieja, y quedaban los pueblos que la circundajban, con 
suáciénte tropa para contenerlos;. p.ero. que habiendo de situarse 

la silla episcopal en la villa* de Linares, según proponía el Lie. 

Toai. III. — 28 



224 piKZMOt, HOYKiroa, 

Osorioy por ia bella proporción para el mas ftctt gobierno y c6 
moda admimstracion^ no causa la mas leve doda, mediante á ha- 
llar.^6 mny separada de la referida serranía qué habitan los bár« 
baros, y libre de' todo peligro por estar eu términos del nuevo rei- 
no derLeon. Que por el mapa qué se había levantado de las men- 
cionadas poblaciones, y dirigía señalado con el nám. 39, se mani- 
festaba al 35 la citada villa de Linares, distinguiendo los lugares 
que no reconocian mitra, y los del obispado dé Guadal&jara, con el 
tinte morado; los de Valladoüd, con el verde; y los que se hablan 
de unir para la' nueva creaccion, bajo la línea de puntos encarga- 
dos: que el reverendo obispo de Ouadalajara, á consecuencia del 
testimonio que se Iibr6 el año de mil setecientos sesenta y seis, le 
había contestado que siendo ciertos los hechos que se proponían pa- 
^ra solicitar nuevo obispado, estaría pronto á cuanto se dispusiese, y 
'lo mismo en substancia le había respuesto el de Valladid, por lo 
que miraba á la desmembración de la parte d^l suyo; pues aunque 
su cabildo eu la respuesta que le habia dado, hall^í reparos pretestaii- 
do el perjuicio de la fábrica con la separación de la custodia del rio 
Verde que no comprendía el proyecto del Lie. Osorio, convenía sin 
embargo eti la tal segregación, y también el muy reverendo arzobis- 
po de aquella metropolitana^ aunque nádale perjudicaba acompá- 
ñánSo las copias del ascenso de los tres, bajo eí núm. lO C^ue todo 
'ló éspnesto se habia visto y examinado en la junta; la que éstim6 
hallarse justificadas las circunstancias prevenidas en la real orden 
^del año de mil setecientos cincuenta y tres, y por indispensable la 
hueta' creación de (Obispo, cómo así aparecía del cíipítulo corres- 
pondiente á este particular. Que el arzobispo, deseoso de que se 
écrnísigniese el intento, le habia manifestado su dictamen por escri- 
to, pidiendo le agregase á los testimonios en que no habia hayado 
reparo, y era el que venia señalado' con el námefb 39, con lo que le 
']:>tfrecia estar cumplida la citada real 6rden, sin necesidad de llegar 
"i la división de términos, prevenida por mi real cédula de once de 
-Mario de' mil setecientos sesenta y cuatro, y que seria muy conve- 
'niente me sirviese mandar practicar las diligencias necesarias para 
la citada ereccion'cón toda la brevedad posible, etjcargando no se 
déjase deiauíano este recomendable asunto. Que por haberle pro- 
puesto sil asesor convendría mirchó que ínterin sé cónseguia laercc- 






VACANTES y iSCUSADO^. ^25 

ción def propuesto obispado nombrase el arzobispo eclesiástico, que 
en cafidid' dé visitador, pasase á reconocer el estado del gobierno 
e^pírítntil de la colonia, resolvió la junta acordase con el reforidó ar- 
zobispo este' punto, y' quedaba en ejecutarlo. Qbe también le con- 
auKó^l mismo asresor, que respecto de que no pagaban diezmo ihás 
de cuatro puebfes de lá colonia al obispado de Vil1adólid,'y dos al 
dé* Ouádafbjáhi, convendría nombrar un colector jpara percibirlo^ 
«n los dferhas, ínterin se Verificaba la erección de obispado, sobre lo 
cWal habia^ resuelto la junta; se me diese cuenta para que me dig- 
liftSfé tomar érí est^' punto la determinación qué mas fuere de mi 
^eal agrado. ' Que ¿oh este motivo hacia presente ser cierto que 
en la referida colonia se cosechaban ya muchos frutos que causa- 
ban y de!)ian prestar diezmos, como lo mánijfestaba su regulación, 
y con los' agregados podían ascender y "componer la congrua san* 
cíente para mánteher al prelado, iglesias y sus ministros, mayor- 
moike en i'dB»{^rrndpio9| por. la moderación con que en estos casos se 
hace su establecimiento, y porque después el tiempo proporcionarla' 
con el aumento de pueblos la gruesa de frutos. Y últimamente, que 
^Q con^id^KHibfr.jas^o que mi real erario continuase pagando lossi 
Hodos^^d^. n)inistr/oa itootrioeros, después de haber suministrado lo 
ugc^sai^io para el ^Qrvic)o de las iglesias y los poblados sin preetar 
dieziuioa de las crebidás haciendas de ganados que poseian; por lo- 
quie igualmente consideraba ser muy propio dé.mi real justificacicdiv' 
que sobre esté parlicular me sirviese tomar pronta providencia. -¥* 
yiH0 \o referido en mi' consejo de las Indias cpa'todos'los ibutécedeuM 
tee/dMiasttntos yolp ^ms tófí ppesencia de ellos, y de lo informado pon 
bCcoBtftdarík generéi-tte éh, espuso 'mi fiscal, yconsuhada^ trem^ 
la de Odtubrec|>r6xiiíno pasl^do* h^ tenido &• bien partiei|íaT0s Uafaer 
lesiielif que froc cnerxla sepárieida, se prpcedá por reí espresado mi 
ocNteqo i ibnualizaf liis'di%enoías de estilo, á frn dé que <?iianCD' 
amftes.se-'verifiqHe la imfúrtBXkiechni de laerecdion del obÍ8{isd¿ de 
que se irata'éoó el nuevo reúidde Ikéon, y el estabieciaÚBUtade la: 
iglesiaoMtttdrél en la viilá'de.Litíaree, con'el nárnero' de prebendan 
dos iiueípór ¿Kara pateMW sufici^mer, á efebto de que etv etla se¿< alai 
l^ado^y betidecMlo el Sffior^ise logre la mayor prapkgacioQ de H^ 
sfffUaft catfW^áffy la redtecfou de.tee infieles, y c^Misigan aquellos 
mis^vattiUps Imepcorros y'icoti^ieles freeesarios de qv» tan^o tlcín»^ 



po han e&tado careciendo. Y taml?ien he r^SfQejitQ q^u^ todo3 Iq% 
pueblos de la demarcación de la ^ouncia^a corona, d^bieo. pagar 
di,^zin.os de toda^s las semillas y demás co9as de que qe «(Qostiuabni 
saUsfigi^er, respecto i no haber el n^aa ra(niw> i^H^^Fa quaio^ ^^ 
ma; pera sin embargo de^ esto hj^ dejado & vuestra disci^ecÍQi;! y ^ 
la 4e la junta de real hacienda que debenei^ celebfaj?, el arreglar el 
modo y cupta de, exigif los, encargándoos i vo^ muy particular- 
ipente cuidéis de que el imponte de los que se cobren 6 reoaudeui 
se depositen con las seguridades cof resppndientesi, 4 fin de que ha- 
ya ui^a masa para la fábrica de \^. iglesia y demás a^^p: en ci;^ja 
consecuencia os ordeno y mando procedáis, al puntual cumpUmie(nto. 
de esta^ mi real resolución, s^gnn y en los términos qu^ en ella s^ cpo- 
tiene> y en la parte que 03 toqa poi: ser así mi voluntad^ Y qi)e de 
la presente se tome razón en la espre$ada coata4uría general. F£- 
cha en el Pardo á veinticinco de Enero de mil seteciflntps. e^^ta y 
tres. — Yo 0I rey. — Por mandado dj^l r^y nijiQStiK» sefloc^ J^^dro Gtaff- 

da Mayoral* 

i 30. 

Bn otro de diez y nueve de Octubre de setenta y cuatro, priró el 
rey á las iglesias catedrales^ de la fecultad que gozaban dé nombrar 
coiitad<>re8 de diezmos, reservándola en s( con limitación de f\in- 
cionea que redijo 4' las que antes tenian, y el salarlo al qne les es- 
taba asignado: asimismo dí6 autoridad é los vireyes y gobernador 
reS; vic^^-patronos, para nómbrenlos desde luego interinamente, eoQ 
cargo de dar cuenta para su* aprobación de elección propietaria 
en otf 09 segun fuese de sU real agrado» Sin qu.e poT éstense releva^ 
sen oficiales reales y demai ministros contenidos en las leye» da 
asistií con los jueces hacedores, deinendo verificarljo precisa é iii^ 
diepansablemente sobre que los cabildos eclesiÍ6tÍG09 np puedan 
poneri impedimefito^ bajo la xesponaabilidad. de declararle nuios) 
ooaksquielra arrendanúentos que se ejeoutaiien de otra sfuerte; c«ya 
soberana reaoluoion se instaufó en el artículo 194, de la. real orde- 
nanza de^inteRdentea El virey Buéaréli én veintiséis de NoTiem^ 
bre.d» nül setecientos seteata y tres día cuenta á S. M. deiloiobra^ 
do hasta, aquel día sobre 1^ oontenidoen la.real oédula» antecedente, 
Quya consulta ae omite, por no juzgarla ikeeeaari^, Kespeoto.& que- 
lee posterior qu^s sigua, abraaa la instf noción que^ puede apetecerse* 



VJlCA^^ J ZftBtHlABftí- 9»?. 



131. , 



.1 

El mii^^Q ^levQ & S,. M..eii veintiséis de Noviembre del aSq i^rr 
mj^diaíQ, ifu, iufQrm)^ aw^iptó^do. de 4íli|¡encis>8^ (jUQ I94 cQaduoen.n 
tes Y aquel^ son en U macera siguiente: 



.» » 



132. 

• . . I • ' 

ExMO. ' SEjíoR. — Consiguiente a la resolución áe S. M. que con- 
tiene la real cédula, fecha en el Pardo á cinco de Bnero (debe de- 
cir veinticinco) de setecientos setenta y 'tres, pidí6 el fiscal en vein- 
ticinco de Octubre del mismo Ihs providencias que consider6 opor- 
tunas á sa mas efectivo curhpKWiidnto, y á que los pnebTós de la de* 
marcación de la colon ia'ñél ñue'vó Santender paguen los diezmo» 
de las semillas y demás Cosas de que se acostumbra, cotífórme ¿ 
las leyes del título 16, libró I? de las recopiladas, para estos reinos^ 
á fln de qiie con sns prodúcídos,'y ?¿s íe lós otros íugkriás, qUe si* 
han de agregar al nuevo obispado que se trata de erigir cbn el nom-^ 
bfe del Jftievo Reiho cPe teon, y eiftablccimientó de la iglesia cate-- 
dral en la villa de Xinares, se haga una masa, qtre se aplique A lu 
fSbrica de la iglesia y demás anexó; con cuyo objeto i^eha pifl>llcaí-* 
do en la colonia la colección, y se han librado oficios á tes jíicces ha- 
cedores ññ las Iglesias de Melifico, V^Hadolid y' QuadaFaíarfii, prerl^' 
niéntioled comuniquen la más individual notTeia <¡vté se pnéd»íéeh 
prodoeídio dfe diezmos dé Ib* lugares que Kan de a^r^árse; yfeí' 
mismo sé ha mandado á'fá^ gobernadores" y ateáfdes mayofres 'teái^ 
pectivos; bienqoei eidtBf )Il colonia, cotífbrme & ^ <foterttiil)ftCféif{ dii^ 
la reftl junta de dieb y tidS'dé Ndvietiibre deildtado uRO' dé' Mtoftttt' 
y t¥és, se ordenó^ nombta'Se réeattdadbi'es, infbtimtndo lafs'flahtfci^ 
que estos puedan 'dat' é&n respecta fi Iks cantidades qüb reeátfdtír/ 
d6nde podran esi>éndérié tes ftíito^' dfe^mado^, y Tas* 'éitcftinstá*. ^ 
cías con qne los recaudadores líayáff de dar H cneirrá>déi sifptbáxie^^ 
to yespéndf^^ contettandb el golíeTnador deiKaevó'Réího^de^lieÑMt' 
á la 6rden que se le dirigió, acompaña una nota deteqtie tieñé no- 
ticia producir aquellos diezmos, suscitando la duda acerca d^f pa- 
raje mas á' propósito para el establecimiento de la catedralj sébrtí' 
que ofiréce informar cort éSt'ensíoit si* V/í5; se la pérmfte.->''E!iáte* 



riño de la coloiúa D. Vicente Oonzalez de Santianes, dice iiaber pu- 
blicado ]a colección de diezmos en todas las villas y lugares compren- 
didos en aquel gobierno; que preguntado por algunos desde cuando 
d'eb'ia 'comenzarse laWbranza, ha respiiesto qué desde la püÍ)l¡cacion 
dértíándo, refiere tanábiéh las prbvídertcitfé qtié hk tomado' y le pá-* 
recen concernientes al mas feliz y fácil cobro dé los diezmo», cua- 
dernos que se han de llevar para las cuentas de lo que se recogie- 
re, y propone los sugetos que juzga por conveniente sigan de depo- 
sito general y recau(íftdor^.s, como las , fianzas qjiie í^eheréu dar m- 
ra sus manejos,, que el colecto^ del aab|1do.de., Guaflalajara ,«e ha 
compp^sto dejios vecinos dp;la. villa de p^yos y real d^l Bpr,bon, y, 
le |ja)^ anticipado así dos afio^} b^^p.» coiVíl||if ,í^I pre,J5ieoie::<iue al-, 
gynós ^dnimifitradflres entran ¿pj^^lar gf^gcidíjs.á Ifi cojoniaj y pa- 
gar.sps di^^pos i j^^ catedraJea /[^yj^li^4<^lid y ,Quadala¿9;ra, po^ 
lo q^u?. dudan co^ip han jde gob^rnív?e;.pup8,. del justicia de Lier.a. 
que avisó ^1 administrador de los. reverendos nadres carmelitas es- 
p^9.rse á la^iBRoluciQ^i. jete .Y;.,R , reqqHyinieron. ksjufciea haí^do- 
re? .de : PJpadal^arj^^^ e$Hyip.ándo.\e*esta ngve^i y.por.dlúpiopie- 
g]ü|^4 ^i .de^pi^L^s d^. )la nueva inappsicion de^^^^^ns, ^. ha.de qon- 
tjjaifaiJa co,ntrib\ic|on de j^ri^ipias á los r^li^ifsgs Pi^rfog^s.^ píii-». 
niiírpa»^QlÍj;e qqe i^^ipa jq qui? lexepre^tq.el de,lA.,yiJfa,4e'Ctwi-. 
Ill9f ElfQlb>r gpberna^or d^ ^a provincia de Cpfihuila.di9^ como, 
tjjml^ifn^el d/? J^jij^Gpif las cexpiñc^^í^^Bf^ qn^xifmflf^^^ k». 

l^tQá)¿i4fip §^ úi^ifix^i áe lpsjiuga.res.que,le^ tpc^iy.iíilcarrífgidoT 

d^' la viUa d^ V;ai^^Jps,,q^e.Jen,sy diatr>|to,qq,tíay,ijjj^ que:uo^^ jnti^ion, 
q»e;ej|,jt0r,dfiljV^JíeftM Maia;,..pePteiíft«wJ6e¿ácla.rmiínft Úñ Vull^Or, 
lid.yi.GrUftfiftlPJitr*,, ,flon[i.ce;r^r6f»ci,Qff«s.de jílu^.rjsspí^fitivtóQDnWdtt- 
rfcft, )B«trMyw.lo:q»^prpd^9eií;k^.|ía 43^ agr^gW*^ ü 

UH8Hfe?ap^itr^^.)fJí^fiela4p M^^icq ^nfoiBiarpfl q;\ie:l«s diej&^ps 

d^JRf,g^ipí<y}ef dff.la.Jtt«a^Vwa>.^M^ rejWatanJjp ,por los pficial^s. 

reíais? dej^s^a^j.cajavTia^kn?!??^ 

^«fttevj3¡cvf;aaiatte,ip,^a fel(\f, pii^Í5íi-03.de..J[^l hfci^n^a» tíaja be- 

c^^. epiep4ír ^ríifipa^on de lasjca^iidad§?:efi.qu^ sa» liap. veripcí^.- 

dploarema.te,^.,,.,/. , ,.•:..' • ••;'-,!..■ ,... ..i, ' •. 

J^stcj^e^^el cst^o qiie tienen las diygeppjai j)ra(Cticada^: ^bre el. 

^xr^£]o:de\l^ cobranza ^ediejz.mos en la coipüia.d^IjQuevo 3aBtcin- 



cias conip io ha ejecutado el gol^eroadoTuiptc^fi^o^^ U:.0€|)«Vi^: es- 
t.o 98 par l^^que respecU i aquellos /cluq' so^ ,da -^iiei^o :^a[bl«^- 
miento con la8 jfiai^as á su saliafacíon, reglasr.y.prev^npíonest qqe 
leí? ha hecho, y $e seevlrá V,, E.. aprobarlo, dÍci6^4ote jp(5fier,a ;^e 
8u eficacia y activo celaprt^ctiq^e todo lo cpndi;i)contQ áque rejunte 
un cousiderable repuesto para Is^ fábrica de.1a;igliQaia y<d0xpia;;,con8i- 
guíente^ pero por Io,queraira^^lo3.parajf8;e|i qu.B.y^ ses^don^ift^ran 
6 arriendan por las igjlesia^f c;atedra:le8, s^ri^mr^y, cony^i^^i^i^t^r.q^ 
para no hacer noveda^jjáie flufíjal.yez se o^igipwi fludí^fi p^rja4íÍ55Í|^lQ8 
al m.i$mQ 6^.,,^ piaijosp dejstjrjof.de e$tfi cobrapjífL m^ftd^ V» £► pqní|r 
oficios á las ilustres, señ,pr,es^ arzobispo y .pbisp^s^de, -e^ta santa,ig1ie;3i^ 
Metropoliían.a,.^y dft,la de y;aUadolid, y. Gíiad^lajara^, 'r9gá,i;wioles y 
encargándoles^ que en el nxi^mo oipdo.y forma qUj^.bas^j^qi^^^ 
tinúen las catedrales & jueces hacedores en su nombre, ya .eii, el ar- 
. reiidam¡er\to, & yp. en adminístf aicjpn, sqguulpcju^ ?,e l^^ya obs^vado 
y convenga ^ la economía, buea ;.régip(ieQ.y^^obiei;p9^.d9 ^íi^t^gf^fte, 
que ha de servir para la erección dq la iglesia ,catedí9il.,'9pi>g3:uajií9l 
?.bispp, y p^^bead?l^dos.^^^e,para,fil^^eJ^;9v^a»lJ^^¡co o^bie- 

to de la real céílula¡ndic£^daY^,Q^(jy.9 ^^sj ¡P¡os-al?ib2\^p.y.,bepde¡(?fd^^^ 
se'logre la,. n|aypr^' p^p^gacipn de k./^,.^e;re.du^«^ jos j^.el?? .y 
^.^r^nsigan^aquellop^ yasajlo^^ 

*jae lanto tiem^po han parecido; cuya disposición,, si s^^^^ por 

la junííi donde hia de verse el.espediepte. se cppaunicará^A.los gpber- 
nádores del Nuevo tleino de León y colonia de, Santandec, para 
que asi entiendan haber cesadp las dudas, que. en el caso l^rpuiue- 

.co^.ayzi^.ique, hagj^fj ;h9j,^uf^9a?,,9,,adflWP\?írftd9]r^9 i c^y^Q,i^tj^ 

I Qtt^iti Aicbp-iOfrmo ' et » eapaArAmBÍ parr&.JaiiAeliteQ'áaiifiGloiiftliti^t'éis 

]^r})íitíÍIHk)^,ita^int0»<que ioqiüytt^)d0^ las dudaos i^^^^M^I'^seí Vott^b 

^y .^P*,>ill^iA9l9Ai09^<^ft?tbBfUenrair8e:Já Já' i4eAv^nni0féw^^lkié¿''t^- 

,.y* tÍg(^8JlivoX.is«iJlp«i*:(»b«clo';pi0n Jaft.ddiíGimdakiúniiCf f^l^tad*- 
.Jid^>M p.i\t>5p4^idf>rMboii$eriÍMLllA io^piáómTff^qqaviieBtost/prsIrfnt^s 



tt dan p«r lo» «Aeio» & loU -^ tM éifVényy cófiaó éti ia eolOtík tta- 
t« de ^tabletétfte y aun no b éát< lá i^lébiá, ti electo y «obftrttia- 
éo el obispó yfrébeháñdbiy^ú áitiktá^ é^ kTgViM^ A. A. no tes 
ttí^af). Lo s^uhda qoe aun tim^ti los «eftoreí^ aotnaleti di6é«atiés 
la jüri4dlctíí6* y cüra paístoral í^ué tío puedert dejar de la mano fcotí 
ábatidórt^ de feKjaellaii ft^ligresías; y cedería eíi oná- ruina espitittial 
éotisadé^able; y por álUmo, qué ksl resiitüáiorlo no puede )^rdbir 
los frttte^í aiHee del^^f 6 bulas pontificia^. Otro^ autores ftitvdati 
la c<rA<raíla'opiniou, en que Vaego que ee -áa el cón^e>ntimieñtO 8e 
eutíMd^ tteitaittente renunciada aqiielta páñt del obispado, sin que 
pot ést^ cese en la obligación do administrar, 6 ya pot la buena fé 
con que se puede sustentar la' jurisdicción que entre tanto se haya 
ejercido, 6 ya por et^tat' aquellas consecuencias y matas resultas 
én qtie se caetia por defecto de administración, én cuyo evento es 
de sóóotrer á los feligreseé én el mejor y mas posible modo; por otra 
parte también se vé ta declaración de la curia roiñana y dé la real 
cédula de qué hace mención el i6r. Sot6rzaho, at cápttulo 59 del li- 
bro 40 de su Política Indiana, con motivo de tas dudas suscitadas en 
lia erección del obispado de'Ai'equlpa y Húáinang^i, y la que temió 
él electo Obispo de TrujíUo se le moviese con h\ reverendo arzobis- 
po de Lliftá'; dé Ctíya di6ceáÍs^e hakia desmembrado lo & que se ter- 
úiitíibtíf én que se determinó que los frutos soií del electo desde el 
'dia de lá Confirmación; es 'verdad que en estos ejemplares no cons- 
ta ni se hace relácioti deíestááo que tébíad aquellos obispados; pe- 
ro ér¿6Cál considera ño podrían verse en él <Jlep]oráble en que se 
halla ItL Colonia, donde te maniéésta la urgencia y visible la uti- 
lidad que i^éntlrán sus ihbradores deque tengan efecto la^ inteucio- 
tte^dé nuestro piadoso sobetaúo, con qu^ & mM de todo so óófiáe- 
gtiltfa jyetpetnar la páctflcácion (|iie ée ha Hé^ád¿ á lograr en aquel 
téftena, én ¿uyo ^onceptó^ no duda encoiltrár, ta'títo en loi/ üu^tres 
señores arzobispos y obispos, como en los prebendados resiiéctitros, 
«n l^féolOriiUMniaaito fc<q[«q hnj&'Qtapqiieriisdteron iM partea que 
. liaA4e.aegra9áffMle8fÉ8 mantengan deposiwt^^^ln ppooe^iail ^- 
. cisión lliMta'taAlQ que» S^ M. tfiaiMlrva^en esttf partíbirtM kí^qU4rste 
4^ fBu x»9Í ugr-a^D; pues á^- pemÉde é^ut m Mlál da stn ári y jtté- 
^ ágrád«ciBiiantovT^^helando IffcofitrMMr á lan pfovecbóAó án, 
mm Í0 ana jaásmas; piosesmnes «edériib ^kftmMWMi lo piOBiMe^ es- 



1 

▼ACAMTf 8 t XSC9SAD08. 2H 

hartándose á ocurrir por cuantos medios se les proporcionen á lan^- 

¿esidad indicada, sin permitir siga esta adelante ni que se fustre 6 

demore ia roal inclinación, á remediarla^ con esto parece al que 

lespoude haber s^itisfecho á su oficio en los puntos contenidos en 

éste espediente que mandará Y. E. se lleve á la real junta, para 

que á la paga de primicias á los párrocos 6 doctrineros uo debe ha* 

Gerse novedad como que estas les tocan por derecho eclesiástico, y 

no eslín comprendidas en la real 6rden, lo que así se avisará á D. 

Vicente Qomes Gonzales, á fin de qñe lo instruya á los pueblos de 

•u gobierno, y á D. Melclior de Vidal remita el informe que ha ofre^ 

cido cerca del lugar mas & prop&sito para la fundación de la iglessia 

catedral, pues sin embargo de haberle ya seQalado la real cédula, se* 

r& muy conveniente dar al rey noticia circunstunciada de todo, pov 

si á su vista quisiere se haga otra cosa, estimándola por mejor. 

México Setiembre dos de mil setecientos setenta y cuatro. — Areche* 

— México tres de Setiembre de mil setecientos setenta y cuatro/ 

«—Pase al. oficio de mi saperior gobierno á que corresponde para 

la renta de mi real hacienda que dice el señor fiscaU 

El B9 Bucareli: £u la junta de real hacienda á que mand6 

eonvocar y tuvo en tos dias seis, y el de esta fecha el Exmo. Sr. 

B? F. D. Antonio María de Bucareli, y Urzua Henestroza, l^azo de 

la Vega, Viilasis y Córdova, caballero gran cruz y comendador de 

la Bdbeda de Toro en la 6rden de Sn. Juan, gentil-hombre de la 

cáouira de S. M. con entrada, teniente general de sus reales ejér-' 

dtos, virey, gobernador y capitán general de esta Nueva EspaSa, 

presidente de su real audiencia, superintendente general de real 

hacienda, presidente de la junta de tabaco, gobernador do eéte 

ramo, y subdelegado general del establecimiento de correos marftl* 

mos en dicho reino &c. Con asistencia de los señores D. Domingo 

Balcárcei y Jormenti ,cabalIero del &rden de Santiago, del consejo' 

de & M. eia el real y supremo de las Indias, oidor decano de Isl 

real audiencia de* esta corte, superintendente general de reales azo^ 

gues y auditor general de guerra, D. Antonio de Villa Urrutia del 

propio consejo, y sal>*decano de ella, D. José Antonio de Areche del 

mismo consejo, y fiscal de dicha real audiencia, D. Juan Crisósto- 

mo de Barroeta del consejo die S« M. en el de hacienda y regente 

del real tribunal y audiencia de cnontas de esta Nueva EspaOa^ D.' 

Ignaeio Negreiros, caballero del 6r4en de Santii^^ y IX SansíKgo' 

TOM. III. — 29 



232 DIEZAfOS, NOVENOS, ' 

Abad, contadores de la mesa mayor de dicho real tribunal de D. Ve* 
dro Toral Valdes contador, y D, Jnan Antonio Gutierres de Her» 
rera, factor veedor y proveedor, oficiales reales de la real hacien* 
da y caja de esta corte, de D. Fernando José Mangino, contador 
general interino de reales tributos, y de D. Juan Antonio de Arc^ 
y Arroyo, que lo es de reales alcabalas. Habiéndose bocho relación 
de la real cédula de cinco de Enero del año pr&ximo pasado en que 
S. M. para la erección del obispado qnecon el nombre de Nuevo 
Reino de León y establecimiento de la santa iglesia, catedral que eñ 
la villa de Linares se sirvi6 resolver (entre otraa cosas) que todos 
los pueblos de la demarcación de la colonia del nuevo Santander de- 
ben pagar diezmos de todas las semillas* y demás cosas de que s» 
acostumbra satisfacer, y dejó á la dirección del Exmo. señor virey 
y dicha real jauta el arreglar el modo y cuota de exigirlos encargan- 
do á S. E. el cuidado de que el importe de los que se cobren y re- 
cauden se depositen con las convenientes seguridades, á fin de que 
haya una masa para la fábrica de dicha santa iglesia. Hecha re- 
lación de lo pedido en el asunto y de lo resuello en la anterior junta 
celebrada en diez y seis de Noviembre del año anterior de setenta 
y tres, y en que se resolvió que al gobernador interino del Nuevo 
Santander se le espidiese 6rden para que nombrase los recibidos de 
diezmos en aquella colonia é informase las fianzas que estas pudie- 
sen dar con respecto al valor de lo que recaudasen, y espusiesen 
dónde se podrán espender los frutos diezmados, y la circunstancia 
con que los recaudadores podrán dar la cuenta de su producto yes- 
pcndio, y que se cobrase el diezmo de todas las personas que no 
fuesen, indios de lo que previenen las leyes del título 16, libro 19 
de la Recopilación de estos reinos, para que tenga efecto dicha ma- 
sa, sin deducción del escusado que ordena la 2Z del citado título 
y libro: también se hizo relación del testimonio remitido por ios 
jnecQs hacedores de la santa iglesia de Valiadolid de que se ve e^ 
valor de un quinquenio contado desde el año de sesenta y siete, y 
que la importancia de los diezmos de Rio-Verde asciende á cuatro 
mil cuatrocientos sesenta y sei^ pesos siete reales y siete granos y 
corre en el dia unido con Ouadalcázar por formal remate: igual- 
mente se hizo relación de la regulación que acompañaron los jue. 
ees hacedores de la santa iglesia de Ouadalajara délo producido de 
diezmos en otro quinquenio por lo tocante al Nuevo H^ino de Leon^ 



VACANTES Y ESOUSADOS. QQ^ 

Coaiiuíia, y Provincia de Tejas, en que por lo perteneciente al Nuq* 
vo Reino de León dedujo el contador corresponder al ^ño, siel» nal 
ochocientos setenta y cuatro pesos cinco reales siete granos, y las 
dos últimas á tres núl seiscientos treinta y ocho pesos, seis reales, y 
que en la provincia del seno mexicano no se ha cobrado cosa algu- 
na por resistirlo sus vecinos. Asimismo se hizo relación de lo in- 
formado por ios jueces hacedores de la santa iglesia catedral metro- 
politana de esta corte y de lo que sobre el asunto con certiñcacioQ 
del escribano de real hacienda espusieron; y también de la nota que 
dirigió el gobernador del Nuevo Reino de León de lo producido de 
diezmos en aquellas provincias y de la duda que se suscitó. He- 
cha relación de la consulta del gobernador de la colonia, en que 
participa haberse publicado en ella la erección del obispado y colec- 
turía de diezmos, informando los medios que juzga mas ventajosos 
para su recaudación y espendio. 

De lo que también informó el capitán de Horcacitas, el de Tejas 
y Coahuila, con lo que espusieron los curas Br. D. Pedro Fuentes 
Fernandez y Br. D. José Miguel Sánchez Navarro, y el corregidor 
de la villa de Valles, y se sentó á la letra lo que en dos del próximo 
pasado pidió el señor fiscal. Por ultimo, se hizo relación de la 
consulta del administrador de la hacienda de Ibarra, de las misio- 
nes de Californias D. Pedro Valiente sobre el reclamo que se le ha 
hecho por parte de los jueces hacedores de Valladolid y Guadalaja- 
ra, en orden á la satisfacción de los diezmos de la hacienda Riñera 
anexa á la de Ibarra. Y el reclanio que sobre el asunto hizo á 
S. E. el ilustrísimo señor obispo de Guadalajara en primero del 
corriente, y premeditado con la niacisez correspondiente á t^n im- 
portante asunto, se resolvió de común acuerdo que por S. E. se 
conteste i dicho señor ilustrísimo, participándose pasen las órdenes 
oportunas á fin de que no se innove sobre el pago de diezmos que 
acostumbra recibir aquella santa iglesia; pero que estando coma es- 
tán destinados por S. M. por parte de congrua para la erección de 
nuevo obispado, que con el nombre de Nuevo Reino de León se ha 
de establecer, conviniendo al servicio de Dios el que se verifique 
con la mayor brevedad se espera del piadoso notorio celo de suilus- 
trfsima, disponga se lleve cuenta y razón separada de sn importe 
hasta que S M. determine lo que fuere de su real agrado; & cuyo 
fin se da cuenta; lo cual así se le ruega y encarga lo ejecute, y la- 



^ismo i'los ilustres seRores arzobispo de esfta santa iglttsia/y obit- 
po de la de ValladoUd, á quien igualmente se pasen les oAcios cor- 
respondientes, y otro qI gobernador de la colonia^ proviniéndole no 
innove en cuanto á las primicias, como que es derecho da los res- 
pectivos párrocos. Y aprobándole desde luego el método que ha 
llevado en la cobranza, fianzas y demás providencias que ba toma> 
do Á fin de caucionar los intereses de la colectación, y se lo preven- 
ga haga depositar anualmente los productos en las reales cajas da 
San Luis Potosi como mas inmediatas, y á los oficiales reales de 
ellas se les dé aviso para que por ramo separado de diezmos de la 
coIonidL lleven la cuenta, y al director del fondo piadoso se avise 
igualmente dé 6rden al administrador de las haciendas de Ibarra D. 
Pedro Valiente, pague los diezmos á las santas iglesias sin innovar 
en la costumbre con que anteriormentn lo tenia ejecutado. Y so 
saque testimonio por triplicado desde la foja diez y ocho de este es- 
pediente para dar cuenta á S. M. por tenerse ya ejecutado de las 
anteriores en virtud de lo resuelto en la junta de diez y seis de No- 
viembre del año próximo pasado. Y que por S. E. se esponga al 
Tcy lo conveniente é importante que es se verifique la erección 
de esta nueva mitra: todo lo cual así quedó acordado, y firmaron 
los señores que la compusieron. México y Octubre veinte de mil 
setecientos setenta y cuatro. — El Baylio Bucarelu—BaícárceL — 
Villa- XJrruiia.^Arecht. — Barroeta. — Negreiros. — JÍbad, — Valr 
ftez.--^ Gutierres. — Mangino. — ^rce. — D. José de Gqrraez. — Mé- 
xico y Noviembre nueve de mil setecientos setenta y cuatro. — ^Prac- 
llquese lo resuelto en la precedente real junta.— ^/ Baylio Bu- 
carjsii. 

1S3. 

8sR0R.-^En junta de real hacienda á que mandé convocar en 
tes días seis y veinte del mes de Octubre anterior, para tratar los 
puntos pendientes á consecuencia de la real cédula dei veinticinco 
4« Enero de mil setecientos setenta y tres, que previene la erección 
líel obispado que con el nombre del Nuevo Reino de León tiene re. 
iuelta S- M. á quien en representación de veintiséis de Noviembre 
jal mismo afio tengo dada cuenta con testimonio de lo operado has- 
\% aquel dia^ se vi6 la relación que remitieron los jueces hacedores 



Aé fa sama tierna 4e Valiadolid, g^ie el valor de d)e2»oa ét Jai 
miaioMs de Rio Verde, mandadas agregar á la nueva mitra, resiit 
tando de eNa que en su quinquenio contenido desde el año de mil 
setecientos sesenta y siete, asciende su importe á cuatro mil cuatifo* 
cientos sesenta y seis pesos, dos reales, siete granos, y que ene! diA 
;Corre imido con Ouadalcizar por formal remate. 

También se hizo relación de la poticia que acompañaron los )ue<- 
fi^s hacedores do la santa iglesia da Guadalajara, de lo producida 
ide diezmos en otro quinquenio por lo tocante al Nuevo Reino de 
León y provincias de Coahuila y Tejas, dedaciéndose por lo perte- 
neciente al primero corresponder al año siete mil ochocientos se- 
aenta y cuatro pesos, cinco reales, siete granos, y las dos úUinm^ 
á tres mil seiscientos treinta y ocho pesos, seis reales, nutnifestando 
que en la provincia del seno me:^icano, por xesistirlo sus vecinoa, 
po se ha^bia cobrado cosa alguna. 

135. 

Se reconoció igualmente lo espuesto por los jueces hacedorea de 
esta santa iglesia metropolitana, sobr^ que los diezmos de las mi- 
siones de la Huasteca, no podian decir su importe, respecto á que 
siempre se habian rematado por los oficiales reales de estas cajas, 
.quienes de la relación que pusieron en su consecuencia, resulta es- 
tarlo por tiempo de cinco años, y precio en cada uno de cuatro mil 
doscientos ochenta y cinco pesos^ desde el de mil setecientos sesen- 
ta y nueve.. 

136. 

Asimismose vieron las representaciones que sobre el asunto habian 
dirigido los gobernadores de la Colonia y Nuevo Reino de León, y 
la consulta que hizo el administrador de la hacienda de Ibarra, perte- 
neciente á las misiones de Calírornias, sobre el reclamo que le hicie- 
ron los jueces hacedores deVafladotid y Guadalajara, para la satis- 
facción de diezmos de la hacienda Riñera anexa á aquella, con lo que 
;Bobre el asunto me hizo presente el reverendo obispo de Guadalajara 
y espuso sobre todo el fiscal de V. M., y'premeditado este asunto con 



538 mxzMOS, hotsmos, 

la ateDcion que exige su importancia, se re«oÍTÍ6 de comua aciier«. 
do que por ahora no se innovase sobre el pago de diezmos que aco»< 
tumbran percibir Jas santas iglesias; pero que estando como es-*. 
Mn 4^stinados por V. M.por parte de congrua para la erección del 
nuevo obispado, y conviniendo al servicio de Dios que su estable- 
cimiento se verificara con la mayor brevedad, se rogase y encar* 
gase al muy reverendo arzobispo de esta capital^ y á los reverendos 
obispos de Guadalajara y Vall^dojid, dispusieran lo conveniente á 
que se llevaran con separación, cuenta y razón formal de su impor- 
te ínterin que y. M. determina lo que sea de su soberano arbitrio. 
Que al gobernador de la colonia se le previniese no innovar en cuan^' 
to á las primicias, como que es diezmo de los respectivos párrocos, 
y aprobándole desde luego el método y formalidades que habia ob> 
servado en el cobro, fianzas y demás providencias espedidas para 
caucionar los intereses de la colección, y que hiciera depositar 
anualmente los productos en las cajas de San Luis Potosí, como mas 
inmediatas. Que á sus oficiales reales se les enterase de esta pro- 
videncia, para que por ramo separado de diezmos de la colonia llé- 
vase la cuenta, y que al director de temporalidades se avisase á fin 
de que diera orden al administrador de la hacienda de Ibarra, que 
pague los diezmos i las santas iglesias, sin innovar en la costum- 
bre con que' anteriormente lo tenia ejecutado. 

• • ' 

137. 

Librados los oficios y órdenes necesarias para el cumplimiento de 
lo acordado, doy cuenta á S. M. con los dos adjuntos testimonios, pa- 
ra que en su vista y de lo útil é importante que es al servicio de Dios 
y de V. M., se verifique la erección de esta nueva mitra, se digne 
V. M. resolver lo que mas sea de su real agrado. — N. S. — México 
veintiséis de Noviembre de mil setecientos ^etepta y cuatro. 

' ' 138. 

En veintiséis de Junio y veintisiete de Octubre de setecientos se. 
tenta y cinco, di6 cuenta á S. M. el propio virey de haber nombra-' 
do contadores interinos para las santas iglesias de México, Puebla, 
Yalladolid y Oajaca^ acompañando testimonio de este espedientei 
y también del en que habia declarado no haber lugar por entonces 



TACANTES Y JBSCOS^DPS. 3.37 

a) arreadaroiento de los diezmos de la última igksia que se pre? 
tendía» 

139. 

Eq real orden de veinte de Octubre de setecieuto.s setenta y. 
seis, aprobó S. M. el nombramiento de sugetos para contadores be- 
rilo por el virey Bucareli, y el del gobernador de Durangp para 
aqtiella santa iglesia, repitiéndose la observancia de lo dem?L8 de- 
terminado en esta materia. 

140, 

En trece de Abril de setecientos setenta y siete espidió el rey la 
cédula del tenor siguiente: 

141. 

El bey. — Por cuanto habiéndose suscitado controversia en la 
ciudad de la Habana al tiempo de rematarse los diezmos de los par- 
tidos de San Juan de ios Remedios y Santa Clara, entre mis mitíis- 
tros reales. El reverendo obispo de la santa iglesia catedral de 
Cuba y el juez de diezmos de ella, sobre si este como hacedor de 
ellos y según la práctica observada hasta entonces^ era 6 no arbitro 
y absoluto para ejecutar semejantes arrendamientos, fijar las con- 
diciones, proporcionar la recaudación de la gruesa, su distñbaéion 
con independencia de los mismos ministros, y admitir las fianzas 
del escusado sin manifestarlas ni preceder su aprobación, nd en- 
tregar los libros que debian formar los arrendadores ni pasarse 
á las oficinas reales para qne se custodiasen en ellas, y también pa- 
ra que al mismo juez eclesiástico y sus dependientes se ai^licasen 
los derechos y costas procesales á su arbitrio, y practicar todos hyi 
asuntos que directa 6 indirectamente tocaban al arrendamiento por 
ante notario, careciendo de fé ptSblica por no ser escribano real coi 
mo piden las leyes, intentando persuadir al enunciado juez hace* 
dor que fuera de los reales novenos, con cuyo titula asisítian á los, 
espresados remates, no tenían derecho los ministros reales pa¥tt in- 
tervenir en el gobierno é intervención del producto de- lo^ diezmos^ 
y mucho menos en los de la segunda casa escusada destinada á la ft* 
bricade lacatedral, y siendo conveniente evitar toda controversia y lo* 
abusoH introducidos en los arrendamientos y distribución dedifee- 



<5Í MfeCMOSy Hovxiro», 

Mós que me pertei^eeen en virtud de eonce^iottes apostóHéM, y ar- 
reglar todas las operaciones de estos actos conforme á la disposi^ 
cíon de las leyes y modernas reales resoluciones en virtud de las* 
cuales tienen mis ministroá derecho para calificar las condiciones 
de los arriendos, proporcionar la buena administración, promover 
el aumento, graduar la seguridad de las fianzas, auxiliar la reeau* 
dación, intervenir los repartimientos para que se ajusten al cua- 
drante y no se perjudique i los partícipes, he resuelto, á consulta 
de mi consejo de las Indias de primero de Febrero próximo pa:sadi(r 
con precedente vista del fiscal, para que se logre el fin espresado y 
uniformar la práctica mandada guardar últimamente en todas las 
iglesias de mis dominios, se observe en lo sucesivo el reglamento 
formado por la contaduría general, que es del tenor siguiente: 

Que se han de hacer y publicar las condiciones con todo cuan- 
to se obrare en ¡a materia con previa intervención de los respecti- 
vos vireyes, gobernadores, intendentes y demás ministros que de- 
ben concurrir al acto que na se ha de continuar á los deudores pa- 
19, la paga como está declarado por punto general^ y que el apre* 
^0 de los deudores morosos^ legos, se haga por la via ordinaria, y 
^Qn el privilegio que compate á la naturaleza de diezmosf que aun- 
que el ii&iBo de diezmos no sa luaede lú debe denominar de real ha* 
GJ^daí ni tratarse como los otxoa de elk, conservo yo el directo do- 
miiip, y en virtud de ¿1, da la suprema proucccion y patronato 
^ue ejercen, todas las iglejía^ ui£CropoKtanas y catedrales da las In* 
dias de los dos novenos que pertenecen á nü real erario de las vacan 
te&rpayoreay menores y m^raadas^ que también son mias, del iome- 
diatainteres que tenga ea qua el noveno y medio deíúbrica y el pro* 
¿AX^ta de la segunda casa, escusada. se administrea é iuviertau en 
$n» leg/ximios destinos, y ea que* las. hospitales, curas y demás par* 
ticipeaen la nasa de diezmos, pexcibaa lo que les corresponde se- 
gún ^1 cuadrante,, es forzoso y nuiy cairespoadienie< que en los at- 
Yüpdsvfnifjaios,, administraciones,) recaudacixm. de loa diezmos y en 
Iai$ eu0DtMi da fábrica iiitervengaa con jiHrisdicciaa igual y unida 
id^^pftcqpio &ii,;«l vif0y»)geb€ornfK}oi;t»6iiu«ndente,los. miniatsoa iFea* 
li$^ y jaea ^^ce$»tiiioedoi«S'dAfdÍQSBipsi aambrados^ poc el respec- 

4tJt^affmbi9per'á}(Aáap<r)rQ«Uid0M . 



á «itti jUtisAítíbloti ülr.iAa 3e diettiAOs, f no pri^atívuttienre la écle-' 
siástica, como se ha hecho anted/^ü'e fas áaií¿^s principales y la de 
segunda casa escusada^ se han de otorgar á satisfacción del virey, 
gobernadof 6 intendente y del juez de diezmos; que los libros que 
hatlde ilerai los adrministradlMreei a^rrendatariOB, pkfsi sentar loí Aca- 
lores d« diei3tto$ han de Btr forthalérs f vdf háB ñé pr^íentár á !á ex- 
presada junta á la espiración del arrendamiento, quedando archi- 
vados en paraje seguro: que el notario que actáe en los remates y 
diligencias de diezmos, sea preciflaméltte tdcriba^ofékl, como está 
mandado: que por la misma j^unta se forme arancel eq que con pru- 
dente equidad y justicia se regulen y tasen. lo¿s derechps que ppr 
razón de remates y demás que se actué deban llevar «1 notario^ y 
jueces haaedores de diezmos con espresa declaraci^u y prohibiciou 
de percibir cosa alguna lofi^ ministros reales, porque sobre faialliairse 
bieu doHtdos^ <s puramente de oficio y de la obligación de siss em-^ 
pleofisu concurrencipíi sucediendo lo mismo á ios jnée^ h'aoedoreaf. 
cuando son caatoigos ó prebendados de la misma igleekí, porque 
trabajan ¿ su beneficio; y el arzobispo, obispo y cabildo^ les scfiala 
de sus respectivas cuartas la gratificación 6 ayuda de co$ta e^quiva^ 
lentQ^y que el acto de los. remates y juntas se ejecute f&era de la. 
iglesia en la sala capitular 4 otro paraje inmediato á eüa^ como se 
p.raetii^a 6 debe pr^u^ticarse en las iglesias de Indias^ poniéddose dé 
acuerdo sobre e;s(e gui^ta^ el virey^ gobernador 6 iotdndeiítey y loe 
arzobispo y obispoa. «^Por taato^ por la presente ordeóo y madsdo 
á nús vireye« del .P^^^ Nueva Espafia y Nuevo Reinor de Grantuday 
¿.los xegentes y £^udi^neiA8.^:gob^raEdo^e0^ oenbaQ'dahtbs geaecaley, 
ÍBt^nd<dntdS| ttibunalés dte ^^ttentesj* ofi5iales izeaies» y otros ci»le»- 
quiera j^iec^S' y aiinis^ros de á(|iüélIos distritosy y ruegto y enoatgo 
á )m tmxj reveveodos aTBobispoa y YevereBdbi? obispos de la» iglé* 
siae AMtaropoIitson» y cat)ddr«le«, á lós venéraMéd déaHé^ ^ c^bfMoíi 
do-raságlebia»,, í hw juoe^ htttedd^sr dé éVkÉ, fáéhíim petsotioíá á 
quienes oormspóndaí, «fueeadái vmo «ki id. parte' (^fué tes^^tivam^h- 
tole tevare^ guatdetíl, «Mnplan y efecu^ii, y ha^n ^üárcbr, ctthi. 
pJir Y ejecutar la iS»^ilRMid« müM fés^AútMtí ptifattiál f erecti^^á'< 
m0Dt6, «agtitt y én la fbwüft ¿^e Vii dtfdWfailo, póií^Y a!¿í mi VofM' 
tadvf 4M dee^ft ihi teál y^éflúla se tbm^t^tórí etl ra'eá^^résa'dsi 
ccwta^ílfiá g<ftBí!tíah-^í^<Sía^en Átátijuez fi'ttece de Abríí de mií se- 

TOM. IIT. — 30 



240 0IXZMO8, KOYBHOfty . 

tecientos setenta y siete, — Yo el r«y,— Por mandado del rey núes 
tro señor, D. Pedro García Mayoral,'^ 



142. 

En trece de Diciembre del nüsoio mfio, y treinta y uno de Julio 
de mil setecientos setenta y Dueve, resolvió S. M. lo siguiente: 

i • 

143. 

PenHon sobre obispados y prebendados. 

El eet. — Por real cédula circular de veintitrés de Abril de 
mil setecientos setenta y cinco, se previno la forma en que debian 
cobrarse y remitirse á estos reinos los cuarenta mil pesos de pen- 
sion^ que tuve á bien consignar sobre las mitras y prebendas de las 
santas iglesias de Indias, para la real y distinguida Orden española 
instituida con mi augusto nombre; y habiéndola recibido D. Juan 
Antonio de Acilona, y D. Diego de Aranda, oficiales reales de Du- 
rango en la provincia de la Nueva Vizcaya, me hicieron presente 
en carta de onee de Enero de este año, la duda que les ocurría en 
punto á si debian 6 no exigir en las vacantes mayores y menores la 
cuota señalada á cada pieza eclesiástica para la referida pensión, y 
lo conveniente que seria dar una regla que sirviese de norma para 
el modo de su esaccion por lo respectivo á este punto, por no ha- 
berse hecho mérito espreso de él en la misma real cédula: y visto 
en mi consejo de las Indias, con lo informado por'la contaduría ge* 
neral y espuesto por mi fiscal, queriendo atender á la permanencia, 
y perpetuidad de la dote anual de los espresados cuarenta mil pe- 
sos, señalada á los caballeros de la enunciada distinguida Orden, la 
cual no podria verificarse, no deduciéndose á prorata lo que cor- 
responde en las vacantes mayores y menores que me pertenecen 
de las mitras y prebendas de. aquellas santas igiesiafi: be resodtoi 
consulta de nueve de Octubre último, declarar (como por la presen» 
te mi real cédula declaro) que la dedueaioa.de ios insinuados cua* 
renta mil pesos, señalados para la mencioii9tda Orden, se haga* con 
inclusión de las nominadas vacantes, .qo obstante que pertenez- 
can á mi real hacienda, y habérselas libertado de todo deecuento 
al tiempo de su incorporación á mi corona; y en su conseeuencia^ 
ordeno y mando á mis vireyes, presidentes de las audiencias y go- 



•^, 



VACANT£8 T XSCUSADOS. 341 

bernadores de mis reinos de Indias, que tienen el ejercicio de tni 
real patronato, igualmente que fos oficiales reales de ellas guarden, 
lo tengan asi entendido, y que cnmplan y ejecuten, y hagan guar- 
dar, cumplir y ejecutar en la parte que les toca 6 tocar pueda, la 
espresada mi real resolución, por ser así mi voluntad, y que de es- 
ta mi real cédula se tome razón en la contaduría general del referi* 
do mi consejo, y en los demás oficiosa donde corresponda. — Fecha 
en Aranjuez i trece de Diciembre de mil setecientos setenta y sie- 
te. — To e/r«y.--»Por mandado del rey nuestro señor, D, Jíntonio 
Ventura de Táranco, 

144. 

Espolias y vacantes. 

El asT. — Víreyes, presidentes de mis reales audiencias, gober- 
nadores, tribunales de cuentas, contadores mayores (que hacen e 
oficio de estos) oficiales reales, muy reverendos arzobispos y reve- 
rendos obispos, venerables cabildos de las iglesias metropolitanas y 
catedrales de mis reinos de las Indias. Conformándome con los me- 
dios que me propuso la junta estraordinaria en consulta de treinta 
y uno de Marzo de mil setecientos setenta y siete, para ocurrir á 
las actuales urgencias del monte-pio militar, y precaverlas para lo 
sucesivo en lo posible, determiné, que se entregase del fondo de 
temporalidades los seiscientos mil reales de vellón vencidos en 
los años de raíl setecientos setenta y cuatro, setenta y cinco y se- 
tenta y seis, poV la consignación hecha á doscientos mil reales en 
cada uno á fp.vor del monte, y que se continuase en adelante: que en 
Jugar de los cinco rail pesos asignados sobre los espolios y vacantes 
mayores y menores de las Indias, perciba el monte, como se practi- 
ca en España, el quinto del líquido importe de su total producto, 
deducidas todas las cargas legítimas, y que los oficiales reales remi- 
tan noticia autorizada á la junta de gobierno: que del fondo exis- 
tente del uno por ciento que cobra el consulado de Cádiz, se entre- 
gase á la caja del monte con calidad de reintejgro, cuando tenga 
fondos para hacerlo, un millón de reales; que los dos millones cua- 
trocientos y ocho mil doscientos ciuouenta y cuatro reales, y veinti- 
cuatro maravedís y un sesto de otro, que hasta fin del año de mil 
^setecientos setenta y seis, se habian suplido por las tesorerías gene- 
rales de ejército, se abonasen á sus respectivos tesoreros y quedasen 



M2 pm^uq^t NOVf >'<)?• 

T^gl^;^ 7 ciemos que $e pcovideo^jí^^^, ^ tmillfsc en c^$uda de saú^- 
faQfirlo?: que p^?^ evit^ir ep lo íuturq el, cpi>^d^íabl« perj^iw que 
esperimenta el monte eu'!» r^t^neiou di^ Ja imitad, d^ p^t^siop qi^e 
Qoneecvan ia$ viud^^ y bi^rfao^s que se C93^u 6 entr«¡u ireligips^, 

* 

.y U^qi^e de e^a cUf^ oq tp^)a^eq e^t^dp.da ppi: y'ida^, $e refarQid 
eata cjQXistÚUiCiDO» y qu^ ^íq perjudicar el goce y CQUtiimacion ie 
\^ que 2^§tu^1m/^nte obUepen #$te ai^xiliQi o^Ke eq ad^effte 1^ pen- 
^P!) II todos las viudc^s y lm¿r.fanas que se cs^$;jsa>6 ^utrerx.fejigk)- 
ses, y asimismo á las huérfanas que cumpli^eQ v^ntic^p^Q ajips 
sin haber tomado estado; que de todos los individuos que por sus 
empleos 6 ascensos pasen del montcr-pio de oficinas al militar, ó de 
dste á aquel, se entregue d?^de una c^a á otra el caudal que se les 
haya descontado en el monte de su primer ins^reso, á efecto de que 
no seperjudique como se esperimenta, el mopte donde se ha de ve- 
rificar la pendón, que desde el propio s^ño de mil setecientos seten- 
ta y siete, se pagasen las pen$ionQspor entero, y si para el siguien- 
te no sufragase la entrada de caudales, reglase el gobierno del mon- 
te lo que á c^da pensionista podía entregarse por cuenta de su haber 
jcon reserva de completar el pago por entero, lüegó que hubiese 

fondos suficientes. Esta mi real resoluciou se comunicó á rni coó- 

, , . ...... 

sjojo de las Indias, por la secretaría de Estado y del despacho de es- 
ta negociación, en seis de Junio, del mismo año de mil setecientos se- 
tenta y siete, para que espidiese la cédula correspondiente con inser- 
ción de ella, á fin de que tuviese efecto en todos aquellos mis domi- 
nios eñ la p^jrte que les competa singularmente la deducción del quin- 
to de espolios y vacantes mayores y nienores desde la fecha de ia 
misma cédula en adelante, haciéndola remesa de su importe los ofi- 
ciales reales, y dandp npticia á la juuta (}e gobierno del monte por 
la mencioijada mi secretaría del despacho. Y hí^biéndose. visto en 
el referido mi consejo con \q que in^formo su contaduría general y 
dijeron mjs fiscales, y consultándome sobre su asunto en diez de 
Febrero de este aíío, he venido en conceder por ahora en beneficio 
y socorro del monte-^pip militar de España y América, la tercera 
parte del producto de vacantes mayores y menores de Indias, vaja- 
das las cargas legítimas de todo el ramp, y la pensión de cinco mil 
pesos sobre espolios, csceptuadas las mitras de caja, para que todo 
se recaude alia, como lo^ demás fondos del monte. Tpdo lo cual 



^9 fr^veuga, pa^a ^uq q^ ano oon^artriiiA 9Q Ío ^if$^ ,91 tocat^, i^ 
ai9A puntual 4€ibi4Q QUjouplijíifiieutQ d,Q dicha xui real detonoMiaciQíi 
e^ toi);»si «U9 partea. Y á^ e^^ de3p.acho 39 toiiuf^^ i;f7Qii ^n V^ 
9nuj»i;ia4a con^<luxÍa general del ri^feridQ nú ^as^^^Oad^ ap 
S^m Il4^fea«o 4 Ueiata 7 «(^Q da Julia d^ wl. ift/eQú^aa ^teatfk f 
w!kv^.,^¥o el rej/.^fQt mandado del rey Mp9lís9^^pPXrfí-^^Ñ'' 
mió Fenturq/ie^TarancQ* .; 



I ■ 



Hí. 



• . . » 



Par cuanto la Jfea) cédula 4e dia3;y ^s,d^ Npyieipl^^e d<^|€Ae- 
^Btoa oohwtflk.y cíu^Q» baca ralacipn & q^-as 41^. i?o w. h^p^ASiíC- 
tado, la ponemos i la leUa eo al ooyQda siguiente: 

£1^ BjaT^-^Vir^yes^ presidenta» de mi» reales audfianqiaa, iateu- 
dente^^ gobexnadorea oou ^arciQio.da.mi ^eial pairan ^t 9. ei? xnifs irei- 
aQíi de lae India? y ep, Uj? fak^ FiíipioM, prelf d?s^ dÍQi^e^j^p^s-jr ca- 
bildos de las iglesias metropolitanas y catedrales, y deiUW minie- 
tros de aquellos mis dominios á quienes en cualquier modo tocare. 
Por real cédula de treinta y uira de Julio de mil setecientos ochen- 
(a, mandé se me informase si las vacantes de curatos y sacristías 
mayares f|ua pejcibif(íiri4ieafpeie «a eoQiidaraban aomprendidai en 
la d» qiaQo det Oc4ubriei,dfit«qiL «a^ac^ffMea.tiE^inli^y isiátey.^nqt^ 
resolvió entrase en cajas reales el importe de todas las vacantes de 
los arzobispos y obispos, dignidades, canongías, raciones enteras, 
y medias, y las de los demás minisíros eclesiásticos de aquelloa rei- 
nos ^ue gozan por asignación para sus alimentos renta en los diez- 
mos. Entre otros informes que se han recibidoj^ haa Hegadp las 
que pi(]i& mi virey de Santa Fé, conte^uidos enel.testiman^a ^ue ce,n 
el suyo ha dirigido con carta de sei3 de Nevieni])re de m,il setecifJiXas 
ochenta y dos; y habiéndose visto ep jfni consejo de las Indias, con 
lo informado por su contaduría y esjpuésto por mi |^sc^l„ y gonsulti- 
dome sobre ello, y síq embargo de perteneceirme todos los frutas y 
rentas decimales tocantes en sus vacantes á los curatos y sacristías 
mayores de esos dominios, he resuelto que los respectivos á los cura- 
tos y doctrinas, no entrea en cajas reales^ sino q^ue q^aéden aplicados 
4 los sugetos que interinamete sirvan estos ministerios^ no sola por 
Iqs cuatro meses que cou arreglo á la ley's^ prescribe de término 



244 DIEZMOS irOT£NOSy ' 

'para la provisión del beneficio, sind también con respecto á todo el 
'tiempo que media desde la racatite hasta la provisión del interino, 
y desde que este cumpli6 los cuatro meseá hasta que tome posesión 
^el propietario. 'Y mediante que las razones y fundamentos que he 
tenido presentes para esta determinación respectiva á los curatos, 
no versan en las sacristías mayores, he resuelto asimismo no escep- 
tuarlas de la regla general, y de consiguiente, que entren en mis 
reales cajas los diezmos correspondientes á ellas en el tiempo de 
sus vacantes, las cuales deben contarse desde la muerte del propie- 
tario hasta que el nuevo provisto, en clase de tal tome posesión. En 
su consecuencia os lo prevengo para que cada i'iiiü' en la parte que 
os toque, concurráis al puntual cumplimiento de Ustí mi real deter- 
minación, y de esta cédula de tomará razón én íá enunciada conta- 
duría general del propio mi consejo. Feeba en San Lorenzo el 
Real, á diei y seis de Noviembre de mil setecientos ochenta y cin- 
co/-^ Fo el rej/.^VfíT mandado del rey nuestro señor, Z>. Manuel 
de Nestares. 

146. 

r * • 

4 É 

> En otra de veinticinco de Agosta de setecientos ochenta y seis, 
ordenó S. M. lo que se percibe de la letra de ella que trasuntamos: 

•147. 

El ket. — En consecuencia de lo prevenido en el artículo 164 de 
la ordenanza de intendentes, remitió el de Buenos- Aires con carta 
de cuatro de Agosto do mil setecientos ochenta y cuatro, el cua- 
'drante de diezmos del arzobispado' de Charcas, perteneciente al año 
anterior de mil setecientos ochenta y tres, y en su vista me hizo 
presente el contador general de mi concejo de las Indias, en infor* 
me de tres de Julio de mil setecientos ochenta y cinco, los defectos 
que advertía en el citado cuadrante, y las dudas y reparos que le 
ocurrían sobre la distribución, recaudación y manejo de dicho ra- 
mo. Para que examinase este informe y me espusiese su dictamen 
sobre los puntos que abrazaba, mandé formar una junta compues- 
ta ¿le ministros del mismo supremo tribunal, la que en su cumpli- 
miento me propuso lo que consideró conducente para cortar los 



VACA9T» 7. XSG^ADO«. f^45 

abusos introducidos on la distrihuciqodediezn^s^.yii^^^l^lef^ja. 
debida obse^vajocia de las leyef y d^ las erecciones de lasi iglesias. 
Conformándome con lo espoesto por la referida JRUilk en caofulU^. 
de dos do J.^lio ^9 ^te aQp^ he re^^lto que con arreglo á jo. psr^e- 
nido por la ley 22j titulo 16, libro .1^ de la RecopilaeioAdeIndiaS|,s^ 
separa la casa escvisada de la gruesa de diezmos, para cuyo efecto* 
se haga encada pa^roqpia por difposioic^n de la junta gei^eral, la. 
elección y asignaciou.de unp. de \qs contribuyentesque.no Sfa el 
primero en facultades, §ino el segundo; y así ejecutado, se. recabada 
este ramo con la propuesta separación, arrendándolo ó adminis- 
trándolo segiui la misma junta estimare conveniente, que los doj| 
novenos perteneciehtes á mi real hacienda, se deduzcan del mop^a 
6 gruesa de las dos cuartas partes de los diezmos después de sepa^ 
radas las otras dos episcopal y capitular , conforme la ley 23, título 
16, libro 19'de la citada Recopilación de Indias: que dichos dos 
reales novenos nó debatí sufrir la dedncciop de tres por ciento pa- 
ra el seminario, ni los gastos dé cobranza, hasta estar verificada es^. 
ta en los puutos decimales; pero si los ministros reales no los perci- 
ben entonces y reparan del montón ó gruesa, deberán dichos no ve- 
nos contribuir á prorata lo que desjpuesse espenda en mayor bene- 
ficio, custodia y aumento del valor de los mismos frutos, en la inte- 
ligencia ,.q;nc si\(ié ministros de mi real hacienda tuvieren por con- 
veniente arrendar los frutos que cupieren á los reales novenos, lo 
podrán haccr;y en tai tíáso los deberá' recibir el arrendador en el* 
almacén 6 tercia donde se hubieren recogido, sin mantenerlos allí 
más tiempo de aquel moderado que fije la respectiva junta de diez- 
mos, y si no acudiere dentro de '41 ái recogerlos; pague lo qu^ se re-^ 
guie por el almanceaíe y cuidado^y corra los riesgos; en cuya con- 
formidad se entiendan los ar tÍQulos. de la instrucción de intendeil^ 

tes par^ el vireinató de Buenos* Air es; que tratan del asunto: qM' 
el noveno y medio aplicado por la citada ley 23, y por la erección 
á las fabricas de las iglesias catedrales, debe entenderse $ot& de los 
diezmos d«'su: parroquia, y^qué el .eortespondiente á Üasdeíaas par*- 
roquiaa deila^ diócesis pertenece á sus ftbricás r«$.p($etiva«ieatie$ y 
para*que así se* verifique donde<no se hatie on observancia^ se pro-í 
ceda desdo lue^ á^depositar ehimpórte de dicho noveno y medio á^ 
disposición de los vice-^patroBoa y< diocesanos, quienes Jo distribu* 
ydn proporcional mente según la necesidad de cada parroquia, ínté-^ 



Í4é útitMÓñ, ítoyiifos, 

títi^út^tñ tixénSárt^ b '¿éhñHlsttiiMe toú s^paraeiotí hrs ¿iéttttrs 
dé téáíí'ufm, pkfÉ, M Y««^etiVft dttttlbtibíon eom6 »# v^^^^ ^^ ^^ 
únéhHpBLñú dé 9itñuVé y tfittté ÜMeéti^ 

Maitifblrb^ Wtt jVtastiA^dott^te) Mmero dé hodpieatet qtSLt ^xiátetí 
étí lÉÍld féápécfltM dféti^itd^: A cttiitita «ladendéft Iiüé retitas de ca- 
da víM Vé^úÁáñt potér''&lMó quidqaeúb. Cüáiltó distan entre 
éf. üufites'gUtáti lá' apliekííóln del jtiov6üo y lüédio. Cuáles no. 
Sis Ylué lúodá isé diS^trbUjT^ e^a po'ícton de diezmos y sú importe 
antiát éñ cüdk diódefsis, regalando también por qiiinquenio. Qué 

r 

pttb^hb^jiíiiales se pocttén ésiablecer y dotar sin perjuicio de la pre* 
(^ék'fidtatífen'fle los que existen con lo demás que consideíen con- 
düéir al propuesto fia. Que Ió;s cuatro Honrónos beneficíales se dis- 
tripuyan precisamente gomo dispone la citada ley 23 y las ereoeio- 
nes do. las igle^ias^y 6n.,don<}.e 2|si se ejecute, continúe sin altera- 
ción su observancia;, per c| en a<}uellas. diócesis en que se verifiq^ue 
lo contrario, ya sea por aplicarse los dichos cuatro novenos á los 

cal>iIao|^4.|ft^ fi}^^ de Las cab^cer^a 6 de cualquiera otra forma, se 
praci^adesdef^^eg^o át^e|)j^j^2;.^p cfx^ corresponda al di;strito de la 
parJ^pqifi/^ de la cfttedrsJ^ jx{^,,%ú^.6e.le dé el destino que dispusie- 
re^ ^ respectiva er^ecipa» ^ract^céjodose lo mismo con la pertene* 
qpnl^ ^ las p^roquiaS; (jie^Uf ciudades y yiUns <^beceva8 <|ue» se en* 
tr^ga^&, ,^ sus auras y dmu^s ^iMstrocr qu^. I0 deba« p^eibir. Y 
tf^^ ^ue del pro4|iM^t/9[de i^af sp^esadiNS aoatra ja^venaa qúede^ (hch 
cl|a9.ei|(aaa«9af^H)n^s^ ;sa:T#tiindi^ y dep^tei'á enarca de (ros U«^ 
vasy ^(fo^ ae ^i^oará /^^#k iMuriya í|ue acordiafan él irice^-patrono y 
dioeesoDo^^vfsipeolivos^.céttieiMlaiioa 13a;r« la persona qné nMH|}rar» 
eliTteO'^patrtfiíoy iKva el qué cí)iftei?« él pf«ládé dik»ceéami y otva el 
cpnedastine^el dabüdti^ enéeiplitaidase estai providmeia por ahom y 
lyMvtsas k]s TÍce^paircmds/y.dioúesano» fes^pocáfioa infoi^ la 
fMta.qiiér^OM easkaioii^.de üi izarte da aoTatiosqtie'efaQiTa>gdzflá> 
quadasá?i eaJiBi pt teb q fc jtodfa ymsra dB oabemm^ cuyo inicRTitiff drtw* 
s^n ej^cwM^: ooot^ustificáatMi y íAá wasfot tepvédnd ^oÉHd»,' aoovi- 
paftaAdQ')oA/Tkia««paAroBiili el sofocón eá ^rviidf ante ' da ditzmM 
á^ Ja; fMpe^naditetfaia^ <|oe .hanüD focnnaa U» coBtedores reatar 
eQ utnM^crqttehss está prvvmdo per fepMiihBrreifteis disffMictoMá 
lole» i eiio/ y á qilé se le Mtrvgaa pisr príiieípai y dupH- 



<;i4%'1M|r«.iilx<MfsiMíi]pr los. IntAiMSiási eficafesi en ti coacepucp 
4^ %ti04^r4iiírfi9«pmmiU6a ji oOi^lqiAi^r^b culpable iQX&iaíoD que s^ ad^ 
yi^eta^ Y palia eoncat.f I raudo, arbiurario con jque se procede «a 
cafg^fyyá'mriMuit emte los parliícipes de dieziiMMv ^^ gastos geifc»^ 
^e,s^ Tf p^t^iealax^fi^be deelaxádo igualmeote que se tenga por gaa* 
^ togiM^ ^ 1«^ clase die los generales la ^aláficacion de losjuecpa 
haefdef«»49.fdietd»os« así en Charcas^ eomó en las.deaoas iglesias á 
ÍQf^\ QeiQyiei»e «lü fitéetioa hacerlej^ alguna asignación: que al «a-r 
eJFÜ^^Qoy noliaTie (jbla junta no se señale dotación alguna en la ma- 
sa 4eci«i^l) antea bien se excluye la que hayan tenido conforme al 
a^íciiífrlo l^i de laínstruocion de intendentes espedida para el viréis 
mito, de Q^ej|0^Air?s; que á los ministros y sirvientes creados pov 
)pij)?re!Q<^ÍQn de.cada iglesia^.se les pague su respectiva asignación 
del jramo q^ia di$pone U wsma erección, y los demás sirvientes no 
qampreoijii^os en.eila^^e paguen del ramo de fibricadeía catedral! 
que los tres novejaos a^pHcados por mitad á las fibrieas.de las igie^ 
sias y hospitales paguen lo que á prorata les corresponda de los 
gastos generales de recaudación 6 administración de los diezmos: 
qne los gastos particulares que se impendieren por los cabildos en 
saiartoa 4» agentes proeoradores y deibas de esta clase, sean de cuen- 
ta y cargo de quien los nombrare, y de ningún modo sé incluyan 
en la cuenta y distribución de diezmos: que los cuatro novenos be* 
neficiales sean esentos de la cantidad que en el citado cuadrante de 
Charcas se carga para la fiesta de Nuestra Señora de Nieva: que el 
salario 6 gratificación del apuntador de fallas se satisfaga por elca- 
6íldfo,y no se pagiie del caudal de fabrica ni de los cuatro novenos» 
cómo abusivamente se ha ejecutado en Charcas; últimamente here- 
snefto que I6s ministros de las respectivas juntas de diezmos de ca- 
da dlftcesi^ dispongan (como muy particularmente se Ips encargo) 
que lá administración 6 arrendamiento de ellos, se ejecute en lo su- 
cesiVo' precisamente por parroquias y con separación de cada una» 
y no por partidos para que con toda distinción y claridad se sepa lo 
que produce cada una, y pueda verificarse la particular distribu- 
ción que la ley y las erecciones disponen, sin que por esto se prohi- 
ba arrendar á un mismo sugeto los diezmos de los distritos de dos» 
t(f6.^.|tt|6pBa;roqi^i üieA^tal qveí «e distinga la cantidad en qne 
sair#niat&<9ttl(^ t«rffeajE)ondie»teai«ada una. Y siendo nd real 
4iiiw0 Vie.f» (^WOfi^ f^tpá»^ sa3»parte8.1a referida mi vea) í^ólu* 

TOM. IIL — 31 



948 BkftnffM) MTsm»; 

oion^ be pre^eaido en real 6rdeii de dos dd JuUo próximo fmttdo;; 
que por el«nunciadami consejo de laslndias se eomuni^iie < aquellor 
mis dominios: en sh consteuenoia mando á mis virejes, andienevas, 
intendentes, gobernadores en qnienes vesida la calidad de mis Tice-- 
patronos, tribunales de cnentas, ministros de nai real hacienda, en 
aquellas cajas, contadores de diezmos y otros cualesquiera jneces y* 
ministros deaqueHbs reinos: y mego y encargo á ios muy reveren- 
dos arzobispos y reverendos obispos de las iglesias metropolitanas 
y catedrales, á sus yenerables deanes y cabildos, y jueces haceáo* 
res de diezmos, y demás personas á qnienes corresponda, y cada 
uno en la parte que respeotivamente le tocare, cumplan y ejecuten, 
y hagan guardar, cumplir y ejecutar puntual y efectivamente. Y 
de esta real cédula se tomará razón en la contaduría general det 
espresado mi consejo. Fecha en San Ildefonso á veintitrés de Agos* 
to de mil setecientos ochenta y seis. — ¥6 él rey. — Por mandado^ 
del rey nuestro señor j*Sntonio Ventura Taranco. 

14a. 

» 

Esta real cédula se acompañ& i ios contadores de diezmos de e»- 
ta santa Iglesia, con la 6rden siguiente:. 

149» 

De acuerdo del consejo remito á V. MM. el adjunto real despacho 
general de veintitrés de Agosto de este afio, en que se declara la 
forma que en lo sucesivo se ha de observar en los remates, recauda- 
ción y distribución de diezmos de las iglesias de estos dominios, y 
de su recibo me darán V.. MM. aviso para ponerlo en. noticia de 
este tribunal.— Dios guarde á V. MM, muchos años.. Madrid vein- 
ticinco de Noviembre de mil setecientos ochenta y seis.— «unía- 
nlo P'eiitura de T^aranco.-- Señores contadores de diezmos de la. 
iglesia metropolitana de México. 

150. 

•En el novisimo* c6digo de intendentes se^^a una forma que exigía 
el trasunto de los artículos que se euentan, d^sde et námero 168 hits* 
i% t\ %iis inclusive^ «orno que* en ellos se Téeapitatan mikiftias 6 casi 



.li»dM Itti áttipoiitiones eepedÁdas hasta entoiicts; p«ro htijrend<» d« 
ülATg^f denutsiadaineniQ eate papel, n^s contentamos coa remitiiw 
009 á:ellos en lo general, especificando (iuicaaiente los diez 7 seis 
pTimeros, respecto ¿ que son declaratorios de varios pantos autos 
.dudosos, y forman como un moderno sistema; dicen pues así. 

151. 

168. *Por mis relevantes títulos y concesión ap&stolica de Ale- 
jandro VI, en su bula espedida á diez y seis de Noviembre de mil 
quinientos uno, confirmada después por otros sumos pontifíceSy per* 
tenccen á mi real corona los diezmos de las Indias con dominio pleno 
absoluto é irrevocable bajo la precisa y perpetua calidad de asis- 
tir á aquellas Iglesias con dote suficiente para la decorosa manten- 
ción del culto divino, y á sus prelados y demás ministros que sir- 
vieren al altar con la competente congrua, en cuya virtud se pro- 
mulgó la disposición fundamental contenida en la ley 1% título 16, 
libro 19 de las Recopiladas, y posteriormente por la 23 de los mis- 
mos título y libro, se dispuso la forma y modo en que para llenar 
aquel objeto se deben dividir, administrar y repartir los espresados 
diezmos, y como por consecuencia de todo qued6 la corona en la 
obligación de suplir a espensas de las demás rentas de su patrimonio 
cualquiera suma, á que ellos no alcanzasen para cubrir las indica- 
das dotaciones, y por lo uno y lo otro, soló cor resi^ondiese á laanto. 
ridad real celar la buena dirección y administración de los produc- 
tos, decimales y que se repartiese entre los partícipes interesados 
en su gruesa con la integridadyesactitud debida, para que lassan- 
tas iglesias, parroquias y hospitales que quedaron bajo la inmediata 
flob^a na protección nopadeciasén agravio en susraspectiViOs haberes 
y menos enei real erario por la éspresada responsabilidad, ni cu Ida 
dos novenos que se le reservaron por la citada ley 23, sino que igual- 
mente competía á .la misma suprema autoridad el proporcion<|r 
tuviese efecto lo ordenado en la ley 34^ titulo 7, del dicho libro 19, 
. se mandó por las 27, 28, y 29^ de su enunciado titule 16, que l^s 
. oficiales reales asistiesen á las almonedas y remates de los diezmoa, 
y por la 30 siguiente, qne ^mbien.lo. hi9iese uno de elloay un oidor 
donde hay a.u^n^A{/í. j^s cu,ei)tas y r«ipartimieiito para que éste Bfi 
hag^CQnforBMá la elección. de cada, iglesia. Y con los mismos fiAes^ 



6BI9D nixzno», «oimfOBf ^ 

«bu eí de dniftyrniar m t¡odM wls dMíniM éé )»« In^tet hi Míttk 
obsenrraneto dtt>Ias M^oiO!HMÍbi< le[f€^, (sorttiüdo to6 ft%t^ iimsiiii^é. 
«tientes e^eribientados poY ^ maia inteligenoia, y la <]^ ise hfet-idted^ 
<á otras tetatiras á la prepia ibatería, oofi'el deque en l<ys eipirétiadeib 

actos prdvateíca y se" redónozca come' efií justo y deT)ido,' él^íreetó 
dominio que conservo en los referidos diezmos; y últimamente con el 
de precaver que de ninguno modo so perjudique á los participes en 

su.gruesa,ni & mi real hacienda por su dicha responsabilidad, ni tam- 

• • • 

poco en los dos novenos, vacantes mayores y menores, laesadas y 
medias anatas que le pertenecen, tuve í bien mandar espedir la real 
cédula circular de trece de Abril de mil seteqieptos setenta y siet^; 
pero considerando que el nuevo establecinaiento y sistema de inten- 
dencias, puede ofrecer dudas sobre el modo de poner en práctica el 
reglamento inserto en ella, para evitarlas y facilitar la mas exacta 
ejecución de cuanto por él se dispone, he venido en hac^r confor- 
me al verdadero espíritu de la misma cédula y leyes citadas, lasd^ 
cfaraciones que en los quince artículos siguientes so contienen, 

152. 

169. La junta de que el mencionado reglamento tTata^ y ixa de 
feírmárse en lae ciudades de México, Puebla, Valladalid, Aiítequéhi, 
Gdadalajara, Bucaof^o, Mérida, Arizpey Monteieyy.eQino'qae son 
las caphaies del srsobispado y obispados de V. E.^ aeihadetoótBpb- 
-nér en lad que hubiere audiencials del intendente, del oiddr mías 
moderno, del fiscal que despactie lois negocios de mi reblhacieiida, 
de des jneceis hacedores nombrados hasta nueva providencia mía, 
stl uno por él prelado y el otro por el cabildo, y de uno de los mi- 
nistros de real hacienda principales de la provincia. Donde «o 
bltya audiencia, compondrán dicha junta él intendente, les dos juc- 
•eíM h^úbdot^Sf tilló de los ministro^ de teal hac^ienda, y el Asea) de- 
'ibosor d& ella^ Y res()ecto de que los intendentes d^ las ptovia- 
eias f dit^oesls de Yucatán y del Niioro reino deLéoD, no tendrtki 
-'regUlsTinánte stfs'residüíjtías en las eiüdad^s -de ftfdriday Mtfitiet 
fe^jr^ «e cómpondtín a^iiielfes jtfrítasde I6s résp«?ti^<5^g(>bifeTttéS) de 
Tbtí'flWs Jtiecies hacedores, de uñó de los' ministros tfe real fcaciéhía 
IStfl'ülífrlh}, y de undefetiátfrdie elld ^ite nombi^arín-leís inlbmoé'iti- 
'^AlftííiW, fiebietiSó también cof^diírrír %tf '« eMt fiíMa éóMo Klás 



T A>8 AV9X0 ■ T «» VSAIPOS. '4^ 

^aB^do toidein|»fdiMQtto^«Í0»>€ont»drsr«sMate»de^ 

170. TLos vocales' (^ue tespectivainente quedan señíilados á lá 
enunciada junta, han de guardar y tener en sus asientos y firtnaSi, 

' f < • L 

«1 '6rden y lugares siguientes: el intendente que ha de presidirla, el 
oklor, el fiscal, el juez hacedor que por su digniáad 6 antigüedad 
presidiere al otro en el cabildo de su iglesia, el ministro (áe.real ha- 
cienda, contador 6 tesorero, el otro hacedor y el contador real de 
'diezmos. En donde no hay audiencia, el' intendetíte, el hacedor 
'í[ue deha preceder á su compañero, él ministro de real hacienda, 
.el otro hacedor, el fiscal deí^ínsor y el contador del ramo. En las 
ciudades de Mérída y Monterey, el gobernador, el juez* hacedor di- 
cho, uno dejos ministros de real hacienda,, el otro hacedor, el defeíl- 
sor y el contador real. Y en ausencias 6 enfermedades dé los espré- 
sados vocales sustituirán: por el intendente su teriiente asesor; por el 
oidor el compañero que le anteceda en antigüedad; por el fiscal el que 
sirva la fiscalía; por alguno de los jueces hacedores, el sugeto que 
eaau lugar nombrare, su principaU y pox el ministro 4o r^i^liha» 
cieada, su coxf^p^oero^ con i^revencioa de que cuando por el ioten- 
dente alista su teniente asesor donde haya audiencia, seri su lugar 
id^3pUe&4el fi^sca>), y. presidirá el oidor; pexo donde no la haya^ to- 
«Mffá el del iatea4e«i|te y presidirá la junta^ 

154. 

171, Todos los vocales espresados tendrán en su caso, voto i}e- 
"Ci^lvQ; perp el fi^Cfil no le ha de tener en aquellos en que hablare 
teomo parte, y le teiD4r^;soIo informativo el contador real de dL^;E* 
mos, ó. su oficial mayor que le sustituirá, cuando por impedimeato 
legítimo no pudiese concurrir. Y el que^presidiere tendrá voto de 
«alidad en cualquiera cosa de|¡discordia para que pueda decidirla. 

155. 

1*75. La junta ^ue «e establece, no será Un tribunal pétmattie*- 
He con jitrlsdiccion eStensivaá todas las causas fesultatttefe'dd^lia- 
*ttio ^eéimal; porqué la única que en el anunciado reglainelDfo^é la 
'Redará, aunque réál iseha dé^enténder'ptirame&te direetiraV eisótte- 
Wfeit T^dispio^iRa, y «pev toiísiguienté^ reducida \ pr<ypt)lícÍ¿AÜr'l»8 



ZS2 I>XJtSBf01|-JfOTBH«S, ' 

4Dedios>flms condttoeates y opor^anos |>ava la Biejor dirtfccloD» «d* 

ministr ación, recaudación y seguridad de loa diesmos y segvmdit oi^* 
sa escusada, á prefinir las condiciones con que se han de pregonar 
sns arriendos: á calificar el tiempo, iQodo y circunstancias con que 
debe.n admitirse las posturas, y verificarse los remates, promovien- 
do su mayor aumento: á deliberar si á estos se lia de preferir la 
administración en el distrito de alguna parroquia 6 parroquias, en 
que las circunstancias lo persuadan mas útil: á resolver y determi- 
nar todp lo que ocurra, mientras no estén perfeccionados los rema- 
tes 6 la administración, y tenga precisa concernencia con esta 6 
aquellos: á intervenir en las cuentas de los diezmos y sus reparti- 
mientos, para que estos se ajusten á las leyes, respectivas erecciones, 
según las posteriores reales declaraciones, y las cuentas se formen 
y produzcan cou la formalidad y justificación que convengan; y fi- 
nalmente á practicar todo lo que parezca útil en beneficio de dicho 
ramo y sus partícipes. 

156. 

1 73; El conocimiento de todo lo contencioso que ocurra en 6rdeD 
á la percepción y cobranza dé ios productos de diezmos y casa cscu- 
sada, usurpación y ocupación de ellos con todas sus insidencias, ya 
se hayan arrendado ó ya puésiose en administración (escepto los que 
correspondieren á mis dos reales novenos en la masa de los que se 
hubiesen rematado) será privativo de los jueces hacedores que en 
ello han de obrar y proceder con solo la jurisdicción real delegada 
' qíie les compete por la cualidad y naturaleza de bienes temporales 
de mí real patrimonio qoe conservan aquellos diezmos, aun en la 
'"^árté que esí'áh cedidos á lás' iglesias, y sin valerse por lo mismo de 
* <?ehsurás, ni dé'ofi^ós apremios que los permUiAóspof derecho real 
' tín lb¿ juicios ordinarios y ejecutivos, con las apelacioties k la jun- 
•ta superior dé hacienda y de ella á mi real persona por la vía re- 
servada de Indias: entendiéndose que la éspresada jurisdicción con- 
tenciosa de los jueces hacedores, es una misma en ambos y encada 
.^no.,,d^ modp qqela pueden ejercer unidos y separadamente •<>ua{- 
.^iei^;d9; ellos en todos los negocios de que tome reconocí mieintp, 
.yaj3eap9« prevencioo^^ ys^ ppr repartimiento de territorio en que 
.f0.fM>|i,v:a9gam,entr^8^iq$ dos hacedor^es.ó que ae acuerde por el 
^|iprílad<í s<>?^bií4o,:paTa:el níftSÍSpil y proaío ^eapacii^. dpj<ís ¡negp- 



' "l ^ 



VAOAWTíS r lílíftTOADOS. Í5S 

tí09 que oetxrran, debiendo fluplirse tñútuaibente en caso de falta, 
ausencia 6 enfermedad, para conocer y continuar el que qitede, las 
causas que et otro hubiere empezado. Y porque las píovidencias* 
que emanan de autoridad y jurrsdiccion real han de cometerse para 
su ejecución, á ministros reales, los dichos jueces hacedores de diez* 
mos,' en el ejercicio privativo de la que se les delega, deberán valerse 
de alguaciles ordinarios, destinando los intendentes, como corregido- 
re^ aquel 6 aquellos que sean necesarios, y mas á propósito para qn9 
estén ¿ cuanto se les mandare por el juzgado de diezmos. 

157. 

• 

174. Será privativo de la junta como propio de sus facultades 
económicas, la elección y nombramiento del escribano real, que ha 
4e actuar no solo en los remates, y diligencias relativas á ellos, si- 
no también en todo lo contencioso privativo de los jueces fiacedo* 
res. Y respecto de que el enuqciado escribano devengará ei^ laa 
indicadas ocupaciones los justos derechos que le correspondan se- 
gún el arancel que en conformidad de lo ordenado por el reglamen- 
to, ha de formar la propia junta, y que con ellos quedará compe* 
tentemente remunerado, no ha de gozar asignación alguna sobre 
lamasa décima), t •;*!;: 7 : : 

•;'••.. 1^8. ' ' ^ ■'.:'. 

175. También 9ei:á peculiar de la junta , espedir los despachos, 
con que se ha de habilitar á los arrendadores y los recud^nieni09 qy|8, 
según el artículo 193 deben darse á los ministros de mi real bi^cien^ 
da, de lo que en los diezmos arrendados la corresponda por Ipa doa 
reales novenos. Pero mirando á simplificar cuanto sea posible la^ 
atenciones de la junta, será suficiente que los mencionados despa- 
chos y recudimientos se libren á su nombre por solo el intendente, 
y uno de los jueces hacedores, autorjizándolos el escribano actuario 
y, toniándose razón de los unos y los otros en la convidaría de diesT 
mos^ sin llevar esta derechos algunos. 

. 159., 

« If 6/ ' No se podrán rematar diezmos á personas eclesiásticas; pe^ 
ro sí Gonferírles laa adiainf9tra<^ióáé» de ellos áieiñipre que la junta Id 



áp£oc0de,i;,^orura {^Igan )9d miáis tr«.<lM e^ig^«y49te Uw9C»r lp#t 
mj^dio^ 4& ^lodir ]o9 ef<^o^ de QQb juicio ojj^pa^iy^^ 'O^omi^f^ Itit 
excepción dclfuer« par^ de<2l;inar jqrisdicojaay hae#r iiu^ri;^^ óeip- 
tqrjpi^ar la^ picovid«i)cia$ da lo« jaeces haioedorea, deba^in eüoai^i^* 
mos^para p vitar, y poxt^JC bü ¡m raya, ig^aiies iaQQii;vi^«eiHeates artí^H-^. 
Ipa y ,diJlacÍQU&s solicitar de antemano de loa prelados eeleaiésti^^Si. 
y éstos conp&d^rleí^ (como se lo enoargo) h daIegiEicioa;i de la jnm-* 
dicción eclesiástica, y las facultades que sean bastantes para que' 
queden espeditos estos juicios, y^ se proceda contra semejantes deu- 
dores sin tropiezo, ni embarazo hasta el efectivo cobro y reintegra- 
ción de ló que se estuvie^'e debiendo á un ranao tan recomendable. 
Y^ en el. modo aquí espresado se habrán de conducir también losre..' 
féiriffos jueces hacedores de diezmos si por ocultación, usurpación á^ 
otra cualquiera causa respectiva á ellos, les fuere preciso proceder 
¿óiitH^ alguia eclesiástico, secutar 6 Regular,- aunque no sea admi- 
úStrirarOT.. 

177. Como la libre administración de las rentad áBciwahesfiutr 
por leyes de Indias está concedida precariamente á los prelados y 
cabildos de sus iglesias, no debe entenderse ni tener lugar, sino en 
¿t^tré/ná parte que de sfu'grnesíá total quefiedespues de reducido lo 
qttíá tédi^yoTíSa & mis dos reales nóvenos; y esto no se pueda veri-* 
fitíar'éití los diezmos que áe tecauden por' administración, hasta tan- 
fb 4tío finalizado él tienVpó de ella se liquidé loque pfodnzcau áfa-- 
Wí ^érl ramo, eSldonsígÜiétiteF establecer regUs oportunas para que 
éti'éstá l^aVté se lletle el espíritu dé las leyes 'y real cédula citada, 
aii'cóitió'tó liñáníati eii íók diéznáos qiiese rematan, las prescritas 
éh étl'aá. * *Pot corisecaeticia dé estos principios^ íá elección y nom- 
bfátVAfétitbflfe^tóí' administradores, han de ser también peculiares y 
privativos de la jurisdicción unida de la jcthta, yií hombre de tella, 
y en lá misma forma prevenida por el articulo 175 para los despa- 
chos de los arrendadores^ se les eispedirén los títulos con que debe 
iw^05ja^^lfi^^^í<ifti4í»dfíl«& ^ifli^ráfr4*tt<>s„»t .^íD9q4ío 5 iMto 



TAOAlCTBft T MaCVUAtHm. BS5 



161. 



178. Todos los administradores^ sin escepttiar los de la segutida 
casa escusada si se administrase, serán indispensablemente obliga- 
dos i llevar formal y exacta cuenta y razón de los diezmos de stl 
cargo, con preciso arreglo al formularlo que para ello ha de formaí 
el contador real del ramo, y aprobar la junta, y con la justiñcacloil 
y comprobantes que en él se prevengan, á fin de que espresando 
los frutos y efectos que perciban, y los parajes, tiempos y personas, 
sin fraude ni omisión, se pueda venir en cabal conocimiento de lo que 
producen en cada un a&o los diezmos respectivos á la parroquia 6 
casa escusada de su cargo; la cual cuenta ha de dar jurada bajo la 
pena de la ley, y presentarla i la junta cumplido que sea el año de 
la administración, para que precediendo que el enunciado conta- 
dor real la reconozca y repare en lo que le pareciere justo, la 
apruebe si lo mereciere, 6 determine lo conveniente, para que se 
ponga en estado de poderlo ejecutar^ 

» 

1 79, También loe arrendadores, inclasos loe de la casa escusadaí 
servil cQnsiiiuidoa eu la misma obligación qne por el anterior artí. 
cal» se impone á losadmjnistradorea, de llevar y presentar á la jun* 
ta cueuia formal y jurada en los propios términos que quedan indi*» 
cados, y con reparación d^ i^arroquias, Inego que se concluya el 
tiempo del arrendan^iento, i cuyo fin se entregar^ oportunamente 
i cada uno de estos, y de aquello», por el contador real de diezmoSi 
el formulario prevenido en el citado articula, y un libro con lus fo- 
jas nnñ regulare compe^sntes, atendida la mayar 6 m^nor estension 
y pro4UiC4oe drl <}iezmator¡o, según las parroquias ó casas escusa- 
dasque hubiese de comprender, debiendo estar todas foliadas, po- 
nerse en la primera .uua nota que espreaa el número de las que le 
componen, subscrita del infendenie y de los dos jueces hacedores 
con sus medias firmas, y con la entera del propio contador, rubri-* 
cadas de loa mismos la áltima^ y de solo este todas las demás, y en- 
teodi&iidoae<4|ue cada adminiirador ó arrendador ha de satisfacer 

el oeüo<|iw liMbieee tenido el libro qj^a ee la eauegai;e. 

TOM. III.'— dd 



S36 9IBSII08» irevBifoSi 

163. 

180. Por las cuentas que así presentaren á la junta los adminis- 
tradores, se liquidará lo que del producto de los diezmos puestos en 
administración resulte á favor de la masa decimal, y consiguiente- 
mente lo que por los dos novenos corresponda á mi real hacienda, y 
4eban percibir los ministros de ella; pero ademas servirán estas cuen- 
tas y también las que presentan los arrendadores para gobierno de la 
junta en los hacimientos y remates sucesivos, mediante el conoci- 
miento que la ministrarán de lo que rinda el distrito de cada par- 
roquia, y su segunda casa escusada, con cuyo objeto y el del uso 
qxie.én varias ocurrencias convendrá haga de los espresados libros la 
contaduría del ramo, será ella la oficina en donde todos se han de 
archivar y custodiar. 

164. 

181. has fianzas respectivas á la parte de los diezmos arrenda* 
dos que no pertenezca á mis dos reales novenos, y las que corres- 
pondan á la segunda casa escusada, ya se haya subastado 6 ya se 
administre, han de otorgarse á satisfacción del intendente 6 su sub- 
delegado donde él no resida, y de los jueces hacedoras, con precisa 
audiencia 6 intervención del ífiscal eomprendido en la junta. Pero 
todas aquellas que se olorgu'eiren seguridad de los diezmos que se 
hubiesen dé recaudar por administración, ka& de ser tambieh á con- 
tento de los ministto^ de' real hacienda, por cuanto el importe de 
ios dos novenos que le firertenecen y que ellos por la obligadon de 
sus oficios deben dar cobraVlo^t diligenciado, va embebido' en las 
mismas rentas que se hun ld¿ administrar. Y respecto de qtte losr 
productos de eStas É'mcfdidá ^ue se vayan recaudando en las admi- 
nistraciones iebétiü pasarse i la clavéría de la respectiva iglesia 
con formal intervención del contador real de diezmos, y dé que no 

' puede haber justo motivo para qué mi erario esté privado • hasta 
tanto qtie los administradores presenten, y sé liquiden sus cuentas 
de la parte que de los indicados enteros le pueda corresponder por 
razón de los dichos dos novenos, tandrá la junta muy especial 
cuidado de que en fin de cada tercio de año forme la contaduría del 
ramo una prudente regulación de ello para que su importe se entre- 



TAOAKTBS Y BSCÜSABOS. Ü7 

gue por la misma daverfa' á los ministros de mi real hacienda*, eir 
cuenta de lo que á su favor resultare por la división de la gruesa 
que produjeren todos los diezmos administrados según la final \U 
qutdacion de sus rendimientos. 

« 

165. ' 

» 
. IS2. Por la contaduría de diezmos se han de despachar no so-, 

lo los espedientes que acerca de ello se formaren 6 dispusieren, por 
los jueces hacedores y en que no sea necesaria la autoridad, judi- 
cial, sino también las correspondencias que en razón del mismo ram<^ 
siguiesen los dichos jueces, tomaudo el aciierdo de estos para, toda 
el coiitador res^l, .oqmpique hs^ de; estar iomediatameqte á sus 6rds*^ 
nes para cuanto concierna á la administración por menor de Ias,Tein* 
tas decimales, su cobro y recaudación. Y así los enunciadas eispe^ 
dientes como los autos, correspondencias, y todos los demás doQU- 
meatos y papeles respectivos á este ramo, se han de custodiar y, 
archivar en la espresada oficina, dejando el escribano actupiria^el 
protocolo de su oficio solo las escrituras é instrumentos que por su 
naturaleza lo exijan. 



I V 



166. 

183. A la ftbrica de las Iglesias metropolitanas y catedrales jSSt 
Üu aplicados por sus erecciones los diezmos de un vecino; perdjna 
el mas rico de los de cada parroquia de todas las de la dibcesiSiiWf 
pectiva que vienen á ser los escusados de que habla la ley 28 título 
16 libro 19 de la Recopilación y de lo que en la referida cédula^de 
trece de Abril de mil setecientos setenta y siete, se dice segcnsdti 
casaí escusada; y supuesto que los diezmos de todas ellas se hau' da 
subá^ar, ó administrar bajo el conocimiento y jurisdicción uftíida^di; 
la junta, como se indicó en el artículo 172, será lá cuenta ^ lo'que 
en uno ú otro modo produjeren, la que se ha de presentar á la taith 
ma junta' Jrata que la examine y apruebe, pero aquella de któVet^ 
sion de fo que por dicha cuenta resultare á favor dé 'la fábrica^ y 
de los demás productos que la pertenezcan, cotrto tíensos, entierros^ 
y otros que deban éii'trar en su fondo, se habrá dftpresentar atliftltí 
mente al vite-patrono eti conformidad de lo mandado por reeá c6Í 
dula circular de Veintitrés de Mayo de mif sfetécientos sfésettla y 



aueye. Y paryi qi^ em » ciumd^.aegun convieM y m mi boJ»^ 
X9^% voluntad, vengo en declarar que verificada ^ue 9e» por A m^ 
jrordonio de ftbrica como á quien toca la presentación de dicba cuen- 
ta con sus comprobantes al ministro que ejersa el respectivo vice* 
patronato, éste le ha de pasar con el correspondiente oficio al prolado 
7 cabildo de la Santa Iglesia Catedral, para que reconociéndolos le 
espongan en su razón y sin demora, lo que se' les ofreciere y pare- 

r • 

ciere, y con lo que dijeren y el conveniente decreto ha de pasarlas 
del mismo vice-patrono al contador 6 contadores reales de dieemos 
de la diócesis, quienes en desempeño del oficio de tal contador fiscal 
que han de ejercer en estos casos, y teniendo presentes las leyes 1 1 
y Id del título 0, libro 19 de laRecopilaeion, y los artfculos 188 y 
191 de ésta ordenanza, procederán á examinarta- y glosarla, y 4 
formar pliego de los cargos 6 reparos que les parezcan justos, y 
dando vista de ellos al propio mayordomo de 'fábrica, á efecto de 
que en el término que le sefialan, produzca sus descargos con presen- 
cia de ellos, y de todo lo demás liquidarán dieha cuenta y la devoU 
verán al vlce-patrono, para que si de eila se dednjeae alcance Hquido, 
lo declare y haga enterar, y verificado la apruebe, si lo mereciese, 

6 determine lo conveniente para ponerla en esfado de poderlo eje- 
cutar, y que así quede fenecida, obrando en todo lo dicho tanto el 
vice-patrono como los contadores reales respectivamente, conforme 
i lo dispuesto por varias leyes de Indias, para la toma, ^losa y fe> 
necimiento de las cuentas de mi real hacienda, y remitiendo el pri- 
mero á mis reales maaoe la original asi fenecida, y oon ella lo qne 
en su razón hubiesen eocpuesto «I prelado y eabíMo, los cargioe que 
el contador fiscal hubiere sacado al mayordomo de fábrica y sus 
désoargos^ certificación de haberse* enterado e\ alcanoe si le hubo» y 
Id aprobación que hubiera reeaido, dojando tes timón io de todo ^Wfh 

7 originales los conqpYob^pies de lacfientai archivados en la oficina 
All OirgQ de dicho contador ó oontadoreg re^eSf y respec^to de que 
an la disposición do la citada real cédula da veintitrés de Mayo» 
se han de entender comprendidas no solo las catedrales sinp también 
io^aslae demás iglesias cuyas £ábrica3.,gooen dotación .sóbrelos 
^Pinoa 6 cualqtúera Qtro ramo de mi real hacienda, se ba de obser* 
vtsf flon las cuentas da ^iljasi Ip^ mismo que va. declarado para con 
las A^ las ftbricas de lan iglesias catad^ajea, á diferencia solamente 
4e qyiita k> gyd^nado respepta al proladp y cabildo do estafa se ha de 



entender para con los coras de aquellas y sus beneficiados donde 
los haya, y que á estos ha de exhibir el mayordomo de fibrica por 
mayor brevedad la cuenta y sus comprobantes, á efecto de quejes- 
poniendo sobre'ella, y á síi' continuación loque estimaren conve- 
niente, la i^émitan al vice-pátrono, ^tiien si notase morosidad éñ 1^ 
presentación dó alguna de tas mencionadas cuentas deberá dlirigí^* 
oficio al prelado diocesano paira que la haga Verificar en observan- 
cia de lo dispuesto por la real cédula que queda citada, todo lo cttaí' 
quiero que así se observe en la Nueva España:' y en su coriséféúeili-' 
cia ordeno á los intendentes y demás miúisirós de la referida junta 
de diezmos, y encargo al muy reverendo arzobispo, reverendos obis- 
pos, venerables cabildos de sus iglesias, y á los jueces hacedores de 
unos y otros que en los términos de este y los quince artículos pre- 
<3edéntes, observen en k jkirtti que á cada uno toque, )ás leyerfjVe^lai 
vento y cédalas oiladat en'^^losi f las ha^ guardar y otimi^ir, 
rigurosamente sin omisipn ni conteonplacion, y>ain C0ntrfi.y4níc á 
ello, ni permitir, se contravenga en manera alguna. 



i« t ' • .:•'•.'.••" »\\'.^"» 






« t 



167. 

• • • • 

Uota 1^ Segon un libro de* gruesas existente en la ooniadiiria 
de diezmos, que comienza desde el año de mil seiscientos v^t^iita^ y 
parece ser el primero de esta clase, por la espresíon que se vé en 
su primera foja, se deduce que las administraciones de ellos en aU 
gunos partidos tuvieron principio en el año de mil seiscientos seten- 
ta y uno^ que hauoi eslado alternativamente, ya eii arrendamiento, 
ya en administración hasta el d^ mil setecientos ochenta y dos, que 

terminaron, y han seguido todos sin variación hasta el diaeiiAd^ 

. - , , í * I ^ ^ » 

wmistracion. ; . f ' r^-t 

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' • ". ; r. T T I 

tloÍK 2^' ' No -bemos'podidplalQan^Ear noticia d^'qtb'^hliyfií ¿írr 
inado la junta pfé^rUa éiLMps!artíciilQ9 de la ínsVruccion ^e ' íf^l^ 
dentes .quQ .van. in^^rjlps^. adquiriendo .solo la. ¿a 41^0 .las. igteiiaB 
hicieron ocursa á-S/ Mvcfciya' soberana- resolución* lefun *p6ndé, W- 
gua tenemos entendidoi 6 si se ha libado alguna, correrá demasia- 
damente reservada. 



e<o 



DIBCliOS, VOVSKOV] 



.160. 

Nota 3^ El esacto estado que acompañamos en el número dos, 
y el ligero número cuatro, manifestarán claramente la distribución 
de la masa decimal de un decenio á esta parte, y lo mismo los ren- 
dimientos de la casa escusada^ será muy importante que las conta- 
durías de las demás iglesias á semejanza de la de esta metropolita* 
na, formen otros iguales á fin de que insertos en este papel, le den 
el lleno de instrucción que se apetece. 



-I ) 



170. 



Estado que comprende Jos productor totales de diezmos de la 
Santa Iglesia de México en los veinte años corridos desde Enero 
de mil setecientos setenta y iino^ hasta Diciembre de mil sete* 
cientos noventa: formados los cuatro primeros años de los 
libros de gruesa y repartimientos de ¡a cont aduría^ y los de- 
mias desde el de mil setecientos setenta y cinco^ van arreglados 
. ^\las cuentas que desde entonces se han presentado en cada uno 
al tribunal de ellas. 



NUMERO PRIMERO. 



Deeemo segunao. 



1771 302.055 

177« 311.974 

1773 340.644 

1774 310.894 

1775 373.417 

1776.. •, 438.803 

1777.. 467.027 

1778.... ... 471.467 

1779... • *.... 504.327 

1780 ..« 612.022 

4,132.630 



1781 626.358 

1782 688.697 

1783 654.311 

1784 647.674 

1785 714.604 

1786.... ,^... 784.043 

1787 841.338 

1788 688.960 

17S9.. 712.880 

1790...:^..« 724.014 

7,082.879 



€IS 







cáin^tan ^ ed^ía. 



K3ko vt 



5 10 
2 4 

6 O 



Aiífo D8 1789. 



151.544 1 2 
416.255 2 11 
147.117 1 8 



6 11 



88.035 3 4^ 
12.283 2 6 
1.955 3 O 

'3.'ÍÍ9'5"Í 

4o O O 

76.688 1 4 



3 9 



3 2 



89.497 3 8 
3.800 O O 

4Í*465*4"3 

J36.474 i ' Ó 

• 625 O O 

26.961 3 O 

676 O O 

3.652 7 O 

.46.356 2 6 

. 11.670 O 6 

*. 19.201 5 8 

i ■ - 



O 10 



2 
O 



8 
4 



714.916 5 9 



92.375 O 9 

13.591 5 6 

1.277 3 O 

Í5.057 6*6 

40 O O 

186.289 6 8 



308.631 5 4 



406Í285 O 6 



97.243 1 O 1 
4.350 O O 



O 4 



7 O 



3 2 
3 9 



6 11 



^'¿bertda. 

11,174 7 
9.684 7 
7.449 7 
6.214 7 
2.607 4 



ortof. 






2 6 

6 

1 6 

2 6 
5 6 



45.084 1 6 



33.188 1 6 

626 O O 

28.571 3 O 

575 O O 

4.666 6 6 

150.339 7 O 

17.714 6 6 

23.926 6 6 



y 101.693 1 O 

45.084 1 5 

33.813 1 6 

33.813 1 6 

191.981 3 O 



406.285 O 5 
308.631 6 4 

714.916 5 9 



Prebenda, Ánioertarioi. 



11.366 1 8 

9.849 7 O 

7.576 7 O 

5.303 6 O 

2.651 7 O 



842 3 10 
730 1 O 
661 5 2 
393 1 2 
196 4 6 




VACAMTXS T SSCirSADOS. 



261 



171. 



Nota. En los cinco primeros años cumplidos en fin de mil se- 
tecientos sesenta y cinco, se cree faltan algunos gastos que no se ha 
podido indagar por ser necesario el examen del archivo. 



172. 



Otra. Los espresados decenios van formados sin rebaja de gas- 
tos, los que juntos con la existencia de reales y debido, quédá al 
aQo calculado prudencialmente, la mitad de sus productos poco 



ma3« 



173. 



Valor general de los novenos pertenecientes á S. M. desde el año 
de mil setecientos setenta y uno, hasta el dé mil setecientos 'nové;i- 
ta inclusive. 



NUMERO TERCSBO. 



Decenio primero. 



Decenio segundo. 



1771.. 96.841 

1773 124.540 

177S 142.984 

1774 103.120 

1775 124.586 

1776 120.395 

1777... 122.834 

1778 100.365 

1779 r •• 144.846 

1730«*«*«» 151.920 



1.231,401 



1781 140.143 

1T82 139.239 

1783.. 163;98á 

1784 151.373 

1785 177.125 

1786 174.324 

1787 171.548 

1788 ,4 218.302 

1789 , 149.251 

1790... 187.470 



1,662.763 



174. 



Los diezmos de Panuco que han estado ya en arrendamiento, y. 
ya en administración, han producido desde el año de mil seiscientos 
treinta y uno hasta el de mil seteciefttos setenta y nueve íaeloeive^ 
cuatrocientos cincuenta y siete notil treinta pesos. 



BS2 



DIEZMOS, NaVBiras^ VACAVTSi- T 8SCU8AD08. 



IT5. 

• » 

El escasado de la mitra de México se reduce al diezmo de una» 
haci[fpda3, ubicadas en juri^diqQion do Toluca» .nombradas Sun Ni- 
colás,' San Agustín, Zazacuala, Almoloya, Santiaguito, TepemajaU 
cd, y Bhquerla é Isía, pertenecientes todas al vínculo del coiide de 
Santiago: cuyos productos se espr^afán en ht forma siguiente: 



NCMXBa CITABTO. 



Años* 


ProJttcíof. 


6a*fo*, 


Líquido. 


73 


1.377 3 9 
2.013 6 6 
1.760 .5 9 
1.679 6 1 
1.719 4 11 
2.182 4 4 
1.917 2 8 

/ ;i2.351 7 5 
'2,306 7 5 
Í;555 10 
1.589 
1.885 7 10 
1.423 9 
2.704 7 2 

— 1^.696 3 3 
969 4:.^ 
í.'oVÓ 5- 
. . .1 . 961 .1 ^ : 

• . . • . • • 


150 4 .0 
308 1 
292 1 2 i 
299 2 1 
272 S 5 
933 2 10 
281 7 8 
■ *4S 7 ^'í. 
307 7. 9 
2$9 3 ÍO 
2.'{3 6 8 
245 .0 
122 3 9 
269 2 .2 t 

360 7 a 

118 3 9 
131 3 5 


1.2?b 7. & 
1.705 5 a 
1.528 2' I 


75 ;, 


76 


1.380 4 


77 

78 


1.446 7 6 
1.849 1 & 


79 

apv * ! 

81 ,.. 

82 


1.635 3 
2.10A 0' 
1.998 7 a 
1.295 5 


83 


1.355 1 4 


84 


1.640 7 la 


85 


1.300 5 


86 .*.••.• 


2.4^ 5 


87 ;.. 


2.335 3 9 


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- • V-Ót^é Los eupresados productos" dtm«nan tiel-drezmo • de semi^ 
Has yigansdos q\H^ se -coléela en Ihs hacieíidasTvferida^: • *Loj« gasw 
ióti c'ti^^isien* en- fletes, y- premios de los cóleciores -ár razón de \\\\ 
'CTTTcnr jpür cieutOy y el líquido se aplica á la {S|)fica espiritual eu qu& 
áé iuvfeVte. 
177. 

Otra. De la gruesa decimal se satisfacen antes de separarse Io9 
reales novenos á los dos contadores de diezmos á mil quinientos pe* 
sos de sueldo anual cada un«»:do¿ oficiales y u(\ notario átrescien- 
{¿¿eitituenta pesos. Ternas de esto', se pagan fodos los empleados 
qatiibEf ím lE'ciaverlay ^secrotarfai inclusad Ut» asignaolonea de IM 

Í«WM!teP^rfif y lplicl*yero^ ' . 
México. 24 de Julio de 1792L 



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M g u- lipi mm. 




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1 1 



tBRIENDO la benignidad apostólica el copioso tesoro de la igle- 
sia de que es depositarla y clairera» y derramando sobre nuestra fe- 
liz monarquía torrentes, de gracias, por medio de la bula primitiva 
^e la'sAnla .^rasB^da^y ^ otrs,s que. hoy ise tienen como partQ de 
%yft,k>f ram^j|K>f pontíAqes colmaron de beijieficios espirituall^s,]^ 
:í¡^y¡fi,d espaíípli^^n el objeto de que 3us a^ygustos soberanos^ 
^aproyfchas^n (}» las limosnas pai;a sostener los crecidos gastos 
q^ue hc^n ei:ojfa^ ^ itapen4en gustosa é incesantemente en la pro- 
WgWOft 4e la i5& Oítpdoxa. 

2. > 

« • • • 

. SieAéí púmeit P9]^ q^e w6rda ^t^ ft^etnq^iezai, la s^n^i4<ul 4p 

iJufio. ii im el aülo de. ttu^y/«4el siglo décimo sestp; piaa conip do coa^* 

-prendían tan: abuQdahtas iadullos sin^á la peQíasula^y defpi^ S0 

deaoutoieMm y .pa^ifievon laa InéiAspor k» príncipes supKepaQ^d^ 

étku ^íaeuy p u tándriaa gaiaii geál corónale a» 4^||6 GregQrMt XUlm^ 

«eaéwlo^A eatxs dMatUMS por «n btevedensiaQo.de S4$íeniÍ)M4e 

l%9JMi«k|099elbnta^ oóho.. .. • ^«,i 

TOM. 111.-33 



264 BULAS DK LA 

3. 

No ha podido encontrar nuestra diligencia en los monumentos 
de esta metrópoli las bulas Juliana y Gregoriana, ni la verdadera 
época quo debia hacer en este continente la publicación de las gra- 
cias dispensadas en ambas; pero por lo que refieren D. Juan de So- 
16rzano y D. Gazpar de Escalona^ se colige ser idéntica la costum- 
bre de España y de las Américas en el modo de la publicación, con 
diferencia en la tasa de la limosna y en el tiempo que dura una 
predicación; pues en aquella es anual y en estas cada bienio, por 
consideración á lo dilatado y remoto de las provincias: que el pro- 
ducto de las bulas es una de las rentas mas preciosas de S. M. y que 
en los. obispados se crearon tribunales compuestos.de un comisario 
subdelegado que regularmente es una dignidad del cabildo eclesiás- 
tico, de un asesor que ha de ser el oidor decano, y del fiscal de lo 
civil de las audiencias con lo demás que incluye la ley !•, titulo ieo, 
libro 19 de la Recopilación de estos reinos, cstractada de la real cé- 
dula de diez y seis de Mayo de-mil seiscientos tres, cuyo tenor se 
inserta á la letra por ser el testo cardinal en la materia. 



-'• V.i 



/: 7 : 

'.1 



^Tor ctiánto' para lá buena admfni^tacibn de la bula de la sao» 
^1[!a cruzada que se predica y publica cñ las próHrincias do nnestiws 
tníias, liáí parecido convenir que én los lugares principales hayaim 
tribunal formado para qile en el nuestros sfibditds y 'Vasallos 
terfgan mejor, mas cómodo y cercano recurso donde abudir «h 
apelación con las causas que hubiere y se sentenciaren por los jue- 
ces subdelegados particulares ^e aquel distrito y jurisdicción, man- 
damos erigir y fundar, y que se funden y erijan los dichos tribuna- 
"lésf'en las partos 7' tugares dofidfe'líciMére'Mdiericiá: real, yqiieífean 
i^ se'fórrnen de láp^rsónii á quien el totumo cmmisario.geDeíaldé la 
fftfCÉÜAñtL éVi^iéré y tiorbbiñté f^T subdelegado general parae) di- 
'^ho éfóctb; ydéloiddrque fMr^ mas antiguo en la: atidieiMtiaf en 
'éH WiiséiMáli ó impedilbento del siguiente en grado, y haga oficio de 
'AmiI el qué^o íuere en la audiénoíb y fidonde faubiere dos, como en 
las ciudades de México y los Reyes,.el'de lo eivii^ eseepito.fkppr 



.^ .TI 



.1.'; 



SANTA CRUZADA. ÍS65 

Otra cosa no se proveyere y declarare: y por la misma forma 'sea 
contador de los mismos tribunales el mas antiguo de los tofitciales rea- 
les que en el dicho lugar residieren, y por su ausencia é impediraérito 
el siguiente, escepto en las ciudades d« México' y los Reyes, donde at 
presente tenemos nombrados contadores particulares y en los^U 
chos tribunales, y por el subdelegado general y oidor se reráo, sewi 
tenciarán y determinarán todos los pleitop^ negocios y causas qu^ 
hubiere en su distrito y partidos, asi en lo tocante á la administía^^ 
cion y cobranza de la cruzada, conK> los que fueren entre partea 
y ante ellos ocurrieren de los otros subdelegados particulares do su 
distrito en grado de apelación dando, el oidor su voto y parecer con^ 
sultivo y decisivo, y señalando los autos judiciales y estrajudiciales 
y demás despachos que hicieren tocantes á la cruzada conforme á 
derecho y á lo que está ordenado por cédulas, instrucciones y otros 
despachos del comisario general, dados para la administración de U 
cruzada y gobierno de la justicia y lo dispuesto por leyes y pracmá- 
ticas de aquellas provincias como fué diputado para ello con el di* 
cho subdelegado general^ guardando en él votar y señalar los dea. 
pachos, tas órdenes que están insertas en la Nueva Recopüadon dp 
las leyea de estos reinos de Castilla tit. 10, lib. 19, y habiendo ei^re pl 
subdelegado general y asesor discordia en el votar de las causas por 
no se conformsur, mandamos lo consulto y comunique el subdelega*- 
do general con el gobernador, presidente ú oidor,- que hiciere ^ofieib 
de presidente de la tal audiencia, para que nombren otro oidor que 
asista á los dichos negocios, no se conformando y hagan sentencia 
otorgando las partes las apelaciones que ante ellos se interpusieren 
para ante el comisario general y consejo de cruzada, y no para. ante 
otto tribunal ni juez alguno, siu que por via de fuerza ni por otro 
algún modo, se puedan llevar ni lleven las causas á la^ audiencias 
reales, ni introducirse ni se introduzcan en ellas en alguna fprma; 
porque en cuanto á esto las inhibimos: y que el fiscal asista asimis- 
mo á todo lo que fuere necesario con el tribunal de cruzada, con el 
subdelegado y asesor, y ministros de él, Acudiendo á la defensa de 
los pleitos y causas tocantes á ella en todos los casos y cosas que se 
4>freaiejren, haciendo Ifks demandas, pedimentos y domas diligeneia^ 
4ttd sean necesarias, que para ello le damos poder cumplido y ser 
i%W le tiene para Igs de la audiencia realy y que asi mismo el oficia,! 
jei^l qcui ha de servir de contador ,use y ejerza el dicho ojScio.eo e 



S66 BULAS DS LA 

tribunal de jcruzads^ con el subdelegadp general, asesor y ministros 

^e él| á los cuales por rasan de sus oficios se les guardarán las pree- 

tQÍno&cias, prerogativas é inaniAidadee que deben haber por ^os- 

pecloide la cruzad^ y todos jiüutps y cada uno por su parte tendrá 

par tioular .cuidado de que lo que procediere de la cruzada y.com- 

pcaicionesi se traiga» ppnga y recojii en las cajas reales de su distri. 

to, y. que con la deams plata nues^A que viniere i estos reinos^ se 

caTÍe por cuenta aparte en las flotas y navios que vinieren á ellos 

dirigido y consignado á nos, y al comisario general y con&ejo da 

iCCttzada con relación distinta y «particular de lo- que viniere, y de 

qué añosy asientos y predicaciones íhere» y lo que bq restare debieur 

40| y el espado en que qUeda la cobmnzia y seguridad de ella: y que 

Jos subdelegados generales y contadores de la cruzada tengan cadii 

lino de por sí en su distrito sn libro del dinero que procediere de 

ella^ para que en todo haya la cuanta y. razón que conviene: y q«ie 

t6dos y eualesquier jueces, justicias, alguaciles* y alcaides de Ims 

cárceles y otras cualbsquiec personas, cunapkMayguarden^y hagvoi 

aguardar, cumplir y ejecutar las sentencias, aiaDdamietit0S y autos 

i^iie por los dichos tribunales ee dieren y despacharent^ y nadie, sea 

piado de hacer lo contrario peñada la noestra/mercedi y de«doseien* 

jU>s pesos djs plata eosayada para nuestra cámaíra; porque asi ea 

.iiwatra tcHüniad. 

5. 

La real disposición mas antigua relativa al asunto^ que ha veni- 
do á nuestras manos después de una esacta prolija revolución de lo3 
archivos, es la cédula espedida en Ventosilla á diez y siete de Oc- 
tubre de mil seiscientos catorce, y existe en este real tribimal en el 

ff • m 

cedulario primero, cuyo literal contesto es el siguiente: 

6. 

• * • 

= Bl afeir. -^Nuestto Wíef,' i^órbefnadores y ádpftAftés f fenéfli?^ 
Üé \it huestras protineías del PeVú, presidente y oidores de Ifcik 
iytte^rft9auai«inc1afird^ éffosy de Iftsdt^as hli^itiatt indias iehs y Ú^U 
¥ti&hhé'del'mat^e«iand y á lesr gobeniadi^ree, corregiéoro», ákitflMi 
Mf ^**^')r^r'dtaati69 y al^taéílés y otJ^cYwLlfeqtiier Jiieéélíyjtftti- 



SAX'TlL.OlIXTZiUDA. M? 

Itidteé; isr¿s.y pyD7iíictfls, y á csda uno y eaalesqüiier de vost 011. $14 
jurisdicción & quien esta mi cédula o su traslado signado ^ e$er4; 
baño público fuere mostrado. Sabed que la santidad del papa Cíe* 
mente VIII, de feliz recordación, habiendo considerado los conti- 
nuos V fo^sosoí fastos qua por defrbsi^t M t^4ai%> 0];is.tía|^4ad faian ^ 
haehdr:I06 deflores'Teyesiiiis predecesores 6 yo haigio. d^SQ$lndQ^4H>q<MV 
rt^ á Uin justan erasa me cio«icedi& y de; lluevo pror$>g6 la.buja d^ lá* 
üeiycibsiíriizada para que se pnedicaíSe y publicaae. eo todoa mis lei^ 
Aosy eeñoriois* Y nueetra:n»oy santo padve que at 'pcetobte f tge 
y g(AAktneL la santa iglesia catóUca Ja. manda tpaUicac por la citajr-» 
(ft ^i¥¿0sion que Ibs pontífices han beeho para, en iodas }afa lUcdíaa 
ladta» f tercera predioa&iea dé ella después de cumplida y acabada 
la segutrda que de presente cor^e juntamente ^s^tm )a bola de <iom^o4 
ricidn, éomo ló veréis por los despacho^ que para ello Éte envicír*» Jel 
^htftárrio general de la satíta cruzada, f por ^tíe él y los otroe'do- 
mrsa¥lt)9 subdelegados han de dar sus mfitndumientos y cartas para la 
di(ihá 'predicación y cobranza de la limosna de día y al seryieíd de 
Bióe y mió conviene que aquellos seaa cumplidos y ejecu toados; '^¿^ 
niAtiAó é todos y á éada utio de^vos en truei^^rros lugares y jurisdie^ 
x»ioneft'^e cada y cuendo os fueren presentadas cualesquiera cartas 
pi oTisiones y mandamieatós dei dicho comisario general 6 úe sus 
subdelegados, Ids cumpláis y ejecutéis y hagáis cumplir y ejecttiar 
sn todo y por todoicomoiien ella se contiene;, sin que les deis ni eon*- 
sintáis dar otros entendimientos ni declaraciones algunas;. y>m«ubs 
que cuando se fuere á hacer la dicha presentación y publicación an- 
te todas cosas se os presente lá instrucción que el dicho comisa- . 
rio general ha dado de la 6rden que en ella se hubiere de tener^^im- 
presa en molde, firmada de su nombre y sellada con su sello. La 
cual haréis guardar y cumplir á cada uno de vos en sa jurisdicción. 
V no farades ende al por alguna manera. Fecha en Ventocilía^ á 
diez y siete de Octubre de mil seiscientos catorce afíos.— JTo ¿trey, 
— ]for mandado del rey nuestro señor. — Pedro de Ledesma. \ 



7. 



'\\U ( 



•'BU^éfutioefio 'de Agesto de fnil sehteiente» treínu* y '^tim, 
tfidó^Mte^realtiuái^Yieia'tfti aiiro átcíofdade qiai^'et "el de qm^éi^bTn 



éarga IK Ensebio Ventura Beleña en la Recopüacion aumitm d» 
•lia á la foja 3S del MgiMido foliage del tomo primero» y es como 
te sigue. 

8. 

Que en conformidad de lO' dispuesto por real cédula de S. M de: 
veintiséis de Marzo 'de' mil seiscientos diez y seis y testimonio 
de ella adjunto, cuando se hubiere de publicar y recibir la bala de 
la santa cruzada^ vayan & casa del comisario general subdelegado'. «I 
asesor del tribunal de ella^ oí físeal de & M. que tambieu lo es de 
él, y asimismo dos oidores de la real audiencia y dos alcaldes del 
erímén los que fueren mas modernos, y le acompasen á caballo con 
ks demás personas del acompañamiento ordinario hasta el eonven^ 
to 6 iglesia donde fuere y ha de estar la santa bulaquQ se hade pu- 
blicar, y de allí salgan en procesión todos los referidos hasta la igle« 
siacsuedral. Y llegando el dicho comisario suddelegado cou la santa 
bula (que ha de ir debajo de palio) á las gradas que están antes de 
la puerta de dicha . iglesia catedral, salgan d recibir la santa bula 
isl virey y oidores que estuvieren acompasándole: y lodos juntos 
prosiguiendo en la dicha procesión entren en la dicha iglesia hasta 
el'kigar donde se ha de poner la dicha santa bula y después se aco« 
moden éú sus asientos según la 6rden dada, ocupando el lugar i»< 
mediato al £xma« Virey;. y el dicho comisario subdelegado en tilla 
de teireiopelo negro con su almohada de lo mismo, y luego los de* 
mas oidores por su 6rden^ 

Para no entrar en un detalle drinasiado prolijo, que en lugar de 
dar idea cumplida y clara de esie ramo lo coiifundiria, así sobre las 
bulas de vivos y difuntos, como sobre las de composición y lactici- 
nios, creación de tesorerías, administraciones y otros ministros, nos 
contentaremos con fijar cl término de las antiguas soberanas dis- 
pociciones. En primero de Noviembre de mil seiscientos ochenta 
y uno, en que vi6 la luz pública la Recopilación de Indias donde es- 
tán las principales de la materia según se registra en el título SO 
4^1 li^ro 1 ? Tefiriá3tdQnoS'& las; veintisiete leyes de que se compitrQo 
Atoely 4 Jas diez y , nueve rismifiones de «u jcaI^b é. igitalmn&tia é\f^ 



8 AHKA aai^ZADA. {t€9 

^e espoBdB los ciUujios aiUor^s SoJL6rzano 7 Escalona qat tímalo 
cindadojimpendiaron. ^u recoger Ip mas precioso del asupto de la 
bula de la santa cruzada y posteriores de composición y lacticinüpa^ 
de C9yas respectivas gracias omitimos tratar portazgarlo agenx>.de^ 
•iMstio instítato. 

10. 

En cuatro de Marzo de mil setecientos cincnentay espidiS el Pa^ 
Benedicto décimo cnarto una bula, y S. M. en doce de Mayo déff 
siguiente, dos reales cédulas en rirtud de las que el virey ttínde -dé 
Revillaglgedo, previos los serios dictámenes qite'tuvo por convenien- 
tes, formó y publido á los Veintitres^ de Diciembre de sefecietttoá 
cincuenta y dos, un reglamento que insertamos á la lettar'pOT seif 

dificil su compendio é importantes todos los puntos que toca. ' 

■ I. .• 

. ' <* • ' * 

Don J uan Francisco de Gúemez y Horcasitas, conde de Hevilla- 

gigedo, &C. 

12. 

Por cuanto el rey nuestro señor se ha servido en uso y ejercicio 
de las facultades que la santa silla apostólica le ha concebido por 
breve de nuestro Santísimo Padre Benedicto décimo cuarto, de cua- 
tro de Marzo de mil setecientos cincuenta mandar espedir, y dirigir- 
me una real cédula á que acompañó copia del citado breve, cuyo te- 
nor es á la letra como sigue: 



« I 



El rey. — Mi virey> gobernador y capitán general de las provine 
cias de Nueva España y presidente do mi real audiencia que resi- 
de ^ la ciudad de México. La celosa vigilancia con que atiendo 
6 facilitar & mis vasallos todos los posibles alivios y aumentos, agita 
qii piadoso ¿pimo y fomenta en él cuantos medios puedan concurrir 
¿conseguírselos por cualquiera cpmun ó estraordinaria diligencisu^ 

■ 14: ■ 

Tenéis repetidas ^sperienom 4%laa rectas otiles pr^i^ídoociat 
%iie ba aplicado ea esa«.nú»4PMLÍQÍ084e AiQ6rioa«;p9ffa.afegiiriúr ^m 



Ies-l};U'e \a -petitúecen y que son preeisos pata atender á «u cooMr- 
václbn, á la'sisguTrdad'y fiefetisa de esos vasaMos, á mMit«Mrla8>eii 
p^2 y justicia y e^ítaile^ fas aflicciones áqwe; reduce uiuk gtítv9^y 
ia lastimosa que en muchos parages de esos dominiosie oteerva oo« 
mucha frecuencia y ha sucedido en al|;unos últimamente, según han 
puesto en mi real noticia algunos gobernadores de las estorsio- 
mj^'^P' WW^í PftAioiíH*, -4^ri«fiiw^. .ííííb^ca^, ea >s eutraxlas <|ue 

]rr^ojr4H>fVf^^'ft^^ »Qlv:ájÍQaxAefUQ .^bUa^^ de qu^ h^jf. resultado la§ 
fi,í;^f:^i^ga 4wi«stíi^. pcm&^pWBQO? ^p, líi deíQlaí^pn de aqufillaí^ 
jW;ftfi^p^iftn í}e. tftipjptlQ5|j nniei:te& dft mu(;}^os espaj&ples^ indios y 
]p^t^f|Sjy.yvial£M^i6in d^ m^gi^fQjs siu,^^^^^^^ ^^ ^.tádos^ robp de 
mucha^bg^. y cfia/iw#s nx^ioxep df 4mbo!3 fw$^ x^dopida?, f|9c 
esta tragedia á la esclavitud del olvido de nuestra sagrada religión, 
al horrible error de la idolatría^ a* his destetables costumbres de los 



15. 



../j .' 






No han ofrecido espectáculos menos lastimosos la^ operaciones.de 
la dttípq;^ guerra ^sí en los escesivp^ gastos que ha ocasionado muer- 
tes quQ de ella han. r.e^sultado a(;caso. de los comercios, escasez en 
esoa doihmios de los. géneros, frutos y víveres á su cpnservacion, y 
qué se conduce de esto^ reinos e.n que el comejcip d^ ellos ha sido 
igualmente perjudicado, impidiendo también el tráñcQ de los fru- 
tos de unas de esas provincifis^on otras por la dificultad y riesgo 



de trasportarlos á los puertos: 



\^ 



"^^'^ayorés'pei'jüícibs'lian'iiitentádo miseneniigos contraía qufétud 
fyyén éspifiteár^e algunos dé leá mísm'o^^vasállos, introduciendo 
éhttíé éTlos sin noticia de los íñínistros del triWnál del ¿anto oficio' 
deía inquisicibn, iibrok y papeles prohibidos y^eicandalosos, cateéis^ 
mos religionarios, y manifiestos en nombre de su soberano, ofre* 
ciéndoles varias libertades,¡privilegios y esenciones para evitar 6 per- 
f«¥t{r«tt^«éáItá^,Á^«1í ^ lüéiioé a«i<««tiMb y Aroié y^dria -báber 



SlirrA CHUZABA. 171 

santa & católica y religiosas costumbres^ propias en ios qtre las pro- 
fesan. 

17. 

Tengo bien presente cuanto incita, y puede mover, en varias na- 
ciones (coipo repetidas veices )o ha manifestado la esperienciaj el 
interés, emulación y otros motivos para observar con oontinuas 
insidias la ocasión mas oportuna y que pueda ofrecerles para insui • 
tat esos dominios, la desprevención que noten en sus presidios, ]^ 
plaza de la costa é internos. 

la. 

« 

Considero que siixujaa segura contiwa asistencia psoducids^ por 
el apronto d§ caudales en fincan efectivas y prontas, no puede coflíf 
seguirse su qonservacion en estado respetable y capaz de nnf vigor 
íosa defensa á laí fuerzas con que se intentase invadirlos, y que pxot 
duzca el concepto de la grande dificultad 6 imposibilidad de domi- 
narlos nación alguna, y el de la necesidad de esipesivos g^sto^ ]^ 
dispendios para reducir á hostilidad su^ ideas. 

19. 

Entre les fondos mas copiosos y propios que pueden aplicarse pa- 
i^a atender i esta urgeneia, y á los fines que quedan espuestos y 
son tan útiles y convenientes á mis vasallos, es uno el del prodüctq 
de la limosna de la santa bula de cruzada de vivos y difuntos, y e( 
de las demás gracias contenidas y anexas á ella. 

so; 

He visto con sumo desagrado y septiQÚento que a,s! en eslióos co« 
mo en esos reinos, no se ha seguido el método regul9.r y preciso pa- 
ra asegurar la administración, recaudación y cobranza de ea^os cau- 
dales, de cuyo des6rden han resultado en algunos obispados de esos 
reinos de Indias, quiebras de sunoas considerables que eüstan en 
poder de los tesoreros, y han quedado incobrables por no haber en 
ellos foodoii oon que re^nplasarlos, na haber alguno» presentado 
ftadoiea, como debía ejecutarse, y haberlos dado otrefl^mn las hipóte^' 

ea» y ábpnos necesarios. 

ToM. IlL— 34 



^72 BULAS, BB .L^ 



21. 



También se ha verificado haberse convertido crecidas cantidades 
en gastos inútiles, salarios y ayudas de costa, superfiuos y escesivos 
eñ mucho ná'tiero de individuos dependientes de los tribunales de 
cruzada no necesarios á los fines que se les aplicaba^ y sí contrarios 
á los piadosos de la concesión de la bula y demás gracias; acudiendo- 
se ¿Tos en que aquellos fondos ¿ebian emplearse con otros de mi 
real erario precisos á urgentes destinos para asegurar la conserva- 
ción del Estado. 

22, 

• Para contener este desorden, cortar en stf'raiz tos vicios y per- 
juicio que ha producido, y evitar á mis vasallos el inescüsable (en 
ocasión de una guerra & en las frecuentes de los insultos de los in- 
dios bárbaros) de usar de otros arbitrios para que concurran con 
estraordinarias contribuciones al apronto de los caudales que por 
falta de la mejor administración de los de cruzada dejasen de ser 
efectivos en aquel fondo, resolví impetrar (como lo ejecuté) de la 
Santa Sede, concesión y facultad, njecesaria para asegurar la recau- 
dación, cobranza y distribución del producto de la santa bula de cru- 
zada de vivos y difuntos, composición y dema^ gracias á ella ane- 
xas, con el fin de que sean estos caudales n^s copiosos y otiles á $U9 

piadosos destinos.. 

23. 

Ha condescendido á mis religiosos deseos la santidad de nuestra 
muy santo padre Benedicto XIV, espidiendo para su práctica y 
cumplimiento en cuatro de Marzo del a5o pr&ximo pasado de mil 
setecientos cincuenta, el breve correspondiente de que os acompa- 
ño y dirijo la adjunta autorizada copia. 

■ ■ • 

'•••■'•:• • 24. ■ • ■ 

Por SU contesto os eiiteirareis de que me concede eñ él S. S. y á 
los r^y^es mis sucesores plei:ia y libre autoridad y facultad de hacer 

exigir por las personas eclesiisticas que me sean gratas y acepta- 



SAKTA ÓltUZADA. 273 

bles, y que yo diputare, las limosnas, rentas y probentos de la san- 
ta bula de cruzada de vivos y difuntos, composición, conmutacio- 
nes de votos, dispensaciones y demás gracias comprendidas y anexas 
á la misma s^nta bula en la forma que en. 61 se esplica, y basto so- 
lo el término de obligar por medio de aquellas á los primeros-con- 
tribuyeutes á su efectiva paga y entrega i los ministros que yo di- 
putare para administrarlas. 

25. 

Igualmente me concede su santidad, y á los reyes mis sucesores, 
plena y c6moda facultad de administrar, recaudar y distribuir por 
mi y con independencia absoluta del comisario general y demás 
apostólicos, todo el producto de fas espresadas gracias. 

26. 

Para la práctica en.la primera parte de la concesión de S. S., he 
elegido y nombrado por comisario principal y juez apostólico eje- 
cutor del referido breve en el territorio de ese arzobispado de Méxi- 
co, á D. Luis Fernando de Hoyos, arcediano de esa santa iglesia, y 

* 

para el caso de su muerte, ausencia ú otro legítimo impedimento, á 
D. Ignacio Cevallos, tesorero de ella, y por la de ambos & D. Ma- 
nuel Antonio Rojo, canónigo, por las noticias que tengo de la bue- 
na conducta y celo de estos eclesiásticos, con calidad de que el nom- 
brada en segundo lugar no ha de ejercer jurisdicción alguna sino 
en el caso de la vacante del primero, y lo mismo ejecutará el terce- 
ro respecto del secundo, como lo entenderéis de la instrucción y cé- 
dula que he mandado dirigir al primer subdelegado^ eotendiéndoae 
que éste ó cualquiera de los nombrados, cada uno eu su lugar ha 
de servir este c^rgo por el tiempo de mi voluntad. 

• 27. 

Conviniendo unir á estas facultades la autoridad apostólica que 
reside en el comisario general para que se ejerzan por un mismo 
individuo, he tenido á bien encargar al mismo comisario general la 
subdelegue en los tres referidos, cada uno en su lugar con las mis- 
mas ciircuBStancías para que la ejerzan en el territorio de ese arzo- 
bispatdo, y no mas; á cuyo efecto ha espedido el comisario general 
el adjunto despacho. 



28. 

Iguales naspeodvo» yhnviliraliiiéntos te han hedió por tftf y el co* 
mlsatio gdijDeraly & otroa eclesifaticos de todos e^os ittis dtyftiitiiDs dé 
Aittéfkia é islas Filipina», para jqne cada uno éjier^a teh sn diócesis 
amh^ facultades en ios términos i que cada nno se jestien^h. 

29. 

Por el que también os remito con ésta y espido ¿ ese comisario 
priocipal y que pasareis á sus manos (después de haberos enterado 
de su contesto] comprendereis he destinado y aplico precisamente 
todo el importe del producto de la limosna de la santa bula de cru- 
zada de vivos y difuntos, composición y demás gracias á ella anexas 
á la conservación de los presidios y plazas de las costas é internos 
de todos esos mis dominios, (en que se interesa la de nuestra santa 
té católica y sU auíüento, al que sé dirigen y estienden las espresa- 
dfts gracias y nueva concesión) á cuya seguridad y la de esos vasa? 
líos contribuye que aquellos se mantengan en defensable estado 
cómo para libertarles de los crueles (mpe.tus de los indios b&rbaros 
y de sus funestas consepi^encias. 

30. 

igimimente ha d<e atenderse con eMe producto, ai asistidos }ós 
|)rosidios qi]eda«e algiin(>, i la con^erracion y aumento de las mlsio- 
tes 0n que se ejei^eitan en varias provincias de esos reinos, el 
«po8«ai€o celo y santos institutos de la^ religiones, dirigido á la pró- 
ipágacien<del Bvatigdlioy exáh&cton deñüestra sama fé cat&íica,C5ñ- 
forme al dicho niieVO breve; y lo que áiltase para estos santos reli- 
giosos fines, convertido en elloe todo el producto de la bula y sus 
gracias, se ha de suplir de cualesquiera otros ramos de ipi real ha* 

'^íianda. 

81. 

1^9. adoiinistracion y cobranza del de orusa^ no ha eido kt loas 

PQpforme ni arreglada basta abora,'8agiin lo ha éemtelrailo la es- 

jperiepcia^ asf por la noala mrsacion de caudales en algiiiioa|>aff^s, 

como ppr la decadencia que generalmente en tedos lia tenido «Me 



\ 



8A1ITA OIIÜKAt>A. feVS 

fmáOj eoai|iftT&4é «éft e! impcmé que en ant^tore^ tiempo pro- 

92. 

Obliga la necesidad de su remedio á establecer nuevas reglas 
distintas de las seguidas hasta ahora^ pues de su práctica 6 abuso 
han resultado consecuencias tan poco favorablesi y me han parecido 
desde luego y hasta %ue la esperiencia y el tiempo puedan introdu- 
cir otras mas conformes^ las mas aceptables las siguientes: 

33. 

Os nombro á vos y á los que os sucedieren en los cargos de 
^irey^ gobernador y capitán general de esas provincias de Nueva 
España, por superintendente general y privativo de todo elimporte 
Aei producto de la limosna de la santa bula y de todas las demás gra- 
cias comprendidas y anexas en ella en toda la jurisdicción de ese vi- 
xeinato, como lo sois y debéis ^r de todos los demás ramos de mi 
real hacienda que se adeudan y recaudan en él, para que los con- 
¡drtais y empleis (como es mi Animo se conviertan y empleen) en 
los ^antúii^ íities qtie se señalan según la tnente de su santidad. 

Los gobernadores y presidentes de las audiencias y provincias de 
«sa Nueva España^ to han de ser igualmente en sus respectivas 
jurisdicciones» subordinados á vos los que lo estuvieren en la re- 
caudación, cobro y distribución de los demás ramos y rentas de mi 
real hacienda é independientes tos que en la administración de estos 
estuvieren establecidas 6 se hallaren hoy con esta escepcion. 

35. 

Coúio y deStde luego mando que vos y ellos culdeisr de que en la 
"ftfittilnitrfracioA y reeatidacion del ramo de cruzada, se cause el me- 
4k>v gáttó que sea posible en salarios, ayudas de costa, gratificaclo- 
tteis eotttfneef^née y reducción es de moneda y otros que con cual- 
mtínsti^ ffmió se hayan impendido, reduciendo los que estraórdinaria- 
IkMftté «ehaybh concedido y bausado hasta ahora, estingiiiendb los 



076 . Bulas i>B la 

qae cooaidereU inútiles ea beneficia de estos caudales, que tienen por 
objeto el aumento de la religión católica, la custodia y defensa d^ 
esos dominios, y la quietud espiritual y temporal de mis vasallos, í 
cuyos santos fines los aplica desde luego mi católico piadoso celo en 
consecuencia de lo prevenido y mandado ep los indultos de estas gra- 
cias, y especialmente en el que nuevamente se me ha concedido por 
nuestro muy santo padre Benedicto XI V^'para que con vuestras ór- 
denes y las de los respectivos pi residentes y gobernadores; le distri- 
buyan y conviertan en ellos por los oficiales' 'de las cajas dé mi real 
haciendii. 

36. 

En cada diócesis ha de haber un tesorero que se encargué de re- 
cíbir'todó el número de bulas que se destinase á ellas, de su dis- 
tribucion y dirección á los partidos, en la conformidad qiie se espre- 
sará. 

37.. - • 

' • • • 

" • • , r » 

Si hubiere ya este tesorero, ha de continuar bajo de, las reglas 
que se prescriben precisamente, y con el salario moderado que se 
señalare, según se dirá, y recibiéndosele antes las fianzas necesarias, 
ó revalidando las que tuviere dadas, con tal que sean conformes, 
digo suficientes y seguras, y donde no le hubiere, le nombrareis vos; 
y Itw presidcníes y gobernadores cada uno en su distrito y jurisdic- 
¡cidii/ mediante' aisimismo las* fianzas que debe otorgar en resgnar- 
-do deilosicaudules que hayan de entrar en su poder. 



.V','' . ''' i'i. ■■>.;»).:!" i.. ••• : ' • • 58>' 



Por ahora se mantendrá el tribunal de cruzada que hay en esta 
capital de México compuesto de los mismos sugetos que actualmente 
sirven en él; y se fenecerán las causas pendientes de cualquiera cla- 
se quQ.sean,. pero de las que ise causen ea adelante apaqiae proce- 
de^if de'motiyp anterior á e^^ nuevo estableclmieato 6 aunque estén 
pen.di^ntes en primera instancia^ se separarán las que puedan toqar 
4.^ a.dn;\inistraciox} dQ gracias espirituales, falsedad 6 «ubstracQipn de 
bi^as y d,emas.pertenecienu;S;á las • jg3u:]altade8 de loscMiímiiios eje- 
. cp^ore.^;^el,bx.Q^ve de cuatro d^ Marzo y subdelegado del comisario 



SANTA CHUZADA. 277 

generíil) siguiéiiclose en el juzgado de estos, y feneciéndose en el tri- 
bunal con los réeirrsos á la cotíilsatia que en los casos que só deba 
según derecho y práctica: los que procedan de la recaudación y ad-' 
ministracion de todo el producto de cruzada, se llevarán ante mis 
justicias y fenecerán en el tribunal de vuestra superintendencia 
y demás superintendentes de este ramo; señalareis el sueldo que de- 
ban llevar los ministros dependientes del tribunal (si fuere, cops-. 
tumbre dársele) según sea el trabajo y oeupacióp quQ le quedCj y 
también el que os parezca correspondiente al trab^ijp del comisario 
prihcipal, una ayuda de costa al asesor y, i:^otariq quQ nepe^hjári^ i 
para su despacho, sin que estos pueclan llevar otros derechos te-, 
niendo para todo presente el breve de su santidad, en cuanto manda 
evitar gastos superfinos. 



99. 



r 
\ 



4 » 



Respecto de que por esta disposición deben cesajr ios $^]:^74!^l^ga«-. 
dos generales de cruzada, haréis se recojan los pleitos y causas pf;a^ 
dientes ante ellos en todo el distrito de vuestro vireinato, y se les 
dará curso según su naturaleza y lo prevenido en el capítulo ante- 
cedente.- • ■•• •• ••■'•■' • ' " • "''- ■ ' - 

* I 

• ■ ., ^O. / 5..'.. .' i'iíi'jo/' ..1 :' 

Igu^lmeQt^* habéis de sQjlatar. i todos' )qs deins^s 8ub-4el^gmipij 
r^peQtávos dq cadft di6cesis de las . emprendidas €9» la jurisdiocioa 
dehese vireinato, el salario que haytin degozOiir» atendida la cisteo*, 
^9n de. cada obispado, y la mas 6 menos ocupación que les xesujlte,. 
señalando vos también ú omitiendo conforme lo compxendais con- 
veliente .0. necesario, la ayuda de cp^ta. coi;respondient6 al asesor y 
notario qpe cada comisario nombrado ppr mí, y sub-de)e^do por- 
elcomii^rio general, hakbrá . de tener para el despacho de su juz- 
gado; pero p§i,ra la a9Ígnaciou . de salíirios y- ayudas de costa á los 
que deban gozarlas, habéis de.atender muy estrechameinte al, encar- 
go de su santidad contenido en el citado breve, y á mi preciso deseo 
de que se eviten gastos superfinos y escusables, haciendo considera- 
ción á que es el principal objeto de* este nuevo establecimiento, y á 
que-no prodüsica contrario eféfétó, no lográndose coto respeeti» á los 
gastos que con el antiguo se causaban^ un ahorro de notable diferen- 



cj^ fiobie que q(( r«{ñto v^l«¿« ^o^JISQ^Qt^ puM^ ello he^ de» vo- 

Del reglamento que sobre esto hiciereis y que comprenda todos 
los individuos que hubiesen de emplearse en I09 obispados dolos 
territorios de la jurisdicción de ese vireinato, me daréis cuenta 
para obtener mi aprobación, pero sin dejar de ponerle d^sde lue^o 
en práctica á fin que jio sirvan sin salarios ni ayuda de costp. los que 
las hubieren de gozar respecto de que esto no obsta para que mi re- 
solución se apruebe ó modere lo que yo tuviere por convenieiUe. 

42. 

Las bulas que de estos reinos se remitieren para esos de Indias, 
irán dirigidas por el comisario general á los subdelegados resp^c* 
tivos, á quienes transfiera sus facultades según la presente dispo-- 
sicion. 

Luego que en ellos se reciban, se han de entregar por dispp^i^ípj;!* 
de los mismos sub-delegados y de los presidentes y gobernadores, 
cada uno en su distrito y juris<)iecion, que han de tomar noticia y 
conocimiento de las que son al tesorero, oficial real de las cajas de 
ná real haeieiiday si las hulnere en el éistrito, y d« no, de las que 
estén mas inmeáiatas, oon intervención- del ócmtedor ofidat real de 
ellas, espreeanéo^el ntaftei^o que de cada ohtse se le entregase, y hecho 
esto con la conveniente formalidad, se díspondrft y procedlsri á la 
publicación y predicación de la santa bula en la fbrma acostum- 
brada, shi alteración en el todita ni en ía parte principal que mira á 
lá dará inteligencia que debett tener los fieles que reciben la santa' 
bula, de las indulgencias y demás gracias que por ellas se les con- 
ceden y áe los sanos y piadosos fines í que se aplica su producto re-- 
gladb en todo á la mente do su santidad. 

44. 



SANTA CRUZADA. 279 

■ • • • .:-j : ^ o '/j. 

el consumo de la dipcesis con precisa intervención del contador ofi- 
cial real de las cajas respectivas, qoe ha de hacer el cargo necesario 
al tefiO^nero jdÍMes»Ai|o i^^\ ,^f^f^^JO fl^ .l^ji^^ que rpci)>e ¿or clases 
parp Ui5ttent4. ^u§i<i.wiíienípa h* dp pf^entarle ,de su.prq^Ufs^o ,6 
iogr^ao>de.¿l:etil9M9m|iWS(^^^ ; . 



45. 



I • 



•El tesoriej^o 4ÍQ^.6^9i^. ha de tener pbligadion .de solicitar en tiem- 
po oportuno los despachos y óirdon^s correspondientes delsubnlele- 
gado, para los curas, párrocos, doctrineros 6 demás personas ecle- 
siásticas que el dicho subdelegado tuviese diputadas para la publica- 
cion^ y^predicsi^Gipn ^jg^rtlcular de ia ^anta bula en cada pueblo. 

46. ' ':''." 

A e9t09. .d^spaphps appaipanaieis Vips otro circular diri^ido.á las 
justicias del distrito de yues^a superintendencia generalpa^a que 
reciban las bulas que se les remitan, y las repar,tan en lospi^^blos 
de su jurisdicción, nombrando colectores en ellos para que las dis- 
tribuyan y reciban su limosna, valiéndose para el cobro de los 
apremios .que en caso necesario se deberán practicar en la forma ^ue 
prescriban los comisarios principales eñ sus diócesis. "ílásrefe- 
ndas justicias serán responsables al cobro y entrega dtel pYoducto 
de la bula. 



1 » • . • 



47. 



Las bulas que se destinen á pueblos de iridios sé entregai^tí I los 
corregidores & alcaldes mayores dé los pueblos de éabt'ééta, para 
que en ellos y en los demás de su jurisdicción donde hubiere gober- 
nadores indios 6 caciques, se distribuyan y cobre su limosna por 
la mano y. medibs .que corresponda, y exigido el prodiM^. de Jos 
que las Xomen,ihan:de cuidar loe. gnismos corx/9gidokV9s :.-^ ¡i^k^^es 
mayoi^ei 4e .veo»ud«;rle :^ 4i^tregár le,*: según y;óctmio! la^dcbMatíQn 
los. üeeies ^ii|>ttto¿'que «stán: á eu .cacgd;,'eiendf» ^ Ja L<>blig9^^i99;.4^ 
loe dichos conregidores: y «doaldeat mayores^ -dar Cimasa». 4^. P4tí9&c- 
cion al ingreso de sus empleos, y desde luego los qué \íí» .eft^n ^j^r- 
ciendo de responder del producto de las bulas que se hubiesen re- 
parjtido^ y de la en^rega,de las que hul]^ieperl sobrado,. eji la mispia 
forma qxit afianzan Tá cobranza y entrega déT ímporfe de tributos. 



280 fiVLAS D£ LA 

48. ' 



Los referidos coriegidored y alcaldes mayores se valdrán á su 
arbitrio de cualquier espaBol, tadque 6 indio gaberoador para 
que reparta las bulas en los pueblos de su jurisdicoíou y recoja sus 
limosnas, por la mano y medios que señale el comisario juez ejecu- 
tor del breve, nombrado por mí en cada diócesis, y su producto lé 
tendrá á disposición del coregldor 6 alcalde mayor, quien podrá re- 
cibir de estos las fianzas b seguridad que le parezca. 

49. 

También le daréis vos, los presidentes, gobernadores, como jus- 
ticias principales, cada uno en el territorio de su jurisdicción, los 
despachos y órdenes necesarias para los corregidores, alcaldes mayo- 
res y demás justicias, á fin de que reciban con el mayor respeto 
y veneración la santa bula, y concurran á su publicación con la solem^ 
nidad y forma acostumbrada. 

50. 

El referido tesorero diocesano despachará oportunamente de 
su cuenta y riesgo por todo el distrito del arzobispado d obispado, 
verdaderos españoles y no indios ni de oirá nación ó mezcla, con 
las bulas, despachos y órdenes para que las entreguen á las justicias 
respectivas con noticia y conocimiento de los párrocos, doctrineros 
ú otros eclesiásticos^ tomando recibo de aquellas con espreston 
del námero do'bnlas y clase de ellas que entregasen. 

51. 

> • 

También han de entregar los espresados verederos í los curas, 
6 personas en quienes subdeleguen sus ¿Btcültades es el comisario 
principal dé cada diócesis, paca el usa de las que en virtud y nom» 
bramiento le6Corresponde,:lo5 respeotivos.despfidiúsque les entie^ 
gara el tesorero diocesano, de cnyo.cargo^erá.iel recogerlos como 
queda espresado. •• .• • ' ;. j 

' ' 5íí. . ^ . !■ • t. , ■ • ' 



I I 



Las justicias; en virtud del recibo qué han de dar al Veredero 
á fiívor del tesorero diocesano, han de quedar responsables á la 



SANTA CRUZADA. 281 



entrega del producto de la santa bula y demás gracias, en poder 6 á 
disposición dej^nismo tesorera, á Ips plazos y en la forma que se ]e$ 
advierta y con.la formalidad ciientay razón que ha de establecerse. 



♦ ^. ' 



53. 



Se prevendrá por vos y por los demás respectivos ministros á las 
justicias, que nombren un colector español, de su cuenta y ries- 
go, que recoja las bulas y las distribuya á los fíeles^ firmando y lie- 

• • • ' 

vando razón 6 lista de los que tomasen las bulas en fiado para la 

cobranza de su limosna & los plazojs que se prescriban. 

... . * I . 

•54. ■ 

Eq c^iSo da que eean opúsos los alistados qii,a, h«yi^^. tomado en 
h^ xe(eT\^B^ conformidad la bula á la referida, contnbucion de au 
limosna al plas^p prefinido^ y sea preciso proceder contra ellosi 
acudirá el colector á la persona que el cooiisario subdelegado hu-i 
biere diputado para este caso, conforme á lo que se espresa en el 
citado breve, y en consecuencia det nombramiento que hago del 
mismo prelado para ejecutor de él, á fin de que por los ^pedios mas 
suaves, méhbs moldstos y costosos y los que tuviere á- bien aplicar 
en virtud de cualquiera de las facultades que en éi residan, obligue 
^ ^ óaf'óiídisos; hasta que pongan eh poder del colector la 

limosna dé la tula' qué hubieren tomado. 

• M • •• • 55/ 

Concluida la distribución de las bulas y recogido el producto de 
ellas, ser& á cargo de los justicias responder de todo al tesorero 
diocesano de quien han de tomar el recibo correspondiente que 
cancele el que dieron al veredero, par el cual les ha de hacer el 
careo el tesorero diocesano. 

í.j ' . .ir..' • " Ki;"' ' • ^^ 

Piara qué sé^llevÍB coh mas fóríñáHdadyregnlat método estacúen- 
ta- jr ra^ñj'se dlsfribuirá la data de ella eW trés clases qiú 8oti1a% 
qttis hatí'detíub'íir elcátgó'que él tesorero diocesano haea i'las jus- 
ticiad: la pHmera ^n caudal éféctitro* la segunda en bulas existentes 



282 BULAS DE LA 

aue se hdn de exhibir, y la tercera "efi las díslnbqid^s V nó cobra- 
das; bien que e^t'a partida se há de salvar con la j[ustificac¡on plena 
de haberse practicado las diligencias necesarias, y la relación de 
los deudores para que se continúe-, hasta cobrar de ellos por los 
términos que van referidos. 

É 

' ' •: M* » • . • * 

Del cargo qiie por el contador oficial real respectivo se hiciese 
al tesorero diocesano por las bulas que ^e {e hayan entregado, serán 
data las mismas bulas no distribuidas que las justicias le hayan 
vuelto: el caudal que de efecto, 6 pagado en virtud de libranzas 
legitimas de mis ministros que según la presente disposición pudie- 
rtsn* darlas' cotí las cartas de pago de la& perdonas á cojro ftivor se 
eiapídieren, y los recibos de las justicias ^^e es^éSén Iéls bu-las di*- 
ttíbitídasy lio cobradas; con WsTceadofí ¿é justificSicíotí áe dilí^féfe- 
cia^ Jj^fácticádas contra los üiñísbr. 

• t f * ■ • . * • •" • 

. • ..J ' t » ' • ' . . ^ ' , 

^ ^¡e^pej^tp q)ae por esta .6rdeipi llegará hfista el contador oficia) real 
Unoiiqia.esacts^ de las. bulas distribuidas y no cobradas, deberá e^te 
pasar al prei^^^nt^ 6 got^e^nador.reapectivo' relación de los fijóles qpe 
hayan recibido y no pagadp U citada buJa^já fia de j^e remitiéndpt 
la al comisario principal dé las providencias que mas condujeren, 
hasta que se logre hacer efectivo en poder de los colectores y por 
consecuencia en mis cajas realea el importe de estos atrazos. 

I • ■ . . ' I . ■•I 

. ¡ *.?••' 

, naií ^6 quedar. sjijeto? á vos y á )os respectivos pfesiclentesf y go- 
bernadores, ios tesoreros diocesanos, las justicias de Ids pueblos y 
también los colectores que estas pongan eii 6rden al cumplimiento 
de su obligación, haciendo responsjon de las bulas que reciban, como 
en la entrega y satisfacción del producto de la bula y demás gracias 
^jifi ?nt][are en ^u, ¿poder, ,oomo &a cuanto á.lf buena adqunis^a- 
cipR.JÍ .í^ca|idacio^.qií,e,se l^s,epcargase «ala miaría foiinajyxir; 
cunstetnciá que lo estarían y deben estarlo. en larecitudapíon. adíni- 
nistr^cion Jr.eAtreprde j^ualquiera ramo de mi real hacij^pda. 



60. 

El cargo del importe procedido de las conmutaciones de votos, 
dispensaciones, y otras gracias (para cuya recolección se han de 
observar las mismas reéias que se préscribeti poí'ltf qué' toctt & 
la limosna de la santa bula} 'sé' ha de fbrm'á'r^ot' la ñi^iibiá 4Íie «<f 
pasare de 6rdeii de los coriiisairios pi'íntípaleí/ysíibdélágfeafiw dil> 
¿omisário généVal alas iñí^iba^ cajáiá, firéstiltaMó'&J&fafttM etfft^gll-: 
do (como debe ejeéütársé) estos efécttíáf éll j^bd'etde los t*s6reinM*ó- 
cesá'nos 6 de los óoíéótórds pa;tticulk\ré's, i^'obJi^irM'fi wSoéy iíotíOP 
isú pa^'a y entn^gti ¿ki lá ¿lishla fótiAú qué á Itt dfel AtfporM'de Us> 
Iiinos¿á de la bula dé viVds y diftiMó». 

61. 

Só despachará á toé tésorét^d <KM0$ttDb^ c%fl' dvAm qU« difb» 
pí^cátr áé los vireyüd, gdbléViiadom^ jmtidk^ prindíptteBv^spea^ 
tlVamehte ^ür élooáiaddr Hyficikt rék), cortiAcatton'd flliiqtfiQD^db lat 
ctteinta y data q[ué dél)bjd de" toa tSmifibS'^'Uk qtfé^Mtl le^pV^siAlos 
ñubieráis entregado en las tüi^fiíad cajas realeos én kifdnna y térmi^ 
nos qne f&ére |)f 9ctica despachar e^b8inst)rumeritx>s'pdr los gnor^ 
dks, pata qne rittñca ptieda ^é^ltaf lé» tíiirgo < lasirenrédnas que «n-r 
tt^g^n én ÚA^ ¿ája^s* feláte^ oaticlalés prooedtd(»i ds oüal^uiera ramo 
de mi real hadendft; yiamí tásnfrirdtnes piífaiqíüerse' áéa> loa éspiresas» 
dos instrumentos 6 resguardos, como la espedicion de estos, se han 
de despachar con toda la brevedad posible sin detener á los sugetos 
que los soliciten ni llevarles derechos algunos. 

, . 62. . 



! • . * . ' • ■ - « * ¿ • • • • • • n 



hos oficiales reales de las ca3bs>dk'ttiiYéáI''há'ó!ünda háh'dé^üa^ 
los avisos necesarios á los vireyes, gobernadores, presidentes 6 justi- 
cias principales, de los alcances^jue resulten de las cuentas de los 
tesoreros, diocesanos. coAtrA Jas Jn^ tícJM ^ co^i^tores de^ J.Oi^ pMdblos 
y parroquias, 6 dp i%|mpi:05Íd^d g^ípabii^pef ?ienptaw.r¿^^^ teni- 
do, en Jas ^diMg^Rcias p.^íi^^s^gijir^r ]a,w.lw^p?5arde Ipíifirwerfis cw 
irihjiyentcs, lfin.de,g4^j.vsapdcí 4^ ipi, r¡^ j)^T,Í9diwipn# rPTW^í«n 
con. las^ pro videaciaa ^ . apr^ioq nqoesa^nof y; j^^Qif tii^if Mf^f^^ k^ 
c^r eíj^ctiva la entrega det^Q^ue hubicfren pei^citudo, d^ Jl03^mor 
ros,.CQntrib.ny^le8^6 hohiesea. d^jj^da cpb(»r;9or.J9pgl^g«|^^ia.5 



2H 3I7I4L9 PK XA 

malicipy en la forma que se ejecuta, y debe hacer contra los deudores 

á mi real fisco. 

69. 

Respecto de que en muchas diócesis y pueblos de osos niis domi- 
nios hdy tesoreros non^brados de cruzada cuyos oficios están ena- 
genados de mi corona, por los .servicios pecuniario? que ellos á 
sus causantes hicieron: mando que por ahora continúen en el ejer- 
cicio de estos, encargos, debajo de las mismas reglas y qircustancias 
qne queda eefpresado han de f^ervir las tesorerías, los tesoreros dio- 
cesanos que Itie resuelto se establezcan y nombren; pero con la pre* 
cisa calidad de que han de convenir á servir e^te encargo con el 
moderado salario que vos mi v^rey, 6 respectivamente los presi- 
dentes 6 gobernadores independiente 6 á quien por la distancia á 
atro motivo. que os asista cometiereis vos esta facultad, seles sefia- 
lase^ proporcionindole can equidad al desembolso que hubieren^ 
hecho, para U compra de. sus oficios y al gasto que l>an de tener 
en la publicación y predicación de la santa bul^, en los salarios de, 
los verederos que deben llevar las bulas y desp^^hos á los pueblos 
de su cuenta y riesgo, y en otros gastos que se consideren indis- 
pensables; debiendo quedar á beneficia de los santos fines de lacón- 
cesión de la bula y demás gracias, el esceso; de los salarios que boy 
gozan á los que con la refie:^ion refetida selQSiseOale^ 

S4. 

Con igual consideración se han de asignar por vos y demás mis 
ministros reales á quien respectivamente competamos salarios é los 
tesorer^^s diocesanos que se nombraren. 

» . . . 

Unoi y otros tesoreros que coritinfien y nuevamente se nombren, 
'f los verederos y colectores íiáh de gozar las escempciórtes que 
lioy tienen cotho dependientes de los tribunales de cruzada, i es. 
í[^epcion de la introducida de no estar iéujétos en lascausas cíviléi 
y criminales i lá jurisdicciom real ordinaria; pues han de queáarlo 
en adelante como cualesquiera otros de hiüs vasallos, sin que so 
impida, resista, ni turbe por los comisarios ni tribunales de cruza* 



\ 



SANTA CRUZADA. 385 

da esta prov^idencia que se dirige á la quietad de los pueblos y á 
la mas pronta administración de justicia, sin las detencbms y 
trámites que producen las competencias, hasta la declaración de 
á quien corresponde el conocimiento dó los autos que ocútreu. ' 

Debeu cesar todas las escepciones que han gozado los muchos de- 
pendientes que habia de ios tribunales de cruzada, y que sin ser 
necesaria la comisión á que se les destinaba ó protestaban debian 
ejercer, solicitaba^] y se bs concedían los titulos ton soloiel'án de go- 
zar la escempcion, y turbar como lo han ejecutado últimamente 
distintos parages,y en Varios uegocios la pronta administración de 
justicia por el perjuicio de las panes, y diáenciones y discordias en'- 
tre mis gobernadores y justicias y los tribunales de ¿ruzada; 

67. 

Siendo mi real ánimo conforme á la mente de su Santidad, que 
Iqs caudales de todo el importe del producto de las limosúas de la 

f I la 

santa bulf y demás gracias, se emplee y convierta en esos mis do94- 
nios en los fines de su concesión; mando que por los oficiales feales 
de las cajas de mi real hacienda, de todos ellos se destinen despec- 
tivamente ala paga de situados' de las plazas y presidios de la cos- 
ta é internos, y en la paga de las misiones, en virtud de las 6rde- 
nes que para ello espidieren mi$ vireyes, presidentes y gobetnado* 
res en la misma forma que hoy lo ejecutan, para cubrir aquella 
asistencia, con otros ranios de mi ireál. hacienda, supliendo de otros 
cualesquiera de estos lo q^e ^ara aquella no alcanzaren los de cru- 
zada. 

'68. 

La cuenta y razón de) prodVicto de los cKbdales de bruzada, la 
aé los gastos de su administ)racÍon, salarios délos empleados, colec- 
ción y' trasporte dé ellos,, se ha de seguir coi;i separaóibn y con la 

'¡II' ' '" *' t',(t .'T 

misma mantenerse en la tesorería, y. distribuirse por los oficiales 
contador y tesorero de las cajas de mi real hacienda, en los mis- 
mos términos,, y debajo de las mismas reglas que se siguen con 
cualesquiera ramos 'del producto de alcabalas, asientos y demás que 



jf9t|#j;i,t€iQ,|^,t^j^f ji9oc.,peft^ec^^ea á jpi ei¡an^5,y.^í S0,iia de 
{oKmMi *i9f^i^^i^ Ji¿[<»^T:iY:(^^<^^ tod^5 la? queutw, ,que de.eate 
arftiiíip¡4ie flPftíAjia jS^í»uwrfip^jy ,?|5.}xan de rejjftitij^ ía^pcelajr y d^- 
pacbaí; iípjnQnigpUpfipor J^s^ml^f}^ jc^tad^cfas 6 tribu^a^.qoe 
entienden en la glosa, cancelación y despacho de aquellos instru- 
mentos, por lo respectivo á todos los ramos de mi real hacienda sin 
di^tin(;ion ni variedad alg;una. 



\ 



'69. 



^^^4^nmhi yigobwaadoA«A| 6JgDAlaiaB^t9.&rlo3 i^mmTm ne^petíti- 

vi9q,.ia^Vj¡^:bíí^^ y wmaíiade^fc iQflW^ ¿t^b^wen ascendida, el j^o- 
4iict«:d9tJiir}imo«fi«.4ki;la,9aAta bula» y de .todas.la» d^w^ ¿r^ciiaus 
comprQfidJ^s» yaweaiW; Wi Cl^fe |Mr84icftcioQ y obisfla^p,; npí^ndo 
la partida que se haya convertido en gastos, y la que restare & fa- 
vor de mi real hacienda; y luego que se reciban estos instrumentos 
se remitirán á mi reales manos por las de mi infrascrito secretario y 
del despacho universal de Indias/ copias de éRos por duplicado, 
pirccisamentó en las. pirimíéras ocacionés que sé ofrezcan, para 
^tíé'Ia tenga yo puntual y pronta para ícfs^nesd^ -mi servicio 



i'.UOw . 



- \ I . y » 



• ««-Lx .»!.».*. ^.t . I . * 



Respecto que de cajas determinadas de ése reino se remiten los 
situados para la cóñserVaciotí de la tropa y demás necesario ¿ la 
tiUbSistenbía'de'Tos' presidios y plazas dependientes de*éF que hay 
eihMa¿^tóní^;'pir6tihcias, píéVe'ndréíá á'lcis respectivos gobernadores 
hag'aii retener en las cajas de mi real hacienda dé sus jurisdicciones, 
todo el producto de la limosna de la santa bula y sus gracias: que 
entraje en ellas de los respectivos' obispados 6 partidos, para que 
?P^*y S«.í?.?^J^Wl^.íftpaítq,d^Ja,flfift^gpaw^^^ de^tipa- 

do i aquellos fi^es, y que os (Jép ó .yp^jiiis vir^yes piiutuflil aviso de 
su importe, para .que tanío paenos rei^itais qu el íoc^Q de la.consig- 
nación, ejecutándolo desde, luego del caudal que hubiere en las te» 
sorerías de crus^ada y que se ha,de pasar mm^diatamente quc^ se re- 
ciban mis reales cédulas y despachos espedidos para el nheVp esta- 
DTecííniéntb á mis. tajas tealeai," como éñ otro,s^par¿do oslopreyen- 



SAlfTA CHUZADA. S87 

go á fin de evitar los inátiles gastos de las conducciones 6 trasportes 
de unas cajas á otras. 

71. 

En la misma forma y por iguales motivos mandareis vos mi vi- 
rey, si conviniere, se retenga en las cajas que os parezca el caudal 
que hubiere entrado en ellas y debe emplearse con mas inmediación 
y ahorro de gastos en los presidios internos o misiones, disponiendo 
vos en esto lo que vuestra prudencia y esperiencia os dictare mas 
regular. 

72. 

Pudiendo suceder que la conducción de los caudales á las tesore* 
rías diocesanas sea mucho mas costosa que la entrega de ellos en 
las reales cajas mas inmediatas, por este motivo y por el espresado 
en el artículo antecedente, dispondréis que en el caso de que se si- 
ga mayor ahorro, pongan las justicias el producto que recauden en 
dichas cajas mas inmediatas, tomando carta de pago de ios oficiales 
reales que les ha de admitir en data el tesorero diocesano, dando 
á las justicias el correspondiente recibo para que en virtud de ellas 
admitan su importe en data al referido tesorero en la cuenta qa« 
ha de presenta.r en las cajas de la diiScesis. 

73. 

A los presidentes, gobernadores, corregidores, alcaldes mayores 
y demás justicias subordinadas á ese vireinato, remitiréis con cor* 
reos estraordinar ios ganando los instantes desde que recibáis este 
despacho, copias de él (para lo cual se os remite suficiente número 
impresas) con el que os acompaño y dirijo, y en que mando que in- 
mediatamente que b reciban y las instrucciones y órdenes que 
les diereis para poner en práctica respectivamente en sus juris* 
dicciones las providencias que ordenan en él se establezcan y 
todas las demás que vos les advirtiereis, se dediquen al mas 
pronto y esacto cumplimiento de cuanto por vos se les preven- 
ga de que os deben dar puntualmente cuenta, para que vos como 
se ordena lo ejecutéis y pongáis en • iíii real noticia en las pri- 
meras ocasiones lo que se hubiere practicado, espoméndome qu¿ 

ministros se han distinguido en su desempeño, cuáles han sido omí- 

TOM. III. — 36 



288 BULAS DE LA 

SOS en facilitarle, para que á proporción esperimenten los efectos 
de mi gratitud ó los de mi justicia y desagrado. 

74. 

A los comisarios que he nombrado de las diócesis de ese vi- 
reinato, enviareis con los mismos correos los despachos que les di* 
rijo y copias de las órdenes que diereis á los presidentes, goberna- 
dores y justicias respectivas, y á estos enviareis copias impresas 
de las que os dirijo de los despachos y nombramientos espedidos & 
los comisarios, para que unos y otros con noticia de resolución se 
dediquen con unión y amor, á mi servicio y al bien público, y sin 
dudas, dificultades ni controversias é la práctica y esacto desempe- 
ño de mis rectas intenciones. 

75. 

Así como confio de la conducta y celo del comisario nombrado 
para esas diócesis de México y de las que igualmente asisten á los 
demás á quienes hago el mismo encargo en las diócesis de la juris- 
dicción de ese vireinato, auxiliarán y concurrirán con la jurisdic- 
ción apostólica que deben ejercer en virtud de la subdelegacíon, que 
de la suya hace en ellos el comisario general, y con la que les con- 
mute su santidad con el nuevo citado breve de cuatro de Mayo di- 
go Marzo, y de que han de usar en virtud de mi nombramiento pa- 
ra el caso, y hasta el término de obligar con ella á los primeros con- 
tribuyentes á entregar en poder de los colectores que nombraren 
mis ministros, el producto de las limosnas de las bulas que hubiesen 
tomado, y el de las demás gracias que les hubieren concedido los 
mismos comisarios y subdelegados como les encargo lo ejecuten sin 
turbar, resistir, ni impedir la que vos y demás mis ministros rea- 
les habéis de ejercer, en la libre y absoluta administración y recau- 
dación, y distribución del producto de las referidas gracias. Os 
mando á vos, y los presidentes, gobernadores y demás ministros y 
justicias, concurráis por vuestra parte con todos los medios y provi- 
dencias que os pidieren y necesitaren los referidos coioisarios y 
subdelegados, para el libre y absoluto ejercicio de la jurisdicción de 
su ministerio, sin mover ni causar en su uso y práctica el menor 
embarazo, dudas, resistencia, ni impedimento; porque si se verifí- 



SANTA CRUZADA. 289 

case lo contrarioy seria muy de mi desagrado, y esperimentarian 
los traosgresores providencias de mi justicia é indignacioD, y asi lo 
haréis entender á todos mis ministros subordinados á vos. 

76. 

• 

Conño de vuestras dilatadas esperiencias, juicio y acreditado ce- 
lo, al cumplimiento de mis órdenes^ os dedicareis con particular 
atención^ vigilancia y estraordinaria diligencia al desempeño de 
cuanto os prevengo y mando en este despacho, y á celar y promo- 
ver ejecuten lo mismo respectivamente todos los presidentes, gober- 
nadores, corregidores, alcaldes mayores, oficiales reales y cuales- 
quiera otros mis ministros 6 personas que deban intervenir en es- 
ta materia, por lo que en ella interesa el servicio de Dios, el mió, 
el bien espiritual y temporal de esos vasallos, la conservación y de- 
fensa de esos dominios y la propagación de nuestra santa fé cató- 
lica, y me ciareis cuenta de este despacho y de cuanto en su obser- 
vancia ejecutareis y resultare, dirigiendo los avisos de ella y de to- 
das las diligencias de este importante asunto por mano de mi secre* 
tario de Estado y del despacho universal de Indias. Dado en Aran- 
juez á doce de Mayo de mil setecientos cincuenta y uno. — Yo el 
Rey, — Por mandado del rey nuestro señor.— i). Cenon de Sonto 
de Villa. 

77. 

Benedicto Papa XIV. Ad perpetuara rei memoriam. Por cuan • 

to es propio de la inconstante condición de las cosas mundanas y de 
los tiempos, que muchas veces convenga mudar, ordenar y deter- 
minar de otro modo las cosas que antes se habían examinado pr&- 
vidamente, é instituido loablemente variando poco & poco los suce- 
sos de su establecida y recta institución, juzgamos pertenecerá la 
apostólica providencia y á nuestra suprema autoridad, que de nin- 
gún modo permitamos que alguno y especialmente las supremas 
potestades echen menos de nuestro oficio donde hubiere necesidad, 
pesando antes los momentos de las razones. Poco ha, pues, que por 
parte del muy amado en Cristo hijo nuestro Fernando rey católico 
de las Españas, nos ha sido espuesto que entre tantos y tan grandes^ 
cuidados de sus reinos que continuamente le oprimen y afligen su 



290 BULAS D£ LA 

real ánimo^ se aplica todo á conservarla, aumentarla y promoverla 
para no ceder en algo á los clarísimos ejemplos de sus ínclitos pro- 
genitores, que para el mismo efecto espendíeron y consumieron con- 
tra bárbaros infieles y otros enemigos de la religión católica, no so- 
lo las sumas de dinero que cada año se producen de tantas gracias 
é indultos concedidos en diversos transcursos de tiempo por esta San- 
ta Sede Apostólica á los reyes de las Espafias, y principalmente de 
las que se llaman cruzadas y subsidio^ sino también la mayor par- 
te de sus tesoros, y al real erario^ no bastando aquellas sumas de 
dentro para sostener los gastos precisos para aquellos intentados y 
urgentes fines. Pero cuidando el mismo Fernando rey que las ren- 
tas anuales que provienen de las mencionadas gracias é indultos 
apostólicos lleguen á ser mas útiles y copiosas, sufragando nuestra 
autoridad apostólica, y considerando juntamente que no puede lle- 
gar á este deseado fin, sino estando en su mano la entera é inde- 
pendiente administración, distribución y exacción de las dichas ren- 
tas anuales: por tanto nos ha hecho suplicar humildemente que con 
benignidad apostólica nos digniísemos no solamente estender la gra- 
cia é indulto que por Clemente Papa VIII nuestro predecesor, de fe- 
liz recordación, fueron concedidas, y concedió á Felipe III de clara 
memoria, rey de las mismas Españas por ciertas letras suyas espedid 
das en semejante formu de breve el dia 12 Abril de 1601 en las cuales 
es á saber se le dio facultad al mismo Felipe rey de usar de las mismas 
rentas del subsidio contra cualesquiera infieles, para emplear tam- 
bién las rentas que provienen de la cruzada en la defensa y custo- 
dia de sus reinos, sino también concederle y á los reyes de las Espa- 
ñas sus sucesores, entera y libre facultad de administrar y distribuir, 
y hacer exigir. por sí, y á su arbitrio independientemente del comi- 
sario general ó comisarios de la dicha cruzada, que por tiempos fue- 
ren, la^s rentas que como va dicho provinieren en un año de la^ re- 
feridas gracias apostólicas é indultos. Ni de aquí se afirma que se 
siga dudar de la integridad y rectitud del comisario general 6 comi- 
sarios, sino para que se disminuyan gastos y ministros y las rentas 
sean mas copiosas y sea mas fácil su exacción y distribución y tam- 
bién para que el sobredicho comisario general pueda ser obligado 
á arbitrio del rey á averiguar y examinar con la persona 6 personas 
que el mismo rey disfrutase la división, distribución y repartición 
que de las mismas rentas acostumbran hacer los cabildos de sus do- 



SANTA eBtrZADA» ft9í 

minios en cnanto á la gracia 6 indulto del subsidio impuesto sobre 
el clero secular y regular, para evitar todo el perjuicio que se cause 
por no hacer justa distribución, división y repartimiento. De aquí 
es que nos, por la paterna caridad con que abrazamos al mismo 
Fernando, muy benemérito de la religión católica, deseando condes- 
cender á los piadosos y religiosos deberes del mismo Fernando rey; 
en cuanto nos es permitido, y para encenderle mas en la tutela y 
propagación de la fé ortodoxa con alegre y gustoso ánimo nos incli'^ 
namos á gratificar al mismo Fernando rey. Por tanto de motn 
propio y de nuestra cierta ciencia y madura deliberación, y con la 
plenitud de la potestad apostólica, confirmando, estendiendo y am- 
pliando las mencionadas letras del dicho Clemente, nuestro predece^ 
sor, damos y concedemos de nuevo al mismo Fernando, y i sus suce- 
sores que por tiempo fueren reyes de las mismas Espafías, plena y 
libre facultad de usar de las sobre-dichas rentas y proventos así del 
subsidio como de la cruzada, ya sea para espediciou contra turcos» 
moros sarracenos, y otros infieles y para defensa de sus reinos, y do* 
minios temporales contra los ímpetus 6 invasiones de los mismos tur- 
cos, moros, sarracenos y otros infieles, 6 ya para defensa de dichos 
reinos y dominios contra cualesquiera enemigo de lafé católica pe- 
ro vasallos principes, asi mismo enemigos de la fé católica que inva- 
dieren los reinos y dominios sujetos al mencionado Fernando rey, 
y á los reyes bus sucesores como también para espediciou contra 
los sobredichos, pero en cuanto suceda que esta sea por la conser'» 
vacion y aumento de la misma fé católica. Ademas de esto, consi- 
derando que atendida esta nuestra confirmación estension y amplia- 
ción de las mencionadas letras del sobredicho Clemente, nuestro 
predecesor, no es necesario adelante que el comisario general y los 
demás tales comisarios se entrometan y mezclen en exigir, adminis* 
trar y distribuir las rentas y proventos sobre dichos instruidos, tam- 
bién plenísimamente de que (no sin grave sentimiento de nuestro co- 
razón) las rentas y proventos así del subsidio como de la cruzada/ 
con el tiempo pueden llegar á disminuirse, mas por los escesivos 
gastos que al presente se hacen inútilmente, no soleen retener tan- 
tos y tan grandes ministros kíuo también en gratificar á otras per- 
sonas con varios mendigados pretestos y colores, y por los fallidos* 
(vulgarmente quiebras) de los esactores 6 administradores y teso- 
reros que el comisario general 6 los tales comísanos por tiempo han 



9M BULAS DE LA 

B.co8ttimbrado diputar en todas partes. Por tanto, llevados de es- 
tas y otras razonables Justas y conocidas causas que para ello mue- 
ven nuestro ánijno; por igual motu ciencia y potestad (no obstante 
cualesquiera facultades, autoridad y privilegios que competen al di- 
cho comisario general 6 comisarios en fuerza de su nominación) que-^ 
remos, ordenamos y mandamos que el comisario general 6 los tales 
comisarios de ningún modo, pacto 6 por ningún pretesto^causa, ra- 
zón, mendigado color ni victicio no se mezclen, ni entrometan en él 
todo ni en parte de. la.esaccion, administración y distribución de 
semejantes limosnas, rentas y proventos, antes bien concedemos, da- 
mos y otorgamos al mismo Fernando y á los reyes católicos sus suce- 
sores, plena y libre autoridad y facultad de hacer exigir por perso- 
nas eclesiásticas que le fueren bien vistas, las cuales serán diputadas 
por el mismo Fernando rey y sus sucesores sobredichos, las tales 
limosnas, rentas y proventos, y de distribuirlas y repartirlas en las 
causas espresadas por sí 6 sin dependencia del comisario general 6 
comisarios que por tiempo fueren; pero queremos y mandamos que 
á escepcion de la sobredicha facultad de exigir, administrar y dis- 
tribuir que es quitada al comisario general 6 comisarios menciona, 
dos, les queden en todo y por todo seguras y salvas las demás fa- 
cultades concedidas á él 6"á ellos, y en cuya posesión se halla y 
hallen, ni se entienda 6 pretenda en modo alguno que se les dero- 
gue en algo por nuestras presentes letras. Ademas de esto, 
siendo conforme á razón y justo que juzgando el mismo Fernando 
rey que se ocasiona grandísimo perjuicio & su real -erario por la no 
justa división, distribución y repartición que hacen los capítulos de 
sus dominios: en cuanto á la gracia é indulto del subsidio impuesto 
sobre el clero secular y regular, pueda examinar la división, dis- 
tribución y repartición sobredichas. Por tanto, por semejan- 
te motu propio, ciencia y potestad, queremos, mar\damos y or* 
denamos que ol comisario' general 6 comisarios sobredichos á cual- 
quiera petición del sobredicho Fernando rey, tenga y tengan obli- 
gación de reconocer de nuevo y examinar la mencionada divi- 
sión, distribución y repartición junto con la persona 6 personas 
eclesiásticas que fueren diputada 6 diputadas por. el mismo Fernan- 
do rey. Decretando que las presentes letras y cualesquiera cosas 
en ellas contenidas, ordenadas y establecidas existan y hayan de 
ser siempre firmes, válidas y eficaces, y después que fueren pro- 



SANTA CRUZADA. 293 

puestas y publicadas, surtan y obtengan suplenarios é íntegros efec- 
tos, y ^^^ sufraguen plenísiinamente á aquellos á quienes toca y 
por tiempo tocaren de cualesquiera manera, y que por ellos sean in- 
violablemente observados, no solo en cuanto duraren las gracias é 
indultos ya concedidas y concedidos, sino siempre y en cualesqui&r 
ra futuro tiempo en que sucediese que estas gracias é indultos 
se concediesen y prórogasen por Nos 6 por los Pontífices romanos 
nuestros sucesores que por tiempo fueren, aunque en las misnla» 
gracias é indultos cuando se concedan y proroguea no se haga 
mención alguna de estas nuestras presentes letras cuyo tenor que* 
remos, mandamos y declaramos que'se deba entender , por aspr'esa*^ 
do é inserto palabra por )palabra,y<}u;e así se tenga y entienda eox 
mo si desde el principio e&tas gracias é indultos hubieran sido con- 
cedidas y concedidos con todas las cosas iJontenidas en nuestrasr pr&( 
sentes letra8,y que así se deba juzgar y definir en lais codas sbbte^ 
dichas por cualesquiera jueces ordinarios y delegados, y también 
por los auditores de las causas del palacio apostólico, nuncios de las 
dichas Sede Apostólica quitada á ellos y á cualesquiera ie ellQ^.Ia 
facultad y autoridad de juzgar é interpretar de otro modo, y que. 
sea írrito y nulo si aconteciere titentarse contra esto por alguno de 
cualquiera autoridad que seáj sabiéndolo ó.ignorándjoJQ^ No obs-. 
tanté en cuanto convenga á las reglas de nuestra chancilleria apos-. 
t61ica de jure quízéito non toUendo ni las constituciones^ ordena- 
ciones apostólicas ni otras cualesquiera aunque corioboradas cofi 
juramento, confirmación apostólica ú otra cualesquiera firmeza, ni 
los estatutos y costumbres, privilegios, indultos y letras apostólicas 
de cualquiera manera concedidas, confirn^adás é innovadas ea* 
contrario de lo referido á todas las cuales y á cada una de ellas, te^ 
niendo sus temores por^ plena y suficientemente espresadoisf éánreh^i 
tos, palabra por palabra en laspresentes y á. todas las chemas cua-. 
lesquiera cosas contrarias, derogamos especial y espresamente, por 
esta vez tan solamente para efecto de lo sobredicho, quedando pa- 
ra lo demás en su fuerza y vigor. Bado en Roma'* en Sta. María 
la Mayor, bajo del anillo del Pescador, el dia 4 de Marzo de 1750:, * 
De nuestro pontificado año décimo.-^/)* Cardenal Passioneü-^lAi^ 
gar del anillo del Pescador, t . - 



£94 BUJLAS OX LA 

78. 

Y teniendo presentes S. M/en que por razón de la distancia, 6 es- 
tado actual de las cosas en estos reinos podrá suceder que algunas de 
las reglas establecidas por el nuevo método que se debe seguir en 
la administración de los caudales de la santa cruzada no ñiesen prac- 
ticables, 6 que en su ejecución se pulsasen inconvenientes y difi* 
cultades que impidieren el cumplimiento de sus reales 6rdenes para 
ocurrir á este, se sirvió concederme toda la facultad necesaria para 
que conformándome con sus reales deseos y siguiendo la mente de 
Su Santidad, según el referido breve, pudiese alterar, variar 6 mudar 
las providencias tomadas por su magostad por otras que me pare- 
ciesen mas oportunas para lograr los santos fines que igualmente 
procuran Su Santidad y su magestad, mandando para este efecto 
espedir otra real cédula de la misma fecha, cuyo tenor es á la letra 

como sigue: 

79. 

El rey mi virey gobernador y capitán general de las provincias 
de Nueva España y presidente de mi real audiencia que reside en 
la ciudad de México. Sin embargo de ser mi real voluntad que todo 
cuanto va prevenido en las cédulas del nuevo establecimiento de 
cruzada, se reduzca efectivamente á práctica por haberse aquí dis- 
currido y considerado con toda reflexión, que las instrucciones y 
r^as que se comunican, sonólas mas proporcionadas para conseguir 
el fin que Su Santidad y yo deseamos: con todo eso, si con vuestro 
celo y capacidad y con la esperiencia que habéis adquirido en estos 
empleos, advirtieseis que conviene y será acertado variar algunas 
y usar de otras mas eficaces y propias para los intentos que os ma- 
nifiesto, lo ejecutareis asi, siguiendo la mente de Su Santidad y la 
mia; pues para ello os concedo toda la facultad necesaria; y si para 
este eíbcto necesitareis proceder de acuerdo con el comisario juez 
ejecutor y subdelegado del comisario general de cruzada que reside 
en esa capital, 6 de otras personas de literatura y esperiencia lo 
ejecutareis así, conferenciando con ellas cualquiera duda que os 
ocurra en este asunto, y resolviendo vos lo que os parezca mas acer- 
tado oyendo su dictamen. De la facultad que os concedo para poder 
Variar algunas reglas, y^usar de otras mas útiles, advertiréis á los co- 
misarios mios y subdelegados del general, y á los presidentes gober- 



SANTA CRUZADA. 295 

nadores y demás justicias que corran con la administración en las 
provincias y partidas de ese vireinato, bajo de vuestra superin- 
tendencia general, y lo ejecutareis en el caso de tener por preciso 
6 muy conveniente alterar 6 innovar alguna de ellas^advirtiéudoles 
las novedades que hiciereis y por qué motivos, y ordenándoles que 

os den cuenta de sus resultas, y vos me la daréis á mí de todo lo 
que hubieseis alterado y dispuesto por mano de mi secretario de esta- 
do y del despacho universal de Indias, manifestando las causas que 
os muevan á elio: os prevengo que esta facultad no se la concedo & 
los presidentes y gobernadores á quienes por vivir distantes de los 
vireyes, he mandado dirigirles en derechura las correspondientes 
instrucciones bajo de las mismas reglas que á voz se os comunican, 
nombrándolos superintendentes de este ramo cada uno en su distrito; 
pues aunque por esta disposición, no han de estar sujetos á mis vi- 
reyes en la recaudación y administración de él, con todo eso me ha 
parecido conveniente que vos y los demás vireyes tengan solamente 
la facultad de alterar mis reglas en los casos que van prevenidos, y 
cuando juzgueispreciso alterarlas lo comunicareis en la forma arriba 
dicha á los presidentes de Guatemala y Filipinas, y á los gober- 
nadores de Nicaragua y Comayagua, ordenándoles también que 
• os den cuenta de las resultas, que así conviene á mi servicio. Da- 
do en Aranjuez á 12 de Mayo de 1751, — Yo el Rey. — 2>. Cenon 
de Somo de Trilla. 

SO. 

Las cuales reales órdenes recibidas por mí y obedecidas con el 
respeto y veneración debida por decreto de 22 de Octubre de 1751, 
en consideración á la gravedad de la materia de que tratan, y de- 
seando evacuar previamente las dificultades que pudieran sobreve- 
nir en su ejecución, mandé que pasándose copia de las mismas reales 
cédulas y del citado breve apostólico á los seSores D. Antonio de 
Velasco y Tejada, comisario general de cruzada en este reino, y D. 
Domingo Barcárcel, oidor de esta real audiencia y entonces asesor 
del real tribunal de cruzada, para que en su vista me informasen 
del actual estado de la administración de la limosna de la santa Bula 
y de lo que pareciese conveniente sobre el nuevo establecimiento, y 
habiéndolo ejecutado difusamente, mandé que en vista de las mismas 
reales cédulas y de los citados informes, pidiere el victicio fiscal de 

TOM. IIL— 37 



296 BVLÁS DE LA 

sa ma gestad de esta real audiencia, lo que conforme á derecho de- 
biese y juzgase mas conveniente & su real servicio, y habiéndolo eje- 
cutado por su respuesta de 21 de Junio de este corriente año, en su 
vista y de lodos los antecedentes de la materia, por mi decreto de 29 
del mismo mes mandé que se formase una junta compuesta de los 
Sres. D. Domingo Barcárcel, marques de Altamira D. Pedro Padilla, 
D. Domingo Trespalacios, oidores de esta real audiencia y D. Pedro 
Nuñez de Villavicencio, superintendente de la real casa de moneda, 
para que en mi presencia y con asistencia del referido Sr. fiscal, so 
tratase, controvirtiese y resolviese todo lo que en este grave asun- 
to pareciese digno de consideración, fiando el acierto á la conocida 
literatura, prudencia y amoral real servicio délos espresados se- 
ñores; y habiéndose tratado este negocio en diferentes sesiones con 
previa relación que se hizo de lo que se me habia informado, y de 
todos los documentos que habia parecido preciso instruir este espe- 
diente, que se hallan en los autos de la materia, la junta conforman- 
do los dictámenes espuso el suyo proponiéndome las reglas que se de- 
bían observar en el nuevo establecimiento y los inconvenientes que 
se evitarían variando algunas de las que su magestad mandaba ob- 
servar, por ahora y en el ínterin que informado de todo, resolviese 
lo que fuere de su soberano agrado, conforme á lo prevenido y en 
uso y ejercicio de la amplia facultad que me concede por la segun- 
da real cédula supra inserta: y en vista de este dictamen confor- 
mándome con las proposiciones de la junta por mi decreto de 15 de 
Noviembre de este mismo año, mandé que para la mas clara inteli- 
gencia de todo lo que en este punto se debe observar, se formase 
esta ordenanza, que se pasase así á todos los comisarios subdelega- 
dos de este reino como á los oficiales de estas cajas, al real tribunal 
de cuentas, y á los demás tribunales y ministros ¿ quienes convinie- 
se, para que la observen, cumplan y guarden por ahora, y cu el ín- 
terin que su magestad no resolviese otra cosa, ejecutando en todo 
lo demás la referida real cédula como en ella se contiene, bajo las si- 
guientes reglas que después de un maduro y prolijo examen han 
parecido las mas oportunas y las mas conformes á los religiosos de- 
seos del rey nuestro señor para la mas segura y útil administración 
de los caudales de la santa cruzada, y para este efecto ordeno y 
mando. 



tÁNTA CRUZADA. $97 

81. 

1. Que desde luego se estinga y suprima el tribunal de cruzada en 
la forma y figura que hasta hoy ha tenido, quedando reformados con 
honor todos los ministros superiores é inferiores que la componen, 6 
igualmente reformados todos los sueldos, gajes, emolumentos y }>ro- 
pinas, que hasta ahora 6 por cualqniera causa ó moti\'o han llevado 
ó debido llevar, sin que en adelante puedan pedirlos & llevarlos ni 
pagárseles por los tesoreros de cruzada, á quienes no se les abonará 
ni pasará en cuenta en la que debieren dar de lo que es á su cargo 
cantidad alguna desde la fecha de este despacho en adelante, paga- 
do por alguna de las razones espresadas, reservando en mí el pro- 
veer separadamente por lo tocante á los oficios perpetuos de chan- 
ciller, contador y alguacil mayor, conforme á las órdenes con que 
me hallo. ^ 

82. 

2. Que respecto & cesar enteramente el tribunal de cruzada para 
• qwe tenga en curso y se recaude lo que se estuviese debiendo al real 
'fisco, se pasen con la mayor brevedad á este superior gobierno y 

superintendencia gnneral de real hacienda, cuantos autos á reserva 
solo dejos eclesiásticos se hallaren en su archivo y corrieren en su 
notoria en que se verse algún interés ó derecho del real t^fisco, con 
razón individual de los bienes depositados, fincas embargadas á los 
deudores, y de otras cualesquier cosas que por tíinlo diverso de dé- 
bito pertenezcan á la santa cruzada; y fechóse pasen al seílor fiscal 
en vista de su estado y délo que produjeren, pida en justicia lo con- 
veniente al real servicio y que los otros autos pendientes puramen- 
te entre partes se pasen asimismo con separación á este superior 
gobierno, de donde reconocidos se remitan á las justicias originarias, 
ó tribunales de donde por el fuero activo de los tesoreros se hubie- 
ren traido 6 por otra cualquier causa sea bien radicado en dicho 
tribunal, remitiéndose alas justicias á quienes debieren tocar según 
el fuero 6 domicilio de los reos demandados, haciéndoseles saber an- 
tes su remisión á las partes interesadas^ para que ocurran al juzga- 
do que se calificare competente á seguir sus acciones y derechos,* 
radicándose en el oficio de este supremo gobierno que está á cargo 
de D. Juan Martínez de Soria, todos los que en él debieren quedar 



298 BULAS DE LA 

y en adelante se formasen, y para su mas pronto espendiente y que 
no padezcan dilación ni se confundan con los demás, será obligación 
del referido D. Juan Martinez de Soria y de sus sucesores en el 
propio oficio, nombrar un oficial que tenga título de escribano real, 
y no tenga otro algún cargo mas que el de coordinar, actuar y correr 
con todos los espedientes de cruzada, teniendo á su cargo todos los 
papeles, autos y recaudos, y si pudiere ser en pieza distinta y sepa- 
rada, en donde se archiven y guarden, sin que por esto se entienda 
relevado el citado oficio de responder de todo este ramo por quedar 
principalmente encargado de él, y debe actuar conmigo y los vire- 
yes mis sucesores todo lo que despachare y determinare en esta ma- 
teria el mismo Soria, y los que en su oficio le sucedieren en el ínte- 
rin que no se altere 6 mude el repartimiento de negocios hecho en- 
tre los dos oficios de gobierno en 24 de Noviembre de 1687 años. 
Y para que el oficial que corriere con el ramo de cruzadas pue- 
da mejor atender á este encargo, le señalo desde luego el sueldo de 
trescientos pesos anuales que se le pagarán en esta caja por tercios 
cumplidos, sin que pueda llevar otros derechos algunos en los negó- 
cios, buscas de autos ú otra cualquiera que se ofrezca de la admi- 
nistracion de cruzada, reserva de los negocios entre partes en que 
tendrá en el oficio los derechos que le tocaren según se reglaren. 

83. 

3. Que los comisarios sub-delegados que nuevamente se estable- 
cen en cada uno de los obispados de este reino, usen de la jurisdicción 
en los precisos términos que se les confiere en los despachos de su 
comisión que últimamente se les han librado y he mandado se les en- 
treguen con prevención de ruego y encargo que desde luego les ha- 
go, para que en el uso y ejercicio de las facultades espirituales que 
les quedan intactas para ejercerlas cada uno en su respectiva dió- 
cesis como las ejercían antes los sub-delegados generales en todo este 
reino y en los demás de la América, procedan con el tiento y ma- 
durez que corresponde, sin dar lugar 6 competencias y discordias 
con los tribunales eclesiásticos y seculares, pareciendo lo saas con ve- 
niente que en el caso que se ofrezca, déu cuenta á este superior gobier- 
no, donde examinada la materia, se les prevendrá lo que deben eja-> 
cutar, absteniéndose entre tanto de todo procedimiento^ y aleuda jotid 



SANTA CHUZADA. B99 

(trr^glar los salarios con proporción debida al trabajo de los sugetos 
que se emplearen en los ministerios de cruzada, á la calidad de las 
personas y Á los gastos precisos á mantener el decoro correspondien^ 
te á los oñcios, según el pais en que se ejerciten, atendiendo á que en 
esta ciudad se ha hecho siempre la publicación de la Bula con la 
decencia y esplendor correspondiente á su numerosa población, con- 
currencia de tribunales, prelados y otras personas de distinción, y 
á que el ánimo de su magestad es que en esto nada se altere ó mu- 
de, sino que se haga en adelante como por lo pasado, y que con los 
referidos motiváoslos comisarios sub-delegados generales han hecho 
siempre gastos considerables que no se pueden escusar; el comisario 
de este arzobispado gozará en cada un ano el sueldo de mil quinien- 
tos pesos, pagados por tercios cumplidos en estas reales cajas por 
ser esta la cantidad que habida consideración á todo lo espresado 
ha regulado por bastante, para que sin grav.ámen pueda servir este 
ministerio y quedar compensado el mayor trabajo que han de tener 
respecto de los demás comisarios diocesanos en los negocios de la 
santa cruzada. Y por lo tocante á los comisarios sub-delegados en 
los demás obispados en atención á no haber tenido sueldo algu- 
no consignado, ni mas emolumentos que la ayuda de costa que al 
tiempo de la publicación les daban los tesoreros y á que el trabajo 
que tendrán será siempre muy poco 6 ninguno, y los gastos que en 
aquella ocasión se hacen, son y han sido siempre á cargo de los te- 
soreros, en adelante no gozarán sueldo alguno señalado. 

84. 

4. Que siendo la voluntad de su Magestad que para el despa- 
cho de todo lo que pueda ocurrir, tengan los comisarios un asesor 
letrado que ellos mismos deben noml^rar y que este goce el salario 
correspondiente á su trabajo, contemplando que será mas decente y 
decoroso que este ministerio se sirva en este arzobispado perpetua- 
mente por uno de los señores de esta real audiencia. El comisario 
actual deberá, conforme á la facultad que el rey le concede, nombrar 
por ahora y en el ínterin que otra cosa sea de su real agrado, á 
uno de los señores espresados que le asista y sirva de asesor en to- 
dos los negocios que ante él se trataren, y lo sea también en lo que 
OQOf ríar« en este superior gobierno. Y par razón del mayor traba- 



SOO BITX.AS DX LA 

jo que sobre el propio de su ministerio se le debe acrecer, se sitúo 
y señalo el sueldo de quinientos pesos, pagados por tercios anuales 
en esta real caja; Y respecto & que su Magestad manda que todos 
los comisarios sub-delcjados tengan asesor que goce sueldo por su 
trabajo, para que no pueda ni pretenda llevar derechos algunos, por 
Jo que despahare el asesor que nombran cada comisario respectiva- 
mente, que no podrá sci mas que uno el letrado eclesiástico 6 secu- 
lar, gozará el sueldo anualmente de ciento cincuenta pesos con li- 
bramiento del comisario, y se le pasará en cuenta en la que debiere 
dar de lo que es á su cargo, esceptuando solamente el obispado da 
Guadalajara, en donde el comisario que lo fuere en aquella dióce- 
sis, estará obligado á nombrar por asesor á uno de aquellos señores 
oidores, y el que fuere nombrado servirá esta comisión sin sueldo 
ni salario alguno, respecto á que no se les acrecenta trabajo sobra 
el ejercicio do su plaza. 

85. 

5. Que por ser precisa la asistencia del señor fiscal de lo civil 
de esta real audiencia en este superior gobierno para el espediente 
de los negocios que tocan á la administración de los caudales de la 
santa bula y demás gracias, y asimismo en el tribunal del comisa- 
rio eti los actos de publicación de la misma bula 6 de otra natura- 
leza en que inmediatamente se interese el real fisco 6 la jurisdic* 
cion del comisario, y que por esta razón se le acrece mayor sala- 
rio, digo trabajo, sobre el propio de su ministerio, le sitúo y consig- 
no el mismo sueldo de quinientos pesos anuales, pagados en la mis- 
ma conformidad que el asesor con declaración espresa que para es- 
te ramo no ha de tener agente fiscal separado con sueldo, por no 
contemplarse precisa esta plaza y deberse despachar los negocios 
tocantes á este ramo por uno de los que tiene para los demás. 

86. 

6. Que en conformidad de la facultad^que su Magestad conce- 
de á los comisarios, así al de este arzobispado como los de todos los 
demás sufragáneos obispados, nombrarán un notario el que sea de 
flu mayor satisfacción, al cual le despacharán título y gozari de 
s««ldo, el de este arzobispado trescientSs pesos en cada un afio» pa- 



SANTA CRUZADA. SOI 

gados por tercios en esta real caja, y los de los demás obispados el 
de doscientos cincuenta pesos, que les pagarán los tesoreros respec» 
tivos como á los asesores, sin que puedan llevar derechos algunos 
por lo que actuaren 6 despacharen de oficio 6 á pedimento de los 
tesoreros, compulsas 6 testimonios que dieren, y en lo que ocurriere 
entre partes podrán llevar los derechos conforme al arancel de los 
escribanos reales, y según está prevenido en la ley real recopilada 
de estos reinos. 

87. 

7. Que las seis tesorerías de México, Puebla, Oajaca, Micboa- 
cán,Guada1ajara y Durango, se administren por modo de asiento 
con sus respectiva^ tesoreros, rematándose cada una en la misma 
forma qne se hace con los otros ramos de la real hacienda, corrien« 
do con esto los oficiales^de la real caja de esta corte, tomándose ra- 
zón en el tribunal y real audiencia de cuentas de los remates y bi- 
lletes de enteros en la forma acostumbrada, entendiéndose que en 
la tesorería de Guadalajara está incluida y comprendida la del Nue- 
vo Reino de Leen, y escluida de esta provincia la del obispado de 
Yucatán, respecto á scrvise por juro de heredad y no deberse hacer 
novedad por ahora y en el ínterin que su Magestad no resuelvo 
otra cosa. 

88. 

8. Qne los asientos de los tesoreros han de durar por el espacio 
de doce años, correspondientes á las seis predicaciones bienales que 
comprende cada concesión como se ha practicado hasta el presente, 
sin qne se pueda admitir postura por mas tiempo que el espresado 
por ningún caso. 

89. 

9. Que afiancen antes de fenecer los actuales asientos y los sub- 
secuentes, perpetuamente, en tiempo y de modo que todas las teso- 
rerías piiedan quedar, según las distancias, de cada una rematadas 
seis meses antes de que se cumplan las saquen al pregón en esta capi- 
tal por el término de la ley, y por él mismo providencien que se pre* 



302 BULAS DB LA 

gonen en las ciudades cabeceras del de otros cinco obispados y demás 
lugares donde convenga, practicando todas las diligencias necesarias 
y que se ejecutan con los demás ramos de real hacienda, librando 
para ello los despachos que se requieren, en la misma conformidad 
que lo observan y practican para proceder remate de los otros 
asientos pertenecientes á su magestad, comenzando á poner en eje- 
cucion todas estas diligencias á principio del último año de cada ar- 
riendo, para que por falta de tiempo no se dejen de ejecutar algu- 
ñas 6 se atrasen los remates. 

90. 

10. Que observen por regla fija otros no admitir pliego de pos- 
tura que esceda en el premio de administración de 14 por 100 ni 
mas ayuda de costa que 10 pesos, ni mas térmii# para dar cuenta 
con pago después de fenecida la primera predicación que el de dos 
meses, y sucesivamente las demás que comprendiere el asiento: 
obligándose los postores á entregar á los diez meses de hecha la pu- 
blicación al menos el tercio de lo que importasen las bulas que se 
les entregaren: y á los otros diez meses otra 3^ parte y la cuenta con 
go á los dos meses de fenecida y hacer todos los enteros y devolu- 
ción de bulas sobrantes en esta real caja de México, precisamente 
y sin que contra esto se puedacapitular otra cosa en contrario: ni 
mas estension de fuero que el pasivo á los tesoreros y sus recep- 
tores por el tiempo que durare el asiento en este superior gobierno; 
y el activo contra los primeros contribuyentes deudores de la li- 
mosna de la santa bula y demás gracias, composiciones, dispensas 
y conmutaciones, multas aplicadas á la santa cruzada que deberán 
pedir y demandar ante los comisarios y sub-delegados en cada obis* 
padO| conforme á lo mandado por el nuevo breve apostólico. 

911 

11. Qi^ celebrado el remate en la real almoneda de las tesore- 
rías en la forma que se hace en los demás asientos y sujeto á las mejo- 

rasy pujas respectivasenlostérminosel mejor licitadolren quienfin- 
care el remate, ha de ser á satisfacción de otros tantos fiadores de& 
8.000 ps. cuantos tuvieren la importancia de las bulas que se les ha- 
▼iere de entregar sin relevación de los correspondientes a) premio, 



SANTA CHUZADA. 303 

porque k mas de la limosna de la santa bula han de entrar en su 
poder y recaudar lo que importaren las limosnas de mandas forzosas, 
dispensas, conmutaciones devotas, licencias de oratorios y la mi- 
tad de las penas y multas que se imponen en los juzgados eclesiás- 
ticos que está aplicada & la santa cruzada como también los depósitos 
que puedan entrar en su poder, procediendo otros en la recepción de 
las fianzas con la madurez, circunspección y celo con que proceden 
en los otros asientos, á fin de indemnizar la renta por lo que queda 
de su cargo el previo examen de la idoneidad de los fiadores pro- 
puestos y las informaciones de abono que tuviere por necesarias co- 
mo también en la subrogación por muerte ó falta de algunos de los 
admitidos; pues han de ser y serán responsables de los intereses de 
cruzada, haciendo dichos ministros que las fianzas que se otorgaren 
sean con las sumisiones que corresponden, y respecto ú que los teso- 
reros pueden encontrar dificultad en dar el número jje fiadores 
correspondiente al número de las bulas que se hubieren de entregar 
quedando por esta razón ilusorio el remate, poilia suplir la falta de 
fiadores personales con hipotecas valiosas y cuantiosas, que quieran 
ofrecer, y para aceptarlas precederá precisamente el examen de los 
títulos de propiedad y dominio de las fincas, libertad de gravámenes 
y precio de ellas, rebajando do este la tercera parte libre para que 
las otras dos subroguen por otros tantos fiadores de ¿ 2.000 pesos. 

92. 

12. Que para aligerar y hacer mas llanos los asientos, solo se* 
han jie admitir en los pliegos de postura aquellas condiciones que 
nada se opongan á lo prevenido en la real cédula y en esta ordenan- 
za; pues con ella precisamente se han de conformar los postores, que- 
dándoles libertad para capitular lo que tuviere por mas conveniente 
ásus intereses, con tal que no se alteren las Reglas establecidas para 

esta administración. 

93. 

13. Qiie todos los enteros do plazos y los alcances que en la 

cuenta de cada predicación resultaren contra los tesoreros, los han de 

hacer precisa é inmediatamente por si 6 sus apoderados en las reales 

cajas de esta ciudad, cobrando las certificaciones correspondientes 

para su resguardo, las que.se les han de dar sin derechos algunos co- 
mo su magestad manda. 

TOM. III.— 38 



304 BULAS DE LA 

94. 

14. Que siempre que se celebrare asiento de tesorerías haya de Ile« 
var el escribano de real hacienda de los tesoreros de México y Pue- 
bla solamente cien pesos y no mas, por las presentaciones de pliegos 
de posturas, fianzas de ellas, pregones dentro y fuera de esta ciu- 
dad, remales, fianzas, enteros, presentaciones de cuentas, sus glo- 
sas y finiquitos, entendiéndose pagadas con dichos cien pesos tedas 
las diligencias que en los doce años se ofrecieren á escepcion de las 
subrogaciones de fiadores que en cada bienio ocurrieren, por las que 
llevará lo mismo que percibe por las subrogaciones que hace de los 
fiadores de tributos y de los demás tesoreros de los otros obispados, 
llevará solamente cincuenta pesos en la misma forma y por las pro- 
pias diligencias. 

95. 

15. Que después de celebrado el remato los tesoreros se presenten 
en este superior gobierno, pidiendo la cantidad de bulas que juzga- 
ren, podrán consumir en cada bienio 6 predicación sobre que se pe- 
dirá el informe correspondiente al comisario respectivo, á cuyo car- 
go queda dar todas las providencias respectivas para que en todos 
los lugares de su jurisdicción se distribuyan oportunamente y pue* 
dan hallarlas los fieles siempre que las quieran tomar; y por decre- 
to se mandará entregar tomándose antes la razón en el real tribu- 
nal de cuentas, y sin esta circunstancia no se procederá á la entrega. 

96. 

16. Que la cuenta con pago que han de dar los tesoreros á los dos 
meses de fenecida cada una de las seis predicaciones de su asiento 
la han de presentar ante otros, formándose el cargo de las bulas que 
se les hubiesen entregado, con mas, las partidas de composiciones, 
dispensas, conmutación de votos, licencias de oratorios, mitad de 
multas de los tribunales eclesiásticos que deben entrar en su poder, 
la data de la misma cuenta se compondrá de las bulas sobrantes que 
devolverán los mismos tesoreros y del importe de lasconsumidas, y 
de lo que ítnportaren las gracias espresadas de que solo se ha de 
rebajar el premio de ayuda de costa que hubieren capitulado en los 
asientos, y las pagas que respectivamente debieren hacer conforme 



SANTA CEXrZADA. $05 

i esta ordenanza y en el caso de estar corrientes las cuentas, los otros 
darán á ]os tesoreros su finiquito y liberación, pasando las mismas 
cuentas al real tribunal de ellas para quo se tenga presentes en la 
¿eneral que deberán dar los espresados otros, y si contra los tesore- 
ros resultare algún alcance, deberán proceder contra ellos y sus fia- 
dores en el mismo modo que lo hacen contra los demás deudores 
de real hacienda, guardando y observando las mismas reglas que 
se practican con los demás asentistas cuando los demás puntos se ha- 
cen contenciosos en justicia y se forma concurso de acreedores, que- 
dando de su cargo quedar [cobrado 6 bastantemente diligenciado 
todo lo perteneciente á este ramo. 

97. 

17. Que los comisarios sub-delegados manden entregar al tesorero 
respectivo de cada obispado, todas las cantidades que ellos por sí 
mismos tasaren y regularen así por razón de composiciones como 
por dispensas, conmutaciones de votos, licencias de oratorios 6 que 
por otra cualquier causa deban pertenecer á la santa cruzada, sin 
que por ninguna causa & motivo puedan ponerlas en poder de algu- 
na otra persona, dando aviso por billete 6 carta á los otros de estas 
cajas de que deberá tomar razón el real tribunal de cuentas para 
formar el cargo correspondiente. 

98. 

( 18. Que otros arreglados al artículo 54 del nuevo establecimiento, 
lleven cuenta con separación del caudal de cruzada, teniendo para 
esto libro aparte y disponiendo que este corra á cargo de unos de 
los oficiales de libros de la misma real caja, como se ejecuta con el 
que lleva la cuenta del ramo de papel sellado: y al oficial que así se 
destinare para este efecto, se le acrecerá el sueldo de 300 pesos en 
cada un año, pagados por tercios en la misma real caja respecto £ 
no deber llevar derechos de entrego, recibo de bulas, certificaciones, 
billetes, ni por otra cosa perteneciente i este ramo con pretesto ni 
motivo alguno. 

99. 

i 9. Que siendo preciso asegurar esta administración por lo tocante 
i los mismos otros y bajo las mismas reglas que se practican en otros 



306 BtTLAS DE LA 

casos en que se interesa la real hacienda, por ahora y en el ínterin 
que su magestad informado sobre lo conveniente no resuelve otra 
cosa: el comisario de este arzobispado y los demás de los obispos 
sufragáneos de este reino si á ellos se les dirigiesen las bulas pa- 
ra la próxima publicación, darán cuenta en este superior gobierno 
con las cartas ú órdenes que se les enviaren para en su vista dar la 
providencia correspondiente, á fin de que todas se traigan á esta 
real caja, y en ella se entreguen á los tesoreros, tomándose la razón 
en el real tribunal de cuentas do los mismos envíos 6 remisiones, y 
si las bulas se dirigieren á otros de Veracruz, será de la obligación 
precisa de estos el dar cucüía al espresado tribunal con testimonio 
de las partidas de registro y consignación que á ellos se les hiciere, 
y las obligaciones que otorgaren los arrieros de entregar las porcio- 
nes que condnjeren ¿ esta real caja en donde se recibirán con asis- 
tencia del regente 6 del contador mas antiguo 6 del escribano del 
real tribunal de cuentas, y del mismo modo se entregarán á los te- 
soreros, y se recibirán las que estos volvieren sobrantes después de 
cada publicación, y los mismos sugctos intervendrán en el caso de 
ser necesario el resello de bulas 6 quemar las quo fueren inútiles; 
para que todo se ejecute con la mayor seguridad y el resguardo con- 
veniente á la mejor administración de la real hacienda, previniendo 
á otros que á todos estos actos han de asistir personalmente sin fiar, 
6 encargar el todo 6 algo de esto á persona alguna. 

100. 

80. Que cuando por alguno de los casos fortuitos de guerra, in- 
cendio 6 naufragio, sucediere que las bulas remitidas para S. E. el 
comisario general de España á estos reinos no lleguen á tiempo de 
proveer con ellas la próxima predicación, y ser necesario resellar 
las que se hallaren existentes en el almacén de la real caja y las que 
. los tesoreros pudieran recoger de las sobradas y no distribuidas ope- 
raciones, se las pedirán en tiempo oportuno por cartas, avisándoles 
la necesidad y fia con que se recogen antes del plazo en que debie- 
ran entregarlas, y harán consulta sobre la necesidad del resello al 
comisario sub-delegado de este arzobispado por la preeminencia de 
metropolitano para que espida auto en que permita se proceda al 
resello; pidiéndole que para este efecto ministre los sellos de suofi- 



SANTA CRUZADA. S07 

cío en la forma que hasta aquí se ha procedido en iguales casos por 
ser uno de aquellos en que es preciso su autoridad é intervención, 
y de los costos y gastos que ou el resello se causaren, se llevará to- 
da cuenta y razón por los mismos oficios y las bulas así reselladas 
serán las únicas que se distribuyen en todo el reino por no ser con- 
veniente que haya otro resello ni posible que se ejecute con la solem- 
nidad y precauciones debidas en las demás ciudades del reino. 

101. * 

21. Que por evitar duelos y resentimientos sobre formalidades 
de tratamientos; los comisarios sub-<lelcgados y oficios en cuantos 
casos y negocios que condujeren á la administración temporal de 
los caudales y demás gracias anexas de la santa cruzada se estien- 
dan y correspondan recíprocamente por cartas cortesanas y no por 
requisitorios ni exortos. 

102. 

22. Que siendo el ánimo de su magestad que la publicación de 
la santa bula como va dicho se huga y celebre con la misma pom- 
pa y solemnidad que lo pasado; el tesorero que fuere de este arzo- 
bispado entregará en cada publicación al comisario sub-delegado de 
*él la cantidad de 1.500 pesos que se abonarán en cuenta en la que 
hubiere de dar de lo que fuere á su cargo, para que con ella costee 
todos los gastos de la publicación que debe hacerse como su mages- 
tad ordena en todo y por todo como por lo pasado; pues aunque an- 
tes estaba consignada mayor suma para este mismo fin, para lo su- 
cesivo quedan escusados todos los gastos de propinas, gorras, som- 
breros y guantes que se daban á los ministros superiores, 6 inferio- 
res del antiguo tribunal, debiéndose dar los que antes se daban á 
las demás personas que por antigua costumbre los debían percibir 
y para que en adelante se pueda proceder con fija y cierta noticia 
de lo que deben importar estos gastos: en la primera predicación 
formará cuenta el comisario sub-deleg^do que remitirá á este supe- 
rior gobierno de lo que hubiere importado para en su vista aumen- 
tar & disminuir esta consignación, según pareciese conveniente y en- 
tregarle la suma que correspondiere sin el gravamen de dar cuenta; 
y por lo tocante á los demás obispados sufragáneos será del cargo 
de los tesoreros respect^ivos el costear la publicación con la misma 



308 BULAS D£ LA 

solemnidad que se ha hecho siempie, en esto no se ha de hacer no- 
vedad alguna. 

103. 

23. Que siempre que los comisarios sub- delegados tengan que ha- 
cer algún recurso á este superior gobierno por razón de la adminis- 
tración de la santa bula, y lo áella anexo y dependiente, lo hagan 
por consulta y se los responda por billete, formándose las respues- 
tas por el oficio de gobierno donde toca; y si fuese necesario hacer- 
le saber alguna providencia que sobre este asunto se tomare, sea 
remitiéndoles copia autorizada del decreto para su inteligencia y 

observancia. 

104. 

24. Que en atención á ser nueva planta y creación de oficios y 
sueldos la que por esta ordenanza se establece, no deben pagar me- 
dia anata los sugetos que comenzaren á gozarlos, reservando para 
en adelante la declaración conveniente á su magestad como á quien 
toca. 

105. 

Y para que todo lo espresado tenga cumplido efecto, ruego y en- 
cargo á todos los comisarios sub-delcgados en los obispados de este 
reino, guarden y cumplan esta ordenanza y en lo demás observen 
puntualmente lo dispuesto por su magestad en la preinserta real cé- 
dula,'y del mismo modo ordeno y mando al real tribunal de cuentas 
á los oficios de estas cajas de México y á todos Ins jueces y justicias, 
gobernadores, corregidores y alcaldes mayores, y á las demás perso- 
nas á quienes toque su cumplimietito la observen y guarden invio- 
latamente por ser así conveniente al servicio del rey nuestro señor. 
Dada en México á 29 Diciembre de 1752. 

106. 

25. Al tiempo de encomendarse la visita de este reino al marques 
de Sonora eu la instrucción que se le dio por el rey, se puso á su cui- 
dado el asunto de cruzada do cuyo capítulo liablaiemos en lugar 
oportuno; pues de este solo es decir que á consecuencia de él hizo 
una instrucción en 12 de Diciembre de 1767 compuesta de on- 
ce artículos que el virey marques do Crois mandó cumplir y obser- 



SANTA CRUZADA. 309 

var por decreto de 13 del propio mes y año, cuyo tenor es de esta 
forma. 

107. 

D. Carlos Francisco de Crois, marques do Crois, caballero de la 
orden de Calatrava &c. 

108. 

Hago saber á todos los tribunales y jueces de este reino y á las 
demás personas á quienes lo contenido en este despacho pueda to- 
car en cualquiera forma; que con el motivo de concluirse ahora los 
contratos de los tesoreros de la bula de la santa crtizada, y de ha- 
ber su magestad (que Dios guarde) ])revenido al señor visitador ge- 
neral por una real instrucción dirigida«al arreglo de los ramos de 
real hacienda que ponga el de esta gracia y concesión apostólica en 
mejor dirección para reducir los premios y cortar otros inconve- 
nientes que se han esperimentado durante los asientos de los tesore- 
ros, ha formado con mi acuerdo y noticia una instrucción para que 
«ste ramo se administre de cuenta de la real hacienda, cuyo tenor 

•es el siguiente. 

109. 

Instrucción provisional para que el ramo de cruzada se administre 
de cuenta de la real hacienda. 

Aunque por la instrucción de S. M. de 12 de Mayo de 1751 diri- 
gida al esceliíntísimo señor virey de este reino conde de Revilla Gi- 
gedo se tuvieron presentes los medios de establecer con método y 
equidad ta perfecta recaudación del ramo de cruzada en estos domi- 
nios tan recomendable por lo intrínseco de sus gracias como por el 
importante ñn á que esiim destinados sus fondos en que se interésala 
propagación de nuestra santa fé católica y la conservación y segu- 
ridad del Estado; y que para que se viesen verificadas las piadosas 
reales intenciones dedicó el escelentísimo señor virey á inquirir y 
fijar las reglas que le pareció adicionar en la ordenanza de 29 de 
Diciembre de 752; se ha esperimentado por el efecto de diasque nece- 
sita de nuevo arreglo este ramo en lo económico de su administra- 
ción, y de consiguiente se dignó S. M. prevenirme en su real instruc- 
ción de 14 de Marzo de 1765, que para que esta gracia de cruzada 
sea mas útil á los santos fines de su destino^ pióctirase moderar los 



310 BULAS DE LA 

premios capitulados en los asientos, y reducir á términos mas breves 
los pagos y cuentas de los productos de la santa bula, por lo que de- 
jando en su fuerza y vigor todo lo mandado en dicha real instruc- 
ción y dispositivo de la ordenanza que se form6 en vista en ella en 
cuanto no se oponga á la administración de cuenta de la real ha- 
cienda, que se ha resuelto de acuerdo con elescelentfsimo señor virey 
y el señor comisario sub-delegado en este arzobisj»ado, se observa- 
rán por ella los ariiculos siguientes. 

110. 

1. Supuesto qite los señores comisarios con los tesoreros nombra- 
dos dispondrán que .se publique la santa bula con la pompa y solemni- 
dad acostumbrada que su magestad recomienda; y que cada uno de 
los señores sub-delcgados en su respectivo'distrito amonestará y en» 
cargará particularmente á los curas párrocos la obligación en que 
están de instruir á los fieles de la moral precisión de lomar la santa 
bula para el goce de sus privilegios éinumerables indulgencias que 

se les franquean, aprontarán los tesoreros el mismo honorario que 
se ha dado en tiempo de los asientos, bien entendido que. para fijar- 
se en adelanto deberán formar una noticia de los costos que tenga 
esta inmediata publicación. 

111. 

2. Lo respetable de un negocio de tanta gravedad é importan- 
cia como el de cruzada por su objeto en beneficio universal de los 
fieles vivos y difuntos, es muy superior motivo para que los emplea- 
dos dediquen su atención al mejor desempeño de p\x encargo; y co- 
mo los oficios de esta caja matriz tienen por su oficio y responsa- 
bilidad el de la custodia y dirección de bulas de todo el reino á la 
cuenta justificada de este ramo llevando el cargo á los tesoí'eros 
diocesanos^ se espera de la esactitud de estos ministros que pondrán 
los medios como lo han hecho antes á que se verifique por su parte 
la mas puntual administ|acion y cuenta de él, mayormente cuando 
por esta nueva disposición se les exime del prolijo cuidado de haber 
de remitir á los tesoreros principales de los obispados del reino los 
sumarios; pues este debe correr al del tesorero de esta capital y ar- 
zobispado, dejando recibo provisional del número de ellos á oficios 



SANTA CHUZADA. 311' 

4^e deberán recoger luego que los tesoreros foráneos envíen sus' 
resguardos, con los cuales documentos quedará formalizado el car-t** 
go ert la real caja coh el buen método de cuenta que es debido.' 

112. 

3/ El tesorero administrador do este arzobispado y los de Pue<* 
blay Oáxaca y Valladolid de Michoacan, deberán hacer las funcio-' 
lies de publicación, distribución dé bulas y colección de la limosna 
én ellos, llevando cuenta justificada de los sumarios que se espendau 
y de los caudales de su producto: bien entendido qué estos y los de- 
nías que procedan del ramo de cruzada han de ponerse eH estas 
cajas reales cada seis meses precisamente. 

113. 

4. Puestas ya las bulas cii cada tesorería principal, las dirigirán 
^bs tesoreros por cordillera á los párrocos del distrito que se convi- 
nieren á aceptar este encargo en Virtud del oficio circular que á este 
án se les ha pasado; consultando en las remisiones á la mayor eco- 
ilomía y seguridad; por cuya gratificación, cuidado y responsabili-i 
dad, se abonará á los curas cinco por ciento de la cantidad total de 
las espendidas én sus feligreses admitiéndoles en parte de pago las 
que existan en fin de cada predicación; pero el valor de las que se 
despacharen al principio y en el transcurso de cada uno, deberá re- 
coger en la tesorería principal de seis en seis meses habiendo pre- 
cedido el abono 6 fianza del importe total de las bulas remitidas á 
dada cutato.' 

114. 

5. En él Caso de que se escuse alguno de los párrocos al espen*' 
dio de bulas en su feligresía, cuidará el tesorero á quien correspon- 
da de elegir persona eñ ella que bajo del mismo premio y segiiro 
abono se encargue de esta importancia con Ik fidelidad y ecsac^ 
titud correspondiente. 

115. 
• • 

6. Por no ser tan adaptable en las capitales el método de dis- 
tribución como en las feligresias de las provincias cuidarán los rei<^ 

TOM, III. — 39 



313 BULAS OS LA 

pectivos tesoreros de dividir en cuarteles los puntos i donde han de 
espenderso las bulas, para que sin pensión del vecindario y con co- 
modidad acuda por ellas y no se aventure con la distancia el que 
carescan los fíeles de las bulas que necesiten, ni el real erario de 
su limosna; y por este trabajo abonarán á los espendedores un me- 
dio y cuando mas un uno por ciento de las que distribuyan. 

116- 

7. Estando regulada ya el número de bulas para cada tesorería 
en esta predicación y diciendo que en adelanto haya el debido co- 
nocimiento de los individuos que la necesiten en cada provincia 
para hacer las remesas en los sucesivos bienios, será del cargo res« 
pectivo de cada tesorero informarse prolijamente de los curas por 
el pjidron de sus feligresías puntualizando exactamente los indivi- 
duos, edades y clases, y remitir nota exacta con' anticipación á los 
oficiales de. esta caja matriz, para que can el debido conocimienta 
se envien las bulas necesarias de modo que no se minare por falta 
de ellas el espendio. 

117. 

8. Mediante que el tesorero de esta capital y los de Puebla, Oa- 
jaca y Valladolid han de poner los productos de cruzada en estas 
cajas reales á los plazos ya prevenidos en el artículo 39 de es- 
ta instrucción, se declara también que los oficiales reales de 6ua- 
dalajara, Durango, Guanajuato y San Luis Potosí, encargados de 
la administración de este ramo en sus respectivas diócesis y provin- 
cias, deben practicar lo mismo, y llevando cuenta separada^ eoi- 
daráu de hacer las remesas del caudal cuando las ejecuten de loa 
demás de real hacienda; igualmente procederán los espresados teso- 
reros administradores (donde no hay cajas reales) por medio de li- 
branzas seguras 6 en especie aprovechando las ocasiones favora» 
bles que se presenten,, y descontando los gastos que se hubieren 
erogado, hasta que en la cuenta final de cada predicación, que de^ 
ben remitir á los oficiales reales de esta capital, formen su partida 
de data justificada como corresponda. 

118. 

9 

I 

9. Siendo de primera creación los empleados en este ramo de 



tAMTA CBÜZADA. Si 3 

cruzada, se declara que no deben de estar sujetos al descuento de 
media anata antes ni después de la asignación de los premios 6 suel 
doi que se les se&alarán. 

119. 

10. Pasados los primeros seis meses de esta administración, se 
hará asignación ¿ los tesoreros y oficiales reales foráneos del pre- 
mio 6 salario que se considere compensatorio del trabajo y cuida- 
do que se les encarga, en el concepto de que acreditarán su celo y fi- 
delidad los progresos que se esperan de esta nueva planta. 

120. 

11. Los tesoreros administradores de México, Puebla y Oajaca, 
afianzarán á satisfacción de oficiales de estas cajas en la cantidad 
que lo hicieron los anteriores, con la consideración sin embargo, de 
haber de entregar los productos de la bula cada seis meses: y que 
el de Valladolid solo deberá darla por la tercera parte que se regu- 
la á su tesorería mediante la división que se ha hecho en tres pro- 
vincias, atendiendo la grande población y estensiou de aquella di&- 
sesis. Máxico, 13 de Diciembre de 1767. — Z>. Jasé de Galvez. 

121. 

Y por ser conveniente que la instrucción inserta se imprima y 
publique, he resuelto espedir este despacho, por el cual mando se 
guarde, cumpla y ejecute precisa y puntualmente por los oficiales 
realus de estas cajas y los demás á quienes se encarga la distribu- 
ción de la bula de la santa cruzada, y también por los tesoreros ad- 
ministradores y las personas á quienes se comete la administración 
económica de los productos de esta gracia, por convenir asi á los re- 
comendables fines de la concesión de ella y al mejor servicio de su 
Magestad. Dado en Méxieo, á 13 de Diciembre de 1767.— £/ 
margtíe9 de Cro¿ff.— Por mandado de S. E. Juan Martínez de Soria* 

122. 

En el informe que el mismo visitador di6 al virey D. Antonio 
María Bucareli é los 31 de Diciembre de 1771, se encuentra uu 
párrafo de este contesto. 



,9^4 .BULAS J>S LA 

123. 

Las tesorerías de los sumarios de la bula de la santa cruzada jc^* 
tuvieron antes arrendadas con tan gravosas condiciones & los Valo- 
res de este ramo, que ademas de la retardación considerable con qu^ 
6us productos entraban en cajas reales, concedía á los asentistas e.l 
ísubido premio de un catorce por ciento, y en el obispado dé Duran- 
go llegó & tanto el exceso, que se abonó hasta un veintiocho durante 
¿[ ultimo arrendamiento, de forma que los tesoreros iucrabati in- 
virtiendo el importe de los sumarios en sus particulares comercion 
por el dilatado tiempo que capitulaban para los pagos. 

Con noticia individual de estos inconvenientes y el j.usto deseo 
de remediarlos, se puso en mi instrucción de visita en el artículo 
veintiséis en los siguientes términos. '^Los sumarios de las bulas 
de la santa cruzada están también por asiento bajo de unos pre- 
cios desmedidos y la paga y cuenta de los que se espenden á unoa 
precios dilatados, y para que esta gracia sea mas útil á los altos fi- 
nes de su destino, procurareis moderar los premios y reducir á tér- 
piinos mas breves los pagos y cuentas, examinando al mismo tiem- 
po el modo de recojer los sumarios sobrantes para evitar los fraudes 
que en ellos suele haber aunque en esta parte y en la de la publi- 
cación de la bula, caminareis en todo de acuerdo con los sub-dele^ 
gados para no incidir en ejercer las facultades que á otros corres- 
ponden. 

125. 

Hasta fines de )767^iio cumpliéronlos perjudiciales contrato» 
de los tesoreros asentistas, y examinada entre tanto la materia con 
el prictico conocimiento que fui tomando de las provincias del rei- 
no y de las grandes sumas que pondrá el rey por la interesada re- 
dunda de los arrendatarios que no proveían de bulas á los pueblos 
distantes de las capitales pretendiendo injustanaemé por ahorrarse 
que ocurrieran á comprarlas k sus tesorerías, arbitré los remedios 
de que se pusiera el ramo en admihistr ación y se encargara á Jos 
curas el espendio de sumarios con el moderado premio de cinco 
por Qiento y la competente fianza y seguridad de su importe además 
de la obU|[acÍQQ de enterar los productos cada seis meses. 



3A11TA eRÜZADA. SU? ^ 



.126. 
Acordé la idea con el señor marques de Croix, y comunicada en 
.aste supuesto al señor arzobispo y demás prelados del reinno como 
también al señor comisario general de cruzada la aplaudieron todos 
,y se prestaron muy gustosos á coadyuvarla por medio de sus enca- 
ses exhortaciones á los párrocos para que admitieran el honroso 
encargo que les confiaba, á cuyo fin les dirijí también una carta im- 
presa y circular por Diciembre de 67, en los espresivos términos 
,que y. E. reconocerá por el adjunto ejemplar número 26. 

127. 

£8tendí luego al punto la instrucción económica y breve para 
jarregiar la administración de todos los obispados del reino que pu- 
«blicada por el señor marques de Croix en despacho de 13 del cita- 
do mes de Diciembre se contiene en el otro ejemplar que acompa- 
so con el número 27, y las resultas de aquella disposición han sido 
lan favorables y ventajosas que los valores de este ramo en el pri- 
mer bienio de la nueva planta han. subido casi uu duplo en las 
diócesis de México y Puebla, y en total de obispados una mitad co- 
tejados con los que produjo la última predicación del tiempo de los 
arrendamientos como demuestran el informe y estado de oficios 
de esta caja matriz con el número 28. 

128. 

A pesar de un éxito tan afortunado que debe calificar el acierto 
de aquella disposición, no ha podido libertarse de las dudas y con- 
tradicciones que son como inseparables de los pensamientos mas úti- 
les, y á creerle bastó tal vez el ser mió para que hallara opositores 
.donde pqr culpa de la distancia se conocen poco las cosas económi- 
cas de América, y en J9 de Abril de 770, se previno al señor mar- 
ques de Croix por el supremo consejo de Indias que la comisión da- 
da á los curas se habia proyectado en tiempo que fué general de 
cruzada el eminentísimo Cardenal de Molina y lo impugnó el ilus- 
trfsimo arzobispo de México, con el celo de que algunos p&rrocos 
precisaran á sus feligreses á tomar la bula cuando el hacerlo debe 
ser juramento voluntario, y con este antecedente se dispuso entre 
otras advertencias que se evitara ahora el riesgo aprehendido en- 
tonces. 



^ 6 BULAS DE LA 



129. 



Pero como en la actualidad se yeriñcan las circustancias entera- 
mente opuestas por haber convenido todos los ilustrísimos prelados 
y dirigdo cartas extraordinarias á sus curas respectivos para que 
se encargasen de espender los sumarios á consecuei-icia de estarle go~ 
metida la predicación de ellas, no tuvo por conveniente el E. S. mar- 
ques de Croix hacer novedad en el asunto sobre que me pidió dicta- 
men, y mas á vista del cuantioso incremento que yu se habiacouse- 
guido en los productos del ramo, y que con los estados de valores 
del primer bienio en México y Puebla habia informado S. E. lo 
bastante en 31 de Marzo de 1770 para satisfacer con anticipación á 
la duda suscitada. Lo cierto es, que ningunas manos son tan pro-* 
pias como las de los curas para espender los sumarios de la santa 
cruzada, así porque está anexo á su ministerio persuadir á los fíeles 
de quienes son pastores que no se priven del gran uámero de indul- 
gencias concedidas á la bula, cuanto porque la grosera ignorancia- 
de los indios y otros de la infiima piebe distingue muy poco 6 nada 
las bulas del papel sellado^ si su espendio lo ven cometido á personas 
seculares, y sobre este inconveniente pudieran numerar otros mu- 
chos que omito por menos conocidos aunque igualmente ciertos.. 

130. 

En 10 de Mayo de 1783, D. José Garcia Herreros comisario apcs-- 
tólico general de la santa cruzada en todos los reinos y seSoríoa 
de S. M., Iibr6 una instrucción que sellada con las armas de subfa- 
milia, autorizó D. Antonio de Cuadra, secretario^cuyas reglas son 
del tenor siguiente. 

131. 

Instrucción y forma que se ha de guardar, así en la predicación y 
publicación de la bula de la santa cruzada de vivos y difuntos, com- 
posición y lacticinios concedipa por el Sumo Pontífice para ayuda 
de los grandes gastos que la Magestad del rey nuestro señor hace 
por mar y tierra en defensa de nuestra santa fé catDÜca, como en 
la distribución de los sumarios de la misma bula á los fieles en las 
diócesis de los reinos del Perú y de la Nueva España y en el uso 



SAKTA CRUZADA* 31? 

de 1a8 facultades que como comisario apostólico general detiT^zada 
tenemos comunicadas á nuestros sub-delegafdos. 

132. 
Nos D. José Garcia tierreros, caballero de la real distinguida or- 
den de Carlos, Ill.canónigo y dignidad de la santa metropolitana 
iglesia de Valencia, &• Usando de las facultades que como á tal 
.comisario y juez apostólico nos competen, mandamos que en la pu- 
biicacion y predicación de la bula de la santa cruzada de vivos y di- 
funtos, composición y lacticinios, en los arzobispados y obispados 
de los reinos del Pera y de la Nueva España, como asimismo en el 
uso de las facultades concedidas á nuestros subMielegados en dichos 
reinos, se guarde y ejecute lo siguiente: 

133. 

1. Nuestros despachos para la publicación de la santa bula que 
se enviarán con esta instrucción dirigidos á los referidos sub-dcle- 
gados se entregarán á estos luego que lleguen, sirviéndose su ma- 
gestad dar su real 6rden para que así se ejecute y no se detengan 
en poder de los ministros reales, y mandarán que el notario de su 
juzgado ponga una copia de todo en dos libros que para este efec- 
to habrá, el uno en poder de dichos sub--delegados y el otro en el 
del referido notario, y en habiendo asimismo llegado los sumarios 
de la bula (cuyo envío se procura ejecutar con anticipación y de su 
llegada se les dar i pronto noticia como conviene para que en tiem- 
po preparen lo necesario & la publicación y predicación de ella) y 
tomando conocimiento del ntümero de dichos sumarios y su calidad 
con la concurrencia del dicho superintendente, los entregarán al te- 
sorero oficial real de las cajas de la real hacienda, si los hubieren en 
el distrito, y en su defecto al de las que estén mas inmediatas: inter- 
viniendo en esta entrega el contador oficial real de ellas y espresan- 
do el número de los que se entregaren de cada clase; de manera que 
se observe la claridad y formaHdad conveniente. 

134. 

S. Cuando llegue el tiempo oportuno de precederse á lapublica- 
-cion y predicación de la santa bula (que debe ser al cumplirse 



516 . BULAS DE LA 

los dos aSoa de la úUix¡¡ia predicación) se hará la entrega de lo^ séf' 
xnarios que se caiíaidei^n necesitarse para la espedioion al tesore-^' 
ro diocesano, con intervención precisa del espresado contador ofi- 
tsial real dé ksí cajas, para que lo pueda este hacer al correspon- 
diente cargo del número que recibiere con distinción de clases en 
la cuenta que se le tome de su producto, y en li^ misma ocasión se 
le entregrán al referido tesorero diosesano nuestros despachos con 
e$ta instr acción y los que espidiere nuestro sub-delegado para los 
curas párrocos^ doctrineros y demás eclesiásticos que este hubiere 
hombrado para la* predicación dé la santa bula, y para aquellas en 
quienes hubiere subdelegado ks facultades que en virtud de 
nuestra comisión le correspondan, como también los despachos que 
se han de solicitar del superintendente general para que las justi- 
cías reciban los sumarios de las bulas que se les remitan y las re-' 
partan en los pueblos de su jurisdicción nombrando colectores en 
ellos para que los distribuyan y reciban su limosna y los que con-^ 
forme á lo que tiene ordenado su Magestad espedirán también los 
presidentes, gobernadores ó justicias principales cada uno en su 
jurisdicción para los corregidores, alcaldes mayores y demás justi- 
cias á fin de que reciban con el mayor respeto y veneración lasan* 
ta bula y concurran á su publicación con la solemnidad y^ forma' 
acostumbrada. 

135. 

3» Los predicadores y verederos antes de salir á sus vere- 
das y repartimientos para la publicación y predicación de la san- 
ta, bula, se presentarán al sub-delogado general de la diócesis, que 
Jes ha de recibir juramento de que guardarán lo contenido en esta 
instrucción y lo demás que les fuere ordenado tocante ¿ la dicha 
•predicación y publicación; y si el eclesiástico á quien se encomen- 
dare la predicación no pudiere por la distancia de su residencia com- 
parecer ante el sub-delegado hará el referido juramento ante el ca- 
ra ó vicario^ú otro clérigo ó religioso que allí se hallare, sin cuya di- 
ligencia (de que ha de enviar certificación al sub-delegado) no de-" 
berá proceder á la predicación. 

136. 

4, H» de quedat en un libro (que esté en poder del dicho 

/ 



SAÜTl CRUZABA. SI 9 

delegado y su notario) memoria y relacioh del día en que sale cada 
predicación y receptor veredero^ de los nombres de ellos y su ve- 
cindad y de) número y clase de sumarios que se les dieren y lleva- 
ren^ como también de los lugares y repartimientos en que se habrá 
de predicar según lo que en esto pareciere al sub-delegado disponer 
á efecto de que acabada la predicación se compruebe por los padro* 
nes que se han de traer y presentar ante el sub-delegado, dicho9 
predicadores y verederos si se dejo de predicar la santa bula en al- 
guno de los espresados pueblos y repartimiento; y si resultase haber 
esto sucedido^ se averiguará por el sub-delogado la causa de ella, 
para proceder á la corrección y remedio con arreglo á las faculta- 
des que le competen. 

137. 

5. Se ha de dar principio á la publicación y predicación de la san* 
ta bula por la capital de cada obispado cuando estén para fenecer- 
se los dos años de la que últimamente se hizo, sin diferirla mas, eje- 
cutándose con la concurrencia y solemnidad acostumbrada y se 
continuará en los demás pueblos y repartimientos y estancias de es« 
pañoles y de indios: de modo que esté acabada de todo punto den* 
tro de cuatro meses inmediatos á la publicación en la capital, mien- 
tras no se disponga otra cosa; y teniendo consideración de que no 
se varien los dias en que fuere costumbre ejecutarse, ni se verifi* 
quejser ya pasados los dos años de la publicación última. 

138. 

6. Encargarán los sub-delegados á los predicadores y verede- 
ros que por mayor comodidad de los naturales y facilidad en con- 
gregarlos, procuren se haga en cada doctrina el recibimiento de la 
santa bula en dia Domingo 6 fiesta de guardar, contribuyendo por 
su parte á que tanto dicho recibimiento como la procesión con que 
se ha de hacer con la solemnidad y en la forma que su magestad dis- 
pone por sus reales órdenes y cédulas. 

139. 

7. Pasarase después á la predicación de la misma santa bula, en 

la cual declara el predicador á los fieles los privilegios, indulgencias 

TOM. III. — 40 



'é 



920 BULAS DX LA 

y gracias que se conceden i los que tomaren el sumario de dicha 
santa bula^ contribuyendo la limosna señalada, y que solo estos pue- 
dan gozar las demás concedidas por los Sumos Pontiñces de su au- 
toridad á cualesquiera iglesia, monasterio, hospitales, lugares pia- 
dosos, universidades, cofradías y personas particulares, por cuanto 
se hallan suspendidas en uso de facultad apost6lioa el día de ?a pu- 
blicación de la santa bula, para que no puedan gozarse por otros 
que los que del modo dicho recibieron el sumario de ella á cuya re- 
cepción les ha de exhortar con toda eficacia; previniéndoles que lo 
deben retener en su poder escrito en él su nombre y apellido; y que 
ios que le reciban sin pagar de contado la limosna, quedan obligados 
á satisfacerla en el tiempo que se haya señalado y les espresará el 
mismo predicador, quien igualmente les manifestará los santos fines 
i que está destinada; y pondrá precisamente el tenor de la bula de 
composición, leyéndole á la letra como también el sumario impreso 
de las facultades que Nos tenemos de Su Santidad y nuestros comi- 
sarios, por comisión nuestra para dispensar, componer y absolver 
en los casos que espresa la santa bula, á fin de que sabiéndolo to- 
dos los fieles, puedan aprovecharse en este beneficio cuando lo ne- 
cesiten para descargar sus conciencias; y fuera de esto se ha de fijar 
un sumario de dichas facultades en cada iglesia; pero se ha de ad- 
vertir que la persona que quisiera componerse, por los bienes y ha- 
cienda mal habido, ganada y adquirida de que fuese á cargo, no sa- 
biendo los dueños á quienes se pueda y deba legítimamente resti- 
tuir, y en los demás casos en que es permitido, ha de tomar pre- 
cisamente el sumario 6 sumarios de la bula de composición que ne- 
cesite, sin entregarlos á otra persona, 6 de reunir á los sub-dele- 
gados y de otra suerte no pueda gozar del beneficio que por ella se 
concede, ni le aprovecha para este efecto el sumario de la de cruza- 
da que solo es para las gracias, indulgencias y facultades que en 
ella se especifican y no para la composición referida. 

140. 

8. Y para que mas bien se logre el fin á que se dirige la predi- 
ct^cion de la santa bqla, los que estuviesen encargados de ella auxi- 
liando lo. que su magestad manda por reales cédulas procurarán 



SANTA CAUZAD^. S2l 

por los medios oportunos que todos los^ fieles cristianos vecinos y 
moradores de la ciudad, pueblo 6 repartimiento donde la dicha 
bula se haya de predicar, así hombres como mugeres^ se hallen 
presentes al sermón, aunque se haga en dia de trabajo, en que esté 
de medio dia para adelante, queden libres para acudir á sus oficios 
y labores, prohibiendo todo otro sermón el mismo dia en las igle- 
sias y monasterios de dichos pueblos. 

141. 

9. Los sub-delegados harán el nombramiento de los predicado- 
res de la santa bula en los eclesiásticos seculares y regulares que 
juzguen mas á propósito y tengan licencia de predicar y oir confe- 
siones; y para los lugares donde haya diferentes modos de hablar 
entre los indios^ deberán cometer este encargo á los curas 6 maes- 
tros de doctrina á quienes están encomendados dichos indios por 
cuanto son los que mejor entienden su lengua, condición y trato, 
y mas respetados y obedecidos de ellos, y á todos los que así fueren 
nombrados mandamos en virtud de santa obediencia, y so pena de 
escomunion mayor, que acepten, usen y ejerzan el referido ministe- 
rio conforme al tal nombramiento, carta y comisión que para ello 
se les ha de dar, y á lo que en esta nuestra instrucción se previene 
y ordene. 

142. 

10. Asimismo mandamos que al predicador que hubiese hecho 
la predicación no se le señale el estipendio de su trabajo por cuota, 
respecto de tenerlo prohibido Su Santidad, y en la cantidad que se 
le haya de consignar se proceda con moderación, atendiendo á que 
es negocio del servicio de Dios y del rey nuestro señor, y que de lo 
que él procede está destinado y aplicado á tan santos y piadosos fines. 

143. 

11. En habiéndose predicado la santa bula en cada pueblo^ se 
procederá á distribuir y consignar sus sumarios á cuantos quieran 
tomarlos, sin apremiarlos á que lo hagan, con advertencia de que 
antes de entregarlos se han de escribir en ellos los nombres y ape- 



922 .BULAS PX LA 

llidos de aquellos á quiened se recibieren^ ó á lo menos seSalarse 
dichos sumarios de manera que se distingan de los que quedaron 
sobrantes 6 sin repartir; (cuya seña), que ser& una cruz) se pondrá 
junto al blanco que se deja en los referidos sumarios para asentar 
el nombre de quienes la toman; y sin dicha diligencia 6 la de escri- 
bir su nombre y apellido en ellos ios que la tomaren, no les apro* 
vecharán, como tampoco si no pagaren la limosna por Nos señala- 
da; en cuya esaccion se abstendrán de entender en calidad de sub- 
delegados nuestros mediante que las facultades pertenecientes á los 
que su raagestad nombra por jueces ejecutores del breve de 4 de 
Marzo de 1750. dimanan inmediatamente de la Santa Sede. 



144. 



12. En las ciudades y pueblos cabezas de di6cesis y en los de- 
mas que tuvieren población de trescientos vecinos españoles, se 
han de dar y entregar los sumarios de la bula á los que según di- 
cho es, quisieren tomarlos en presencia de un escribano 6 notario 
páblico (á quien mandamos so pena de cscomunion mayor, que pa- 
gándole por su trabajo la cantidad moderada que tasarán nuestros 
sub-delegados, asista y se halle presente al referido acto, escribien- 
do y viendo escribir los nombres de las personas para las cuales se 
tomaren dichos sumarios, 6 poner la señal arriba dicha) y el mismo 
escribano ó notario hará un padrón, memorial 6 relación de todos 
los que se distribuyeren, el cual ha de signar y firmar, como tam- 
bién el predicador y receptor y la justicia ordinaria del pueblo, que 
igualmente asistirá á dicha entrega, y se ha de dar y encargar al 
receptor 6 predicador para que lo lleven 6 envien al nuestro sub- 
delegado de aquella diócesis, quedando en poder del referido escri- 
bano ó notario el registro auténtico de todo lo dicho, para que 
cuando el sub-delegado 6 el señor virey, gobernador 6 presidente 
mandaren enviar por copia de tal padrón, se pueda volver á dar en 
pública forma, y en todo haya la fidelidad que semejante negocio 
requiere. Pero en los demás pueblos que do tuvieren trescientos 
vecinos españoles y en todos los de Indias, aunque sean de mucha 
población, bastará que se repartan dichos sumarios en presencia 
del cura rector ó maestro de doctrina, con asistencia é intervención 



.SANTA CHUZ APA. 393 

» 

de un alcalde 6 regidor de cada lugar, firmando todos y el recep- 
tor el padrón espresado. Todo lo cual se entienda ejecutarse por 
lo conveniente, que es para que nuestros sub-delegados se enteren 
de haberse hecho bien la distribución de los sumarios; pero sin per- 
juicio de lo que en lo tocante á la administración de la limosna, y 
su acción de primeros contribuj^entes hubiere dispuesto y dispu- 
siere S. M, y el ejecutor apostólico respectivamente. 



145. 



13. La distribución y repartimiento de dichos sumarios de la 
bula, se ha de hacer precisamente en la iglesia 6 en la casa de consejo 
do cada lugar, ó en la del cura ó maestro de doctrina, y no en otra 
parte alguna, so pena de cien pesos de misas, ensayados por cada 
vez que el receptor 6 predicador hicieren lo contrario; sobre lo 
cual encargamos también las conciencias á los predicadores y maes^ 
tros de doctrina. 



146. 



14. Después que se haya hecho dicho repartimiento, dejará el 
receptor veredero en el pueblo la cantidad de sumarios de la bula 
que se consideraren necesarios para los que se espere que querrán 
tomarlos en el discurso delosdos años de la predicación, depositando* 
los en poder del repartidor que estuviere nombrado por la justicia pa» 
ra colectar 6 cobrador de la limosna, á fin deque losrepartaá quienes 
los pidan en la forma que á las demás personas se les hubieren da- 
do, y haciendo de ellos segundos padrones al pié de los primeros, 
que va espresado deben ejecutarse; en los cuales el predicador de^ 
clarará con juramento, que en todos los pueblos y repartimientos 
donde se hubiere predicado la bula de la santa cruzada, no falta- 
ron sumarios al receptor que los daba, sino que antes bien sobra- 
ron; y que en repartirlos y entregarlos se guardó la orden conte- 
nida en esta instrucción, de lo que presentarán testimonio ante el 
sub-delegado de la capital y certificaciones de haberse hecho el re- 
cibimiento y predicación en todas las doctrinas de sus partidos y 
veredas, y en qué dia y forma. 



S24 BÜLA^-DS LA 



147. 



15. Acabada la predicación y habiendo recogido cada sub-dele- 
gado en su diócesis los padrones de las bulas que en ellas y sus ve- 
redas se hubieren repartido y entregado, hará luego enviar al se- 
ñor superintendente respectivo una copia 6 relación auténtica de 
todos ellos, para que á su tiempo se pueda tomar la cuenta del produc- 
to de la santa bula como de las demás limonas pertenecientes á es> 
ta espedicion. 

148. 

16. Durante el tiempo de los dos años de la publicación de esta 
santa bula, no se podrán predicar ni publicar otras gracias, induU 
genciaS; facultades ni cuestas; ni para ello imprimirse mandamien- 
tos algunos, imágenes, insignias, ni sumarios de molde, ni fijarse eu 
parte alguna so pena de escomunion mayor y de las Jemas que fue- 
ren puestas por nuestros sub-delegados, á quienes encargamos y or- 
,denamos que castiguen á los culpados en lo susodicho y en otros 
cualesquiera delitos tocantes y concernientes á esta predicación; 
y que los receptores tengan particular cuidado do saber y entender 
lo que á cerca de esto pasare, y avisar á los dichos sub-delegados 
para que provean como se guarde lo dispuesto por Su Santidad 
y esta nuestra instrucción. Pero no se entiende que por esto se 
ha de impedir á los pobres, y otras pías demandas el pedir limo- 
na estratim en'sus propios lugares. 

149. 

17. Los sumarios de las bulas que volvieron por sobrantes los 
presentará el tesorero al sub-delogado, quien asistido del notario de 
su tribunal y con intervención del contador oficial real, los contará 
y reconocerá con todo cuidado para examinar el número de ellos 
y su clase si son de la predicación en que se espresa haber sobrado, 
y están con nota 6 sospecha de haberse repartido; y puesta por tes- 
timonio esta diligencia, para que sirva de descargo al referido teso- 
rero el importe de los que se hallare haber ciertamente sobrado, se 
quemarán estos luego mientras que por algún accidente no se con- 



8AVTA CRUZABA. MS 

sidecen necesstrios para la inmediata predicación, en cayocOiSase 
goardarán fielmente para resellarlas según la necesidad; y tanto la 
quema como el resello se han de hacer por la autoridad de nues- 
tros sub--delegados: pero con la intervención de los oficiales reales 
para que tomen la razón correspondiente. 

150. 

18. Nuestros sub-delegados se abstendrán enteramente de en- 
tender y proceder como tales en lo tocante á la esaccion de la li- 
mosna de los sumarios de la bula; de las penas pecuniarias que se 
imponen en los tribunales y judicaturas eclesiásticas, y de lo demás 
que en virtud de dicha bula se percibe, ciñendo el ejercicio deLSUs 
encargos á lo que en esta instrucción se les ordena, sin turbar en el 
de los suyos á las personas que los tienen por reales órdenes para 
diferentes actos tocantes á la esaccion y administración de la limos- 
na y proventos de la bula. 

151. 

1 0, Los sub-delcgados y sus notarios no llevarán derechos algu- 
nos por los mandamientos y otros cualesquiera despachos tocantes 
d.la santa cruzada, contentándose con el sueldo que ses le señalará 
6 hubiere señalado; y en los negocios que ocurran de partes, se arre* 
glen dichos sub-delegados y notarios en el llevar en sus derechos 
al arancel episcopal; y si en esto escedieren, serán castigados severa^ 
mente. 

152. 

20. Por cuanto Su Santidad nos cometa la tasación de la limos- 
na que han de dar para los dichos santos fines, los que tomaráa 
la bula según la calidad de las perdonas, declaramos y tasamos pa- 
ra lo sucesivo por lo tocante al reino y provincias del Perú, á saberr 
los señores vireyes 16 pesos 4i reales de plata acuñada y otro tan- 
to sus mugeres: los arzobispos, obispos, inquisidores, abades, prio- 
res, canónigos de las iglesias catedrales y dignidades así de etlas 
como de las colegiatas, los duques, marqueses, .condes, vizcondes, 
señores de vasallos y repartimientos y los que tienen permiso so- 
bre ellos; los capitanes generales, tenientes generalec, marisci^lea 



386 BÜlálft DJB LA 

dé campo, brigadieres, conauleB aunque solo estén graduados; los 
presidentes, oidores^ alcaldes y fiscales aunque sean honorarios^ los 
algaaciles mayores, secretarios y relatores de las audiencias reales, 
los caballeros de cualesquier hábito de las Ordenes militares; los se* 
cretarios del rey inclusos los honorarios; los contadores oficiales rea» 
les, los gobernadores, corregidores, alcaldes ordinarios y regidores de 
los pueblos; los alcaldes de castillos y fortalezas; los abogados y hom- 
bres ricos en cantidad de diez mil pesos, y las mugeres de todos los 
seglares de los estados y empleos ya dichos, cada uno tres pesos y 
tres reales de la espresada moneda; y todas las demás personas de 
cualesquier estado y condición que sea (á reserva de los indios y 
morenos) 1 peso 6 reales y medio de la misma plata, el que tam- 
bién han de dar los caciques de los indios, los mulatos 6 pardos, los 
cuarterones, tercerones ó quinterones, los indios y las mugeres de 
éstos, 4 reales do la propia especie; pero los frailes y monges, espa- 
ñoles pobres que mendiguen, y los hombres y mugeres de servicio, 
y los morenos 6 negros, 3 reales de plata de la citada moneda acu- 
ñada; y la limosna de las bulas de difuntos españoles comprendi- 
dos en las clases de los que deben dar por el sumario de vivos la de 
3 pesos 3 reales de plata acuñada, 1 peso 5 i reales de dicha plata; 
hi do los inclusos en la tercera clase que por el sumario de vivos 
han de dar de limosna l peso Si reales de plata, 6i reales de la ci- 
tada plata: los de los indios, mulatos, 6 pardos, los cuarterones, ter- 
eerones, 6 quinteroneSj^y las mugeres de éstos 4 reales de dicha pla- 
ta; y los de los españoles pobres que mendiguen, criados y criadas 
de servicio, frailes y monjas, y las de los morenos, negros y sus mu- 
geres 9 reales de plata, y el sumario de lactricinios de 6 pesos 5 rea- 
les de la citada moneda, ha de servir y aprovechar á los patriarcas, 
primados, arzobispos, obispos y abades; el de 3 pesos 3 reales, á 
fats dignidades, oanbnigos é inquisidores: el de 1 peso 5é reales de 
plata á los racioneros y medio racioneros de semejantes iglesias 
7 á los curas párrocos, y el de 34 reales de dicha plata á todos los 
demás clérigos seculares. 

153. 

íi. La del sumario de la bula de composición queremos que sea 
de 13 reales de plata acuñada, y que por ella quede absuelto y libre 
el cftie la tomare de la réstitíucton de 30 ducados de la misma moneda 



SANTA CfiÜZADA. 327 

en los casos qae puede tener lugar dicha composición, y queriendo 
alguno conseguirla en mayor suma y cantidad, tenemos por bien 
que cuantas veces tomare el referido sumario y diere la limosna que 
▼a tasada, tantas que de compuesto en la espresada cantidad de 30 
ducados (de la misma moneda) con que no pueda tomar en cada 
bienio mas que SO sumarios, ni en su orden componerse por mayor 
suma que la de novecientos ducados; pues para lo demás que de 
hay arriba tenga que restituir, necesitará del recurso á nuestros 
sub-delegados, quienes tienen comisión bastante para proveer sobre 
la composición de ello, cada uno en el distrito de su obispado; pero 
no se entrometerán en hacerla los predicadores, ni receptores en 
manera alguna, so pena de excomunión mayor y otras al arbitrio de 
nuestros snb-*delegados, quienes advertirán á los predicadores que 
en los sermones declaren á los ñeles lo espresado en este capítulo, 
ademas de lo que dejamos prevenido en el particular del sumario 
de la mencionada bula, en cuya distribución á los fieles y forma de 
empadronar á los que se repartieren, y en todo lo demás concer- 
niente al buen 6rden de su repartimiento: mandamos se guarde lo 
mismo que en esta instrucción se contiene por lo tocante á los suma- 
rios de la bula de la santa cruzada, con tanto que los padrones sean 
distintos y separados. 



154. 



22. Y por lo tocante al reino y provincias de la Nueva España 
declaramos asimismo, y por el sumario de la bula de vivos, han de 
contribuir sus habitantes la limosna siguiente: los señores vireyes' 
10 pesos de plata ensayada y lo mismo sus mugeres, los arzobispos, 
obispos, inquisidores, abades, priores, canónigos, de las iglesias ca- 
tedrales y dignidades así de ellas como de las colegiatas: los duques, 
marqueses, condes, vizcondes, señores de vasallos, repartimientos, 
y los que tienen pensión sobre ellos; los capitanes generales, te- , 
nieníes generaleSj'mariscales de campo, brigadieres, coroneles, aun- 
que solo estén graduados: los presidentes, oidores, alcaldes, y fis- 
cales aunque sean honorarios, los alguaciles mayores, secretarios 
y relatores de las audiencias reales, los caballeros de cualquier há- 
bito de las órdenes militares, los secretarios del rey, inclusos los hono- 
rarios, los contadores oficiales, los gobernadores, corregidores, alcal- 
TOMO III. — 41 



3^9 BVI>Af DM LA 

des orijinariofi^ regidoras de loa pueblos, y los alc^ldea d^ ci^stil^y 
fqrtalesas^ Io9 abogados y hombres licoaen cai^tid^^d 10.000 peso», y 
las mugeres de todo3 Ips seglares de los estados y empleos, y < díohoe 
cada uno dos pesos de dicha plata; y todas las demás personas de 
cualquier estado y condición que seaix (¿ reserva de lo» indio» y 
morenos) un peso de la misma, plata; el quetambietuhan de dar I09 
caciques de los indios: los mulatos 6 pardos, I03 cuarterones, terce- 
rones, 6 quinterones, los indios y las mugeres de éstos^ los frailea y 
nM>njas, españoles pobres que mendii^uen, y los hombres y mu^ere$i 
d^ servicio, y los morenos 6 negros, dos reales de la propia plata^ y 
la^ limosna de las bulas de diHuitos españoles, comprendidos en laa 
clases de los qiie deben dar por el sumario de vivos^ la limosna de 
dos pesos cuatro reales de la referida plata ensayada; la de loa ii>- 
clusos en la tercera clase 6 que por el sumario de vivos han de dar 
la^ limosna de un peso dos reales de la expresada plata; y eJ sumario 
de lacticinios para los patriarcas, primados* arzobispos, obispos, y 
abades, le tasamos cuatro pesos de la referida plata ensayada, el da 
la3 dignidades, canónigos 6 inquisidores en dos, pesos de laciladi^ 
plata; y el délos racioneros y tnedica racioneros de semejan r es, igle- 
siaa, curas, párrocos, y demás clérigos seculares^ y el sumario de 
la bula de composición, la tasamos en doce reales de plata castellanos» 

155. 

23. Y para que lo contenido en esta nuestra instrucción se guar- 
de, cumpla y ejecute inviolablemente por todos los ministros á quie- 
nes toque el gobierno y ejecución en lo perteneciente á la publica- 
ción y predicación de la santa bula de cruzada, y en su espedicion 
como conviene al servicio de Dios Nuestro Señor y de su magestad 
cat61ica, y nadie ignore lo que es obligado á guardar, ordenamos y 
maniiamos tengan dicha instrucción todas las referidas personas, & 
cuyo ñn los tesoreros 6 administradores den suficiente uámero de 
ejemplares de ella, junto con los demás despachos de su magestad 
y nuestros, á todos los gobernadores y sub-dclegados, nuestroe pre- 
stdept^s, re<;eptore8, maestros de doctrina, curaos & religiosas, ék cuyo 
cafgo estuyierea las doctrinas, de los indios, y a,9Ímisii^o Ipa d^ap 
ei^ Ips pu^blQs^ y repartimientos para que Iqs, escribanos, ó Qura^ 
apte quienes s^ han de hacer I09 padrones y^distribuir 1^^ bula^Joe 



8AMTA CtiVtA9A. 32^ 

Mn«|idor69 y bXtk^ pidrdonaá á quienéü pu^da tocar, isépan diéHn- 
tamente lo que se ha de observar, y en inteligencia dé ella los mi- 
nistros acudan á cumplir fielmente lo qne les toca y se abstengan de 
toda conlravencion, Y para híicer ver dichos receptores que han 
oump^iade éon la entrega de los referidos ejemplares de esta instruc- 
ción, «egéui en este capítulo se les manda, deberán presentar ante 
nuestros sub-delegados, testimonio de escribano, ó certiñcacion de 
los curas que con claridad y distinción lo espresen, so pena de cin- 
cuenta ducados por cada falta 6 oñiision que en esto se les note. 

156. 

* 
I 

24. I*or el mismo motivo de ser tan conveniente al servicio dé 
Dios y del rey nuestro señor, y buena espcdicion de la santa bula 
que se guarde, y en todo tenga su debido efecto esta instrucción, pe- 
dimos afectuosa y encarecidamente á los señores vireyes, audiencias 
y ministro^ de sn irtagestad que contribuyan á ella con $it favor y 
áusllio. T orderiomo^ y mandaiiios á ios dichos nueétro^ sub-dé- 
íegapdofí, éuál ^kéííárftíf, á los predicadores, tesoreros 6 administrado^ 
tes, y i foS tíñéf tros ministros y personas qite entendieren en lo su- 
sodicho 6 quienes tocare el cumplimiento de esta instrucción, qué 
la vean, guarden, cumplan y ejecuten, según y como en ella y en ca- 
da uno de sus capíiulos se contiene y declara sin que haga falta al« 
guna, encargando como encargamos á nuestros sub-deíegados que 
«jecutoii y hagan ejecutar, las penas que contienen en las personas 
y bienes délos trasgresores,y de los que escedieren, faltaren, fueren, 
6 vinieren contra lo que en ella se manda y ordena, castigando los 
delitos culpas y escesos conformé á derecho, y haciendo en toda jus- 
ticia; y prohibimos á dichos nuestros sub-delegados la formación 
dé mielas instrucciones contrarias íi lo dispuesto, por esta que es 
lá que ha de tener iisó y cumplimiento; pero si se les ofreciese algo 
que les pareciere digno de añadir 6 enmendar, nos darán aviso dé 
ello con la mayor brevedad que fuere posible, para que visto y 
considerado en esta comisarfa general de la santa cauzada, se pro- 
¥etc lo que se jrríg'ue convenir al sfervicio de su magestad y ál la 
fcWétíá i?*peítc}oYl de ella y bien unirerí^al de loa fieles, sin qué én- 
ité tdtifd hd^fein, cí)fmple(a'n y apremien á persona algtlna á fomai* 
dtrs^ in^rüdcitMes acerca de lo contenido en está que áé nueatrsí 



330 BULAS DR LA 

6rden se envia para su observancia y cumplimiento en lo corres- 
pondiente & nuestro cargo. 

157. 

Facultades concedidas para la silla apostólica al comisario gene- 
ral de la santa cruzada, y por su comisión comunicada á sus sub- 
delegados en los reinos de Indias. 

158. 

Primeramente, pueden componer sobre lo mal ganado y habido 
y sobre lo mal llevado y adquirido de cualquiera manera, no cons- 
tando de los dueños 6 personas á quienes se deba restituir después 
de hecha la debida diligencia. 

159. 

ítem: sobre los frutos que deben restituirse por la omisión de 
las horas canónicas con que la cantidad de la composición se aplir 
que por mitad & las iglesias ú otros lugares por cuya razón se de- 
bieron rezar dichas horas canónicas, y por la otra mitad á la santa 
cruzada. 

160. 

ítem, sobre la mitad de todos los legados que se hayan hecho en 
descargo de lo mal llevado, si los legatarios no pudieren haUarsty 
hubiesen sido negligentes por un año en pedirlas. 

161. 

ítem, sobre los legatos que se hubieren hecho y se hicieren du- 
rante el tiempo de la publicación de la bula^ si los legatarios no pu- 
dieren hallarse. 

162. 

Item^ asimismo pueden dispensar y componer sobre la irregula* 
ridad con aquellas que ligadas con cualquiera censura eclesiástica 
celebraren 6 de otro modo se mezclaren en las misas y otros oficios 
divinos, como no baya sido en desprecio de las llaves de la iglesia. 



SANTA CB0ZADA. S^l 

163. 

ítem, sobre otra cualquiera irregularidad que no se haya contraí- 
do por homicidio voluntario, simouia, apostasia ó heregía 6 por 
mala sucesión de las órdenes con retención de beneficios y de los fru- 
tos percibidos de ellos, abolición de la infamia é inhabilidad que de la 
tal irregularidad proviniere, y ejecución de las órdenes que no se 
hayan recibido maL 

164. 

Igualmente puede dispensar los que teniendo impedimento de afi- 
nidad contraída por cópula ilícita, celebraron matrimonio (si esto 
io hicieron según la forma del concilio tridentino y el tal impedi- 
mento fuere del todo oculto, y el uno de los contrayentes hubiere 
estado ignorante de él al tiempo de celebrarse dicho matrimonio) 
para que certificado primero de la nulidad del primer consenti- 
miento, el contrayente que la ignoró y ocultándosele la causa de 
ella (si pareciere para evitar escándalos, puedan de nuevo contraer 
matrimonio entre sí aunque sea secretamente solo en el fuero de la 
conciencia; la cual facultad de dispensar no compete sino cuando 
se juzgare convenir la dispensación para evitar graves escándalos, y 
se estiende á legitimar la prole habida y que se hubiere en adetan* 
te de dicho matrimonio; pero no se han de dar letras de la dicha 
dispensación y legitimación, y si se dieren, se han de romper 6 queh 
mar por el confesor que hubiere usado de ellas. 

1-65. 

ítem, pueden dispensar en el mismo impedimento de afinidad por 
c&pula ilícita) cuando sobreviniere al matrimonio para que pueda 
pedir el débito. ^ 

166. 

Por cuanto Su Santidad concede á todos los que liberalmente 
contribuyeren de sus bienes para la guerra en defensa de la reli- 
gión, que por el tiempo á que se estiende la publicación y. p redica- 
cion de la santa bulai. puedan celebrar por ^ mjjimoasi fuierea ptfis- 



/ 
/ 



3%1í BULAS t)« tA 

bfteros y hacer celebrar misas y otros oñcios divinos en su presen- 
cia y de sus familiares domésticos y consangnfneos, aun en el tiem- 
po de entredicho á que no hayan dado causa y no haya estado por 
ellos el que se levante, y á los que tuvieren facultad del comisario ^t- 
neral para ella aunque sea una hora antes del din y una hora 
después de medio dia, tanto en las iglesias en que de cualquiera 
modo durante el entredicho fuere permitido celebrar los divinos 
oficios, como en oratorio privado deputado solamente para el 
culto divino que se haya de visitar yxdesignar por el ordinario: 
en consecuencia de esto podrán los sub-deiegados conceder la facuU 
* tad arriba dicha á los fieles que contribuyeren como queda preve- 
nido, para que por él presitado tiempo puedan aprovecharse de la 
Concesión y gracia que Su Santidad les dispensa; pero no se 1^$ 
permite conceder licencia para la erección de Oratorios domésticos 
ni para el uso de altares portUiles, tia embargo de que lo hayu 
acostumbrado hacer en lo pasado. 

167. 

Ademas dé esto pueden dar licencia á las pef^onss nobles y qué 
lés parecieren calificadas para que puedan oir 7 hacer celebrar 
misa, una hora antes de la Iqz del dia y otra después de medio dia; 
pero por ningún cáso^ ni por ningún motivo ni pretesto, laa darAd 
para la erección de oratorios domésticos ni para el itso de altaren 
portátiles, y del>en cesar todas las gracias de oratorios anteriormett^ 
te hechas que no sean por concesión de Su Sautidad y el usa dv 
ellas. 

I6& 

De todo lo cual que es conforme á la bula original y breves con- 
cedidas en favor de la santa cruzada y de lo demás contenido en 
esta, nuestra instrucción, dimos la presente, firmada de nuestro 
nombre y firmada con nuestro sello, en Madrid, á 10 de Mayo de 
1783. — Z). José Garda Herreros, — Por mandado de su sefiorfa 
ilustrísima. — Z>. Antonio de Quadra. 

J6SU 

L« F«al ordenanza dé imetidenteft d« 4 dié OféfeiABté dé iWty 
éa )m attteliiéé IM^ 106 y 197| dispone lo* qué éiguée 



SANTA OK99AOA 333 

no. 

Articulo 165. Kl ramo do la llcoosna que contribuyen loa) fieles 
l^i^ra U bula do la santa cruzada de vivos y difuntos y dema^ gra^ 
ciaa anexas á ella$, niereciói siempre m celosa atención y la de mis 
g^loriosos progenitores ai logro de precaver en él toda mala versa- 
Clon 6 desperdicios, y de añanzar la buena recaudación, adminis- 
tración y cobranza de $u.<? productos, por los recomendables piado- 
sos fines á que estiin destinados. Y aunque con el mismo objeto 
y el de que fuesen estos caudales mas copiosos y n^as útiles, á sus 
Ipables destinos, impetró mi augusto hermano D. Fernrviido VI, y 
obtuvo de la Santa Sede para si los reyes sus sucesores la conce- 
sión y facultad coméis, por petenBreye de 4 de Marzo de 1750, y 
en uso de ellas espidió su real instrucción con fecha de 12 de Ma- 
yo de 1751, á todos los vireyes de Indias, para que con arreglo ¿ 
su espíritu formasen las ordenanzas correspondientes á un nuevo 
establecimiento, en la recaudación y distribución de dicha limosna 
no se consiguió; sin embargo, en la Nueva España completó ¿I lo- 
gro á que se dirigió la citada real instrucción; pues se continuó el 
espendio de los enunciados sumarios, por medio de tesoreros asen- 
tistas con subidos precios y agravios d«5 los pueblos. 

Y no siendo esto conforme con lo que deseaba mi piadoso real áni- 
mo, tuvo á bien cometer el arreglo del esprej^ado romo, ál' visitador 
general de aquel reino D José de Galves, y en su consecuencia cor- 
re en administración muy ventajosa á mi real hacienda y á mis va- 
sallos desde principios del año de 1768, por lo cual y teniendo pre- 
sentes los favorables efectos que ha producido en el propio ramo el 
método, que en lo económico de su administración estableció el di- 
cho visitador general, con acuerdo de mi virey y de aquel comisa- 
rio sub-delegado de cruzada, y con ausiiio y consentimiento de los 
prelados diocesanos, cuyo acierto está calificado con la esperiencia 
de los ventajosos productos, verificados desde entonces cou sucesivo 
ajnmento, quiero y ordeno, que continúe dicha administración bajo 
e) mismo método, reglas y seguridades con que se dispuso por hk 
instrucción que con fecha 12 de Diciembre de 1767, fornuó pa^ra wA 
efl^hlecimiento el enunciado visitador genexal^ sin otra novedad 
lyjiA la de cesar loa tres tesoref osx][ue hay en las ciudades de la ími- 
bla, de los Ajigeles* .Antequeira de Oajaca, y ValladoUd de Mieboa- 



334 Bü£A8 D£ LA 

can, y agregarse sus encargos y fqnciones á los ministros de real 
hacienda contadores y tesoreros principales de provincia, que de- 
ben establecerse en cada una como capitales de intendencia, para 
que por ellos se distribuyan y envien los sumarios de la bula á to- 
dos los curatos del distrito de sus provincias, según en la actualidad 
se practica respectivamente por los oficiales reales de Guadalajara, 
Durango, Guanajuato y San Luis Potosí. 

171. 

Artículo 166, En conformidad del breve pontificio de 4 de 
Marzo de 1750, citado en el artículo antecedente corresponde ámí 
suprema regalía la plena facultad de ad;ninistrar, recaudar y distri- 
buir con independencia absoluta del comisario general de cruzada 
y demás apostólicos, todo el producto de la santa bula, y de las gra« 
cías que la son anexas, debiendo por consiguiente correr separadas 
las dos jurisdicciones espiritual y temporal que intervienen en este 
ramo. Y conviniendo evitar que en el libre ejercicio de ellas se 
ofrezcan dudas 6 embarazos por el nuevo sistema de iiitendencias, 
y disponer ademas que en aquellos mis dominios tengan las partes 
dos instancias en las causas temporales de cruzada, vengo en decía- 
rar que en todas las de esta naturaleza han de conocer privativa- 
mente en primera instancia cada intendente en su provincia, según 
y como les queda ordenado para los otros ramos de mi real hacien- 
da, con las apelaciones á la junta superior de ella y de sus deter- 
minaciones para ante mi real persona por la vía reservada de Indias; 
á cuyo fin es mi soberana voluntad que á la superintendencia de 
este ramo se entienda unida á la sub-delegada de mi real hacienda, 
y en cada intendencia de provincia respectivamente la particular 
de 3U distrito. 

172- 

' Artículo 167. Conviniendo que el espresado ramo del real pro- 
ducto de la santa bula tenga su formal ordenanza como la tienen 
ea' la N. E. las denms de su clase para que por esto medio quede 
de una vez uniformada eu administración y manejo en todas aque- 
llas provincias bajo las reglas indicadas en los dos anteriores^^dCctí- 
ciitos de otras qvte ademas de ellas podrán convenir, mando que con^ 
presencia de la instrucción dada por la visita general y citada en 



SANTA CEÜZADA. 335 

el primero de dichos dos artículos, de lo que por ambos se dispone 
de las ordenanzas que en cumplimiento de lo mandado por la men- 
cionada real instrucción de 12 de Mayo de 1751, se formó por mi 
virey del Perú con fecha de 8 de Marzo de 1752, para la distribu- 
ción de los sumarios y recaudación de su limosna en aquel reino 
y de la real cédula de 11 de Setiembre de 1755, eu que se aproba- 
ron, forme el superintendente sub-delegado, oyendo para ello al tri- 
bunal de cuentas una ordenanza en los términos que contemple 
mas propios y conformes á mis justos religiosos deseos, y á las cir- 
cunstancias locales y demás que deben combinarse para asegurar 
el asiento y que en nada se oponga al método econ&mico de admi- 
nistración que aquí vá prefinado; y examinada la que así estendie- 
re por la jnnta supeüor de hacienda con el particular cuidado y 
detenida reflexión que la materia recomienda en todas sus partes, 
aumentándola ó moderándola, según lo estime oportuno y conve- 
niente á los objetos insinuados, la aprobará y mandará poner en 
práctica interinamente, hasta tanto que dándome cuenta con ella y 
el informe que corresponda por la vía reservada, tenga á bien auto- 
rizarla con mi real aprobación. 



173. 



El año siguiente de S7, se suscitó una duda de que se hizo un for- 
mal espediente sobre elección de sugeto que ejerciera la comisaría 
de cruzada en el obispado de Puebla, con motivo de no aparecer se 
hubiese nombrado segundo al Dr. D.Juan Francisco Campos, que 
era el principal; y de haberse promovido á canónigo de esta santa 
metropolitana Iglesia. En 61 se citó y tuvo á la vista parala reso- 
lución, una carta acordada espedida al sub-delegado de Guadala- 
jara, en 17 de Febrero de 1699, en que se previene que siempre 
que falten individuos que ejerzan igual comisión, recaiga en la dig- 
nidad mas antigua de la Catedral, y por impedimento de ésta, en 
las demás por su orden hasta los canónigos inclusive, á quienes des- 
de luego para semejante caso, delega el comisario general toda su 
jurisdicción espiritual y temporal. 



TOM. IIL — 42 



ÍÍ6 BITLAS DX LA 

Vtobuctoá be €Ate tauAO be^de e( aüo be ^''jÓS, ftaota ef be ^^^^S. 

I 1.358.987 7 1 

17'65 145.344 O 5 ¡ 1772 207.713 7 3 

1766 172.116 4 1 I 1773 127.178 4 3 

1767 083.474 5 O \ 1774 232.577 7 9 

1768 315.594 3 8 , 1775 135.277 3 3 

1769 149.033 O O \ 1776 275.895 2 5 

1770 383.447 3 7 | 1777 174.266 3 4 

1771 109.977 6 4 i 1778 267.277 O 6 



1.358.987 7 1 ' 2.779.174 3 10 

Vaforcd, ^aótCA ti (iauibo be eóie tamo beóbe e( aüo be '^'^9^^** 

e( be 4^89. 

Años. Valor entero. Gastos. lAquiáo, 

1779 153.782 4 2 20.899 1 4 132.883 2 10 

1780 361.265 O 11 24.668 3 O 336.596 5 11 

1781 172.350 7 O 22.501 3 O 149.849 4 O 

1782 290.644 O O 25.174 1 O 265.469 7 O 

1783 197.928 3 O 24.188 3 O 173.740 O O 

1784 237.044 3 O 19.592 7 O 217.451 4 O 

1785 217.634 O O 18.9)9 5 O 198.714 3 O 

1786 212.888 4 6 21.319 O 6 191.569 4 O 

1787 256.724 6 O ■ 18.103 4 O 238.621 2 O 

1788 438.653 O O 21.820 O O 416.833 O O 

1 1789 192.168 6 O 20.633 5 O 171.530 I O 



\ 2.731.079 2 7 237.820 O 10 2.493.259 1 9 



I 

I 

I 176. 

I 

\ ... 

Hasta 9 de Juaio de 1791, se estuvieron satisfaciendo 4.969 pesos, 
1 1 real, 9 granos anuales, al poseedor del oficio de contador de cruza- 

da extinto; pero habiéndose entregado en el mismo dia por acuerdo 
\ de esta real audiencia los 70.000 pesos de su valor, quedó libre la 

I real hacienda de este gravamen. 



SANTA CRUZADA. S97 

177. 

Al comisario de cruzada se satisfacen anualmenle 1.300 pesos, 
AI oidor asesor del ramo, SOO. 

Al fiscal de real hacienda que también lo es de cruzada, SOO. 
Al escribano, 300. 

Al oficial de la caja que lleva la cuenta, 300. 
Al notario, 500. 
Al ministro ejecutor, 350. 

Los espendedores gozan el 5 por 100 de lo que venden. 
México, 21 de Agosto de 1788. — Carlos de ürrutia. — Fabián 
de Fonteca. 



tlitlli. 



npromlinmiratns, nltnntís ít mntua g hima Drastonna. 

1. 

XjL señor superintendente interino do la real aduana de esta capital 
me ha devuelto la adjunta descripción cronológica del ramo de pul- 
ques, que de conformidad jcon lo pedido por V. SS. en oficio de 23 
de Mayo último, le pase para que me informara cuanto le ocurriese 
y pudiera contribuir á su perfección, manifestando que es tan acree- 

t dora de aprobarse como lo son V. SS. de que se les aplauda y atien- 

da el mérito que han contraído en su esaclo desempeño; lo que les 

j manifiesto para su inteligencia y salisfaccion. — Dios guarde á V. 

! SS. muchos años. México, 12 de Octubre de 1792. — El conde de 

I Rcvillagigedo. — Sres. D. Carlos Urrutia y D. Fabián de Fon- 

I seca. 

I RAMO DE PULQUES. 

I 

\ Entre las producciones preciosas con que la naturaleza ha rega- 

lado pródigamente á los habitantes de este Nuevo Mundo,mereceun 
distinguido lugar la planta conocida por el nombre de maguey. 
El poco trabajo que exige el cultivo de ella hasta ponerla en esta- 
do de fructificar, la dificultad de perderse á causa de que ninguna 
intemperie le perjudica, siendo á propósito cualquier terreno en 
ciertos climas, y el corto ámbito que ocupa según la dibuja nuestro 
diccionario castellano en la palabra maguey, son cualidades que 



\ 



BAMO X>£ PU JUQUES. 3d9 

inñuyen á su recomendación. Pero lo que mas debe realzar ésta» 
son sus virtudes y propiedades, pintadas por el político D. Juan de 
Solorzano, en el capítulo 49 bajo la fé del padre Acosta Garcilazo 
Calanclia y otros, elevándolas al grado de reunir en aquellas, casi 
todas las de los muchos árboles que pueblan innumerables monta;» 
ñas, á que podemos añadir los dictámenes de la esperiencia. 

2. 

El maguey es apto para proveer á los indios de agua, vino, acei- 
te, vinagre, miel, jarabes, hilo, agujas, vigas, tejas y otras cosas de 
la necesidad humana: bi^fi que la principal aplicación que se le 
da, es la estraccion del pulque, cuyo breva ge al paso que me- 
dicinal por acomodado á la región, ha «do por el abuso» origen 
de infinitos delitos y enfermedades, taato que el celo religioso 
de nuestros augustos monarcas, no pudiendo cstinguir aquel, ha 
dictado saludables providencias para ahogar estos. Efocli va- 
mente, se ha procurado consignar la r^^mociou de los escesos por 
medio de ellas, el particular provecho de los naturales, y las ven- 
tajas del real erario, como se ha conseguido, y continuará á im- 
pulsos de la vigilancia, exactitud y esmero de los magistrado^ pú-, 
bucos, y de los ministros encargados del aumento del pntrimoAÍa 

real. 

3. 

A los señores reyes D. Carlos I y D. Felipe III, debió particular 
cuidado esta importante materia acerca de agotar la bebida,^ del 
pulque, hasta que en vista de la imposibilidad de lograrlo, pulsada 
por el virey y acuerdo de esta real audiencia, formaron estos tri- 
bunales en 23 de Julio de 1671, unas ordenanzas que aprobó el se- 
ñor D. Carlos II, en real cédula del 6 del mismo mes del año si« 
guiente de IG72; de cuya disposición y de lus de 24 de Agosto de 
1529, 24 Enero de 1545, y 3 Octubre de 1607, fué estractadíi b ley 
37, título 1?, 49, 69 de la Recopilación de estos reinos. 

4. 

Jamas ha aflojado el tesón del gobierno en perseguir á los adul- 
terantes del pulque; pues siempre ha velado en que se beba sobria- 
mente, puro, esto es, blanco y libre de las confecciones que lo cons- 
tituyen dañoso, castigando á aquellos con severas penas, como es de 



340 BAMO Ds Ftrxi^irxs. 

verse en los bandos de los víreycs marques de Casa Fuerte, anso- 
bispo D. Juan Antonio de Vizarron, y conde de Fuenclara, instau- 
rados en los artículos 19 y 29 de la ordenanza que estendi& para el 
arreglo del juzgado de chinguiritos el primer conde de Revillagige- 
do en 22 de Agosto de 1755. 



5. 



Asentados estos preliminares de ilustcacíon al ramo de pulques, 
y sujetándose á nuestro instituto, se ofrece que teniéodose noticia 
•eo la corte el ano de 1663 de que en esta capital corría una contri» 
bucion 6 tributo cargado antiguamente sobre este brevage, cuyo 
principio se ignoraba, como también la autoridad que lo había im- 
puesto, y el destino de sus rendimientos, se espidió real cédula fe- 
úcha en 23 de Julio dirigida al real tribunal y audiencia de cuentas 
para informarse con toda individualidad y distinción los inconve- 
nientes ó conveniencias que podia producir la permisión de él; si 
-era nociva 6 perjudicial á la salud de los indios; si embriagaba mas 
<[ne el vino; si de ello resultaban pecados públicos ú otros daños al 
servicio de Dios; cuáles eran éstos y sus causales; si recibia perjui- 
cio el comercio de España por lo tocante á'los vinos que se traian 
de Andalucía; si se minoraba la renta de la sisa que sufrian aque- 
llos, y si se conservaria su valor no obstante la tolerancia del pul- 
que en todo lo demás que ocurriese á los contadores para la mejor 
inteligencia de la resolución que fuere oportuno tomar. 



6, 



]Des()e luego las resultas de este informe, que no aparece eva4raii< 
do, fueron mandar £u,magj9sti^d en cédula de 15 de Abril de 1664, 
se aplicase á la real hacienda el procedido del impuesto del pulque, 
porque aunque no se ha encontrado esta soberana disposición, otra 
de 25 de Junio de 1665, dirigida al virey marques de.Mancera, ha- 
ce relación de ella previniendo su pronto cumplimiento,, y que los 
rendimientos de este ramo se ^remitieran á España en Ja primera 
i(^9ÍoQJp.or cn^nla^piírtc. 



7. 

Én otra de 31 de Diciembre de 1668, consta que habiendo el ayun- 
tamiento de esta ciudad alcanzado del virey duque de Alburquer- 
quer, la gracia de cobrar un real de cada carga de pulque que se 
introducía en ella, y ocurrido á su magestad en solicitud de confir- 
mación para que se tuviera esta imposición como perteneciente á 
sus propios, en recompensa del perjuicio que estos habían esperi- 
mentado en la privación de la renta de los cajones de la plaza, 
la denegó la reina gobernadora por la razón de que se habla man- 
dado reintegrar al ayuntamiento en el derecho de percibir esta ulti- 
ma^ previniendo que lo exijido desde el día que hubiera veriñcádp- 
se la reposición se devolviera integramente. 

# 
La misma soberana en otra real cédula de 30 de Marzo de 1669, 
con presencia de lo espuesto por el propio virey de varios testimo- 
nios y de ciertas quejas de D. Diego Maldonado, corregidor de esta 
capital, á quien según se anuncia estaba cometida la administración 
del ramo de pulques, aprobó la providencia ya tomada acerca de ha- 
ber salido ala almoneda encargándose que una vez que por las noti- 
cias que tenia el consejo, esta renta era de gran valor, se procurMf su 
mayor aumeuto, y qu« el remate se reduzca á un solo Hfío para ro- 
conocer si convenia 6 no este método. También se e^ablecifr que 
to escediese de veinticuatro pulquerías el número de los puesto» 
en que se debía espender este brevaje con otras cosas ^ue no son 
del caso, y en obsequio de la brevedad y claridad se omiten. 

9. 

r 

Antes del recibo de la antecedente real cédula so habia rematado 
el asiento por cinco altos con la pensión anual de 660 pesos, de que ente- 
irada la reina gobernadora por carta del virey libr6 la real cédula 
de 23 de Setiembre de 1670, estragando que un ramo nuevo se hu- 
biera cstendido por todo aquel tiempo cuando esta calidad exigia 
no alargar el arrendamiento á mas de uno 6 dos, á fin de tantear 
el talor que pudiese tener, y servir de regla en los sucesivos. 



343 BAMO DE PULQUES. 

Igualmente se reparti6 en la cantidad tan corta de sesenta y seis 
mil pesos, supuesto que según la relación del gobierno en cuatro 
meses que por comisión suya administró la renta D. León Dalza, 
habia vendido 27. 874, á cuya razón correspondian mas de 830 pesos- 
por lo que se redujo su magestad á ordenar la observancia de la 
real cédula de 30 de Marzo del ano antecedente. 

10. 

La piedad religiosa de la misma soberana, enterada por varias 
cartas del obispo de la Puebla, de los daños que habian resultado á 
los indios del arrendamiento hecho á D. Alonzo Floros de Sierra, 
ordenó en real cédula de 9 de Febrero de lü71, al vircy marques 
de Mancera, que procurase remediar aquellos, prefiriendo este ob- 
jeto á cualquiera otros intereses del erario, para lo que le autori- 
zaba ampliamente á fin de descargar la real conciencia, dar satisfac- 
ción al público, y aliviar á los naturales del gravamen que se pin- 
%b como origen de su desconsuelo, y de la desesperación con que 
abandonaron sus casas en busca de remedio. Con este propio de- 
signio y mandando guardar lo resuelto en lo antecedente, se espidió 
la real cédula de 27 de Mayo del mismo año de 1671. 

11. 

Lo que da idea mas clara de las cunas de esta renta, es la real 
cédula de 6 de Julio de 1672, de que se hizo memoria arriba, por 
haber sido la aprobatoria de las ordenanzas del ramo, y de la que 
en parte se formó la citada ley 37, que es la única en la materia, y 
^n cierto modo el testo cardinal de ella, por lo que hemos juzgado 
oportuno asentarla á la letra, cuyo tenor es como sigue. 

12. 

, La reina gobernadora. — Virey, presidente y oidores de la audien- 
cia real de la ciudad de México de la Nueva España: en el consejo 
de Indias se han recibido las cartas que vos el marques de Mance- 
ra, virey de estas provincias, habéis escrito en 2 de Agosto y 19 de 
Noviembre del año pasado de 1671, y las que escribió la sala del 
crimen de esa audiencia el 9 de Agosto, y en 15 de Diciembre del 
mismo año; y las que asimismo escribió D. Juan Francisco Esquivel, 



siwdo fi^oal d» €^lbk de 1 1 de Agosto y i^7 de Oici^mb^-^ die él^, y I4 . 
qm el o^epo de la iglesia catedral 4i^ la Puebla da los^ Apgetei^ )i^»» 
bia eaofito eo 10 de' Julia de 1670, todes sóbrela administracíoa . 
de la bebida de pqlqiie con los testimonios, autos y papeles que so-', 
bre la mafc^ifr remitíisteis vos el virey^ y juntamente coumi.js^Qiiio- 
rial presentado por parta de D. Alonzo Flores de.SierTe; asentid y. 
arrendatario del impuesta de doee realee de oada>carj;a.de la bebida 
del pulque, y reconociéndoee todas las cédulas que ea diferentes tiem- . 
pos se. bao despachado para el uso de ella, prevenciones y forma cou . 
que se ba tolerado especiaime&te la que se despachó por el seQar 
Emperador Carlos V en Toledo en 24 de Agosto del. año pasado ida 
1529,y otra del señor Emperador y pn-fncipe gobernador en Valla-, 
dolid en 24 de Enero dé 1545, y otra del señor D. Felipe III de 3 de • 
Octubre dé 1607, y jas cédulas y ordenanzas que se h«A desi^chi^: 
do .para la. administración de esta:beb«da los corregidores .de. esta- 
ciudad de México desde el año pasado de 1 654, y mostrada la eepe- . 
rifencia el mal: uso «que han tenido los dichos corregidores y, otros ^if 1 
nistros eu permisáoa de esita bebida^.y que dsisde el tiempo qoe e} yir , 
rey Duquede Alburquerque^ gobernando esas provincias, se hstbi^., 
introducido una imposioiondeidoce reales en cada carga de pulque, 
recayendo esa utilidad solo en los corregidores y administradores, 
sin que percibiese ninguna la real hacienda, por lo cual mandó el 
rey mi señor (que sea en gloria) despachar diferentes cédulas el año 
I»8ada de 1673^ dirigidas á O. Cristóbal Calancha, que fué pidor 
deesa audiencia para ^que. a verigviase qué personas habiau sido 
jifeees del pulque y qué cantidades h^bian percibidfO, y se les hicie- 
sen restituir, y también para que lo procedido de esta bebida enlr^* 
se.en las reales cajas 9 no habiendo tenido esto efecto antes bien con- 
tinuándose los escesos que por lo pasado se cometían, el obispo de la 
Puebla de los Angeles goberuando en ínterin esa audiencia y «se rei- 
no de México, por el mes de Julio del año pasado de 1674, hicieron 
acuerdo y ordenanzas sobre la reformación de esta bebida, rie\du- 
ciéndose estas licencias que babian dado los administradores para 
que se vendiese á solas veinticuatro, y con otras precauciopf» y 
apercibimientos para su mejor uso; y después el año pasado de 
1*678, vos el virey y con comunicación del real acuerdo pusisteis en 
administración esta bebida para la real hacienda, como lo teveis 

entendido por lo que toca á esa ciudad de México, y sus cinco le- 

TOM. IIL— 43 



944 BABiO #B PÜ£airCS. 

gcias por tiempo d« tres Mo« y en^ecioide^ t&.QW peMon^ WMCtt^jfte* ^ 
dolft á D. A'lonzo Pldfes dt Sierra, cor d^^ce readesd^lnifiosfcioa «i| 
cada carga los diez para la real bacténdii f 1<o^ d09 pirBí la cciMrlá 
de esa ciudad, eoii diferente» eondicibnesquiesQi aptobartm pdr c4h' 
dtilas de dO de Marzo de 689, y por haberse reconoeite deapue» 
quena eran muy ajastadat á lo que había pr^v^toidoi «i; obtspio da 
la Puebla, en 6rden ¿qn-e ae procurase eTitav los «acaiidaloaoS' pa^ 
cadod 7 eecesoe de loa itidios, qtt« de etlo reanltabarn^ y re^oeÍT b» 
materia á la mejor forma que fuese poaible, e) dicho obíepe^y e»bH* 
do de la Pudbla, y los alcaldes del crimen de esa andMkiai me vot* 
vieron íf dar cuenta de fos escesos, embriagueces^ y otros dafiasr 
que se esperimentaban de este Dueiro anendamiento, y ammai» ad* 
ministf ación originada! de la csteRsiou deilideitoiaiaqM dtfcba el ac« 
rondador, ceo que se incurría eii la coafeenon y metfclli db yarbaa^ 
y no'se vendía el pulque poro y limpio como se debia» por tfdeliiii- 
tar las conveniencias del arrendador, de que retnlt6 mandaf despA*-* 
cHar otra cédnla de 9 de Febrero dé 1674^ ordenando á vesie) vi^ 
rey informásed^s sobre cada uno de los puntoá» que representaba et 
dicho obispo, y encargados puiiésedes voecUro tnftyor^ dei^to y apli- 
cación en el remedio de \ós dafios y eeceioe q«t eé fepretpeaiivban, 
dé suerte qne se diese satisfacción páblióa, y que ios indioa pudioi-: 
sen to>tof ar el gravamen de la impoeieion, en dtiya ejeeudqn, c9i 1» 
carta citada de 2 de Agosto de ?I, daífi^ cuenta* de las díiigendaaqve: 
hicisteis aebre esta materia, proponiéndola al acnerdopara «fuedieae* 
su parecer en la mejor forma y mae llckonso deestadsttla^ y para 
que &t estirpaseny evitasen* lolseseesoe, escandí^ os, deütoe y pel^. 
juicios que por lo pasado se habian eepterimentskio^ y también fer* 
mfeteis una jnnta de teólogos y personas docta< para el punto da 1& 
conciencia, y modo en qne podias^r licita la oontribueíon y di: i»o 
de esta bebida, y de que resüba que voz ei virey y.'avdieicfta eei^ 
vista délos pareceres q]ue dieron sobré esta mai^i^, lormá^ea 
unas ordenanzas, con oehooapíeolosqué miran ihimaynrr seguridad 
y descargo de la real oonciencia en lacottlribucion de ios dooerea* 
les del arnandamiento, la» cnaies vienen inaeartas. en el tealimonio. 
que vóa el virey remitfsiteis^ fedáo en esa ciudad de M6xjief^, en 7 
dé Agosto del año pasado de l«7r, Armado de Manuel Simano, 
cribano real, que son con» se sigue: 






t "')•» 



bRi/É:irAK¿A pitiirsíiA. 



t .-' 



>pnmm!f taoaft pi^iaeipal e» I» eisUrplid^Hi de tas bebidas {xrohir 
bicla»^ iépm^^ m^fmi gangeLpOf y oiteftA nj9eít«s^ lais del pwlqw 
«mmsilhi^ .cornnplí^ -¿y oon- k ütm <{ue I» ihtcé fimne, joaMiift^o HiB 

4wi KJsinM lD«9id€^tti5^iPA^^#h^)mcÁ9Qe&5 que «i^a <kh¡v|Uuuv 
«(iateiliO;li&n vulto y.fíffdeeida -eti ^tras, tíampes, y pncide riepelarfl^ 
'Mtoedaitt&.Io veúdepo^ «i ahora «n la introduccioa de es(e aliento oo 
se insta el mas eñcaz y competente remedio, <|ttB.será-^}ecutBr el ex- 
presado en el informe de este real acuerdo, y la pena de perdimiento 
dé bienes, aplicados parala cáms^ra de S. M., juez y denunciador 
por tercias partes, y dé doscie.ntos acotes y seis años de galeras en 
conformidad de la ordenanza de 7 de Mayo de 1635, contra los que 
-liMéíérefi^ tMtiren, tliyíerevi y .comrá!ta¥ett cna't^uiera de esttts be- 
<tlidas, mponiesdobtfatóMTjrdres «egmi l¿ gtaiiFedad y oirotitiBtafieiMB 
Asi éilíXQbtíkt^ff^émí. Ytpx^ pata ello 'seaffi todas y cuaies^im- 
íntijiisiicms'ftt* isihiiikioa da talgubas^ijueocsoompeMBDes, losculifas 
é»maB de kairgaFWs eUresiaJatoooeieüoiai y dtísoargar Ia:de V. E. 
y«Bte rfaail Müerdoprn- ctiaiqíibraiMiitfioD ó nagllgencia 6 difaimo- 
i)rtoi6n(^n'e9le(p«iHiciilarí iuAttrfrw'en.pf&vaciQQ deí$U8K^eÍ00y4M- 
iiúTwá^ Cksl^ ri^ino^y -qiifs baale la fdrtieka ée.MA. delito im viaeiide 
. A eMie -tie /sw rermtmn^s «a \m ^Himlfiy lo. ifrAgitlaf de tres tbfCi- 

^9 0ÍOfflíll[^XM<,'j¡é/kri9ñtm, ñplM. 



. :• í 'i «1 í , I ' * 



'. " » . .1.; . • 14; . • • ' i .j / 

A^ Xa . fiekgttudA qi^ les aeñores obispos .proc«daiu -con caosurA» 
^6bU09a/a|sÍGi9n/lr4: tos ^Qa bebieran» ^pen^eiren, tuvieicoi y tira- 
^hpmt^n e3ta7b^ltíd«,.oe(nao <mnfr«>kN3'jualriciÍM q^w k> dieimuUfiW ¿ 
iUefen fonisofir eu ¡sa loast^ ó csonMi'um^ y eantca ^oe loe 4i«e«0ii- 
|)ftaf eo.festoy y .nb ko identlaeianen -anlO' I00: iivlgiMradoa y jutsemeole- 
aMstífoy y 8ec«lare8v.ar0spi3Otivttitrotítiei. Y condideraiupb qfUe-el ii^* 
omiriren «te esdeab, nó wto ee peead^ «grave Mino inoeativc^ ««11$^ 
ptftskna «d» ounys firattaimos y .det^aUíbles delitos contra au Diviaa 
líasaaMl) «ti emfio «Miso «« ünuy justo y d?bÁdo qM.ODdos l^a d^rMlioa 



S46 RAlIO OS FütQBS. 

y leyes por la honra y gloria de Dios y servicio sayo, «e junten^ 
armen y usen de la espada del castigo y la venganza, parece con 
vendría que no se contentasen los señores obispos con la declara- 
cion de las censaras contra los susodichos delincuentes, tratantes y 
ocultadores de las diehas bebidas; pero que pasen á la agravación y 
regraracion de ellas, hasta/ la del anatema; pues ayudándose am- 
bas jurisdicciones eclesiástica j real, podremos fifomeietnos seguro 
eil vencimiento de tanto desorden, y que tiene echadas tantas ondas, 
7 antiguas raices como parece de una reri tédala dirigida á los se- 
ñores presidente y oidores, y reverendo obispo de esta ciudad^ qué 
•por ser muy conducente á la materia de que se trata, es justo se re- 
fiera á la letra, y dice: 

15. 

REAL CÉDULA. 

La reina.— Nuesico presidente y oidores de la nueatra atidien- 
cía y cbancillería real de la Nueva Espafia, y & vos el reverendo 
•n Cristo P. F* Juan de Zumárraga, obispo de México. Yo soy 
informada que los indios naturales de esa Nueva España, bacen 
cierto vino que se llama pulque, en lo cual disque eu los tiempos 
que hacen sus fiestas, y en todo el mas tiempo del afio echan tma 
rai2, que ellos llaman, y siembran para efecto de echar en el dicho 
lino, y para le fortificar y tomar mas sabor en ello, con lo ctial se 
embriagan, y asi embriagados hacen sus ceremonias y sacrificios, 
que solian hacer antiguamente, y como. están furiosos, ponen las 
\ manos unos á otros y se matan; y demás de esto, se sigue de la 

embriaguez muchos vicios carnales y nefandos, de lo cual nuestro 
señor es muy deservido, y que para el remedio de ello convendría 
que no se sembrase la tal raiz, y aunque se sembrase para otra cosa 
*' que no se echase en dicho vino. Y nos fué suplicado asf lo mandá- 

is sémos proveer, 6 como mi merced fuese por ende, yo vos mando 

ü que luego que veades lo susodicho, proveáis en ello como os parecie- 

re, con taDto que las dichas penas que asi pusieredes, que no sean 
' pecunii^rias, y enviarnos en relación de lo que cerca de esto prove* 
Heredes y mandamos, que etvtre tanto que la .dicha relación váent 
y se vé y provee lo que convenga, 6e guarde lo que cerca de esto 
<iT(Iertaredes. I^echa en Toleflr», i 24 d tas del mes de Agosto de 



HAMO DB PULQUES. .S47 

1529. — Yo la reina^ — Por mandado de su magestad^ Juan Vaz- 
^uez. 

16: 

3^ La tercera que en los puestos páblieos no pueda venderse 
mas que el pulque blanco, puro y limpio de toda confección mistu- 
ra, raiz, 6 corrupción, y que todas y cualesquiera justicias ordinarias 
y ministros superiores, puedan visitar, visiten y reconozcan los 
puestos, y hallando el no ser el tal' pulque blanco/ en conformidad 
del asiento, *io derrame, y prendan á la persona que lo tuviese, 
d Tendiere y le sean dados; 50 azotes en el palo de la plaza, y si itkr 
curriere segtifnda vez, se ie den 200 por las éalles, y saiga dester- 
rado de esta ciudad diez leguas en contorno por cuatro a-Áos; y á los 
qtíeVsé hallaren bebiendo de él, se les áén 50 azotes en el'dichp pm- 
lo, luego que fueren aprehendidos. 

, . . > 11 . ' ' t s [ 

' ' *i ' "• ■ . 17. • • . • i" 

- 4- ' La cuarta, que los puestos estén apartados de las paredes y 
casas con el fin de evitar, y no tenga mas que las cubiertas^ y un 
fado resguardado del sol y aire competentes, quedando todo, lo de- 
nlas descubierto; de modo que pueda verse y registrarse desdé «fue- 
ra^ peAa de tres dias de cárcel por la primera vez, y por la segunda 
de 50 azotes, y que no puedan vendar pulque en adelante las pul- 
queras que faltaren i esto. 



18. 



; :^ 



., 5? La quinta, que no halla concurso de hombres y muger^ 
juntos para beber en los puestos, ni coman d,e asiento en elloS| ni 
se congreguen muchos, ni se detengan después de haber bebido^ ni 
haya arpas^ guitarras, ni otros instrumentos, bailes ni músicas^ so 
las pena» antecedentes que /se ejeeutarán en unos y otros. 






/ J* - .Sol sedtav .quezal ponerse el isol, estén t^dos los pae8to#->qi!bi- 
rinAos; y recogida víoda lá gente y pulque deselles, sin VenderlD hfíB- 
ta otro día, bajo de la misma pena. 






34B 



ftAMD »R WVV^MM» 



•I 



20. 



7* La séptima, que no vendat el pulque á crédito á los indios, 
ó empeQo de prendas, sino por el dinero efectivo, pena de perderlo 
con otro lauto, y de 50 azotes en el dicho pak». 



» 24. 



I < . 



Y porque jí yiette 9I pahiiM bl^noo m>r í^n Miatur^lesB, y caUdad 
<reKula]ntieflte ablando^) no puede «mbr^agar bebji^adiose con mods- 
secioti, ni cuando embriague ¿algunes ^aasioi malos efecloacoiUr^ 
la «alud, ni el incitamiento de los pecados, y delitos ^ue o^asiooaii 
, tus embriagueces de las etres bebidas prohibidas 7 daQosas^jr la del 
.pulque amarillo y ooa raií i ^ue coa todapropeceiou se d^a y afi- 
cionan ios indios; pues desde su. antigüedad, coa estarles probíbida 
la embriaguez con pena de la vida, no dejaban de incurrir en ella, 
ni después lo han dejado; deseando que esto se modere y ataje 
cuanto fuere posible; se servirá Y. E. mandar que cualquiera indio 
f> persona que be hallase embriagado, en los puestos, pisulas y ca- 
. UeS; sea apt ehendido* y puesto «n >)a ¿ciroofl, y viselto de la emiMna- 
-f^et, J»aeaa dáides 50 aaotes ea el pal« da la plaaiw y ae le eatíB 
-al cabbHo como está dispaesto perordenatea, y que todo lo Kefer*- 
'4»aÍB0iUen las justidns kiaraisiblemonte^ velaiidD y otii¿iin4Peii 
bstas y etnoa ejeoacicMsee los ministras iaieiáarea» al^iMeües y Tai^- 
deros, no hagan vejaciones ni tengan malas snteHgenoiact^ y aa-te- 
den á molestar á los indios, tolerar y dispensar en las diligencias 
que hicieren 6 se les mandaren hacer, pena de privación de sus ofi* 
cios, y dos años de destierro de esta ciudad, y diez leguas en con- 
torno de ella; cometieridb su cartigo «ti juez dd 'asiento, y á todos 
4bs miniaros superiotes, ante' qtiknes llegare la tibtida dé'estos, ú 
ófros ésíiesos, y que todo éfto se pubKqñe y pregbrife fen la fotma 
acostumbrada, con' que parece á este t'eál acuerdo, se'Sári entera 
satisfacción de todo, Isobre que T. E.m'aDdat& resolver lo que mas 
convenga. México, y Julio 23 de 1661 años. — Dr. D. Jlndres 
SancfCBx de Ocampo. — Lie, Z>. Juan Fr ancuco de MofUemajfQf 
" de €ktenta%^-^Id^* Jk Jétn Miguei d$; ^á$igstéto y Stdeedé. ^-Lie. 
S, Zvpt de áStrru OmriOi^iit. A Ckomudo iiíSk$0P9t de Am 
Martin, 



KkM» US F«ft<iirtti« 3441 

DSCaSTO. 

MkxxQúj 3|6 di» ^ulie de 1 67 l.~Hága8|e 90JQ90 parece ^|, te^ aixuer- , 
do.-^Can iKii^ rúbcica que .paiec^. del Exmo^Sir. virey masquen de. 
IM^an^era*— rY haWéódo/se vistq todo lo referido por los del consejo 
djQ Ia$ Indias cqp. ateñ;sioii y cuidado que pide la importancia de 
la m?|^rip. y g,va vedad de ella^ con. lo que cerca de ella pidió el fis- 
cjnl (Je ..^1; ha parecido aprobar como por la presente apruebo 
las dícl^as' ordenanzas^ con la calidad de que el número de las pul- 
querías no esceda de 36^ y que de éstas las 24 sean para hombre» 
y las 12 para mugeres, y quje la visita de todas se reparta por cuar- 
t^les, hajciéudoía jos alcaldes del crimen, corregidores y demás jus- 
ticiaa9 y que los ministros inferiores solo puedan hacer las denuncia- ' 
ciones y ^ue las justicias sustancien, y determinen !ás causas po- 
niendo en etlo todo el cuidado y desvelo que pide la importancia 
de la materia, y os encargo y mando veléis mucho sobre ello, para 
que se remedien los abusos, y se observe precisa y puntualmente 
lo dispuesto por dichas ordefta^K^, castiganda con toda severidad 
y demdstraeion.á los^ tras^resore^, de suerte^ <pse el i^mplo sirvaí* 
de eMEirtniento é todos, y qñe el juez conservadoiv q[üe ««láiiombnK 
do al arrenSadar^ se quito y eese en an t^ef doie, y que el asMftl0> 
corra por tres aiüoof. . Yi si el aseorista D. Alonso Flofos d&.Sieifff^; 
no quisiere c0utinuaT^•iéon las nueieas<o-rd0nai^3aft, y [HteteBdíefier, 
alguna baja^ eomo lo ha. repieasiUaáo et) el consejp^ veréis lo qu^ 
en razón d« ei\9 oenvendré' bácer, y daréis cuenta. de^ U) qjue se 09t 
ofreeidre, yc&pia auténtiea de est<^ mi cédula á loa alcaldea del cxU. 
men, y demás justicias, para que cuiden de su puntual cumplimien- 
to. También la haréis publitar en las partes públicas de esa ciu- 
clad, para que todos tengan noticia de lo contenido, en ella^ y nin* 
g.aoQ pueda pretender ignorancia^ y del recibo de este despacho y 
da., aa ejecucioOf me darm cuenta en la primera ocasión que se 
ofrezca. Fecha en Madrid^ á 6 de Julio de 1672 años, — Fo la 
r^'»a--^Por mandado de su mage&tad, Z>. Franeisco Fernandez 

dk MadffigaL 

23. 

> 

Ed 17 de. DiciemibirQ del mismo ado, la propia, soberana, con mo- 
tivo do varios esceMs quo representaron la real sala, del cr(mea> el 



3^56 BAtfO BXPULC^VXSw 

fiscal de ella D. Juan Francisco . E^quivel y lo9 oficiales reales de 
estas cajas cometia el asentista de pulques que era D. Roque Alfonso 
de Balverde por habérselo cedido D. Alfonso Flores de Sierra, de ser 
el verdadero interesado en los productos D. Andhes del Rosal, con 
tador del tribunal de cuentas, suegro de Balverde, de cierta reba-' 
ja de la renta hecha por la real audiencia, y de haber esta quita- 
do 6 la sala algunos procesos de que conocía como criminales, espi- 
dió real cédula desaprobándolo todo, disponiendo algunas repren- 
siones, y el deposito en arcas reales de 20.808 pesos, que fué lo 
que impoitó la baja indicada basta la resolución que su maíces- 
tad se reservaba tomar en vista de los autos obrados en la teal au- 
diencia; y avisando al virey marques de Maicera,' que por despa- 
cho de aquella fecha se daba comisión al oidor D. Juan de Garate y 
Francia, para averiguar la falta del referido contador, suspendién- 
dolo desde luego del empleo y sueldo, y multándolo en 6.000 pesos. 

24. 

. Con la propia data de 17 de Diciembre de 672, vino otra realcé? 
dala librada oficiosamente por el supremo consejo, para que el vi-. 
rey informase de los fundamentos que habia para que eu el parti- 
do de Metepec no se observase la práctica de otros, reducida á co* . 
brar el asentista un tanto por cada carga del pulque traginado, y en . 
aquel se exigia del beneficio y cultivo, vendieran 6 no ios indios; d«t * 
si esto era causa de desórdenes y males; de los medios de adminis^ - 
trar en ottós términos él asiento; de la utilidad que rendia y de lo • 
demás que se le ofreciera para que se proveyera lo conveniente^ 

25. 

Habiendo el Ministerio de Real Hacienda de esta capital repre* 
sentado á su magestád la controversia que habia tenido con el "vf- 
rey marques de Mancera y real audiencia, sobre la calidad que ét 
puso en él remate celebrado por D. Alonzo Flores de Sierra, de 
que de los reales de cada carga de pulque se separasen dos, aplicados 
el uno para los costos del conducto de la agua, y el otro para éi 
aderezo y limpieza de las calzadas y acequias, cuyo destino care- 
cia de aprobación real, y por tanto resistían la paga de los libra- 
mientos qric daba el virey, sin embargo^ dta lo qiíe se les habia es- 



RAMO DE PULQUES. 351 

iVechado á satisfacerlos; confirm6 ]a reina gobernadora en cédala 
de 15 de Marzo de 674 las órdenes del marques de Mancera, man- 
dando que su sucesor el duque de Veragua, informará en prime- 
ra ocasión el importe del impuesto sobre los cajones de la pinza 
y él costo que tenia la limpieza de las acequias, aderezo de las 
calzadas y conducto del agua; regulándolo por ún quinquenio, y 
cuya providencia recayó á haber oficiales reales, representando 
también que aunque en el real despacho de 31 de Diciembre de 6*68 
se ba\)ia prerenido el cobro de fo percibido por el cabildo de esta 
¿iúdad, del real del pulque de^de la restitución de los emoluraéntVxi 
de los cajones, nada habia entrado en las cajas reales por habei' ad^ 
tocido'se el maYqaee d^e Manüei'a las diligencias de ésta cobrataza.' 

£6. 

• ■ * • ' . • , ' 

Ha real cédula de 19 de Noviembre del mismo año de 674, sien- 

do ya virey el arzobispo D. Fray Payo Enriques de Kiv.era, se 
le acompañaron la instancia de D. Roque Alfonso de Bal^erde, 
acerca de que se le concediese él ramo de pulques de esta capital y 
sus contornos por nueve años, .por la renta de cada uno de noventa 
y dos mil pesos, los mismos que habia dado el último asentista 
Alonso de Narvaes, y las prevenciones hechas por el fiscal del Con- 
sejo para que se tuviesen presentes en el asiento de esta bebida que 
debia verificarse. 

Pos otra de 31 de Enero de 678, ordenó su magestad á D. Juan 
Saens Moreno, alcalde del crimen de esta real audiencia y visita- 
dor de real hacienda, procediera á sustanciar y poner en estado 
las resuhas de lo librado y pagado de la renta del pulque para el 
aseo de las acequias y calzadas de Chapultepec, contra espresas 
reales cédulas, disponiendo que los ministros, superintendentes, y 
personas por cuya mano corriera el espendio legítimo, dieran per- 
petuamente cuentas al tribunal de ellas con toda claridad en su dis- 
tribuciou para su debida constancia. Igualnlente . mandó el rey 
alaizobispo Rivera^, que en junta de real hacienda se. buscasen ar- 
bitrios de reintegrarla de estos suplementos con consideración á 
TOMO Iir. — 44 



35á &AMO BS PULQUEA. 

que la indicada limpieza era píopia carga de los Tecinxw de lá 



ciudad. 

Obedecida en 13 de Mayo del propio año por el acuerdo á que 
asistió el virey, y por el visitador, proveyó este el auto del tenor 
siguente: 

29. 

<<En la ciudad de México & 4 de Julio de 1676. El SejSor Lic« 
D* Juan Saenz Moreno, &c. Dijo que por cuanto el áltimp aviso 
.que ba llegado de Espaíla en el mes de Mayo pasado, ba recibido 
dos reales cédulas de su Magestad de 31 de Enero pasado, sobre 
lo tocante á la renta del pulque, las cuales tiene su merced obede« 
cidas, y lo están por el real acuerdo como de ellas parece que por la 
una se sirva su magestad de mandarle dé cumplimiento á lo conte- 
nido en otra real cédula antecedente, fecha k 31 de Diciembre de 
1668, dirigida al señor 6idor D. Gonzalo Sualre2 dé San Martiti, 
siendo visitador de real hacienda, que de ninguila manera se pto^ 
diga en hacer separación de los do¿ reales á cada carga de pulque 
para gastos de calzadas y acequias, y otros por contrávetiirse en 
ello á las reales órdenes y ser la voluntad de su majestad que toda 
la rema enteramente se aplique áreal hacienda sin divertirse en 
otro ningún efecto: y por la otra cédula se manda á su merced que 
prosiga en la liquidación de resultas sacadas en esta visita por par- 
tidas que dé dicha renta se han pagado en las cajas reales para cal- 
zadas, acequias y otros gastos; y asimismo que cuide y ordene quo 
los ministros, superintendentes y demás personas por cuya mana 
ha corrido y corriere el espender las cantidades que legítimamente 
deban pagarse, déil cuetita perpetuamente por métídr en el tribu- 
nal de cuentas de su distribución, y Se refiere que por real despa- 
cho de la misma fecha se manda al Éxmo. Sefior Arzobispo, vlrcy^ 
que con comunicación de junta general dispóngalo mas convenien- 
te para que la real hacienda sea reintegrada de lo suplido de ella, 
y que se escusen para adelante los suplementos, como mas por me- 
nor consta de dichas cédulas que entrega originales el presente es- 
cribano de visita:, mandó que de ellas ^ ponga testimonio en el 
cuaderno de autos donde tocan para que hayan la noticia que 
conviene. 



MAMO BX P1XJ.^U£S. 953 

' Y asimismo las hagsi notorias al tribunal de. cuentas pfira que se 
tome la ruzoü de ellas i imiiiediatamente se cuide en el de pedir y 
tomar las cuentas que S. M. manda, haciendo para ello todas las di- 
ligencias que convenga^ con apercibimiento de que cualquiera omir 
sion en su cumplimiento se le hará cargo: y para que también se ten* 
ga la advertencia de no admitir en data en manera alguna partida 
de dinero, pagada en dicha renta del pulque, en contravención de 
reales 6rdenes, y se cumpla en todo lo que S. M. manda por estas 
reales cédulas; y que asimismo las notifique á oficiales reales de es- 
ta ciudad, para que tomen la razón de ellas y cumplan y observen 
todo lo que les toca: y que de estas diligencias ponga fé al pié de 
este auto, y fecho vuelva á su merced las reales cédulas originales, 
y asimismo entregue* al presente escribano copia rubricada déla 
consulta que su merced hizo á S. M, sobre este espediente, que es 
fa que se cita en los reales despachos para que también la ponga 
en dicho cuaderno de autos donde toca: y así lo proveyó y mhn* 
dó, reservando proceder en lo que toca á la liquidación de resultas 
y lo demás que convenga, y lo firmo. — Lie. D. Juan Saenz More^. 
no. — Ante mí, Manuel de Torres^ escribano real y do provincia. 

30. 

Cuya determinación surtió todo su efecto, según aparece en e^l 
«edalario del tribunal de cuentas, al número 3. 

31. 

En e de Mayo de 1688 concedió S. M. á D. Juan de la Rea, el 
asiento de pulques de esta capital, y cinco leguas en contorno por 
término de nueve años, lo que avisó al virey conde de la Mondo- 
va en real despacho de la misma fecha, haciéndolo protector de 
él con inhibición de todos los jueces y tribunales, durante 0I indi- 
cado tiempo y concediéndole la facultad de sub-delegar en un mi- 
nistro de la audiencia, para lo cual revocaba las anteriores provi- 
dencias relativas ál conocimiento de las causas 6 incidentes del asun- 
to del pulque. 

32. 

Con motivo de haber el virey conde de Galve, hecho suspender 
el tráfico y uso del pulque^ por varias consideraciones que le asis- 



354 XAHO SX FUL^USS. 

tieron de resultas del tumulto acaecido en esila <^pual el 8 de J^íq 
de 1692, se libr6 real cédula á 3 de Junio: de 1697» en que bajo d^ 
ciertas circanstanciap y con relación ¿ anitlíriorep providencias, man- 
dó S. M; su restablecimiento, y que el tribunal dQl protoinédico,.es- 
pusiese su dictamen acercadelas cosas inocentes con quepodriapaez- 
ciar se este brevaje. Y por cuantP será oportuno quo de ambas pie- 
zas nada se pierda, ppnemof li<,era]jcne;)jte una en pos de Qtra en .e^ 
modo siguiente. 

f 

>^El Rey. — D. José Sarmiento de Valladares, pariente, jpai nrey 
gobernador y capitán general de las provincias de Nueva EspaSa^ 
y presidente de la audiencia real de México,. 6 la persona 6 perso 
nas & cuyo cargo fuere su gobierno: con el motivo de haber parti; 
jcipado el conde de Galve, gobernando estas provincias, los bandos 
que hizo promnlgar para que se suspepdlse la venta y uso de las 
ibebidas del pulque en esa ciudad, y ^inco leguas en sjii contorno por 
atribuif Á si^s perniciosos efectos de embriagueces^ ^Qnsualidad,hur; 
tos y otros vicios, el tumulto de indios que hubo en /esta ciudad el 
dia 8 de Julio de 1693, se le advirtió en despacho de 11 de Febrero 
de 693, constaba de los instrunaentos que habia enviado lo contra- 
rio al supuesto de su representación, cuanto al tumulto, se pcasio- 
iiode embriaguez de. los indios, que habiendo usado de esta bebida 
desde su gentilidad, pues es muy proficua al temperamento y com- 
plexión de aquellos naturales, y conociendo la calificada el proto- 
medicato de intrínseca bondad, no interviniendo mezcla ó confec- 
ción nociva, ppdia. recelarse 4^ la prohibición absoluta e} ijiQoí^ve- 
nienie de que usaren otras de qne pudiesen resultar i^aypresda- 
•nosy para que conreñexion á estas consideraciones t^pfeudo presen- 
te el desconsuelo que causaría la falta de grat^ger¡a, que tenian mu- 
.chos pueblos de indios en ios magueyes, y pérdida q]ue se seguia á 
Ift.reai hacienda de este derecho, aplicado á tan importante fin, ca- 
-ino al de la n^anutenciou de la armada de Barlovento, ejecutase con 
la calidad de por ahora, lo que tuviese poi lo mas con veniente 
cuanto á continuar ó no la suspensión de esta bebida, con adverten- 
cia, que caso de adtnitirla, solo fuese del pulque puro que llaman 
blanco, .prohibiendo el amarillo, y cualquiera piro confeccionado. 

y se ordenó que de los que determinase, é informes que se le h¡- 



ftAMO BE fULaü£5. 355 

cleseii, diese cuenta: y habiendo respondido en cartas de 28 de 
Junio de 693, y de 20 de Mayo de 94, que continuaría la suspensión 
en el tragino y uso de esta bebida, porque disponiendo las leyes y 
reales cédulas, sea de solo el jugo del maguery simple, no se usaba 
de ella en esta forma, ni podía conservarse sin confección, y remitió 
inférínes de diferentes prelados y comunidades, ministros y proto- 
medicato, que reconocidos y cotejados califican plenamente que la 
bebida del pulque blanco, sin mistura, es sahvlable, y proficua á la 
conlplexion y naturaleza de los indios, cuanto perniciosa y nociva 
si se confecciona y mezcla con raices venenosas, ú otros géneros 
irritantes que ha introducido el abuso y malicia de los arrenda* 
dores, y especialmente desde el aüo de 68S, que habiendo entrado 
á hacerlo D. Juan de la Rea, capituló el aumento de pulquerías, 
Jiombramiento de juez conservador con inhibición de las justicias 
ordinarias, derogando á este fin la ley 37 libro 6, título 10 de la 
•Nueva Recopilación de Indias, y ordenanzas formadas el año de 72 
que presentó, y previenen todo lo conducente á precautelar todos 
los perjuicios é inconvenientes esperimentados, que aunque no se 
«dio facultad para vender otro pulque que el blanco, la falta de 
quien celare el cumplimiento, y castigase la contravención, pudo 
conseguir sin dificultad, que reconociendo el arrendador mayor, con- 
sumo y ganancias en el pulque amarillo, incidiese en el delito de 
.venderlo, dejando de cumplir lo capitulado, cnanto i que solo fue- 
^e blanco; considerando que en el tiempo que Alonso de Narvais, 
tuvo á su cargo este asunto, no hubo las quejas y contradicciones 
con ifíp ¿espues se ha procurado malquistar esta bebida, y lo mu- 
.<^o que /Conviene dar. pro videncia, que asegure el remedio de escn- 
sar enteramente los escesos y pecados que resultan de su mistara, 
.sin que falte á los indios el pulque blanco, y permitido para antiguar 
la costumbre para evitar otras bebidas malignas que han usado 
desde su gentilidad, de que dificultosamente podia apartárseles, pri* 
yindolos del pulque blanco, y mas teniendo acreditada la esperien- 
cía, son muy parcos en viandas y vestidos, estraordinariamente 
.destemplados en las bebidas, no alcanzando sus caudales á comprar 
vino que se ¡lama de EspaAa, por los crecidos precios ¿ que se ven- 
de, y no estar de esas partes el planteage de sarmientos que los 
producen, de mas de Jo que se debe atender á solicitar se restablez- 
ca el dicho impuesto sobre el pulque, aplicando á tan principal fin. 



356 RAMO J)X PULQUES. 

como la existencia y aumento de la armads^ de Barlovento» que 
tanto conviene í mantener reforzada de los demás navios que pue- 
dan aplicarse para oponerse á la fuerza de nuestros adversarios» 
que eon tanto empeño solicitan los tráficos, y hostilizar estos domi* 
liios» que habiendo con atención & todo consultádoseme pot el coa-. 
sejo de las Indias^ he resuelto que la prohibición del pulque y tra* 
gino, solo se entienda en el amarillo confeccionado, y que se per* 
mita lá venta y uso del puro que llaman blanco, jcou espresa cali* 
dad de que por ahora y para siempre, no se pueda nombrar, pro* 
poner ni pedir juez conservador por parte de los arrendatarios, 
porque ha de correr en la forma dispuesta en la ley 37, libro 6, titu- 
lo 19 de la Nueva Recopilación y ordenanzas del año de 1672; 0iu 
qne ea su observancia haya la mas leve omisión» con apercibimiento 
de graves penas, reduciéndose el número de pulquerías» al que ha- 
bia hasta el año de 38, interviniendo las justicias ordinarias en to- 
das las providencias y ejecuciones de su incumbencia, que sobre la 
sujeta materia, están prevenidas para que se escusen los graves in- 
coaveuientes que ha mostrado la esperiencia de lo contrario. 

En atención á obviar otros muchos perjuicios que se han tenido 
presentes, os mando que el nombramiento de los pulques haya de 
•ejecutarse con noticia y acuerdo de la audiencia, precediendo por 
cada uno d«e ellos se justifique no ser parientes, criados ni depon- 
-dientes de niugun sugeto que tuviese jurisdicción en esta ciudad, y 
•que lo propio haya de observarse y estenderse en las demás partea 
•úímñe hubiere asiento y uso detesta ' bebida, de lo que habéis de 
prevenir á los corregidores y alcaldes mayores de dicho distrito, 
^mra que con arreglo del ayuntamiento nombren también los pul- 
queros; y caso de tomarse en arrendamiento el derecho de esta be- 
bida, se hade ordenar que los putqueros nombrados con las calida- 
des referidas, afiancen á satisfacción del arrendatario el impuesto 
que se causare en sus pulquerías, para que con estas prevenciones 
se asegure el remedio que debe darse á negocio de tanta importan- 
cia, y haréis presente esta mi real deliberación en la audiencia de 
esta ciudad, para que conste en ella y cuide de los ministros á quien 
tocare la ejecución, la observen con toda puntualidad, y que se^no. 
te y tome razón de ella en los oficios y partes que convenga, á fin 
de que se dé su cumplimiento con toda aplicación y desvelo. Y 



RAMO DX PULQUES. SSf 

porque los infotmes mencionados presuponen que aunque. Ip.. b^bi* 
da de pulque es útil y provechosa, no puede conservarse sin a<gu* 
na confección; habiéndose usado de ella en el dilatado tiempo que 
gobernaban estás provincias los vireyes, marques de Mancera, D¿ 
P. Payo de Rivera, conde de Paredes y conde de la Monclova, y 
no resultando los inconvenientes y reparos que ahora se ofrecej 
parece debe suponerse por no tan preciso como se pondera; pero 
deseando no quede punto ni circunstancia en la resolución 6 provi- 
dencia necesaria, mando que de los muchos ingredientes que sé 
aplican para la duración y mayor fortaleza, no permitáis se use de 
ninguno que produzca embriaguez á otro efecto perjudicial, y res- 
pecto de que los limones, carne, cascara de naranja y de melones 
que son de algunos de los que usan, no se consideran nocivos, y 
que la ley 37 solo prohibe la confección de raices y cosas violenta^ 
dispondréis que por el protomedicato de esa ciudad, se reconozca 6 
informe lo que se ofreciere cerca de lo que podía ejecutarse par^ 
la existencia del jugo del maguey, y ca^o de ser imposible se con*: 
serve por sí solo y de lo que se dijere sobre este.punto, y obfs^ieitf 
para el cumplimiento y obeervanoia de lo prevemdo, me dareil 
cuenta celando su cumplimiento con todo acfuel desvelo y c«idado 
qm pide la materia, y yo espero de vuestras obligmei0iies,de qne joob 
daré por úiUy servido. Fecha en Madirid, á S de Junio de ISO?.-^ 
Vo eirey.-^VoT mandado del rey nuestro señor, Z>. JBernardino 
Jlnionio de PiíráifCcíi Villar de Francos- 

34. 

7AE£C£B DSL PaOTOMBDICATO. 

Escelenlísimo Señor. — El real protomedicato da cuenta á V. E. 
de que en ejecución de sus órdenes siendo llamado el dia 2 del cor- 
tiente & la casa del Sr. D. Miguel Calderón de la Barca, y pre- 
sente el seftor fiscal de su magestad á conferir en orden á la duda 
que se ofrecía cerca de la duración y conservación del pulque blan- 
co, sobre si seria útil y conveniente el agua miel con que ha de 
conservarse el que ñiese con cal ó cocerla himple 6 ella sola sin be- 
neficio alguno, se resolvió con asistencia de dichos señores se hicie- 
se esperiencia, trayendo de la parte y lugar que se saca y beneficia 



358 ÁAMÓ BX PULQUES. 

el pulque uá' cuero de agua miel simple, otro de la misma cocida^' 
otro de la coo cal, ótró del pulque coa la madre dé que no se ha 
podido adquirir noticia de su ser 6 fábrica, otro del pulque blanco, 
con la raspadura del maguey que es el que llaman blanco; y pare- 
ce que habiéndose cometido ésta diligencia á Juan de Aguirre Vi- 
daorretai teniente de escribano de cámara de la real audiencia asien- 
ta haber traido á esta ciudad loa cinco cueros referidos, sacándolos 
del lugar donde se hace esta bebida, sábado que se contaron 9 del 
corriente á las ocho del dia, y llegáncio á esta ciudad el^ siguiente 
10 de él á las diez de la mañana, citó diclio señor' oidor, y aquella 
tarde' á las tres se reconocierofa dichos cuetos en su casa, y se ha- 
Uai'on de buen color y sabor ségim su estaÜo liatui^al, menos el del 
aguamiel con cal porque estaba ' fermentado, y don alguna acri* 
monfa en el sabor, y dejando dichds cuéroá en esté estado se vol- 
vieron á reconocer el dia siguiente l^ del corriente, y estaban cou 
laá misturas y circunstancias que el antecedente, y él agua miel 
coii cal ferinent^da, y con mas acrimonia el sabor. Y el dia 12 pa- 
. ra tña^ satisfacíon y ver ^ eiíel trasiego y movimiento adquiría el 
licor muchoé accidentes variando algunas circunstafncias, se mand¿ 
beohár en distintas tinas que én las que nsstnios pulqueros tenerle 
siempie, y sto ejecutó aaí;ry d dia eiguente 13 se halló con las* mis- 
mas cireünstas^ias qua ancos, y solo el agua inielxdn cal cada ves 
mayor :su fermentación / acriok^níaj y eéte díase ái6 btúej^ por 
el protomédicstto de que se dividiese una porción* del pulque con 
las raspaduras del maguey, y se le echó agua miel simple y natu- 
ral, y en otra parte agua miel cocida pura y natural, se echó el 
corazón con raspadura de maguey, que con la cual miel simple y 
natural que se b echó, no solo sin corrupción y fetor estreno; pe- 
ro mas dulce, y el agua miel simple eti que se echó el corazón ó 
raspadura dé maguey convertido en pulque blanco de buen olor, 
color y sabor; asistiendo á estas pruebas ¿ inspecciones, personas 
intejigentes y esperimeutadas en el tragino del pulque que hicieron 
sus declaraciones en presencia de dichos señores oidor y ñscal» co- 
mo constará mas estensivamente de los autos en que se hallará jus- 
tificado el parecer que este tribunal dio á Ips 7 de Setiembre de es- 
te anoi pues prueban que el pulque blanco hecho. con la raspa- 
dura del maguey sin mas correctivOj^ artificio ni mistura que el agua 
miel simple y natural; se conserva y dur^ ileso cuatro dias y algu- 



nos mas cQino se ha visto de facto en este tiempo de invierno^ en él 
estfo, verano, podrá durar así tres dias con poca difdrencia, dejando 
esclaido otra cualquiera composición 6 mistura como las propuestas 
de cal^ raices, cortezas y frutos por nocidas, y espuestas & la salud 
pública como tiene representado este tribunal á V. E. en el in- 
forme citado. México, Noviembre 19 de 1697. — Dr. 2). Juan 
Brizuela — Dr. Z>. Ignacio déla Vega, — Dr. D. Jhsé Montano.--* 
Por su mandato, Diego de Castillejas Guzman, escribano real. 

35. 

En otra real cédula de 2S de Junio de 1699, dio su ihagestad las 
gracias al mismo virey por el celo que había mostrado en las pro- 
videncias espedidas para que este brebaje, no tuviera otra confección 
que la de mezclar el agua miel simple, el corazón del maguey, que 
era de lo se componía el pulque blanco, con lo que no era perniciosa á 
la salud, y para que en la almoneda lograra este ramo las mayores 
ventajas á favor de este erario, escitándolo á que continuase con el 
mismo tesón en hacer dar lleno á las ordenanzas, cédulas de la ma- 
teria y ley, de lo que esperaba el rey le diese sucesivamente cuenta, 
y también con los autos del remate que se celebrare, 

36. 

£u otra de 16 de Abril de 1700, se confirmó el remate celebrado 
en D. Juan de la Rea y D. Juan Claverfa, por tiempo de mieve afioa 
y precio de 70.000 pesos, en los siete primeros, y en los.dosi restan-* 
tes á razón de 75.000, pagaderos por tercios adelantados, libertán- 
dose de fianzas con enterar 12.000 pesos; mas en fin de cada dos 
meses de cumplido el tercio. 

37. 

Habiendo el virey duque de Alburquerque elevado á su ma- 
gestad la solicitud de los dos asentistas anteriores^ de que se 
nombrase un ministro de la real audiencia por juez conservador 
para evitar las estracciones que recibían los pulqueros d<? los jueces 
en la "formación de causas y esaccion de multas, que la autoriza-, 
ban el asiento con daño á sus adelantamientos, se denegó esta 
instancia en real cédula de 13 de Octubre de 1703, encargando al 
gobierno contuviese á ^as justicias inferiores, y.á las demás que 

TOM. III — 45. 



360 AAMO D£ PUNCES. 

fuera conveaiente ea el uso y ejercicio de sus mÍDÍslerios, sin permi- 
tir ni dar lugar á que eu tiempo alguno^ ni con cualquiera motivo 
ó pretesto las ejecutasen, y previniendo se ampliasen los puestos k 
mayor número que el que antes estaba prescripto, con tal que to- 
dos se situaroin en plazuelas y partes públicas. 

38. 

En real despacho de 1 7 de Febrero de 1724, aprobó su mages- 
tad la providencia del virey marques de Casafuertc, relativa á haber 
recogido un papel que publicó un religioso mercedario contra la be- 
bida del pulque, ordenando que no tolerase la mezcla del palo cua- 
patle, ni otro ingrediente nocivo y perjudicial & la salud, y sin em- 
bargo de que sobre este. último, espuso el mismo virey al soberano 
que habla suspendido la ejecución por cuanto no era dañoso el es- 
presado palo, antes bien influir & evitar la corrupción, se mandó en 
cédula de 12 de Octubre do 1726, que no se permitiese absoluta- 
mente por ser contrario á lo dispuesto y prevenido en la ley 37, títu- 
lo 1?, libro 6 de la Recopilación, y que el gobierno señalara el nú- 
mero del pulquerías según los vecindarios de los lugares. 

39. 

Aunque sin perjuicio de la ejecución de la precedente providen. 
cia, volvió el virey á representar á su magestad que recibía atraso 
la real hacienda en la prohibición de la mezcla del referido palo, 
insistió el monarca en ella, según lo dispuso en la real cédula de 
10 de Octubre de 1729, encargando no se sufriese en parte a)gu« 
na lo contrario. 

40. 

Por la quiebra de D. Juan Estevan de Iturbide, asentista del ramo 
en cantidad de 147.500 pesos, exhibieron esta sus fiadores, preten- 
diendo se les continuara el arrendamiento á lo que difirió el virey, 
cuya providencia fué confirmada en real cédula de 14 de Mayo de 
1738, con prevención de que respecto á que en la falencia de Itur- 
bide, era preciso que hubiese intervenido la omisión de oficiales 
reales, se les advirtiera para su inteligencia. 



HAUO DE PULQUES. 361 

41. 

Eq real orden de 4 de Mayo de 1745, se aprobó el remate del 
pulque celebrado en D. Sebastian de Ariburo y Aréchaga, por 
tiempo de nueve años y cantidad en cada uno de 128.500 pesos, 
comprendido de esta capital y de las cinco leguas en contorno, con ^ 
el agregado de Texcoco; pero considerándose que la condición dé- 
cima de las que puso este asentista, relativa á que durante el cita- 
do término no se habia de establecer otro asiento de vino, aguar- 
diente, mistela á otra especie de bebida de Europa 6 de estas pro- 
vincias, y que el gobierno le habia admitido con condición del vino 
y demás brebajes permitidos y usados & por usar que no eran noci- 
vos á la salud, en lo que convino Ariburo, declaró el Kupremo conse. 
jo que esto se estendiera sin perjuicio del derecho que existia á la real 
hacienda, para adoptar pliegos y postores del estanco del aguardien- 
te y mistela, estrañando del virey conde de Fuenclara, que hubiera 
determinado sobre la citada decima condición sin dictamen de su 
asesor, habiéndolo contradicho el fiscal de lo civil en dos ocasiones, 
por lo que le encargó no lo hiciese en casos semejantes. 

42. 

Por otra real orden, de 12 de Diciembre de 1747, se autorizó al 
virey primer conde de Revillagigedo, con las facultades de juez pri- 
vativo del asiento del pulque y demás bebidas. En 24 de Mayo del 
año siguiente, se publicó por el mismo virey y sala del crimen, ban- 
do para el mejor arreglo en 8 de Marzo de 751, representé el oidor 
D. Domingo de Trespalacios, aquello que tuvo por oportuno, como á 
quien habia cometido el celar los desórdenes y cumplimiento de las 
condiciones del asiento. Y en 9 de Marzo del propio año y 17 
de Octubre de 1752, espidió el virey dos decretos, que todo es de 
este tenor. 

43. 

■ 

En carta de 24 de Julio de este año se previno á V, E. en vis- 
ta de lo que espuso en la de 24 de Febrero del mismo, con remi- 
sión de tres cuadernos de autos de lo ocurrido entre esa sala del crf- 



362 HAMO I>E FÜLQU£8. 

men y el asentista del pulque blanco en punto de escesos que con 
transgresión de las ordenanzas en que se contiene el uso lícito de la 
espresada bebida, se conietian en las pulquerías de esa ciudad de 
México. Quedaba el rey en hacer examinar con la proligidad que 
correspondía á asunto de tanta gravedad 6 importancia á la real ha- 
cienda, por el interés que se le sigue de que sin los desórdenes ni 
perjuicios de la salud pública, las obtenga el referido ramo, orde- 
nando á V. E. desde luego, que respecto de que lo determinado 
por el antecesor de V. E. 7 por sí con dictamen y acuerdo de esa 
real audiencia, se declaró que los alcaldes de la referida real sa- 
la del crimen y justicias ordinarias, para visitar las pulquerías 
no necesitan de precedente denuncia, pues lo han debido y debían 
hacer de oficio, y que si se hallase alguna pulquería contra orde- 
nanza y en sitio no conveniente, debían dar cuenta áV. E. con ins- 
trucción necesaria para tomar la providencia que fuese justa, y que 
celaseny velasen el esterminio de las bebidas prohibidas, quedaba 
con esta providencia subsanada la jurisdicción privativa que su ma- 
gestad quiere tenga V. E. y los demás que le succedan en ese vi- 
reinato, en el espresado ramo y en las demás de su real hacienda 
según lo dispuesto por las leyes, cédulas y órdenes, y que procura- 
se V. E. con su celo y aplicación, en que sin faltar ni disimular la 
menor cosa en la buena calidad del pulque, ni para evitar que en 
los parajes donde se ponga, se cometan des&rdcnes, alborotos ni vi- 
cios, se sostenga á su asentista y demás á quienes cuijipliendo con 
las calidades y obligaciones de sus asientos, se intentasen molestar 
por finos particulares. Y habiéndose posteriormente examinado 
con la atención y reflexión correspondiente, los citados cuadernos 
de autos, se ha reconocido por ellos, que la sala del crimen fuera 
de su obligación que le corresponde y facultades concedidas para 
la visita de las pulquerías, tiene algún otro empeño particular res- 
pecto á la repetición de sus consultas, sin que el corto tiempo de 
unas á otras le diesen para casos nuevos, añadiéndose á ellos la di- 
sonancia con que concibió las determinaciones & las pretendió con- 
fundir, ha resuelto el rey que en adelante quede todo lo respecti- 
vo al espresado asiento é incidencias de él, sujeto absoluta y priva- 
mente á V, E. y demás sucesores en ese vircinato, y que en lo 
cráminal le den cuenta ios alcaldes 6 sala del crimen de las causes 



que en el referido arninto bioieT«ii, antes de malaiiciavlae» sin téiÁ 
bargo de cualesquiera leyes, órdenes 6 costumbre que lo prohiba» si» 
que puedan determinar alguna sin la noticia^ conocimienU) y ajMro* 
bacion de V. E. que podrá también advocar ast las que )e pareeiev 
re, y resolverlas igualmente con asesar las que sean de naturakza^ 
que le necesiten, y por sf solo gubernativamente !a9 qUe no requie» 
ren aquella circunstancia. Y lo participo i V. E. de orden de su 
magestad, para su inteligencia y que proceda con la justificación- 
que se promete de su celo y esperiencia, á que sin perjuicio de la* 
causa pública, tenga el fomento y aumento que corresponda al re* 
ferido ramo del pulque blanco y demás de real hacienda, en inteli- 
gencia de que con esta fecha se previene á esa real sala del crimen, 
de esta resolución, para que por su parte cuide de su esacto cum- 
plimiento. Dios guarde á V. E. muchos años, como deseo. Ma- 
drid, 12 de Diciembre de 1747. — El margues de la Ensenada. — 
S. D. Juan Francisco de Gíiemes y Horcacitas. 

44. 

BANDO DEL A$fO DE 1748. 

Nos, el presidente y alcaldes del crimen de la audiencia real é^. 
esta Nueva España. Por cuanto teniendo consideración de que la. 
embriaguez, que perturbando la razón del hombre^ le es ocasioir: 
precisa para cometer los mayores pecados, y precipitarse inevita- 
blemente al pleito, á la herida, al horaiddio, al adulterio, al inceato 
y á cuantos caben en la humana fragilidad, como comparan todoa 
los derechos con lamentables ejemplos, y lo acredita la esperiendá 
con las muchas causas criminales que se manejan en esta real sata, 
donde las mas veces se observa, alegando el delito de la embriagues 
por asilo, para ejecutar otros. Y siendo necesario en esta corte,* 
que los indios y gente plebeya de ambos sexos, ae han dedicado á 
este vicio con tan audaz libertad, que 6 creen que no es delito, 6 áe < 
persuaden á que no pueden cometerlo, inmunes del castigo, pues** 
to que ya se esponen en las calles y plazas públíoas, á solo ser ittu 
sion de sus moradores, principalmente loa dias de precepto, y en ia^ 
fiestas de los barrios, y oon mas abundancia en los parajes irans* 
diatos á las tabernas de los barrios y pulquerías, y resultando iatn- 
lame«itable des<$rden, no 8ola»ente del espendio, de la» bebidas ptfo* 



964 RAMO DE PÜLQÍf&S. 

hibidas, ¿ cúyá estiocton no han.Tastadb las frecuentes prohibición 
aes y castigt^s^ sino tatnbieo del mal uso de las permitidas, no solo 
en quien las vende coipo en quien las espende por la inmodera- 
ción de esceso? de unos y oíros en beber y eo el vender; y final- 
mente por la muchedumbre de ociosos, y vagabundos de que 
abunda esta capital*, por tanto deseando esta real sala evitar tan- 
tos delitos como los que .van referidos, ha tenido por conveniente 
mandar, como por el presente mandamos se llevQ á puro y debido 
efecto la ordenanza octava del. asiento del pulque confirmada en la 
ley 37, tít. 19, lib. 69 de la Recopilación de Indias, en que est^ im- 
puesto el condigno castigo, así á los indios comoá las demás perso- 
nas que se hallasen embriagando en los puestos, plazas y calles, 
sea aprehendido y puesto en la cárcel, y vuelto de la embriaguez se 
le den cincuenta azotes en el palo de la plaza, y se le corte el ca- 
bello, y á los españoles plebeyos, mulatos, mestizos y otros de cali- 
dad inferior de ambos sexos, luego que se encuentren ebrios en 
cualquiera parte, lugar ó parage, se ejecute lo mismo, pena por 
la primera vez, y verificándose reincidencia por los mismos, les 
sea cortado el cabello, y les sean d^dos cien azotes, y un mes 
de cárcel, y reincidiendo tercera vez, les sea cortado el cabe- 
llo, y se lé8:dén cien azotes, y sean puestos en un obrage, los mu- 
latos, mestizos, lobos y demás de calidad inferior, ganando pa- 
m sí por tiempo de tres arios, y los españoles plebeyos irán re- 
mitidos por el propio tiempo de tres años á presidios, y las mu- 
gares españolas serán puestas en las recogidas por igual tiempo, y 
resultando de las causas el ser ocioso, y mal entretenido alguno 6 
algunos de los que se encontraren ebrios do color quebrado, se pon- 
drán en una oficina cerrada con escritura, á aprender oficio por el 
tiempo de tres años, y si fuese español, se pondrá en la misma for- 
ma, y por el mismo tiempo en oficina abierta, apercibiéndoles que 
de r^ontihnbr en la vagabundería y ociosidad, 6 desertando de la 
oficina dónde fueren puestos, se tomará en ellos las providencias 
preve^iidas en las leyes de Castilla é Indias, principalmente en las 
penas que les imponen las leyes It y 2^ tít. 4°, lib. 7? de Indias, 
que es destierro y remisión á Filipinas y otras partes^ al vagabando 
ii|»rrégible, inobediente, perjudicial. Y en consideración á que 
00 han údo bastantes los bandos promulgados así por el superior 
gobierno ¿orno por iesta.real sala, para estinguir la venta do la be- 



bida que llaman tepache^ de xju^ abmx4^; esta piafad, . mandaipps 
que cualquiera mugcr que .so^ecicoiitrare y^ndii^o^Q^lo sea de la ca^ 
lidad que se fijiere, poj la prkn^ra vez, ^^.P!IS3la.por up año pr,e- 
ciso en las recogidas; y en ca^p de rein$^iilix por la segunda^.s^a 
puesta en dicho recogimiento por dos años, y por la tercera vez sea 
sacada por las calles públicas á vergüenza pública, y sea puesta 
por tiempo de cuatro años en dicho recogimiento, estando entendi- 
• dos los dueños de los obrages 3'' oficinas cerradas, en donde se pu- 
cieren por dicha caíusa los reos, que en caso de que hagan fuga, 
den luego cuenta á esta real sala, pena de cincuenta pesos, y para 
quo lo espresado tenga cumplido efecto,' todas las justicias de su 
magostad y teniente de Popotla, y del santuario de Nuestra Señora 
de Guadalupe, procedan contra los traüsgresore?, fulminándoles las 
causas, y sumariamente con aquello que vaste averiguar la verdad 
asiendo al mismo tiempo áverif^riaciou debida y costumbres de las 
que delinquieren, imponiéndoles las penas que van' e'átablecidas en 
*este bando, que mandamos se publique eñ plaza mayor de esta ciu- 
dad, y dfimas partes acostumbradas y 'en todos los barrios de ella. 
• Y los gobernadores de las parcialidades de San Jiian y Santiago 
y domas oficiales de Rép6blica,celeh'y velen la observancia ycunií- 
plimiento de lo espreáadojpenadti que se les haiPS'cárgo y procede- . 
rá á lo que haya higar en derecho, y los'ministros inferiores de esta 
€orte y audiencia ordinaria, ejecuten lo propio en lo que les toquo 
procediendo con todo á reglamento, ptíra la prátittéade la citadáor- 

r 

denanza bajo de su pena, que éa la de privaéiofí perpetua de sus 
oficios, y dos años de destierro diez leguas en contf>rno de esta ciu- 
dad, lo que se ejecutará irremisiblemente en caso dé contravencfotí, 
Y para que lo contenido en este bando se o!)serve y guarde no sbfo 
en esta ciudad, sino también en toda ía gobernación de esta Nueva 
España, se remitirá un tanto autorizado á todas las justicias -para 
que lo bagan publicsir cada una en tbda la jurisdicción, haciendo se 
observe puniualmeiite» y den- cuenta á está real sala con Jftfsx^Ait- 
sas quefulmin^aron, con apercibimiento de qUe encaso desque sé 
'tenjga noticia^ la disiüaüían-, y que no proceden co^ntra los trarisgre- 
sores, se procederá Goiura ellos p6r todo rigores derecho; y para 
que llegáis á noticia de todos^ y no aleguen ignoritr}cia,'sé fijaft 
un tanto de este bando en donde se publicare. . Yaisi lo matldamoi 
y firmamos en la ciudad de México á 24 dias del mes de Mayo de 



174é Añbfe. ***/>. Jiían Franetéeo éé Güemtjf y HorcáHtaa.—D. Jo- 
¿é María dé ÚtÉ^da ^ Fhrgas.^D. Felipe Tineo. — D. ^nianio de 
BojOÁ y MHH.-^D. ^mb^úsio Eugenio SatatUa Melgarejo. — 
Por naandadc de Isi real sala, Diego Telles Jirón. 

45. 

Exmo. Sr. — EL día 3 del corriente se me pasaron los autos del 
pulque^ con la determinacipn que se sirvió V. K. tomar en 10 de 
Enero del presente año, conforme á lo pedido por el señor fiscal 
en su respuesta de 24 de Diciembre del año antecedente, y tenien- 
do yo asegurado en el áltimo párrafo de mi informe de 9 de Setiem* 
,bre del citado próximo año, que en mí no hay ni puede haber otro 
impulso que el de que corra y subsista el asiento con las reglas y 
téroiinos debido?; siu embargo de que ninguna proposición de di- 
cho mi informe, es de que no se conmute algunas de las penas es- 
tablecidaSi para que sin tropiezo ni óbice, se pueda hacer mas efec- 
tivo el cumplimiento de las ordenanzas y condiciones del actual 
asiento^ coaten^plo (atendidas todas las circunstancias de este ne- 
gocio) que la, pena de azotes en ia aldavilla, 6 palo de la plaza que 
U ordenanza y condición del actual corriente asiento, ioipone para 
la segunda vez al pulquaro^jue se halle desar^glado, esta se entien- 
da á toda gente de coUnt quebrado é indlosi negros^6 mulatos; á 
los espafioles en lisgav do esta» se les imponga por la segunda vez la 
j^ana de destierr^^, euaraata legnas eu contorno de esta capital por 
tiempos de dos adoS) y por la tercera doblado el tiempo en un presi- 
dido ultramarina. Y .respecto de lo que previene la real 6rden de 
1)9 de DiQ^mbre de 1747, de estar todo lo perteneciente 6 este asun- 
tOf jr.aus ÍJ^cádeAcias» sujoto á la absoluta y privativa jurisdicción de 
V. jEl, 80 lo hag0 presemte, para que teniéndolo á bien lo mande así» 
á && da <|i|e en \ws U^enoias que coa arroglamiiento i mi auto de 19 
4^ 4wbAo> 4al altada ptóxiasko pasado aQo^ se han de dar por el asen* 
lista á todos los pttlqaerofi,se iuseit^ en días oon mutíusidn, haciéa* 
dales pf ínMro aabar á diaho asentista^ 6 lo qu» V. E. tuviere por* 
oonvefíiont^ Míkíqo y Marzo ^ de 1751 afios«— X>. Domingo de 
'Vretpalaoioé y Meeandanv-^Y ea an vista se sirvió dieho Sr. Exmo» 
pfo?eor el deorettf quo se sigue: 



t » 



RAMO BK PULQUES. 367 

46. 

Méxióo y Marzo 9 de 1751. — Atendiendo á que no queden im*- 
piíneff las contravenciones y escesos, y «vitaren loquear esta )pnx^. 
te' toca, la datisa dé^peeaUos públicos y ul tnejoi' corriente y conser- 
vación de este ramo der real hacienda, ejecútese como propone eti 
esta 8U consulta el Sr« D. Domingo de Trespalacios, & quien está 
cometida la comisión de celar los desórdenes, y cumplimiento á las 
condiciones de este asiento al asentista, para ocurrir á todo por 
medio de esta providencia & quien se lo haga saber. — SeSaladocon 
una rúbrica^ México, 17 de Octubre de 1752. — Vistos estos autos 
con laTeflexion que demanda la gravedad del asunto, en que tanto 
se interesa el servicio de ambas magestades, teniéndose presente 
lo que pidi6 y espuso el señor fiscal de su magestad en respuesta de 
19 de Setiembre próximo pasado, sobre todas y cada una de laa 
calidades que proponían y estipulaban los dos postores D. Fran- 
cisco Sánchez de Sierra Tagle y D. Juan Antonio Barraza, y lo que 
difusamente y por menor me representó é informó y espuso el Sr, 
oidor D. Domingo de Trespalacios, juez delegado para el arregla* 
mentó del antecedente asiento de la bebida del pulque blanco, cum- 
plimiento y observancia de las ordenanzas, y últimamente lo que 
consulta y espone el real acuerdo en el voto consultivo que ante- 
cede de 5 del corriente, deseando eficazmente que de una vez sees- 
tirpen los abusos y desórdenes esperimentados en lo antecedente, y 
que no han bastado á corregirlos las varias y repetidas providencias 
aplicadas en distintos tiempos, conformándome, como me conformo 
con el espresado voto consultivo del real acuerdo, informe y consuU 
ta del Sr. D* Domingo de Trespalacios, en todo lo que están confor- 
mes, baje este asiento á la real almoneda para su remate, bajo de las 
reglas y ordenanzas que se establecieron y acordaron en su crea- 
ción, y á lo dispuesto y prevenido por la ley 37, título 10, libro 6, 
de la Recopilación do estos reinos, y con las declaraciones siguientes: 

47. 

l^ La primera, que el tiempo porque ha de correr este asiento, 
no ha de pasar de cinco años. 

2? La segunda, que la prohibición de la ordenanza para que no 

TOM. III. — 46 



393 RAMO DE FVLQUBS. 

se eche al pulque cal, palo ni otro ingrediente nocivo á la salud, y 
que lo fortalezca con el pretesto de conservarlo, bien sea por inmis- 
tioii, destilación 6 infusión, so ha de entender también para que no 
pueda introducirse 6 ingresarse en la aguamiel con que los pulque- 
ros conservan el pulque, ni echársele á dicha agua miel ingredieutt 
alguno de los espresados, ú otro equivalente, 6 igualmente nocivo. 

49. 

S^ La tercera, que el número de las pulquerías ha de ser precisa- 
mente el de 36, en los puestos y parajes que se asignaron, pero ea 
cuanto que á las 24 hayan de ser para hombres, y lus 12 para mu* 
gercs, unas de otras dis^tintas y distantes, no obstante ¿ que así lo 
previene la citada ley de 37, y lo que sobre esto espone el real 
acuerdo, como sobre el otro punto de que se evite, y no se permi- 
tan los concursos de hombres y mugeres, aunque sean padres ceu 
hijas, maridos con sus mugeres 6 hermanos con hermanas, tenien- 
do presente que aunque esto parezca posible en la consideración, 
es imposible en la práctica, y que los espuestos inconvenientes que 
tira á precaver la ley, quedan bastantemente precavidos y capcío- 
nados con que la venta y espendio de esta bebida sea en parte» 
públicas y descubiertas, sin asientos de firme ni portátiles, almuerzos, 
ni otra cosa alguna que proroque al concurso que tira á evitarse y 
que podrá ser de mas inconvenientes, y producir consecuencias mu- 
cho mas nocivas y perjudiciales, el que se separen y aparten á di«- 
tancia el padre de la hija, el marido de su muger, y principalmen- 
te si son indios y forasteros, y que no pudiendo beber juntos ga«- 
tarán mas para beber divididos, 6 que podrá suceder que por no di- 
vidirse ni separarse, se oculten y congreguen, (aun los que no tie- 
nen estas relaciones) comprando 6 enviando á comprar el pulque 
para beberlo á escusas de los que puedan demediar los daños no fá^ 
ciles de contraer á la nueva planta de este asiento, en que habien- 
do de eer el espendio público, y á lo descubierto sin causa que mo- 
tive dicha detención en los puntos, se deben considerar de tránsito 
los que compraren y bebieren. Eu esta atención conformándome 
con lo que me espuso el Sr. D. Domingo de Trespalacios, declaro 
que las 36 pulquerías arregladas en el modo y forma que queda re- 
suelto, y se espresará adelante, han de ser para que indistintamen^ 
te puedan cambiar de tráusito, y sin detenerse hombres y mugeres. 



BAMO DB PÜLQVfiS. 969 

titk que por esto les sea licito la menos correspondiente acción, que 
siendo inhonesta y pública, deberá macho mas severamente easti» 
garse. 

50. 

. 4^ La cuarta, que en dichas 36 pulquerías que se asignaren no 
ha de haber almuerzos, envueltos, tamales, bailes, ni músicas, ni en 
una cuadra. Y lo mismo vinaterías que sean propias de los pul? 
queros, ni de otra persona alguna, ni se ha de dar pulque sobre 
prenda, alhaja, ni fiarse, ni por otra cosa que por dinero de con- 
tado. Y el pulquero que falte áello ha de ser .castigado con las pe* 
ñas establecidas. 

51. 

5f La quinta, que las pulquerías que te asignaren solo han áá 
tener el jacal pábüco ñ los tres vientos, sin otro asiento que el por- 
tátil del pulquero, y sin otra pieza que otra capaz y suficiente pa- 
ra él tinacal, y los aperos precisos, y esta pieza ha de estar frente 
éel jacal público, con solo una puerta, sin otra entrada ni salida, 
comunicación ni enlace á otras casas 6 cuartos, y dicha puerta se 
ha de maniener cerrada y sin abrirse mas que para lo preciso, de 
sacar 6 introducir los aperos que se necesiten. 

52. 

•6Í La sesta, que por ser indecoroso é indecente el que las pul- 
querías estén contiguas, inmediatas 6 fronteras á las iglesias, mo- 
nasterios 6 lugares sagrados y piadosos, se debe poner la mayor 
atención y cuidado en que no solo las 22 pulquerías de que infor-^ 
ma el Sr. D. Domingo de Trespalacios, sino todas otras cualesquie- 
ra en que se pulsen los mismos é iguales inconvenientes, se quiten, 
cierren y muden á sitios y parajes proporcionados, que con prác- 
tica comprensión de los terrenos aptos 6 ineptos, prodrá practicar 
el mismo Sr. D. Domingo de Trespalacios, continuando en la co- 
ihision y encargo- que ha tenido sobre el principal asunto, desde 
Itre^o inmediatamente que se apruebe el remate procederá á se* 
fialaf las 36 pulquerías bajo de las espuestas calidades, y á ha- 
cer se cierren, quiten y muden las que no tuvieren situación con- 
veniente y proporcionada, dándome cuenta pata su aprobación con 



370 RAMO D£ PULt^UBS* 

las diligencia que practicare, y entendiéndose que en lo futuro no 
se ha de poder mudar 6 poner de nuevo pulquería alguna sin pre« 
via licencia y aprobación que proceda de la aptitud y situación 
del paraje. 

53. 

7^ La séptima, que el asentista no ha de llevar mas pensión que 
los doce reales en la garita por la entrada de carga de pulque, re- 
gulada esta por el peso de doce arrobas netas, y lo que ajustare 
con los pulqueros por una sola vez por todo el tiempo de su asien* 
to por la licencia de la pulquería con respecto al sitio, su corriente 
y crédito, y no otra alguna esaccion ó gabela de las anuales, men- 
sales, semanarias 6 diarias que informa el Sr. D. Domingo Trespa- 
lacios, y se trata en el voto consultivo del real acuerdo, ni otras 
iguales y semejantes, por ningún pretesto ó causas ni con título de 
traspasos, guantes, ni muerte del pulquero; porque cualquiera que 
sea, por incógnito 6 inescogitable quede reprobado bajo la pena de 
que á la menor 6 mas leve contradicción se le sacarán irremisible* 
mente por la primera vez dos mil pesos de multa, y por la segunda 
cuatro mil, reagravándose en las demás ocasiones la pena á propor^ 
cion de su reincidencia ó conmutación, 

54. 

8? La octava, que para venir en conocimientod el estado, cona- 
titucion y circunstancias de esta renta, sus altas y bajas en lo fu- 
turo y mejor arreglamento de las posturas en los subsecuentes su* 
cesivos remates, ha de tener el asentista correspondientes libros ru- 
bricados de oficiales reales donde asienten los productos y gastos, 
en la forma acostumbrada de los asientos de otros ramos, confor- 
me al voto consultivo del real acuerdo y representación de! Sr, D, 
Domingo de Trespalacios. 

55. 

9^ La nona, que en cuanto á las penas que deben imponerse y 
ejecutarse en los transgresores, se observe y guarde lo resuelto en 
mi superior decreto de 9 do Marzo del año próximo pasado de 
1751, que recayó sobre representación que me hizo el mencionado 
Sr. D. Domingo de Trespalacios, por considerarse conven ientisima 



KAMO J>S PVt^UES. 371 

y necesaria la distinción de penas, seguxi las respectivas calidades 
de los sugetos que no distingue la ordenanza. 

86. 

10. La décima, que para esfirpar las embriagueces, y que mas 
se facilite el cumplimiento dé to establecido en el asiento, y su niie-» 
va planta, se vuélra á promulgar el bando que form6 la real sala 
del crimen el año de 1748, entendiéndose con la modificación y -Mi 
gun que por mí se resolvió coa previo voto consultivo del r^eal 

acuerdo de 14 de Marzo del mismo año. 

• • • 

57. 

1 1. La undécima, que los señpres alcaldes del crimen, corregidor 
y alcaldes ordinarios, todos y cada uno por sus propias pe:sonas 
y en cumplimiento de su misma obligación y oficio, han de visitar 
las pulquería» y corregir los desórdenes, transgresiones, escesos y 
abusos, y sin poderlo cometer á otra alguna persona, ni llevar de; 
lechos mas que las costas el escribano, según lo actuado confi)rms 
i arancel, en caso de transgresión, repartiéndose por cuartales coa*' 
forme á lo prevenido y dispuesto por la ley S7 ya citada, y al mis* 
mo tiempo lo ha de poder practicar como mi delegado el Sr. D. 
Domingo de Trespalacios 6 el que succediere á este encargo, y á es- 
te fin ha de tener obligación el asentista de darles lista de todas las 
pulquerías con espresion de sus dueños y situación en que se ha- 
llan; pero entendiéndose que la jurisdicción de los señores alcades 
del crimen y justicias ordinarias, como subordinada á la privativa 
que en mí reside, ha de ser y manejarse ^n conformidad y con arre- 
glamento al real orden de 12 de Diciembre del año de 1747. 

58. 
• 12. La duodécima, que en cuanto á la formación de las causas 
contra los transgresores, por ser en punto de ordenanza han de po- 
der proceder sumariamente, y con sola la certificación del escriba- 
T)o, sin admitirse apelación ni ocurso. Pero sí se me ha de dar 
cuenta en conformidad al real orden ya citado. 

59. 
13. La décima tercia, que celebrado y aprobado el remate se ha 
de imprimir pliego que contenga por principiq y cabeza las orde- 
nanzas, y este mi superior decreto con todas estas declaraciones y 



^12 EAMO D£ fÜLaSS. 

kon inserción de lo que contiene el otro mi superior decreto del añ^ 
próximo pasado de 1751, 6 igual inserción del bando promulgado 
de 1748, y estos pliegos se han d« entregar al asentista para que 
los inserte en las licencias que diere á los pulqueros, y también se 
ba de entregar á los señores alcaldes del crimen y justicias ordina^ 
ms, para que celen y velen su observancia en )a forma prevenida, 
paciéndose todo por diligencia en estos autos para su constancia. 
y respecto á que todo lo resuelto es conveniente al servicio de Dios 
y del rey, que el espendio de la bebida del pulque blanco sea uni- 
forme y bajo de unas propias reglas en toda esta gobernación; im- 
presos que sean los pliegos de las ordenanzas y de estas declaracio- 
nes, se librarán despachos de cordillera, generales á las justicias pa- 
ta q^ue hagan observar á los asentistas del pulque (en donde los ha» 
ífa) lodo lo resuelto, y que tengan las pulquerías en la conformidad 
4ue va prevenido se arreglen en esta capital, y no consientan se 
tetlgan según y como informa el Sr. D. Domingo de Trespalacios, se 
fiene bajo de la pena á la justicia que faltare á ello, de privación 
de oficio y de cuatro años á uno de los presidios de África, y que 
Ée les impondrá por la menor omisión, disimulo ó tolerancia que se 
Ite jhstifique en que las pulquerías no estén en la forma que queda 
resneTio, y que el espendio, uso y distribución de esta bebida, se 
practique en la misma conformidad. Y la propia pena se impon- 
drá al asentista de cualquier partido y asiento que no se arregle y 
observfe todo lo resuelto. Y últimamente, evacuadas las preveni- 
flas diligencias y formadlo el pliego de condiciones por el oficio se- 
jfttn y conforme á esta mi resolución; para que lo tengan presente 
los postores, se pasará testimonio de este mi superior decreto y plie- 
go de condiciones á la real almoneda para su inteligencia y para 
proceder á las almonedas, admitiendo las posturas que se -hicieren, 
sia que se pueda admitir condición que altere 6 mude cosa alguna 
de lo .resuello, dándome cuenta dicha real almoneda de lo que re- 
sultare, y al mismo tiempo, sin que el curso del uno impida al otro 
vuelvan estos autos al señor fiscal, para que sobre el medio que ha 
propuesto el Sr. D. Domingo de Trespalacios, eu 6rden á que este 
ramo del. pulque se administre tíe cuenta de su magestad y no cor- 
Ht en fermá de asiento, pida súbre tsl partictilar lo que hallare de 
jtnttftia cotrroes de sféntir el real acuerdo, y fechó, se traiga: seírala- 
ío t5on una rfibrica. 



ño. 

México, 6 de Diciembre de 1752 aBos. Ea vista del pedimento 
presentado en 21 de Noviembre del ano próximo pasado por 1>; 
Juan Antonio Barraza, en el qvie pide varias declaraciones, lo eri 
su vista pedido por el señor fiscal en su respuesta de primero del 
oorrienie mes, y mi decreto del dia 2, en que* mundo que para tó^ 
mar resolución sobre las declaraciones pedidas por dicho postor Bat^ 
taza, sie le hiciese saber lo pedido por dicho señor £scai. Y últíf 
nament<í, visto el pedimento del mencionado postor que boy dia 
de la fecha ha presentado en' ctianto á lo pééüo sobre el pnrticula.t 
de bebidas prohibidas, declaro que la persona en quien finque eatü 
•siento, ha de tener jurisdicción y facultad para el ester^ijui^ ^ 
bebidas prohibidas, estinguir sus fábricas, formar sumarias, apreb^iw 
der reos y embargar bienes, en cuyo estado me ha de dar cueotn 
{^ara que yo tome la providencia que tuviere por convenientOi j 
como incidente de este asiento, ser de mi privativa jurisdicción y 
na poderse apelar de los procederes de dicho asiento en cuanto i4 
ejercicio de esta comisión á otro tribunal que á mi superior gobi^f* 
no, cuya declaración se entiende sin perjuicio de lo que está, ó se 
pueda arreglar en virtud de orden de su magestad para el estermi« 
nio de bebidas prohibidas. 

61. 

Sobre la séptima declaración que se pide de poderle ser fsievA* 

tativo el ceder 6 traspasar el asiento, precediendo seguridad de la 
real hacienda, y por su muerte, arbitrio en sus albaceas y herft* 
deros, su continuación hasta su cumplimiento del tiempo que falte 
el quinquenio: declaro por admisible esta condición, en eBtdt 
términos. 

62. 

Sobre la tercera declaración desde qué tiempo le debe correr la 
renta al asentista en quien fincare este asiento respecto de la mU; 
tacion que se ha de hacer en la conformidad que tengo resuelto, 
por mi superior decreto de 17 de Octubre del corriente ano, hechp. 



674 HAMO DE PULQES. 

cargo de las razones que por una y otra parte se han espuesto cev^ 
ca de este particular, declaro que desde el dia que se acabare de 
hacer el seflalamiento de parages en que deben quedar y estar las 
3f pulquerías, hasta ocho dias después no le ha de correr al nuevo 
asentista el integro de la renta, y «i debe satisfacerla por estes ocha 
dias, (según relación jurada lo que importare el derecho de entrada 
& doce reales por carga, entendiéndose que estos ocho dias se dan 
de hueco) tn esta conformidad, para que en ellos precisamente ar- 
reglen las pulquerías, las qne hubiesen de quedar en los parajes 
que están, y se pongan en forma las que se mudaren á los sitios 
que señalaren. Y también para que de esta forma en dichos ocho 
días con conocimiento ya pleno de los sitios y parajes en que se si- 
túan las pulquerías, pueda dar con conocimiento de ellas las licen- 
cias y celebrar el ajuste de la pensión de los pulques, cuya pensión 
declaro igualmente poderla dicho asentista y pulqneros celebrar á 
dinero de contado 5 plazos, como mas bien se conviniere, sin que 
por esto se entienda serlo facnltativo al asentista, pedir mayor por- 
ción ni envolver en esta con este motivo y pretesto las que arbi- 
trariamente se ha informado se llevaban. 

63. 

En cuanto á la declaración que se pide por dicho postor Barraba 
sobre la obligación, que ha de tener el asentista de celar los desór- 
denes de los pulqueros; declaro, que es de la obligación del asentis- 
ta el celar y velar el arreglamento de esto, como lo es el manejo 
del aáento, y la indemnidad de su renta; pero no será responsable 
al asentista ¿los críoienes particulares, que comietieren los pulque- 
ros en el espendio, uso y distribución de esta bebida porque á di* 
cho8' pulqueros faltando al cumplimiento de su obligación se les de- 
be imponer las penas establecidas, y solo será castigado el asentista 
como corresponda en el caso de que se verifique cómplice. Y por 
último, declaro que si su magestad no se dignare aprobar y confir- 
mar este asiento según y como se remate, bajo de las trece condi- 
ciones por mí calificadas en mi citado superior decreto, y estas de- 
claraciones por ser conformes á derecho el que el contrato sea re- 
cíprocamente obligatorio serle facultivo al asentista en el caso de 
que su magestad altere en todo 6 en parte dicho asiento, el seguir 



RAMO DE PULQUES. 375 

eo k\f & 00. Y teniendo consideración & lo que ya está resuelto en 
estos autos, y que para la resolución se ha echado ipenos lo que 
hoy pide el señor fiscal, y que por no haberse tomado en los ante- 
cedentes rjemates las debidas providencias que hoy ya están toma- 
das para saber en lo futuro 4^1 fijo valor de este ramo, y que ninguu 
dpcsuipento en el estaijio presente podia conducir de positiva regla 
para gobernarse en el actual remate, guárdese inviolablemente to- 
do lo q\ie tengo resuelto y mandado, pasándose estos autos sin di* 
lacion & la real junta de almoneda, para quo hecha notoria en ella 
esta mi resolución, se haga saber ^ todos los po;stores, y se proceda 
á las almonedas y á la admisión de pujas y mejoras, y en este esta- 
do se me dará cuenta para providenciar su último remate, seña* 
lando co,n una rúbrica». 

64, 

México, y Abril S do 1763, apruebo y confirmo el remate cele- 
brado en la real junta de almoneda en 9 del mes pr6:simo pasado, 
de la renta y asiento del pulque blanco, en Juan Antonio Barraza, 
jpara D. Juan Martin de Asiis, con todas la6 condicionen, cl^uHilas 
y firmólas que contuvo su postura y quedaron aprobadas por>]ii|s 
superiores decvetos espodidos en el asunto, con vista fiscal, pareoer 
de la toal junta dt hacienda, y rotos consultivos del real acuerdo, y 
especialmente apruebo la condición de que haya de corrét eéSe 
asiento por el término de nueve años, sin embargo de las reales 6r«* 
denes que previene que todos los remates de rentas reales se hagan 
por4l4érmino deoinco aíios y no mas. Bn consideración á que 
por esta condicioii fe allanó el aseátista á subir esta renta al pre- 
cio en que se le ha rematado, y sin «etla, 6 se hubiera rematado en 
el menos precio del que tuvo en el anterior asiento, 6 se hubiera ve» 
nido precisamente á la fieldad y administración de esta renta, con 
«I1ÍM9P írw?ÍPiíí<% T ío justo f^c^lo jijp quebranto 4 la real h^ffi^da? 
Mgnn iQ^sB^^ido qn l^.^itada Jauta de. ella, q^ie .se tuv9' Qn ^6r4e.£p)9? 
.10.4^1 «orxi^nte aao. X.en oa^sQoufMci» de eistfi mi.4atfiiími^^* 
clon, ordeno y ma^dp qjQ^ 4I refi»idp,D. Juao Martia49 AMi^Aljle 
libren y entreguen todos los despachos correspondientes y acos- 
tumbrados, para el uso y ejercicio de las facultades que le corres- 
.pqp(iem coma ^sej^tisijade e;9íe rafpo, y quf jjpr el Sf. J^ JjlA^Hngo 
flp Traspalacifis incontinente, 9,e proceda ^ la asijjfifLclop de Ips 

TOMO III.— 47 



376 BAHO DE PULQUES. 

sitios y lugares en que se deben quedar las pulquerías del número, 
y & dar las demás providencias que están resueltas para lo que se 
le pasen los autos, sacándose testimonio íntegro de los autos de la 
materia por duplicado, para dar cuenta á su magestad, y dándole á 
la parte lo que pidiere para que por sí ocurra á solicitar la real 
aprobación, señalando con una rúbrica. — Y por cuanto en debida 
ejecución de lo ejecutado, en virtud de mi antecedente decreto de 
3 de Abril, y de lo resuelto en el 14 del corriente, ambos de este año, 
quedan calificados por sitios legítimos para la bebida del pulque 
blanco, las siguientes pulquerías. 

65. 

Núm. 1. La de Bello ó Delgadillo, situada entre la calle que va 
del Puente de la Leña á Santa Cruz y callejón que sale al Puente 
de Manzanares, su jacal de Sur i Norte, y la bodega al Poniente. 

66. 

Núm. 2. La de la Alamedita, en el barrio de la Candelarita^sa* 
jeta á Santa Cruz, situada entre dos plazuelas, la una al Oriente y 
]a otra al Poniente, y á la salida de la calle del Puente de Manza- 
nales, y á sus lados de Norte á Sur dos chinampas, con el jacal de 
Oriente á Poniente, unido a la bodega por el Oriente* 

67, 

Núm. 9. La del Hornillo, situada á la parte del Poniente de 
la plazuela y baratillo de los Caballos, con el jacal de Norte A Sur, 
y la bodega al lado del Poniente. 

68. 

Núm. 4. La de la Orilla, situada á la parte del Sur de la plazue- 
' la de Santo Tomas, en usa plazueleta detras de las últimas casas 
que miran al Poniente, con el jacal que corre de este rumbo al 
Oriente, unido á la bodega que es al Poniente, 

69, 

Núm. 5. La de los Pelos, situada en una plazueleta, detras de las 
casas que miran al Norte y plazuela de este nombre, al barrio de 



ItAMO J>£ PULQUES, 377, 

San Pablo, antes del molino de tablas, con el jacal de Norte á Sur, 
y la bodega al lado del Poniente. 

70. 

Núm. 6. La de Calderos, situada en una plazuela entre las dos 

calles que salen la una del convento de San Gerónimo al colegio 

de San Pablo, y la otra del Puente de Balbanera á la Pila del pro* 

pió colegio para la parte del Poniente, con el jacal de Norte á Sur, 

y la bodega al Norte. 

71. 

Núm. 7. La de las Recogidas, situada una cuadra antes de la 
casa de recogimiento & la parte del Sur, de la calle que viene del 
costado de la iglesia de San Miguel á la Pila de San Pablo, con el 
jacal de Norte á Sur, y la bodega ai Norte. 

72. 

Nfim. & La nombrada el Puesto Nuevo, situada entre las dos 
calles que vienen, la una del convento de Balbanera al Puente de 
los Curtidores, y la otra del callejón de las Cruces, á la puerta que 
mira al Norte del Colegio de San Pablo, con el jacal de Norte á Sur, 
y la bodega al lado del Poniente. 

73. 

Nám. 9. La nuevamente situada en la calle que nombran de 
San Felipe de Jesús, y es la que sale de la real del Rastro para 
Regina. en su primera cuadra á la parte del Norte, con el jacal de 
Oriente á Poniente, y la bodega al lado del Norte. 

' 74. 

Nám. 10. La del Arbolillo, situada en una plazueleta enfren* 
te del Chapitel del Rastro para la parte del Norte, con el jacal de 
aquí para el Sur, y la bodega al lado del Oriente por el fondo de 
las casas de D. Antonio García. 

75. 

N6m. 11. La de la Retama, al barrio de Necatitlán, á la sali- 
da de una callejuela de la calle que viene de la Portería de San 



378 ¿AMOT DE PÜLqUES. 

Gerónimo á ía cuadra siguiente en una plazuela al Poniertle, con 
el jacal de Oriente á este rumbo, y la bodega al Oriente. 



76. 



N¿m. 12. La de la Candelaria, al barrio de Afonsefrate, en una 
{plazuela á la parte del Sur de la calle que va de aquel monasterio 
é Belén, con el jacal de Sur á Norte, y la bodega al Sur. 

77. 

Nám. 13. La del Puente Quebrado, situada en la plazuela que 
iñombran de la Polilla, que es eiltre dicho Puente, y el fondo de 
las casas que se hallan frente del Colegio de San Ignacio para el 
Norte, de donde corre el jacal para el Sur, y la bodega al Poniente. 

78. 

Nfim. 14. Lia de Tumbaburros, contigua á la Tecpan de San 
luán pata el Norte, y callo real para el Poniente^ eoh el jacal de 
Norte á Sur, y la bodega á los propios vientos. 

79. 

Nám. 15. La de los Camarones, sititada éntte dos causones 
de este nombre al Barrio de San Juan, con el jacal de Norte á Sur, 
y la bodega al Norte. 

80. * 

Núm; 16. La dé Manuel, situada en una pláenela éntrela 
Acequia Real al Norte y Puente del Santísimo, cóñ e\ já'Cál de 
Norte á Sur, y la bodega al Norte. 

8U 

NiSih. 17^ La de los Cariiaroñes, situada entre dtis (sallejuelad de 

éste nombre que salen i la alameda, con el jacal de Sut á Norte^ y 

ia bodega al Sur. 

82. 

N&m. 18. La que nombran de Madrid, situada en el barrio de 
San Hipólito, detras de las casas del lado de los arcos al Ñoíte, con 
él jacal de Poniente á Oriente, y la bodega al Poniente. 



tÁM0 M f9L^fBm^ 979 

83. 

Nám. 19. La que nombran de la Nana, situada detras de las 
enfermerías de San Juan de Dios para el Norte, en una plazuele- 
ta que la da entrada Ul calle que va al Poniente de la (se^ca de la 
Ceacejpíeionf e«rii el jacal de Norte & Sur, y lir bodega al Norter 

84. 

Núm. 20. La nombrada Juan Carbonero, situada en una pla-« 
zueleta al Poniente de la calle que sale de la Acequia, y frente de 
las Rejas de la C0iioej>oion, oon e) jacal dé Paáidite % O/ieniiry f la 
bédega al Poniente^ 

85. 

Ñám. 21. La nombrada de Altuna, situada entre los dois púen* 
tes de Santo Domingo y Amaya, y lado de la Acequia al Norte eú 
una plazueleta que corre al Sur, entre dos calles que salen para es^ 
te lado de la de Santa Catalina, con la bodega al Norte, y el jacal 
de aquí para el Sur. 

86v 

Núm. 22. La de Tepechichilco, situada en una prl&ztléla trad 
del Recogimiento de la Misericordia, para el Norte, á donde se es- 
tiende el jacal desde el Sur^ á cuyo viento queda la bodega. 

87. 

N6m. 23. La de Colalpa, situada á la mano izquierda y parte 
del Sur, de la calle que va de Santiago á Aztcapozalco antes de lle- 
gar al Calvario, con el jacal de Oriente á Poniente, y para este rum- 
bo leí bdd«gft. 

88. 

Nám. 24. La que nombran de la Soledad al barrio de Santa Ca« 
telina, Ctarrizal 6 Lagunilla, al fin de la calle que sale déla Pila Se- 
ca» en i»a plazueleta, con el jacal de Norte á Sur, y la bodega al 
ííorte, 

Nüm. 25. La qtle nombraíi San Marfin, fiittwtda en tm bwñó 
de este nombre, sujeto ál de Santiago, detrae de üt)a capBt«k de l4 



deO «AMO DJB PI7LqVS8% 

misma advocación de San Martin, en una plazuela al Poniente, con 
el jacal de Norte á Sur, y la bodega al Norte. 

90. 

Nttm. itti. La nombrada e\ Órgano, situada en una plazneleta 
á la salida tie una callejuela, bajando el Puente de Tezontlale para 
el Poniente, de donde para el Oriente corre el jacal, quedando la 
bodega á la parte del Sur. 

91. 

'Núm. 27. La de las Papas, situada en una plazueleta, á que dá 
entrada una callejuela de la parte de Oriente, por la calle Real que 
vá á la calzada de Guadalupe, detras de unas casas que se hallan 
en frente. del. Pileton nuevamente fabricado en el barrio de Santa 
Ana, bon el jacal de Norte á Sur, y la bodega al Norte. 

92. 

Nám. 28. La de Tenezpa, situada frente del mesón de las G¡- 
las para el Norte, con el jacal de este viento para el Sur, y la bode- 
ga al. Norte. 

93. 

Núm. 29. La de las Granadif as, situada en el barrio de San Fran- 
cisco Tepito, detras de la cerca del Carmen para el Norte, con el 
jacal de aquí para el Sur, y la bodega al Norte. 

94. 

N6m. 30. La de los Cantaritos, al barrio de San Sebastian» de- 
tras de la casa de Patencia y lado de la acequia del Norte, con el 
jacal de Oriente á Poniente, y la bodega al Oriente. 

95. 

Nám. 31. La que nombran de Zelaya, situada entre los dos puen- 
tes de Santo Domingo y el Apartado, de lado de la acequia delJSur, 
i^ntre dos callejuelas que salen á ella de la calle de las Moras, con 
la bodega al Sur y el jacal desde ella al Norte. 



•RAMO DS VVL4ltfmB. 381 



96. 



Nám. 32. La de Francisco Rodríguez, situada en una plazue- 
leta al Oriente de la calle que va de San Gregorio á San Sebastian, 
con el jacal de Poniente á Orienté, y desviado de' él para este vien- 
to la bodega. 



97. 



Nám. 33. La del puente de Solano, situada á la mano derecha, 
antes de subir & é\ en una plazueleta, con el jacal de Norte á Sur, 
descubierto por los cuatro vientos á escepcion del resguardo del 
Norte, dé donde corre para el Sur, y la bodega al Poniente. 



98. 

• * 

Nám. 34. Y la que nombran de Mixcalco, en una plazuela á la 
parte del Norte de la calle que sale de la portería de Santa Teresa 
para San Lázaro al barrio de Tomatlán, con el jacal de Norte á 
Sor, y la bodega al Norte. ! * 

* 

99. 

Cuyo námero es el de 34, y que los dos restantes & los treinta y 
seis que previene la ordenanza, luego que se califiquen por dicho 
señor D. Domingo de Trespalaciios, en adolante qobio lo.úefílfSffi, se 
añadirán á beneficio del asentista para que. sea<jcostatite au.infigfOR- 
cion y paraje, y para que asimismo lo sea el de las pUtquorfmqi^e 
se siguen. 

leo. 

NúoQu 1 « La que . nombran de la. Chayacana, §itpada f^ ,^1'con» 
vento de religiosas de Regina Celi y nuevQ colegio y reci^gi^iíefifo 
voluntario de San Ignacio, conocido por de }j[^s VizcaynoSj^ detras de 
la áltima cuadra de la calle de los Mesones, del lado del Sur, antes 
de llegar á dicho colegio y por el costado del Oriente de este. 

Núm. d. La que nombran del Risco 6tlél Tomito, sirtia'aa entre 
el convento de religiosas de San Oer6nimo y%l refbriao de Re^i- 



fitt Mam i M .f9l^Sl]^H^ 

Da, en la calle que sale de las rejas de este y cerca de aquel para la 
plazuela de San Juan, en la cuadra priuiera de su entrada á la par- 
t^ <íel ^m, 

9 9 



102. 



Num. 3. La que nombran de Maldonado, situada detras de ia 
cerca del convento de religiosas d^ San Lorenzo, y á un lado de 
la acequia para la parte del Norte. 



IOS. 



Núm. 4. JUi QM iSbMibran de jQl^uftiene^, aHuadn delante del r/e* 
cogimiento de la Misericordia para la parte del Sur, y calle de la 
Pilaseca, enfrente de la cerca del jcon vento de Santo Domingo, al 
Poniente. 

Núm. 5. La que nombran del Pradito 6 \^ iPa^q^i ^tuada 4^ 
tras de la doctrina de Santa María de religiosos franciscanos, en 
una plazueleta, y carrizales 6 chinampas, á la parte del Poniente. 

105. 

«Núm. 9. ' La^ue^nembr'aa de Ckixaiaa, situada á-uaiado .de ia 
D^lnna-yJCtflegÍDjde So^tia^o de^oe imiamos .Detigiosas, paja la 

l^m. 9: 'La qútée'MWú en d'Puente /jue nombran de las <Skier- 
red, «niaar últimas eásas 4él laáo del ^Poniente, «n ia<&aUe 6 oalza- 

da que va para Santiago, adelante de Santa María, 



Núm. 8. La que nombran ¿a feralvillo, situada al lado del Fo- 



t W ' i ' f. 



108. 

N'ám. 9. La de Buenavista, antes de llegar á la tlaspana, des- 
l^ners* de las Altima^ casas del lado del Norte, en la plazuela de en- 
frente de la arquería de la agua. 

109. 

Núm. 10. La que se halla en la Calzada de Belén, ala parte 

del Norte, en la Cruz vidriada y targea de Chapultepec, en una pla- 

zueleta en frente del recogimiento voluntario del mismo nombre 

de Belén. 

110 

Nám. 11. La que nombran de Vargas, situada á la salidti áé 
esta ciudad y calzada de la Piedad, adelante el Salto del Aguay M 
una plazuela para la parte de Oriente. 

111. 

Núm. 12. Y la que nombran de la Punta de Francisco Antonio 
Abad, situada en la calzada á la parte de Oriente, después de las 
últimas casas que se hallan adelante del Hospital del propio nombre. 

113. 

Quedan quitadas, e^^tintas, destituidas y abolidas: mando que en 
ellas desde el dia en que se hiciere formal entrega á D. Juan Martin 
de Astis, de este asiento y sitios^ donde está permitida la vonta y 
uso de la bebida del pulque blanco, ha de cesar el espendio de él 
en las demás que quedan quitadas, y daque va hecha mención baj» 
las penas que se previenen, y están impuestas á los estransgresores. 
Y para que el enunciado asentista conforme á su obligación, se ha- 
lle entendido puntualmente de las reglas que debe observar duran- 
te el tiempo de los nueve años porque le está celebrado este remate, 
y las que debe hacer se observen por los pulqueros, he resuelto es- 
pedir el presente para que en las licencias que les diere baga se in* 
strte este despacho 6 se les dé impreso, á fin de que tengan presente 
su contenido, la obligación en que se constituyen de observar las 

condiciones prescritas, prevenidas y permitidas para el uso y ven- j 

TOM. III— 48. ! 



384 BAMO DE'PULQVXS. 

ta de esta bebida, y las penas que han de soportar, y se les ha de 
imponer siempre que se encuentre haber contravenido y faltado á 
la observancia de dichas condiciones insertas. Y para que estas 
tengan la debida práctica, ejecución y cumplimiento, celará y vela- 
rá el prenotado asentista su arreglamento, haciendo como es de su 
obligación, y lo tengo declarado en mi decreto de 6 de Diciembre 
del año pr6ximo pasado, se lleven á puro y debido efecto sin permi- 
tir su transgresión, entendido de que será castigado como correspon- 
de en él caso de que se verifique tener complicidad 6 participio en 
la mala versación de las condiciones de esta renta, haber permiti- 
do se corrompan en parte 6 en todo, y no haber dado en el tiempo 
oportuno las providencias que correspondan para el castigo de los 
transgresores, y observancia y cumplimiento de lo resuelto en es- 
te asiento con tan premeditado empeño, y diligente examen en ser- 
vicio de ambas magcstades, y la misma incersion hará dicho asen- 
tista se practique en las licencias que diere á los pulqneros 6 asen- 
tistas que denominare, para los partidos agregados á esta capital, 
así para que les conste su obligación, como para que las justicias 
de sus respectivos términos cumplan con la suya, haciendo su dili- 
gencia para que en ellas tenga su puntual cumplimiento todo lo de- 
terminado en esta materia. Y por cuanto asimismo corresponde 
el que los señores alcaldes del crimen y justicias ordinarias de esta 
capital, cada uno por su parte debe cumplir con su obligación en 
observar el cumplimiento do dichas ordenanzas, celar y velar su 
ejecución en la forma y modo que tengo resuelto en mi citado de- 
creto de 17 de Octubre, para que así se ejecute y tenga el lleno que 
demanda y pide esta materia; mando se les entregue á cada uno 
copia impresa para su debida observancia, como queda prevenido, 
pasándose una con billete & la real audiencia para su inteligencia, 
y á la real sala del crimen, otro para su observancia, y otra á ofi- 
ciales reales de estas cajas, para que tenido presente el contenido de 
la octava ordenanza inserta en mi referido decreto de 17 de Octu- 
bre, cumplan con su tenor y juntamente el que bajo del contenido 
de este despacho con inserción de él han de proceder en lo sucesi- 
vo á celebrar el remate de estos asientos en todo lo que compren- 
de esta gobernación. México y Mayo 1-6 de 1753.— Por mandado 
de S. E,— J5. José de Gorraez. — Y en este estado el denominado 
D. Juan Martin de Astis, me presentó el escrito que sigue: 



XAMO DE PULQUES. 385 

Exmo. Sr. — D. Juan Martin de Aslis, asentista general del asien- 
to del pulque blanco de esta ciudad y sus anexos, á la mejor forma 
que haya lugar por derecho al de líi real hacienda, y al corriente de 
mi asiento convenga. 

Digo: que habiéndose tratado de celebrar el nuevo remate de es- 
te asiento, se premeditaron para su establecimiento varios medios 
que á él conducian, los que la discreccion del real acuerdo consultó 
á la superioridad de V. E. y pidió el señor fiscal, y se resolvió con 
informe del señor juez delegado de V. E. para su observancia, y 
la de las ordenanzas aprobadas por su magestad, como los que se- 
rian igualmente eficaces para estirpar los abusos que se asentaban, 
se hablan esperimentado en los tiempos antecedentes desde su crea- 
ción á último permiso. 

En su vista y comprensión el recto celo de V. E., deseoso del ser- 
vicio de la divina y humana magestad, conarreglamcnto de dichas 
ordenanzas y demás pulsados inconvenientes, se sirvió por su de- 
creto de )7 de Octubre de 1752, disponer trece condiciones dirigi- 
das al puntual cumplimiento de las ordenanzas y ley municipal que 
las aprueba, con aquellas declaraciones consonas y congruentes á 
su mejor inteligencia, y para este efecto mandó que aprobado el re- 
mate se imprimiese pliego que contuviere lo uno y lo otro, y que 
estos pliegos se entregasen á los señores alcaldes del crimen ordina- 
rios y demás justicias de esta ciudad, y á mí para cuidar de su cum- 
plimiento. Pero comp en él se diga que el espendio de la bebida 
del pulque debe ser uniforme y debajo de unas propias reglas en 
toda la gobernación de esta Nueva España, y se añadiese que im- 
presos que fuesen los pliegos que contendrán dichas ordenanzas, y 
declaraciones con su inserción se librarán despachos generales á las 
justicias para que hiciesen observar á los asentistas del pulque don- 
de los hubiese, todo lo resuelto, y que las pulquerías en sus respec- 
tivos recintos estén arregladas y cotf la conformidad que está prevé-' 
nido por lo que á las de esta ciudad pertenecen, con graves penas 
á las justicias y para que cuiden de que así se ejecute, acaece que 
los alcaldes mayores de las jurisdicciones agregadas á mi asiento 
los estienden y entienden de los arrendatarios particulares de sus 
ramos, queriendo que en los pueblos que cada uno comprende haya 
determinado número de pulquerías con licencia y noticia suya, lie- 
vlndoles por su concesión determinada cantidad, corta 6 crecida 86- 



$9jS BAMO de VVL^Vií». 

gUD h numerosidad del pueblp, exigiendo á loe ittdios penas pe- 
cuniarias y en su contravención, y permitiendo 4 sus ministros ú 
alguaciles, visiten, cateen, registren y reconozcau las casillas da los 
naturales para investigar si venden pulque sin su licencia, y si lo 
hacen 6 no puro 6 adulterado con mezcla de raiz ú otro ingrediente; 
oonfundiendo los asentistas generales de esta gobernación, como 
Puebla, Querétaro &c., con los arrendatarios particulares por me* 
DOr del que lo es de esta ciudad, de que provienen graves inconve- 
nientes y daños á el público y á mi asiento. 

113. 

El primero, que dichas justicias escediendo de su facultad, y en 
mi perjuicio se abrogan la facultad de dar por sí licencias á los na- 
turales 6 vecinos para que en determinados parages vendan el pul- 
que que cosechen 6 el que conducen de otras partes, procediendo 
contra los que sin este requisito lo ejecutan. 

114. 

El segundo, que aunque está resuelto y determinado que el pul- 
que blanco se venda y use puro y sin misto de ingrediente alguno, 
como el que hará evitar las estafas y vejaciones; que los que lo 
venden padecen de ministros inferiores, está ordenado que los se* 
Sores alcaldes del crimen, ordinarios, y demás justicias de esta ciu- 
dad, personalmente y no por medio de ministros subalternos 6 in- 
feriores visiten los puestos: dichos alcaldes mayores lo permiten & 
sus alguaciles & corchetes, de que resulta no solo la contravención 
i lo por V. E. resuelto, sino dar ocasión á que el pulque se ven- 
da viciado por su dueño; y este por no ser castigado corrompa 
á dichos alguaciles 6 corchetes, contribuyéndoles las cantidades 
que les piden, y no haciéndolo,» padecen otras vejaciones que les 
infieren. 

115. 

El tercero, que no introduciéndose en dichos pueblos, como en 
e^^a ciudad, pulque de fuera de esta jurisdicción, sino rara vez en 
cortas cantidades 6 en dias de feria y mercado, como los indios 
Kabit9Ldore9 de 1q3 pueblos^ tenga cada uno según sus mas 6 men^ 



«AMO I>£ PVL^VSft. 987 

facultades algunos magueyes, y estos los beneficien }uira su uso 
y el de su iamilia, y el pulque que de el ¡os sacan lo consumen ellos 
mismos, vendiendo el que sobra á otros indios 6 pasagcros, no es 
practicable en dichos pueblos el que haya cierto y determinado nú- 
mero de pulquerías, como dichos alcaldes mayores pretenden», 
pues era necesario y consiguiente se les diera título de tales á to* 
dos los jacales, tugurios ó casillas que los indios ocupan en el re- 
cinto de los pueblos, y que necesiten de licencia para vender el 
pulque que cosechan, y en particular ó juntándolo con los de los 
otros sus vecinos, espenden para su mantención y socorro de sus 
necesidades» 

116. 

El cuarto, que eosijados dichos naturales de los ministros subal- 
ternos de los alcaldes mayores, no siendo en ellos dispensable el 
uso de la bebida por redimirse de estas vejaciones, dejaron de tía- 
chicar todo lo que beneficiaran para los espresados fines de su usa 
y espendio, y no habrá quien apetezca ser arrendatario de aquel 
partido & jurisdicción en perjuicio de mi asiento. Y siéndolos ra- 
mos anexos que por mí se arriendan de alguna consideración, se*» 
gun el importe de los arrendamientos que por mí se celebran por 
menor á dichos arrendatarios, so ha temido su ¡nclucion por condi- 
ción y pacto espreso en ios asientos de pulques generales que en 
esta capital se han hecho; y así debe en él comprenderse principal- 
mente cuando de la existencia de dichos arrendamientos por me* 
Bor no se sigue la menor oposición 6 contravención á lo tan ma- 
duramente resuelto, antes sí conforme á esto se evita al propio 
tiempo mi perjuicio y el que dichos alcaldes mayores de los nomi* 
nados partidos comprendidos en mi asiento se tomen mas juris- 
dicción, la que en dichos arendamientos por menor pueden y 
deben tener. 

117. 

Respecto de lo cual, y paira que estos inconvenientes cesen y al 
propio tiempo tenga efecto lo justamente determinado acerca dal 
corriente de dicho asiento, observancia de sus ordenanzas y ley da. 
su aprobación en lo que «n dichos partidos sean aoequibiesyseba da 
servir la integridad de V. E. de declarar que la diapueaioeo cuanta 
al número, situación y arreglamonto de las pulquerías, su visita y re« 



388 HAMO DB PX7LQVKS. 

conocimiento^ se entiende con los asentistas de las ciudades 7 villas 
de toda la gobernación; pero no por lo tocante ¿ los arrendatarios 

• 

particulares 6 pormenor de mi asiento, con quienes deben dichos al- 
caldes mayores en fuerza de su cargo y obligación observar todo lo 
demás resuelto por ordenanzas y leyes 7 establecido por V. E. en las 
que particularmente previno, como la de visitar las casas en que se 
vendiera pulque, por sus personas 6 las de sus tenientes, 7 no co- 
meterla ni permitirla á los alguaciles 6 ministros de su juzgado, ni 
la adulteración del pulque blanco á los que en cualquiera modo lo 
espenden, 7 demás que se espresa en dichas ordenanzas 7 declaracio- 
nes, sin escederse ni propasarse á otra cosa, bajo de las penas conte- 
nidas en la décima tercia condición; añadiéndose para el arreglamento 
y observancia de dichos alcaldes mayores por testimonio al despacho 
que le está mandado librar esta declaración, que se imprima á mi 
costa, para su constancia á dichos alcaldes mayores, 7 que no ale- 
guen ignorancia 6 den otra bastarda interpretación para exculpar 
8U contravención 6 falta de cumplimiento. — A V. E. suplico asf lo 
provea y determine; pido justicia, 7 en lo necesario &. — Juan 
Martin de •Sstis. — Dr. D. Juan José de Araujo.^En cuya vista 
pedí dictamen al Sr. D. Domingo de Trespalacios 7 Escandon, 
quien me di6 el que se sigue. 

Exmo, Sr. — Las ordenanzas del asiento 7 todo lo declarado "^ 
resuelto por V. E. para su mejor dirección 7 estirpar los envejeci- 
dos abusos esperimentados en el tiempo antecedente, deben unifor- 
memente observarse no solo en esta capital, por su asentista, 7 en 
los demás donde ha7 asientos generales ó por ma7or comprensivos 
de otros partidos subalternos como Puebla 7 Querétaro, sino tam* 
bien indistintamente en todos los partidos comprendidos, como soa 
las cabeceras 7 pueblos donde ha7 espendio; pero porque en algunos 
puede ser tan corto que solo los cosecheros sean los que lo vendan 
7 menuden en porción corta que no permita ni sufra la fábrica de 
jacal en determinado puesto, 7 se ofrezca el inconveniente de que 
no se puedan reducir á número los jacales, 6 se prive á los coseche- 
ros de la venta; siendo as(, se puede tomar el medio de que dichos 
cosecheros lo vendan públicamente á su puerta, 7 de querer poner 
alguna sombra, sea descubierta á los tres vientos, observándose las 
demás ordenanzas con el debido temperamento; pero si no son co- 
secheros, sino que compran el pulque para venderlo, 6 «i siendo- 



JtAMO DE PULQUES. 389 

lo no se contentan con vender solo el que cosechan^ sino que tam- 
bién compran á otros para interesarse en el trato 6 grangeria de la 
▼entapen este caso deberán construir jacal de ñrme en el puesto 
que destinare la justicia, descubierto á los tres vientos y en la dis- 
posición que está dada por las ordenanzas que están impresas, cu. 
ya observancia deben celar las justicias por sí nismas y por sus te- 
nientes de los pueblos, sin delegarlas ni cometerlas á algnaciles ni 
escribanos, ni otra persona alguna,. como está prevenido en el artí- 
culo 11 del superior decreto de V. E. de 17 de Octubre del año pa- 
sado de 1752, ni consentir se haga grangeria á lo que es obligación, 
ni menos incurrir por s( en este defecto, bajo las penas impuestas 
en el artículo 13 del citado superior decreto de 17 de Octubre, pro* 
cediendo las justicias con la prudencia que se debe, caminando al 
fin de evitar todo lo que sea escándalo, abuso y des&rden, y no al 
de causar molestia, perjuicios y otros agravios, así á los asentistas 
y arrendatarios, como á los indios y demás cosecheros, en la inteli- 
gencia de que se queda á su mira de castigar con todo el rigor á la 
justicia que por indebidos medios llegue á causar alguno de los in- 
sinuados daQos; y así se ha de servir V. E. de declararlo, y que se 
añada al impreso para que los arrendatarios, subrogadores ó asentis- 
tas particulares se arreglen á ello, quedando en fuerza y vigor todo 
lo demás que está resuelto bajo de las penas que están impuestas; so- 
bre todo, V. E. resolverá lo que sea de su superior agrado. Méxi- 
co, 8 de Julio 1753. — D. Domingo de Trespalacios y Escandon. 

Y conformándome con el decreto de hoy dia de la fecha, he resuel- 
to espedir el presente, por el cual mando se guardo, cumpla, y eje- 
cute precisa y puntualmente su contenido, según de la manera que 
se espresa por todos los jueces y justicias de Si M. á quienes en el to- 
do 6 parte de su tenor tocare su observancia y cumplimiento, bajo 
las penas prescritas y establecidas en mi decreto supra inserto, su 
fecha 17 de Octubre del año próximo pasado de 1753, procediendo 
en todo en la forma y términos que enuncia el prenotado Sr. D. 
Domingo, sin consentir en manera alguna se altere, disimnie é iluda 
su precedente dictamen, por ser esta regla á que deben sujetarse 
para el mejor uso, manejo y establecimiento de este ramo, así en- 
esta capital y en sus ramos anexos, como en todos los demac de es- 
ta gobernación, en donde los haya. México y Julio 9 de 1753. 

Por mandato de S. S. — D. José Gorratz. 



9t0 RABfO Um PUL^rBS« 

118. 

■ 

E^de adirerlir que ya al año de 749, habta aprobado S. M. eft 
m9¿ orden de 25 do Agosto la procidencia tomada por el v^irey és 
reoojer el bando referido de la real sala, disponiendo que este tri** 
bunal se ciñera á cuidar la observancia de las 6rdene8 en las perm» 
iBüaladas á los ebrios, sin meaclarse en nada de lo correspondieu* 
te ad aciento del pulque blanco. 

119. 

Pot otra real 6rden de 27 de Mayo de 1754 aprobó su magfes- 
tttdel remate hecho & D. Juan Martin Astis por término de nuev^e 
aflos; mandando que este tiempo fuese sin ejemplar, pues era su 
real voluntad quis.no escedieran los sucesivos de cuatro á cinco. 

120- 

En la instrucción que el virey primer conde de Revillagigeda 
dejó á su sucesor marques de las Amarillas al partirse para Es- 
paña el año de 1755, su daia 2 de Octubre, hay varios rasgos dig- 
nos dé verse por lo que respecta á la materia de esta bebida y otras, 
como descubren el celo en estinguir los desórdenes, y deseos de las 
ventajas del erario, cuyos objetos son fáciles de reunir con solo que 
no falten unas manos activas que se ocupen en dar lleno á las reli- 
giosas providenciavS que repetidamente se han librado en mas de dos 
siglos. Dice, pues, el informe en cuanto á lo conducente del asunto, 
lo que consta de estas cláusulas trascritas á la letra. 

121. 

Muetio mas abundante materia de la efl>briague2 es la bebida del 
pulque blanco que se coje de una planta que llaman maguey y des- 
tila en una concavidad que se hace en el nacimiento de su coraeon 
órvásfeago, y se fermenta- en tinas de cuero que tengan madre; y 
acivqiiees permitida esta bebida como vino de la región y aprobiEi- 
áe^ y se tiene por ntedicinal, la vician y fortalecen con palos y yer- 
bes, porque asi lo apeetoees mas lo^ indios, entre quienes corre con 
tanto abuso, que mtsgaelan en embriagarse que en sfi vestuario y 
natural alimento. Por lo cual y porque se\ha estendide el beber- 



RAMO DB PVLQÜSS.^ 391 

lo, no solo entre mulatos y demás castas, sino aun entre muchos es- 
pañoles es este un género del mayor consumo, y rinde á la real ha- 
cienda, una renta tan considerable comola de 128.000 ps. al ano, 
en que últimamente se remató solo el asiento de esta capital, y la 
misma en que yo la habia rematado con distintas condiciones y en- 
tre ellas la total inhibición de las justicias ordinarias, á cnyo princi.- 
pió se han atribuido los abominables escándalos de los ebrios y las 
pulquerías, tanto que llegaron á los reales oidos de su magestad, y 
su católico celo quiere ^^el remedio de tanto mal.'' 

122. 

En'otro párrafo dice: "El pulque es inaufcrible, y solo puede cor- 
regirse su abuso, á cuyo fin di comisión al Sr. D. Domingo de 
Trespalacios, que la ha ejercido con notorio celo y se halla con ple- 
no conocimiento de cuanto conduce 6 este asiento, en que hoy está 
reglado el número de pulquerías y sitios en que deben estar conforme 
á ordenanzas con franca jurisdicción á todas las justicias ordinarias, 
sobre que se han tomado muchas providencias, constantes en los 
autos de la materia y en loé que se formaron para evitar pecados 
públicos en virtud de reales 6rdenes de su magestad. 

123. 

Con estos fundamentos podri invigilarse sobre la embriaguez, ejijín 
cargando la conciencia á todos ios jueces y escoltándolo^ & qu& gqh 
tesón cuiden de que se observe la providencia tomada por jüí, d^ 
que se cierren 6 las nueve de la uoche todas las tabernas en que se 
venden los caldos de Castilla, que en el Ínterin se establécela comisión 
de cbinguiritoS| persigan y castiguen severamente á sus fabricadorea, 
y visiten con frecuencia las pulquerís^s conteniendo los des^ódene^ 
y haciendo cumplir las condiciones del asentista con lo cual se exo- 
nera la conciencifi d^l virey; pues no siendo compatible con su alta 
representación la visita personal de semejantes parajes, y pcup^nclo 
su atención con otras materias, cumplirá con escitar vivamente á los 
jueces ordinarios y de provincia, íl que no cesen de evitar los peca- 
dos públicos como repetidamente les está prevenido^ y se ha hecho 
últimamehte con motivo de las nuevas condiciones establecidas pa-r 

ra el asiento de éste ramo. 
TOMO III. — 49 



392 BAMO !>■ PULQU&S. 



1^4. 



El ministro de Indias, Bailio Frey D. Julián de Arriaga, comu- 
nic6 al virey marques de Cruillas en orden de 3 de Jniiio de 1761, 
que era la real voluntad el que luego que feneciese el asiento cor- 
gente en aquella fecha, se administrara de cuenta de la real hacien- 
da, lo que le avisaba para que tomase preventivamente las noti- 
ciad oportunas, á fin de poner la administración con los resguardos 
mas eficaces á atajar los des6rdenes que traía el mal uso del pulque. ' 



125. 



En otra de 15 de Agosto de 763, se contesto el quedar su mages> 
tad enterado de que los líquidos productos de este ramo desde 6 
de Febrero hasta fin de Marzo del mismo año, en que empezó á admi- 
nistrarse de su real cuenta, hablan sido 37.276 pesos, encargándose 
el fomento de la venta sin perjuicio de precaver los desórdenes. 

126. 

En dos reales cédulas despachadas en 3 de Mayo de 765, se pre. 
vino en una que la real sala del crimen y demás jueces ordinarios 
conocieren de los delitos cometidos en laspulquerías^ y en otra, que 
enterada su.magestad de que desde 9 de Febrero de 1763, en que 
ces6 el arrendamiento de D. Juan Martín de Astis, se habia puesto 
en 'administración de los rendimientos hasta 14 de Abril de 1764, 
constantes en una certificación del superintendente de alcabalas 
D. Francisco de Alarcon, á cuyo cargo estaba aquella bajo las res- 
ponsabilidades, método y precauciones correspondientes; y de lo 
dispuesto en las ordenanzas antiguas, consultado por el oidor D. 
Domingo de Trespalacios, y dos cartas del mismo Alarcon, quería 
que se dictaran las mas estrechas providencias para contener los 
abusos, embriaguez^y ofensas á Dios, que resultaban de la bebida 
del pulque, ratificando el conferir á la real sala y jueces ordinarios 
el conocimiento de semejantes delitos. 

127. 

Concluido el arrendamiento Astis, y otros ocho meses mas que se 
le prorogaron por el gobierno á causa de haberse finalizado las re* 



RABfO DE PULQUES. 393 

glas de ?a administración prevenida, y haber ocurrido la incidencia 
de la guerra que oblíg6 á bajar al virey á Veracruz, se suscitó una 
larga ardiente disputa sobre haber los oficiales reales negado al re« 
ferido asentista el finiquito, sin embargo de tener cubierta la real 
hacienda, de que provino la determinación soberana de 21 de Abril 
de 766» obedecida de 28 de Julio del propio año, cuyo tenor será im- 
portante poner á la letra, por lo que interesan sus cláusulas, 

128. 

El Rey, — Virey gobernador y capitán general de las provincias 
• de Nueva España, y presidente de mi real audiencia que reside en 
la ciudad de México; eu cumplimiento de lo que so os mandó por 
real cédula de 19 de Febrero del año próximo pasado, remitisteis con 
carta de 12 de Noviembre ios autos seguidos con motivo de haber- 
se negado los oficiales reales de estas cajas á dar á D. Juan Martin 
de Astis, el finiquito de entero de la prorata de los ocho meses que 
por disposición vuestra continuó interinamente con el asiento de 
pulque después de concluido el término de su arrendamiento, y de 
ellos resulta, que por orden de 3 de Julio de 761, comunicada por 
mi secretario del despacho de las Indias, os mandé que apenas fene- 
ciese el espresado asiento, hicieseis administrar el ramo de pulques 
por cuenta de mi real hacienda, y que á este efecto tomarais preven- 
tivamente las notici¿A que conviniesen á entablar la administacion 
con cuantos resguardos fuesen mas eficaces á atajar los desórdenes 
que trae consigo el mal uso y espendio de esta bebida, y que con efec- 
to luego que la recibisteis, empezasteis á tomar las noticias y medi- 
das convenientes para ponerla en ejecución; pero como este punto se 
hallaba sin evacuar en 4 de Julio de 762, en que Astis concluyó el 
tiempo de su arrendamiento, viéndoos precisado á bajar, como efec- 
tivamente bajasteis á Veracrnz con motivo de la guerra con los in- 
gleses, y no permitiéndoos esta urgencia hacer novedad en un asunto 
tan grave, dispusisteis á 17 de Setiembre del mismo año, que el enun- 
. ciado asentista continuase interinamente con su arrendamiento, con 
las mismas condiciones y en el precio en que lo liabia tenido hasta 
entonces, rectificando los seguros y fianzas á satisfacción de oficiales 
reales de estas cajas,* quienes las admitieron en virtnd de nuestro 
decreto, sin repugnancia ni réplica alguna, y del propio modo reci- 
bieron les tercios que les entregó el mencionado D. Juan Martin, 



394 RAMO PE VÜLWBS. 

al respecto de ios 128.500 pesos de su asiento, con el cual conti* 
nu6 hasta 9 de Febrero de 763, en que habiendo cesado por ha- 
berse plantificado la administración y pedido á los referidos mi 
nistros le diesen el correspondiente finiquito y cliancelasen sus fian- 
zas, se negaron á ello con pretesto de que necesitaban de nnev^a de* 
claracion vuestra para evitar todo reparo en este tribunal de cuen- 
tas, respecto de las pujas y mejoras que se hicieron, en el asionto 
cuando estaba indeciso el punto de si debia arrendarse 6 adminis- 
trarse la renta de pulques por cuenta de mi real hacienda. 

Que en vista de esta negativa recurrió á vos D. Juan Martin de 
Astis, refiriéndoos lo que pasaba, por lo que mandasteis que sobre 
ello os informaran los mencionados oficiales reales y también el tri- 
bunal de cuentas, cuyos cuatro contadores se dividieron en sus dic- 
támenes, siendo el regente D. Juan Cris6stomo Barroeta y D. Ig- 
nacio Negreiros, de que se debia dar al asentista el finiquito que 
pedia, y chancelase sus fianzas; y al contrario D. Alonso de Mella 
y D. Santiago Abad, de que se le negase obligándolo á pagar ios 
ocho meses mas que. habia continuado con el asiento al respecto de 
la cantidad que habían producido los tres primeros meses de la ad- 
ministración, cuyo último parecer apoyó et fiscal de esta audiencia, 
á quien pasb este espediente por las razones y fundamentos que 
constan en bus reepuestas; en cuya vista de lo alegado en contra 
:poT Astis, y da los demás parajes que constad en los autos, deter* 
minasteis con dictamen de asesor, que se sacaran testimonios ínte- 
gros de todo para darme cuenta como lo habéis ejecutado antes de 
lo actuado para poner la renta en administración, respecto de ser 
este uu incidente de aquel, y que pendiente mi real determinación, 
no cabía la vuestra, que de esta providencia apeló el fiscal para es- 
ta audiencia, quien la declaró apelable, y en su consecuencia se pa- 
saron á ella los autos para calificar el grado á cuyo tiempo habien- 
do llegado la citada^real cédula de 19 do Febrero del ano pr&ximo 
pasado en que os mandé me remitieseis testimonio de ellos para su 
decisión, se opuso i ello el mismo fiscal con pretesto de que lo que 
yo ordenaba, era que so me remitieran únicamente los autos for- 
mados para la administración de pulques, y no los de la deman* 
da de Astis; y en este supuesto, reprodujo cuánto tenia alegado pa- 
ta probar que á éste se debia obligar á dar cuenta de los ocho me- 
ses del interinazgo de su asiento, lo oual declaró asi ese tribunal, 



RAMO PJB PÜX.Qi;S8. 395 

añadiendo que antes de darse al asentista traslado de esta determi* 
nación, se os pasaran los autos para que hiciereis sacar los testimo- 
nios que convinieren á fin de darme cuenta, como lo habéis hecho 
en vuestra citada carta, espresando después de esponer todas estas 
ocurrencias, que Asti9 ninguna diligencia hi2o para continuar eu 
su asiento, y que cumplido se remató ¿ tiempo que estabais enten- 
diendo en dar las reglas de la administración y en tomar dictá- 
menes sobre esta dependencia; no hallasteis arbitrio mas propor- 
cionado en la precisión en que os visteis de ausentaros (como os au- 
sentasteis de esa ciudad) que el de mandarle continuara con el 
asiento bajo las mismas condiciones y en el precio en que antes lo* 
habia tenido, ratificando sus fianzas porque contemplasteis que de 
otra forma, por el mismo hecho de haber concluido^ quedaba el ra- 
mo sin seguridad alguna, cuya providencia y las demás concer< 
nientes á la administración, añadis tomasteis siempre con dictamen 
del asesor, y que no podíais dejar de hacerme presente, que lo que 
mas admiraba en esta dependencia, era ver que en los 8 meses que 
duró ei interinazgo nadie hubo que reclamase de vuestros proveí- 
dos, ni que os indicase otro camino de mas beneficio, aunque todos 
sabian que Astis habia acabado su remate, por la razón de que co- 
mo todos se persuadían á que de día en dia se finalizarían las re- 
glas de la administración y que esta se efectuaria, contemplaron 
seria inútil otro proyecto que no se dirigiera á este fin, y que por 
esto á ninguno de los que intervinieron en el caso, como oficiales 
reales, fiscal, tribunal de cuentas, asesor y acuerdo, ocurrió promo- 
ver algún otro medio ni á vos disponer otra cosa de las que dispu- 
sisteis, no dejando de habérseos hecho reparable que el fiscal ape- 
lase de la determinación que tomasteis de darme cuenta de lo ocur- 
rido, cuando con ella á nadie se agraciaba, por lo cual concluísteis 
diciendo lo poníais todo eu mi real noticia, para que en su inteli- 
gencia me dignara de tomar la providencia que fuera de mi real 
agrado, y habiéndose visto lo referido en mi consejo de las Indias 
oon los antecedentes del asunto, lo informado por la contaduría ge- 
neral y espuesto por mi fiscal, he resuelto á consulta de 17 de Mar- 
zo próximo pasado, aprobar, como por la presente mi real cédula 
apruebo, la determinación que tomasteis de mandan á D. Juan 
Martin de Astis, continuara con su asiento de pulque interinamente 
y hasta tanto que pudierais arreglar el método de la administra- 



3196 BAMO DÉ PirL<itT£S. 

cion. Y en su consecuencia mando por despacho de este día á los 
oficiales reales de esta ciudad le den el correspondiente finiquito de 
la entrega en las cajas de su cargo de 1a prorata de los ocho me- 
ses de la continuación interina del arreglamento después de con- 
cluido el término de este al respecto de los 128.500 ps.* en que lo tu- 
vo; y que en su consecuencia se cháncele sus fianzas, quedando 
(como lo declaro) libre de toda responsabihdad en este punto; 
pues siendo indispensable que en vos resida facultad para haber 
tomado la espresada providencia hasta tanto que conforme á mi 
real mente dabais las correspondientes á la administración de la 
^•enta del pulque, y que reconociendo así los enunciados ministros, 
no solo no la repulsaron, sino que hicieron al asentista reralidar 
sus fianzas y recibieron de 61 los tercios al respecto del precio de 
su asiento; se ha hecho bien estraño que después de haber cumplido 
incurriesen en la inconsecuencia de negarles su finiquito, cansando 
por mera voluntad el perjuicio de seguir un litigio dilatado y cos- 
toso, no siendo menos reparable el que apoyasen su negativa los 
mencionados contadores Mella y Abad, y el fiscal de esa audiencia 
con pretesto de leyes que no eran adaptables al caso, y que á ma- 
yor abundamiento se hallaban derogadas por la real cédula de 
31 de Junio de 1751, en que se concedieron las mismas facultades 
que en materias de real hacienda tiene estos reinos, en el superin- 
tendente general de ella, lo que no débian de ignorar unos ni otros 
ni tampoco que en la buena fé que debe observarse y observo en 
mis contratos con mis vasallos, era injusticia notoria querer obligar 
I Atis, á mas de aquello á que se ligó para cumplir con lo que le 
mandasteis en unas circustancias en que de no haberlo hecho asf, 
quedaba la renta abonada, y espuesto mi real erario á padecer un 
considerable descalabro por las faltas de las reglas que habian 
de regir la administración, lo cual haréis entender así á todos los 
referidos ministros, manifestándoles cuan de mi real desagrado ha 
sido su irregular modo de proceder en esta dependencia; y espe- 
cialmente del fiscal, en el hecho de haber apelado *de la determina- 
icion que con el parecer del asesor tomasteis de darme cuenta de 
este incidente, la que leerá de naturaleza inapelable en el estado en 
que se hallaba el punto que se controvertía, y por lo tanto me 
ha causado la mayor novedad que esa audiencia admitiese la ape- 
lación, calificase ^l grado y retuviese los autos, atentado que se 



SAaiO 2>£ F17LQDSS. 397 

hace mncho mas reparable á vista de que habiendo llegado en 
aquella ocasión mi real cédula de 19 de Febrero del año próximo 
pasado, en que espresamente los pedia para su d6terminaCjion,.debi6 
haber sobreseído en todo procedimiento,y no haberlo hecha así^ ha 
sido faltar al respeto debrdp á la soberana potestad que reside eu 
mi real.persona que había puesto la mano en esta dependencia, en 
cuya inteligencia, y en la de que por un efecto de mi real piedad 
be querido suspender el castigo que merecía ese tribunal y su fiscal, 
y asimismo los enunciados contadores y oficiales, reales por su 
falta de subordinación y respeto á mis reales 6r3enes, os mando 
que para que no quede consentido semejante ejemplar, les advir- 
táis de un defecto tan culpable en ellos, reprendiéndoles su estra- 
ño modo de proceder en este caso, y dispongáis se archiven y chan- 
celen los autos de esta demanda; pues doy por unlo, y de ningún 
valor ni efecto cuanto se haya actuado después del recibo de la 
citada real céJula. y de la presente acusareis el' redbo y curñ'pli- 
miento en la primera ocasión que se ofrezca, para hallarme entera- 
do, que así es mi voluntad. Fecha en Aranjuez, á 21 de Abril dé 
1766. — Vo el rey. — Por mandado del rey nuestro señor, Tómasete 
Meyo, — Señalado con tres rúbricas. 

129. ... 

Yox el mismo año de 1766 formó este gobierno un£^3 reglan pn^ra 
la administración del ramo en las jurisdicciones de Puebla, Cholu- 
la y sus agregados, que entonces se encargó á D. Luis Várela, con 
las fianzas oportunas hasta la cantidad de 14.909 pesos, cuy ojte^pr es 
como sigue, según un testimonio autorizado de D. ^gustio, Frailéis- 
co Cerrero y Tagle, escribano de cámara del tribunal y audiencia 
de cuentas, á 9 de Diciembre del propio año. ; . . : 

t ... • ..: 

130.- 

InstrúcdoD para que el ramo de pulque' blanco de lai ctWdad de 
Puebla, la de Cholula y sus. agregados, se administre por ahora de 
cuenta de la real hacienda, con arreglo & las ordenanzas y providen- 
oitis contenidas. en el-ée^pacho espedido en D de Mlicí de^l7S3ii,'y de 
lo$ capitulas «igujefitbsf que iambieiiae han dQ obsev^af f^ra^et mu- 
nejo econóoúco del .mismo raoaa* • /:' iruv| ^ ' : \ 



398 EAMO DI: TVL^VItS, 

131. 

Nám. 1. Supuesto que el arrendamiento del último hecho en D. 
Pedro Carricarte, del espresado ramo de pulques, por la cantidad 
de 25.025 anuales cumplidos, y finalizado en 16 del presente 
mes, 7 que conviene á los reales intereses establecer su admi- 
nistración según se hizo en esta capital, en consecuencia de una 
real orden de 3 de Junio de 1761, ha de cesar dicho arrendamiento 
luego que por qI superior gobierno se nombre y destine persona 
que establezca la nueva administración de cuenta de su magestad, 
con el premio por ahora de cuatro por ciento sobre el líquido pro- 
ducto anual de esta renta. 

132, 

Nám. 2. En la administración y su establecimiento se han de 
observar las reglas que se* insertaron y prescribieron en el despa- 
cho de 9 de Julio de 1753, por el Exmo. Sr. conde de Revillagige- 
dO| siendo virey de este reino, y en su consecuencia solo se ha de 
permitir la venta del pulque en los jacalones públicoS| y construi- 
dos según ordenanza, sin que con protesto ni motivo alguno se con- 
sienta en casas particulares y en parajes ocultos, como se ha prac- 
ticado en tiempa de los asentistas por los graves inconvenientes 
qu6 se siguen de este des6rden. 

133. 

N6m. d. Por cada arroba de pulque ha de exigir y cobrar un 
real el^dministrador de este ramo, que es el derecho impuesto y ge- 
netalmente establecido en el reino á consecuencia de muchas reales 
disposiciones, y sin embargo de cualquiera práctica que hayan in- 
troducido los asentistas, se deberiu pesar las cargas de^pulques en 
las garitas destinadas & este fin en la ciudad de Puebla, y las que 
se po^ea en la do Cholala y damas pueblos de sa partido. 

134. * 

Nim. 4« Deberte poaeisa dichas garítMB en que se han pesar 
y r#oonoeer las cargas de pulque, los guardas y mozos que sean 
precisos para esta operación, la de «entar las partidas en un oua* 



dtítfíQ sfimfin^l, rubricf4o dei administrador y dar laa gpi^s cjurce^s- 
,p9Ddie|xles para la cobra^aza diaria ¿ígI derecho, y la legUia^a ^i^- 
trada del pulflij», 

1 a5. 

Náfti. 5.' Averiguado con la práctica el número de guardas que 
sean indispensables en las garitas destinadas al registro del pulque^ 
ha de dar cuenta el administrador al superior gobierno con espre-^ 
sion 4^ '^8 suget03 fieles que hubiesen empleado^ y del modera^^ sa- 
lario que ^^ba /sQñalaise. á cs^dia uao^ puefi i lofii mozois ¿e^Uabajj? pa- 
ra las faenas del pe^o, Lea deberá pagar su joj^pal ^guu co^tjiifpbre 
del pai?. • ■ , . 

Núm. 6. Además de los guarda? precisos en las garitas que dis- 
tribuirá el administrador según tuviere por conveniente para res- 
guardo de la renta de pulques, se ha de prevenir y mandar á los 
g^£irdas y rondas d^'aduana^ y de tabaco, que celen, y cuiden de evi- 
tar y aprehender los fraudas y ocultas introducciones <(e pulque, cq- 
mo de los otros contrabapdos respectivos á las rentas ep que .est^p 
destilados, .apercibiéndoles que de. lo cop^r.^rio perderán ^us ena- 
pieos y serán castigad03 según corresponda á la on\isi<Hi,desquido.^ 
loler^ancia en qiie incurrieren. 

137. 

Núm. 7. El producto del derecho de pulques ha de eatcac en 
poder del administrador, que por íercios los deberá poner en cajas 
realas de j?u cuenta y riesgOj..y p^xa la competente pgurid^d de la 
leal hs^ci^nd.a, ha de dar jS^anzas á jsatisfaccion de oñcjalfts Xfi¡^h^ fijf^ 
cantidad de 14.000 f9., en eI.térmJ|no ^de quince, dias contadQis d?i^?de 
el de su ñppabramiento, sin que esto aretar,d^ e,l establecimienito clp 
la admjiíiistracioií por e^ilj^r cumplido el arrendamiento,. y fjor Ip 
mucho que impoxt^ el arregl^ j^e este ramo. 

r 

Núm. 8. ha formal cuenta y razón de su producto deberá cor- 
rer á cargo del coi^tador de la aduana de Puebla, llevando libro en- 
tdiaiiieTite'$epar«diO'di9 ion damas de aquella A^fioina^ qué esitcepec- 
tivA^I MUH^di» tf(6ttbalad/5r T|iedg4eiido6fl mismo contador todas las 

TOM. III. — 50 



400 BAXODSrOL^VXS. 

guias que diariameute se formen en las garitas de Vos pulques y los 
cuadernos semanales que se han de lle\rar en ellas, hará los ajustes 
y liquidaciones también por semanas para asentar los cargos cor- 
respondientes al administrador, y formar al fin de cada mes un e«u 
tado ó nota breve del prodiicto^ para que con su firma y la del ad- 
ministrador, se remitan por este al supremo gobierno. 

1S9. 

Núm. 9. Al fin de cada tercio formará el contador otro estado 
de los cuatro mensuales, y los remitirá á oficiales reales, para que 
según su importe lo entere el administrador en estas cajas; y al fin 
de cada año ha de formar la cuenta individual y comprensiva de 
los \ves tercios en la misma conformidad que se debe arreglar la de 
alcabalas para presentarla eñ el real tribunal de cuentas donde 
corresponde que se examine, glose y apruebe. 

1 40. 

Nóm. 10. Luego que la esperiencia acredite en los primeros 
meses de la administración el producto del ramo de pulques en Pue- 
bla y sus agregados, se señalará á dicho contador la gratificación 
anual que se estimare justa, y correspondiente á su trabajo, y al 
mayor beneficio que consiga la real hacienda; bien entendido que 
por dicha gatificacion 6 sobre sueldo, y por el premio 6 salario que 
se señalaren á los demás empleados en esta nueva administración, 
no han de satisfacer el derecho de media anata, por ser de prime- 
ra creación. . ' 

141. 

■ 

Núm. 11. Los gastos menores que sean precisos para la com- 
pra de romanas con que se debe pesar el pulque, y demás útiles o 
composiciones de que necesiten las garitas, los comprará y costeará 
el administrador y con su relación jurada é intervenida por el con- 
tador, se le admitirán en data por el tribunal de cuentas en la que 
debe dar del producto de este ramo; y lo mismo se ha de observar 
en cuanto á los jornales de los mozos, del trabajo que se destinen 
en las garitas, para el romaneo y registro de los pulques. 

• • • * 

142. 

N6m. 12. Gu cuanto á pensiones dé lajs pulqu<M:ias que ya estu* 
vieten arregladas .ó lap que de arreglafien segua U'ordeuansa^ la 



RAMO DE FÜLQU£S.^ , 40t • 

(kberá ajustar el aflmiiiistradof con los dueños 6 arrendatarios de. 
ellas, teniendo preséntela práctica establecida por los asentistas ea. 
eate puntó, y el mayor consumo' que ha1>Tá ea eiias, estinguiéiidosei 
las particulares que no deben permitirse; y conTenidas las pensio-* 
nes con intervención del contador, le pasará razón individual de 
ellas para que baga ios correspondientes asientos. 

143. 
Núm. 13. Ha de correr al cuidado del administrador después 

• t 

de arregladas las pulquerías conforme á la ordenanza, celar el cum- 
plimiento y observancia de las reglas establecidas en ella, y que 
los pulqneros le den relaciones semanarias y juradas de las ventas 
de pulques para cotejarlas con las entradas, á cuyos fines deberji yi- 
sitar personalmente, dichas pulquerías y cualesquiera sitios ó para- 
jes escus^dos en que se venda pulque de contrabando 6 sin permi- 
so, aunque haya pagado á la entrada el derecho impuesto, sin que 
las facultades del administrador como juez del ramo impida las de 
los otros jueces ordinarios que por la ley y reglamentos dé este 
ramo tienen obligación de celar los abusos y desórdenes que nacen' 
de la embriaguez, causada de los pulques adulterados, y contrahe- 
chos & del esceso Con que los indios y otra gente de bajo pueblo be- 

b^n los pulques blancos. 

144- 

N6m. 14. Como en la ciudad de Puebla, en la de Gholula y 
otras poblaciones agregadas hay en la situación de sus barrios y ^ 
de garitas adentro míicbas j^lantas de maguey de que se saca ccin. • 
sumo, y vende unagran porción de pulques sin que estos se pue- ^ 
dan sujetar al registro de las garitas, tomará el administrador las > 
providencias que le parecieren mas suaves y oportunas para ase- 
gurar el derecho de dichos pulques que se cosechan en lo interior 
dé los mismos pueblos, ya sea por vía de aforo con respecto á los 
plantíos de magueyes, 6 ya sea por medio de ajustes con los due- 
lios 6 arrendatarios de ellos, y de lo que en este punto arbitrare & 
conviniere dar cuenta al superior gobierno para la' aprobación, 6 

que se Ib den las ordenes de lo que deberá ejecutar. 

» . . ■ 

145. 
Núoh 15. Y respecto de no ser fóctl ni posible que desde luego 
se prevengan todas las reglas conducentes ai cstnbledmtento de 



inia perfecta administracioQ ea ests ramo de pulques^ porqtie ¿u 
manejo ecobbmico varia á proporcian de la dirn'sidad de loa pue- 
blos^ cuidar¿ el administradar de observar con la vijiiaticiA y €sac-' 
titud debida según la oearrenctá de los casoe, iodo lo que le pár«(eie* 
re coft^i9t)ienfe qi!é áe añada, reforme 6 esplique efi \&H capttuloe de 
esta instrucción, y cot) el e)rirñen y reflejfciotí cotk'espohdiebte, Re- 
presentará las razones 6 los reparos que hallare en la práctica, pa- 
ra que con vista de todo se hagan las reformas 6 adiciones qjuc 
sean útiles, y quede arr^.glada con solidez la administración. Méxi* 
co, 18 (le Octubre de 1766. — D. José de Galvéz, 

1.46. 

áin embargo cíe la cédula inmediatamente citada, declaró su ma- 
gostad á consulta áel consejo en otra de 17 de* Marzo de 7(S7, que 
aunque. debía darse al asentista el prevenido éniquito, el fiscal vi- 
sitador, contadores y oficiales reales habian tenido justos motivos 
para representar sobre la de 21 de Abril de 766, mandando que 
así se anotara en ella. 

Í47. 

Tuvo oposiciones graves el pulque de los diocesanos de Méxi» 
co y Puebla, al mismo tiempo que'vdtaban estos prelados por la per- 
misión ddlichínguiriio; pero tío bbstante> stí magest^d en rea.létdtn 
de 20: de. Febrero de 769,. fué dignado resolver <iue estése prohibie- 
ra y aquel continuara; lo cual se comunicó al virey para que es* 
tcechase. sus providencias y tuviera, cumplimiento la «oberana vo- 
luntad. 

. . 148. 

Eu cédula de 12 de Octubre de 770, aprobó su Magestad con elo- 
gios al virey marques de Croix, la providencia que habia tomado 
de hacer cobrar de cada arroba de pulque que consumieran las pul- 
querías por la pensión que pagan estos dos tercios de grano ade- 
lantado lo correspondiente ¿tres meses de consumo; con la circuns- 
tancia de que en caso de ser menores las eritradas que lo que se 
hubiera regulado, se devolviese al interesado y este exhibiera el es- 
ceso si fáere inversamente, párá qve de este tnvdose cvitai^a cuates- 
quiera perjuicio á la k'eal bacicai)da y .«I vasallo. 



\ 



lAHoiDS viru^u. 409 



149, . 






ReeoDooido poi* su inag«»«ad que loqff^ódtfétoidb^etftá iMUdua^- 
nsA del aRo dd 70, coiDpft?adt5« ^n ton dl0l é#«>9,1u(blft <l«f véWfiíjai' 
2M. 146 pt9os, proriniendo de la tucorpwaicim ^Fvknió Ae putqwM)' 
iiiaiid6 en t^ai orden de ssde Setíenribra (dé 771> ^kt lié0peetb^> 
que ios rendimientos^ este«rtiient0inMbeme^|sttÉftó»ae1¿s lie ftl- 
ciibalaB, y teoet ordefian«a]6|>artínalare69eé)tév»rcáy'éu^tM'f^ÉTa*> 
das por «n eontador pGtt»na«>9 bbltgfado i' tkiVM liís de a<}tlét.' i 

«O. ' ^ -^ •:'..• . 

fin otra dé 4 dé Noviembre del propio año, se ¿tiea>r^6 al virey 
procurase evitar la decadencia dejos productos del pulque j origi* 
nada del mucho chinguirito, tepache y demás bebidas prohibidas 
que se e^ndian eh esta capital, e&fpeeíultuéhte pitólo» hiQh^dttos 
dé lu «ropa, telando el tiumplimiento de his bretes Otiteiiss tibal- 
das so^re el asunto. 



■ t 



' ' ■ I > ! . 

Habiendo el rey concedido al visitador J), José de Gitiyea Ui^A--, 
cia de regresar á Europa con prevención de <|ue insUiuy^é al, vi- 
rey D. Antonio María BucareU, del estado de iQdraiQiQs del re^l 
hacienda y de los medios con que podía consultarse 4l beneficio d9 , 
esta; en el general informe que hizo de todos ellos en 31 de Diciem-' 
bre del mismo año de 71, apa^ticfeh por lo respectivo al de pul» 
ques ocho párrafos que aseBta<iu>s literaiinentq. 

, r r * • ■ • , « 

158. ..: ', 

■ • • • 

Si no fbémtán barata «sta bebida ^tieyausnrMtó» iiiexfoflMe' 
en el tiempo de su gentiKdad, 6 sí liubieroi monedado eorfo 'todor' 
oon que comprarla, iietrian menos lasembriagtteodSy'y k)S'd#$dr^>* 
denes lamentables quede ejlaste originan', nttetfVtoe'ireyee'Miit 
dirigido ft esta gobéerao kn^mm saludables ipiro^idMc4ae deiíde'^ • 
ano^de i&Si9^ e»sargai»daMiBÍpre {loii el«mafs piaéesoioelo q^ieie' 
procarasen oort«;r losmarles^iydaóidos^l Msesoy dérsenfbeit^^eH" 
el veo del pulque; pero nqnéa •ftié>])OshAe «oive^ue^^l dMnasMdo 
vicio de estos naturales ni de «u Assaprr4igladtt ineUnaeieh'álM^sifJn*' 



404 MAMJO DS rVIi4|irfi8. 

feccioDes nocivas que tos privan de su poco juicio, les destruyen la 
salud 7 les acortan la vida. Lá^' antiguas cédulas reales, y la ley 
37^ t(t.:i9y lib. 69 deilf^]BeQ0piJMÍo«8la'e6io8 r^no^^.p^ratnitieron la 
bebíia dd,pal<}ue.Qani^r0giopiil:.pforiecbo6a:á<l€s iodjos, y don el 
mo<iei:adp4er¡9oha.€le<iin cw) en «trobfl,5e.Bi!igi6ilqego esta renta 
con:el iQQqibK^ d0;psU^«Qiy{'cánlin«6eo árreoSataiiepto hasta e) 
afio de^l76S^j4^e. p^rtie^pnésA íir/deiK:iie;au ^agestad espedida en 
3 4e.Jani^:i<}0!<($íl|i9^fi(iandQ ¿idmim^ttair «q ¡México -de- cuenta de 
su real.i^^ignd^vy ag^/e^gado bste enqarget^ ja ^superintendencia) 
contaduría del viento y tesorería de la Aduana, se consiguió desde 
luego el beneficio de duplicar sus valores comparados con los últi- 
mos asientos, que fué mas ventajoso y esten.sivo á varios partidos 
de esta provincia. , " ,.•.,..•. 

:.t:(íl!l«íf \ ■ ! •• ' . « • • _ . ' * ■ •. .»•'''. 

.,$qlo>epjQlla.yi9a. la de: Pu^Wa bay abjundc^n^iad?^ pilques por ios 
cpjn|iifki:A}?|iBs plaatíos d^w^guey^s que lo; príoducfiH, pues aunque 
se han ido estondiendo á la de Oajaca, y otras son de cprta qopside- 
ración en comparación de las dos primeras, y son muchos los terre- 
nos de el reino que no admiten ia planta del maguey, y que abun- 
da la del mescal que solo se parece en la figura aunque es mas pe- 
qúefto; f de Stt cepa sfÉicáh los indios por destilación y con el nom- 
bre de vino un licor dañoso v de no menos actividad que el acuar- 
diérite'qtiestehJaLllá estancado en' la Nueva Gaíicíái'coh muy cortos 
productos, y' está mandado i)rohibir 'por recientes cédulas de S. M. 






Por el informe y esía'dó tíóiU.' ás délos 'oficiales tealeS de está 
caja matriz, que recaudan eT derech9 del estanco de pulques en todo 
el reino, áescepcion de Puebla y sus partidos inmediatos, cuyo pro- 
d|i$M<iij|9Ll>9fiV4^ri^e»i)a(;pr<>vÍ£Íc(n de. armas :.park las ialaside Bar- 
ia v^éiiHo^ipuede l^egi^larso el lí(|uidó VaJor. dé este raaáoy por elque 
ha-t^tdo.finjeUtérinmo.áUimo.tín mas. da 370.000 pesors aouales res^ 
pi^M deilo.que^bia ctiKrado en e^ta caja, debe añadirse el producto de 
ia^>adn»iAistr.aoÍQn d^ P,ueblri.quB eoiBunaientci aadendetá 34.000 pe* 
3Qif,.d#|sdj9!fine^.del &flo^d9:76)6oi]lTque^esiiabkcí^ooiiisiuidoc'fii arren^. 
d49WAtA«:qu^ ^abiendo sTido el DiRyi9fr, si^lotreoidiaivetnricinco mil; 
j]^:,5Sis^;C^Uía. dÍ^PP^icipn;aprob6 8. M. por «ireal tarden que dirijiíd 
c] B^iftft.:.Sr,.;B9 csn^.S de Matwde 1767. 



155. 



n ' .. -i .' • í*.' ' '' ' : . . " ' 



* ' 



. El) el artículo 25 da I41 citada' feal instru^ioü, 9q tn^ previDO i^ 
siguiente; j . .. . • ' 



M.' •■ 



156. ' 

^'El ramo de pulques es de la mayor fion^id^racioDy y por Ip miiii* 
mo pidp que vos toméis .particular conoeimi^to de él pars^ verificar 
su consumo eo cada pueblo,, y darle el aumepto de.valorea^que s^a 
capaz,, bi<;Q ^a en. administración 6 en a^^pdamiexi^p/'; ,Y cgn i^ 
objeto de arreglar en lo posible esta, rent^^que á la verdad ^1q tie* 
ne el nombre de estanco, y sus efectos hp corresponden á la impo» 
sicion, mandé al superintendente de la aduana en 23 de Setiembre 
de 1770, me informase del tiempo. y método en. que pdjr eijs^ se fiXir 
je el derecho sobre el pulque y la. cantidad que los. pulque ro^.ben- 
den en .México á los consumidores por medio real.en cada arroba, se 
adeuda al tiempo de la entr'ada, aunque su pobranza.se hacia por 
semana ó meses, asegiird t^ímbien qíie éri las pulquerías se daban 
cuatro cuartillos y medio y* aun cipco por niedio. reaK . 






i . ;¡ i • • . . • 157. , ' •' í''»»''. • '.J.'^í -í • • » 

De este hecho puede inferir V.E. que es absolutamente imposible 
cortar las fimbriaguecé.s destrucciones del pueblo y del buen órder^, 
porque siendo el medio real la menor moneda, y dándose por ella 
hasta cinco cuartillos de pulque, ha de privarse Cualquiera que se los 
beba, mayormente cuando por lo regular se espende fermentado y 
compuesto de raices, cal y otros ingredientes que le mezclan para 
conservarlo y fortalecerlo; pues sin embargo de que en las antiguas 
ordenanzas>.ban4s>s y otras muchas proyidj^ncUs se prohil^en rigtfro. 
sámente las^confecciopes, qu^á,^ ilusoria y d{esarmad.9»Ja jastaisevanb- 
dad de ellas, por la codicia d^. los pulque^os^ eLd)Qsenfrdpa4o;ap0litO 
de los consumidores^ y la insuperable dificultad da»f¡^er Umü^^*^ 
la malicia y vicio de loshombr.es comunes. . s ró,. ..7 .1 .-I' 

• ^ ■ ' • ♦ • • "•}•■;» 11*» ,1 ' ^"¡i'i 






158. 



Tampoco ha^r juQces sofioi^tes eo luf sala (del ^ ^erMeoí' y^jiutgtái- 
dos ordinarios pata de l)ir,4ós íntliaeraMeá ábúsói de Us^ pulqaerla^^ 
que son el verdadero centro .7 origen de )ee delitos^ y -pecados' «íKi- 



406 aAMO »B ]I0L#VM« 

blicosy en que se anega esta numerosa población, donde se ha pro- 
yectado y dispuesto muchas veces la división de cuarteles, y for- 
man de gremloe, sin qtíé jaMas tuviese eftcio, ni'haya podido con- 
seguirlo mi eficacia, auxiliada de la voz fiscal, y de las grandes 
utilidades que por consecuencia resultarían al rey y al público. El 
deseo y las ^obligaciones de servir á ambos me ha hecho meditar con 
detenida refletion sobte los retundios qiie pudieran ser oportunos 
y eftcaces ft desarfaig&t 6 tlismintiiT por lo menos en gran parte, 
los gravtsitnos' maltis 6 inconvenientos que se originan del inmode- 
Ttifio uso del-ptxhjttc qué de sitfo ló regulo inoiíetite si ftiera puro, 
y ide tm gtati númeto de bebidas, con rigurosas penas, y después de 
ftabetme fatigado el dlsbiltáo mucbas veces, aseguro & V. E. que 
no hallo sino dt>s'tiieGlios, capaóés áe minorar estos daños; el uno 
que al pulqtieto Sé le aumente el derecho de un real que desde el 
^ pvincipio paga la arroba por indultó ó permiso; de forma que se 

diese menos cantiilád por medio real; pues aunque sea bebida Itci- 

... ' 

ta y regional^ no puede numerarse entre las cosas de primera nece- 
sidad para la cohse/vacion de la vida humana; y el otro, que este 
estanco se formalice con las reglas correspondientes, á lo menos en 
las poblaciones grandes, y se pon^a de cuenta de la real hacienda 
un competente número de ministros, y empleados que celen las pul- 
querías y extingan íaé'xhorbltanie muchedumbre de tepacherías 
donde se confecciona el pulque y se hacen infinitos brebajes de cuali. 
aáaes tan nocivas que diariameate se oyen y ven las desgracias 
de reventar cotí ellas muclids indios y hombres de color quebrado. 

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- •' 15d. 

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* * . i • , * , • 

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' dR^doifMto|^i'44«» tntiet^sKs qaé ^n la acioalidad rinde este 
«aaao <lel<«m»ld, y -^n ^tt^ su magestad íúq encargó procurase dar- 
ta^l4 «uni«titd'pM{%l6, eegan !os< consuinos del pulque, tengo to- 
liiiEdfcltkpluy^éücituiti qtse laiéaórtii del derecho ^a igual en to- 
das partes donde hay aéíentOj polrqne á cscepcion de México y 
Puebla, en que cone por administración, y se exige un real de ca- 
da arroba, no es uniforme está iregla en los demás partidos, por 
abtsilpni) 6;«á(it»s ¡nial Uder^dos^ nssfiedto .(fe ^ue. eaia osdenátíza 
ifl^pfi^ir |)4iblb3afkPi.&;4ei.^U0 :ito .1 IM,. ¡r áfesde «1 principia» ¿el 
qMjaiio^^ ile .€||Btffbloalí^ vf QMiiiAnM^ cteiieídiD, ademas de Ifi 



BAMO DE PULQUES. 40? 

pensión que deben pagar los pulqueros del sitio y licencia con que 
venden al público por menor. He pasado á V. E. el espediente 
en que puse la referida providencia, i fin de que se sirva man- 
darla ejecutar, y que se arreglen á ella ios contratos de arrenda- 
mientos en todos los partidos donde haya estancos 6 renta de pul- 
ques^ y con atención á que por el segundo informe que me hizo el 
superintendente de esta aduana en 10 de Octubre del aílo próximo 
anterior, resulta el dcs&rden intolerable que hay en punto de tepa- 
cherias establecidas en esta ciudad y aumentadas á la sombra de 
algunos soldados de la guarnición, espero que V. E. aplique sus 
autorizadas providencias á estinguir semejante desorden y daño que 
perturba la quietud pública, y perjudica los valores legítimos del 
ramo por su menor consumo dentro de México. 

160. 

Remitiré también á V. E. otro espediente formado con motivo 
de las controversias suscitadas por el contador del viento de esta 
aduana, su yerno el guarda mayor y el teniente de éste, contra el 
superintendente interino á quien abiertamente desobedecen todos 
tres, procurando con tenaz empeño desacreditar sus disposiciones^ , 
dirigidas á poner en 6rden el romaneage del pulque, y el entero de. 
derechos en la tesorería, porque está justiñcado que abusaban del 
caudal, reteniéndolo ¿este ñn muhos dias en la garita de Peral villo, 
donde se cobran algunas partidas, y supuesto que no conviene por 
estas razones que el guarda mayor de alcabalas y su teniente con- 
tinúen en la comisión de pesar el pulque, que es verdaderamente 
incompatible con las atenciones del resguardo, propondré á Y. E. 
como medio preciso y derramado por el señor ñscal desde el año 
de 1762, que se estableció la administración de este ramo^ el nom- 
bramiento de un fiel de romana y un teniente suyo, para que solo 
cuiden con esactitud de pesar el grandísimo número de cargas de pul- 
que que diariamente entran en esta capital, y que así se repare la 
decadencia esperimcntada en los valores anuales, ya que han dado 
causa el abandono y mala versación de ios encargados de su re- 
caudación. 

161. 

En real orden de 34 de Mayo de 1774, dispuso su magestad que 

no pulsándose por el gobierno inconveniente en agregar los partí- , 
TOM. III — 51. 



dos de esta ciudad á la adminiaitraoioQ da ella, se ref iücari a9í lúe* 
go qae concluyeran los asentistas su arrendamiento. 

162. 

Las acertadas providencias del vireinato sobre la estincion del 
chinguirito y .los honrosos conatos del contador del ramo D. Joa- 
quín Javier de üria, por adelantar la renta causaron la espedicion 
de la real orden de 30 de Noviembre del propio año de 74, cuyas 
breves cláusulas merecen su transcricion literal. 

163. 

El contador del ramo de pulques de México, D. Joaquín Javier 
de üria, por adelantar la renta, causaron la espedicion de la real 
orden de 30 de Noviembre del propio año de 74, cuyas breves cláu- 
sulas merecen su transcricion literaL 

164. 

El contador del ramo de pulques D. Joaquín Javier de Uri-a, re- 
mitió ^on carta de 26 de Enero último unH certificación del produc- 
to líquido del referido ramo en todo ef año de 1773. ^ 

165. 

Por el citado documento y otros que aqut existen, se ha entera- 
do el rey del considerable aumento de este ramo en el mismo aBo, 
en la cantidad de mas de 40.000 pesos, debido únicamente á las 
acertadaff providencias que á impulso de las órdenes espedidas ha 
tomado V. E, para el eslerminio de los chinguiritos. 

166. 

Bajo de este concepto y asentando el espresado Uria, que si se pro- 
hibieren las entradas de tlachiques, como tiene pretendido^ serian 
aún mucho mayores sus progresos, me manda su magestad mani- 
festar á V. E. el aprecio que le hau merecido sus conatos, y que 
haciendo entender á Uria la aprobación de su conducta y vigilan- 
cia, procure V. E. en continuación de sus desvelos promover el 
eslerminio del chinguirito y otras bebidas prohibidas y la entrada 
de los tlachiquesy hasta donde alcance una prudente diligencia, á-fin 



KASIO D£ PÜLQVKS. 409 

de por estos justos y naturales medios se logra la conservacioa,pú- 
blica de la salud, la minoración de las gentes relajadas y viciosas que 
subsisten de estos arbitrios, y de aumento de una renta lícita y dig- 
na de Ta primera atención. Dios guarde á V. E. muchos años, 
Madrid, 30 de Noviembre de 1774. — D. Julián de Jirriaga* — Sr. 
virey de Nueva España. 

167, 

En otra real orden de 18 de Mayo de 1777, aprobó su magestad 
las disposicíoues del virey en cuanto al aumento de los derechos del 
pulque, su cobro y distribuciones, encargando que con la csperien- 
cia del aho actual^ se preparasen otras providencias para que desde 
el priucipio del siguiente se pusiese la contribución en la cuota que 
, opinó el fiscal á fin de disminuir los inconvenientes que acarreaba 
el vasto prejcio de esta bebida^ con que se embriagan mucbos d^ la 
plebe. 

168. 

En otra de 20 de Octubre del propio año, mandó el rey que en 
todos los partidos en que estaba en uso el pulque, se encargara su ma- 
nejo y recaudación á los administradores respectivos de alcabalas. 

169. 

En otro de 8 de Junio del mismo año, se contestó á la noticia de 
que aunque las entradas de cargas del pulque habían bajado nota- 
blemente, eran mayores los productos debidos al aumento délos de- 
rechos. 

170. 

Por otra de 20 Enero de 1778, se dignó su magestad aprobar el 
nombramiento de contador del viento y pulques de esta real aduana, 
hecho en D. Francisco Bastida. 

171. 

Aprobó su magestad en otra de 25 de Setiembre de 1778, las pro» 
videncias del vireinato para el establecimiento üb admkiiMTaeion 
de cuenta de real hacienda del ramo dq pulques.* 



\ 

410 RAMO DX ri7L^l7£8. 

172. 

En otro de 15 de Octubre próximo siguiente, concedió el rey al 
conde de Regla en remuneración de sus distinguidos servicios^la gra- 
cia de construir cuatro tabernas 6 pulquerías sobre la ordenanza, 
para espender los pulques de las haciendas que conopró á las tem- 
poralidades, con limitación de ser esta merced duradera por su vi- 
da, y del hijo 6 hija en quien recayeran aquellos después de sus dias. 

173. 

Su magestad confirmó en real orden de 28 de Diciembre del pro- 
pio año la creación de tres oficiales aptos 6 idóneos para el mane- 
jo del ramo, sin que se acordase en junta de real hacienda por 
la urgente necesidad de la proyidencia, y también la de que según 
la esperiencia y luces que vayan adquiriendo consulte el director lo 
conveniente en beneficio de esta renta, y de la economía con que 
se ha de tratar. 

174. 

En otra de 23 de Abril de 1779, fué servido el rey declarar que 
las facultades del superintendente D. Miguel Paez, en el ramo, 
eran las mismas de que gozaban en el de alcabalas, sin embargo de 
lo resuelto por el gobierno con dictamen de fiscal y asesor general. 

175. 

En la de 6 de Mayo del propio año previno su magostad al vi- 
rey auxiliase al superintendente, para que á sus oficios sobre pedir 
papeles y documentos que necesitara, se diese cumplimiento, y que 
este en el punto de jurisdicción, se arreglase á las reales resolucio- 
nes comunicadas en 17 de Noviembre de 1778. 

176. 

En otra de 19 de Mayo de 1780, aprobó el soberano el nombra- 
miento de oficial segundo y tercero de la dirección de pulques, de- 
ciarando ser amovibles. 

177. 



£1 virej^ D. Martin de Mayorga,¿ consecuencia de reales dispo* 
(liciones, impuso en bando publicado en esta capital á 20 de Ju* 



i 



4 



RAMO DI FtTLQlTXS. 411 

nio de 1780 á cada arroba neta de pulque blanco la carga de seis 
granos para subvenir en parte á las graves atenciones y urgencias 
en que estaba la corona, originadas de ia guerra que en aquel tiem- 
po sostenia con la Brit&nica. 

176. 

En 5 de Abril de 1781, al propio tiempo que su magestad apro- 
bó el nombramiento de oficial 19 de la dirección de pulques en D. 
José Rafael Muñoz, con el sueldo de 11.200 pesos anuales, fué dig- 
nado prevenir que por cuanto las gravísimas urgencias de la guer- 
ra é inmensas obligaciones que recargaban al erario, hacian in- 
dispensable el economizar todo lo que fuera posible, se redujera 
los sueldos de los empleados en el ramo de pulques, para lo cual se 
formase desde luego un arreglo general por los directores que el vi- 
rey con informe de lo que se ofreciese, remitiera á las reales manos 
para su aprobación. 

179. 

En reales órdenes de 19 de Febrero, 20 de Julio y 19 de Setiem- 
bre de 1782, mand¿ su magestad lo que sigue y va respectivamen- 
te distinguido, que el virey oyendo al director del ramo de pulques,, 
y al fiscal de real hacienda, determinara la demolición de los pues- 
tos nuevamente establecidos con inmediación á los seis propios del 
conde de Tepa, consejero y camarista en Indias, siempre que halla- 
se justa la queja de este ministro sobre los perjuicios que le inferían 
las licencias contrarias á la ley del reino y ordenanzas del ramo, 6 
informase con documentos lo que tuviera por oportuno, que mien- 
tras su magestad resolvíalo conveniente en vista del anterior infor- 
me, no se espendiese pulque en las referidas recientes pulquerías en 
caso de haberse construido con proximidad á las del mismo conde, 
por haber este representado A la real persona que á D. Antonio 
Basoco y al conde de Xala, se hablan permitido, sin embargo de la 
oposición de su apoderado, y de haber apelado, cuyo recurso no se 
le admitió, sujetándose únicamente el segundo á que destruirla la 
snya si en difinitiva se decidía á favor del conde de Tepa, que pre- 
via audiencia de los mismos director y fiscal, determinase lo justo 
en igual disputa del conde de Tepa y del marques de Castañiza. 



412; sjuiro 9» Fot^üjcs* 

180. 

En: otm de S4 de Bieiembre del pcbpio aüo^ aprobó su magostad 
la licencia concedida á D. Fernando Movéllan como apoderado de 
D^ María Tadea Medrano, vecina de Manila, para restablecer la 
pulquería denominada Solano, por pertenecer á un mayorazgo de 
que era poseedora la segunda. 

181. 

También aprobó su magestad en otra de 25 do Abril de 1783, la 
resolución del virey dictada acerca de !a duda que suscito «í1 supe- 
rintendente t). Miguel Paez, y se redujo á que este entendiese solo 
eñ lá recaudación de los pulques introducidos en esta capital, que- 
dando á cargo de D. Juan Navarro, los de los siete partidos inme- 
diatos á ella, y mandó en cuanto á las alcabalas de estos mismos 
que se actuase espediente, y* con audiencia de ambos directores, 
del fiscal D. Ramón de Posada, y parecer del asesor general, deter- 
minara el virey y diera cuenta. 

182. 

En otra real orden de 27 de Agosto de 1784, dirigió s» mog«stad 
una representación de los diputados de cosecheras de pulques, en 
que espónian loar grandes gravámenes que está sufriendo el ramo/ 
y el últimamente añadido de tres reales por carga, para la compos- 
tura y enipedrado de las calles. 

• 183. 

Otra real orden de 3 de Junio de 1785, hace relación á un espe- 
diente^ que se suscitó^ gobernando esta real audiencia con motivo de 
una instancia de los indios de Ciraguato, del partido de Maravatío, 
én que ponsta la real voluntad y las providencias de aquel tribunal, 
todo ló que es preciso insertar á la letra. 

• ;; 184. 

. .fi^ *2^ do Febrero de este año, núm. 19S, el físoal U^ reikl haoieiH 
da D: 'Samohde Posada, hizo prestente que desdóla publioaciou 
del JDatído4é 20 de Junio de 1760, ha estado en práctica ia pega de 



medio real en cada arroba neta de pulque, sobre la contribución an- 
terior, tanto de parte de los indios cosecheros de pulque, como de 
los que no lo son, sin qiie jamás sebay^ipiwirmido no hallicreo em- 
prendidos en el aiimeát^ de la coBtríbadoii. . . . j . ) 

Que en este estado los indica del , puebla d^ CiraguatOj de la a^f, 
caldia mayor de Maravatío, en un pedimientp de 31, de ;A£9st^ de. 
1784, renovaron la instancia que habian interpuesto. ^} aii;^ de 79^ 
antes de la pubücacicn del citado bando para Qo pagar derechos^ 
por el pulque que cosecbaI;>an. Pasado este espediente alj^cal, 
manifestando en 17 de Enero de este anq á la f^udjenciagobfirQqdora 
que 00 hallal»a en él la instrucción correspondiente para tpn\ar. pro- 
videncia defi&itiva en 6rden á la escusa d^ lp$ indios d% Ciraguatpi^ 
para la paga del ileracho del pulque, que deben efefitiyamente ,par, 
gar la pensión asignada en arreglo i las providencias da^as-por J^a 
dirección general de alcabalas; perd que sio embargo.^ les d^ia 
oír, si para no hacerlo tuvie^ren alguns^ escepcion legít^a: que sobre, 
las que alegaron en su citado pedio^ento de 31 d^ Agosto^ pidió el, 
abogado ñscal de la renta que informase c<xf|i jurame|ito el adminis^ 
trador de alcabalas deaquel partido qua aun nolo h%bia)ijecho{ que j^S 
necesario saber el número de magu^yes.que hay de sazón y se raspan 
en aquel pueblo, si aii producto jse reduce á .com,ercio, se consume 
entro ellos mismos, y si los invierten en el cambio, ¿permuta dei se- 
millas y decomestibles como ellos dicen: que todos estos particulares, 
contribuyen al acierto de .la resolución, y por t^uto se deben exa-. 
minar antes, manejando el asunto con suavidad^ y sin que intervenid 
ga la mas leve compulsión ú, los indios, como está prevenido en des- 
pacho de 22 de Noviembre de 1776, En cuya atención pidió que la 
audiencia mandase devolver el espediente á la dirección general, pa- 
ra que en estos términos previniese al administrador del partido que 
practique las mencionadas diligencias, que evacuadas d^ -tra^níttiü^ 
formando también las cantidades á que ascienden? las ventas depaU 
qaes, si las hicieren; isobre un cálculo pruden^ciat que con visladeutoc, 
do, y oyendo en forma á los naluralefs, tome la iprovidenoia éqiüta)^ 
tiva que hallare por ^OHVenientev otopga1í|do^io^ raoiirBos'^ae bnm^ 
pusieren para aquella super intendencia: gMeralde^realháckiida* 



414 SAMO DX PVL^VXS. 

186. 

r 

Hace también presente el fiscal que los indios de Ciraguato no se 
quejaren en ol dicho espediente dei asunto de contribución en el 
pulque, publicado en ei citado bando del año de 1780, y sin em- 
bargo la audiencia gobernadora en vista de la mencionada res- 
puesta fiscal, siu instancia de parte y espediente en que no se trataba 
de si el dicho bando comprendia 6 no á los indios; proveyó dos de- 
cretos del tenor siguiente: "México y Enero 27 de 1785.— Guárdese 
y cúmplase lo resuello por el Exmo. Sr. BucareH, en su bando de 
22 de Noviembre de 1776, en que están declarados los puntos y du- 
das que ocurrieren y pueden verificarse, escepto que haya alguna es- 
preso real 6rden en contrario, librándose despacho para que se ha- 
ga á los indios en los casos que los esceptúade la paga de dicha re* 
solución. Y habiendo en real orden en contrario informe la direc- 
ción, acompañando testimonio de él. — Herrera. — Luyando. — Vri- 
rar.— México y Enero 29 de 1785. 

Comuniqúese & la dirección de alcabalas este decreto que ante- 
cede de 27 del presente, para que en su inteligencia cuide de su 
cumplimiento en la parte que le toque, respecto á que el aumento 
de medio real en cada arroba de pulque impuesto por el bando de 
20 de Junio de 80, no debe entenderse con los indios qne, solo de- 
ben satisfacer la sesta parte del valor de lo que efectivamente ven- 
diesen en los términos que esplica el bando do d2 de Noviembre de 
1776, mientras no haya real orden en contrario, sobre loque infor- 
mará dicha dirección conforme á lo prevenido en el anterior decre- 
to, entendiéndose esta providencia sin perjuicio del despacho man- 
dado librar en él. — Herrera, — Guevara. — Urizar. 

187. 

Todo resulta del testimonio del espediente con que ha dado 
cuenta el fiscal, y el rey eu su vista desaprueba los dos insertos de- 
cretos de la audi^n^iü gobernadora, como intempestivos y opuestos 
á sus reales determinaciones, y manda que V. £. reponga el asun- 
to sin la menor retardación al ser y estado anterior que tenia 
eaando ose tribunal proveyó dichos decretos, y que difiriendo V. E. 
4 lo pedido por el fiscal de real hacienda, actúe el espediente y lo 



«AMO DK 7UL^U£|^. 4t^ 

deiermiae daudo cuenta de ellp para la aprobación de su mage^tad: 
de su real ¿rden lo prevengo í Y. E. para su puntual curoplimiea* 
to. Bio3 guarde; & V. E. muchos años. Aranjuez^ 3 de Junio de 
1785. — José de Galvez. — Sr. virey de Nueva España^ 

188. 

Ei nuevo c&digo de intendentes al folio 175, hablando de es^ ra- 
mOf dispone lo siguiente: 

189. 

Como en la mencionada aduana y en la de la ciudad de Puebla 
se cobra el derecho real que adeudad pulque á su entrada en ambas 
capitales, y la contribución que pagan las puiqUerfas donde se vende 
aquella bebida regional y que es pei^mitída á los indios por la ley 37, 
tit. 19 lib. 6 de la Recopilación, mando que se administre siempre en 
aquellas do^ ciudades este ramo estancado d^e antiguo, y que lo mismo 
se ejecute en todos los demás partidos de sus provincias y de las otraif 
á donde se han cstendido los magu^eyes, y uso del pulque que de 
ellos se estrae, á fin de evitar por este medio los perjudiciales 
abo908 y desórdenes quo en agravio de la pública quietud, causan 
regularmente los asentistas conducidos de su propio int0r^ y co- 
dicia; y para que en todas partes sea una misma la contribacion 
de este derecho, conforme á su origen y establecimiento i y ^e evit^ 
cuanto sea posible las confecciones y mezclas nocivas que se h^can 
<íon el pulque, destruyen la salud de aquellos naturales, y po^tanto 
las prohibiSla citada ley, ordeno también & los intendentes y ju^ 
ees inferiores que estén y visiten con mucha vigilancia las pulque* 
rías, y^ne hagan observar puntualmente la ordenanza publicad^ 
en 9 de Julio de 753, bandos y demás providencias que se han da- 
do posteriormente, y se espidieren en adelante sobre este punto, 
igualando generalmente la contribución establecida, y procurando 
esttnguir la9 tepacherias en que se hacen y espenden .ocultamente 
varios brebajes muy perjudiciales & los indios y denoas caitas d^l 

pueblo. 

190. 

Su magestad en real ¿rden de 1¿ de Abril de 1739, deueg6 la so- 

liciXud del reeeptor de pulquerías de Coyo9iC6n, dirijida á que ^ 
TOM. III. — 52 



416 &AMO DE PULQUES. 

le aumentara á sü premio un seis por ciento, con el pretesto de do- 
tar otros dos guardas, y asimismo el abono de 365 pesos que supo- 
nía devengados desde que tomb posesión de su empleo que fué el 
16 de Agosto de 1781. 

191. 

Concluida la historia cronológica del ramo, y antes de entrar en la 
de los productos de él. será oportuno tratar de los gravámenes que 
reporta diversos de los de su esencial instituto, aunque estos debe- 
rían disminuir sus rendimientos, como quiera que también se ha 
aumentado la esencion en virtud de reales órdenes, bandos y pro- 
videncias del gobierno, para llenar aquellos sin dispendio de la 
real hacienda insertamos estas por ser el medio de facilitar los ape- 
tecidos conocimientos. 

192. 

México, 4 de Marzo de 1767. — Por la junta de guerra de gene- 
rales que mandé convocar el dia 2 de Febrero antecedente, se acor- 
d6 en cumplimiento de las órdenes de su magestad, establecer arbi- 
trios para satisfacer los vestuarios de las milicias provinciales de 
esta capital y otras ciudades y pueblos del reino, y también para 
construir los precisos cuarteles en que alojar la tropa que es indis- 
pensable á la seguridad y defensa de estos dominios. Y supuesto 
que para los que se deben hacer en esta ciudad, se resolvió que se 
cobre medio real en cada carga de pulque de doce arrobas do las 
que diariamente entran en México, y que se exijan seis reales por 
cada cuarterón de paños de la fábrica del reino; mandd^ en conse^ 
cuencia de lo acordado, á el superintendente contador de pulques 
y tesorero de la real aduana, que cobren y exijan los referidos dos 
arbitrios desde el dia en que reciban éste decreto y lleven por 
cuenta aparte la de su importe que se ha de poner semanariai^en- 
te en arca de tres llaves de que cada uno tendrá la suya y se ha 
de dar con la debida justificación y claridad, siempre que se man- 
de por mí superior gobierno. — Ei marques de Croix. 

19S« 

Por decreto de éste dia me be conformado al aumento de' los 
dos granos y cinco sesmos de otro que Y. propuso en su anterior 



BAUO I>X PI7X«^UK8. 417 

dictamen de 24 de Noviembre último, para que agregados á un real 
un grano y un sesto de otro que actualmente so cobra por la en- 
trada de pulques en esta ciudad, su venta 6 iguala en los puestos ó 
pulquerías de número ó por el arbitrio 6 nuevo impuesto de mili- 
cias provinciales, su vestuario y cuarteles de México^ se reduzcan 
todos sus derechos á un real y cuatro granos: y que la esaccion se 
verifique desde el dia 1" del año próximo de 1777, en cada arroba 
de ingreso de cuya forma se estorbará la dificultad que de otro 
modo y con quebrados tendría el cobro, como ha sucedido hasta 
aquí, para lo cual tomará úliim(}mente las providencias oportunas 
al cumplimiento efectivo de esta orden como dirigida al logro de 
I«s intenciones del rey, comunicadas en la 27 de Julio último que 
comunicó el ilustrisimo Sr. D. José de Galves. 



194. 



Puesto en prictica el cobro indicado, según queda dicho, cuidará 
últimamente de pasar é mis manos semanaria 6 mensualmente, no- 
tas del pulque que se introduzca, comparándolas en número de car- 
.gas y peso con las que habían entrado en las respectivas semanas 
ó meses del año que concluye, para ir dando cuenta á su mages- 
tad. 



195. 



El espresado aumento de dos granos y cinco sesmos que con la 
antigua contribución de un real en un grano, y un sesto de otro com* 
ponen de real y cuatro granos, en que quedan todos los derechos 
■ reales y de milicias que debe pagar en adelante la entrada y renta 
del pilque, ha de recaer en el bebedor, y así se hará saber por me- 
dio de escribano de la renta á todos. los pulqueros 6 revendedores de 
esta bebida, que lo que se les exige, es en el concepto de que den 6 
puedan dar por cada medio real la porción 6 cuartillos que regulen, 
según lo han hecho hasta hoy, tomando Y. noticia segura para los 
fines que puedan importar, no obstante ser las medidas varias se- 
gún los tiempos y circunstancias de abundancia y conservación do 
esta bebida, de que me dará V. cuenta comparándolas también con 
las que hasta ahora se hayan verificado en los respectivos meses« 



41B HAMO Dt: VVLilXfEi. 



196. 



Queda comprendido en Iti escepcion de derechos d nuevo impues- 
to de milicias, pero en fin, de cada año se pondrá én Una bolsa ó*caj& 
la cantidad que le toqíie por el medio grano que se impuso & la en- 
trada de pulques, deduciéndola de la suma total que componga ^l 
derecho 6 cobro én que quedan todas las pensiones que reconoce 
esté ramo, y respecto á que resultan comprendidos el antiguo derecho 
real dé entrada, el de reventa, iguala 6 menudeo y contribución de 
vestuarios de milicias y cuarteles, en la cantidad del indicado real y 
cuatro granos que ha de cobrarse por una propia mano, y sin ñaa's 
trámites que la operación de rebatir de todo el importe en cuenta 
final de cada año el de nuevo grano de este último arbitrio para 
separarle de lo que toque á su mtigesiad deberán cesar y estinguirse 
las pensiones que este reconoce, como desde luego las mando estin- 
guir en su favor para que no se paguen ni en los ministros y subal- 
ternos que antes la llevaban por el cuidado del cobro y por ella -dar 
la cuenta y razón, todo lo cual prevengo á V. para su inteligencia y 
efectivo cumplimiento, dándome avisa de su recibo, como de quedar 
tomada la razón de esta orden en la contaduría de esa refal aduana. 
' Dios guarde fi V. muchos años. México, 30 de Diciembre de 
1176.— El B. Fr. 2>. Jlntonio Bucareli y Ursúa. — Sr. D. Miguel 
Paez. 

lf>7. 

El rey. — Virey gobernador y capitán general de las provincias de 
* esta Nueva España, que reside en la ciudad de México &c. En carta 
del mes de Marzo del año de 1776 disteis cuenta de que D.Francisco 
Antonio Arístimuño, siendojnez del real tribunal de la Acordada y 
privativo de bebidas prohibidas en esa ciudad, oshabia representa- 
do con fecha de 19 dé Julio de 1775, que á su ingreso en este empleo 
Irallfi en las cárceles del mismo juzgado mas de \m mil y qtiinientos 
reos, y la escribanía llena de causas corrientes y atrasadas, sin po- 
dérseles dar curso, porque los ministros subalternos que servían y 
estaban señalados, se hablan retirado por no gozar de los sueldos 
que tenían consignados en las causas de reos qUe se condenaban á 
obrajes y démas oficinas, á Cansa de h&iber cesado esta pena, pai'a 
cuyo remedio se v¡6 énia precisión de nombrar interinamente dos 



asesores^ tm abobado defensor, dos escribaaos y úés prooiiradbreB^ 
que eran tos asignados «ii real c6du)a deSl de DieiembrtQ de 1775^ 
eon lo cual en poco mas de seis meseapudo destinar 4^3 i presidia^ 
poner en libertad corregidos y compnrgados sías delitos á ciei^ió 
ochenta, doce muchachos á oficios, y condenando -á la pena de álii*^ 
mo suplicio á catorce malhechores, loi cuales ejetapiareshatííafíiserA 
vido de escarmiento al público que lo Tociferaba así: y reftriendd la 
grande utilidad que resultaba al es^reeado tribunatde la asistencia^ 
cuidado y desrelo de sus ministros y el aüvió de ios deÜDcnentes^ 
en el breve despaclio de isus causas, y lo neceBario «que era que hn* 
biese quien con esáctitud, esmero y desinterés desempefítf^e los en-» 
cargos y empleos c|ue eran precisos^ os Y>r<>P^o )^siF% 8a-9iit>8istenc¡a 
el arbitrio de que en cada arroba de pilque de lae que entran en 
esa capita),s¿ le concediese el itnípnésto ¿eun'gran^de real, {>ues ha- 
bitándose verificado en este ramo viítíMeis aútnentos'deisd^ que>e6ta^ 
l)a á su cuidado el estermino de bebidari prohiMdas, sufría la pen- 
sión el efecto que preparaba la« utilidades á mi real erario y ios 
^ismo sviciosos contribuirian insensiblemente, pero importan^ 
do sn regulación 15.377 pesos al ano, y siendo filecesario parala 
dotación de las plazas (cuyo plan acompaño) 7.000 pesos en esta 
forma: 1.200 pa'ra cada lino de los dos lasesor^is; otra tanta canti- 
dad para el abogado defensor; 800 pesos para cada nno de los dos 
escribanos; 300 para cada uno de los dos escribientes; otros itantfis 
i los dos procuradores; 350 pesos para ayuda de consta. delprimetOy 
quedaba el resto aplicable i tui dÍ!(posicion pái^a k^ necesidades 
'públicas que juzgase de mas nrgetite remedio, iaAardiendo vos qUe 
aunque conocidas y eran incontestables los buenos efectos que cau*^ 
saba el enunciado tribunal, «como que por medio de 41 y sus ¡minia- 
tros se evitaban las gravee ofensas quecontinuahiente Be «comatian 
y estaban causando los malhechores, y el dumetíto que había eon* 
seguido el ramo de pulques con el celo con que se ha procuradlo és- 
línguirlas bebidas prohibidafs,coii todo, ce^mo para procederse en It 
imposición de arbitrios 6 nuevas cargas, éífei necesario el tnuéhb ^1- 
no y pulso que envol\^ian, para que en él presente no se eféha^e dé 
menos cosa alguna, con dictátn^n del fiscal* tíe esta real audieviitia 
pretrenísteis al nominado Arístimunb fortaase 6 prefsentase un es- 
'tracto 6 plan circunstanciado de las ddtad^niefs que tenia aquella 
<íasa, gastbs fijos y everituales que sUfria, y de cualesquiera o»os 



4S0 SAKO 0K PVL^CES. 

/ 

caadates 6 emolumentos que entraran en ella^ para podef con pre» 
sencía de Codo determinar lo justo» y con efecto del estracto que en 
su consecuencia pas6y se reconocía que todos ios fondos de ia Acor- 
dada consistía en 90 pesos anuales con que contribuía el tribunal 
del constilado, tres mil esa cindadi y veinte que le daba mi real 
hacienda por guarda mayor de caminos, sin otro emolumento, que 
todo componía. la cantidad de 14.000 pesos, y que de ellos erogaba 
mas de dos mil y quinientos en la manutención del crecido número 
de reos que. tenia en las cárceles, que nunca bajaba de cuatrocien- 
tos^ y subia en ocasiones hasta seiscientos: 200 porque pagaba un 
médico: 100 á un cirujano, y 300 en que tenia igualada la botica 
por los enferjaoos que ocurrieran: 365 de la misa que diariamente se 
celebra en la capilla, para que se alternasen loa calabo£os y pudie- 
sen oiría. los delincuentes en el discurso de la semana: 750 que da> 
ban al alcaide y portero: 3.500 que se pagsCban de sueldos á vein* 
tido«s guardas de pié fijo eu diferentes parajes .y montes^ y en las 
composiciones de los caminos: diez pesos que se consumían en las 
guias, ejecuciones de justicia y mantenimiento de ministro ejecutor; 
otra igual cantidad eu los gastos de la oficina y habitar los caminos 
y otras operaciones, y 1.400 que duba al asesor, escribano y escri- 
bientes, que solo servia para que no estuviese todo suspenso el tri- 
bunal; pero no para la resolución definitiva de las causas, por estar 
determinado que hayan de ser dos asesores y su defensor los que 
intervengan; y eonclubteis vuestra citada carta diciendo que estas 
deducciones, importantes mas de 90 ps., manifestaban al juez de la 
Acordada como 9.600 ps., los que no podrán alcanzar á sufrir sus 
gs^oay subsistencia con ia modelación y decente trato que necesita- 
ba para salidas y demás ocurrencias propias de su oficio^ y que re- 
fiultaba igualmente que los dos asesores, un abogado defensor, dos 
esccibanos y dos procuradores, que por la espresada real cédula de 
^1 de Diciembre de 1765, estaba mandado hubiese ea el tribunal 
para el mas proatio curso de las causas, recta administración de 
justicia y alivio de los miserables presos, no subsistían en el dia con 
dotación, y solo á solicitud del mencionado Aristimuño, estaban 
eicviendo interinamej)te los dos actuales asesores y el defensor; pe- 
ro que como á todos los importantes objetos que tan completa-, 
dente cubria el enunciado tribunal de la Acordada, faltarían por 
iC09£ep.uei|cia necesaria^ si no tenia ministros dotados que ocurrie- 



RAMO DS PÜLQUSS. 321 

seti á 8U cnidadoy no daba al páblico ejemplar y escarmiento, y ^i 
no se castigaba debidamente á los agresores, el £scal fundado ea 
estas urgentes consideraciones os di6 dictamen de que podíais aec^^ 
der á la propuesta del mismo Aristimuffo, y mas á vista de que 
«in gravarse mi real hacienda en ningún mantenimiento de pri- 
mera necesidad, se ocurría á la dotación de los ministros y queda- 
ba sobrante para poder aplicarlo á otros destinos piadosos y ur<> 
gentes 6 que libertasen á mi real erario de algunas contribuciones 
que hiciere; pero que en el supuesto que me teníais consultado' som- 
bre la subsistencia de los ministros de la sala del crimen de esa au- 
diencia con igual arbitrio, añadió el fiscal le haría mas á propSsito 
y oportuno respeto fi que esta podía proporcionarse con otros aiw 
bitrios que al intento ee escogitasen y que el tribunal de la Acorda- 
da por su considerable utilidad m'erecia la mayor atención, y que 
se procurase obtenerle por cuantos medios fuesen posibles^ me -dis- 
teis cuenca con testimonio del espediente, á fin deque en su vista 
me dignase resolver lo que fuese do mi real agrado^ cuyo parecer 
con el espediente mandasteis pasar á vuestro, asesor general, que 
igualmente fué del mismo dictamen por los sólidos y urgentes fun- 
damentos que manifestó; pero que sin embargo^ considerando de- 
bíais reservar á mi real decisión la del propuesto punto de la carga 
de un grano de real en cada arroba de pulque, concluísteis dicien- 
do me lo hacíais presente acompañando testimonio del espediente, 
para que en su inteligencia me dignase resolver lo que fuese de mi 
real voluntad en inteligencia de que por los poderosos motivos que 
espresais siempre opinarais que convenia sostener este tribunal por 
ser el /reno de los delincuentes y el que aseguraba la tranquili- 
dad en ese dilatado reino; visto lo referido en mi consejo de las In- 
dias con lo representado al mismo tiempo sobre el asunto por el 
nominado D. Francisco Antonio Aristimuño, solicitando tuviese 
á bien crear dos intérpretes de idiomas que consideraba necesa- 
rios en su juzgado, los cuales por olvido no incluyó en el citado 
plan, y en los que en su inteligencia y'de lo infc^rmado por la con- 
taduría general espuso mi fiscal, y consultándome sobre ello en dde 
Julio próximo pasado, he resuelto aprobar, como por esta mi real 
cédula apruebo la consignación de salarios que con dictamen de 
fiscaideNssa audiencia y de vnesiro asesor- genrdrarhicídteís á los 
ministros y deptodientes del expresado' jhzgado dé la Acordada cotí 



4tS SA«^ »S tULQBSS. 

Cal da que so reéuzca el at bitrio que propusfateis de gravav con na 
f raDO cada arroba de pulques que entra en e3a capital á $olo me- 
dio real eii carga, por contemplarse produciría esle impuesto según 
•1 o&mpuco que se hace de iaa estradas de esta bebida» lo suficiente 
al ^n, para que se propone su imposición, lo cual os participo pava 
vuestra inteligencia y que dispongáis tenga cumplinúeuto efectivo 
esta mi real resolución, por aer asi mi voluntad, y que los referidos 
ealariofi se pongan desde el dia en que empiece i exijitse el arbi- 
trio, precediendo el que de la presente se tome la ra^on en la espre^ 
aada contaduría general. Fecha en San Ildefonso, a 30 de Agosto 
de 1777* — Vo el rey, — Por mandado del rey nuestro seüor^ «ín^ 
4oniü Veniura de Tur anee. 

198. 

Uno de los arbitrios que por ahora he tenido á bien aprobar por 
decreto del 14 del corriente, de conformidad con lo pedido por el se- 
fíor fiscal de real hacienda para costear la importante obra del em- 
pedrado y limpia de las calles de esta corte, es el de que se exijan 
desde primero de Enero del pr6ximo ano, dos granos á cada arroba 
de pulc^ue sobre los que actualmente contribuye por el preciso tér- 
mino de diez años, improrogable con ningún pretesto, y que para 
evitar los perjuicios que pueda inferir al ramo lo pronto de esta 
providencia, se reintegre del importe de los dos granos, cualquiera 
baja que se advierta en los prod^ictos sucesivos de aquel respecto 
de los de este año: lo que aviso á V. para que disponga su cum- 
plimiento, en inteligencia de que debe entrar en cajas reules la 
importancia de este arbitrio. Dios guarde á V. muchos años. 
México, 24 de Octubre de llS3.—Matian de Galves.—ST, D. Mi- 
guel Paez. 

199. 

$estf 4boi« úívt tti^oix Ale los pr.odj^jCtos y empleadi» de este 
Ta#no. 

200 

]>es4e{9 de Febv^o de 176a.«ii qAie ces6 el ultimo arxeadaiuieD- 
;o,por miexe ^ISos de D. Juan Maniu de Astis, ea Us.SOO pe&v^s, 



• • - « 

que ha» reudido esta real aduana hasta fin do Junio de 1791, por 
lo respectivo al ramo de pulques, lo siguiente: 



Años, 



Arrobas netas. Froductos toiaUs. 



f • • • • ^^i^^ 



.> s. 



A un tomín por arroba. 



( 1763 Desde 9 de Febrero. 

•M764' 



A 1 tom., Igr. i id.... 



17^5 . 

1766 . 

M767'. 

1768 . 

1769 . 

1770 . 

1771 . 
11772 . 

1773 . 

1774 . 

1775 . 
(1776 . 

A 1 tom. 4 grs. id 1777 

Altom. Sgrs. id...:. jJJJ^ ; 

ri780 ! 

i 1781 

A 1 tom. 11 grs. id -j yj^^ ' 

11783 [ 

^784. , 



A 2 tom. 1 gr. id...^.. - 



\i 



1765 . 

1786- . 

1787 . 

1788 . 
•1789 . 
1790 . 

1701 HmU fln de Jttnio. 



1.879.972 i 

2.Ótó.008 

1.948.086.}- 

1.856.085 i 

1.836.580- 

l;795i.787 

1.840.087 

l:724-.4»5 

1.685.985 

J. 70 1.623 

2.060.430 i 

2.214.294 } 

2.471.334 } 

2.667.307 

2.744.593 

2.891.651 

2.985.495 } 

2.595.406 . 

2:602.880 ■ 

2.698.451 

2.653.914 

2.512.03a i 
2.247.669 
1.C03.440 
1,692.8P7 
1,964.127 
1.865.16a 
1.861.267 
923.389* 



i 

\ 



247.210 
269.D'87 

. 267.194 
245.470 

• 250.112 
246J6a 
252.350 
236.662 
231.895 
233.392 
282.660 
303.096 
338.922 
365.828 
457.432 
611.018 
528.681 
536.481 
023.620 
646,505 
635.834 

65.4.180 
585.330 
417.677 
414,675 
511.493 
485.719 
484.704 
240.465 



7 O 

2 O 

1 6 

6 6 

7 6 



5 
5 



3 

8 



6 9 

5 1 

6 2 
6 11 
5 4 



7 
4 
1 
O 



O 
6 
4 
2 



3 11 

2 6 
O 3 

3 6 
T 1 

V:* 

4 8 
7" 6 

4 O 

6 6 

5 9 

7 7 
7*8 
— í 



. Total..,.. 



* . . . • ■ . 



61.361.804- 11.494.377 4 10 

«1 i« ••«« i 



Nota: Que con los seis meses últimos se introdujeron 963.286 

j \ 

arrobas .10 libras, que dejaron de derechos 250.855 pesos^ 6 reales, 

1, , . • • ' . 

1 grano. 
Otra: Que en los valores totales es^resados^ se inclpye el pro- 
. ducío de los impuestos que sufre el ramo^ . 



Valores enteros que ha producido este ramo en iodó'el reino des- 
de el año de 1765 hasta el de 1777. 
Años. Valores, 



1765... 373.208 3 

1766 352.123 6 

1767 i 379.268 4 

1768 .Mv....f ...•.,,...•..•..,.... 340.099 5 

TOM. III — 53. 



6 
9 
9 
7 



424 RAMO D£ FCLQUeS. 

1769 3d7.447 4 t 

1770 ^61.554 O 8 

1771 449.077 6 II 

1772 376.407 7 4 

1773 423.844 3 7 

1774 433.154 2 1 

1775 468.888 7 6 

1776 - 488.053 7 1 

1777 : 617.564 O 3 

Total....... 5.330.393 4 2 



Valores enteros^ gastos y liquido que ha tenido el ramo en todo- 
el reino desde el año de 1778 hasta el de 1790, iyiclusive. 



Añas. 


Valar entero. 


11 


Gastos, 


10 


Líquido, 
629.176 3 




1778 


709.252 


5 


80.076 U 


1 


1779 


814.755 


6 





69^11 2 


9 


744.944 3 


3 


1780 


818.470 


3 


9 


76.071 





742.399 3 


9 


1781 


972.169 


2 


5 


82.015 





890.154 2 


5 


1782 


951.013 


7 


8 


65.041 

• 





885.972 7 


8 


1783 


997.816 


2 


4 


64.379 





933.437 2 


4 


1784 


985.659 


2 


4 


83.001 





902.658 2 


4 


1785; 


978.881 


2 





66;671 2 





912.210 





1786 


693.456 


6 


6 


59.402 1 





634.054 5 


6 


1787 


638.356 


4 





57.062 5 


6 


581.293 6 


6 


1788 


893.815 


6 


6 


56.036 3 





837.779 3 


6 


1789 


879.592 


4 





56.359 6 





823.232 6 





1790 


745.331 


5 





56.105 7 





689.225 6 





Totales... 


11.078.572 


2 


5 


872.032 6 


1 


10.206.539 4 


4 



Lista de los empleos y sueldos de los individuos de la aduana ctti- 

pleados en la renta de pulques, 

■ 

Superintendente... ...» .'..*, 1.000 O 

Contaduría. 

Un oficial , , . • • • « « 800 O 



Garita de eniradas. 

Guarda mayor I.IOO O 

Primer guarda escribiente 700 O 

Segundo , 600 O 

Tercero 600 O 

Caarto 600 O 

Primer guarda avaluador 550 p 

Segundo 550 O 

Dirección general de lo foráneo. 

Director gen eral « 1.000 O 

Fiscal de real hacienda '. . • 400 O 

Contaduría, 

Oficial primero 600 O 

Segundo 500 O 

Aduanas foráneas que se manejan con sueldos fifos. 

PUEBLA. 



« « 



Administrador 1.900 o 

Contador ,. 400 o 

Oficial mayor ' 50 O 

Segundo ,••.••• 65 O 

Oficial primero de guias • 50 O 

Segundo • 65 O 

Besguardo, 

Guarda mayor. • • • • • • • • 1 300 O 

Primero y segundo cobrador 4 .300 ^.., 600 O 

Tres guardas á 318 ps. 3 t 955 1 

Otro....... ........... •..•.... 136 7 

Pesador - 1 3 « 7 



Receptorías» 



\ 



Amoeoqne,eD virtud de Ja ut)ion de rentas sehaucon- 
aderado de sueldo fijo 100 O 



^26 BAMO DK PtTLQtrSS. 

Oajaca. 

Administrador.. ; . *. / 400 O 

Contador . « .'• 200 O 

Escribiente : • • . . 400 O 

«... 

Resguardo* 
Guarda mayor 100 O 

Tepeaca, 

m 

Administrador -. 600 O 

Contador *. '. 200 O 

Besguardo. 
Cabo principal 250 O 

Toiuca. 

Administrador •. ; 400 O 

Contador 250 O 

Tenango, receptor 184 O 

Tehuanteptc* . 
Administrador 58S 6 

« i 

^ • ■■«■* • 

Zacatlán. • 

Administrador — ■. 203 O 

••••••"» • ,, 

Jipan, 
Administrador 477 O 

Püchuca, 

• • • 

Administracjor.... ........ -f^.».». ***«a.«.^. »......,.. .. 704 2 

' aduanas que sirven al tanto por cienfó, 

Yxmiquilpan • . • • • 25 O 

Salamanca. ..••••..•...• •••••••••».•• 20 O 

Zimapan ^ •••- .••... » 45 o 



BAICO DJB PULQVS^. 487 

Malinalco so o 

Cadereita. . • • Id o 

Zultepeque •••• « ^. €5 O 

Attixco....< • 18 O 

Tehnac6n • • . . . •^. . • l 15 o 

Hnajuapa • •.... 20 O 

Tulancingo 16 O 

Huejosingo 17 O 

Maravatío • 14 O 

Teposcolula ••••••• 25 O 

Acámbaro 40 O 

San Juan de los Llanos 40 O 

Cuantía Amilpas 35 O 

Tochimílco 18 O 

Huíchapan 16 O 

Receptorías. 

Tula 15 O 

Tescuco. 13 O 

Chalco 15 O 

Jochimilco. •• • 11 O 

Tacuba 10 O 

Cuautitlán y 2¡umpango el diez y seis por dente sobre produt* 
tos de la cabecera y el quince sobre los de la Receptoría de ZÁira" 
pat^o. 

COTOACAN Y MEXICALCINOO. 

El seis por ciento sobre los rendimientos de la primera jurisdicción^ 
y. el once por ciento sobre los de la segunda, 

Guadalupe i ........ 7 4 

México, 23 de Mayo de 1792. — Carlos de Urrutia. — Fabián de 
Fonseca. 

SUPERIOR OFICIO DS APROBACIÓN. 

A los ministros de estas cajas, nada les ocurre que afiadir sobre 
la descripción cronológica del ramo de aprov^echamientos que con- 
siguiente al oficio de V. SS. de doce de este mes, les pasé para su 



428 aAMp J>M PUI.^<f£«. 

censura, y ant09 bien oiQ tie.nen manifestado qu^en elUse encuen- 
tra puntual razoixdel origen reciente y e>stado. activa I d^l raiao; lo 
queáariso á Y, SS. parA$uinteligencia,jdevQlyiéndQles la e9pre8ada 
<ibra.4- Dios guarde. á V. SS. .muchos años. MéxicQ> .^0 de No- 
Tiembre de 1799, — ELcondt deReviüagigedo^'^^ieB. T). Cirios d9 
Urrütia y D. Fabian.de Fonseca. . 



% • • • • • 



♦ • 



-ér?M^^ 



•» • . . 



APROVECHAMIENTOS. 

1. 



Aunque bajo de un pié errante y contingente, es ramo del erario, 
con el nombre de aprovechamiento, todo lo que por razón de ganan- 
9Ía entra en las tesorerías reales de resultas delaumento de cauda- 
les invertidos en la compra de algunos efectos que después se ven- 
dfiu por haber cesado la causa de su provisión, y no ser necesarios, 
6 co4j)o sobrante de lo que de cuenta de su magostad se conduce i¿ 
Europa, bien que este mismo ramo está sujeto á. pérdidas por su 
pra¡^ esencia. 

2. 

Las partidas de él se cargaban 6 databan en el de lo estraordina- 
rio; pero después se di& nuevo m(?todo en la instrucción práctica y 
l^róVisíonal en forma de advertencia, hecha por la contaduría gene- 
ral de Indias, y aprobada por el rey en 9 de Mayo de 1784, ponién- 
dose separadamente^ como se ha verificado desde el año de 1786, y 
subsiste hoy. 

•: ' . ' .^v . • 3, . 

Por consiguiente será oportuno asentar á Ja letra los párrafos 
treinta y tres y treinta y cuatro,, que dicen así: 



.33. Hay UÚ4. edp«cie de ramo^ qtíe no lo son propútn^Qt^s, $ino 
¿guradoa, ó una especie de cuentas generales, que ajl^ásao 4ÍAtin- 



tés r6^e6tos y sirven pata mati tener ta debida di«l(fl6ioil 'áé \M qtu» 
son propiamente ramos. 



5. 



■ 4 • 

• ' .k, 



34. Una cuenta de aprovechamientos sirve pátaJ den¿is per A- 
das 6 utilidades que no corresponden á ramo determinado^ 6 tió-ée 
les puede aplicar en tiempo oportuno: Verbi gracia, 1á qüó sé gúotí 
6 pierde en los efectos de tributos, "si se venden despueá dM año que 
se recibieron, y lo que se gana en el cambio de la plata fuerte por 
la macuquina. Estas y otras cosas semejantes piden una cuenta ge* 
neral, y figuran un ramo aparte, duyo líquido fipal, ha de seguir las 
reglas de los ramos primeros y $e abonará á la cuenta de real ha- 
cienda, cargándola á la de aprovechamientos para igualarla, 6 si el 
.liquido es contra, la real haoicuda porque las^pérdidas hayan sido 
inifts que las gauanoias, se cargará su. resto en, la cuenca de real ha- 
^úenda, y se abonará á la de aprovechamiento?^ pajra CierTar é igOA- 

Iar..éfl4í^. . . 

6. 

Productos de este ramo en el quinquenio dé ochenta y seis á 
noventa. 

Años. Producto líquido, 

1786 .' 7.M5 3 O 

1787 23.950 O O 

1788 6.184 O O 

1789 5G.799 O 

17-90. ....•..;.-• 14.305 O O 

Total. ' 108.983 3 O- 

■ • < •. 

7. . • , 

Este ramo corre por oficiales reales,^ por consiguiente' no ii^rhe 
gastos de administración. México, 12 de Noviembre de 1792. — 
Carlos Urrutia. — Fabián de Fonseca. 

-. I •» 



m % 



SUPERIOR OFICIO DE APROBACIÓN. 

Solicitaron V. SS. en oficio de 12 de este mes, que lá desbripcloh 
cronológica del ramo de alcances do cuentas, que con él tne acom* 



4S!0 APROYJBCHAXIEVTOS. 

pañaroQy la pasase & los ministros de estas cajas, para qae esponiéo* 
dome lo que se les ofreciera, en su vista se la devolviese para per- 
feccionarla, caso que se les ocurriese algo que notar. 

Efectivamente, condescendiendo con la solicitud de V. SS. se la 
.dirigí, y COA fecha de ayer me tienen manifestado que nada se les 
ofrece añadir; por lo que la devuelvo á V. SS., espresándoles dicha 
espxesion para su inteligencia. — Dios guarde V. SS. muchos años. 

México, 20 de Noviembre de 1793. — El conde de Revillagige- 
do, — Sres. S. Fabián Fonseca y D. Carlos deUrrutia. 

ALCANCES DE CUENTAS. 

1. 

Como los ministros á cuyo cargo corre el cobro y administra- 
ción de real hacienda, están obligados á dar cuentas, y éstas suje- 
tas á una glosa y calificación en la contaduría mayor, todo lo que 
resulta á favor de su magestad en esta operación por equívoco, 6 
indebido cargo hecho por aquellos al erario, constituye un ramo 
que se llama de alcances de cuentas. 

2. 

En 5 de Octubre de 1552, se espidió á Alonso de Estrada una 
real instrucción, en la cual se encuentra el párrafo siguiente: 

Habéis de tener libro aparte, donde se os asiente 6 haga cargo, 
por Rodrigo de Alvorn6s, nuestro secretario, ¿ quien enviamos 
por nuestro contador de las dichas tierras, así de lo que hubiere 
desde los dichos oficiales del alcance que en ellos fuere hecho, co- 
mo de lo que nuevamente viniese á nuestro poder por razón de los 
derechos que nos pertenecieren en la dicha tierra. 

4. 

En 12 de Enero de 1718^ se libró una real cédula que obedecida 
por el virey marques de Guadalcázar, la comunicó al real tribunal 
de cuenti^ en 6rden de 3 de Julio del mismo año, cuyo documento 
6 )^ letra es del tenor siguiente: 



MSJQAVOBS 9S CVKHTAS* 431 



' - . , , 



I • 



5. 



■l:l ' : • • • ' V T 



iiador y cftpitwa genaral áe la^ PcoyiociM de.Nae?[a^Gspnfíai-y pr^^ 
s^entQ.dé mi üeq.! . 4tfdiencij» .^' ^Uaceiimi^ ocjuaejo n^al de laa In^ 
fJáftSy «obstcwf^ridp'T CVflitAdo deloofrtO apcoveoheilkiento q-ue se 
iMir seguidlo á.^li:b^iQQdfi,por>lo Que ¿oca á(mi tribuaal de dientas, 
que i^sid^c^a 'esa ciu4a4> desde dtt fuudaciony epnA>r]i^e.á i<> que 
parece pot las cuentas que los coiitadores de él ban enviado al di- 
oho QAÍ><xms0)o^ teoMüda^ & los oficiales de algunas de laá dajas. que 
c^P/.en.ffu dísiritp^laesimidad que han oobfado, y hecho meter en 
^Uas,' procedida *die! resultas: y aldaoües de ctienlas, es tan flaca y de 
poea' consid^f Acion^ queai» suple con mucha suloia á los salarios y 
otros gastos que de mi hacienda han hecho ellos mismos desde qué 
fueren á esa tierra, de manera que por lo presente tan solamente se 
conoce el menoscabo de ella^ y no consta de útil ni aprovechamien- 
to alguno, á que no se deber dar tugar,* y níSiS si' se hubié'se j^erdido 
alguna hacienda mia, por omisión ú otro cualquier defecto; y asios 
mando que deis 6rden en el dicho mi tribunal, para que se cobre y 
haga cabrar deouáli^sqttiera persona qtré ta deben cualquier ha- 
eieiiQa;inisi:deiEesuita6^y alcancéis de-cnentás, 6 eh ottamanera, en- 
t0Váiidolo8í ñé toáo coin'inuclia partíoulfeiridad y áteación, y '<li8tin-í 
cibn> pidietido' paraeii^ á los dichos contadores razón del eátado 
qoe eMo tiene, -á' los xjtte leirmando os las d^h con toda puntualidad; 
y lútbiéndolo^becboy cbnstadó por ella estar pendiente y por aoá- 
b^F algunos pleitos^ tocantes* á yui harcienda, daréis asimismo órdeti 
para que con toda br8\Eedad los fenezca, y acabe mi ñseal que es 6 
fuei» > de mi real ^ndieacta,; y se entere á mi real caja, de Jo qaé 
por esta ifasíonira^ tocayo y pudiese pertenecer, sin lo dilartat ni alar- 
gar por ningún caso .q a0 sea> por el riesgo que cada día corre de 
moricao y aus<rt;ttAa:3e; los detkddres, sus hecediros y fiadores, para 
cuypielehQt^iharjeis J^s difUgenci^s nec^saria^^ y ine. iréis daqdo avi- 
dalo jqae: se áéere haciendo, para que yi^to en- q1 dicho di consejó, 
pfoveft el reai90io que ^uyeoga» : y porque á mi servicio y buen 
reeaudo/d^tR^real h^keienda conviime saber el estado que tiene 
^ 0niadeliint^> ttívtere lo que toca y puede pertenecer de resultas 
y alcABCQs de- cuent^u^, y lo que se va hacieqdo 6 hiciese en su eje- 
cém y cobranza, os mando que en cdda un año, después de hecho 

TOM IIÍ. — 54 



4n AI^CANCSt »« CXmHTáA 

%l encaje y despacho de flota, pidáis á los dichos contadores rela« 
cion de lo que han hecho cobrar y meter en mis reales cajas, de 
k>9 dichos géneros, y \o que no s«- halnese oobrádo, la«r diligen- 
cias que en ello hnbierea beciifO, para qMeon eHt i>edaift proveer- 
del remedio necesario eD W que huWe^o omiston, dosouido é na* 
gligencia, y darme aviso ehs le qoe convittriteí^'pFOveer y-remedia;*, 
lo cual os encargo iado que acudiréis- á eHo adelante, c<Mno creé^ 
lo habréis bocho hasta aquí' cumpliendo cmi ínt obMgaéton de voesi- 
tro oñoio. Y de esla mi eédala han de ' tqmav la- rason tos ooa^- 
tadom del diohomi trilmnal pam q\X9 te tWBfgátt de tc^efietia 
contenido, y la guardM- y onmplsin seguid y como eti élh, m^é^ 
olavan. Veobajen Madvidi, & Ii^de En«td' d» IdlS alloe.-^ ITd* éí 
^e^.-r-Pof nfeandadodel rey nnesfrp seUer, Juan^ Rui» cf» Con* 
irteras. 

6. 

7. 

^*Sl i^El¥,-i-Miaoonlad<wesjdí».eiwitaft4bl tcttmnat de dba qpm 
rcvsjda e» l^ioiiÁdad d4 Mésiioe^eit la>NiiMyja Bapefia». Baltasar Pin^ 
t<» de Aipt^i;6«i^ eu c^rta qn^ esi^ribi^ iJ^, Fwxmod^ QaaiUa^ psai 
s^p^te de m ife^al coais^jo de l^ IndiM| sei«$r'e h>, (inA^ resuU^ día 
l^-^pe^ta9 qu0 tomb á. 1^ efioiales; i»i]fiíSí pn«riui^.de GoateoMir 
l^y que d^benfi.mireal ha^iJsnda 664¿7fdrl. toatonee que tmúaa 
fuera, de )a ceja; y babiéadeee Titta.plE^P' Iok del dióho ná caitsejír. 
d& la» Indias, juntamente cun lo. que tíniest«. ra£<m dejóypidié et 
IÍQi D. Diego Gron^aleZ' de Cuencas y Comteras^ mi fiscal en é(l, 
he tenido y tengo por bie»' de remUivo^ ^epia ds>ia dieha cartxss. 
como lo hago, para que jiiiitameiit0 con Itt telaGioii' que v«^ oott 
ella la veais^ y especiaimeitte et captráto^iqtietmíMéelialciiiiedCftie 
se hi2o á los dichos^ rads oficiales reale») y dinero que traían flur« 
de mié reates cajas, yicomonriqneis^emí mi> virey áetst veitie)y<jliiii- 
tadé hacienda, stéonvencfelnOrafti^ap^^oiiaA que haga* averiguas, 
ci^n de ello, atento al gravea delito y engailo que' e* eeto' se ín* 
cfuye, y proVéais lo que mtísí convenga- al'benefltfiféí (fel mi real ha>^ 
cienda, buena cuenta y administración de ellis^v y de> 1» que» 'éti estií 
punto r«solvi(5red6S' y ejecnt4rcdes, me aíVisarets^ ITeiiAlt^ett M^ 



▲A^CAirCBS DK CVlSKTAS. 438 

dridy á 23 de 1620 anos. — Yo el rey. — Por mandado del rey nues- 
tro fofior. — Pedro de Ledesma. 



\ 



8. 



La piimefa partida qun benfios escontrado en las cuentas de ca- 
ja :glosaiiaB por el tribuDaly e$ del año de 1650, caque se ha* 
c6a capj^o loe oficiala» reiriee de 7621 pesos^ que resultaron en 
Aquel afSa^ infiriéndose de esto que sin embargo de aquella ins* 
trucciciii, 4 iio se puso <n práctica hasta aquel tiempo^ <S do hubo 
alcanocM. . 



9. 



Sobre estas cantidades que entraban en la caja, estaban situa- 
dos los sueldos de los empleados en el tribunal de cuentas. 

10. 

Tá áé deja ver qué este ramo no puede tefter valores seguros, 
potque estos dimanan de aquellas patlidláá equtvócaá. 



^ 11. 



Productos de este ramo en el quinquenio de 66 á 90. 

Áño9. Producto; 

• 1 

17S6 , e.082 5 6 

ir&T «842 O 6 

17W...; 10.913 3 O 

1789 517 2 O 

1790 J 24.776 5 O 

TotttU.... ««.' 47.182 

Afiooomun... « 9.426 3 2 



^'•^mmmmmmm'^r^mm 



12, 



E8t««mnitfn0f8«£rfiáiigi»Ca»pOT eoirer su cobranaa por «ficiarlea 
ff6átes,y 8érlo'úeni3:anbra ¿i la ttaogá die lotf gástols .del tribunal de 
Mixicor 'W de N a fcrtwlütee de 1792. — Fahimn de Fon^ 
U'^C¿triba de Urtuimí • 



434 AIXA.VCMS DE CUKKTJJI. 

Superior oficio de aprobación- 

Pasé á los ministros de real hacienda de estas cajas, según V. SS. 
solicitaron en oficio de 9 de este mes^ la descripción cronológica del 
ramo de bienes mostrencos que * han trabajado; y en el suyo de 
ayer me tienen manifestado que ieida con toda rdfl^xíon les par 
rece hallarse completa de todas la«tioticilift conducentes á su per*^ 
feccion, y ló participo á V. SS. devolviéndosela párá sü gobier- 
tio. — Dios guarde ¿ V. SS. muchos aiios^ México, 29 '^d'e Noviem- 
bre de 1192.— El conde de Remllagigedo, — Sr. D. Fabián d« 
Fonseca y D. Carlos de Urrutia. 

PIENES MOSTRENCOS, . 

1. 

Llámanse bienes mostrencos Ids muebles 6 semovientes, que 6 
baa estado dcsnudos.de dueño, 6 andan perdidos sin conocerse 
aquel. Bajo de ciertas solemnidades se aplican á su magestad 4 
quien pertenecen por ser señores universales, como lo esplica un 
pabio político, hablando de la mente de nuestra legislación. 



8. 



H' ' '^ 



Esia $obr6 la materia tiene dictadas varias disposiciones in- 
sertas en el. ^6digo de Indias^ y son las , leyes diez y ocho, título 
veinte, Ub|o primero; nueve, título quinto, libro quinto y seis, título 
doocilibro oqtavo^cuyo tenor es como sigue^ una en pos de otra. 

■ 

O» 

Dice la * primex^ /'Ordenamos y. iband^mos á los vireyes, pre- 
sidentes, y oídore;;. de Jas audiencias reales; que no consientan en 
sus distritos ntjurisdicciones que los comisarios, tesoreros y otros 
oficiales de la santa cruzada, pidan, demanden ni lleven los bienes 
de los difuntos aeintestados, ni él quinto ni otra cosa alguna de 
iiUos, aun-qii|B no dejen herederos conpoidos, ni i loa mostrencos si'al- 
günds hubiere en laa Ipdias/ni haganmolesxiasrni'Tejacteiies á'los 
tañedores de tale» bien^b, y si de hecho lo íiitéiftareD, se lo prohibiQ 
qye Nos por b presente les mandamos que así lo guarden y coiQti 



BSMJXMS iCOSTUSireOS. 4 36 

|>lan; á los eclesiásticos pena de perder las temporalidades y natu-^ 
raleza que han en nuestros reinos, y de ser habidos por ágenos, y 
ostrafios de ellos; y ¿ losJegOff depérSiméntó de*- todos sus bienes 
para nuestra cámara 7 fiacoi'^ 

4. 

SeQal de tronca^ que. es (a oveja oreja? cortadas, prohibimos ¿ los 
ganaderos que la tengan eu sus ganados, por U facilidad 9pn que po- 
drían h^cer suyqs Iqs. ágenos,, P^. 9l^^ ^^ 9^ ,t^l .señal tuviese, 
pierda el ganado, q^ie apUcamos al consejo, y. si alguno tuviere esta 
por señal, m^ijtd^iQcs .que Ip haga otra para .^uits^' ^ ^}}^^ Y cono- 
cer la diferencia. 






5. , »' 



En las cobranzas de bienes* mbstrendoii, cuyos ditéños no pare- 
cieren htsckfts las diligencias qiié sé manda por las' leyes de nues- 
tros reinos flé Castilla y pertenece £ nuestra cámara y fisco, tengan 
nuestras Justicias y oficiales reales mñchó cuidado, y no consien- 
tan ni den lugar que los tesorerosly recaudadores y otras personas, 
i cuyo cargo está la cobranza de bienes de cruzada, cobren cosa al- 
guna, si no fuero por cédula nuestra, señalada de los de nuestro con- 
sejo de las Indias, dando las órdenes qué cónVéngan para lo susodi- 
chOi y güfifdese la ley diez y ocho, tituló veinte,' libro primero, y 
la once, titulo quince, libro quinto. ** 



^» •• • • ',..7 ; 

* V r 



El contetiído de ésta léy, es como sigúé: 

^*EI ganado mostrencéíqüe no tuviere dueño y sb hallare en los con- 
scjos 6 en cualquier d¿ ellos sea depositado en' personas llanas y 
abonadas, y pregonaÜo en las ciudades^ comarcanas, y si de un con- 
sejo á otro no constare del dueño, sea y sé aplique para nuestra cáma- 
ra y los oficiales reales lo vendan, haciendo cargo el contador al teso- 
rero y procediendo en esto como es costumbre." 



'. j"^- .. .: • ' '■ .i 



En 24 de Nbvienibre <te Sdfii, se es)^idi6 Ik téál cédula; del tenor 
siguiente: 



4S0 BtVHKi 4f<Nn4tKiteo#. 

8, 

A 

«'£i prÍDOipe.--*Oftoiidflsdfl^iiÉ)pered«r^ytaR aefiéT, qtie NsUi» 
en la Nueva España, á Nos se ha hecho rvlacioB que Toaotrostuiaw 
por costumbre cuando tomáis algunos esclavos y otras mercadurías 
por perdidas de rematarlas en Ik almoneda, y depositar el precio 
que se da por ello en persona cual nombra aquel para quien iba 
consignado, y que se vende y remata la tal cosa 6n menos de lo que 
vale, de que la hacienda de S. M. es defraudada: y visto por los 
del consejo de las Jndias, '^qn'eríendo proveer eti ello, fué acordado 
que debía mandar dar esta mi cédula, para vos, y yo tüvelo por bien, 
porque vos mando que desdé a(^ut adelante *cada y óuando hubiere 
desde tomar alguna cosa por perdida veáis que se tome coniforme á 
justicia, y á lo que por S. M. está'- proveído, y mando y lo que ansí 
tomáredes por perdid0| lo veyadais y rematéis en públioa almoneda, 
Hor todo lo m«!LS que s€^ piieida4J\apieQ4o para ello tod^ Jas diligeüo- 
cij^ que coi»^vangani de auerie^u^ se venda en su justo valox,, y ^ 
jptr^cio de ello I0 jiouga^i eo If 9aja áe Ja3 ti^es llaves qua en vues- 
tro fiúdw est4,.sin depositar l&.eii persoiMi alguaa. " 

■ • 

Par carjta.cicular de veiatimu) 4e Octubre de-seiecientosoobent» 
y dofi, se dispusp queUa justidjeis pubJiguen por bando en sus juris- 
dicciones que quien hallare bienes queiu) teiigaa4u«fto eoi)oci4o, \9% 
manifieste, apercibidos que no cumpliéndolo se le declarará incurso 
en las penas establecidas por la ley diez y ocho, título veinte, libro 
primero de la Recopilación de Jpdia^ q,ue manifestados los referidos 
bienes mostrenc\)s, se ppn^n en depósito,. y se j^njoceq paraque 
parezca su dueño; j)éfe §i no le eiecutaife dentiodo .un aflp Jos re- 
matarán públicamente en el naayoj y mejpr postor,, euteraiido »» 
producto en lascQJas reales io^iediatas^éidende pasarán tesümouio 
cada ano para qqe sus ofíeialeis reales se fosmen el corre«|pondiente 
cargo. 

10. 

El artículo ochenta y tres de la real ordenanza de intendentes, 
cpo^ende los bienef ¿p^nüifi^acmi ^ ifi^seiKSfalided^iA^i «e a^^ca 
en su letra, que es como sigue: 



SIENES MOSTRENCOS. 437 

11. 

Conocerán igualmente de los casos de presas, naufragio, arri- 
badas y bienes vacantes, en cualquiera manera que lo estén así, 
para la averiguación como para ponerlos en colero, y aplicarlos i 
mi real hacienda, precediendo las diligencias necesarias por derecho, 
y dándome cuenta por la via reservada de Indias, para que por 
«lia se haga entender á los tribunales respectivos y se comuniquen á 
los mismos intendentes las resoluciones que convengan. 

• 12. 

Producto de este ramo ea UA qpvquwiiow 

Años. . ; Vahres. 



i7ft7*,,. .. t. .•...•*••••.,. ......•^..•* m O a 

1788 • 162 

1789 • 246 4 i 

1790.. *..«<r.«^. ••• • 398 4 O 



• 1 



Suma 1.474 3 O 

ASo CQn^.,4.»* «•»••• «••%.«^.«.« S^94> 7 O 



IX. 



Eafte ramo lid stifrfr catgfo alguno parHculiar, y <óda su ptoducfo 
^ enfcnra en éajto te^lts, para engrosar h, ítasft c6íimn de real ha- 
¿ieiídSi.— Míxiíro, 3 dte Noviembre d« lí'élt.—fhbfan de fbnseca , 




" ■ ' t . . . . I 






.1 



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l. • . .4 , 



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» • » « * k 



• I • » 



• • • 



• • * • 



Di V - « " 

'ÉVtf ÉLVO á V; SS/ lá Tiesctípeion cronológica de los ramos 
de penas de cámara y gastos de justicia, que me dirigieron con ofi- 
cio de 15 de Setiembre próximopasado, manifestándoles que oído 
el oficip d?. Iq9; miinistros de r^l^haci^nda.cjljBi^ejí^ ¿fg^s^ lIada^e,ies 
pfrpc^^íidif ;9(\4ft.pqsd%ícpfitúbuir i, jx^q^jor jipcjfWQO^ 
iqam^eetaa qu,4^ -I^ notii^s qtia conti¡&;^/ so^ t^stf^njtef ' para; i&t 
de ambos ramos idea mas completa que pQd^i^.'dedttW>da\sii 
archivo. 

Dios guarde á V. SS. muchos años. México, 3 de Octubre 
de 1792. — El conde de Bjevillagigedo. — Sres. D. Fabiaa de Fonse- 

ca y D. Carlos de ürrutia. ^ 

• . .- ■ > 

Con la esposicion de haTrerla" hallada arreglada en todas sus par- 
tes me han devuelto los ministros de real hacienda de Veracruz, las 
descripciones cronológicas del ramo de penas de cámara; y habien- 
do merecido igual concepto á los de la caja de Acapulco, la pas6 á 
manos de V. SS. evacuado todo como lo solicitaron en oficio de 6 
de Octubre próximo pasado. 



PEÑAS DE CÁMARA T «ASTOS OS JUSTICIA. 439 

Dios guarde á V. SS. muchos aSos. México, 11 de Diciembre de 
1792. — El conde de Révillagigedo. — Sres. D. Fabián de Ponseca 
y D- Carlos de Urrutia. 

PENAS DE C AMAUA Y GASTOS DE JUSTICIA. 

1. 

Entre las supremas regalías de los príncipes, no es la menor la 
de aplicar á su fisco y cámara, loS bienes de que se hacen indignos 
aquellos vasallos que faltando á sus deberes, cometen delitos á que 
estén señalados penas pecunarias,. 6 la pérdida de .toda su haciendaí 
sobre los corporales que sufren; cuya diferencia no es de nuestro 
instituto transcribir, y mucho menos, como imposible, individuali- 
zar los otros muchos defectos que corrigen los magistrados por las 
reglas 'de un arbitrio prudente. 

2. 

Ello es que de estas csacciones, ya legales, ya arbitrarias, &• 
ha formado un ramo de real erario, que ha merecido la considera* 
cien soberana, aunque sé haya tratado no con la mayor esactitud, 
esmero y método en estas providencias* 

3. 

Ün título entero de la Recopilación de Indias, que es el 25 del li^ 
bro 29, compuesto de cincuenta leyes, formadas de las decisiones 
que ^han exigido las ocurrencias; y otras catorce contenidas en las 
remisiones, con que se calza el n\is»no título, comprenden cuantos 
casos pueden sobrevenir. 

Criados receptores áé estos efectos, con él carl'cfer de vendibles 

y renuncicibles el oficio, previene la ley lí que aquellos cobren las 

penas que los presidentes y oidores aplicaren á la cámara^ estrados, 

y gastos de justicia, que estas entreguen á oficiales reales para que 

)a^>pongan'en <íaja de tres Ifavesr y áefjjátlacion dé destinos- llévkn- 

dfo- libro de asiento; que los présldéntesi y*' oidores cuiden dé saber 

como 'Se tí*ce él cáVg* al receptor ^bé esl¿ de cuenta al oficio al fin 

de dadnaao; y que fenecida se rétñita ál consejo sumaifia relacioü 

TOM. III — SU, 



440 BSKM9MB CMMAMJL 

fotourda da alLos, da los: miüistros de real hacieada^ con fádo^kiftes- 
orilwrito» d« Uta aiifteoaia* d» laa odQdtattcíoiKs LnpuesCaMw 

5. 

La d^ que donda na hibiere receptos^ tos unciales reales^ 7 no el 
tesorero solo cobren las propias penas guardando y cumpliendo las 
órdenes tocantes á los demás ramos del real patrimonio. 

6. 

L» 34 que hasta que estén entregadas las penias á los receptoresv 
b donde no hubiere estos, é oficiales reales, no se distribuyao ni pa* 
filen. 

7. 

La 4? que no se libren, en penas de cámara, cantidades algimaa 
sin real licencia, y cuando la tenga particular los presidentes y 
audiencias, se esprese en las libranzas. 

8. 

ífk 5i que los^ re^eptoxes. no cumplan las que. se dieren fuera de 
lo consignado en este fondo^. ni prestea da 61 cosa algioo». 



La 6% que las reales audiencias cuiden particularmente de que 
las penas de cámara se distribuyan con recaudos legítimos, y que 
ni 1^8 salas del critpen ni otro tribunal las aplique en otra forma. 

10. 

La 7? que los receptores ú oficiales reales, sean los que cobren 
las penas enviando estas personas que lo hagan, 6 practicándolo 
ellos, mismos en las capitales en que residieren las audiencias, las 
cuales y las salas del crinen, no se entrometan en estos.. 

11. 

La 84 que Um e^siibwoe. teiigan lílxro da la^ oond^nacienes qae 
«^.impusieron ea aiis respectivos juzgados, dando testimonio cadtt 
gnes. de aquellas, h^.y$ de responsabilidad, y deque pueda» ser 
obligados por ofioialea reailes, para, lo cual ea las cM^r^. comi«ioi|» 



12. 

La 9^ con la citada y mandada .guardar en «Ha la déQÍixxa, undé- 
cima y décima tercia, se aj^ientaa á la letra p^r «pr al ca30 tpdo 9x1 
tenor. 

''Los escri1)anos de cámara de nuestras audiencias reales asf ñt 
lo civil como de lo criminal, tengan obligación dentro de tercero 
dia, después que ante ellos se hicieren algunas condenaciones eh 
revista, para nuestra cámara, gastos de justicia, estrados, 6 cósase 
esto anexas y concernientes 6 para obras pfas'6 se mandaren ejecu- 
tar, & poner en depósito las hechas en virtud, de las asentar un li- 
bro general, que está y ha de estar en poder del presidente de la 
audiencia conforme & lo prevenido por la ley 1€3, título 15, de «Si- 
te libro, donde cada uno tenga su cuenta armada aparte por cargo 
con día, mes y año, y toda distinción y claridad, firmadas las par- 
tidas de su nombre, y el receptor general firme el recibo de las eje- 
cutorías, mandamientos ó testimonios, que para la cobranza de las 
penas y condenaciones, se le entregaren en cada partida del libro 
general, para que por él se le haga cargo: y demás de este libro ten- 
ga cada uno de los escribanos de cámara otro libro aparte de las pe- 
nas y condenaciones que ante él se hicieren, donde las asiente y fir- 
me; de forma que se puedan conferir y comprobar con el libro ge- 
neral y procesos de las causas, conforme á nuestra ley real, que so- 
bre esto habla, pena del doblo en ella contenido y suspensión d# 
oficio por seis meses. ^' 

14. 

• ^Algunas rcceptorea generales de penas, de cámara gastos de }U9* 
ticia y estrados han fallecido, debiendo muy considerables cantidad 
des, y este dallo ha procedido de no haberse tomado La razón del dí'^ 
aero que entra en su p9der% Ordenamos y mandamos que de toda^ 
las sentencias ^ue se pronunciaren por nuestras reales audiencias y 
iusticiaa ordinarias de la^ ciudadest en que resjiden nuestras conta- 
durías d^ cuef4ta8, toua«n la razón los escribanos de cámara mas an- 
tiguos, y lo9 (]• cabildo de l9S dtfdadaS) y que para e«to tenga cadf 
uno Ubro .afiarita, y no d^^pachen {as ejecutorias y mandamieipr 
tos, sin haber puesto certificaciiHi de qu^ qiiedw ««OQt^dA» ll^ ftfur- 



44S MHAf J>B C AMABA 

tidas de las condenaciones que se hicieren, y los escribanos de ci- 
mará y cabildo, han de estar obligados édar cada seis meses & núes* 
tros contadores de cuentas, testimonio signado y firmado de tas con- 
donaciones que se hubiesen aplicado á nuestra cámara, con distin- 
ción del dia, mes y año en que se hicieron, y á qué personas, y pot 
qué causas, y de que no ha habido otras en el juzgado de cada uno; 
pena de que no lo cumpliendo así, se les haria cargo de residencia 
.6 visita, y se cobrarán de sus bienes las partidas que por dilacioa 
se pusieren de mala calidad, con la pena del tres tanto de la parti- 
da que dejaren de escribir eu los libros y de dar razón de ella á los 
contadores de cuentas, á los cuales damos poder y facultad para 
que puedan compeler y compelar á los escribanos de cámara de las 
audiencias, salas del crimen y cabildos de las ciudades, al cumpli- 
miento de todo lo referido, y que demás de esto siles pareciere con- 
veniente reconocer y ver los libros originales, lo pueden hacer, y 
obhgar & que se los entreguen para hacer la comprobación do los car 
gos ¿e los receptores generales. Y para que las condenaciones que 
se hicieren fuera de las ciudades en el distrito que comprenden 
^03 tribunales de cuentas tengan el mismo paradero y cobro. Or- 
denamos y mandamos á los corregidores, alcaldes y demás justicias^ 
que envien al ñn de cada año al tribunal que le tocare, testimonio 
dft las condenaciones de penas de cámara que hubieren hecho, y la 
cuenta ajustada de las cobrunzas-de ellas para que tome la razpn en 
él, y haga cargo al receptor, y esto se observe con tal precisión, 
que si no lo cumplieren así mandamos que se despachen á su costa 
escritores que lo hagan, y cobren las dichas condenaciones.*' 

13. 

^'Para la justificación de >os cargos qiie los oficiales áe uufestra 
real hacienda han de hacer & los receptores de penas de cámara en 
siis cuentas de todo el tiempo que no estuvieren tomadas logUima-» 
inente, se ha de sacar testimonio do los escribanos y personas que 
lo deban dar de sus libros, que para este efecto dehen tener, y han 
de dar fé que no se han hecho ante ellos ni tienen noticia de otras 
penas, condenaciones ni multas q\ie se hayan aplicado por nuestra 
támara y fisco, rri para gastos de justicia, ni estrados, mas de aque- 
itas las de que dicen los testimonios, y demás dé osto, salía de poner 
itmcho cuidado para ajustar los cargos. '* 



16. 

'^Lo^ receptoireB gentítaies de peeas de cAnaiTa de ofiufialr^. Mr 
diencias tengan entera noticia de las penas y condenaciones q^ 
se hicieren, y á quién y cómo se aplican y distribuyen, asistan y se 
hagan presentes en las salas de las audiencias civil y criminal, los 
dias que se publicaren las sen,tencias; y para ello se les dé asien- 
to y lugar, que les está sefíalado, y los escribanos de cámara lue- 
go el mismo dia, deben y entreguen .á los receptores generales 
ó á los oficiales reales donde no los hubiere, testimonio en relacioi^ 
de las condenaciones, dando fé que no hubo mas en aquella audien- 
cia, lo que al cumplan pena de la ley, y mas cincuenta pesos ensa- 
yados para nuestra cámara^" 

17. 

"Ordenamos y mandamos á los receptores de penas de cámara 
de nuestras audiencias reales, y á los demás de sus distritos, que la 
parte que les perteneciere, conforme á la ley 26 de este título, sola- 
mente la lleven de las condenaciones confirmadas por sentencias 
ñe revista, 6 ejecutoriadas por sentencias pasadas en cosas juzgada?, 
y aunque hayan entrado en poder en virtud de algunas sentencias, 
si hubieren sido revocadas no la puedan llevar, ni de la parte que se 
mandare volver, y restituyan lo que constare haber llevado contra 
el tenor de esta nuestra ley.'^ 

• 

18. 

Los presidentes tengan libro eu que todos los escribanos de cá- 
mara rn su presencia escriban cada tres dias las condenaciones que 
ante ellos hubieren pasado,' pena de pagar las de su hacienda, y el 
presidente y oidores libren en los tesoros, 6 receptores, lo que tu- 
vieren necesidad para ga-stos de justicia, de lo que estuviere aplica- 
do para este efecto. 

19. 

La ley 14 prohibe que por causa 6 razón alguna, se den ayudas 
ide costa sobro este ramo, y el de quitas y vacaciones, debiendo 
4os receptores no oumpUr ni pagar las kbraaasas de esta esipeetf. 



444 «nras db cImaha 

Lo propio disponen la décima quinta y décima sesta, en cnanto & 
gratificaciones, por servicios y aguinaldos de los relatores, escri- 
baños, porteroa, y otros oficiales de las audiencias 6 salas del ori- 
nen. 

20. 

Por lia décima séptima se ordena & ios receptores satisfá^n los 
salarios consignados en este ramo i parteros, intérpretes, y otros 
oficiales de las audiencias, en virtud de libramiento de estas y de 
los presidentes. 

21. 

La décima octava se prohibe recibir á los oficiales reales en 
cuenta por la cobranza y receptoría de penas de cámara ninguna 
cantidad, disponiendo al mismo tiempo que si se hubiere desconta- 
do alguna, se les exija 6 introduzca en la real caja. 

22. 

La décima nona se prohibe también á los vireyes, presidentes y 
oidores, acrecentar salarios por la administración de este ramo^ y 
se mandan guardar las ordenanzas, pracmáticas y leyes, como asi- 
mismo que lo prevengan á sus justicias de sus respectivos distritos; 
que siendo necesario y forzoso, haya mas libros para la cuenta y 
razón; los encomienden 4 oficiales que gocen sueldo por el rey sin 
aumentarles cosa alguna por este encargo. 

Por la vigésima se declara que las mercedes soberanas que . se 
hicieren á las ciudades á otras personas, de las penas de cámara, no 
comprenden lo que se haya descaminado por no tener registro, y 
por otras causas porque califiquen perdidas y aplicadas al real 
fisco y cámara. 

24. 

La vigésima primera será importante trascribir á Ja ieára, oom 
•ks rigésima segunda, vigésima tercia, vigteima cuarta, vigésima 



quinta, vigésima sesta, vigésima séptima, vigésima octava, vigésima 
nona, trigésima primera y una en pos de otra, son como siguen: 

25. 

Nuestros presidentes y oidores, no libren ni manden pagar nin- 
guna cantidad de maravedís procedidos de penas de cámara 6 gas- 
tos de justicia, sino en la cantidad que cupiere en estos géneros, 6 
en el de la hacienda que tocare á lo que han de librar, ni la paguen 
nuestros oficiales reales, ni sean apremiados á ello por ningún ca- 
so, y si se ofreciere alguno de tan urgente necesidad que sea nece- 
sario librar 6 sacar alguna cantidad de la caja real, por no haberla 
en los dichos géneros, den cuenta primero al virey, y co» su 6rdeQ 
y parecer, guardando la drden establecida por estas leyes, se* saqut 
el dinero necesario. Y encargamos á las audiencias que se gasten 
en toda limitación posible, y de todo nos*dén aviso en la primera 
ocasión. 

26. 

Declaramos que los oidores juntamente con el virey, 6 presidente 
y los alcaldes del crimen también con el virey, cada tribunal en la 
que le tocare puedan librar en penas de estrados y gastos de justi- 
cia lo que fuere necesario, y faltando el virey ó presidente, cada tri- 
bunal por sí lo que le tocare. 

27. 

Muchas veces hacemos mercedes en lo proeedido de condenaciCK. 
nos aplicadas i nuestra cámara, 6 mandamos pagar ep ellas, (} ea 
gastos d^ justicia algunas cantidades, y cuando no cabea en peoas 
f condenaciones, se suplen y pagan las libranzas de la real bací^ft^ 
da, hasta que haya condenaciones con que volverla i entejar. .Y poE* 
que nuestra voluntad es que por ninguna .via se toque em las raa-i 
les cajas; mandamos á nuestros oficiales dt»i ellas, que cuandd nos 
libr&remoa 6 mandáiremos pagar cualquiera cantidad estlaa peiMHi 
de cisnar^^ 6 gastos de justicia, cuya cobranza filere á su cargo, i») 
ki paguea si no hubiere de que pagarla, del géuero-de que fibeffQ'la 
merced, aunque nos la h&yamos hecho, con apercibimiento de qjUte 
no se les recibirá en cuenta los que de oti}a fornwt dieren á p<re9i- 

I 

taren. 



446 MITAS D« CMUAMÁ' 

28. 

Todas las cédulas en que hiciéremos mercedes en penas de cama* 

ra á oficiales nuestros ú otras personas^ declarando que se les dé de 

merced y ayuda de costa ordinaria 6 salario, sean pagadas antes 

primorosamente que otras ningunas, guardando entre sí laanterio- 

' ridad de sus cédulas y libranzas, porque nos puedan mejor servir. 

20. 

Los receptores generales de nuestras audiencis^s, y todas las de* 
mas persoíjas en cuyo poder hubieren entrado 6 pasado penas de 
cámara, gastos de justicia y de estrados, y aplicaciones á obras pías 
y públicas en fin de cada un año, den cuenta en forma por cargo y 
data de todo lo que hubieren cobrado y debido cobrar á los oficia- 
les reales de las ciudades donde, residieren con asistencia de núes* 
tf os fiscales, los cuales se las tomen con distinción y en pliegos apar- 
te, lo que tocare á penas de cámara, y en otros lo perteneciente á 
gastos do justicia 6 obras pías y públicas, de suerte que con claridad 
se pneda ver y reconocer lo que tbca á cada una de estas cuentas, 
Y les admita en data y descargo lo que pareciere haber justamente 
gastado en la cobranza de las condexiMciones y penas, y pagado legí- 
timamente conforme' á dWrechoj y asimismo les admita en descargo 
las condenaciones que hubieren dejndo de cobrar, mostrando diligen- 
cias bastantes hechas en su cobra^i^a, y hagan enterar y enteren los 
alcances con la misma separación en las cajas reales, como la de- 
maa hacienda nuestra, y luego qué h'ayan fenecido las cuentas, nos 
€llrv(}eii un tanto'de cillas, firmado de los oficiales reales, para que tíen- 
ganMKs enteranoíticia'del estado de esta hacienda, demás de la rela- 
ción sídmaria qt)e ae ha de remitir á las oondenacioneR, conforme á 
la le/prim«ra de -este título, y nesenrietien cada un año con nues- 
tra real hacienda y separación de otea, todo lo quo montaren los al- 
eanoes de pena de cunará y todo lo demás que estuviere en su poder 
por eeta cuenta, y por el trabajo y eargo que los receptores genera- 
les y particulures han de tener en las cobranzas de las dichas-penas 
y • condénaotoiíes, bagan y lleven el diezmo de todo lo que entrare 
en* su poder 6 de la$» personas -per él nombradas, sacadas las costas 
no estando por sus títulos 6 por costumbre dispuesto é introducido 
que lleven menos. Todo lo cual hagan cumplir y ejecutar, los vi- 



Y QÁSTi^ DE ,4USTK1A. 4/17 

« 

reyo»^ pr^id^r*(e8«. gol>0Fqa(}«rQS, iBprr^gi4l>r43 y alcaldes mayares 
con tal (MT-eciston qu9 ^,puedau..^....,. 4^ ja fculpa ó cargo de. «visi- 
tiyó residencia que por su defecto se les iia vle hacer. . . 

30. 

f^Los pftoiales de nuestra real hacienda en laf cuentas que haij de 
tomai á Ips re/ceptores. de peu¿|9 de cáUKiir^, qp baufl^ poder hacer: 
buepa. ni pasar en cueii.ta nipona partidq.,.de pe^)as de cámara^ 
que no fuere librada en virtud de 6rden nuestra^ aunque el virey 
6 presidente haya dado la libr^Qza,,cou ape rcibiioiento de que será • 
por su ^uenit(|.y riesgo, eamo lo^esdel receptor,, pues. la h^bria. pa«' 
ga;do CQntralo que estii dispuesto y prdeuado, síueiubargo de que 
se pueda repetir conu.^ el librador y pagador." 

31. 

Los vireyes, presidentes, y gobernadores hagan llamar en cada 
un año á los receptores, oficiales reales, conforme les tocare la ad- 
ministración y eobrauza de las penas de cámara, y averigüen por 
las fées de los escribanos ante quien se hubieran eausado, si eu Iné 
partidas, que los susodichos hubieren asentado se han puesto todas 
las condenaciones y se han hecho todas las diligencias necesarias en 
cobranza, y si averíguaton que por su negligencia han dejado de 
poner ó deoobrar algunas de tas contenidas en los testinumios do 
los escribanos que han de confrontar con las partidas, se cobrarán 
de elloe, y def sus bienes. Y mandamos qne se les haga cargo, y 
del recaudo necesario. para qne las cobren de quien tas debiere.. 

32. 

I 

'^Mandamos á los dichos vireyes y presidentes, que no libran 
ninguna cantidad de nuestra real hacienda á título de emprestado;;, 
ni eu las penas de cámara, lo que estuviere consignado en gastos' 
de justicia, aunque no los haya.'' 

33. 

Mandamos á los oñciales de nuestra real Iiaciend;t, que no paguen 

ni aun ¿ titulO' de emprestado dt$ penas de cámara, ninguna de las 

oai^signacipiies^q^ue están situadas, en gastos de jus^cia aouqi^e sea. 

con libranza del virev ó presidente,^ y i los contadores dr cuentan, 

ToM. Ill— 5G 



qué si contra téxo losditíhod ofidiUles ptg^r^n ^gtfnfaeosa do ^ lo 
rtcibatt ei$ cuente, en laí q'i^ les toiualrepá, f-^gtíaijden lo pT<^ettído 
por la ley 6 de 'feSté títéloV 



• I , 



^'En poder dé tos r<;ceptar^s generales de nuestra audiencia en- 
tren con la cu^htk y razeh, que' está dispuesto tddá<9 Uscotidenacio- 
ríoáde péhas qué en las audieatías ^ -hicieren en las salaade civil 
y criminal, aplicadas á nuestra cámara^ gastón de justicia, penas de 
estrados, y otrafe c\ialesquiera aunque '^e' aplique*! para ciertos y 
detei^inadosgastds&p^gaS'de^lgunaSoo^^settaiesqiiieFa que seaa 
y el receptor gehérít! las reciba, ycbbre y eiitreU eu su poder, y no 
se puedan dar ni pagar de otra- forma; ni librar en los condenados, 
sino solo en los receptores generales^ los cuales paguen lo que les fue- 
re mandado conforme á nuestras órdenes. 

35. 

" Cuando los pre^oS' fueren coodexiados en algnoas penas nplica* 
dais á nuestra cánaara, los escribano? no den mandamiento de aoU 
tura si no estuviereprimero pagada la condeiiacioa al' receptar ge- 
neral y constare en su certificación; y^i la isoitura fuere en fiado 
siti pagaFi dea al reeepitor (estimoi)io 4^ lo prorétÜD y. de la fiau^a 
que dieren lee prelsos^ para que.6 sju tiefnpo.p^da pedir que se eje- 
cute, ed cual cocÉoestá dilspuesta firme el reeibo de.losr^Qcaudos que. 
se le Bütregaren en el itbrO'gene[ral,.pena de ,que los. esbrib^nos de 

cámara la pagden de. sus. bienios; . • • ,. ; ,. 

36. 

^'La ley 32 declara que no debon entrar en poder del receptorías 
condenaciones que se aplicaren á las partes por saiisfkccion dé' in- 
juria ó daño.*' ' .. .: 

^■37. . - «J 

- » 

<<Es oportuno el contesto de las leyes 33, 34 y 35, y por tanto 
lo asentamos en la forma siguiente.* 

3.9. 

^'Declararnos qvíe en poder de los receptores de penas de cámitra 
no deben eturar las cándenaoiones que sé aplicaren i iMs partes pot 
satisfacción de su injuria 6 dafteV 






T GASTOS DB JtJSTlClA. 449 



39. 



Los receptores generales teagaA particular cuenta y cuidado de 
cobrar y hacer cobrar, y traer 6 su poder las pei^ts y condenacio- 
nes que en cualquiera forma, causa y razón fueren hechos, así en 
las audiencias y ciudades donde Tesidieren como en las demás ciu- 
dades, villas y lugares de sus distritos, y hagan las diligencias necesa- 
rias conforme á las leyes que cerca de esto tratan,'y ios alguaciles 
mayores de las audiencias, y sus tenientes y otros cualesquiera de 
las ciudades, villas y lugares, reciban de los receptores generales 
6 de tas personas que nombraren los mandamientos que le entre- 
garen, y ejecuten y cobren las condenaciones,y les acudan luego 
con ellas, sin llevar por esta razoñ ningún interés, pena de suspen- 
^oa de oficio por seis meses. 

40. 

Mandamos que se ponga particular. cuidado y diligencia en ave- 
riguar y saber qué jueces y comisarios se han despaehado por los 
distritos y partidos de las audiencias para cobrar las penas, conde- 
naciones y multas que hubieren hecho las justicias ordinarias en 
los pleitos que no hubo apelación 6 fa6 desierta, la que se interpu- 
so y por cuya orden se despacharon, y con qué fianzas, y si han 
dado cuenta de las comisiones, y á quién, y con qué 6rden se .des- 
pacharon, para qtie de todo se pueda hacer cargo á las personas 
que se debiere hacer. 

41. 

Las comiaiones que se despacharen para cobrar las condenacio- 
nes que hubieren hecho las justicias ordinarias en {os negocios en 
qu6 no se interpuso 6 no se siguió la apelación, han de refrendar 
los escribanos de cámara y juzg^^os ordinarios, y tomar por su 
cuenta las fianzas que han de. dar los comisarios^ y los oficiales de 
nuestra real hacienda tomarin lara-zon de ellas^ y devueltas las cuen- 
tas é los comisarios para asentar en sus libros las "partidas que fue- 
ren i ccjbsar, y & las que de ellas han entjregado á loa receptores. 



450 FfiNAS ni: CÁMARA 

42. 



'Tor la ley 36 se impone obligación & los receptores de afianzar 
con sugetos legos*, llanos y abonados; según la prudente regulación 
de lo que haya de ser 6 ftti cargo.*' 



48. 

''Por juzgar conveniente el examen de lo dispuesto en las ley^s 
37, 38 y 39 con las de la Recopilación de. Castilla que en esta últi- 
ma cita se ponen i la letra aquellas, y de estas la primera por esiar 
la segunda inserta,, á lo que procedemos en el modo que sigue:" 

44. 

*^Para lo que se hubiere de cobrar de penas de cAmara fuera de 
las ciudades donde residen nuestras audiencias reales, puedan los 
receptores generales nombrar y nombren personas que con su po- 
der y facultad usen, ejerzan y cobren las penas y condenaciones con 
que cada uno de los nombrados den fianzas á satisfacción de los re- 
ceptores generales 6 del corregidor 6 justicia ordinaria de ia ciu> 
dad, villa ó lugar, de dar cuenta con pago y á las justicias en bien 
testimonio de haberlo hecho á los receptores generales." 

45. 

**Cuando en nuestras audiencias reales se proveyeren algunos 
jueces y se pudiere presumir que habrá condenaciones para la cá- 
mara, gasros de justicia y otros efectos, mandamos que los escriba- 
nos de cámara antes de entregarles las cartas y provisiones que 
despacharen, reciban fianzas de los jueces, legas, llanas y abonadas, 
de que dará cuenta de todas las cotidenaciones que hubieren hecho 
durante su comisión, y de que entregarán lo procedido de ellas al 
receptor general 6 á la persona que tuviere sn poder, sin tornar ni 
retener cosa alguna aunque hayan de ser pogadoa de algunas li- 
branzas^ y los escribanos de cámara entreguen al receptor general 
teRTJmouio de las fianzas que dieren los jueces y los escribanos de 
sus comisiones, den testimonio de las condenaciones, y de las qtie 
se hirieren y no se cobraren; declaraiidola cantidad, personas y can- 



T GASTOS DC JUSTICIA. 451 

sa», lo cual cumplan los jueces dentro de veinte días primeros üi- 
guientcíi después de acabado el térmjno que les fuere dado para en- 
tender en los dichos negocios, y si no fuere con término limitado, 
dentro de cuarenta dias después de cobrada la condenación, y si 
mas tiempo la retuvieren, incurran en pena del doblo para nuestra 
cámara» conforme á las leyes de estos reinos de Castilla, que cerca 
de esto tratan las diales, los escribanos de cámara guarden y cum- 
plan en la forma y con las penas en ella contenidas. 

46. 

**En las condenaciones que los corregidores y alcaldes ordlnarlüíj 
y oíros jutícus y jubticias de b ciudad donde residiere audioucía 
nuestra y de las demás ciuda